El amor incondicional desde la libertad

EL AMOR DESDE LA LIBERTAD (Extracto del nuevo libro en preparación)

El amor incondicional está relacionado con la libertad.
Si solamente te mueves en unos valores donde lo importante es lo correcto y la obediencia, no descubres el amor incondicional y no accedes a esa posibilidad. Lo correcto elimina la incondicionalidad.

En un territorio donde lo correcto, la obediencia y el respeto son la base y el fundamento, no es necesario el amor incondicional y por tanto no aparece, sino que el grado máximo del respeto, lo correcto y la obediencia ya te adentran directamente en la santidad.
Pero la vía del amor incondicional no sucede en el territorio de lo correcto sino de lo incorrecto; no de lo voluntariamente incorrecto, que sería la perversidad, sino de lo incorrecto como error, que aparece cuando eliges, es decir cuando eres libre.

Por eso el amor incondicional se relaciona y pertenece al territorio de la libertad, donde tú vas eligiendo y por tanto puedes errar, y no del territorio donde vas obedeciendo.
Eso es importante tenerlo en cuenta porque nuestro tiempo es un tiempo de libertad, donde uno debe asumir su riesgo, porque la repetición no te permite ser tú.
Este es un tiempo para ser tú, para florecer y dar fruto como consecuencia del florecimiento.

Es necesario arriesgarse. Arriesgarse es como caminar sobre las aguas. Caminar sobre las aguas significa que te hundes. Entre que te hundes y no te hundes, es cuando aprendes; aprendes vibracionalmente. Desde el ego te hundes y desde el amor incondicional no te hundes sino que caminas sobre las aguas.

Por eso este es el tiempo de la libertad, porque es el tiempo de los milagros y el tiempo de caminar sobre las aguas.
Es el tiempo de encontrar que el amor existe, que el amor es la vida y que cuando estás en el amor, estás en la vida y no te hundes.
El tiempo de arriesgar es el tiempo de estar despierto.

El amor incondicional y la libertad

EL AMOR INCONDICIONAL Y LA LIBERTAD (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)

El amor incondicional está relacionado con la libertad.
Si solamente te mueves en unos valores donde lo importante es lo correcto y la obediencia, no descubres el amor incondicional y no accedes a esa posibilidad.
Lo correcto elimina la incondicionalidad.

En un territorio donde lo correcto, la obediencia y el respeto son la base y el fundamento, no es necesario el amor incondicional y por tanto no aparece, sino que el grado máximo del respeto, lo correcto y la obediencia ya te adentran directamente en la santidad.
Pero la vía del amor incondicional no sucede en el territorio de lo correcto sino de lo incorrecto; no de lo voluntariamente incorrecto, que sería la perversidad, sino de lo incorrecto como error, que aparece cuando eliges, es decir cuando eres libre.

Por eso el amor incondicional se relaciona y pertenece al territorio de la libertad, donde tú vas eligiendo y por tanto puedes errar, y no del territorio donde vas obedeciendo.
Eso es importante tenerlo en cuenta porque nuestro tiempo es un tiempo de libertad, donde uno debe asumir su riesgo. La repetición no te permite ser tú.
Este es un tiempo para ser tú, para florecer y dar fruto como consecuencia del florecimiento.

Es necesario arriesgarse. Arriesgarse es como caminar sobre las aguas.
Caminar sobre las aguas significa que te hundes. Entre que te hundes y no te hundes, es cuando aprendes; aprendes vibracionalmente.
Desde el ego te hundes y desde el amor incondicional no te hundes sino que caminas sobre las aguas.

Por eso este es el tiempo de la libertad, porque es el tiempo de los milagros y el tiempo de caminar sobre las aguas.
Es el tiempo de encontrar que el amor existe, que el amor es la vida y que cuando estás en el amor, estás en la vida y no te hundes.
El tiempo de arriesgar es el tiempo de estar despierto.

Si solo te mueves en lo correcto y en la obediencia, no descubres el amor incondicional

follaje
El amor incondicional está relacionado con la libertad.
Si solamente te mueves en unos valores donde lo importante es lo correcto y la obediencia, no descubres el amor incondicional y no accedes a esa posibilidad.
Lo correcto elimina la incondicionalidad.

En un territorio donde lo correcto, la obediencia y el respeto son la base y el fundamento, no es necesario el amor incondicional y por tanto no aparece, sino que el grado máximo del respeto, lo correcto y la obediencia ya te adentran directamente en la santidad.
Pero la vía del amor incondicional no sucede en el territorio de lo correcto sino de lo incorrecto; no de lo voluntariamente incorrecto, que sería la perversidad, sino de lo incorrecto como error, que aparece cuando eliges, es decir cuando eres libre.

Por eso el amor incondicional se relaciona y pertenece al territorio de la libertad, donde tú vas eligiendo y por tanto puedes errar, y no del territorio donde vas obedeciendo.
Eso es importante tenerlo en cuenta porque nuestro tiempo es un tiempo de libertad, donde uno debe asumir su riesgo, porque la repetición no te permite ser tú.
Este es un tiempo para ser tú, para florecer y dar fruto como consecuencia del florecimiento.

Es necesario arriesgarse. Arriesgarse es como caminar sobre las aguas.
Caminar sobre las aguas significa que te hundes. Entre que te hundes y no te hundes, es cuando aprendes; aprendes vibracionalmente.
Desde el ego te hundes y desde el amor incondicional no te hundes sino que caminas sobre las aguas.

Por eso este es el tiempo de la libertad, porque es el tiempo de los milagros y el tiempo de caminar sobre las aguas.
Es el tiempo de encontrar que el amor existe, que el amor es la vida y que cuando estás en el amor, estás en la vida y no te hundes.
El tiempo de arriesgar es el tiempo de estar despierto.
Sí, gracias, bendición.

La capacidad de sentir te saca de la inmovilidad, es decir, del averno.

La capacidad de sentir te saca de la inmovilidad, es decir, del averno.
La capacidad de sentir te saca del averno, pero al romper la inmovilidad te introduce también en el tiempo y en el sufrimiento.
En ese sentido, el sufrimiento actúa como una referencia o expresión del cambio.

Encontramos que el sufrimiento y el tiempo van juntos, adquiriendo su capacidad de referencia de los cambios a través del sentir.
De esa manera el sentir te arranca de la inmovilidad y del aislamiento, pero te introduce ante la posibilidad de que el sentir contenga dolor.

El siguiente nivel de propuesta pasa por ampliar la capacidad de sentir, mediante la conexión con la parte espiritual, es decir con el territorio del amor.
El amor entonces aumenta la capacidad del sentir, llevándolo al gozo, y con la ayuda de la incondicionalidad, que prescinde del ego, elimina el dolor, quedando éste solamente como una referencia para medir el gozo.

El Perro se relaciona con el amor incondicional. Representa el amor profundo, verdadero, respetuoso, no invasivo.

Perro
EL PERRO (Extracto del Libro de los Sellos)
El Perro se relaciona con el amor incondicional. Representa el amor profundo, verdadero, respetuoso, no invasivo.
Es perfecto en sí mismo, al corresponder al tono 10 de perfección.
Es el amor que surge desde nuestro corazón, de forma espontánea, sin obligaciones ni deudas; con alegría, desde nuestro niño interior.
No está asociado al sufrimiento ni al dolor, sino a la alegría del Mono, que es su oculto.
El amor es el fin del mundo, por lo menos del plano, y se puede vivir en un mundo plano descubriendo que eres más feliz y tienes mejor salud y hasta prosperidad cuanto más pacifico, tolerante, respetuoso, solidario y cosas así seas y enseñes a tus hijos. Pero si el intento es hacia el amor y además incondicional, a lo que te aproximas es al final de un mundo plano y el comienzo de la elevación, o sea a las puertas de otra dimensión.
Hay por lo tanto otro valor asociado al Perro–amor, y es su valor vibracional, como puerta de acceso a dimensiones superiores.
El amor, o sea el Perro, es como un espejo, pero un espejo como el de Alicia en el País de las Maravillas, o sea el acceso a otra realidad.
El Perro ocupa justamente la horizontal 10 y es un final, porque la horizontal 11, o sea la que sigue a la 10, ya no continúa sino que refleja, apareciendo los ocultos en una relación especular, siempre sumando 21. El Perro, horizontal 10, y el Mono, horizontal 11, son lo mismo como ocultos que son, y ocupan la línea del horizonte. El horizonte es la frontera del cielo, y ese es el lugar del Perro.
El Perro, onda 14 del Tzolkin, ocupa el segundo lugar en el castillo 4, el lugar del desafío o del regalo. Como onda segunda su verdadera naturaleza es similar al Mago, que es la segunda onda del Tzolkin, o sea supone aprendizaje, desafío y regalo, y como es blanco supone refinar, pero la madurez, o sea el trabajo realizado, es la expansión de la conciencia para poder acceder a la quinta dimensión, éter o cielo.

EL NÚMERO 10:
La primera vez que aparece el Perro en el Tzolkin es como tono diez, que significa lo perfecto, perfección, de modo que su presencia en el programa inicial representado por la primera onda ya nos informa de que el amor incondicional es lo perfecto, la perfección, por lo menos en esta dimensión.
Otra cosa es dotar de contenido esa información, o sea saber qué es amor incondicional. Pero incluso desde la tercera dimensión más egótica e insolidaria, el amor solo lo podemos asociar a paz, tolerancia, respeto, colaboración y cosas así con las demás personas. De modo que la propuesta desde el Tzolkin es que lo perfecto no es que todo sea tuyo, ni que tu seas el más poderoso, sino que la perfección está en la relación que mantienes con los demás.
El Perro como sello 10 habla de perfección, y perfección habla de proceso.
Es decir que el amor es la perfección en esta dimensión, pero no es algo hecho, sino algo que se va haciendo, o sea una consecuencia de un proceso perfeccionante de descubrimiento.
El amor es un descubrimiento y un trabajo. Es un descubrimiento y un trabajo porque eres libre. Libre para quererlo o rechazarlo. Es un descubrimiento como posibilidad y es una tarea, un trabajo realizarlo.
El número diez, al que normalmente asociamos la perfección y el amor incondicional, también necesitamos asociar su valor de Espejo (onda número 10). En el 10 aparece la línea del horizonte, lugar donde el Perro (10) se transforma en Mono (11); lugar donde el amor se trasforma en alegría; lugar donde cumplido con el amor se inicia el ascenso a la iluminación.
El Perro 10, animal terrestre, inicia el ascenso elevándose como Mono, animal que habita elevado sobre el horizonte en los árboles. Pero los árboles son la fotosíntesis, la iluminación. El Espejo ayuda a ese cumplimiento.
El Espejo es también un diez, es la perfección que te lleva a la onda central, donde te sanas y te iluminas.

La inmersión en la emoción es un paso más hacia el cielo. Es lo que te permite pasar más allá del velo

noche transcendente small
Lo gracioso es que los oxirrinco también son habitantes o seres del agua.
Lo gracioso del caso es que con ellos es como queda completo el cuerpo de Osiris. Ellos son importantes.
Lo gracioso del caso -repetimos por tercera vez esa frase como expresando que quizá hay una gracia, o sea una realidad espiritual oculta más allá de la forma en este asunto- es que justamente el oxirrinco tiene la porción 14 de Osiris.
Osiris, como totalidad que representa al ser humano y que no está completo si falta esa porción, necesita conectar para encontrar su ser completo a algo que se encuentra en el agua, o sea en la emoción.

En el código Tzolkin el 14 está expresado por el mago, de color blanco, como una actitud. Pero es el segundo paso, ya que la segunda onda, del mago, es como una continuación a la propuesta inicial.
Evolutivamente el 14 es traducido como onda por los contenidos del amor incondicional (onda 14, perro), sin condiciones. De tal manera que la respuesta a esa violencia que recibe Osiris no es una exigencia de venganza o de restitución, sino al contrario, es una respuesta desde el amor incondicional.

Esa es la magia poderosa que se encuentra en el amor, que restituye la vida y que los seres humanos precisan de encontrar vivencialmente. No responde a esquemas, a obligaciones ni a formas de una perfección formal, sino que es una vivencia. Es algo que sientes y entonces sabes que todo es posible.

En la imagen de Shu, aparece separando, que al mismo tiempo es uniendo, el cielo y la tierra.
Hay tres imágenes visibles, el cielo, la tierra, el viento, y una cuarta no visible que es Tefnut, el cielo húmedo, o sea el cielo agua.

Por eso el mago precisa de un encuentro, de un despertar a otra realidad. El agua es un paso más. La inmersión en la emoción es un paso más hacia el cielo. Es lo que te permite adentrarte en lo que está más allá de lo visible con los sentidos, o sea más allá del velo.

El perro, asociado al amor incondicional, no necesita ser débil. Al contrario, cuanta más fuerza, mejor

Tendríamos que determinar de qué estamos hablando.
Estamos tratando de hablar de perros y de lobos, o sea de fronteras.
Estamos tratando de hablar de Uros y “hombres “, o sea de fronteras.
Estamos tratando de hablar del amor incondicional, o sea de la frontera del miedo y de cómo traspasarla.

Entendemos que el lobo es un animal maravilloso, pero solo es amor incondicional cuando ES perro. En nuestro código Tzolkin, como guía para el salto cuántico y acceso a la sociedad celeste, todas las figuras animales (serpiente, perro y águila) y el sol expresan la LUZ (familia Polar).
Entendemos que iluminación y santidad son lo mismo. Las personas iluminadas o luminosas son las que configuran la sociedad celeste.
Los animales son luz y eso significa que son santos. Es decir, actúan sin malicia, desde el programa de la creación, que es la estrategia del cielo para que encuentres el camino de vuelta o regreso.

Esa estrategia contiene un diálogo VIENTO que, como al perro, te adecua.
El perro responde e interactúa con la palabra, o sea con el Viento y con el corazón del cielo (Huracán, Viento –Tormenta), pero el lobo no.
El lobo, qué es LUZ como ser que cumple el programa diseñado en dimensiones superiores, no interactúa con la palabra y por tanto puede ser ejemplo de muchas cosas pero no de cómo llegar a la frontera del cielo, al 10, al amor incondicional y al auténtico espejo. Pero el perro, sí.

Los perros viven “dentro de” y los lobos “fuera de”. Los lobos son santos, pero no un ejemplo de activación de amor incondicional, aunque quizá sí de otras cosas.
El significado del lobo también es “antes de” y el del perro “después de”, de modo que contiene una frontera temporal acerca de la interacción con el viento.
El perro es temporalmente cuando interactúa vivencialmente, o sea en azul. Esto lo hace el perro blanco desde la vivencia azul del mono “naciendo”, o sea ingresando en una nueva dimensión, saltando dimensionalmente cuando llega a la trascendencia resonante como perro 13 de la onda 10 del Espejo.
Lobo significa “antes de”, o sea que todavía no sigues la vía del amor incondicional y aún estás fuera del asunto. Porque no se trata de FUERZA sino de AMOR.

“Al que tenga, se le dará más, y al que no tenga, aun lo que tenga se le quitara”.
Muchas veces podemos creer que se habla en estas palabras –gracias, Jesús- de fuerza, talento o poder, pero se habla de AMOR. Exactamente sería “al que tenga AMOR se le dará más fuerza vital, o sea vida e inmortalidad, y al que no tenga AMOR, aún se le quitara la fuerza vital que tenga”.

La elección del perro-lobo para este asunto expresa que el amor no necesita debilidad.
El perro es un ejemplo de alquimia. No necesita ser débil. Al contrario, cuanto más fuerza tenga mejor, porque el perro pone su fuerza al servicio de su misión con total entrega, como las células madre.
Si está adiestrado para guiar, guía. Si para pastorear, pastorea. Si para buscar, busca. Si jugar, juega. Si está adiestrado para encontrar tumores, los encuentra.

Gracias perro.
Gracias Uros. Invitamos a mirar a los hermanos Uros, maestros de la paz.

El trabajo poético de San Juan de la Cruz habla del amor, y su lectura puede abrir muchas puertas dimensionales

El 24 de junio de 1542 nace Juan de Yepes Álvarez, que luego sería conocido como San Juan de la Cruz.
Ese día es tierra 12 de la onda del enlazador, y por tanto su sello oculto es semilla 2 de la onda de la noche.

Queremos recordar a esta persona porque su trabajo poético siempre habla del amor, y su lectura puede abrir muchas puertas dimensionales.
Encontramos que la tierra 12 está expresando un voluntario en favor de todo lo existente, trabajando para el propósito de enlazar dimensionalmente, ya que pertenece a la onda del enlazador de mundos.
El guía de la tierra 12, de este voluntario enlazador, es la luna 12, que está en el centro del telar maya, en el centro del Tzolkin, en la columna resonante y en el lugar del nuevo nacimiento.

Su onda oculta es la onda de la noche, que precisamente es parte del nombre de uno de sus poemas más conocidos: “noche oscura del alma”.
Su oculto es la semilla 2, de la onda de la noche, que está guiada por el guerrero 2, de la onda del águila, es decir que en su interior se encuentra como un regalo esa fuerza del programa para florecer, guiada por algo que significa la expansión de la conciencia.

Este año de 2014, casualmente el guerrero 2, la expansión de la conciencia asociada a la visión, ha sido justamente el día de ayer, como algo sincrónico.

Nos parece importante resaltar los lazos amorosos que unen todas las cosas.

El tejido amoroso está creciendo, enlazando cada vez más y más a más seres humanos con hilos de amor

El tejido amoroso está creciendo, enlazando cada vez más y más a más seres humanos con hilos de amor.
Muchas veces no es perceptible, sobre todo cuando tus prioridades están basadas en evitar aquello que temes. Sin embargo, el tejido que enlaza los seres humanos contiene cada vez más hilos amorosos, que también son hilos de conciencia, ya que provienen de acciones voluntarias de personas voluntarias en colaboración con el plan amoroso que sustenta y crea la vida constantemente.

Reconocerlo es algo muy saludable y muy grato. Reconocer la vibración del amor proviniendo de otras personas desinteresadamente, aumenta la vibración interior corpórea de cada persona, pero también es algo muy grato para el alma.
Todo es posible y justamente las situaciones extremas es donde se produce mayor expansión lumínica, porque la transmutación, es decir el transformar el plomo en oro, no es que haga aumentar tu cuenta corriente, sino que te permite vivir desde dentro el proceso que sucede en la supernova, que es donde se produce el oro y el platino.

Cuando transmutas, tú eres la supernova, es decir, la parte estelar en ti está más viva; la parte celeste que está elaborando maravilla está totalmente viva en ti cuando transmutas. Por eso es tan importante encarar cada acontecimiento desastroso, políticamente incorrecto porque es indeseable, en oro, en platino, en maravilla. Es decir, todo lo que la gente no quiere que suceda es lo que activa en ti a la supernova, o sea lo mejor.

En la onda 20, que es la onda de la estrella, el amor incondicional ocupa el tercer lugar, es decir aquello que está indicado como servicio.

cuando eres voluntario incluso para pasar por el fuego, es cuando te das cuenta de que el fuego es luz

La semilla contiene un programa perfecto para el florecimiento.
También podemos decir que la semilla es el vehículo del florecimiento, es decir una forma en que la realidad transcendente más allá del vehículo se manifiesta.

La aportación a la conciencia que presenta el Tzolkin es que la semilla aparece como integridad en la onda de la tierra. Para que el florecimiento de la semilla sea íntegro necesita de la tierra.
La actitud del voluntario es la que da el sustrato al florecimiento íntegro de la semilla, que necesita el programa perfecto de cada persona y va a florecer de forma íntegra cuando la persona vive la actitud del voluntario.

Esto es importante decirlo en un año 20-14, donde acabamos de traspasar algo que podríamos denominar el espejo, es decir la otra realidad. El 20-12 hemos entrado en el espejo y hemos traspasado la línea que separa las dos realidades.
Es importante decirlo en esta fecha, precisamente bajo el influjo de la gran cruz cósmica, y de la primera luna llena de primavera, donde aparece la nave de Isis, el paso a la libertad y el paso a la resurrección, como unidos en un mismo contenido, porque la semilla es una expresión de renovación constante de la vida, similar al contenido de la nave de Isis.

Pero el voluntario pasa inevitablemente por una prueba, porque si asociamos al amor el gozo, todo el mundo es voluntario. Todas las personas somos voluntarios para gozar sin esfuerzo, sin hacer nada. Para recibir gozo cualquier persona puede ser voluntaria, pero el amor en esta dimensión de la nave de Isis, de la pascua de la libertad y de la pascua de la resurrección, expresa el gozo donde antes ha habido falta de libertad, falta de vida o infelicidad; es pasar de una cosa en la que no estás a otra en la que estás.
El ego también se apunta al gozo. El ego es justamente el sitio donde estás, y el no ego es donde no estás y a donde pasas para ser libre, resucitar y entrar en esa renovación permanente.

La prueba tiene una consistencia donde expresas el amor sin gozo. Incluso cuando la persona no te trata bien, tú la amas, y eso es conocido como amor incondicional.
La experiencia del amor incondicional es parte de la frontera para demostrar que eres un voluntario, y que aquello que rehuías y te llevaba hacia el ego, desaparece.

Hay un ángel con una llama de fuego impidiendo el acceso al paraíso, según una tradición primigenia. Pero eso significa que tú tienes miedo al fuego y te escondes de la luz, y cuando eres voluntario incluso para pasar por el fuego, es cuando te das cuenta de que el fuego es luz.

Por eso es necesario comprobar, ya que aquello que te saca de lo óptimo o te impide estar ahí es un contenido mental de carencia, de miedo, de juicio o de envidia -la envidia es un no reconocimiento de la realidad Dios en ti, que te lleva a desear algo que tiene otro-.
Son contenidos que no expresan la realidad, por eso siempre es importante comprobar, como Tomás, porque las células madre reconocen la realidad, ya que pertenecen a la realidad de lo óptimo.