No todos los tiempos son iguales

NO TODOS LOS TIEMPOS SON IGUALES (Extracto del nuevo libro en preparación)

Hay algunas personas distraídas que creen que todos los minutos son iguales.
Y sin embargo tarde o temprano se dan cuentan de que hay minutos largos y minutos breves, porque el tiempo en realidad no hace caso a las maquinarias.
El tiempo es una fuerza de las que sostienen la vida. Es parte de la naturaleza creadora o naturaleza de dimensiones superiores donde se encuentra la realidad Dios.

Casi todo el mundo experimenta en algún momento de su vida los minutos largos, que permiten la aparición de la realidad maravillosa justo en el momento adecuado, y también los minutos cortos, que permiten igualmente que suceda algo extraordinario o que no suceda algo catastrófico.
En realidad, el tiempo es el tiempo de la oportunidad y el tiempo de la conciencia. El tiempo y la conciencia van de la mano.

Es adecuado honrar al tiempo y esperar el tiempo favorable como posible en cualquier momento.

El tiempo tiene varios niveles simultáneos

EL TIEMPO TIENE VARIOS NIVELES SIMULTÁNEOS (Extracto del nuevo libro en preparación)

El tiempo tiene varios niveles simultáneos. Creemos que estamos en un tiempo que es siempre el mismo, en el presente donde estamos, pero no es así. Hay distintos tiempos simultáneamente.
Muchas veces para ayudar a una persona, ésta necesita conectar con tiempos profundos, donde está haciendo algo distinto de lo que hace en el tiempo actual.

Hay tiempos superpuestos. Hay una superposición de tiempos que son igualmente válidos, incluso podríamos decir que son más válidos los tiempos que no vemos, donde estamos haciendo cosas que desconocemos, y que no es el tiempo donde estamos ahora mismo. Se trata de ampliar la conciencia hasta conectar con este tiempo.

Es un manejo del tiempo diferente. Es importante saber que coexisten distintos tiempos a la vez, porque entonces la persona puede resolver cuando conecta con esos tiempos profundos.

El tiempo da tiempo

EL TIEMPO DA TIEMPO (Extracto del nuevo libro en preparación)

El tiempo da tiempo, es decir da oportunidad. El tiempo da oportunidad y favorece que suceda.

El tiempo en el nivel humano es lo que permite que estén vivas las cosas y que existan ante una conciencia. Las cosas son la realidad y la vida, y aparecen impenetrables a la conciencia, donde el humano ES. Las cosas, lo sólido y la forma expresan otra dimensión de la vida, que siempre ES.
Las cosas son como la realidad sin tiempo o más allá del tiempo, y sin forma o más allá de la forma. Es la conciencia la que determina la forma de las cosas y eso sucede en el tiempo. El tiempo es donde las cosas toman forma y se mueven ante una conciencia, siendo parte de un diálogo.
La conciencia, que es donde está el ser humano, hace lo mismo que las cosas, moviéndose, de forma expansiva. Sin embargo, también hay una reticencia y una tendencia a la inmovilidad, que es el equivalente a estar dormido y no querer despertar. Pero no es que no quieras despertar porque intrínsecamente no quieras, sino porque estás dormido en ese momento y no tienes conciencia. La conciencia es igual que la tierra y el cosmos, que están en permanente expansión. Esa expansión es un florecimiento. Por eso es un viaje ascensional que sucede asociado al tiempo.

El tiempo aparece como una dualidad, que puede ser interpretada simbólicamente como Tezcatlipoca, con sus dos aspectos bueno y malo, vida y muerte o guerra.
Tezcatlipoca también es una expresión del tiempo, en el sentido de que está como en un espejo diciendo desde dónde le estás mirando. Si estás mirando queriendo dominar al tiempo, entonces lucha contigo y normalmente te vence o te transforma, optimizando al dios guerrero enemigo, que podemos entender como Quetzalcóatl.
Tezcatlipoca es como Quetzalcóatl, cuando ha viajado con la luz. Tezcatlipoca como Quetzalcóatl se sitúa donde se pone el sol, con lo cual quiere decir que ya ha transcurrido todo un tiempo de luz, siendo el final de la iluminación. Pero también está traduciendo de esta manera un nivel, porque sigue estando la dualidad, donde te peleas con el tiempo, tratas de dominarlo y convertirlo en dinero, riqueza y poder. Es el tiempo del sufrimiento, de la guerra, del dolor y de los disgustos, y lo más que consigues en ese tiempo es transformarte en Quetzalcóatl.

Quetzalcóatl quiere decir que entras en la cuarta dimensión. Eres el guerrero que ha dejado de guerrear, siendo un guerrero del despertar, un guerrero contra su ego, que mira a las demás personas, a la realidad y a todo como benéfico. Ese tiempo es la cuarta dimensión.
El otro aspecto del tiempo maravilloso es cuando tú ya te fusionas con el tiempo y con la vida, porque eres la vida; es el tiempo del yo soy siendo. Es la quinta dimensión.
El tiempo tiene esos dos aspectos, uno donde luchas, que es el tiempo sufriente, y otro donde el tiempo ya no te destruye, porque ya eres el tiempo, te has fusionado con el tiempo y has dejado los proyectos de tu ego, y entonces se te abre la entrada.

En la cuarta dimensión tienes la necesidad de hablar y de soñar la abundancia, porque todavía no estás en el lugar de la abundancia, ya que la tienes que soñar. Estás en la cuarta dimensión, porque ya no te peleas con las cosas, dominas a la gente ni eres autoagresiv@, sino que eres voluntari@ y te has alineado con el corazón del cielo.
Esa es la cuarta dimensión y expresa un tiempo. Es el tiempo del guerrero que encuentra la paz.
El otro es el tiempo que expresa la quinta dimensión, donde ya no eres un guerrero, porque no hay guerra. Ya es el tiempo de lo óptimo, donde todo lo que sucede es maravilloso. Es un momento de iluminación.

La realidad del tiempo es acompañarte en ese proceso y dar tiempo, porque el tiempo no es que sea instantáneo, sino que el tiempo da tiempo. El tiempo abre procesos y te acompaña en los procesos. El tiempo, como las cosas, te acompaña.
El tiempo también es una de las maneras en que la luz toma forma, siendo la forma amorosa y dialogante en que la luz te acompaña a la quinta dimensión.

El pasar del tiempo

EL PASAR DEL TIEMPO (Extracto del nuevo libro en preparación)

El pasar del tiempo es como el pasar de las hojas de un libro.
En muchos sentidos las personas son como libros, porque en ese pasar del tiempo y rellenar de las hojas del libro reciben y conservan mucha sabiduría. Solo que algunas personas parece que no saben leer su propio libro.

Pero ese no es el caso de las personas más o menos despiertas, porque la lectura del propio libro es un asunto de conciencia.
Todas las personas que buscan despertar su conciencia lo hacen porque están despiertas. Buscan despertar su conciencia precisamente porque su conciencia ya está despierta, en algunos casos como consecuencia de sus vivencias en otras vidas y en otros del despertar de sus ancestros, de los que son representantes de alguna manera en el tiempo actual.

La santidad de los ancestros está en la base de las conciencias despiertas, entendiendo por “santidad” la elección por lo ético y por la integridad de personas en otros tiempos, de las que recibes amor y salud, que atesoraron en otro tiempo.

Esa conciencia despierta te pide que abras todos tus escáneres espirituales, es decir que te abras a todas las posibilidades del espíritu. Haciendo esto como una decisión, desde tu libertad y tu entrega, recibes una ayuda y una claridad cierta.
No es tiempo de sentimiento o amenaza de carencia, que es un hechizo y bloquea como tal la integridad. Es tiempo de integridad.

El presente solo está donde estás tu

El presente solo está donde estás tu (Extracto del nuevo libro en preparación)

Una de las particularidades del presente es que solo está donde estás tú, es decir, siempre aparece y se muestra donde estás, como tu nariz o tu ojo.
El presente solo está cuando estás tú, de modo que cualquier otra cosa es otra historia, algo que te cuentan pero que no vives.
De alguna manera el presente es como tu retrato, algo que te representa. En la medida que ese presente es como un apéndice tuyo y una parte de ti, que solo está presente cuando tú estás, interactúa con el presente de otras personas.
Entonces es cuando resulta imprescindible que hayas hecho algún tipo de trabajo personal, para que el presente, en esa interacción, sea un presente maravilloso y no el del ego, los hechizos o la tortura física o mental.

Eso es lo que te reclama para despertar, para ser tú, porque tu ser real no es el del ego, el miedo o los hechizos, sino el de la maravilla.
Esta es la puerta. Este es el portal.

El presente te está probando

EL PRESENTE TE ESTÁ PROBANDO (Extracto nuevo libro en preparación)

El presente te está probando.
“Pero, ¿cómo puede probarme el presente? Si el presente va desapareciendo según aparece, ¿cómo me va a probar?”
Pues sí, el presente te prueba, porque ahí es cuando eres auténtico e íntegro. El presente te prueba y te da una oportunidad. Puede ser que te de miedo ser íntegro o que no sepas quién eres y entonces, ¿cómo vas a ser íntegro si no sabes de qué estás hablando?

El presente te prueba y se va a inclinar en una dirección o en otra, como haces tú cuando juegas con una gota de agua, que va en una u otra dirección según inclinas la mano.
Claro, tú eres la gota de agua en esa mano que traduce dimensiones superiores. Según actúes y muestres en el presente quién eres, la gota irá en una dirección o en otra.
Tu hacer abre un presente diferente en cada instante, porque en el presente es donde Dios te está mirando.