Tu aura son tus circunstancias

Tu aura son tus circunstancias. Tus circunstancias, la forma en que lo real, la realidad se configura alrededor tuyo es tu aura. Mucha gente quiere o queremos ver el aura y quiere o queremos verlo en forma de colores o de luces, porque hemos oído y entonces sabemos, o quizás sea mejor decir creemos, que el aura puede ser vista en forma de colores, ya que es luz y los colores son frecuencias lumínicas.
Ciertamente el aura es luz, es tu luz y puede ser vista alrededor tuyo en forma de colores en su mínima expresión. Las cosas también son luz. La materia también es luz que toma forma y entonces color, porque todo tiene color, como se demuestra con la aparición de la materia desde la luz, es decir, como muestra la trasformación en bosón-materia desde el fotón.
En el año 2012 en el acelerador de partículas del proyecto Atlas se comprueba cómo el fotón, que es pura luz inmaterial, se transforma en materia. El fotón, la unidad más simple de pura luz inmaterial, se transforma en la forma más simple de materia que se denomina bosón.
De esta manera podemos considerar que ese es el origen de toda la materia. Y entonces toda la materia sería luz que toma forma para poder ser percibida y encontrada, y así interactuar con alguien que tenga OJOS, o sea tú precisamente.

Si las cosas que te rodean son luz es justamente lo que sabemos, decimos, creemos o hemos oído del aura, que es la luz que te rodea y puede ser vista e interpretada.
La luz toma forma para ser vista, pero no sólo vista sino también interpretada. La pura luz inmaterial también es vista y si adopta formas, colores, tamaños y matices es para ser interpretada, o sea para comunicar algo, interactuar más profundamente y trasmitir.
Entonces aparecen las palabras.

Las palabras también son luz y también son tu aura, porque tus palabras traducen lo que ves y lo que ves son tus circunstancias, o sea, lo que te rodea.
Lo que te rodea es la realidad y la luz, pero no la luz pura, fotón, primigenia e inmaterial sino la luz y las circunstancias que te expresan a ti. Es decir, las circunstancias en que vives y te rodean es la forma en que tu luz, tu espíritu, tu alma, tus creencias, tus valores y tus acciones TIÑEN la LUZ creadora.
Tus circunstancias y entonces tus palabras expresan la forma en que tú tiñes la luz y así te expresan a ti en este momento, o sea en el tiempo, y entonces son tu aura, tu luz, pero en este momento, en el aquí y ahora.

Tus comentarios y tus palabras son tu aura, que es algo del momento también, para que tú lo veas y entonces puedas interactuar con ello y modificar tu interior, y entonces modificar tu exterior y tus circunstancias.
Eso significa que puedes liberar tu alma y limpiar tu luz, observando tus circunstancias, permitiendo que las cosas sucedan y aparezcan, actuando desde la integridad y desde lo óptimo, sin miedo y sin alevosía, observando tus palabras y llenándolas de bendición, perdón, agradecimiento, amor y fe.