Una de las cuatro direcciones está representada por el mago, que es el mago del agua

En el mundo maya y en la sabiduría de ese pueblo, de esa nación misteriosa, que tiene un conocimiento tan profundo de los movimientos estelares y del tiempo, una de las cuatro direcciones o cuatro puntales que sostenían la realidad está representado por el mago, que es blanco. Es el mago del agua. El término mago se asocia con el agua, en esta sabiduría ancestral primigenia.

Aquello que representa el mago es tan fundamental como aquello que representa el agua. El agua es imprescindible para el cuerpo del ser humano, para que se mantenga vivo y no acontezca el final, sino que continúe.
Entonces, se vuelve especialmente importante saber de qué se trata ese conocimiento que expresa el mago, de qué conocimiento trascendental se trata.
Y aparece como más importante, como más trascendental cuando vemos que lo que expresa el mago, es justamente lo que hace, permite o está asociado a que el cuerpo esté vivo, por cuanto tiene calor. El blanco, que expresa al mago y al agua, va con el azul, que expresa al águila y al fuego. Sí, el águila, la visión elevada, la visión de la maravilla, de aquel que ve la maravilla, está asociado al mago como onda. Son las ondas asociadas.

El mago aparece antes del espejo y el águila después, cuando has atravesado esa línea, esa frontera dimensional entre la dimensión material y la dimensión espiritual.
¿Cómo podemos traducir esto a un lenguaje coloquial? Vamos a recurrir a María Magdalena. El mismo cuerpo, la misma persona corpórea es María Magdalena cuando está sometida a los siete demonios que dice el Evangelio, y cuando está viendo la resurrección.
El mismo cuerpo, que es lo que expresa el color rojo. La misma persona, el mismo cuerpo que está sometido a los siete demonios es el mismo cuerpo de la misma persona que está viendo la resurrección, pero en otro momento. La resurrección es la maravilla.

Entonces, el mago está expresando un nivel de realidad que podemos asociar al agua, en cuanto que es algo que une, que son las emociones. Las emociones, el amor, unen a las personas: el hijo ama a sus padres, los padres a los hijos, los hermanos se aman entre sí. Hay algo que une, que está expresado por el blanco.

Hay una sabiduría en la que, aquello que une, esas emociones, también son lo que te permiten estar vivo. En realidad, todas las personas están unidas con todas las personas, pero como en círculos cada vez más amplios, trascendiendo el tiempo.
Estás unido a personas que hace milenios, siglos o años que no existen y estás unido a personas que todavía no han entrado en un cuerpo y que quizá no lo hagan nunca, porque quizá la evolución de la humanidad se dirija en otra dirección.

El caso es que lo blanco está asociado a lo azul, que es el fuego. El mago es la expresión de lo blanco y está asociado al águila, que es la expresión del azul, que también es el presente. Por eso sabemos que el blanco es tan importante para entrar en el presente.
Es importante conectar con tus emociones, pero con las trascendentes, no con las emociones que puede haber en la tercera dimensión, donde está el dolor, el miedo, sino conectar de forma trascendente.

Hay algo en ti que es anterior a cualquier afrenta, a cualquier dolor, a cualquier injusticia, a cualquier enfermedad. Si logras conectar con eso que es anterior a cualquier desastre, entonces saldrás de cualquier desastre, de cualquier enfermedad, de cualquier disgusto. Y si lo haces, cuéntalo, porque facilita el proceso.

Conectar con el agua es fundamental en este momento

Conectar con el agua es fundamental en este momento, que viene definido, desde la sabiduría de los mayas ancestrales, conocedores del tiempo y de los tiempos, y de cómo viajar y moverse en las líneas del tiempo, como agua cósmica. Es un momento favorable para conectar con el agua cósmica, que también es la forma en que el agua despierta tu trascendencia.

Es un momento favorable para conectar con tu agua, que está dentro de ti, aunque la desconoces. Quizá creemos que el agua sirve para beber, limpiarse, regar los cultivos, para bañarse, poner un negocio al lado de una playa o una piscina y hacerte rico. Pero no, el agua es cósmica y viene de más allá del sol, y también está dentro de ti.
Gran parte de ti es agua cósmica y no tiene nada que ver con los dólares, los bancos, los políticos, los pobres, los ricos, las enfermedades, las bombas atómicas o los coches, con nada de todo eso.

Este es un año, y por tanto un momento, favorable para conectar con el agua cósmica, es decir para conocerte, descubrirte y encontrarte. Los mayas sitúan este tiempo como luna y le dan un valor rojo. Están hablando de la luna, que es algo que está arriba, y cuando le dan el color rojo están diciendo que aparece una nueva realidad. El color rojo es como la materialización, que es algo más que la materia, porque en este caso está hablando de la materialización de lo elevado, de lo de arriba.
La luna es el inicio de lo óptimo; es la materialización de lo óptimo, del cielo, pero no del cielo de los aviones, sino del de las maravillas y los seres celestes. Por eso aparece como rojo.

En realidad, el agua viene descrita como aquello que contiene y sustenta empatía, como expresa el espejo. Y por aquello que contiene y expresa el conocimiento de la realidad más allá de la apariencia, como expresa el mago, que también es el que se adentra en el inframundo para llevar luz. Por eso una de las cualidades del agua es que hace aparecer la luz en medio del sufrimiento.
También el agua aparece como amor incondicional y también como aquello que te permite conectar con dimensiones superiores, como está expresado por el cimi, el enlazador de mundos.
Pero, y eso también es importante, el agua es la palabra. Por eso en este momento es importante encontrar y conectar con ese agua cósmica, que es el que va a permitir que tu palabra sea amorosa, maravillosa, exprese empatía e incondicionalidad y sea luz en la oscuridad.

Este es un momento favorable para limpiar el agua, que no representa solamente emociones de tercera o cuarta dimensión, sino que es el conocimiento de la misión, de quién eres y por qué estás aquí; el conocimiento de qué tienes que hacer en el inframundo, que es aquí, produciendo elevación.
Es importante limpiar el agua porque es importante limpiar tu agua, para que aparezca el agua hexagonal, el agua limpia del que nos habla Masaru Emoto. Gracias Masaru, gracias Emoto.

Cuando tu agua personal y de tu cuerpo cristaliza en forma hexagonal se produce un crecimiento, y una parte de ti se asienta en otra dimensión, en la dimensión donde el agua se eleva de forma invisible. Parte de ti entra en lo invisible. Tu cuerpo es visible pero parte de ti está en algo que tú conoces pero no se ve, y encuentras gran bendición para ti, que se transfiere a todo tu linaje y finalmente al arquetipo del ser humano.

Es un momento maravilloso para entrar bailando y cantando en aquello que hay más allá de la apariencia; es un momento para conectar con María Magdalena y contar lo que ves.
Gracias y bendición.

NIVELES POR COLORES: Después de la sanación y la resurrección, llega el nuevo nacimiento

Ondas y colores en los castillos
(continuación)
Las ondas azules siguen la secuencia mano, tormenta, mono, noche y águila.
En el primer nivel está la mano, que activa la sanación, y en el segundo nivel de experiencias aparece la tormenta. La sanación del primer nivel, se transforma en el segundo en resurrección. Se sana lo enfermo en el primer nivel y se resucita lo muerto en el siguiente nivel.
Una vez que se ha sanado y se ha resucitado, en el tercer nivel sucede el nuevo nacimiento (mono). Se accede el centro del espejo, en la frontera entre las dos realidades, y en el siguiente paso ya estás al otro lado. Después del nacimiento, lo que viene en el cuarto nivel es el ensueño, que es una fuerza activa y crea la realidad (noche).
El mono está en la columna resonante, en el centro. A partir de ahí entras en la otra realidad. La sanación y la resurrección, es decir, recuperar lo muerto y sanar lo herido, están a este lado del espejo, en el mono estás en el centro del espejo, y a partir de ahí ya eres una fuerza activa con la noche y el águila.

De la misma manera que hay una progresión en sanar lo herido y resucitar lo muerto (mano y tormenta), también hay una progresión desde la noche al águila. Activas la visión en la noche una vez que has traspasado el espejo, con la visión desde lo verde, creando imágenes en tu interior desde lo verde. Pero en el águila hay una elevación, porque su visión es más profunda y lejana; el águila se eleva y lo que ve es la maravilla.
En el ensueño activas la visión y sueñas la abundancia ante lo que carece de abundancia, pero el águila ya no ve carencia, por lo que no necesita crear la abundancia. No necesita crearla porque está en la abundancia. Es una progresión.
Están por lo tanto la mano y la tormenta a este lado del espejo, el mono justo en el espejo, y la noche y el águila más allá del espejo.

SEGUNDO NIVEL:
Cada azul siempre es activado mediante una actitud (color blanco).
Lo que activa la resurrección (TORMENTA azul, segundo nivel) es el ENLAZADOR (blanco, segundo nivel). La actitud de unir necesita descubrir que nadie ni nada es enemigo, y entonces todo lo que no es enemigo es amigo y amado, estando unido por el amor. El enlazador pertenece a la familia del dragón y expresa la energía de la luz cumpliendo una misión y también la energía femenina, así que no puede despertar la competición.
La fuerza tiene que ponerse al servicio del amor, sosteniendo la vida, y entonces también es importante para disfrutar esa actitud la paciencia, el desapego y el abandono del ego. Ser fuerte en el desapego es una propuesta para la energía masculina, que siempre quiere triunfar.
Cuando se llega a esa actitud, contiene renuncia de otros patrones, y pones en marcha el azul de la resurrección (tormenta).
La resurrección no necesita de tu fuerza; no necesita de la fuerza de matar, de la fuerza de vencer. Necesita la fuerza de la luz, la fuerza del CAMINANTE DEL CIELO. La realidad que activa en su forma expansiva es el caminante del cielo, donde con gozo explora los territorios con valores no aprendidos; explora desde algo que no ha aprendido, que resulta de su actitud de amar lo que sucede, unirse a aquello que sucede, amorosamente
Entonces el fruto que da es el HUMANO, que es lo que le sitúa en el centro del telar para nacer a una nueva realidad, que hasta entonces conocía o medio entreveía en ocasiones, o quizá conocía difusamente, por instantes.

TERCER NIVEL:
Una vez que entra en el centro (MONO) ya se sitúa y es constante. Ya no son flashes ni imágenes momentáneas. Ese tercer nivel que expresa el nuevo nacimiento, donde la energía ya ha sanado, ha resucitado lo muerto, se activa desde la actitud del espejo. La actitud del enlazamiento ha propiciado la actitud del espejo, que permite el nuevo nacimiento.
El espejo, donde tu reconoces a cualquier persona, es otro tú. Cualquier persona es tu, y tú eres cualquier persona que está haciendo su camino evolutivo, donde tú no debes interferir.

Cuando estás en esta actitud, estás en el espejo. Eso propicia el tiempo de la inocencia, la alegría y la sabiduría instantánea (mono), porque lo que ha sucedido es que toda tu energía se ha vuelto luminosa. Tu kundalini (SERPIENTE) ya no tiene trabas ni está confinada. Se ha expandido y ha recuperado su característica de luz. Es luz, porque has explorado como caminante del cielo, con la actitud amorosa del enlazador, sin apegos ni ego, y eso ha permitido la expansión de la kundalini, que trae consigo el florecimiento (SEMILLA). Accedes a un nivel de la realidad floreciente, donde todo está floreciendo.

CUARTO NIVEL:
Entonces, cuando te has situado en el espejo, has recuperado la inocencia (mono), tu energía no tiene trabas y es luminosa (serpiente) y la realidad es floreciente (semilla), entonces, te sitúas en la NOCHE, activando su poder transformador, que mantiene una fuerza retrógrada donde desde la actitud del amor incondicional (PERRO), que es la que lo activa, limpias todas tus imágenes. Ahora tus imágenes están traduciendo la abundancia y no la carencia o el problema.
Este cuarto nivel que corresponde a la cuarta dimensión es el tiempo intermedio donde estás limpiando todo tu pasado, actuando desde el amor incondicional. Donde antes habías visto envidias, malas intenciones, pobreza, injusticia o enfermedad, ahora lo estás viendo desde el amor incondicional que produce a su vez el centrado y el alineado con la voluntad del cielo (TIERRA), sabiendo que todo tiene su sentido y no es un mundo de buenos y malos. Entonces, sanas tu visión. Eso es lo que produce la expansión de la conciencia (GUERRERO).
Una vez que se ha producido la expansión de la conciencia y te has convertido en un guerrero, que está alineado con el corazón del cielo y por tanto es un voluntario, siendo todas las cosas que está viendo, sin juicio, entonces está produciendo el ensueño y la abundancia.

Todo tiene sentido. Claro, previamente en el mono habías recuperado la inocencia, la alegría. Y todo eso no tiene marcha atrás. Cada azul que avanzas está siempre activo.

QUINTO NIVEL:
Eso ya te sitúa en el ÁGUILA, que ve la maravilla. La actitud es el VIENTO, donde tus palabras son luminosas y están unidas a la resurrección (tormenta) y están creando la vida (mono). Cuando desde lo que tú dices creas la vida, entonces amplías tu visión, porque cuanto más profunda es tu visión, más vida comunicas en tus palabras.
Eso crea la realidad de la LUNA, y su expansión y florecimiento en la ESTRELLA.

En la tercera dimensión, si un hombre es poco fuerte, es poco hombre

Podemos hablar de la energía femenina y la energía masculina como algo que aparece ante nuestra conciencia y ante nuestro ver, de forma exterior.
Pero también podemos hablar y ver algo relacionado con la energía masculina y femenina dentro de cada persona. Cuánticamente podríamos estar hablando de lo mismo, aunque aparentemente parezca diferente.

La visión cuántica es algo que aparece en el siglo XX. Nos permite considerar que el macrocosmos es igual que el microcosmos, o que cada pequeña porción de la realidad contiene una estructura similar a la totalidad. Es decir, en la parte está el todo.

De modo que cuando hablamos de la energía masculina y de la energía femenina en el escenario de la realidad exterior en el cual aparecen hombre y mujer, o macho y hembra, encontramos que es similar al pequeño escenario en el interior de cada persona, también con una energía masculina y una energía femenina.
Precisamente esa consideración y esa mirada son las que permiten encontrar el adecuado equilibrio armónico entre esas dos fuerzas, de modo que lo que sucede en la realidad exterior es como en un espejo lo que sucede en su realidad interior.
Es decir, la existencia de hombres y mujeres en la realidad que vemos, que es el escenario exterior, traduce la existencia de energías similares en la realidad interior.

De esa manera, nos interesa ver siguiendo el código Tzolkin si lo rojo, que corresponde a la materia y la forma, expresa la energía masculina o femenina, y lo blanco, que corresponde al agua, esa energía que se adapta a la forma que lo contiene, expresa la energía masculina o femenina.
Es decir, ¿el cuerpo es energía masculina o energía femenina?, ¿la emoción es energía masculina o energía femenina?

En el código Tzolkin decimos que el dragón rojo, que es el inicio de la forma y representa la realidad material en la que estamos, corresponde a la energía femenina, porque el dragón cuida de todo y se ocupa de todo.
También decimos que la tierra roja, como un símil de la madre tierra, atrae a todos hacia sí, siendo todos bienvenidos, por lo que podría ser una expresión de la energía femenina incluyente y maternal.
También la luna podría parecer energía femenina asociada a la emoción.
Incluso la serpiente parece preferir una denominación femenina para significar la kundalini.
Finalmente, el caminante del cielo podría ser la única forma aparente donde aparece una referencia a algún tipo de energía masculina asociada al rojo, aunque solamente sea en la sintaxis.

Sin embargo, la propuesta del Tzolkin donde aparecen esos contenidos, está basada en mirar más allá de la realidad aparente. Consecuentemente, está diciendo que más allá de la forma aparente de la materia, basada en la fuerza, rigidez y dureza, hay una realidad espiritual que ya sí es de característica femenina.
Por eso se habla de un vaso o recipiente que está lleno de agua. El recipiente es duro, pero el interior contiene agua. Es decir, la propuesta del Tzolkin es mirar la realidad llena de amor, no de dureza.

Lo rojo entonces sería energía masculina en el nivel aparente, pero estaría lleno de energía femenina más allá de la forma. Por eso es un recipiente que contiene agua.
La fuerza, rigidez y dureza son ejemplos de energía masculina en la tercera dimensión o dimensión del ego, donde si un hombre es poco fuerte, es poco hombre, y donde no hay nada peor que ser hombre y ser poco hombre.

Consecuentemente estamos diciendo que lo rojo en la tercera dimensión es energía masculina, que no siente ni sufre, pero al situarte en la quinta dimensión, entrando en otra realidad plegada, descubres que sí siente y sí contiene agua, es decir, emoción y energía femenina, de modo que puedes conectar con ella.

La energía del hombre está basada por ejemplo en aguantar el dolor, no llorar, ser fuerte o ser como una roca, porque en la realidad normal eso es lo que parece.
Pero decimos que el cuerpo tiene esa energía luminosa de la kundalini (serpiente), esa energía amorosa de emoción (luna), esa energía madre de la tierra, esa energía femenina del dragón y esa energía del gozo del caminante del cielo, con lo cual decimos que es solamente una apariencia.
La energía masculina de lo duro, insensible y no emocional queda solamente en la apariencia, y ahora se trata de conectar con esa otra energía, porque efectivamente el cuerpo contiene agua.

La dureza de la piedra la ha creado el agua al oxidar los metales. Es decir, lo duro está lleno de agua, que le hace fuerte. La energía masculina estaba llena de energía femenina, solo que era desconocida e ignorada, y ahora se trata de descubrirla.
La energía masculina sobreactúa, porque la energía femenina no es una energía inferior, sino que pertenece a dimensiones superiores. La energía masculina siempre tiene que tener fuerza, dureza y poder para auto sentirse valorado en la tercera dimensión, y entonces en lugar de colaborar, encontrando que la fuerza viene de la integración, se queda solamente en el “yo tengo que hacerlo”, o sea que se desconecta. Desconoce que la kundalini da fuerza al cuerpo, que el agua da fuerza a lo sólido y que la emoción te hace más humano.

De esta manera la invitación del Tzolkin a través del color rojo para la energía masculina es actuar como el caminante del cielo, explorando la realidad y saliendo de la realidad rígida, quitándose las gafas de una realidad para poder ver otra, la que está dentro de la realidad aparente, que es la que le va a introducir en la realidad global.

En el código Tzolkin lo blanco está asociado al azul, que es el tiempo y el presente. Descubrir la emoción y conectarse con ella permite al ser humano entrar en el tiempo, que no es el del vivir muriendo, sino el del ser siendo que te lleva a la inmortalidad, o sea al cielo y al gozo.
El gozo para el deterioro del tiempo y activa el nuevo tiempo. Estamos ante una frontera y en esa frontera la emoción y la vida que libera la emoción, es prioritaria.

Los colores: Cuando ves a una persona estás viendo lo rojo, pero cuando hablas con ella se trata de lo blanco

Cuando ves a una persona, estás viendo lo rojo. El volumen que ocupa en el espacio esa persona a través de su cuerpo, es el rojo.

Pero cuando hablas con esa persona y expresa emociones y sentimientos, eso es lo blanco. Incluso sus pensamientos son blanco, porque de alguna manera están cargados de emoción. Si valoras algo, está cargado de una emoción positiva, pero si lo denostas, lleva una emoción negativa.

Además, esa persona con la que hablas está asociada a un lugar y unas circunstancias concretas, no en abstracto, sino en concreto. Estás hablando en un parque, un coche, un lunes, un día que llueve, la persona se ha caído, se ha levantado, está sentada, etc.
Todo eso es el azul.

Esa persona que tiene un cuerpo, con la que estás hablando y te está expresando sus emociones y sentimientos, con unas circunstancias concretas diferentes en cada momento ya que el azul está traduciendo algo similar al fuego, constantemente cambiando, además de todo esto, está en proceso.
Por ejemplo, si es un niño está creciendo, o está estudiando ingeniería o ahorrando para casarse. Es decir, además de circunstancias concretas, un tren o una caída, que es el azul, está “en procesos”.

Los procesos más sencillos son el crecimiento en los niños, o el envejecimiento en las personas mayores, pero además hay otros, como puede ser el estudiar algo, un proyecto para crear una empresa, casarse, aprender canto…
La persona está en una serie de procesos, que son diferentes de su cuerpo, de si es una persona alegre o triste y de si está sentado en un parque o se ha caído en un charco.
De alguna manera, esos procesos, consciente o inconscientemente suponen su forma de proyectarse en el futuro. Eso es el amarillo.

De esa manera el rojo y el amarillo van juntos, porque es un cuerpo y está ocupando un espacio, pero también es un ser en el tiempo.
Y el blanco y el azul también van juntos, porque hay una relación entre las emociones y lo que te sucede. Por ejemplo, sucede que te has caído en un charco y te has enfadado, apareciendo la emoción.

Estos 4 colores describen este nivel dimensional. Sin embargo, el quinto color habla de un nivel más profundo. Es otro nivel dimensional diferente, donde ya no se trata de si en este momento estás contento o triste, creciendo o envejeciendo, y del volumen que ocupas en el espacio, sino de la realidad espiritual.
Hace referencia a tu ser espiritual, aunque no en plenitud, sino de tu ser espiritual accesible desde esta dimensión, es decir, como se manifiesta tu ser espiritual en esta dimensión.
De esa manera es una expresión de la quinta dimensión.

Ahora nos queda desarrollar todo el contenido de lo verde, pero primero es necesario dejar claro cada territorio y cada concepto.
Para reconocer lo verde hay que fijarse en todo lo que ocupa una quinta posición.
Esto lo desarrollaremos en una siguiente comunicación.

La familia del viento se expresa a través de lo blanco, que es el agua y la emoción

FAMILIA DEL VIENTO
El segundo sello, que también es el inicio de la segunda familia, es el VIENTO BLANCO. La característica de ser blanco asociado al viento, al segundo sello, alcanza a toda la familia.
De alguna manera toda la familia es emocional. Todos los colores en esta familia están impregnados en el blanco.

La segunda experiencia o segunda iluminación proviene de la comunicación, que refuerza la unión. Este sello está representado como una lengua, es decir el hablar. Hay una iluminación en cuanto a que con palabras puedes expresarte.
Es posible que a nosotros, que lo hacemos constantemente, no nos parezca una gran maravilla, pero decir “hola” a una persona ya despierta emociones, y al decir “dame esto”, consigues algo.

Toda la magia que hay en la comunicación, incluyendo la no verbal, gestual, mental, telepática y en todos los niveles, está expresada por el sello el viento, y corresponde a la expresión de lo blanco, que es la emoción.
El agua y la emoción están asociados al blanco y son algo que une. La comunicación siempre con alguien, por lo que es una expresión de unión.
Esta familia empieza a expresarse a través de lo blanco, y toda la familia va a estar teñida de este color.

La MANO es AZUL, pero también es una forma de comunicación. Se suele asociar con la sanación y, un poco desde lo que impulsa esta página, con el reconocimiento de las faltas al amor, referidas al otro. Por eso es una forma de comunicación. Una forma de sanar la relación con las demás personas es reconocer dónde no has actuado desde al amor.
En el color azul se abren experiencias vivenciales, donde si primas la comunicación y el reconocimiento de dónde no actúas desde el amor, se abre una cascada extraordinaria de experiencias vivenciales que te modifican y transforman, sacándote del aislamiento y reforzando tu parte uno con todos.

El HUMANO AMARILLO, es decir el ser humano, también forma parte de esta familia, donde prima la emoción. La faceta más importante del ser humano es la emocional. Al humano se le da el valor de libertad y pensamientos elevados, pero también el pensamiento de emoción. La emoción cuando se expande también construye al ser humano.
La emoción -estamos en una familia que es eminentemente blanca- cuando aparece de forma expandida, que es lo que significa al sello amarillo, crea al ser humano y expande su realidad. Entonces es cuando aparece libre, lleno de pensamientos elevados que le relacionan con la parte elevada de la realidad y la parte espiritual de todas las cosas.

El siguiente sello de la familia es la TIERRA ROJA, a quien llamamos voluntario. Su característica principal es un color rojo.
Cuando has interiorizado y vivenciado que estás aquí para ser voluntario, porque estás alineado con el corazón del cielo y el corazón de la tierra, y te sabes uno con el propósito de la vida, se muestra como rojo y crea la realidad.

El cuerpo emocional no es inferior ni un escalón para acceder al espíritu

El cuerpo emocional y el aspecto vibracional que podemos relacionar con el mundo emocional, no son inferiores ni un escalón para acceder al espíritu.
Eso es lo que en el código Tzolkin se describe como lo blanco, que está profundamente unido con el azul, que significa tiempo, oportunidad y transformación.

Hay una transformación que te destruye, pero hay otra que permanentemente te renueva, de la misma manera que hay un tiempo que va hacia la muerte y otro que incesantemente recrea y sostiene la vida, como se puede ver en un águila que se mantiene en el aire apenas sin esfuerzo.

El tiempo saca a la vida de la inmovilidad. Ciertamente, puede sacarla de la inmovilidad y llevarla a la fugacidad, como un fuego que se enciende y se consume, pero no es esa la única forma del tiempo.
Hay un tiempo que es similar a estar despierto; es algo activo que no te lleva a la extinción sino a la expansión, como la vida con sus alternancias.

El espíritu tiene más cercanía con la individualidad, y por eso desde determinados ángulos puede parecer superior, pero la emoción es grupal. Es algo que transciende a la personalidad y que enlaza con las demás personas, creando ese plural divino.
La emoción te lleva al cielo, porque te une, te unifica, te enlaza, te expande y te integra.

Cuando tu onda es roja, el blanco aparece como una puerta

Para las personas que nacen en una onda roja (ondas dragón, serpiente, luna, c.cielo y tierra) el agua y la emoción se presentan como una expresión de la perfección, ya que en todas las ondas rojas el blanco ocupa el tono 10.
También, cuando tu onda es roja, el blanco aparece como una puerta. Cada vez que te sumerges en la emoción abres puertas, ya que el sexto sello de la onda roja es blanco.
También en sí es un regalo, aunque aparece como un desafío, tono 2.

La persona que nace en una onda blanca (ondas viento, enlazador de mundos, perro, mago y espejo) encuentra que la emoción y lo representado por lo blanco aparece como propósito, con la importancia que tienen los propósitos, pero también como transcendencia o tono 13, con la importancia que tiene la transcendencia.
También aparece asociado a los tonos 5 y 9, dándole fuerza al propósito y a la transcendencia.

Para la persona que nace en una onda azul (ondas noche, mano, mono, águila y tormenta), el contacto con la emoción va a presentarse inicialmente como algo muy práctico, que responde al cómo: cómo lograr el propósito. Es decir, va a definir una manera de actuar y comportarse, de ser y hacer, totalmente vinculada a su propio programa, ya que el tono 4 también representa el programa de la semilla, cuya fuerza es florecer y al escuchar su misión, cumplir su propósito, expandiéndose y floreciendo.
También va a aparecer la emoción en el tono 8, que expresa la integridad, para las personas que nacen en una onda azul, permitiéndoles ser íntegros. La integridad es una forma de relacionarse con los demás, es decir, una forma de crear la sociedad de la estrella o sociedad de lo óptimo (sello 8) y te ayuda a ser más humano (onda 8).
En estas personas, esto lo logran a través de la emoción.
También en el tono 12 aparece lo blanco, conteniendo una invitación a colaborar desde la emoción con todo lo existente.

Las personas que nacen en una onda amarilla (ondas semilla, estrella, humano, guerrero y sol) se van a encontrar con que el blanco y la emoción expresan por un lado el tono 3 del servicio, pero también la canalización y la resonancia (tono 7).
Las personas que nacen en una onda amarilla están expandiendo la totalidad de su programa, de su ser, floreciendo y limpiándose de hechizos. Ese limpiarse de hechizos, de productos tóxicos y programas que no son tú, a esas personas les ayuda a SER de forma resonante, porque ocupa el tono 7, pero también esa escucha de las emociones descubre su auténtica realidad asociada al servicio: están realizando un servicio en favor de la humanidad potenciando la emoción, pero también convirtiéndose en un agente secreto.
Cuando conectan con las emociones están actuando, aunque nadie se de cuenta, como un agente secreto, recibiendo ese gozo de un trabajo bien hecho, que está desde el tono 11 produciendo el auténtico florecimiento de gestar nuevas semillas.
Su gozo se expande de forma que la propia individualidad desconoce.
Cuando se expanden como hace un árbol, multiplicando su ser en cada una de las semillas, tienen una explosión de gozo, que pertenece a dimensiones desconocidas por el ego.

Las leyes son acuerdos consensuados entre seres

Las leyes son acuerdos consensuados entre seres.
Por ejemplo, a nivel de la tierra las leyes son acuerdos que se toman en los parlamentos o en los lugares apropiados para determinar qué es lo que es adecuado hacer y no hacer.
La tierra como campo unificado estelar también tiene unos acuerdos donde los seres estelares determinan, a través de un acuerdo o convención, que las cosas caen. La tierra es un campo unificado de fuerzas establecido de forma que las cosas caigan hacia el centro.
Sin embargo, como han demostrado los astronautas, cuando sales del espacio de la tierra esa ley ya no existe. En el espacio lo que han encontrado los astronautas es que no hay gravedad y están como flotando.

La atracción hacia el centro de la tierra está haciendo referencia a lo rojo, a lo sólido y al cuadrado, donde todas las fuerzas convergen. Pero lo blanco, el líquido y el agua indican flotabilidad; las cosas flotan y los seres flotan, como los astronautas en el espacio.

Ese es el siguiente paso que han dado los seres. Durante un tiempo se movían por tierra y cuando iban por el mar lo hacían pegados a la tierra y referenciados por ella, hasta que llego una persona con la misión de abrir el mar. Esta persona, de nombre desconocido, apodado portador de Cristo y miembro de un grupo -Colón, que significa miembro- abrió el mar a la navegación en línea recta, sin referencia a la tierra.
Ya no estamos referenciados a la tierra. A partir de ese momento sabemos que la tierra es redonda y las cosas no caen al espacio o al vacío.

Ahora los astronautas están haciendo algo similar. De hecho el viaje de Colón, 520 años antes del 2012 y el primer viaje al espacio tripulado, en el año maya 1960 y 52 años antes del 2012, repiten los mismos fractales (52, 520). El viaje de Gagarin abre el equivalente al viaje en el blanco, de manera similar al viaje enlazador de Colón.

Ahora el asunto no es la tierra ni el agua, sino el viaje o desplazamiento en lo azul, el desplazamiento en el tiempo, que sabemos es un desplazamiento en la conciencia.