Los estados de opinión

Actualmente, en el siglo XXI, en el año 2019, hay un montón de personas, de empresas, de corporaciones, de partidos políticos y de estados tratando de crear una opinión.
Hay un montón de corporaciones, de personas, de dinero público y privado, de empresas multinacionales, que están tratando de crear estados de opinión.
En el siglo XXI, con el auge de la comunicación, también ha aparecido el auge de la manipulación de los seres humanos a través de generar estados de opinión, los cuales tienen un efecto a nivel físico.

Esto es traducido por ejemplo en campañas publicitarias, donde hay cantidad de personas estudiando cómo modificar, cómo hacer creer a alguien que necesita algo que no necesita.
Hay empresas contratando a montones de personas, montones de personas estudiando carreras donde lo que se trata es de hacer creer a la gente cosas.

Pero al mismo tiempo, fuera ya de la actitud de las personas, resulta que también se ha descubierto el valor de algo tan inmaterial como son los algoritmos para crear realidad.
Hay una confluencia. Por un lado hay personas manipulando la información para crear estados de opinión, y por otro lado existen algoritmos cuyas consecuencias son absolutamente físicas.

Los algoritmos, que son leyes y por tanto cosas inmateriales, generan realidad en el nivel más físico. Se puede encarar una enfermedad desde los algoritmos, se puede encarar una empresa desde los algoritmos, se puede encarar la ecología, se pueden encarar cosas muy físicas desde el conocimiento de otras leyes…
Queremos decir que hay leyes muy visibles, la ley de la gravedad por ejemplo, donde si sueltas un objeto se cae hasta que toca el suelo, pero hay otras leyes que no son tan evidentes y son las que manejan los algoritmos y también los estados de opinión.

Si muchas personas creemos que está pasando algo, terminamos todas las personas por decir que está pasando algo.
Hay un cambio climático. Pero, ¿sabe usted lo que sucedía hace 24 millones de años?, ¿o 24.000 o dos millones?, ¿el cambio climático es la norma o la excepción?
Ahora parece que queremos creer que es la excepción. Quizá el cambio climático sea el de la conciencia. Quizá el cambio climático sea que las personas pueden acceder a las neuronas espejo y valorar la empatía, la telepatía, la intuición, la premonición.
Bendito sea el cambio climático.

Quizá alguien dice algo muy negativo y crea un estado de opinión en el sentido de que sentimos que nos está pasando algo negativo.
Bendita sea la telepatía, la premonición, la intuición, la clarividencia, la conexión con todo lo espiritual.

Bendito sea conectar con tu esencia. Tu esencia, que es la esencia maravillosa de la vida. Bendito sea conectar con la maravilla.

El cambio climático es un problema de iluminación

Compartimos la respuesta a una pregunta, por si es de interés:

La tierra y el humano expresan una misma realidad, junto con el viento y la mano.
Una persona que nace con el sello del HUMANO al año siguiente encuentra como kin anual a la TIERRA, necesitando experimentar los contenidos de la tierra, al año siguiente se encontraría experimentando los contenidos del VIENTO, al siguiente los de la MANO y al quinto año volvería a ser humano, y así sucesivamente, tierra-viento-mano-humano durante 52 años.

Esto expresa que hay una unidad entre estos 4 sellos. Uno aparece como rojo, indicando la parte material y corpórea; otro aparece como blanco, expresando la parte emocional del agua; otro aparece como azul expresando la conciencia y las vivencias experienciales que nutren esa conciencia y producen transformaciones; y otro aparece como amarillo expresando la expansión y la maduración. Pero los 4 contienen el mismo contenido; están expresando algo que necesitan las 4 orientaciones para ser entendido.

Por eso si situamos en el viento la consideración del gran espíritu y del dios creador, que también se manifiesta a través de la palabra de los seres humanos, encontramos que aunque la tierra tiene un contenido material y físico, es solo en una determinada consideración, porque en realidad la tierra también es una expresión de la energía padre-madre creadora del gran espíritu.
La madre tierra es absolutamente sabia desde su núcleo interno y no necesita ningún aprendizaje ni tampoco ninguna defensa. Sí ciertamente hay que escucharla, pero sin conceptos previos, desaprendiendo de alguna manera conceptos del aprendizaje 3d, donde se la consideran únicamente como tierra.

Por ese motivo se puede considerar que los fenómenos que le suceden a la tierra, los está haciendo la tierra desde su sabiduría y entrega como madre tierra pero también como dios creador.
Por eso decimos que los problemas que parecen ser tan catastróficos y que amenazan al ser humano dentro del cambio climático, se están situando en la dimensión materia que quiere buscar soluciones a través de la materia.
Sin embargo, nosotros proponemos la conexión con el gran espíritu, pero no en la sociedad sino en el individuo. Así expresamos que el cambio climático es un problema de iluminación.

Encontramos que cuando estamos hablando de la mano, que es una de las formas que presenta la tierra como forma de conciencia y de transformación, la asociación también es con manik, el venado.
Cuando mano azul aparece como venado azul, presenta como forma de conciencia y de transformación la búsqueda, en tu interior y en tu vida, de dónde has estado actuando y sigues actuando en contra del amor.

De esta manera, el cambio climático sería como una invitación en el interior de la persona, meditativamente y no a nivel de la sociedad, a buscar dónde estás actuando desde el miedo, la envidia, el odio y la exigencia, y no desde el amor, la paciencia y la paz.
Se trata de un problema de iluminación y de luz, más que un problema físico.

Damos la bienvenida al cambio climático

Damos la bienvenida al cambio climático.
Sí, nos parece extraordinario y maravilloso reconocer la sabiduría de la tierra. Y si la tierra considera que es el momento adecuado para un cambio climático, cuenta con todo nuestro apoyo y agradecimiento.
Reconocemos la tierra como sabia y generosa.
Si el clima actual de la sociedad es algo relacionado con la guerra, clima de guerra, el cambio climático es maravilloso.
Si el clima y el suceso es la búsqueda del poder y del placer personal, en detrimento del más débil, el cambio climático es maravilloso. Y, por supuesto, necesario.

Entendemos que el hecho de que las cosas se salgan de su cauce “habitual” forma parte de lo que está sucediendo; forma parte del reencuentro del arquetipo humano con lo divino.
Está terminando la desmembración de Osiris. Isis recoge los trozos –gracias Isis-.

¿Por qué querríamos quedarnos donde no queremos? Sale el sol, se hace la luz. Es maravilloso. Desde esta página estamos en favor del cambio climático.
Sí, nos encantaría que todos los niños pudieran beber agua, porque el agua es para todos.