La realidad compactada es la realidad espiritual

(8/6/2015)
La realidad compactada no es ninguna tontería. Es sencillamente la realidad espiritual.
La alta ciencia especulativa inevitablemente es espiritual, porque la materia y todo es espiritual. Únicamente sucede que la parte espiritual está como plegada, replegada sobre la forma, pero cuando tu conciencia entra en una determinada frecuencia, una frecuencia espiritual, resuena con la realidad compactada y la realidad espiritual aparece.

Es muy sencillo y en sí es una experiencia que muchas personas tienen y han tenido.
Cuando miras hacia Dios siempre encuentras que es Dios quien te está mirando.

La realidad es in lak’ech.

La ciencia está relacionada con el hemisferio lógico, donde se sitúa el recuerdo y la repetición

Se considera la ciencia como un conocimiento objetivo, verificable y reproducible.
Esto vendría a significar que la ciencia es un conocimiento o sabiduría de algo objetivo que excluye las visiones subjetivas. Es verificable y reproducible, es decir, que se puede repetir. Quiere decir que puedes hacerlo muchas veces y siempre con el mismo resultado, con lo cual se trata de unas leyes que siempre van a actuar así. Eso es la ciencia.

Es posible que sea así. No queremos conflictuar con esto ni con nada, pero quizá lo que estemos utilizando como ciencia esté relacionado con el hemisferio lógico, donde se sitúa el recuerdo y la repetición.
Sin embargo, también hay un hemisferio que no es lógico, que no está basado en el recuerdo y por tanto en repetir algo. Solamente sabes que algo se ha repetido porque tienes una imagen anterior de lo mismo, pero esto ya se ha visto y ha pasado.
El hemisferio creativo no está asociado a la lógica sino al sentir y a la creatividad. Todas las cosas que podamos encontrar que están relacionadas con las emociones y con este hemisferio, no pertenecen al escenario de la ciencia. Las leyes de las que habla la ciencia, que son las de la repetición, no expresan este hemisferio.

Desde este enfoque podríamos conseguir mayor información acerca de qué significa conocimiento objetivo. No significaría objetivo como que te diriges hacia ello sino objeto formal. Estaríamos hablando de un conocimiento que sucede en la forma de las cosas.
Entonces la ciencia, que está considerada como conocimiento máximo precisamente por ser objetivo y no subjetivo, se transformaría en un conocimiento mínimo, puesto que es el conocimiento de la forma y de la apariencia exterior de las cosas; no el conocimiento profundo sino el superficial.

Entonces, el científico sería simplemente la persona que estudia las leyes de las cosas, la forma y la repetición. Sin embargo, eso mismo nos sitúa ante la posibilidad de adentrarnos en otro territorio expresado por el hemisferio creativo.
El científico estaría expresando un territorio que conecta en el ser humano con el hemisferio lógico y habría otro territorio expresado por la presencia de un hemisferio no lógico, funcional y creativo, como una frontera abierta simplemente a la conciencia que la percibe.

El hecho de percibir que existe esa frontera la hace real. Es como estas tradiciones que hablan de lugares que aparecen y desaparecen, de lugares míticos y por tanto no objetivables y formales, pero sí reales; que habla de un territorio de experiencias que tiene unas leyes diferentes. Estaría hablando de actuaciones y hechos que suceden más allá sin contar con las leyes de la ciencia: milagros, sanaciones espontaneas, sincronías y coincidencias. Pero también estaría hablando de la belleza.

La belleza tiene un aspecto objetivable, porque hay muchos comportamientos humanos que solo se explican por la atracción inconsciente que produce, por ejemplo el que tantas personas se sientan en un lugar huyendo de otro, que luego compruebas que simplemente es feo a la vista, y les encante sentarse en un sitio que goza de una visión bonita.
Utilizamos este ejemplo para sacarlo de connotaciones que pueden ser sexuales y entonces quizá instintivas en algún sentido. O por qué una persona siempre elige un tipo de ropa o un determinado color, mostrando así una afinidad con ese color.
Hay ejemplos de ese tipo que no necesitan mirarse en ningún libro porque se pueden observar en el propio comportamiento: por qué te gustan determinadas cosas que no te están produciendo un beneficio material, económico o social, o por qué te gusta tener un determinado objeto, que simplemente te agrada.
Esto está hablando de una actuación desde un hemisferio que no es lógico. Es un territorio que existe.

En el código maya encontramos que una gran parte de este territorio vendría expresado por el caminante del cielo. La exploración que se le atribuye, que nosotros en esta página consideramos asociada al gozo, está movida por el gozo o satisfacción que produce adentrarte en ese terreno. No está asociado a ganar más prestigio, poder o gratificación sexual, sino simplemente a producir una expansión en algún nivel. Por estar expresado con el rojo sería una expansión con una connotación física, siendo la forma física vibracional.
Más allá de la forma aparente lo que une es una determinada vibración, que está asociada a la esencia de las cosas que permite hacer aparecer una forma.

En el caminante del cielo encontramos algo relacionado con este territorio, no lógico sino real. Por eso nos interesa extraer el máximo de información acerca de qué es el caminante del cielo.

EL DESCIFRAMIENTO DEL TZOLKIN (Extracto del Libro de los Sellos)

El Tzolkin habla acerca de los sellos en varias direcciones y en distintos niveles. No es una sola cosa.
El desciframiento del Tzolkin sucede de manera simultánea a los descubrimientos científicos de última generación.
Para recibir la información contenida en el Tzolkin es imprescindible la visión de conjunto y menos la visión de los detalles. Sabemos que hay un hemisferio cerebral que se ocupa preferentemente de los detalles, de la lógica y de los recuerdos, y otro hemisferio creativo, que contiene una visión global. Pero esta división no es excluyente, porque ahora mismo se sabe que en cualquier actividad pueden actuar los dos hemisferios, aunque siempre hay una predominancia.
Para recibir el mensaje viajando en el tiempo y contenido del Tzolkin, es imprescindible utilizar preferentemente el hemisferio creativo, global, holístico.
Normalmente los estudios son cosas serias y para ello se utiliza el hemisferio lógico. Quizá por ese motivo, la riqueza contenida en el Tzolkin había pasado desapercibida, y aparecía más bien como un hecho folclórico, algo bonito, curioso, peculiar, pero de un contenido de sabiduría por debajo de nuestra ciencia.

EL AVANCE DE LA CIENCIA Y EL TZOLKIN:
Sin embargo, cuanto más avanza la ciencia hacia postulados que se alejan de la lógica, más atrayente y sabia resulta la información contenida en el Tzolkin.
El Tzolkin contiene una información acerca de las neuronas espejo y la red que une a todos los seres humanos, que ha precisado de una mayor maduración de la humanidad para poder ser reconocida.
El reconocimiento de esa red es simultáneo al desarrollo de Internet, porque las neuronas espejo no solamente se activan con lo que está sucediendo delante de ti, sino que permiten establecer conexiones en el tiempo, o sea adentrarse en el pasado y conectar con personas que incluso ya no están vivas en la Tierra sino que han transcendido.

LA ENERGÍA REIKI EN LOS SÍMBOLOS MAYA:
Pero para tales conceptos, también era imprescindible no sólo el desarrollo y el reconocimiento de las neuronas espejo o el desarrollo de la informática y la creación de las redes sociales e Internet, sino que era imprescindible también la popularización y el descubrimiento del Reiki.
Aunque el maestro Usui crea en 1922 su asociación, hasta 1938 no es iniciada ninguna persona occidental. En los años 80 empieza a expandirse a nivel popular en casi todos los países, y actualmente ya hay millones de personas iniciadas y millones de personas con maestría, es decir que ha hecho falta una evolución, un poco como hace el agua, por impregnación, para que haya una cantidad suficiente de personas con esa vibración.

La energía Reiki, es decir la energía de onda de forma, sanadora, también está contenida en los símbolos del Tzolkin.
Por eso es importante reconocer la cualidad de los elementos, que es lo que se hace presente a través de los castillos. Por ejemplo, la evocación de las ondas del primer castillo, ondas uno a cuatro, tiene un efecto sobre lo sólido de las personas.
Eso está dicho de forma muy somera y la realidad es más compleja, pero la simple evocación del Dragón y su familia (en el orden Dragón, Enlazador, Mono y Guerrero), seguida de la familia del Mago (Mago, Tormenta, Semilla, Luna), de la familia de la Mano (Mano, Humano, Tierra, Viento), y de la familia del Sol (Sol, Serpiente, Perro, Águila), tiene un efecto sanador a nivel físico; la simple evocación o la simple recitación.
Cuando haces esto te das cuenta de que en determinadas personas tiene más resonancia cada vez que evocas por ejemplo el sello azul de la familia, o el sello blanco, o también te das cuenta de que la resonancia sanadora en determinadas personas tiene más relación con una de las familias más que con uno de los colores. De hecho es conveniente recitar todos los castillos, percibiendo la resonancia.
Hay una fuerza sanadora en la evocación de estos sellos: la parte emocional, más relacionada con el agua, cuando pasas por el segundo castillo; los conflictos del momento presente y la evolución que supone resolverlos, con más resonancia en el castillo tercero; así como la claridad que puede ocurrir cuando activas el castillo cuarto, con una clara identificación con la cuarta dimensión y la conciencia.

(Se puede adquirir el e-book por 5 euros. Solicítalo en nuevocalendariomaya@gmail.com, en Amazon o descárgalo en http://www.calendario-maya.net/Libros/El_libro_de_los_sellos.htm Gracias)