Una de las cuatro direcciones está representada por el mago, que es el mago del agua

En el mundo maya y en la sabiduría de ese pueblo, de esa nación misteriosa, que tiene un conocimiento tan profundo de los movimientos estelares y del tiempo, una de las cuatro direcciones o cuatro puntales que sostenían la realidad está representado por el mago, que es blanco. Es el mago del agua. El término mago se asocia con el agua, en esta sabiduría ancestral primigenia.

Aquello que representa el mago es tan fundamental como aquello que representa el agua. El agua es imprescindible para el cuerpo del ser humano, para que se mantenga vivo y no acontezca el final, sino que continúe.
Entonces, se vuelve especialmente importante saber de qué se trata ese conocimiento que expresa el mago, de qué conocimiento trascendental se trata.
Y aparece como más importante, como más trascendental cuando vemos que lo que expresa el mago, es justamente lo que hace, permite o está asociado a que el cuerpo esté vivo, por cuanto tiene calor. El blanco, que expresa al mago y al agua, va con el azul, que expresa al águila y al fuego. Sí, el águila, la visión elevada, la visión de la maravilla, de aquel que ve la maravilla, está asociado al mago como onda. Son las ondas asociadas.

El mago aparece antes del espejo y el águila después, cuando has atravesado esa línea, esa frontera dimensional entre la dimensión material y la dimensión espiritual.
¿Cómo podemos traducir esto a un lenguaje coloquial? Vamos a recurrir a María Magdalena. El mismo cuerpo, la misma persona corpórea es María Magdalena cuando está sometida a los siete demonios que dice el Evangelio, y cuando está viendo la resurrección.
El mismo cuerpo, que es lo que expresa el color rojo. La misma persona, el mismo cuerpo que está sometido a los siete demonios es el mismo cuerpo de la misma persona que está viendo la resurrección, pero en otro momento. La resurrección es la maravilla.

Entonces, el mago está expresando un nivel de realidad que podemos asociar al agua, en cuanto que es algo que une, que son las emociones. Las emociones, el amor, unen a las personas: el hijo ama a sus padres, los padres a los hijos, los hermanos se aman entre sí. Hay algo que une, que está expresado por el blanco.

Hay una sabiduría en la que, aquello que une, esas emociones, también son lo que te permiten estar vivo. En realidad, todas las personas están unidas con todas las personas, pero como en círculos cada vez más amplios, trascendiendo el tiempo.
Estás unido a personas que hace milenios, siglos o años que no existen y estás unido a personas que todavía no han entrado en un cuerpo y que quizá no lo hagan nunca, porque quizá la evolución de la humanidad se dirija en otra dirección.

El caso es que lo blanco está asociado a lo azul, que es el fuego. El mago es la expresión de lo blanco y está asociado al águila, que es la expresión del azul, que también es el presente. Por eso sabemos que el blanco es tan importante para entrar en el presente.
Es importante conectar con tus emociones, pero con las trascendentes, no con las emociones que puede haber en la tercera dimensión, donde está el dolor, el miedo, sino conectar de forma trascendente.

Hay algo en ti que es anterior a cualquier afrenta, a cualquier dolor, a cualquier injusticia, a cualquier enfermedad. Si logras conectar con eso que es anterior a cualquier desastre, entonces saldrás de cualquier desastre, de cualquier enfermedad, de cualquier disgusto. Y si lo haces, cuéntalo, porque facilita el proceso.

La sabiduría de las tradiciones de los pueblos hace referencia a las cuatro direcciones, pero hace falta un quinto elemento

Para los mayas, el mundo estaba sustentado en cuatro soportes. En eso coinciden con muchas civilizaciones y también con los egipcios.
En general la sabiduría de las tradiciones de los pueblos hace referencia a las cuatro direcciones. Concretamente la sabiduría maya habla de esos cuatro sustentos o cuatro direcciones y los asocia a cuatro colores: rojo, blanco, azul y amarillo.

El ser humano necesita comida, y ese es el color rojo, la materia. Para los pitagóricos y los egipcios sería el cubo.
Pero también necesita agua. Efectivamente el ser humano si no come, se muere, pero si no bebe, también. El agua es fundamental. Para la sabiduría maya ese sería el color blanco, y los pitagóricos hablan del icosaedro.
El ser humano también necesita fuego. El calor del ser humano es imprescindible para que esté vivo. Si no hay ese intercambio de electrones, de oxidación-reducción, no hay calor, y la persona si no puede realizar ese intercambio, fallece. La persona que está viva, está caliente, y el que ya no está vivo, deja de estar caliente y se queda frío. Eso viene expresado con el color azul, que también a veces se representa como negro, y con el tetraedro para los pitagóricos y los egipcios.
Y luego está el color amarillo, que es el oxígeno. El ser humano también necesita para estar vivo respirar, el oxígeno.

El oxígeno, el calor, el agua y el alimento son imprescindibles, pero luego hay un quinto elemento. Es necesario todo esto, pero una persona puede estar en coma, como un vegetal, y estar caliente, siendo nutrido, hidratado y respirando.
Entonces, claro, hace falta un quinto elemento para explicar la vida del hombre, no su cuerpo. ¿Qué podemos colocar en ese quinto elemento? Ya no vamos a colocar asuntos materiales como el oxígeno, el agua o la comida, sino que estamos hablando de cosas inmateriales, sus pensamientos, sus sueños, sus emociones, sus ideales, su vocación.
Todo eso configura otra realidad. Los sabios mayas lo presentan como el color verde y en Egipto y en el mundo pitagórico es el dodecaedro o la realidad del cielo, la realidad celeste.

Para ser feliz, esa es la que es necesario trabajar. Para existir como cuerpo, para estar vivo hacen falta esas cuatro anteriores, pero para ser feliz hace falta conectarse con la quinta energía, con el mundo de emociones, de pensamientos, de ideales, con el mundo espiritual.

Todo ocupa un lugar, que no hace falta que sea espacial

Todo ocupa un lugar, que no hace falta que sea espacial, ya que también podríamos estar hablando de palabras, de emociones o de energías y que no ocupan un lugar en el espacio.
Cuando nos referimos a “todo” está incluyendo tanto palabras y cosas inmateriales, como cosas materiales que pueden ser materia inorgánica, como piedras, montañas o nubes, o materia orgánica, como insectos, plantas, animales o personas.
Podemos decir que la vida, o sea la realidad viva en la que estamos, está compuesta por cosas que ocupan un lugar en el espacio. Pero para ello, para definir una de estas presencias que sustentan la realidad viva, cada una de ellas tiene que tener una frontera que delimita un dentro y un fuera. Esa frontera la hace distinta de cualquier otra, la hace “otra”.

Eso lo podemos relacionar con la terminología de la sabiduría maya, que presenta la realidad como formada por cuatro aspectos. A uno le atribuye el color rojo, asociado precisamente a lo que decíamos al principio, “todo ocupa un lugar”, es decir, la realidad está compuesta por “presencias” que ocupan un lugar.
No tienes más que mirarte a ti mismo y ver que tienes un cuerpo que ocupa un lugar. Toda la realidad está compuesta por algo que es similar a ti, porque toda la realidad es como tu espejo. El ocupar un espacio te permite ser, estar y formar parte de la realidad viva, igual que todas las múltiples formas que componen la realidad. Pero el hecho de tener una frontera te permite reconocer un dentro y un fuera.

Entonces, lo que está dentro, tomándote a ti como ejemplo, siente, piensa y tiene emociones. La sabiduría maya propone que todo lo que compone la realidad, que ocupa un espacio (rojo), también está lleno de un sentir. Todo tiene una realidad inmaterial que podemos asociar con espíritu y a eso le llaman blanco.
La parte material con esa frontera marca separación, porque dice “dentro y fuera, hasta aquí llego yo, y fuera es fuera”. Y eso lo dice porque lo blanco también manifiesta una fuerza que une. Según lo rojo todo está fragmentado, pero según lo blanco todo se une, porque efectivamente todas las cosas que ocupan un espacio están a su vez formadas por otras múltiples millones de cosas unidas, y están unidas por su propia voluntad.

Cuando entras en la materia, ves que toda la materia está compuesta por átomos, y a su vez los átomos están compuestos por partículas subatómicas. Pero todos esos átomos se unen dentro de la frontera. Por eso la frontera separa y tiene una fuerza que une dentro y separa fuera esas partículas subatómicas y átomos, que objetivamente podrían ser iguales, aunque cada átomo sabe a qué proyecto pertenece. Lo que une a esos átomos es que quieren estar unidos en ese proyecto, en el proyecto de que tú seas tú y vivas unas experiencias.
Todos los átomos de tu cuerpo están unidos porque quieren que tú estés vivo, es decir que experimentes, disfrutes, goces y expandas tu conciencia.

Entonces, podemos decir que todo lo que existe ocupa un espacio, pero también tiene emociones, sentimientos y expresa algún nivel de amor como una fuerza que une. Pero también sucede que todo lo que ocupa un lugar en el espacio tiene movimiento permanentemente. Cuando deja de tener movimiento, esos átomos que estaban dentro de esa frontera abandonan ese proyecto, es decir deshacen la frontera.
Todo lo que ocupa un espacio y tiene emociones, también está permanentemente en movimiento, aunque a veces no se vea. El ser humano es un ejemplo, porque siempre está permanentemente en movimiento. Todos sus huesos y estructuras tienen un movimiento intrínseco. Además, todas las personas están respirando y con su metabolismo activo.
Entonces, podemos decir que todo en la realidad viva también tiene esa cualidad del movimiento, algo que en esta sabiduría maya se expresa con el color azul, que también expresa la conciencia, el despertar, cuando respondes a la pregunta de qué hago aquí.

Pero esta sabiduría maya también dice que hay un cuarto elemento, que expresa como amarillo. Este elemento contiene la idea de que todo lo que ocupa un espacio, tiene emoción, sentimiento y espíritu, y está permanentemente en movimiento, también está unido a una dimensión de la vida diferente de su propio proyecto personal.
Todo lo que ocupa un espacio, tiene espíritu y movimiento, está en un nivel de la realidad, que en el caso del ser humano corresponde a sus proyectos, sus esfuerzos, sus decisiones y su posicionamiento en el tiempo, en el aquí y el ahora. Pero de forma no siempre consciente también está unido inevitablemente a otro orden de cosas, a otro nivel más profundo de la realidad viva que le está llevando al florecimiento, a la expansión, a la maduración, y que llena y da sentido a todo lo que hace, porque todo está encaminado a ese florecimiento que te permite entrar en otra dimensión. Incluso los errores o las acciones contrarias a todos los valores, tienen sentido en otro nivel de la realidad, formando parte de algo que lleva al salto dimensional.
El color amarillo significa que todo madura, que todo da fruto, que todo florece. Y de esa manera entra en otra dimensión de la vida.
Cada vez que actúas desde la libertad, estás entrando en otra dimensión, diferente de cuando actúas de forma reactiva. Cada vez que expandes la conciencia estás entrando en otra dimensión. El color amarillo forma parte de la descripción de la realidad, de manera consustancial y obligatoria. Todo está encaminado al florecimiento. Aquello que tú eres está encaminado al florecimiento, está encaminado a ser luz.

Los sellos en la onda del dragón

LOS SELLOS EN LA ONDA DEL DRAGÓN:

PRIMER ESCALÓN: Dragón, Viento, Noche y Sol
El DRAGÓN significa la solidaridad y es justamente partiendo de ahí donde puede suceder todo esto. La característica mítica del dragón significa simplemente que esto es así incluso antes de que tú lo sepas, lo reconozcas, te lo creas o lo vivas, o incluso estés en contra.
La solidaridad actúa dentro de ti aun estando en contra de ella, esperando que la autorices.

El segundo sello de la onda es el VIENTO blanco, que significa de una forma sencilla la comunicación y la palabra. El tono 2 es fundamentalmente un regalo. Cuando has asumido el propósito se produce el tono 2 como regalo. Por eso, podemos decir que la primera onda es una comunicación, porque su tono 2 es el VIENTO.
Hay palabras que tienen que ser dichas y ellas mismas se encargan de todo a través del diálogo interior. Eso es lo que significa el viento en tono 2.

El tercer sello de la onda primera, la NOCHE, nos habla del poder de la visualización, y de soñar la abundancia para todos. A esto le da la característica de ser tono 3, que significa servicio. Llega un momento en que lo importante es soñar la abundancia, pero hay que comprobarlo, qué sucede en tu interior y en tu exterior, como algo más importante que un concepto.
La experiencia vale más que un concepto.
El color azul significa vivencia experiencial, es decir, es algo que haces. Te invita a comprobar cómo te transformas cuando sueñas la abundancia, porque activas en ti una fuerza creadora, que es la fuerza que crea la vida.

El tono 4 significa cómo lograr el propósito, y la SEMILLA responde “siendo tú mismo, siendo como eres”. El color amarillo habla de limpiar los hechizos, porque las creencias equivocadas te impiden ser tú.

Estos 4 primeros tonos forman una unidad, que se puede considerar unidad tipo, donde hay algo que representa la realidad (color rojo); algo asociado al diálogo, que hace presente al otro, al grupo y a la emoción (color blanco); algo que expresa el momento presente, a través del servicio (color azul); y algo que te hace ser más tú (color amarillo).

SEGUNDO ESCALÓN: Serpiente, Enlazador, Mano, Estrella
La quinta propuesta es la SERPIENTE, que es tu interior, la kundalini y tu energía vital. Refuerza el propósito de la onda, al expresar por segunda vez el propósito. Es una fuerza, que refuerza el propósito. Por eso es del mismo color.
La serpiente, como expresión de tu propia luz, vuelve a hacer presente la luz que está cumpliendo una misión (dragón).

El sexto elemento es el ENLAZADOR DE MUNDOS, que es la capacidad de enlazar, siendo una expresión de la luz cumpliendo una misión, al formar parte de la familia del dragón. La palabra “familia” aquí es un tecnicismo, que de alguna manera indica que aparte de su propio valor como sello independiente, el enlazador también es cómo se presenta la luz cumpliendo una misión en el terreno emocional expresado por el blanco. Y la forma en que se presenta la luz es uniendo, o sea amando. No uniendo como ata un cazador a su presa, sino amando.
El tono 6 es para nosotros como una puerta, y cuando actúas desde el enlazamiento amoroso abres puertas a una realidad escondida pero amorosa más allá de la forma, que muchas veces es una forma desde el miedo o la imposición o desde el “yo primero”, el ego.

Y cuando abres esta puerta te encuentras en el tono 7, que es una canalización, que aquí aparece como manik, MANO, siendo la sanación algo relacionado con reconocer dónde no has actuado desde el amor.
Esa canalización que tú activas desde el color azul, liberándote al reconocer cómo has actuado en contra del amor, también tiene una resonancia que libera a las demás personas.

El tono 8 aparece como la ESTRELLA y le damos el valor de integridad, como una forma más afirmada de “ser tú” al reconocer el programa. La primera vez que aparece el amarillo es “sé tú y reconoce el programa” (semilla), y la segunda vez es en el tono 8, reafirmando esos contenidos y haciéndote más íntegro, porque te hace más “ser tú” y te propone conceptualmente los valores de armonía, belleza, ética, y también la sociedad armónica de la estrella.

TERCER ESCALÓN: luna, perro, mono, humano
El tono 9 es la LUNA, que asociamos con la emoción, y que también da fuerza al propósito, porque es la tercera vez que aparece su color rojo. En este caso la emoción ayuda al propósito para llegar a la transcendencia, que es el cielo, el caminante del cielo. La emoción da fuerza a la luz para llegar al cielo.
Al pertenecer al tercer peldaño de 4 sellos, decimos que la emoción forma parte del servicio, porque es la tercera vez que aparece el color rojo.
El amor es una expresión del servicio. El amor refuerza al servicio, y el servicio refuerza al amor, conectando con el agua de la luna, la cual es un espejo del sol. La luna en la noche es una luz en la oscuridad.

El décimo sello, que indica una perfección, es el PERRO como amor incondicional, que es parte del servicio, de la propuesta de cómo llegar al cielo.
Este servicio incluye considerar la emoción y el amor incondicional como parte de aquello que te relaciona con las demás personas. Lo activas como azul, siendo una de sus características la conciencia. Tú haces presente ese servicio como forma de estar consciente, es decir, de estar despierto en el intento.

Entonces, aparece el tono 11 como una liberación. El MONO significa alegría, osar e inocencia. También es una expresión de la luz cumpliendo una misión (familia dragón). Ante la conciencia es una de las formas del color azul, produciendo una liberación de luz.
El mono azul da sentido al tercer peldaño de 4, que comienza con la emoción (luna), sigue con el amor incondicional (perro) y dice que esa emoción y ese amor incondicional van asociados con la alegría en el presente, que es una alegría que te transforma, porque te hace libre y te lleva lejos del miedo, la envidia y todas esas cosas.

La consecuencia de esa liberación que contiene un nuevo nacimiento es el HUMANO, la libertad, los pensamientos elevados y colaborar con todo lo existente, como una forma de expansión.
De esta manera el humano es el final del tercer agrupamiento en los bloques de 4 colores, que contenía la emoción, el amor incondicional, la alegría y la libertad.

CUARTO ESCALÓN: Caminante del Cielo
El caminante del cielo pertenece a la familia del día verde por su plenitud, expresando a través de su color rojo que crea esa realidad y de alguna manera en ti activa un cuerpo de gozo.
La posición del sello 13, caminante del cielo, en la onda tipo nos muestra la cuarta manifestación del color rojo, es decir, cómo la realidad se va transformando, llegando a algo que contiene, como 4, el símil del cuarto sello, como expresión del programa, y también del cuarto color como expresión de la expansión y la madurez.

Inicia así el cuarto grupo de 4, del que solamente va a estar visible el primero, porque los otros ya se sitúan en una elevación y se salen del mundo de la forma y ocurren en el mundo de las emociones (color blanco), que no es algo visible, o en el mundo de la conciencia (color azul), y que también suponen una limpieza de hechizos (color amarillo), es decir de limitaciones al programa diseñado en dimensiones superiores. Y eso también es una disposición y no una forma.

De esta manera la primera onda va del rojo por primera vez al rojo por cuarta vez. Termina enlazando con la dimensión más allá de la forma, que es la onda del mago.

Los 20 sellos aparecen primero en un grupo de 13, dejando 7 fuera de ese grupo de 13. Eso también tiene un lenguaje, donde los 13 primeros aparecen como una propuesta para la transcendencia, donde es importante que tú quieras, y los 7 segundos aparecen con la característica 7 de canalización, resonancia y sanación, desde la transmutación.

La existencia de los 4 colores es lo que nos permite contemplar la aparición del quinto color

La existencia de los 4 colores es lo que nos permite contemplar la aparición del quinto color. Reconocer los 4 colores es un acto de conciencia, que te sitúa en la realidad de la forma. Y situarte ahí con conciencia, que es la realidad normal, te permite encontrar, más allá de la forma aparente de las cosas, lo que se expresa con el quinto color, el color verde.

El color verde es lo óptimo, más allá de la sucesión de los acontecimientos que parecen llevar un desorden y que por tanto necesitan que te sitúes desde tu voluntad a la defensiva y en defensa de tus propios intereses.
En determinadas situaciones de lucidez, es decir de iluminación, encuentras que ese desorden, que es lesivo para ti si no te defiendes, en realidad contiene un orden maravilloso que va siempre en favor tuyo, y eso es lo que llamamos el quinto color, el color verde que expresa la quinta dimensión y lo óptimo.
En ocasiones puedes reconocerlo y, entonces, ya sabes que existe. Eso determina que estás en lo que podemos denominar cuarta dimensión, que es una expansión de la realidad puramente de la forma.

La forma, que es lo rojo, hace que las cosas sean reconocibles, pero lo amarillo dice que eso rojo puede expandirse. Cuando te estás peleando con las cosas, éstas son reconocibles, pero no están expandidas, ya que la expansión de las cosas es armoniosa, floreciente, liberadora, sabia, luminosa.
Todos esos conceptos son atribuibles al color amarillo y también al cuarto castillo, cuarto concepto de la realidad.
Cuando encuentras que la realidad es amorosa, encuentras que se expande y te es favorable; encuentras que todo viene a ti con facilidad cuando lo necesitas y estás preparado.

Pero en ese periodo que denominamos cuarta dimensión, todavía estás entre la consideración amorosa de la realidad y la consideración de lucha por la supervivencia. Cada vez que la realidad, desde su realidad espiritual y en su diálogo contigo, reconoce que está suficientemente despierta, se manifiesta como maravillosa y se producen cambios en tus células; tus células también se despiertan a la vibración de la maravilla.

Para ello no puedes tener enemigos. Ni la realidad puede ser tu enemiga ni las personas.
Tienes que haberte abierto a las emociones y a la belleza, porque la maravilla es bella. No una belleza de cánones, sino la belleza de la emoción.
Gracias. Bendición.

Curso online 11 octubre: Los colores

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CURSO ONLINE DEL 11 DE OCTUBRE: LOS COLORES

Lo primero que puedes considerar de tu sello es el color, ya que aunque aparentemente parezca menos importante que el dibujo, da una indicación que podría ser especialmente interesante.

Descifrar los colores en el Tzolkin no es un tema baladí sino que propicia la iluminación, porque contiene datos relevantes. Podemos por repetición acostumbrarnos a las señales que aparecen en el rojo, blanco, azul y amarillo, y situarlas en el rango de la realidad ordinaria.
Sin embargo, el rojo, el blanco, el azul y el amarillo no son asuntos clasificables, sino señales para el viajero.
El rojo y el amarillo informan del espacio, de la forma, de las circunstancias, mientras que el blanco y el azul informan del tiempo. En una realidad espacio-tiempo, la espacialidad la da la forma con el rojo y el amarillo, mientras que el azul y el blanco hablan del tiempo.
En ese sentido es destacable considerar cómo lo que podemos considerar como emoción pertenece al tiempo.

Cada color aporta unas características, que se pueden aplicar a los sellos, pero también a las ondas y a los castillos.
Los sellos y las ondas solo pueden ser de los cuatro colores, pero en los castillos aparece el quinto color, que es verde.

EL COLOR EN LOS SELLOS:

Hay 20 sellos pero al mismo tiempo son uno. Es decir, se pueden considerar por separado, pero en realidad son veinte aspectos de una sola realidad.

Los sellos aparecen con un COLOR, que siempre se presenta en el mismo orden: rojo, blanco, azul y amarillo. Hay una información asociada al color, que convierte a los 20 sellos en 4 colores.

Así, los sellos se pueden agrupar de cinco en cinco, con algo que los unifica y une, dando lugar a los colores.

De todas formas, independientemente de que cada persona tenga un color en su sello natal, hay que recordar que cada año de cumpleaños se pasa por un sello de la familia, por lo que todas las personas de una forma u otra viven todos los colores.

Por otra parte, los colores están asociados entre sí, de igual manera que los sellos, creando dos agrupaciones: rojo y amarillo, blanco y azul.
Todos los sellos de color rojo tienen su oculto en un sello amarillo, y viceversa.
De la misma manera, los sellos blancos y azules son ocultos entre sí

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NIVELES POR COLORES: Después de la sanación y la resurrección, llega el nuevo nacimiento

Ondas y colores en los castillos
(continuación)
Las ondas azules siguen la secuencia mano, tormenta, mono, noche y águila.
En el primer nivel está la mano, que activa la sanación, y en el segundo nivel de experiencias aparece la tormenta. La sanación del primer nivel, se transforma en el segundo en resurrección. Se sana lo enfermo en el primer nivel y se resucita lo muerto en el siguiente nivel.
Una vez que se ha sanado y se ha resucitado, en el tercer nivel sucede el nuevo nacimiento (mono). Se accede el centro del espejo, en la frontera entre las dos realidades, y en el siguiente paso ya estás al otro lado. Después del nacimiento, lo que viene en el cuarto nivel es el ensueño, que es una fuerza activa y crea la realidad (noche).
El mono está en la columna resonante, en el centro. A partir de ahí entras en la otra realidad. La sanación y la resurrección, es decir, recuperar lo muerto y sanar lo herido, están a este lado del espejo, en el mono estás en el centro del espejo, y a partir de ahí ya eres una fuerza activa con la noche y el águila.

De la misma manera que hay una progresión en sanar lo herido y resucitar lo muerto (mano y tormenta), también hay una progresión desde la noche al águila. Activas la visión en la noche una vez que has traspasado el espejo, con la visión desde lo verde, creando imágenes en tu interior desde lo verde. Pero en el águila hay una elevación, porque su visión es más profunda y lejana; el águila se eleva y lo que ve es la maravilla.
En el ensueño activas la visión y sueñas la abundancia ante lo que carece de abundancia, pero el águila ya no ve carencia, por lo que no necesita crear la abundancia. No necesita crearla porque está en la abundancia. Es una progresión.
Están por lo tanto la mano y la tormenta a este lado del espejo, el mono justo en el espejo, y la noche y el águila más allá del espejo.

SEGUNDO NIVEL:
Cada azul siempre es activado mediante una actitud (color blanco).
Lo que activa la resurrección (TORMENTA azul, segundo nivel) es el ENLAZADOR (blanco, segundo nivel). La actitud de unir necesita descubrir que nadie ni nada es enemigo, y entonces todo lo que no es enemigo es amigo y amado, estando unido por el amor. El enlazador pertenece a la familia del dragón y expresa la energía de la luz cumpliendo una misión y también la energía femenina, así que no puede despertar la competición.
La fuerza tiene que ponerse al servicio del amor, sosteniendo la vida, y entonces también es importante para disfrutar esa actitud la paciencia, el desapego y el abandono del ego. Ser fuerte en el desapego es una propuesta para la energía masculina, que siempre quiere triunfar.
Cuando se llega a esa actitud, contiene renuncia de otros patrones, y pones en marcha el azul de la resurrección (tormenta).
La resurrección no necesita de tu fuerza; no necesita de la fuerza de matar, de la fuerza de vencer. Necesita la fuerza de la luz, la fuerza del CAMINANTE DEL CIELO. La realidad que activa en su forma expansiva es el caminante del cielo, donde con gozo explora los territorios con valores no aprendidos; explora desde algo que no ha aprendido, que resulta de su actitud de amar lo que sucede, unirse a aquello que sucede, amorosamente
Entonces el fruto que da es el HUMANO, que es lo que le sitúa en el centro del telar para nacer a una nueva realidad, que hasta entonces conocía o medio entreveía en ocasiones, o quizá conocía difusamente, por instantes.

TERCER NIVEL:
Una vez que entra en el centro (MONO) ya se sitúa y es constante. Ya no son flashes ni imágenes momentáneas. Ese tercer nivel que expresa el nuevo nacimiento, donde la energía ya ha sanado, ha resucitado lo muerto, se activa desde la actitud del espejo. La actitud del enlazamiento ha propiciado la actitud del espejo, que permite el nuevo nacimiento.
El espejo, donde tu reconoces a cualquier persona, es otro tú. Cualquier persona es tu, y tú eres cualquier persona que está haciendo su camino evolutivo, donde tú no debes interferir.

Cuando estás en esta actitud, estás en el espejo. Eso propicia el tiempo de la inocencia, la alegría y la sabiduría instantánea (mono), porque lo que ha sucedido es que toda tu energía se ha vuelto luminosa. Tu kundalini (SERPIENTE) ya no tiene trabas ni está confinada. Se ha expandido y ha recuperado su característica de luz. Es luz, porque has explorado como caminante del cielo, con la actitud amorosa del enlazador, sin apegos ni ego, y eso ha permitido la expansión de la kundalini, que trae consigo el florecimiento (SEMILLA). Accedes a un nivel de la realidad floreciente, donde todo está floreciendo.

CUARTO NIVEL:
Entonces, cuando te has situado en el espejo, has recuperado la inocencia (mono), tu energía no tiene trabas y es luminosa (serpiente) y la realidad es floreciente (semilla), entonces, te sitúas en la NOCHE, activando su poder transformador, que mantiene una fuerza retrógrada donde desde la actitud del amor incondicional (PERRO), que es la que lo activa, limpias todas tus imágenes. Ahora tus imágenes están traduciendo la abundancia y no la carencia o el problema.
Este cuarto nivel que corresponde a la cuarta dimensión es el tiempo intermedio donde estás limpiando todo tu pasado, actuando desde el amor incondicional. Donde antes habías visto envidias, malas intenciones, pobreza, injusticia o enfermedad, ahora lo estás viendo desde el amor incondicional que produce a su vez el centrado y el alineado con la voluntad del cielo (TIERRA), sabiendo que todo tiene su sentido y no es un mundo de buenos y malos. Entonces, sanas tu visión. Eso es lo que produce la expansión de la conciencia (GUERRERO).
Una vez que se ha producido la expansión de la conciencia y te has convertido en un guerrero, que está alineado con el corazón del cielo y por tanto es un voluntario, siendo todas las cosas que está viendo, sin juicio, entonces está produciendo el ensueño y la abundancia.

Todo tiene sentido. Claro, previamente en el mono habías recuperado la inocencia, la alegría. Y todo eso no tiene marcha atrás. Cada azul que avanzas está siempre activo.

QUINTO NIVEL:
Eso ya te sitúa en el ÁGUILA, que ve la maravilla. La actitud es el VIENTO, donde tus palabras son luminosas y están unidas a la resurrección (tormenta) y están creando la vida (mono). Cuando desde lo que tú dices creas la vida, entonces amplías tu visión, porque cuanto más profunda es tu visión, más vida comunicas en tus palabras.
Eso crea la realidad de la LUNA, y su expansión y florecimiento en la ESTRELLA.

El color blanco está asociado a la actitud y activa un nuevo tiempo espiritual (azul)

Ondas y colores en los castillos
Reasignamos un nuevo valor para el color blanco. Encontramos que expresa algo muy importante que es la actitud, que a su vez va a activar un tiempo, que es lo que expresa el color azul, porque el tiempo es una energía activa de colaboración.
El tiempo puede ser una energía pasiva, asociado a una actitud donde no has mirado más allá de lo aparente, pero cuando la realidad más allá de lo aparente se insinúa y entra en contacto con tu ser, modifica tu actitud, y eso, que es lo blanco, te permite entrar en otro tiempo.
La actitud contiene y da forma a varios contenidos, como es la emoción. El color blanco está lleno de la vibración de la emoción en una persona. También contiene el espíritu, que en su despertar, expresa una vibración y también participa en la actitud que tiene una persona.

Si lo blanco expresa una actitud, conteniendo en parte emoción, espíritu y pensamientos, es decir un montón de cosas que eres pero que no están en la forma corporal, entonces encontramos que cada actitud te introduce en un nuevo tiempo espiritual o activo.
Las personas tenemos que aprender y aprendemos muchas cosas, pero evolutivamente, es decir, para que se produzca el salto evolutivo, hay cosas que tenemos que encontrar que no podemos aprender, sino encontrar, y eso requiere de una actitud.
Hay cosas que solo encuentras cuando tu evolución permite la actitud adecuada. Cuando estás en la actitud adecuada, vibras en la realidad, apareciendo cosas invisibles desde otras actitudes. Como son invisibles nadie te las puede enseñar, solo las puedes ver, pero desde la actitud adecuada. Y entonces comienza otro aprendizaje, que es espiritual.
Todas las cosas que aprendemos en la dimensión del aprendizaje te las enseñan otras personas, siendo la herramienta la memoria y la comprensión. Pero lo que tienes que encontrar, es decir, aquello que te lleva a la actitud adecuada, es el resultado de tu trabajo interior, para lo cual puedes encontrar cosas de esta dimensión que colaboran con tu actitud. Pero tu actitud es fundamental. Nace de una iluminación, de algo interno.

En ese sentido el Tzolkin colabora con la actitud para encontrar otra dimensión de la realidad. Eso en el lenguaje Tzolkin sucede desde el color azul y desde las ondas, que describen un acceso al quinto castillo, a la quinta dimensión. El color azul representa el presente y las vivencias.
Todos los colores aparecen en 5 niveles, cada uno de ellos con 4 colores. Formalmente lo primero que aparece es el rojo, seguido del blanco, azul y amarillo, pero la secuencia para la persona que se quiera aventurar en ese camino se inicia con lo que describe el color azul.
Sin embargo, el color azul, como vivencia experiencial, no te introduce en lo siguiente, que sería en sentido fluyente, sino que parte de la vivencia experiencial que te transforma contiene un contenido retrógrado, que en sí mismo es una experiencia expansiva en todas las direcciones. Si solamente fuera en sentido fluyente y no tuviera una entrada en el pasado, no describiría un efecto de ampliación. Habría una ampliación que no estaría hecha.
El punto se expande en todas las direcciones, conformando un nuevo espacio. Este punto, que estaría expresado por el azul, se expande en todas las direcciones, incluyendo una fuerza retrógrada, pero lo que activa esa explosión y esa capacidad de ir en todas las direcciones, es la actitud que está expresada en el blanco.

En el primer castillo, que expresa la primera secuencia de 4 colores, aparecen las ondas del dragón (rojo), mago (blanco), mano (azul) y sol (amarillo).
El azul es la mano, la sanación y la impecabilidad de la acción, que sería la vivencia experiencial que te transforma. Lo que estás viviendo se expande en todas las direcciones. Pero lo que activa a esa mano es el mago, de color blanco.
El mago es una actitud donde sabes y reconoces otra realidad. Tus acciones, lo que tu hagas, no solamente se dirigen hacia el futuro, sino que también entran en el pasado, describiendo esa expansión en todas las direcciones. Eso lo sabe el mago.
La acción podría ser levantarse de una silla y colocarla en otro sitio. Podría parecer que has entrado en otro presente, porque la silla no está donde estaba sino en un lugar nuevo.
El mago desde su actitud produce un efecto que va también hacia el pasado, hacia el futuro inmediato y hacia un futuro lejano, afectando incluso a sus ancestros y a los hijos de sus ancestros en otros lugares que ni siquiera conoce, y que incluso a lo mejor no han nacido.
Por eso el mago es una actitud, y lo que hagas desde ahí tiene unas consecuencias, más allá de la lógica. Pero eso no puede ser enseñado.

Entonces, lo primero que entra en la acción, en el tiempo, aparece como azul (mano), pero previamente está la actitud de lo que aparece en el blanco (mago).
Hay otros dos contenidos, que son el rojo, la materia y la realidad (dragón), y el amarillo, que es la expansión e iluminación de la materia (sol), que ya pertenecen a otra realidad.
En este nivel, el mago realiza la impecabilidad que previamente ha hecho una recapitulación y ha reconocido los momentos en que actuaba en contra del amor, que es lo que expresa la mano como venado azul, activando ese nuevo tiempo. Y la información complementaria viene del rojo, que expresa la realidad y la materia, con la solidaridad y la activación de la energía femenina (dragón), que contiene empatía y resolución de conflictos. Eso permite la expansión e iluminación que expresa el sol.

Hay una actitud que es la del mago (blanco), un inicio con acciones concretas, previa al reconocimiento de por qué has actuado en contra del amor (azul). Es una liberación de las acciones que actúan en favor del ego, que en su forma expansiva llega al nivel de la realidad, conectando con la solidaridad de la realidad espiritual y la energía femenina (rojo). Eso produce la expansión del sol (amarillo).

Desde la actitud es blanco-azul-rojo-amarillo, aunque visualmente, como visto desde la realidad normal es rojo-blanco-azul-amarillo-.