La existencia de los 4 colores es lo que nos permite contemplar la aparición del quinto color

La existencia de los 4 colores es lo que nos permite contemplar la aparición del quinto color. Reconocer los 4 colores es un acto de conciencia, que te sitúa en la realidad de la forma. Y situarte ahí con conciencia, que es la realidad normal, te permite encontrar, más allá de la forma aparente de las cosas, lo que se expresa con el quinto color, el color verde.

El color verde es lo óptimo, más allá de la sucesión de los acontecimientos que parecen llevar un desorden y que por tanto necesitan que te sitúes desde tu voluntad a la defensiva y en defensa de tus propios intereses.
En determinadas situaciones de lucidez, es decir de iluminación, encuentras que ese desorden, que es lesivo para ti si no te defiendes, en realidad contiene un orden maravilloso que va siempre en favor tuyo, y eso es lo que llamamos el quinto color, el color verde que expresa la quinta dimensión y lo óptimo.
En ocasiones puedes reconocerlo y, entonces, ya sabes que existe. Eso determina que estás en lo que podemos denominar cuarta dimensión, que es una expansión de la realidad puramente de la forma.

La forma, que es lo rojo, hace que las cosas sean reconocibles, pero lo amarillo dice que eso rojo puede expandirse. Cuando te estás peleando con las cosas, éstas son reconocibles, pero no están expandidas, ya que la expansión de las cosas es armoniosa, floreciente, liberadora, sabia, luminosa.
Todos esos conceptos son atribuibles al color amarillo y también al cuarto castillo, cuarto concepto de la realidad.
Cuando encuentras que la realidad es amorosa, encuentras que se expande y te es favorable; encuentras que todo viene a ti con facilidad cuando lo necesitas y estás preparado.

Pero en ese periodo que denominamos cuarta dimensión, todavía estás entre la consideración amorosa de la realidad y la consideración de lucha por la supervivencia. Cada vez que la realidad, desde su realidad espiritual y en su diálogo contigo, reconoce que está suficientemente despierta, se manifiesta como maravillosa y se producen cambios en tus células; tus células también se despiertan a la vibración de la maravilla.

Para ello no puedes tener enemigos. Ni la realidad puede ser tu enemiga ni las personas.
Tienes que haberte abierto a las emociones y a la belleza, porque la maravilla es bella. No una belleza de cánones, sino la belleza de la emoción.
Gracias. Bendición.

Curso online 11 octubre: Los colores

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CURSO ONLINE DEL 11 DE OCTUBRE: LOS COLORES

Lo primero que puedes considerar de tu sello es el color, ya que aunque aparentemente parezca menos importante que el dibujo, da una indicación que podría ser especialmente interesante.

Descifrar los colores en el Tzolkin no es un tema baladí sino que propicia la iluminación, porque contiene datos relevantes. Podemos por repetición acostumbrarnos a las señales que aparecen en el rojo, blanco, azul y amarillo, y situarlas en el rango de la realidad ordinaria.
Sin embargo, el rojo, el blanco, el azul y el amarillo no son asuntos clasificables, sino señales para el viajero.
El rojo y el amarillo informan del espacio, de la forma, de las circunstancias, mientras que el blanco y el azul informan del tiempo. En una realidad espacio-tiempo, la espacialidad la da la forma con el rojo y el amarillo, mientras que el azul y el blanco hablan del tiempo.
En ese sentido es destacable considerar cómo lo que podemos considerar como emoción pertenece al tiempo.

Cada color aporta unas características, que se pueden aplicar a los sellos, pero también a las ondas y a los castillos.
Los sellos y las ondas solo pueden ser de los cuatro colores, pero en los castillos aparece el quinto color, que es verde.

EL COLOR EN LOS SELLOS:

Hay 20 sellos pero al mismo tiempo son uno. Es decir, se pueden considerar por separado, pero en realidad son veinte aspectos de una sola realidad.

Los sellos aparecen con un COLOR, que siempre se presenta en el mismo orden: rojo, blanco, azul y amarillo. Hay una información asociada al color, que convierte a los 20 sellos en 4 colores.

Así, los sellos se pueden agrupar de cinco en cinco, con algo que los unifica y une, dando lugar a los colores.

De todas formas, independientemente de que cada persona tenga un color en su sello natal, hay que recordar que cada año de cumpleaños se pasa por un sello de la familia, por lo que todas las personas de una forma u otra viven todos los colores.

Por otra parte, los colores están asociados entre sí, de igual manera que los sellos, creando dos agrupaciones: rojo y amarillo, blanco y azul.
Todos los sellos de color rojo tienen su oculto en un sello amarillo, y viceversa.
De la misma manera, los sellos blancos y azules son ocultos entre sí

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NIVELES POR COLORES: Después de la sanación y la resurrección, llega el nuevo nacimiento

Ondas y colores en los castillos
(continuación)
Las ondas azules siguen la secuencia mano, tormenta, mono, noche y águila.
En el primer nivel está la mano, que activa la sanación, y en el segundo nivel de experiencias aparece la tormenta. La sanación del primer nivel, se transforma en el segundo en resurrección. Se sana lo enfermo en el primer nivel y se resucita lo muerto en el siguiente nivel.
Una vez que se ha sanado y se ha resucitado, en el tercer nivel sucede el nuevo nacimiento (mono). Se accede el centro del espejo, en la frontera entre las dos realidades, y en el siguiente paso ya estás al otro lado. Después del nacimiento, lo que viene en el cuarto nivel es el ensueño, que es una fuerza activa y crea la realidad (noche).
El mono está en la columna resonante, en el centro. A partir de ahí entras en la otra realidad. La sanación y la resurrección, es decir, recuperar lo muerto y sanar lo herido, están a este lado del espejo, en el mono estás en el centro del espejo, y a partir de ahí ya eres una fuerza activa con la noche y el águila.

De la misma manera que hay una progresión en sanar lo herido y resucitar lo muerto (mano y tormenta), también hay una progresión desde la noche al águila. Activas la visión en la noche una vez que has traspasado el espejo, con la visión desde lo verde, creando imágenes en tu interior desde lo verde. Pero en el águila hay una elevación, porque su visión es más profunda y lejana; el águila se eleva y lo que ve es la maravilla.
En el ensueño activas la visión y sueñas la abundancia ante lo que carece de abundancia, pero el águila ya no ve carencia, por lo que no necesita crear la abundancia. No necesita crearla porque está en la abundancia. Es una progresión.
Están por lo tanto la mano y la tormenta a este lado del espejo, el mono justo en el espejo, y la noche y el águila más allá del espejo.

SEGUNDO NIVEL:
Cada azul siempre es activado mediante una actitud (color blanco).
Lo que activa la resurrección (TORMENTA azul, segundo nivel) es el ENLAZADOR (blanco, segundo nivel). La actitud de unir necesita descubrir que nadie ni nada es enemigo, y entonces todo lo que no es enemigo es amigo y amado, estando unido por el amor. El enlazador pertenece a la familia del dragón y expresa la energía de la luz cumpliendo una misión y también la energía femenina, así que no puede despertar la competición.
La fuerza tiene que ponerse al servicio del amor, sosteniendo la vida, y entonces también es importante para disfrutar esa actitud la paciencia, el desapego y el abandono del ego. Ser fuerte en el desapego es una propuesta para la energía masculina, que siempre quiere triunfar.
Cuando se llega a esa actitud, contiene renuncia de otros patrones, y pones en marcha el azul de la resurrección (tormenta).
La resurrección no necesita de tu fuerza; no necesita de la fuerza de matar, de la fuerza de vencer. Necesita la fuerza de la luz, la fuerza del CAMINANTE DEL CIELO. La realidad que activa en su forma expansiva es el caminante del cielo, donde con gozo explora los territorios con valores no aprendidos; explora desde algo que no ha aprendido, que resulta de su actitud de amar lo que sucede, unirse a aquello que sucede, amorosamente
Entonces el fruto que da es el HUMANO, que es lo que le sitúa en el centro del telar para nacer a una nueva realidad, que hasta entonces conocía o medio entreveía en ocasiones, o quizá conocía difusamente, por instantes.

TERCER NIVEL:
Una vez que entra en el centro (MONO) ya se sitúa y es constante. Ya no son flashes ni imágenes momentáneas. Ese tercer nivel que expresa el nuevo nacimiento, donde la energía ya ha sanado, ha resucitado lo muerto, se activa desde la actitud del espejo. La actitud del enlazamiento ha propiciado la actitud del espejo, que permite el nuevo nacimiento.
El espejo, donde tu reconoces a cualquier persona, es otro tú. Cualquier persona es tu, y tú eres cualquier persona que está haciendo su camino evolutivo, donde tú no debes interferir.

Cuando estás en esta actitud, estás en el espejo. Eso propicia el tiempo de la inocencia, la alegría y la sabiduría instantánea (mono), porque lo que ha sucedido es que toda tu energía se ha vuelto luminosa. Tu kundalini (SERPIENTE) ya no tiene trabas ni está confinada. Se ha expandido y ha recuperado su característica de luz. Es luz, porque has explorado como caminante del cielo, con la actitud amorosa del enlazador, sin apegos ni ego, y eso ha permitido la expansión de la kundalini, que trae consigo el florecimiento (SEMILLA). Accedes a un nivel de la realidad floreciente, donde todo está floreciendo.

CUARTO NIVEL:
Entonces, cuando te has situado en el espejo, has recuperado la inocencia (mono), tu energía no tiene trabas y es luminosa (serpiente) y la realidad es floreciente (semilla), entonces, te sitúas en la NOCHE, activando su poder transformador, que mantiene una fuerza retrógrada donde desde la actitud del amor incondicional (PERRO), que es la que lo activa, limpias todas tus imágenes. Ahora tus imágenes están traduciendo la abundancia y no la carencia o el problema.
Este cuarto nivel que corresponde a la cuarta dimensión es el tiempo intermedio donde estás limpiando todo tu pasado, actuando desde el amor incondicional. Donde antes habías visto envidias, malas intenciones, pobreza, injusticia o enfermedad, ahora lo estás viendo desde el amor incondicional que produce a su vez el centrado y el alineado con la voluntad del cielo (TIERRA), sabiendo que todo tiene su sentido y no es un mundo de buenos y malos. Entonces, sanas tu visión. Eso es lo que produce la expansión de la conciencia (GUERRERO).
Una vez que se ha producido la expansión de la conciencia y te has convertido en un guerrero, que está alineado con el corazón del cielo y por tanto es un voluntario, siendo todas las cosas que está viendo, sin juicio, entonces está produciendo el ensueño y la abundancia.

Todo tiene sentido. Claro, previamente en el mono habías recuperado la inocencia, la alegría. Y todo eso no tiene marcha atrás. Cada azul que avanzas está siempre activo.

QUINTO NIVEL:
Eso ya te sitúa en el ÁGUILA, que ve la maravilla. La actitud es el VIENTO, donde tus palabras son luminosas y están unidas a la resurrección (tormenta) y están creando la vida (mono). Cuando desde lo que tú dices creas la vida, entonces amplías tu visión, porque cuanto más profunda es tu visión, más vida comunicas en tus palabras.
Eso crea la realidad de la LUNA, y su expansión y florecimiento en la ESTRELLA.

El color blanco está asociado a la actitud y activa un nuevo tiempo espiritual (azul)

Ondas y colores en los castillos
Reasignamos un nuevo valor para el color blanco. Encontramos que expresa algo muy importante que es la actitud, que a su vez va a activar un tiempo, que es lo que expresa el color azul, porque el tiempo es una energía activa de colaboración.
El tiempo puede ser una energía pasiva, asociado a una actitud donde no has mirado más allá de lo aparente, pero cuando la realidad más allá de lo aparente se insinúa y entra en contacto con tu ser, modifica tu actitud, y eso, que es lo blanco, te permite entrar en otro tiempo.
La actitud contiene y da forma a varios contenidos, como es la emoción. El color blanco está lleno de la vibración de la emoción en una persona. También contiene el espíritu, que en su despertar, expresa una vibración y también participa en la actitud que tiene una persona.

Si lo blanco expresa una actitud, conteniendo en parte emoción, espíritu y pensamientos, es decir un montón de cosas que eres pero que no están en la forma corporal, entonces encontramos que cada actitud te introduce en un nuevo tiempo espiritual o activo.
Las personas tenemos que aprender y aprendemos muchas cosas, pero evolutivamente, es decir, para que se produzca el salto evolutivo, hay cosas que tenemos que encontrar que no podemos aprender, sino encontrar, y eso requiere de una actitud.
Hay cosas que solo encuentras cuando tu evolución permite la actitud adecuada. Cuando estás en la actitud adecuada, vibras en la realidad, apareciendo cosas invisibles desde otras actitudes. Como son invisibles nadie te las puede enseñar, solo las puedes ver, pero desde la actitud adecuada. Y entonces comienza otro aprendizaje, que es espiritual.
Todas las cosas que aprendemos en la dimensión del aprendizaje te las enseñan otras personas, siendo la herramienta la memoria y la comprensión. Pero lo que tienes que encontrar, es decir, aquello que te lleva a la actitud adecuada, es el resultado de tu trabajo interior, para lo cual puedes encontrar cosas de esta dimensión que colaboran con tu actitud. Pero tu actitud es fundamental. Nace de una iluminación, de algo interno.

En ese sentido el Tzolkin colabora con la actitud para encontrar otra dimensión de la realidad. Eso en el lenguaje Tzolkin sucede desde el color azul y desde las ondas, que describen un acceso al quinto castillo, a la quinta dimensión. El color azul representa el presente y las vivencias.
Todos los colores aparecen en 5 niveles, cada uno de ellos con 4 colores. Formalmente lo primero que aparece es el rojo, seguido del blanco, azul y amarillo, pero la secuencia para la persona que se quiera aventurar en ese camino se inicia con lo que describe el color azul.
Sin embargo, el color azul, como vivencia experiencial, no te introduce en lo siguiente, que sería en sentido fluyente, sino que parte de la vivencia experiencial que te transforma contiene un contenido retrógrado, que en sí mismo es una experiencia expansiva en todas las direcciones. Si solamente fuera en sentido fluyente y no tuviera una entrada en el pasado, no describiría un efecto de ampliación. Habría una ampliación que no estaría hecha.
El punto se expande en todas las direcciones, conformando un nuevo espacio. Este punto, que estaría expresado por el azul, se expande en todas las direcciones, incluyendo una fuerza retrógrada, pero lo que activa esa explosión y esa capacidad de ir en todas las direcciones, es la actitud que está expresada en el blanco.

En el primer castillo, que expresa la primera secuencia de 4 colores, aparecen las ondas del dragón (rojo), mago (blanco), mano (azul) y sol (amarillo).
El azul es la mano, la sanación y la impecabilidad de la acción, que sería la vivencia experiencial que te transforma. Lo que estás viviendo se expande en todas las direcciones. Pero lo que activa a esa mano es el mago, de color blanco.
El mago es una actitud donde sabes y reconoces otra realidad. Tus acciones, lo que tu hagas, no solamente se dirigen hacia el futuro, sino que también entran en el pasado, describiendo esa expansión en todas las direcciones. Eso lo sabe el mago.
La acción podría ser levantarse de una silla y colocarla en otro sitio. Podría parecer que has entrado en otro presente, porque la silla no está donde estaba sino en un lugar nuevo.
El mago desde su actitud produce un efecto que va también hacia el pasado, hacia el futuro inmediato y hacia un futuro lejano, afectando incluso a sus ancestros y a los hijos de sus ancestros en otros lugares que ni siquiera conoce, y que incluso a lo mejor no han nacido.
Por eso el mago es una actitud, y lo que hagas desde ahí tiene unas consecuencias, más allá de la lógica. Pero eso no puede ser enseñado.

Entonces, lo primero que entra en la acción, en el tiempo, aparece como azul (mano), pero previamente está la actitud de lo que aparece en el blanco (mago).
Hay otros dos contenidos, que son el rojo, la materia y la realidad (dragón), y el amarillo, que es la expansión e iluminación de la materia (sol), que ya pertenecen a otra realidad.
En este nivel, el mago realiza la impecabilidad que previamente ha hecho una recapitulación y ha reconocido los momentos en que actuaba en contra del amor, que es lo que expresa la mano como venado azul, activando ese nuevo tiempo. Y la información complementaria viene del rojo, que expresa la realidad y la materia, con la solidaridad y la activación de la energía femenina (dragón), que contiene empatía y resolución de conflictos. Eso permite la expansión e iluminación que expresa el sol.

Hay una actitud que es la del mago (blanco), un inicio con acciones concretas, previa al reconocimiento de por qué has actuado en contra del amor (azul). Es una liberación de las acciones que actúan en favor del ego, que en su forma expansiva llega al nivel de la realidad, conectando con la solidaridad de la realidad espiritual y la energía femenina (rojo). Eso produce la expansión del sol (amarillo).

Desde la actitud es blanco-azul-rojo-amarillo, aunque visualmente, como visto desde la realidad normal es rojo-blanco-azul-amarillo-.

Los colores: Cuando ves a una persona estás viendo lo rojo, pero cuando hablas con ella se trata de lo blanco

Cuando ves a una persona, estás viendo lo rojo. El volumen que ocupa en el espacio esa persona a través de su cuerpo, es el rojo.

Pero cuando hablas con esa persona y expresa emociones y sentimientos, eso es lo blanco. Incluso sus pensamientos son blanco, porque de alguna manera están cargados de emoción. Si valoras algo, está cargado de una emoción positiva, pero si lo denostas, lleva una emoción negativa.

Además, esa persona con la que hablas está asociada a un lugar y unas circunstancias concretas, no en abstracto, sino en concreto. Estás hablando en un parque, un coche, un lunes, un día que llueve, la persona se ha caído, se ha levantado, está sentada, etc.
Todo eso es el azul.

Esa persona que tiene un cuerpo, con la que estás hablando y te está expresando sus emociones y sentimientos, con unas circunstancias concretas diferentes en cada momento ya que el azul está traduciendo algo similar al fuego, constantemente cambiando, además de todo esto, está en proceso.
Por ejemplo, si es un niño está creciendo, o está estudiando ingeniería o ahorrando para casarse. Es decir, además de circunstancias concretas, un tren o una caída, que es el azul, está “en procesos”.

Los procesos más sencillos son el crecimiento en los niños, o el envejecimiento en las personas mayores, pero además hay otros, como puede ser el estudiar algo, un proyecto para crear una empresa, casarse, aprender canto…
La persona está en una serie de procesos, que son diferentes de su cuerpo, de si es una persona alegre o triste y de si está sentado en un parque o se ha caído en un charco.
De alguna manera, esos procesos, consciente o inconscientemente suponen su forma de proyectarse en el futuro. Eso es el amarillo.

De esa manera el rojo y el amarillo van juntos, porque es un cuerpo y está ocupando un espacio, pero también es un ser en el tiempo.
Y el blanco y el azul también van juntos, porque hay una relación entre las emociones y lo que te sucede. Por ejemplo, sucede que te has caído en un charco y te has enfadado, apareciendo la emoción.

Estos 4 colores describen este nivel dimensional. Sin embargo, el quinto color habla de un nivel más profundo. Es otro nivel dimensional diferente, donde ya no se trata de si en este momento estás contento o triste, creciendo o envejeciendo, y del volumen que ocupas en el espacio, sino de la realidad espiritual.
Hace referencia a tu ser espiritual, aunque no en plenitud, sino de tu ser espiritual accesible desde esta dimensión, es decir, como se manifiesta tu ser espiritual en esta dimensión.
De esa manera es una expresión de la quinta dimensión.

Ahora nos queda desarrollar todo el contenido de lo verde, pero primero es necesario dejar claro cada territorio y cada concepto.
Para reconocer lo verde hay que fijarse en todo lo que ocupa una quinta posición.
Esto lo desarrollaremos en una siguiente comunicación.