Muchas personas huyen de las emociones o enseñan a sus hijos a no dejarse llevar por ellas

La emoción, color blanco, está asociada a la vivencia del tiempo presente, color azul.
El color azul no es que solamente sea el presente, porque el presente dormido, del ego o en 3D no es azul. El color azul es evolutivo, y en él ya aparece la conciencia.

La asociación del blanco y el azul explica cómo el blanco asociado con el azul te introduce en el presente evolutivo. Escuchar tus emociones te introduce en el tiempo real, cuarta dimensión, cuarto castillo, donde te preparas para la iluminación.
El azul es el paso previo a la iluminación y está asociado al blanco, que es la emoción.

El blanco está compuesto por el amor incondicional (PERRO), pero también por la vivencia unificadora de que tú eres otro yo, y yo soy tu (ESPEJO); sentimos lo mismo, nuestros intereses son comunes; si te daño me daño, si te robo me empobrezco.
También el blanco, que traduce el mundo emocional, está compuesto por el VIENTO, el ENLAZADOR y el MAGO. El blanco es la puerta de entrada a las vivencias experienciales que suceden en el tiempo previo a la iluminación.

Muchas personas huyen de las emociones o enseñan a sus hijos a huir y no dejarse llevar por ellas, ya que consideran que la emoción les arrastra, juega con ellos y entonces pierden su centro. Pero, al final en cualquier forma en que se considere la infelicidad, eso es lo que se produce.

Sin embargo, la emoción te lleva al cielo, porque pertenece a la dimensión, realidad y tiempo Dios. Dios no es un burócrata jugando con estadísticas ni un fabricante de muñequitos, que por otra parte no tendrían comprador.
La cualidad del ser siendo del que ES, es el amor, que no es una emoción que juegue contigo. Lo más que puede suceder es que tú juegues con el amor, y lo utilices, no te fíes de él plenamente, o el miedo quizá te impida sentirlo, al creer que aquello que te da miedo es más fuerte que el amor, y por eso lo relegues.

Podemos decir que la emoción te lleva al cielo, porque pertenece al cielo y a lo óptimo. Incluso cuando en el tiempo y la dimensión del ego la emoción parece jugar contigo, no es nefasta ni negativa, aunque te arruine, sino todo lo contrario.
Se enseña a que las emociones no desestabilicen, lo cual significa permanecer en la dimensión del ego pero adaptado. Pero el problema es precisamente permanecer en la dimensión del ego, y lo bueno es que la emoción, sabia emoción, te desestabilice y destruya tu ego, para poder resucitar (tormenta) en el tiempo real.

Las emociones en 3D juegan contigo para despertar. Las emociones en 4D te permiten divisar la maravilla, que es algo vibracional.
La emoción te hace vibrar, y la emoción en plenitud es gozo.

Los 20 sellos en su forma transcendente son las 20 ondas

La secuencia más elemental y más calendárica como medidora del tiempo de los días del Tzolkin es la de los 20 sellos, entendiendo que ha necesitado de una configuración u orden que determine cuál es el 1 para aparecer esa secuencia de 20, que tiene significado de totalidad, como un campo unificado donde la secuencia de los 20 es la totalidad y la frontera de la siguiente totalidad.

Esa secuencia, que traduce el salir el sol y ponerse, y otra vez salir el sol y ponerse, permite posteriormente otras dos secuencias.
Una es la de los 4 colores, que se va a repetir igual que la secuencia de +1 que hay en los 20, y que de manera similar al día no tiene transcendencia si es simple repetición.
Los 4 colores y los sellos, con el ritmo de +1, son similares. Por eso determinamos que expresan el mismo tipo de vivencias, a la cual llamamos dimensión del 4 o cuarta dimensión, entendiendo que anteriormente la simple secuencia de +1+1+1 es la tercera dimensión, donde todavía no hay conciencia.
Esa agrupación en 20 o esa agrupación de 4 ya es un nivel de conciencia y un despertar al diálogo.

La segunda secuencia que aparece es la del 13 como un embarazo o preñez que convierte a los 20 sellos en 260. Es una multiplicación, transformando el +1+1+1 en +13+13+13+13.
Sin embargo no ha hecho aparecer todavía el quinto color. La secuencia de +13+13+13, que hoy sabemos que habla de transcendencia porque atribuimos al 13 la transcendencia, es dar a luz y hacer aparecer otro, pero todavía no está el quinto color, que aparece cuando hacemos la ordenación por los castillos.
Todo esto es una propuesta y no una invención. En algún momento hay una iluminación o iniciación, un ángel o ser espiritual que lo comunica y abre la puerta, sucediendo en el terreno espiritual.

Los 20 sellos en su forma transcendente son las 20 ondas, donde el 20 ha crecido y se ha transformado en 260 al multiplicarse por 13. Cuando aparecen las ondas entramos en otra dimensión. Sabemos que ha empezado algo.
Las ondas se ordenan en castillos. Cada castillo, que pertenece al 5, contiene en su interior la expresión del 4 que configura la realidad básica, donde algo cuadrado y plano adquiere volumen y forma el cubo.
Entonces, vemos cómo cada uno de estos componentes de esto que ya empieza a contener un 5 está compuesto interiormente por 4. Sigue manteniendo la ley del 4 rojo-blanco-azul-amarillo en cada uno de esos niveles, pero hay un momento en que aparece como 5, y es cuando hemos rebasado o completado la frontera, donde el 20, que es un campo unificado, ha tomado volumen.
Cuando el 20 ha tomado volumen se produce un salto dimensional.

En ese nivel los sólidos platónicos nos ayudan. Decimos que el primer castillo es el color rojo, lo sólido, contiene siempre 4 y en forma de volumen es un cubo.
Y cuando aparece el 5 se puede hablar de un salto dimensional, que se produce cuando los 20 sellos se transforman en 20 ondas al añadir ese valor al propósito de la transcendencia, de la preñez que da a luz. Entonces aparece un poliedro de 20 lados, que llamamos icosaedro, y que corresponde con el agua.
Es necesario enlazar el mundo. Es necesario enlazar los valores que se han expresado en una parte del mundo por nuestros ancestros –honra y bendición-, con los encuentros, las iluminaciones y lo que han encontrado nuestros ancestros en la otra parte del mundo.
Encontramos que hay un casamiento o maridaje. El maridaje es imprescindible, pero el que es gozoso y no el forzado.
Hoy en día también manejamos el tema de la ayahuasca, como apertura y sabiduría ancestral del nuevo mundo. La ayahuasca es un maridaje entre la liana, que desciende del cielo, y la planta, que da la tierra.
Hay un maridaje y nosotros estamos tratando de establecer y colaborar con el maridaje, que es la paz, porque el amor es la paz.

Entonces, aparece el icosaedro, con sus 20 lados y 20 triángulos unidos de 5 en 5, con una base 5. En el Tzolkin, el icosaedro como segundo castillo está iniciado por Luke Skywalker, el caminante del cielo, la caña, que también es Quetzalcóatl.
Quetzalcóatl, cuando se ha visto en el espejo violento, violador, usurpador, pendenciero y abusador es cuando se ilumina. El espejo, que desciende del cielo por la tela de araña, le ha ayudado. Un designio celeste desciende hacia ti para convertirte en un caminante del cielo.
Esto está en las entrañas del Tzolkin.

Nosotros no consideramos que maya y azteca sea lo mismo. Consideramos que el último dominador del territorio maya antes del enlazamiento con el mundo global ha sido azteca, pero dominador es discípulo. La víctima transfiere su alma amorosamente; es una conversión. El siguiente, que se asoma y a quien a veces también se sitúa como dominador, es el hombre del viejo mundo, que viene a transformarse y a recibir esa enseñanza – gracias y bendición y perdón-.
Azteca es únicamente alguien que se ha asomado poco antes a esta sabiduría – honra y bendición-. Azteca, como el último mexica y todo el mundo mexica, ocupan el último periodo, similar al que han ocupado con posterioridad la gente del viejo mundo, al ir al encuentro de la sabiduría del Tzolkin.
Cada uno de estos movimientos ocupa unos 500 y pico años o 5 o 6 siglos: la gente venida del oeste, porque los toltecas afirman en su tradición que vienen por mar del oeste, y los venidos por el este a transformarse en caminante del cielo.

Todos vienen. Tzolkin les espera. Gracias Tzolkin y gracias guardianes. Paz y bendición.

Curso Online: Sellos, Colores y Familias

En la próxima clase online del 11 de agosto hablaremos de los Sellos, los colores y las familias
Más información en Curso Online

SELLOS, COLORES Y FAMILIAS

Los SELLOS son arquetipos, ideogramas, ideas, símbolos, anagramas o como los queramos denominar. Son 20, pero al mismo tiempo son uno. Es decir, se pueden considerar por separado, pero en realidad son veinte aspectos de una sola realidad.

Los sellos aparecen con un COLOR y el color siempre se presenta en el mismo orden: rojo, blanco, amarillo y azul. Hay una información asociada al color, que convierte a los 20 sellos en 4 colores. Y en este nivel aportan una información similar a la de los elementos en la astrología, es decir, el rojo como tierra, el blanco como agua, el azul como fuego y el amarillo como aire.
Así, los sellos se pueden agrupar de cinco en cinco, con algo que los unifica y une, dando lugar a los colores

Pero también se puede agrupar a los sellos de cuatro en cuatro, dando lugar a LA FAMILIA.
Esta nueva información no proviene ni del sello, ni del orden de los sellos, ni del sello como propósito, ni de la columna, ni de la línea horizontal, ni del color, sino que proviene de la presentación de los 20 sellos en forma circular, apareciendo en cada sello, con un ritmo de cinco, un punto cardinal, que forma una cruz en ese círculo.

sellos_en_rueda

Todas las cruces que se pueden hacer representan las familias de los sellos.

Cada persona pertenece a la familia donde está su sello de nacimiento, y vive las experiencias asociadas a cada uno de los sellos de esta familia, en todos los tonos posibles. Es decir, son 52 experiencias (4 sellos X 13 tonos) que cada persona tiene que vivir para reconocerse. Entonces, el nacimiento en un sello concreto también te otorga, como profecía y como propuesta, una secuencia de 52 posibilidades que se inicia el día que naces.

La noche determina una realidad maravillosa, como un servicio para todos, donde colaboras creando una realidad

La familia que se inicia desde el tercer sello del Tzolkin aparece asociada también al tercer color, al presente, la conciencia y las vivencias experienciales. Se inicia desde la noche azul, pero tiene como forma roja y como cuerpo el tuyo, mío o el de cualquier persona, viva o presente gozosamente en el tiempo. Tiene también un aspecto negativo, una posibilidad de que no estés voluntariamente, es decir, de que no haya despertado el voluntario para entrar en esa situación, y entonces actúes desde algún nivel de negatividad.
Esta familia ocupa el tercer lugar y el color azul. Está representada por la noche, la estrella, el caminante del cielo y el espejo, y une la característica del servicio al presente.
Aporta la información del servicio, la actitud donde reconoces la unidad con todo lo existente y tu vinculación a ella como un voluntario amoroso, donde amas todo tu entorno y unificas la realidad desde tu voluntad amorosa, donde reconoces tu vinculación con todo.
Así, esta familia une el presente y el servicio, en el tiempo.

Uno de los atributos del tiempo en el nivel de las vivencias experienciales es que permite y favorece la expansión cuando has encontrado la actitud adecuada que contiene al servicio, que no significa una supeditación sino el reconocimiento de tu unión con todo; entonces eres útil a todo, porque es lo mismo que ser útil a ti.
En esta familia está presente el servicio, y esto sucede en el presente, desde la conciencia despierta y a través de un camino que se abre de vivencias experienciales.

Todos estos contenidos aparecen como en negativo cuando tu ensueño y tu visión de la realidad no es unitaria, cuando no estás unido a todos sino que la realidad es tu enemiga y tienes que estar atento a que no sucedan cosas malas.
Esto es un ensueño negativo, el pensar en cosas contrarias para ti. Desde este ensueño negativo no reconoces la ley del amor, donde “tú eres otro yo” no solo con las demás personas sino con todo lo existente. El “tú eres otro yo” se aplica a personas y a todo lo existente, y cuando no estás en ese ensueño positivo, donde la realidad no es otro tú y no está unida a ti, entonces estás excluyendo parte o toda la realidad, los virus y bacterias son enemigos, las personas te pueden robar, otras personas de otras etnias o culturas van a querer ser superiores a ti, tus jefes son tus enemigos, o la policía, tu mujer, tu marido o tus hijos, cualquier cosa puede ser tu enemigo porque puede aprovecharse de ti.

Esto es un ensueño negativo, donde estás determinando la realidad que vives. La noche determina una realidad maravillosa, como un servicio para todos, donde colaboras creando una realidad.
El aspecto negativo aparece cuando no haces esto e inhibes el hacer; no haces todo lo que puedes, inhibes tu intuición, tu curiosidad y cualquier cosa que te interese; estás en un ensueño negativo recelando y no entras en la sociedad de la estrella y en la armonía, no vaya a ser que suceda tal cosa; estas siempre como contenido, retenido y rígido, y no te expandes en la armonía de la estrella y por supuesto no eres el caminante del cielo cuyo explorar es gozo.
El simple existir del caminante del cielo sucede en la frecuencia del gozo porque es una frecuencia armónica y unitaria. Toda la parte negativa es que eso no sucede, y ni estás en la sociedad de la estrella ni eres un caminante del cielo; ni todo lo que sucede es gozo ni reconoces la ley del amor que te vincula a todo lo existente.
Entonces, eres una persona inhibida, desconfiada, que duda de sí mismo, que juzga y recela.
Es el caldo de cultivo donde puede proliferar la envidia, el odio, la falta de misericordia y la baja autoestima, porque lo que hace crecer la estima de uno mismo es la vinculación con todo lo existente, es decir la ley del amor.

La noche azul, tercer sello del Tzolkin, introduce el color azul además de a su propia familia, con una vibración expresada en los 4 colores

La noche azul es el tercer sello del Tzolkin tipo. Introduce el color azul además de introducir a su propia familia, con una vibración que se va a expresar en los 4 colores.

El tercer color, azul, tiene el significado de presente o tiempo presente, porque corresponde al fuego, como algo que arde pero solo en presente. Cuando algo arde es que “está ardiendo”; no sirve una foto, enunciarlo de palabra o una grabación. Si algo arde, es que se está quemando en ese momento y se está produciendo fuego.
El color azul, que significa fuego, es también el presente.

El azul en el código Tzolkin es una observación del presente y una conciencia, frente a la inconsciencia o no consciencia, donde el tiempo pasa pero no te das cuenta.
El azul es un tiempo donde te das cuenta de que pasa el tiempo, lo que supone una conciencia despierta. El tiempo está cargado de contenidos, nutrición, expansión, realización, sanación y abundancia. La observación del tiempo produce abundancia, porque el tiempo es el momento del metalenguaje de la comunicación. El tiempo no es un transcurso como un tubo que cae al vacío, sino que algo llega a ti; es la conexión contigo. Por eso cuando estás despierto, estás en el presente, en el tiempo y en la conciencia.

En el Tzolkin tipo la familia o enlazamiento de sellos encargada de transmitir esto contiene a la noche, la estrella, el espejo y el caminante del cielo, que eres tú. Puedes poner ahí tu nombre, apellidos y todas tus referencias. Lo rojo y el cuerpo en esta familia, sucede en ti; tú eres el caminante del cielo.
Por eso este lenguaje Tzolkin, que utiliza los mismos lenguajes, palabras, componentes, letras y vocablos que otros Tzolkin, es mágico. Se dirige a ti, independientemente de que hayas nacido en un continente u otro. Solamente requiere que estés despierto, lo escuches y conectes tu tiempo para ti.
El caminante del cielo eres tú pero sin saberlo. Estás empezando a saberlo pero todavía no sabes que lo eres, y esto comienza con la noche.

La noche aparece como AZUL, que es el presente, la conciencia, la transformación, el fuego, y, como contenido muy importante hoy, las vivencias experienciales.
Cuando estás despierto conectas con el tiempo y con la oportunidad de adentrarte a través de tus propias vivencias en la experiencia. Aprendes a través de tus sentidos, incluyendo los sentidos espirituales, donde está la intuición, la resonancia, la telepatía, la precognición y la profecía. Aprendes a través de algo que tiene que ver contigo. Eso son las vivencias experienciales, la conciencia, la observación, la intuición pero también el osar. Te deshaces de una rigidez solamente diciendo “quizá sea posible, voy a comprobarlo, voy a ser como aquel que denominan Santo Tomás, el que prueba y comprueba qué sucede en el sucede”.

La noche azul tiene una expansión que viene expresada por el color AMARILLO de la estrella. Toda esta familia está bañada del concepto de vivencia experiencial. La estrella, con la armonía, la ética, la estética y la belleza, es una invitación a entrar en vivencias experienciales, que van a producir esa armonía y belleza, y en un nivel superior o grupal, la sociedad de la estrella.
Esta familia comienza en el Tzolkin con la noche y va a tener su expansión cuando te adentras en las vivencias experiencias por las que encuentras armonía. Tu ser, a través de todos sus escáneres espirituales físicos y mentales, se encuentra con armonía cuando realiza determinadas vivencias experienciales, adentrándose en el presente, y grupalmente encontrando la sociedad de la estrella. Determinar qué es la sociedad de la estrella es una experiencia. No está en ningún sitio y está en todos. Es un momento experiencial, una vivencia, una realidad, donde accedes a través de tu vivencia experiencial que despierta tu conciencia.

El color ROJO, aquello que va a aparecer como cuerpo, eres tú, el caminante del cielo. Esto de lo que estamos hablando existe, porque existe en ti, en el territorio de las vivencias experienciales del caminante del cielo, que en otras tradiciones se denomina “caña” y otras cosas, pero que aquí mágicamente es algo similar a un guerrero de la luz, Luke Skywalker. Evidentemente estamos hablando de vivencias experienciales. Las vivencias del cielo son las que recuperan tu cuerpo glorioso, tu cuerpo de caminante del cielo, de una realidad absoluta que eres tú.

El nivel BLANCO es el espejo, que también es una vivencia experiencial. La ley del amor, el “tú eres otro yo” también son vivencias experienciales. Es una ley conocible y una invitación a esa experimentación. Solamente puedes ser un caminante del cielo cuando tu herramienta de poder es el espejo, que te devuelve la condición divina, de hijo de Dios, cuando descubres al hijo divino que hay en todas las personas.
Esa es la ley del amor, tú eres otro yo.