Los colores: Cuando ves a una persona estás viendo lo rojo, pero cuando hablas con ella se trata de lo blanco

Cuando ves a una persona, estás viendo lo rojo. El volumen que ocupa en el espacio esa persona a través de su cuerpo, es el rojo.

Pero cuando hablas con esa persona y expresa emociones y sentimientos, eso es lo blanco. Incluso sus pensamientos son blanco, porque de alguna manera están cargados de emoción. Si valoras algo, está cargado de una emoción positiva, pero si lo denostas, lleva una emoción negativa.

Además, esa persona con la que hablas está asociada a un lugar y unas circunstancias concretas, no en abstracto, sino en concreto. Estás hablando en un parque, un coche, un lunes, un día que llueve, la persona se ha caído, se ha levantado, está sentada, etc.
Todo eso es el azul.

Esa persona que tiene un cuerpo, con la que estás hablando y te está expresando sus emociones y sentimientos, con unas circunstancias concretas diferentes en cada momento ya que el azul está traduciendo algo similar al fuego, constantemente cambiando, además de todo esto, está en proceso.
Por ejemplo, si es un niño está creciendo, o está estudiando ingeniería o ahorrando para casarse. Es decir, además de circunstancias concretas, un tren o una caída, que es el azul, está “en procesos”.

Los procesos más sencillos son el crecimiento en los niños, o el envejecimiento en las personas mayores, pero además hay otros, como puede ser el estudiar algo, un proyecto para crear una empresa, casarse, aprender canto…
La persona está en una serie de procesos, que son diferentes de su cuerpo, de si es una persona alegre o triste y de si está sentado en un parque o se ha caído en un charco.
De alguna manera, esos procesos, consciente o inconscientemente suponen su forma de proyectarse en el futuro. Eso es el amarillo.

De esa manera el rojo y el amarillo van juntos, porque es un cuerpo y está ocupando un espacio, pero también es un ser en el tiempo.
Y el blanco y el azul también van juntos, porque hay una relación entre las emociones y lo que te sucede. Por ejemplo, sucede que te has caído en un charco y te has enfadado, apareciendo la emoción.

Estos 4 colores describen este nivel dimensional. Sin embargo, el quinto color habla de un nivel más profundo. Es otro nivel dimensional diferente, donde ya no se trata de si en este momento estás contento o triste, creciendo o envejeciendo, y del volumen que ocupas en el espacio, sino de la realidad espiritual.
Hace referencia a tu ser espiritual, aunque no en plenitud, sino de tu ser espiritual accesible desde esta dimensión, es decir, como se manifiesta tu ser espiritual en esta dimensión.
De esa manera es una expresión de la quinta dimensión.

Ahora nos queda desarrollar todo el contenido de lo verde, pero primero es necesario dejar claro cada territorio y cada concepto.
Para reconocer lo verde hay que fijarse en todo lo que ocupa una quinta posición.
Esto lo desarrollaremos en una siguiente comunicación.

Muchas personas huyen de las emociones o enseñan a sus hijos a no dejarse llevar por ellas

La emoción, color blanco, está asociada a la vivencia del tiempo presente, color azul.
El color azul no es que solamente sea el presente, porque el presente dormido, del ego o en 3D no es azul. El color azul es evolutivo, y en él ya aparece la conciencia.

La asociación del blanco y el azul explica cómo el blanco asociado con el azul te introduce en el presente evolutivo. Escuchar tus emociones te introduce en el tiempo real, cuarta dimensión, cuarto castillo, donde te preparas para la iluminación.
El azul es el paso previo a la iluminación y está asociado al blanco, que es la emoción.

El blanco está compuesto por el amor incondicional (PERRO), pero también por la vivencia unificadora de que tú eres otro yo, y yo soy tu (ESPEJO); sentimos lo mismo, nuestros intereses son comunes; si te daño me daño, si te robo me empobrezco.
También el blanco, que traduce el mundo emocional, está compuesto por el VIENTO, el ENLAZADOR y el MAGO. El blanco es la puerta de entrada a las vivencias experienciales que suceden en el tiempo previo a la iluminación.

Muchas personas huyen de las emociones o enseñan a sus hijos a huir y no dejarse llevar por ellas, ya que consideran que la emoción les arrastra, juega con ellos y entonces pierden su centro. Pero, al final en cualquier forma en que se considere la infelicidad, eso es lo que se produce.

Sin embargo, la emoción te lleva al cielo, porque pertenece a la dimensión, realidad y tiempo Dios. Dios no es un burócrata jugando con estadísticas ni un fabricante de muñequitos, que por otra parte no tendrían comprador.
La cualidad del ser siendo del que ES, es el amor, que no es una emoción que juegue contigo. Lo más que puede suceder es que tú juegues con el amor, y lo utilices, no te fíes de él plenamente, o el miedo quizá te impida sentirlo, al creer que aquello que te da miedo es más fuerte que el amor, y por eso lo relegues.

Podemos decir que la emoción te lleva al cielo, porque pertenece al cielo y a lo óptimo. Incluso cuando en el tiempo y la dimensión del ego la emoción parece jugar contigo, no es nefasta ni negativa, aunque te arruine, sino todo lo contrario.
Se enseña a que las emociones no desestabilicen, lo cual significa permanecer en la dimensión del ego pero adaptado. Pero el problema es precisamente permanecer en la dimensión del ego, y lo bueno es que la emoción, sabia emoción, te desestabilice y destruya tu ego, para poder resucitar (tormenta) en el tiempo real.

Las emociones en 3D juegan contigo para despertar. Las emociones en 4D te permiten divisar la maravilla, que es algo vibracional.
La emoción te hace vibrar, y la emoción en plenitud es gozo.

Los 20 sellos en su forma transcendente son las 20 ondas

La secuencia más elemental y más calendárica como medidora del tiempo de los días del Tzolkin es la de los 20 sellos, entendiendo que ha necesitado de una configuración u orden que determine cuál es el 1 para aparecer esa secuencia de 20, que tiene significado de totalidad, como un campo unificado donde la secuencia de los 20 es la totalidad y la frontera de la siguiente totalidad.

Esa secuencia, que traduce el salir el sol y ponerse, y otra vez salir el sol y ponerse, permite posteriormente otras dos secuencias.
Una es la de los 4 colores, que se va a repetir igual que la secuencia de +1 que hay en los 20, y que de manera similar al día no tiene transcendencia si es simple repetición.
Los 4 colores y los sellos, con el ritmo de +1, son similares. Por eso determinamos que expresan el mismo tipo de vivencias, a la cual llamamos dimensión del 4 o cuarta dimensión, entendiendo que anteriormente la simple secuencia de +1+1+1 es la tercera dimensión, donde todavía no hay conciencia.
Esa agrupación en 20 o esa agrupación de 4 ya es un nivel de conciencia y un despertar al diálogo.

La segunda secuencia que aparece es la del 13 como un embarazo o preñez que convierte a los 20 sellos en 260. Es una multiplicación, transformando el +1+1+1 en +13+13+13+13.
Sin embargo no ha hecho aparecer todavía el quinto color. La secuencia de +13+13+13, que hoy sabemos que habla de transcendencia porque atribuimos al 13 la transcendencia, es dar a luz y hacer aparecer otro, pero todavía no está el quinto color, que aparece cuando hacemos la ordenación por los castillos.
Todo esto es una propuesta y no una invención. En algún momento hay una iluminación o iniciación, un ángel o ser espiritual que lo comunica y abre la puerta, sucediendo en el terreno espiritual.

Los 20 sellos en su forma transcendente son las 20 ondas, donde el 20 ha crecido y se ha transformado en 260 al multiplicarse por 13. Cuando aparecen las ondas entramos en otra dimensión. Sabemos que ha empezado algo.
Las ondas se ordenan en castillos. Cada castillo, que pertenece al 5, contiene en su interior la expresión del 4 que configura la realidad básica, donde algo cuadrado y plano adquiere volumen y forma el cubo.
Entonces, vemos cómo cada uno de estos componentes de esto que ya empieza a contener un 5 está compuesto interiormente por 4. Sigue manteniendo la ley del 4 rojo-blanco-azul-amarillo en cada uno de esos niveles, pero hay un momento en que aparece como 5, y es cuando hemos rebasado o completado la frontera, donde el 20, que es un campo unificado, ha tomado volumen.
Cuando el 20 ha tomado volumen se produce un salto dimensional.

En ese nivel los sólidos platónicos nos ayudan. Decimos que el primer castillo es el color rojo, lo sólido, contiene siempre 4 y en forma de volumen es un cubo.
Y cuando aparece el 5 se puede hablar de un salto dimensional, que se produce cuando los 20 sellos se transforman en 20 ondas al añadir ese valor al propósito de la transcendencia, de la preñez que da a luz. Entonces aparece un poliedro de 20 lados, que llamamos icosaedro, y que corresponde con el agua.
Es necesario enlazar el mundo. Es necesario enlazar los valores que se han expresado en una parte del mundo por nuestros ancestros –honra y bendición-, con los encuentros, las iluminaciones y lo que han encontrado nuestros ancestros en la otra parte del mundo.
Encontramos que hay un casamiento o maridaje. El maridaje es imprescindible, pero el que es gozoso y no el forzado.
Hoy en día también manejamos el tema de la ayahuasca, como apertura y sabiduría ancestral del nuevo mundo. La ayahuasca es un maridaje entre la liana, que desciende del cielo, y la planta, que da la tierra.
Hay un maridaje y nosotros estamos tratando de establecer y colaborar con el maridaje, que es la paz, porque el amor es la paz.

Entonces, aparece el icosaedro, con sus 20 lados y 20 triángulos unidos de 5 en 5, con una base 5. En el Tzolkin, el icosaedro como segundo castillo está iniciado por Luke Skywalker, el caminante del cielo, la caña, que también es Quetzalcóatl.
Quetzalcóatl, cuando se ha visto en el espejo violento, violador, usurpador, pendenciero y abusador es cuando se ilumina. El espejo, que desciende del cielo por la tela de araña, le ha ayudado. Un designio celeste desciende hacia ti para convertirte en un caminante del cielo.
Esto está en las entrañas del Tzolkin.

Nosotros no consideramos que maya y azteca sea lo mismo. Consideramos que el último dominador del territorio maya antes del enlazamiento con el mundo global ha sido azteca, pero dominador es discípulo. La víctima transfiere su alma amorosamente; es una conversión. El siguiente, que se asoma y a quien a veces también se sitúa como dominador, es el hombre del viejo mundo, que viene a transformarse y a recibir esa enseñanza – gracias y bendición y perdón-.
Azteca es únicamente alguien que se ha asomado poco antes a esta sabiduría – honra y bendición-. Azteca, como el último mexica y todo el mundo mexica, ocupan el último periodo, similar al que han ocupado con posterioridad la gente del viejo mundo, al ir al encuentro de la sabiduría del Tzolkin.
Cada uno de estos movimientos ocupa unos 500 y pico años o 5 o 6 siglos: la gente venida del oeste, porque los toltecas afirman en su tradición que vienen por mar del oeste, y los venidos por el este a transformarse en caminante del cielo.

Todos vienen. Tzolkin les espera. Gracias Tzolkin y gracias guardianes. Paz y bendición.

Curso Online: Sellos, Colores y Familias

En la próxima clase online del 11 de agosto hablaremos de los Sellos, los colores y las familias
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SELLOS, COLORES Y FAMILIAS

Los SELLOS son arquetipos, ideogramas, ideas, símbolos, anagramas o como los queramos denominar. Son 20, pero al mismo tiempo son uno. Es decir, se pueden considerar por separado, pero en realidad son veinte aspectos de una sola realidad.

Los sellos aparecen con un COLOR y el color siempre se presenta en el mismo orden: rojo, blanco, amarillo y azul. Hay una información asociada al color, que convierte a los 20 sellos en 4 colores. Y en este nivel aportan una información similar a la de los elementos en la astrología, es decir, el rojo como tierra, el blanco como agua, el azul como fuego y el amarillo como aire.
Así, los sellos se pueden agrupar de cinco en cinco, con algo que los unifica y une, dando lugar a los colores

Pero también se puede agrupar a los sellos de cuatro en cuatro, dando lugar a LA FAMILIA.
Esta nueva información no proviene ni del sello, ni del orden de los sellos, ni del sello como propósito, ni de la columna, ni de la línea horizontal, ni del color, sino que proviene de la presentación de los 20 sellos en forma circular, apareciendo en cada sello, con un ritmo de cinco, un punto cardinal, que forma una cruz en ese círculo.

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Todas las cruces que se pueden hacer representan las familias de los sellos.

Cada persona pertenece a la familia donde está su sello de nacimiento, y vive las experiencias asociadas a cada uno de los sellos de esta familia, en todos los tonos posibles. Es decir, son 52 experiencias (4 sellos X 13 tonos) que cada persona tiene que vivir para reconocerse. Entonces, el nacimiento en un sello concreto también te otorga, como profecía y como propuesta, una secuencia de 52 posibilidades que se inicia el día que naces.