La masa critica corresponde a las personas que tienen abierta la comunicación con Dios


La masa crítica que está surgiendo en la humanidad es la masa crítica de personas que tienen abierta la comunicación con Dios, pero no con ese dios teórico sino con el que han experimentado en su vida, que crea y modifica las condiciones de la realidad, y utiliza los acontecimientos de la vida de la persona como parte del diálogo.
Por eso es tan importante simplemente mirar tu vida buscando la razón más allá de la apariencia de los acontecimientos, porque cuando te sitúas en esa actitud, entonces se despierta tu conciencia. Es tu conciencia la que se sitúa ahí, tu ser espiritual.
Se despierta tu ser espiritual y se sitúa en esa actitud, y rápidamente la realidad espiritual de más allá de la apariencia se pone en contacto con tu realidad espiritual, cuando está despierta.

Por eso es tan importante situarte en el presente y dialogar, o sea hablar, y pedir, o sea, orar. Pedir lo que necesitas, porque cuando eres escuchado haces aparecer un nivel de la realidad que no es el habitual; entras en una realidad plegada, de la cual hablan los místicos, es decir, las personas que han tenido esa experiencia, pero también los físicos actuales, que dicen que hay muchas realidades superpuestas. Y esa experiencia es la que te sitúa como parte de esa masa crítica.
Pero al mismo tiempo, lo que sucede es que lo que pides se te concede cuando lo pides desde el amor, es decir, desde tu corazón, porque en el corazón, en la realidad del amor, es donde estás en contacto con esa dimensión superior.
Ese presente es donde se une tu conciencia en el amor con la presencia divina en el amor.

Cualquier diálogo que se establezca con el Tzolkin debe producir frases que no solo sean coherentes sino transmitan algo al alma de la persona

Cualquier diálogo que se establezca con el Tzolkin debe producir frases que no solo sean coherentes sino transmitan algo al alma de la persona.
Deben permitir aparecer ante la conciencia y con total claridad, frases que no solo sean coherentes sino que dialoguen con el alma. Y el diálogo con el alma es una sensación interior. Es un movimiento emocional interior, una revitalización; encuentras que tu interior está vivo y lo determinas porque produce alegría.
Cualquier comunicación con el Tzolkin debe producir alegría, porque está estimulando la vida.

El afloramiento de otro tipo de contenidos merece ser examinado, porque si refuerza tu sentimiento de ser fuerte e invulnerable quiere decir que parte de aquello con lo que trabajas es un sentimiento de insuficiencia, de autodesvalorización, y esto es conveniente saberlo para no sobreactuar en sentido contrario. Si tienes un sentimiento de desvaloración, es decir que nadie te ha apreciado y reconocido tus dones, sino que te has encontrado en ambientes hostiles donde lo mejor era parecer insuficiente, puede haber una reacción contraria donde produzcas un excesivo autovalor. Es importante reconocerlo porque a quien estás dando fuerza es al ego, que es el que tiene ese sufrimiento. El ser no sufre. El ser, en su realidad celeste no es compatible con ningún tipo de sufrimiento o confrontación.

Es importante cuando estableces un diálogo con el Tzolkin encontrar frases completas que transmitan contenidos que te alegren, pero que no sean contenidos repetidos. Los eslóganes sirven como nemotecnia o forma de recordar rápidamente unas características, pero tampoco hay que creérselos al pie de la letra porque entonces te estás convirtiendo en un habitante de la rigidez y del averno, y en cuanto sales de ahí te encuentras otra vez con tu miedo.

Y no es así. La luz, cuando se adapta a una forma es para cumplir una misión. Pero si no, la luz es multiforma y tutiforma; todas las formas son posibles.
Normalmente la adaptación a una misión implica estar en una posición de cierta rigidez para establecer contacto con el alma de otra persona, ya que el alma de la otra persona necesita verte como “cosa” para no despertar miedo. Entonces, hay veces que las personas adoptan posiciones rígidas en función de otras personas.
Pero en la introspección, cuando la persona dialoga con el Tzolkin encuentra una alegría luminosa, donde las frases son como “frases de palabras”.
Por eso es importante la posición que tiene el viento, asociado a la comunicación, como segundo sello en el Tzolkin tipo y como segunda onda en el periodo del castillo verde, de lo óptimo, enlazando el principio y el fin del proceso.

El espejo no es una espada ni un cuchillo para hacer sacrificios humanos, sino la ley del amor y el “in lak’ech”

Amor y comunicación son lo mismo. Quizá para un cartel, un monitor de televisión o un anuncio no lo sea, y la comunicación no sea nada. Pero para un ser humano, sí.

En la realidad dual donde se encuentran Quetzalcóatl y Tezcatlipoca podemos encontrar, como forma de expresión, figuras que asustan y provocan miedo, como pueden ser fieras, o sea animales fuertes, con garras y dientes. Pero eso quizá está hablando de una sociedad que se siente más segura cuanto más miedo provoca en la otra persona. Eso está traduciendo al espejo, Tezcatlipoca, pero solo en tercera dimensión, que es la dimensión del ego brutal, o sea del miedo y la falta de conciencia.

También podemos encontrar esa realidad dual representada, no por fuertes animales salvajes que asustan -que indican que la realidad no es amorosa sino depredadora-, sino por medio de la luz y del amor, como constituyentes de esa realidad y también de tu personalidad y de tu ser. Y entonces, encontrar que el espejo no es una espada ni un cuchillo para hacer sacrificios humanos, sino la ley del amor y el “in lak’ech”.

La luz y el agua viajan juntos. En la tradición de las pirámides encontramos que todos los conceptos que denominamos dioses y con los que explicamos aspectos de la realidad, aparecen formando parejas: Ra y Athor, Isis y Osiris, Geb y Nut, Shu y Tefnut.
Todos son Quetzalcóatl y Tezcatlipoca.

Está claro que en esta tradición, que nos ha llegado filtrada por pueblos guerreros, pero muy guerreros, en constantes guerras territoriales y guerras civiles, no aparece la figura femenina en esa dualidad, porque está traduciendo un nivel equivalente al de Seth y Osiris o Caín y Abel, sobre todo porque en el momento de la confluencia de civilizaciones los que mandaban eran los guerreros, y los hombres sabios del conocimiento de la realidad Dios no podían expresar la energía femenina con claridad, sino solo bajo un velo. Pero hoy es el momento de quitar el velo y de reconocer la energía Dios en la energía mujer.
Los que cortan cabezas, o sea realizan sacrificios humanos, maltratan a la mujer, o sea a la humanidad, o sea a Dios.

La comunicación precisa ser siempre emocional

Templo Debod-Templo de Isis 1 small
El color blanco del viento en la familia central (viento, mano, humano y tierra), que representa a Isis, tiene gran importancia.
En esa familia tenemos al HUMANO como expresión de libertad y pensamientos elevados, como una forma de expansión por su color amarillo; a la TIERRA en el rojo, como la creación de una realidad como cuerpo visible, que parte de la actitud del voluntario; y tenemos los contenidos de sanación de la MANO, gracias a los hermanos huicholes, del reconocimiento a las faltas al amor.

Todo eso es muy importante, pero el VIENTO blanco significa que la comunicación, para acceder a todas esas posibilidades de voluntario, libertad y sanación, precisa ser siempre emocional, que conectes con la fuerza emocional en tu comunicación.
Porque si la emoción no es el amor, seguirás dejando inactivo los contenidos azules de la mano, que indica una vivencia a través del reconocimiento de la falta de amor, no serás libre y tampoco serás voluntario.
El contenido blanco asociado a la comunicación es imprescindible en este nivel.

El nivel de Isis es la cuarta dimensión, como paso previo al salto a la quinta dimensión, a lo oculto y al velo.
Isis es la cuarta dimensión, y desvelar el velo de Isis es acceder a la quinta dimensión. Una de las pautas es encontrar la emoción en todos los momentos en que estás comunicándote.
Es algo fundamental. Es una alquimia.

Mejor que solucionar los conflictos con hechos que luego sustenten las palabras, sería con palabras y que de ahí se produzcan los hechos

Gracias a las ondas estamos en el tiempo de la comunicación, gracias a Dios.
Hay quien dice que las palabras se las lleva el viento, como queriendo decir que no son importantes o que necesitan hechos, y quizá esto traduce o reproduce una sabiduría práctica.

No negamos desde nuestra ignorancia la posible sabiduría que pueda haber en estas palabras, es decir que las palabras necesitan hechos, algo así como que la palabra en sí misma no tiene suficiente contenido.
Ni desde nuestra ignorancia ni desde nuestra insolvencia ni desde nuestra incongruencia queremos negar esto.
Únicamente, que precisamente desde nuestra ignorancia, nuestra incongruencia y nuestra insolvencia sentimos que el código Tzolkin expresa en el color amarillo algo similar al aire, al viento, y lo sitúa como cuarto movimiento evolutivo, motivo por el cual consideramos que la palabra como expresión del viento es fundamental, y que actualmente estamos en el tiempo de la palabra, de la comunicación, o sea de la expansión de la realidad asociada a la expansión de la conciencia.

Es importante hablar, es importante expresarse, es importante decir, porque une.
Es importante hablar, es importante expresar, es importante decir, porque saca fuera a la realidad visible el programa, y el programa es el amor, no el odio.
De modo que la comunicación va en favor del amor, y la incomunicación o la comunicación de un pequeño grupo en posesión de las claves, va en favor de la fragmentación y finalmente de la dominación, que siempre va unida a la sumisión y al odio, o sea a la guerra.

Estamos en el tiempo de la comunicación, gracias a Dios, porque estamos en el tiempo de la expansión, siendo la expansión el surgimiento de la realidad profunda, no superficial.
Mucha gente quiere que no hables de cosas profundas y te enseña a hablar de temas superficiales. Pero el alma necesita expresión, porque la experiencia es una acumulación evolutiva, que necesita ser expresada, es decir pasar el velo, y la palabra desvela.

Lo único que hace falta a la palabra, es que aun estando equivocada, sea verdadera, es decir proceda del corazón, no del intento de engañar.
Pudiera ser que queriendo engañar dijeras algo verdadero, y pudiera ser que queriendo decir la verdad estés expresando el error en que vives, pero lo importante es que la palabra sea la libertad del corazón, que exprese al corazón libremente, y que una palabra convenza a otra, porque las palabras también son ángeles; son ángeles parteros, que ayudan en el parto, o sea en el nuevo nacimiento.

Por eso quizá sea conveniente no solucionar los conflictos con hechos que luego sustenten las palabras, sino con palabras, y que de esas palabras se produzcan los hechos.

La comunicación es un acto sagrado donde se trata de emitir y recibir

La comunicación es un acto sagrado donde se trata de emitir y recibir. Emitir, traduciendo y canalizando dimensiones superiores, y recibir.

Es importante el reconocimiento del espíritu y es importante el reconocimiento del alma. Tzolkin te da una información acerca del espíritu a través de tu día de nacimiento, donde aparece día, mes y año, pero también te da una información acerca del alma a través de la expresión del psicrono, donde aparece el día y el mes pero el año no es importante, porque está manifestando la repetición.
Día-mes-año permite que cada año te sitúes en un sello diferente, al menos durante 52 años; traduce algo nuevo. Pero el día y mes es una referencia a la cíclica repetición, porque cada año vuelve a aparecer lo mismo.

Si entendemos que esa repetición es una manifestación accesible del alma, nos situamos en uno de sus valores transcendentes, que es la acumulación existente de contenidos e informaciones procesadas hasta una maduración, que les hace aparecer como aprendizaje.
El aprendizaje es una expansión y nos situamos en algo transcendente en relación a la comunicación.

La comunicación es un acto sagrado cuando al hablar se expresa el espíritu, porque la palabra entonces transmite ondas de luz. Pero la comunicación es un acto sagrado cuando escuchas desde el alma, porque amplificas de forma mutidimensional, es decir en todas las direcciones posibles, los contenidos.
Cuando escuchas desde el alma, la vibración de tu alma le concede más significados a lo que estás diciendo, y en ese caso sin palabras, solamente por la vibración, despierta el alma vibracionalmente.
La escucha desde el alma es un acto sagrado de resurrección, es un acto sagrado de liberación, en el nivel vibracional.
La palabra tiene contenidos que despiertan imágenes, pero el alma produce resonancia y transmite, a través de la resonancia, vida en profundidad.