La expansión de la conciencia grupal a partir de las conciencias individuales expandidas

La existencia de la propiedad privada y del ego como conciencia personal lleva a un exacerbamiento del materialismo frente a la realidad espiritual. Sin embargo, en todas las sociedades, dentro de ese exacerbamiento de la realidad material, existe una vía o llamada a la vida espiritual y un camino hacia experiencias místicas y transcendentes, que en este tiempo están apareciendo como vías de acceso a dimensiones superiores. Parece que una gran parte de la sociedad se mueve hacia la consecución de fines materiales y egoicos, asociados a su ego, pero al mismo tiempo se abre una vía de acceso al salto dimensional.

Eso es lo que define el presente, siglo XXI. A veces se puede presentar la vida material como algo reprobable que te aleja de la plenitud. Sin embargo, es evidente, porque así ha sucedido, que es un periodo necesario que ha aportado y ha permitido una expansión de la conciencia, de los conocimientos y por tanto de la sabiduría. Esa parte de expansión material del ego parece ser necesaria para llegar a un nivel de más plenitud.

De alguna manera, también han aportado a la expansión de la conciencia las sociedades tribales primitivas, con la repetición de actos ceremoniales donde se incluían estados de conciencia alterada a través del consumo grupal de sustancias, que llevaban a estados elevados de conciencia espiritual.
Esta repetición era y es, porque sigue existiendo, similar a lo que hacían los monjes en la edad media, que copiaban manuscritos que pertenecían a vivencias de sabiduría de otras culturas. Muchas veces estos monjes ni siquiera sabían lo que estaban poniendo, porque a lo mejor estaba en otro idioma que no era el suyo natural, pero estaban permitiendo viajar en el tiempo a esos conocimientos, para de alguna manera llegar hoy hasta nosotros.

La repetición de las ceremonias tribales también permite un conocimiento, viajar en el tiempo para entregárselo a los seres humanos de hoy. Esa es la forma de viajar en el tiempo hasta coincidir con la humanidad en el momento del salto evolutivo. Esas ceremonias dan cohesión y presencia a esas naciones, estando encaminadas al momento en que toda la humanidad esté despierta.
Los monjes estaban realizando una repetición, similar a muchas experiencias tribales donde se realizaban ceremonias, siempre desde un punto de vista grupal. Esas ceremonias llevaban a un éxtasis y a una plenitud.

La humanidad en este tiempo se está encaminando, a través de la aparición del concepto de masa crítica, hacia nuevas experiencias donde la conciencia grupal se ha expandido. No solamente hay una expansión de la conciencia individual, sino una expansión de la conciencia grupal, que parte de conciencias personales, de egos expandidos, pero que ya han realizado la experiencia de la conciencia personal.
Y aquí lo que aparece entonces es la conciencia que contempla la maravilla. En las sociedades tribales, de la misma manera que en el reino vegetal, en el reino animal o en el reino mineral, de las rocas y los cristales, todos hacen lo adecuado y lo perfecto.

Todos hacen lo correcto y lo perfecto, pero el que no lo hace así es el que contempla la maravilla, porque percibe la maravilla. La conciencia individual expandida contempla la maravilla. Eso es una acción, porque emite una vibración elevada a través de la contemplación. Se produce una expansión de la realidad en los reinos y dimensiones donde todos hacen lo adecuado. Pero el ser humano, en esa aparente caída o alejamiento del paraíso, hace lo adecuado y también lo no adecuado, incluso avanza en lo no adecuado. Pero hay algo de expansión en ese avanzar de lo no adecuado. La experiencia de lo no adecuado y del sufrimiento dan origen a una expansión, porque la vida sigue siendo el centro y la acción de lo no adecuado es un alejamiento del centro.

Cuando el hombre regresa al centro viniendo desde lo no adecuado, entonces experimenta una iluminación, porque se encuentra con la plenitud, con el amor. Esa iluminación no proviene de hacer lo adecuado, sino de reencontrar la vida en el centro. Y esa es la escalera de la ascensión. Has experimentado, has intentado, pero la vida está en el centro.
Hay un crecimiento y una expansión, porque también hay libertad, apareciendo realidades no materiales, como el agradecimiento, el perdón o el amor. Al mismo tiempo, aparece una conciencia tribal de pertenencia a la tribu plena de la humanidad, porque se va a una nueva conciencia tribal, pero de conciencias individuales expandidas.

La explosión de la supernova permite el surgimiento de la tierra, pero también tiene como quinta esencia la conciencia del ser humano. La supernova al explotar está creando una nueva supernova más expandida, de modo que el ser humano no solo pertenece y expresa la madre tierra, sino la supernova.

La supernova, esa estrella que finalmente explota, también es un símil del paraíso perdido, al ser el momento máximo del viaje de los átomos. Los átomos comienzan con una valencia de 1, van atrapando electrones y se van transformando en una realidad material diferente, cada vez más elevada porque contiene más valencias, hasta llegar a la supernova. Entonces, la supernova explota, dando lugar a los restos que encontramos en la tierra, como son el oro, el platino y los metales preciosos. Es el final de esa elevación de la realidad material que expresa el átomo. De alguna manera, eso es similar a la ruptura de la sociedad tribal, donde las personas llegaban a esos éxtasis colectivos.

Actualmente todos los conocimientos de todas las culturas en el siglo XXI -es un hecho característico de esta época gracias a internet- están al alcance de cualquier persona. Todos los conocimientos están al alcance de todas las personas en estos momentos. Cualquier persona se puede iniciar en sabidurías mistéricas, que antes sucedían únicamente en templos, con una vida totalmente entregada a ese templo, a esa experiencia.
Ahora cualquier persona se puede hacer chamán de cualquier cultura, al mismo tiempo que puede entrar en los conocimientos exotéricos y mistéricos de los templos.
Ahora todos los conocimientos están abiertos a todas las personas. Es como si de alguna manera se estuviese recreando la supernova en una forma expandida y ya no dependiera de una realidad material, al menos en la misma manera.