Siempre que existe un contrato con lo óptimo, el resultado está en lo óptimo, aunque la persona aun no tenga despierta su conciencia

La multitud de idiomas y por tanto fronteras expresa esta realidad en que vivimos, en medio de frustraciones, estrés, miedo, angustias, enfermedades, desengaños, etc.
Pero en dimensiones superiores o dimensiones elevadas no hay idiomas y todas las personas se comprenden solo con mirarse. Por eso, cualquier persona que voluntariamente, incluso sin darse cuenta de porqué, cómo o cuando trate de que las personas se comprendan y que los idiomas se entiendan, está trabajando contratada desde dimensiones superiores aunque quizá no lo sepa.
De tal manera que lo está haciendo bien, porque siempre que existe ese contrato con lo óptimo, el resultado está en lo óptimo, aunque esa persona aun no tenga despierta su conciencia y quizá simplemente crea que está trabajando en un trabajo más, es decir, asociado a una retribución y a una titulación.

Cuando la persona añade su conciencia de voluntario al proceso entonces abre una puerta en la realidad y muchas de las cosas que le hacían sufrir se transforman en maravillas.

Gracias a todos los traductores, facilitadores, difundidores y personas que colaboran a que nos entendamos unos con otros.

La vibración de las moléculas es maravillosa. Siempre dan soporte a la vida

La vibración de las moléculas, de los átomos y de las partículas subatómicas es maravillosa. Siempre están dando soporte a la vida. No piden nada a cambio. No exigen y siempre dan.

Las moléculas, los átomos y las partículas subatómicas son maravillosas porque dan soporte a la vida sin pedir nada a cambio. Afortunadamente no responden a los pensamientos de los seres humanos.
Cuando tus moléculas, tus átomos, tus partículas subatómicas vibran en la maravilla, entonces estás en la maravilla y sucede bendición, porque es posible que haya ese encuentro entre la vibración de las partículas y tu conciencia, entendiendo que la conciencia a la que nos referimos es la conciencia chamánica, la conciencia de la expansión que deja volar al águila y entonces no permite al pensamiento que sume ganancia, que esté diciendo “esto es mío, esto es mío, mi tesoro”, porque esas fronteras en la maravilla no existen.

Cuando tus moléculas, átomos y partículas subatómicas vibran en la maravilla, estás en la maravilla y sucede bendición. Cuando alguien entra en la maravilla, todos entramos en ella. Por eso, parte del despertar de la conciencia supone reconocer la conexión con el arquetipo humano, donde todos somos uno; reconocer que cuando alguien hace algo “mal” ante tus ojos es para que veas que hay algo dentro de ti similar y entonces lo modifiques; y reconocer que cuando aparece algo “bueno” ante tus ojos, encuentres que hay algo similar dentro de ti y entonces permitas que se expanda.
Así sales del conflicto entre buenos y malos para favorecer la vibración de la maravilla desde tu interior.
Sabemos que las puertas están abiertas porque ya hay uno y muchos que han entrado.

¿Qué significa haber ampliado la conciencia?, ¿y qué significa no haber ampliado la conciencia y por tanto ser inconsciente?

¿Qué significa haber ampliado la conciencia?, ¿y qué significa no haber ampliado la conciencia y por tanto ser inconsciente?
Si una persona dice “yo he ampliado mi conciencia, yo tengo mi consciencia expandida; vosotros, gente, sois inconscientes; vuestra inconsciencia no está expandida sino que ni siquiera está despierta”. ¿Eso es tener la conciencia expandida?

En latín, “yo” se dice “ego”, de la misma manera que en inglés se dice simplemente “I”. Si una persona se siente sola y aislada, ciertamente no se encuentra feliz. La conciencia expandida es un territorio espiritual. No se trata de un territorio material, de la realidad ordinaria de sufrimiento, de error, de poder, etc.
La conciencia expandida te permite entrar en el territorio de lo óptimo, es decir, en el territorio donde la realidad Dios es plena. Expandir la conciencia es un viaje hacia la realidad de lo óptimo.

En todas las personas, como en todas las cosas y en todos los animales está la realidad Dios, y en esa realidad no hay nada que sea tontería, sino solo maravilla. Es el ego el que separa y divide la realidad, situando lo bueno en mí, en mi ego, y lo malo en todo lo que no soy yo. Entonces tengo que ser más fuerte que lo malo, dominar lo malo, defenderme, tener poder y si no puedo con ello por lo menos lo llamo tonto.

Expandir la conciencia es reintegrarse en la realidad Dios, donde no hay tontos. A veces, la expansión de la conciencia es simplemente una iluminación donde te das cuenta de que aquel que considerabas tu enemigo, o sea un inconsciente, era en realidad un ángel, una emanación de Dios, que te estaba ayudando a despertar.

Cuanta más conciencia, más gozo

CUANTA MÁS CONCIENCIA, MÁS GOZO (Extracto del nuevo libro en preparación)

Cuanta más conciencia, más gozo. Normalmente le pedimos el gozo a las cosas, pero el gozo es una vibración y no el resultado de las cosas sino de la conciencia.
El gozo es la vibración normal de la quinta dimensión y la forma de acceder a ella es a través de la conciencia.

Por eso cuando le pedimos gozo a las cosas, no tardamos en darnos cuenta de que no es así. Cuando tienes conciencia no tardas en darte cuenta de que el gozo que vives es una realidad vibracional, cuya puerta es la conciencia.

De lo que se trata es de lo que se define con el color azul: vivencias experienciales que transforman tu conciencia. Hacen aparecer la conciencia y luego la van transformando poco a poco, permitiéndola crecer.
La conciencia te amplía el gozo.

Cuanta más conciencia, mas gozo

CUANTA MÁS CONCIENCIA, MÁS GOZO (Extracto del nuevo libro en preparación “Tiempo de Ser”)

Cuanta más conciencia, más gozo. Normalmente le pedimos el gozo a las cosas, pero el gozo es una vibración y no el resultado de las cosas sino de la conciencia.
El gozo es la vibración normal de la quinta dimensión y la forma de acceder a ella es a través de la conciencia.

Por eso cuando le pedimos gozo a las cosas, no tardamos en darnos cuenta de que no es así.
Cuando tienes conciencia no tardas en darte cuenta de que el gozo que vives es una realidad vibracional, cuya puerta es la conciencia.

De lo que se trata es de lo que se define con el color azul: vivencias experienciales que transforman tu conciencia. Hacen aparecer la conciencia y luego la van transformando poco a poco, permitiéndola crecer.
La conciencia te amplía el gozo.

Hablar de la realidad

HABLAR DE LA REALIDAD (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)
Hablar de la realidad es hablar de la conciencia. Es hablar de las cosas existentes y de lo real.
Lo que estamos hablando la conciencia lo percibe o reconoce como existente.

Podemos estar hablando de lo existente como algo inerte, manipulable, incluso troceable, o de una realidad donde las cosas están vivas y llenas de energías, percibiendo por debajo de lo aparentemente inerte fuerzas y energías; no son cosas inertes sino activas.
También podemos encontrar que por debajo de esa realidad viva compuesta de energías existe una realidad dialogante. A través de vivencias experienciales, es decir, de experiencias vivas, reconocemos que esa realidad dialoga, anticipándose o retrasándose como método de diálogo.

A veces se anticipa y nada más formular un pensamiento algo sucede, se realiza o se modifica, causando una cierta sorpresa y llamando la atención.
Pero en otros momentos del diálogo, formulas un pensamiento que puede ser un deseo o una necesidad, y la respuesta se dilata sin conseguirlo, lo cual te va haciendo modificar tu conciencia y percepción de las cosas, formulando diferentes pensamientos, de manera que la espera y la dilatación en conseguir el resultado forman parte de lo que despierta tu conciencia y transforma tu pensamiento.

Esa realidad que parece inerte pero que luego descubres está compuesta de energías vivas, se presenta como una realidad dialogante, y a través de ese diálogo aparece una realidad espiritual o realidad que te transforma.
Es una realidad maestra que no solamente dialoga, sino cuyo diálogo es evolutivo porque amplía tu conciencia y tu gozo: al ampliar la conciencia amplía tu gozo.
De modo que esa realidad aparece como maravillosa.

El pasar del tiempo

EL PASAR DEL TIEMPO (Extracto del nuevo libro en preparación)

El pasar del tiempo es como el pasar de las hojas de un libro.
En muchos sentidos las personas son como libros, porque en ese pasar del tiempo y rellenar de las hojas del libro reciben y conservan mucha sabiduría. Solo que algunas personas parece que no saben leer su propio libro.

Pero ese no es el caso de las personas más o menos despiertas, porque la lectura del propio libro es un asunto de conciencia.
Todas las personas que buscan despertar su conciencia lo hacen porque están despiertas. Buscan despertar su conciencia precisamente porque su conciencia ya está despierta, en algunos casos como consecuencia de sus vivencias en otras vidas y en otros del despertar de sus ancestros, de los que son representantes de alguna manera en el tiempo actual.

La santidad de los ancestros está en la base de las conciencias despiertas, entendiendo por “santidad” la elección por lo ético y por la integridad de personas en otros tiempos, de las que recibes amor y salud, que atesoraron en otro tiempo.

Esa conciencia despierta te pide que abras todos tus escáneres espirituales, es decir que te abras a todas las posibilidades del espíritu. Haciendo esto como una decisión, desde tu libertad y tu entrega, recibes una ayuda y una claridad cierta.
No es tiempo de sentimiento o amenaza de carencia, que es un hechizo y bloquea como tal la integridad. Es tiempo de integridad.

La tormenta, asociada a los hechos milagrosos, te transforma si la vives con conciencia

Siguiendo el código Tzolkin podemos decir que los hechos milagrosos, que es lo que expresa la onda de la tormenta, tienen dos referencias.
Por una parte, la tormenta es la forma azul del segundo castillo, es decir del grupo de ondas, que comienza iniciando realidad (color rojo) desde el caminante del cielo, que te pide explorar las posibilidades de la realidad y no mantenerte en la repetición. La repetición es sabia, porque te evita conflictos, pero el caminante te pide que amplíes la realidad, explorándola.
El color azul muestra que el momento presente es adecuado para la transformación desde la experiencia que muestra el kin azul. Lo que aparece en azul te transforma si lo vives con conciencia.

La otra referencia para comprender qué es la tormenta y la aparición de hechos milagrosos, es la que le sitúa como onda asociada a la del amor incondicional, que es la onda del perro. Los hechos milagrosos contienen en su interior amor incondicional.

Esa es la prueba, explorar la realidad, permitiendo que tu interior se llene de amor incondicional, sin saber cuál va a ser la consecuencia de actuar desde ahí, porque la sabiduría está en la repetición, pero comprobando, es decir, con entrega.

Lo mejor es la bomba atómica, solo que en el pasado

Lo mejor es la bomba atómica, solo que en el pasado. Queremos decir que lo mejor es el reconocimiento del error, situándolo en el pasado, ya que tu conciencia se ha despertado y reconoce lo que no, y entonces elige lo que sí.
Eso inicia un nuevo tiempo, el tiempo de la conciencia que conoce lo que no quiere, lo que no es real, lo que no va en favor de la vida, permitiendo conocer lo que sí.

La ruptura del átomo, que es la bomba atómica, es lo que no. Pero la ruptura del átomo, donde se libera una extraordinaria energía, es también allá donde tú niegas a otra persona, donde no quieres relacionarte con ella, donde juzgas, descalificas y desprecias.
Eso también libera una gran cantidad de energía emocional, de tal manera que muchas personas se emborrachan con ese extra de energía, se colocan o al menos eso pudiera parecer.

Pero a ti no. A ti lo que te sucede es que recibes la invitación de reconocer al otro como otro tú, del in lak’ech, o sea del amor al otro aunque sea tu enemigo.
Entonces, no estamos hablando de energía atómica, energía de ruptura, o sea de fisión, sino de aquella energía atómica de fusión que es la que crea el plasma. La energía atómica de fusión es la que mantiene el quinto estado de la materia. Es la energía donde los átomos se unen y entonces liberan toda una gran cantidad de energía, que estaban utilizando simplemente para mantener unidos sus electrones y ahora ya no es necesaria.
Eso es lo que genera el nivel del plasma, la forma en que funciona el cuerpo de las estrellas.

Es la experiencia a la que estamos invitados hoy en día, a conocer la energía de la fusión, el respeto al otro, la colaboración y el amor, abandonando esa energía que mantiene alta la separación con el otro.
Liberas la energía del miedo y la desconfianza, y no necesitas gastar energía en tratar de ser o parecer mejor que nadie, ni más fuerte que nadie, ni gastar energía descalificando o amedrentando a otros. Toda esa energía la puedes canalizar hacia la creatividad, el gozo, la belleza y la armonía, es decir hacia la estrella, esa sociedad donde todas las personas son seres de luz, como las estrellas en el cielo.
El plasma existe como expresión de la realidad, solo que en el cielo. Pero a través de esa energía emocional de alta intensidad, que es similar a la energía de fusión, podemos vivirlo aquí en la tierra.

Hacia la libertad y la conciencia

HACIA LA LIBERTAD Y LA CONCIENCIA (Tiempo de gracias, tiempo de perdón)

La obediencia puede ser forzada o voluntaria, pero lo que interesa es la libertad y la conciencia, actuando desde el corazón de la vida y siendo voluntario para vivirla.
La obediencia puede ser forzada, como unos presos o esclavos que obligatoriamente siguen a su master, pero también puede ser libre, es decir intencionada y voluntaria, aunque no por eso conllevar conciencia.

El cazador también sigue a su presa, voluntariamente, y en eso es libre, pero el discípulo cuando sigue a su maestro, aunque también es libre no es un cazador. Haciendo lo mismo, siguiendo libremente su objetivo, lo hacen de forma diferente.
Uno tal vez hace un trabajo en conciencia y otro tal vez desde su ego, es decir uno hacia el desapego y otro hacia el apego, hacia “lo mío”.

TIEMPO DE GRACIAS. TIEMPO DE PERDÓN