¿Qué significa haber ampliado la conciencia?, ¿y qué significa no haber ampliado la conciencia y por tanto ser inconsciente?

¿Qué significa haber ampliado la conciencia?, ¿y qué significa no haber ampliado la conciencia y por tanto ser inconsciente?
Si una persona dice “yo he ampliado mi conciencia, yo tengo mi consciencia expandida; vosotros, gente, sois inconscientes; vuestra inconsciencia no está expandida sino que ni siquiera está despierta”. ¿Eso es tener la conciencia expandida?

En latín, “yo” se dice “ego”, de la misma manera que en inglés se dice simplemente “I”. Si una persona se siente sola y aislada, ciertamente no se encuentra feliz. La conciencia expandida es un territorio espiritual. No se trata de un territorio material, de la realidad ordinaria de sufrimiento, de error, de poder, etc.
La conciencia expandida te permite entrar en el territorio de lo óptimo, es decir, en el territorio donde la realidad Dios es plena. Expandir la conciencia es un viaje hacia la realidad de lo óptimo.

En todas las personas, como en todas las cosas y en todos los animales está la realidad Dios, y en esa realidad no hay nada que sea tontería, sino solo maravilla. Es el ego el que separa y divide la realidad, situando lo bueno en mí, en mi ego, y lo malo en todo lo que no soy yo. Entonces tengo que ser más fuerte que lo malo, dominar lo malo, defenderme, tener poder y si no puedo con ello por lo menos lo llamo tonto.

Expandir la conciencia es reintegrarse en la realidad Dios, donde no hay tontos. A veces, la expansión de la conciencia es simplemente una iluminación donde te das cuenta de que aquel que considerabas tu enemigo, o sea un inconsciente, era en realidad un ángel, una emanación de Dios, que te estaba ayudando a despertar.

Cuanta más conciencia, más gozo

CUANTA MÁS CONCIENCIA, MÁS GOZO (Extracto del nuevo libro en preparación)

Cuanta más conciencia, más gozo. Normalmente le pedimos el gozo a las cosas, pero el gozo es una vibración y no el resultado de las cosas sino de la conciencia.
El gozo es la vibración normal de la quinta dimensión y la forma de acceder a ella es a través de la conciencia.

Por eso cuando le pedimos gozo a las cosas, no tardamos en darnos cuenta de que no es así. Cuando tienes conciencia no tardas en darte cuenta de que el gozo que vives es una realidad vibracional, cuya puerta es la conciencia.

De lo que se trata es de lo que se define con el color azul: vivencias experienciales que transforman tu conciencia. Hacen aparecer la conciencia y luego la van transformando poco a poco, permitiéndola crecer.
La conciencia te amplía el gozo.

Cuanta más conciencia, mas gozo

CUANTA MÁS CONCIENCIA, MÁS GOZO (Extracto del nuevo libro en preparación “Tiempo de Ser”)

Cuanta más conciencia, más gozo. Normalmente le pedimos el gozo a las cosas, pero el gozo es una vibración y no el resultado de las cosas sino de la conciencia.
El gozo es la vibración normal de la quinta dimensión y la forma de acceder a ella es a través de la conciencia.

Por eso cuando le pedimos gozo a las cosas, no tardamos en darnos cuenta de que no es así.
Cuando tienes conciencia no tardas en darte cuenta de que el gozo que vives es una realidad vibracional, cuya puerta es la conciencia.

De lo que se trata es de lo que se define con el color azul: vivencias experienciales que transforman tu conciencia. Hacen aparecer la conciencia y luego la van transformando poco a poco, permitiéndola crecer.
La conciencia te amplía el gozo.

Hablar de la realidad

HABLAR DE LA REALIDAD (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)
Hablar de la realidad es hablar de la conciencia. Es hablar de las cosas existentes y de lo real.
Lo que estamos hablando la conciencia lo percibe o reconoce como existente.

Podemos estar hablando de lo existente como algo inerte, manipulable, incluso troceable, o de una realidad donde las cosas están vivas y llenas de energías, percibiendo por debajo de lo aparentemente inerte fuerzas y energías; no son cosas inertes sino activas.
También podemos encontrar que por debajo de esa realidad viva compuesta de energías existe una realidad dialogante. A través de vivencias experienciales, es decir, de experiencias vivas, reconocemos que esa realidad dialoga, anticipándose o retrasándose como método de diálogo.

A veces se anticipa y nada más formular un pensamiento algo sucede, se realiza o se modifica, causando una cierta sorpresa y llamando la atención.
Pero en otros momentos del diálogo, formulas un pensamiento que puede ser un deseo o una necesidad, y la respuesta se dilata sin conseguirlo, lo cual te va haciendo modificar tu conciencia y percepción de las cosas, formulando diferentes pensamientos, de manera que la espera y la dilatación en conseguir el resultado forman parte de lo que despierta tu conciencia y transforma tu pensamiento.

Esa realidad que parece inerte pero que luego descubres está compuesta de energías vivas, se presenta como una realidad dialogante, y a través de ese diálogo aparece una realidad espiritual o realidad que te transforma.
Es una realidad maestra que no solamente dialoga, sino cuyo diálogo es evolutivo porque amplía tu conciencia y tu gozo: al ampliar la conciencia amplía tu gozo.
De modo que esa realidad aparece como maravillosa.

El pasar del tiempo

EL PASAR DEL TIEMPO (Extracto del nuevo libro en preparación)

El pasar del tiempo es como el pasar de las hojas de un libro.
En muchos sentidos las personas son como libros, porque en ese pasar del tiempo y rellenar de las hojas del libro reciben y conservan mucha sabiduría. Solo que algunas personas parece que no saben leer su propio libro.

Pero ese no es el caso de las personas más o menos despiertas, porque la lectura del propio libro es un asunto de conciencia.
Todas las personas que buscan despertar su conciencia lo hacen porque están despiertas. Buscan despertar su conciencia precisamente porque su conciencia ya está despierta, en algunos casos como consecuencia de sus vivencias en otras vidas y en otros del despertar de sus ancestros, de los que son representantes de alguna manera en el tiempo actual.

La santidad de los ancestros está en la base de las conciencias despiertas, entendiendo por “santidad” la elección por lo ético y por la integridad de personas en otros tiempos, de las que recibes amor y salud, que atesoraron en otro tiempo.

Esa conciencia despierta te pide que abras todos tus escáneres espirituales, es decir que te abras a todas las posibilidades del espíritu. Haciendo esto como una decisión, desde tu libertad y tu entrega, recibes una ayuda y una claridad cierta.
No es tiempo de sentimiento o amenaza de carencia, que es un hechizo y bloquea como tal la integridad. Es tiempo de integridad.

La tormenta, asociada a los hechos milagrosos, te transforma si la vives con conciencia

Siguiendo el código Tzolkin podemos decir que los hechos milagrosos, que es lo que expresa la onda de la tormenta, tienen dos referencias.
Por una parte, la tormenta es la forma azul del segundo castillo, es decir del grupo de ondas, que comienza iniciando realidad (color rojo) desde el caminante del cielo, que te pide explorar las posibilidades de la realidad y no mantenerte en la repetición. La repetición es sabia, porque te evita conflictos, pero el caminante te pide que amplíes la realidad, explorándola.
El color azul muestra que el momento presente es adecuado para la transformación desde la experiencia que muestra el kin azul. Lo que aparece en azul te transforma si lo vives con conciencia.

La otra referencia para comprender qué es la tormenta y la aparición de hechos milagrosos, es la que le sitúa como onda asociada a la del amor incondicional, que es la onda del perro. Los hechos milagrosos contienen en su interior amor incondicional.

Esa es la prueba, explorar la realidad, permitiendo que tu interior se llene de amor incondicional, sin saber cuál va a ser la consecuencia de actuar desde ahí, porque la sabiduría está en la repetición, pero comprobando, es decir, con entrega.

Lo mejor es la bomba atómica, solo que en el pasado

Lo mejor es la bomba atómica, solo que en el pasado. Queremos decir que lo mejor es el reconocimiento del error, situándolo en el pasado, ya que tu conciencia se ha despertado y reconoce lo que no, y entonces elige lo que sí.
Eso inicia un nuevo tiempo, el tiempo de la conciencia que conoce lo que no quiere, lo que no es real, lo que no va en favor de la vida, permitiendo conocer lo que sí.

La ruptura del átomo, que es la bomba atómica, es lo que no. Pero la ruptura del átomo, donde se libera una extraordinaria energía, es también allá donde tú niegas a otra persona, donde no quieres relacionarte con ella, donde juzgas, descalificas y desprecias.
Eso también libera una gran cantidad de energía emocional, de tal manera que muchas personas se emborrachan con ese extra de energía, se colocan o al menos eso pudiera parecer.

Pero a ti no. A ti lo que te sucede es que recibes la invitación de reconocer al otro como otro tú, del in lak’ech, o sea del amor al otro aunque sea tu enemigo.
Entonces, no estamos hablando de energía atómica, energía de ruptura, o sea de fisión, sino de aquella energía atómica de fusión que es la que crea el plasma. La energía atómica de fusión es la que mantiene el quinto estado de la materia. Es la energía donde los átomos se unen y entonces liberan toda una gran cantidad de energía, que estaban utilizando simplemente para mantener unidos sus electrones y ahora ya no es necesaria.
Eso es lo que genera el nivel del plasma, la forma en que funciona el cuerpo de las estrellas.

Es la experiencia a la que estamos invitados hoy en día, a conocer la energía de la fusión, el respeto al otro, la colaboración y el amor, abandonando esa energía que mantiene alta la separación con el otro.
Liberas la energía del miedo y la desconfianza, y no necesitas gastar energía en tratar de ser o parecer mejor que nadie, ni más fuerte que nadie, ni gastar energía descalificando o amedrentando a otros. Toda esa energía la puedes canalizar hacia la creatividad, el gozo, la belleza y la armonía, es decir hacia la estrella, esa sociedad donde todas las personas son seres de luz, como las estrellas en el cielo.
El plasma existe como expresión de la realidad, solo que en el cielo. Pero a través de esa energía emocional de alta intensidad, que es similar a la energía de fusión, podemos vivirlo aquí en la tierra.

Hacia la libertad y la conciencia

HACIA LA LIBERTAD Y LA CONCIENCIA (Tiempo de gracias, tiempo de perdón)

La obediencia puede ser forzada o voluntaria, pero lo que interesa es la libertad y la conciencia, actuando desde el corazón de la vida y siendo voluntario para vivirla.
La obediencia puede ser forzada, como unos presos o esclavos que obligatoriamente siguen a su master, pero también puede ser libre, es decir intencionada y voluntaria, aunque no por eso conllevar conciencia.

El cazador también sigue a su presa, voluntariamente, y en eso es libre, pero el discípulo cuando sigue a su maestro, aunque también es libre no es un cazador. Haciendo lo mismo, siguiendo libremente su objetivo, lo hacen de forma diferente.
Uno tal vez hace un trabajo en conciencia y otro tal vez desde su ego, es decir uno hacia el desapego y otro hacia el apego, hacia “lo mío”.

TIEMPO DE GRACIAS. TIEMPO DE PERDÓN

Eliminando restricciones

ELIMINANDO RESTRICCIONES (Tiempo de gracias, tiempo de perdón)

Quizá has vivido muchas vidas, quizá has estado en muchos tiempos y lugares diferentes, quizá has pasado por muchas reencarnaciones. O quizás no, y eres como un zapato, que alguien ha hecho, alguien está usando y un día tirarán al santo lugar al que van todos los desechos, volviendo a la santidad o a la inocencia, solo que sin consciencia-conciencia.

Quizá simplemente puedes elegir, conectando con conciencia-consciencia. No sé con cuantas eses se escribe eso; en todo caso es un lugar donde conectas con una realidad atemporal pero que eres tú y al mismo tiempo también todos se asoman a través tuyo.
Afortunadamente parece ser que estos aparatos tienen un corrector y ponen una rayita roja cuando lo escribes mal. Por eso no importa mucho con cuantas eses o ces se escriba el tema del viaje del tú a la plenitud del yo, y la apertura de la expansión de la multicidad que ofrecen desde el centro del yo todas las células espejo ocupadas por tú.

De nuevo encontramos la conciencia-consciencia o como quiera que se diga o se escriba, asociada a una energía unitiva y amorosa que se ocupa de todo y no le sobra nada; se interesa por todo y nada le roba nada, porque no actúa desde la carencia sino desde la abundancia.
El sentimiento de carencia empieza y va asociado a poner restricciones, y eso parece que también tiene suceso y lugar en ese territorio de la conciencia-consciencia.

Entonces, puedes vivir con conciencia-consciencia, eligiéndolo, ampliando el rango de las percepciones, sensaciones e imágenes mentales. Si eliminas restricciones a la realidad, una de las cuales es la lógica, permites ampliar la conciencia-consciencia, y entonces el enemigo es el miedo. Eso lo saben muy bien los maestros huicholes -gracias maestros huicholes-.

El miedo tiene su origen en la falta de amor. Hay que encontrar esos agujeros, porque la actuación sin amor es una actuación sin conciencia. Es una fuga. Solo se trata de eso.
Antes de lo atemporal hay que tapar las fugas de lo temporal. La meditación en todas sus variantes permite la conexión con otras realidades ya vividas, con otras vidas sobre las que puedes poner solución y armonía. Y si no sabes cómo, solo necesitas decir “quiero hacer esto” y “me voy a sentar aquí como muestra de que quiero hacerlo”.
Decirlo es importante. A lo mejor te aburres o te olvidas, pero si lo has dicho de verdad, desde la conciencia-consciencia, o sea desde tu corazón y con esa intención, da igual lo que hagas en los siguientes momentos, porque el momento sincrónico de alta intensidad aparecerá en el momento sagrado.

En realidad, tú quieres hacerlo, porque ya estás preparad@. Todos tus escáneres espirituales ya están activos más allá de toda lógica y solo existe el éxito. Lo que pasa es que todavía estamos utilizando un esquema de éxito/fracaso basado en el miedo y en el fracaso. Pero ya está desactivado.
Sí, gracias y perdón.

(http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/tiempo-de-gracias-tiempo-de-perdon/)

Abriéndonos a la conciencia

ABRIÉNDONOS A LA CONCIENCIA (Tiempo de gracias, tiempo de perdón)

Hay una frontera en la materia que es la conciencia, y el ser humano vive esa frontera. Puede irse hacia las cosas y elegir ser tratado por las máquinas como una cosa o contabilizado por las estadísticas como una cosa, o puede sacar recursos de su conciencia para ser más humano y activar los recursos interiores que a través de su conciencia lo convierten en más persona. Activar todos los recursos internos como persona es parte de la tarea aquí en la tierra.

El camino del ser humano es el de la expansión de la conciencia, pero la inercia le lleva hacia la cosa, hacia reintegrarse en la materia sin conciencia.
Es necesario abrirse a la conciencia, que convierte el tiempo en sagrado. El tiempo sagrado es un tiempo vivido desde la conciencia y escuchando la conciencia, que es la voz interior que te conecta con aquello que hay más allá de las cosas.
Si el hombre no escucha la voz de dimensiones superiores resonando en su interior, poco a poco se convierte en una cosa, y esa es una de las razones del envejecimiento.

El tiempo quemante es el tiempo sin conciencia, aunque también puedes ser un voluntario para vivir el tiempo quemante y así ayudar a otras personas. Si es así hay que descubrirlo, porque tu elección expresa libertad y pensamientos elevados, pero si vives un tiempo quemante por inercia, estás en un submundo del tiempo, del que puedes despertarte activando tus recursos internos a través del agradecimiento y del perdón.

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