Cada mandala traduce una realidad mágica

Cada mandala traduce una realidad mágica.
Podemos decir claramente que el mandala traduce una realidad mágica, y la traduce para quien mira el mandala con una determinada actitud, la actitud de mirar más allá de la apariencia.
El mandala traduce una realidad mágica que está dirigida a todas las personas que necesitan entrar en esa realidad mágica, entrar y transitar por ese mandala.

Ciertamente, todas las personas pueden transitar el mandala, porque dentro de todas y cada una de ellas está la realidad Dios. Dios se asoma en cada persona.
El mandala traduce una realidad mágica, que solo necesita que tú, yo o cualquier persona se asome a mirar desde su realidad Dios, porque el mandala traduce una realidad desplegada y no una realidad encogida.
La realidad, la dimensión del sufrimiento, de las deudas, de las enfermedades, es una realidad encogida, pero hay una realidad expandida.
El mandala expande la realidad para quien mira desde una actitud adecuada.

Ayer y mañana

AYER Y MAÑANA (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)
Quizá un día esté compuesto de muchos días en lugar de muchas horas.
Normalmente se dice que el día tiene 24 horas, pero en realidad quizá el día tiene muchos días y te despiertas muchas veces en el mismo día.
Quizá ayer es el mismo día que hoy y quizá mañana también.
Quizá ayer y muchos ayeres sean el mismo día en que estamos.

Quizá haya muchos cambios que hacer en la consideración del tiempo.