Está claro que lo dejan ahí para que lo encontremos y vemos

pirámide Chichén Itzá
Está claro que ellos lo dejan ahí para algo.
Está claro que lo dejan ahí precisamente para que nosotros, los seres humanos del siglo XXI, que acudimos a la llamada del colibrí, del resucitado y del gozo espiritual, lo encontremos y veamos, nutriendo y reforzando nuestra alma.

Los hermanos Itzáes, aquellos chanes que descendieron por el río Usumacinta, que procede de la zona de Guatemala y desemboca en el golfo de México, en el Caribe, dejaron unas huellas para nosotros, que nos asomamos a esa realidad más de 1.000 años después.

Dejaron allí esa pirámide de Chichén Itzá, cuya base es un cuadrado y contiene 91 escalones.
Es una pirámide truncada, que desemboca en esa altura de 91 escalones en otro cuadrado donde se encuentra el templo. Ellos lo dejan ahí para que nosotros lo veamos.
Los 91 escalones marcan dos niveles, 90 por un lado y el último que da soporte a un templo, dedicado al dios de la lluvia y la fertilidad, al dios de esa energía femenina, maternal, nutritiva, instructiva y amorosa.
Los 91 escalones por cada uno de los 4 lados dan un total 364 escalones. Añadiendo el acceso al templo resulta la cifra de días posibles del año, 365. Puedes estar ascendiendo en un escalón, por uno u otro lado, o puedes estar en el templo.

Claramente se ve que los 90 escalones de esa base 4 dan la cifra de 360, que corresponde al año civil reconocido como maya. Son días laborables y luego hay 5 días en la forma de 4+1, que son días dedicados al contacto con los dioses, reproduciendo el calendario egipcio.
Eso está puesto aquí para que lo veamos y encontremos la similitud: 360 días de labor y 5 días de no labor. En el calendario egipcio se llaman epagómenos y son días creados con la energía de la luna.

Si utilizamos el sistema de “todo nos vale” o “yo soy de todas las culturas” al hablar de la luna según el código Tzolkin se trata de la quinta dimensión, quinto color, el color verde y el éter.
La luna, las emociones y el inicio de quinto castillo confieren a esos días la característica de días espirituales. Popularmente se dice que son días no fastos, porque estamos situados en la dimensión del éxito y del fracaso.
Pero llamamos días no fastos sencillamente a los que son espirituales, donde trabajar es un error y no es necesario. Es nefasto trabajar, al ser días espirituales, pero no porque sean días con negatividad, sino al contrario, días plenos de positividad.

Entonces, encontramos que esta pirámide de Chichén Itzá con sus 90 escalones por 4, más un nuevo escalón por 4, más un templo, producen 365 lugares, pero divididos en 360+4+1. El último día es el día sin tiempo, que no es un escalón sino otra cosa. Por eso sabemos que no son 5 sino 4+1.
Esto nos sitúa en algo que está magníficamente expresando el año, para que nosotros lo podamos ver.

También resulta que curiosamente eligen el 90, es decir, están hablando del ángulo recto que tiene 90 grados. Son 4 ángulos rectos de 90 grados, diseñando así una circunferencia de 360 grados.
360 grados es lo que determinamos como movimiento de tierra alrededor del sol. El sol va apareciendo en cada uno de esos grados, pero ya no en un sistema de 13, sino en uno de 12, que es el nuestro, el que se utiliza en el viejo mundo. Es la circunferencia dividida en 12 sectores de 30, apareciendo por ejemplo los signos del zodiaco o indicando el sol donde está en cada grado mientras avanza para completar la circunferencia.

Esto nos da una idea de que estos magos del amor que son los Itzáes, que nos están hablando en la distancia, afirman que ellos conocen que la tierra es redonda. Ellos son los que han traído a las naves del viejo mundo a la llamada del colibrí
Aquellos que se enfadan con esto deberían preguntarse por qué. Cuando tu te enfadas, qué tienes por dentro, ¿amor o desamor? Es una pregunta muy simple. El doctor Bach lo expresó con Holly. Rasca y verás qué hay debajo.

Estos magos en el amor, estos mayas cósmicos, que nos convocan a todos, merecen ser reconocidos y honrados. Reconocidos porque precisamente convocan a todos y honrados porque nos preparan para esa dimensión donde todos son importantes y todos necesarios.

Neftis traduce al ensueño como actividad en la cuarta dimensión, a la sociedad celeste, a la transcendencia de la solidaridad y de la energía femenina, y a la ley del amor del espejo

Familia Señal y Neftis
LA FAMILIA SEÑAL Y NEFTIS (Extracto del Libro de las Familias)
El quinto día epagómeno está dedicado a Neftis, quien traduce la familia del día verde, compuesta por la noche, la estrella, el caminante del cielo y el espejo.

Dicho de otra forma, Neftis traduce al ensueño como actividad en la cuarta dimensión, a la sociedad celeste, a la transcendencia de la solidaridad y de la energía femenina, y a la ley del amor del espejo.
Neftis expresa el día epagómeno relacionado con el día verde y por extensión con todo lo verde, incluyendo el castillo verde.

Neftis ayuda a Isis a encontrar el cuerpo de Osiris; de alguna manera ayuda al ser humano a encontrarse, a alinearse con el corazón del cielo y con el corazón de la tierra y a acceder a la estrella, que es el rombo del Tzolkin y el lugar del nuevo nacimiento.

Neftis simboliza la oscuridad y la noche, y se traduce como señora de la casa. En su esencia es oscuridad y noche, que es el primer sello de la familia Señal.

EL SURGIMIENTO DE LA CREACIÓN EN EL POPOL VUH Y LA MITOLOGÍA EGIPCIA:
Oscuridad y noche es justo el escenario del relato del surgimiento de la creación en el Popol Vuh. Para profundizar y situar a Neftis conviene adentrarse en él:
“llegó aquí entonces la palabra, vinieron juntos Tepeu y Gucumatz, en la oscuridad, en la noche, y hablaron entre sí. Hablaron pues,…
Ésta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio, todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo… No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros…sólo el cielo existía.
No había nada dotado de existencia, no había cosa que tuviese ser. Solamente había inmovilidad y silencio en la oscuridad, en la noche. Sólo el Creador, el Formador, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, madre y padre, estaban en el agua rodeados de claridad.
Vino pues su palabra y se manifestó con claridad, mientras meditaban que cuando amaneciera debía aparecer el hombre. Entonces dispusieron la creación y crecimiento de los árboles y los bejucos y el nacimiento de la vida y la creación del hombre. Se dispuso así en las tinieblas y en la noche por el Corazón del cielo, que se llama Huracán.”

Estas son las misteriosas palabras del primer capítulo del Popol Vuh, de las que entresacamos “llegó aquí entonces la palabra, vinieron juntos Tepeu y Gucumatz, en la oscuridad, en la noche, y hablaron entre sí”. Ni siquiera dice que aparece Tepeu o que aparece Gucumatz, sino que quien llega es la palabra. El sello número 2 es el viento, la comunicación y la palabra. De modo que comienza la forma y la luz adopta un escenario formal, pero quien viene es la palabra.

La mitología de tercera dimensión va aportar muchos datos, y alguno contradictorio. Podríamos hablar mucho de ello, pero ahora mismo nos interesa ser concretos siguiendo el rastro.
Parece como si las palabras del Popol Vuh fueran una escenificación del contenido de la mitología egipcia acerca del surgimiento de la creación, y cómo esto sería consecuencia de un diálogo. Según aparece en wikipedia: “Los textos de las pirámides muestran la creencia de que los mundos celestiales eran inmensas masas de agua en las que habría diversos lugares de purificación; más lejos estaría el reino celeste de Ra y más distante todavía, las inescrutables profundidades del Nun. Nun es el «océano primordial» en la mitología egipcia, elemento común en todas las cosmogonías del Antiguo Egipto. Nun era entendido como un “concepto”; es el principio común en todas las cosmogonías, la primera sustancia abstracta, el elemento caótico que contiene el potencial de la vida, simbolizado como caóticas aguas primordiales que ocupaban todo el universo.
En el principio, antes de la creación, sólo hay Nun (pero «no existe»), es un océano inerte, sin límites, rodeado de absoluta oscuridad, que no es la noche, pues aún no se había creado esta. Los sacerdotes egipcios, para describir este estado, enumeraban lo que no existía.
Del Nun surge espontáneamente la vida como demiurgo que sólo piensa. A continuación el demiurgo comienza a hablar, y se disocia del Nun que se convierte en el «océano primordial». Aún no existe y por ende no ve lo que ocurre. Entonces el Demiurgo comenta al Nun lo que sucede; el relato del Demiurgo provocando la respuesta y el despertar del Nun, es el origen de la palabra, y del diálogo.
En ese momento el Demiurgo se mueve y es el principio de la Creación. Pues el Demiurgo y el Nun no forman parte realmente de la Creación.
Se creía que, después de la creación, las aguas del Nun rodeaban la tierra, siendo Nun el responsable de la inundación anual del Nilo, y de las aguas subterráneas que marcaban los límites entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
Nun, como concepto deificado, posee un Ba (espíritu) que es el sol.”

La primera presentación de esta familia en el Tzolkin aparece como azul, noche azul, que está convocando un aquí y un ahora. Y el día verde está convocando siempre un aquí y un ahora dimensional.

El día verde está convocando siempre un aquí y un ahora dimensional

QUINTO DÍA EPAGÓMENO – NEFTI
El quinto día epagómeno está dedicado a Nefti, quien traduce la familia del día verde, compuesta por el caminante del cielo, el espejo, la noche y la estrella, es decir la sociedad celeste, el ensueño como actividad en la cuarta dimensión, la ley del amor del espejo, y la transcendencia de la solidaridad y de la energía femenina.

Nefti expresa el día epagómeno relacionado con el día verde y por extensión con todo lo verde y con el castillo verde, de modo que todas las personas que nacen en las ondas del castillo verde de alguna manera se relacionan con Nefti.

NEFTI Y EL SURGIMIENTO DE LA CREACIÓN:
Para profundizar y situar a Nefti conviene adentrarse en el comienzo del Popol Vuh:
“llegó aquí entonces la palabra, vinieron juntos Tepeu y Gucumatz, en la oscuridad, en la noche, y hablaron entre sí. Hablaron pues,…
Ésta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio, todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo… No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros…sólo el cielo existía.
No había nada dotado de existencia, no había cosa que tuviese ser. Solamente había inmovilidad y silencio en la oscuridad, en la noche. Sólo el Creador, el Formador, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, madre y padre, estaban en el agua rodeados de claridad.
Vino pues su palabra y se manifestó con claridad, mientras meditaban que cuando amaneciera debía aparecer el hombre. Entonces dispusieron la creación y crecimiento de los árboles y los bejucos y el nacimiento de la vida y la creación del hombre. Se dispuso así en las tinieblas y en la noche por el Corazón del cielo, que se llama Huracán.”

Estas son las misteriosas palabras del primer capítulo del Popol Vuh, de las que entresacamos “llegó aquí entonces la palabra, vinieron juntos Tepeu y Gucumatz, en la oscuridad, en la noche, y hablaron entre sí”.
Ni siquiera dice que aparece Tepeu o que aparece Gucumatz, sino que quien llega es la palabra.
El sello número 2 es el viento, la comunicación y la palabra. De modo que comienza la forma y la luz adopta un escenario formal, pero quien viene es la palabra.

Nefti simboliza la oscuridad y la noche, y se traduce como señora de la casa, siendo justo el escenario donde nos encontramos en el relato del Popol Vuh. El jeroglífico que representa a Nefti es una cesta, y este dato tendrá su importancia más adelante, pero en su esencia es oscuridad y noche.

La mitología de tercera dimensión va aportar muchos datos, y alguno contradictorio. Podríamos hablar mucho de ello, pero ahora mismo nos interesa ser concretos siguiendo el rastro. Según aparece en wikipedia:
“Los textos de las pirámides muestran la creencia de que los mundos celestiales eran inmensas masas de agua en las que habría diversos lugares de purificación; más lejos estaría el reino celeste de Ra y más distante todavía, las inescrutables profundidades del Nun. Nun es el «océano primordial» en la mitología egipcia, elemento común en todas las cosmogonías del Antiguo Egipto. Nun era entendido como un “concepto”; es el principio común en todas las cosmogonías, la primera sustancia abstracta, el elemento caótico que contiene el potencial de la vida, simbolizado como caóticas aguas primordiales que ocupaban todo el universo.
En el principio, antes de la creación, sólo hay Nun (pero «no existe»), es un océano inerte, sin límites, rodeado de absoluta oscuridad, que no es la noche, pues aún no se había creado esta. Los sacerdotes egipcios, para describir este estado, enumeraban lo que no existía.
Del Nun surge espontáneamente la vida como demiurgo que sólo piensa. A continuación el demiurgo comienza a hablar, y se disocia del Nun que se convierte en el «océano primordial». Aún no existe y por ende no ve lo que ocurre. Entonces el Demiurgo comenta al Nun lo que sucede; el relato del Demiurgo provocando la respuesta y el despertar del Nun, es el origen de la palabra, y del diálogo.
En ese momento el Demiurgo se mueve y es el principio de la Creación. Pues el Demiurgo y el Nun no forman parte realmente de la Creación.
Se creía que, después de la creación, las aguas del Nun rodeaban la tierra, siendo Nun el responsable de la inundación anual del Nilo, y de las aguas subterráneas que marcaban los límites entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
Nun, como concepto deificado, posee un Ba (espíritu) que es el sol.”

Parece como si las palabras del Popol Vuh fueran una escenificación del contenido de la mitología egipcia acerca del surgimiento de la creación, y cómo esto sería consecuencia de un diálogo.
Habitualmente reconocemos en la dualidad viento-tormenta una resonancia de Huracán, y esa resonancia está también presente en cómo aparece el 2 en el segundo Tzolkin, en el segundo año, y en la indispensabilidad del otro para existir diálogo, pero también en que la tormenta sea el sello 19.
Encontramos en la noche la primera presentación de su familia, y también en algún momento hemos señalado cómo la semilla es un surgimiento a la luz desde la noche, ya que “dar a luz” es salir de la noche.

Nefti se asocia en el barullo del mundo de la confusión presente en el mundo de la forma, e incluso aparece en ocasiones con características negativas, porque el mundo de la confusión es también el mundo del juicio. Pero nos interesa encontrar el mundo del mago, donde nada es lo que parece.
El mago es la segunda onda, y junto con lo blanco, el refinar y la segunda onda, significa empezar a poner orden en el desorden; empezar a disponer ordenadamente el mensaje confuso, que en manos del depredador genera miedo, porque uno de los valores de la palabra y de la comunicación es dar entrada al amor, porque sin comunicación no hay amor.
Cierto, podrá haber muchas cosas, y podrá haber incluso frenesí, pero si no hay comunicación, no hay amor, y si no hay amor no hay salto dimensional.
Sí, claro, si no hay libertad no hay posibilidad de expresarse, de conocerse; no hay posibilidad de reconocerse.

Uno de los significados de “conocerse” es tener relaciones sexuales, y esto proviene de la Biblia, donde se utiliza conocerse como sinónimo de tener relaciones que tienen como consecuencia hijos (ver p.e. Génesis 4).
Es importante mantener este metalenguaje, donde el amor es conocerse, y donde el conocerse es hablar desde el corazón. No en vano uno de los llamados acuerdos toltecas es “no dar nada por sobreentendido”, y si hay una duda, hay que aclararlo.
También pone de relieve la importancia fundacional para la humanidad de la Biblia, del alfabeto fonético, que está basado en la boca y en los sonidos que puede hacer, y también, actualmente, de las redes sociales, como manifestación de la malla que une a todos los seres humanos.

EL NOMBRE DE NEFTI:
Pero aun tendríamos que hablar de la relación que existe entre Nefti y la palabra hebrea que significa “alma”, Nefesh, donde está presente la raíz Nef, que en hebreo contiene 3 letras.
La primera letra es Nun. Ya hemos hablado de la Nun egipcia, pero la Nun aramea significa “pez” y la Nun hebrea significa “reino” y “cesta”, que es lo que lleva Nefti en su cabeza.
Claro que “reino” es un lugar, incluso podríamos decir que es un lugar para ser real, el lugar donde tú puedes ser más real. Y también ese escenario puede ser una cesta, en el sentido de que es un continente.
También puede tener un sentido, ahondando en la sabiduría, que signifique creyente, humildad y también Moisés, que es un hombre que se hace más real a través de un diálogo con la divinidad, y pasa de ser uno más a ser uno.
Y también es una cesta donde duermen los bebés, que flota sobre el agua, y donde también Moisés está, como un recién nacido, flotando en el agua.

Además de contener la letra Nun, la palabra Nefesh contiene la PEI.
Lo que pronunciamos como “f” sirve también como una pronunciación en “p”, porque Pei significa boca, comunicación y también “conocer” en el sentido de amar. El número 80, Pei, significa matrimonio y bendecir, y hablar también significa poder entrar en el aquí y el ahora.

Por eso, la primera presentación de esta familia en el Tzolkin aparece como azul, noche azul, que está convocando un aquí y un ahora. Y el día verde está convocando siempre un aquí y un ahora dimensional.

Y la letra Shim es la luz.

Detrás de la materia aparente de la tierra, lo que se encuentra es la luz cumpliendo una misión

CUARTO DÍA EPAGÓMENO – ISIS
El cuarto día epagómeno está dedicado a Isis, que es la hermana y esposa de Osiris, y se corresponde con la familia de la tierra, el viento, la mano y el humano.

Isis y Osiris forman una pareja, donde se unen las polaridades masculino-femenino.
También la familia Central representada por Isis es complementaria a la familia Portal que representa Osiris. Tienen una característica de unificación de polaridades, ya que se expresan en la mitología egipcia como una pareja masculino-femenino, donde también surge un hijo como una actualización.

Esto en el Tzolkin está expresado por la X, es decir por los 4 rumbos, que corresponden al espejo y a su oculto la noche, y representan lo horizontal y “el aquí”. El espejo para vivir el aquí propone la ley del amor, y su oculto la noche, el ensueño. Esa es la propuesta, considerar a cualquier persona bajo el “tú eres otro yo, yo soy otro tú”, y soñar la abundancia.

Hay otra pareja, que es la formada por Horus-Familia Polar y Seth-Familia Cardinal.
El paso de la luz a la materia y de la materia a la luz, es decir la entrada de la luz creando una realidad material y la aparición del ser humano como materia capaz de transformarse en luz, supone una transmutación total de la persona y de su cuerpo, no como hecho social, sino como experiencia personal.
En esta pareja ya no hay una referencia al masculino-femenino y a la complementariedad, sino a un trabajo personal.

Este salto evolutivo está expresado en el rombo que aparece en el Tzolkin, que corresponde a la estrella, lugar del nuevo nacimiento.

ISIS Y LOS SELLOS DE LA FAMILIA CENTRAL:
Isis es presentada como madre con su hijo en brazos, siendo comparable esta imagen con la de la Virgen María.
En la familia Central la tierra llega a su máxima expansión con el humano.
El humano es la expansión de la tierra, y la tierra es el origen y por eso es madre.
Detrás de la materia aparente de la tierra, lo que se encuentra es la luz cumpliendo una misión, apareciendo la tierra como un ser espiritual y al mismo tiempo como madre del ser humano y de todo lo que existe en la tierra.

Isis tiene la característica de estar asociada al único día que es fasto, ya que el resto de días epagómenos son nefastos o neutros. De esa manera enlazamos la realidad de Isis con encontrar el corazón de la Tierra, es decir encontrar el amor en tu realidad material.

Pero Isis, además de madre, también es considerada en la mitología egipcia como la gran maga. Isis tiene una tarea que cumplir y eso es fasto para todos los seres humanos, que son una expansión de Isis.
Reconocer su tarea es importante, ya que encontrarla, aceptarla y cumplirla es el contenido de la cuarta dimensión. Es decir, es la salida de la dimensión del depredador a un aquí más allá del depredador, donde se prepara, cumpliendo su misión, al ascenso dimensional evolutivo.

Isis busca el cuerpo troceado de su esposo Osiris, y lo encuentra. Esa es su tarea: busca y encuentra el cuerpo troceado de su esposo, es decir de su yo herido, y lo sana. Isis sana su cuerpo herido y muerto, y lo reconstruye, y esa es la acción de la MANO y el resultado de su sabiduría como maga.

Pero esa sabiduría es expresión del espíritu, porque su reconstrucción no está en la forma, sino que también le da todo el contenido espiritual de Osiris, de modo que Osiris encuentra su lugar como Dios del más allá.
Así, la vocación de Isis es abrir la vida en el más allá, siendo esto una expresión del VIENTO-espíritu.

Por otra parte, Isis es IS-IS.
“IS” es HUMANO y en IS-IS encontramos dos veces IS, es decir el humano y al sello 2, que es el viento.
Isis es Madre TIERRA y se presenta con las dos manos abiertas en una cruz, expresando la mano y su capacidad de sanación.

La Virgen María tiene un niño, como Horus, y se la representa con la luna bajo sus pies.
Isis la personificación de la luna y la madre de Horus, pero sin referencia al pene, porque esa es la única parte que no se encuentra de Osiris.
Eso le hace similar a la Virgen maría, cuyo hijo tampoco nace como referencia al pene. Y más allá vemos a Sara, como madre arquetipo que también da origen a una descendencia sin referencia al pene, porque sus palabras son “ahora que estoy pasada, ¿sentiré el placer y además con mi marido viejo?”, indicando por “pasada” que sus ovarios ya no fabrican óvulos, y cómo ese hijo que se le anuncia no es fruto del orden natural sino sobrenatural.

De esta manera Isis y Horus refuerzan y expresan el nuevo nacimiento como acceso a una realidad espiritual; expresan al viento, el espíritu.

Ante este nuevo nacimiento, Nefti ayuda al hombre, es decir a Isis.
Nefti ayuda a Isis a encontrar el cuerpo de Osiris; de alguna manera ayuda al ser humano a encontrarse, a alinearse con el corazón del cielo y el corazón de la tierra y a acceder a la estrella, que es el rombo del Tzolkin y el lugar del nuevo nacimiento.

Los personajes son buenos o malos, pero el hecho de que sean quiere decir que están del lado de la vida, de la solidaridad

TERCER DÍA EPAGÓMENO – SETH (Extracto del libro en preparación sobre las Familias)
El tercer día epagómeno está dedicado a Seth.
Seth en este idioma que hablamos resuena con “Se tú”, y realmente Seth es el enlazador.

NADA ES LO QUE PARECE
Seth es presentado como alguien que mata. Sin embargo representa a la familia del dragón, de la solidaridad. La luz, algo sin forma, muere al entrar en la forma; la luz muere al hacerse materia, solo que viene a buscarte cumpliendo una misión, porque tú eres el muerto y abre un puente enlazador con dimensiones superiores.
El enlazador es el águila pero también es la muerte. Nada es lo que parece. De qué nos sirve el juicio y de qué nos sirven los culpables; quizá para que aparezca nuestra foto.
Pero hay un camino a la transcendencia, y el dragón propone ese camino al cielo, a la transcendencia.
En la tercera dimensión, en la dimensión del error, nada es lo que parece. Los contenidos se agrupan ordenados por el miedo y soportan una realidad sin transcendencia, que hace infeliz al ser humano, que es transcendente. Cómo ha llegado hasta ahí es otra historia; hoy se trata de acceder a la transcendencia.

Seth es la deidad de la fuerza bruta. Seth es pura fuerza, y eso es similar al dragón, que es la luz entrando en la materia para cumplir una misión. En su forma inicial es una fuerza imparable, que en realidad no es una fuerza, sino “la fuerza”, “todo la fuerza”.
La divinidad atribuida en el panteón griego a Seth es Tifón, que es la fuerza de la naturaleza, también llamado huracán, de modo que la resonancia con el corazón del cielo está presente en Seth, más allá de la apariencia.

Sí, hay una relación entre Seth como fuerza y dragón como fuerza; ambos son fuerza primordial. Luego se actualizará en formas de fuerza: fuerza de crecimiento, fuerza de las tormentas, pero tanto en el dragón como en Seth todavía estamos hablando de fuerza primordial, que para nosotros puede parecer bruta, porque desconocemos cuál es su misión -en el plano del miedo todo asusta-, y creamos una imagen que contiene ese susto.
Después quizás puedas crear una imagen donde esa fuerza es un amig@.

En la historieta de Seth, representa el papel del malo, del hermano envidioso. Caín y Abel también cuentan esta historia, y el resultado de la muerte de Abel por Caín es que Dios se hace hombre y hace dioses a todos los hombres.
La historia de Caín y Abel es un arquetipo, que sirve para explicar los sufrimientos de los seres humanos. Pero no es historia, sino solo historia arquetípica, o sea información, y el resultado es que se abre la puerta de acceso a otra dimensión.
Feliz culpa -en esa tradición no se dice algo negativo sino feliz- que ha merecido tan grande redención. En esa tradición se dice cómo el resultado de ese “asesinato” es una protección, y se le pone una marca, quizá una cruz en la frente, para señalar que está protegido y que no puede ser muerto. Eso es puro metalenguaje, solo que nada es lo que parece y es necesario el desapego.
Desde la dimensión del miedo todo está teñido de miedo, solo que hay una resonancia que en la propia luminosidad de la palabra crea luz y ahuyenta al miedo.

La historia de Seth cuenta que mata a Osiris, lo descuartiza en 14 fragmentos y lo distribuye por todo el territorio.
También hay una fragmentación del cuerpo de Cristo, presente en toda la tierra, y también del pueblo que conserva Hor, cuya misión es estar en todo el mundo, fragmentado, y siendo ese mismo sitio, porque toda la tierra es su país.
Seth representa ese papel de malo tan gustado por las personas que viven en el sufrimiento incomprensible.
Pero en una realidad más allá, Seth es el origen de que aparezca el uno del 4+1, o sea Horus.
En realidad Horus y Seth son aliados y van juntos en la barca de Ra. Los dos, unidos por un interés común -el “tú eres otro yo”-, defienden la barca de Ra de Apofis. Según Wikipedia:
“Apofis era una serpiente gigantesca, indestructible y poderosa, cuya función consistía en interrumpir el recorrido nocturno de la barca solar pilotada por Ra, para evitar que consiguiera alcanzar el nuevo día. Para ello empleaba varios métodos: atacaba la barca directamente o culebreaba para provocar bancos de arena donde el navío encallara. Todo ello tenía sólo una finalidad: romper la Maat, el «orden cósmico». Apofis representaba el mal, con el que había que luchar para contenerlo; sin embargo, nunca sería aniquilada, sólo era dañada o sometida, ya que de otro modo el ciclo solar no podría llevarse a cabo diariamente y el mundo perecería. Para los antiguos egipcios era necesario que existiese el concepto del mal para que el bien fuera posible.”

De modo que vemos que ahora el mal ya no lo representa Seth, sino que en realidad él está defendiendo de un mal posible, y es solamente como un motor cuyo funcionamiento sostiene la realidad.
Hay una interpretación, y en esa interpretación podemos decir que esos personajes son buenos o malos, pero el hecho de que sean quiere decir que están del lado de la vida, de la solidaridad.

SETH Y LOS SELLOS DE LA FAMILIA CARDINAL:
Por eso el DRAGÓN como fuerza es similar a Seth.
Seth es el ENLAZADOR, ya que su acción permite la entrada de Horus, que es otro nivel, siendo un enlazador dimensional. También hace referencia a esa relación que tiene el enlazador con la muerte, y a la necesidad del desapego, sin la cual no puedes ascender evolutivamente.

Pero Seth también es el MONO, porque su acción no solamente indica el acceso a otra realidad, sino el nuevo nacimiento, ya que el nacimiento de Horus como Horus es consecuencia de Seth. Osiris tiene otros hijos, pero solo Horus, donde está presente la acción de Seth como desenlazadora y enlazadora, es el que va a representar la luz.

Seth en el panteón egipcio es el dios de la guerra. Aquí aparece su relación con el GUERRERO, pero no por la guerra, sino porque pasar más allá del juicio es expandir la conciencia.

Encontrar otros enfoques donde la realidad es más real al ser más amorosa es expandir la conciencia, de modo que los contenidos expresados por Seth ayudan a comprender tanto al dragón como al enlazador, al mono y al guerrero.
Es importante reconocer esta información como algo procedente de dimensiones superiores para los humanos de ahora, del siglo XXI, o quizá de cualquier momento real.
Solo que hoy, gracias a la ampliación de la comunicación –el viento-, ese reconocimiento es una tarea colectiva, donde no sabemos si ayudas cuando dejas que te ayuden o cuando ayudas.
Hay una red de personas enlazadas desde el corazón, despertando a una realidad amorosa donde “tú eres otro yo, y yo soy otro tú”.

Sólo estarás vivo y empezarás a entrar en la luz cuando encuentres tu centro, porque ahí sí está la luz

El segundo día epagómeno está dedicado a Horus.
Horus tiene distintas representaciones. Se le representa como un ave rapaz, como un halcón, por lo que también nos vale el ÁGUILA.
También se le representa como una cobra, por lo que puede valer la SERPIENTE.
A Horus se le representa como el disco solar, por lo que puede valer el SOL.
Y también se le representa como un león. Podemos entender el león y el fuego como el corazón, y en la medicina taoísta, el fuego es el corazón. Por eso nos puede valer el PERRO como expresión del amor incondicional, encontrando que hablar del corazón es hablar del amor.

De esta manera, Horus y la familia Polar establecen múltiples sincronías.

Horus es el nombre helenizado de Hor, que es su auténtico nombre en el idioma de los egipcios constructores de las pirámides.
Da la impresión de ser un nombre de un idioma antiguo, porque todos esos idiomas y civilizaciones han sido sepultados, cubiertos, soterrados bajo otro idioma que es el actual.
Sin embargo hay un idioma mundial, por lo menos actualmente mundial, donde encontramos que la H es el Alef y no se pronuncia, la O es la Vav con pronunciación “O” o “U”, y la R es la Reish con pronunciación “R”. Así, la pronunciación de esta palabra en esta lengua mundial, es OR, y su significado es LUZ.

Esta luz, es decir este OR, es real en todos los sentidos posibles de la palabra, solo que quizá no es totalmente evidente.
Todas esas luces Or casi imperceptibles son como las estrellas en la oscuridad-noche. A veces son poco visibles, pero hay una cosa cierta: están, y quizá solo las veas en el momento de máxima oscuridad, que incluso puede ser la máxima oscuridad de tu vida.
Están, pero quizá tú no, porque estás en los criterios de otro y no eres tú. Sólo estás en ti obligatoriamente en el momento de máxima oscuridad, porque la oscuridad te lleva a tu centro; en la oscuridad no puedes estar fuera, solo en tu centro.
Sólo estarás vivo y empezarás a entrar en la luz cuando encuentres tu centro, porque ahí sí está la luz, y entonces podrás referenciarte con otras luces, cercanas y lejanas, hasta encontrar la estrella y el cielo luminoso.

Or-luz-estrellas. Ese pueblo de las estrellas, del gracias, no es otro pueblo sino que eres tú cuando estás en el gracias, en el agua, en la emoción, en el cuerpo del amor, y entonces la emoción te lleva al cielo. No podrás comprar la entrada; no necesitas dinero; no tienes que robar.

Los dioses no son dioses, son conceptos, pero fragmentados, y es necesario unir las diferentes tradiciones para encontrar el sentido

En este primer día fuera del tiempo, semilla 4, de la familia portal, creemos que es interesante hablar de los días epagómenos, y en concreto de Osiris y la familia portal.

DIOSES EPAGÓMENOS (Extracto del libro en preparación sobre las familias)
Los dioses no son dioses, son conceptos, pero fragmentados, y es necesario unir las diferentes tradiciones para encontrar el sentido. Son conceptos, no dioses, que contienen información para el siglo XXI, codificada, y que es preciso interrelacionar, es decir activar la malla que une a todas las culturas, para que aparezca el contenido. Son informaciones procedentes de dimensiones superiores, y el Tzolkin es un traductor.

El calendario egipcio contiene 360 días laborables, normales, y 5 días especiales, epagómenos, dedicados al nacimiento de sus dioses.
Esto es una plantilla similar al del año civil maya, donde hay 360 días de vida normal y 5 días especiales, que nos gusta llamar “fuera del tiempo”.
En los 5 días epagómenos se habla de los 5 dioses de Egipto, pero no son dioses, sino contenidos de información; son contenidos o llaves.
En el Tzolkin también se habla de 5 familias y podemos relacionar cada familia con un día epagómeno y con un dios egipcio

FAMILIA PORTAL Y OSIRIS
El primero de los 5 días epagómenos está asociado a Osiris, que es el Dios egipcio de la fertilidad y la resurrección, y el color con el que se le representa es el verde, porque hace referencia a la vegetación correspondiente a las crecidas del Nilo.
Las subidas del Nilo fertilizan la tierra cíclicamente y luego se vuelven a agostar, por eso Osiris habla de resurrección y fertilidad.

Al ser el primer día epagómeno lo podemos relacionar con el primer día fuera del tiempo, que en el Tzolkin sucede en la familia del agua: luna, mago, tormenta y semilla.
Estamos hablando de las crecidas del Nilo y de la familia del agua en el Tzolkin; del agua y la LUNA; de la fertilidad y de la SEMILLA, es decir de florecer; de la resurrección y de la TORMENTA; y también estamos hablando del MAGO, ya que Osiris enseña a los egipcios las leyes, la agricultura y la civilización. El mago tiene que ver con el aprendizaje, pero además la sincronía entre Osiris y el mago está en que Osiris, una vez muerto, es cortado en 14 trozos, de modo que Osiris es un 14, como el sello del mago.

La historia o el cuentecito es que Osiris representa el bien y es asesinado por Seth, que representa el mal, volviendo a la vida por su mujer Isis, que representa el amor.
Osiris es el rey de los muertos. Ahí también vemos una resonancia con la luna, porque al ser el rey de los muertos es la luz en la oscuridad y la luna también es la luz en la oscuridad de la noche.

Osiris es el nombre helenizado de Asir, que es su auténtico nombre en Egipto, y está indicando una resonancia con Asiria (Mesopotamia), que es el origen de Abraham y de todo el pueblo que de él proviene, de modo que en la civilización y en la sabiduría egipcia también encontramos la presencia de Abraham y todo su pueblo.

Otra sincronía entre Osiris y la familia portal es que esta familia inicia el tiempo, y se considera que Osiris es el comienzo de la civilización egipcia.
Los dos son un inicio, y eso nos llevaría también al primer castillo.

El amor pertenece a lo que no tiene forma, por eso nunca se acaba

Hay una asociación del tiempo con el fuego.
Ambos están expresados por el color azul, que también significa conciencia y transformación. La unión del fuego con el tiempo expresa que esto sucede en una dimensión de la forma, es decir, en el escenario donde la luz ha tomado forma.
Sin embargo, también existe un escenario donde la luz no está asociada a la forma, sino a la plenitud de ser, sin dependencia de forma.

El hecho de que el dragón sea la luz entrando en la forma para cumplir una misión, expresa sin expresarlo la existencia de una forma de existir que no es dependiente de la forma, porque lo que sucede con el tiempo cuando es fuego es la destrucción de la forma. El fuego y el tiempo destruyen la forma.
Pero en realidad la existencia no es dependiente de la forma.

Isis y Neftis corresponden a lo que se ve y a lo que no se ve, y siempre van juntas.
El día verde está asociado al quinto día epagómeno, que es el que corresponde a Neftis. También corresponde al vinal 20, que es el equivalente del sello 20, el sol. Vemos el sol, pero solamente desde la dimensión de la forma, porque la realidad del sol no la vemos. Y esa es la parte de Neftis.

Vemos el sol desde la parte de Isis, o sea desde lo que se ve.
El tiempo en realidad es amor y oportunidad. En la parte que corresponde a dimensiones superiores, el tiempo es amor, y en la parte que corresponde a nuestra dimensión, es una oportunidad; la oportunidad de entrar en el amor.
El amor pertenece a lo que no tiene forma. Por eso el amor nunca se acaba.

Puedes implicarte al máximo, porque hay un programa dispuesto, que va a interactuar con tu implicación y con tu intento para producir el resultado deseado

Luna 13 Tortuga:
La luna de la tortuga en este año 2014 de la Era Común comienza con el Sol 6, que es una puerta, y va a transcurrir hasta la mano 7.
El sol 6, en la onda del águila, presenta al sol y a la iluminación como una puerta.
Ocupa el sexto lugar de la onda del águila, que es algo así como el ver o escuchar la intuición, y la asociación del sello del sol y del tono 6 expresa que hay una puerta en el ver, en las imágenes que aparecen en el interior y que se sugieren en la conciencia, que es una puerta dimensional, es decir que te abre el acceso a dimensiones superiores.

Cuando se sitúa con el contenido del sol, que es el sello 20, está diciendo que es algo que necesita de un proceso intencionado, donde tú te implicas en ello. Pero también está diciendo que puedes implicarte al máximo, porque hay un programa dispuesto, que va a interactuar con tu implicación y con tu intento para producir el resultado deseado.

Encontramos esta puerta estratégicamente situada en el inicio de algo que podemos denominar -porque así alguien lo ha denominado- luna 13, que significa que cuando divides el desplazamiento de la tierra alrededor del sol con los contenidos de una onda encantada, la porción 13 sería de la que estamos hablando.
Así, tendría los contenidos que asociamos con el tono 13, de transcendencia, a los cuales precisamos añadir los del sello 13, caminante del cielo, porque la transcendencia es un asunto de los caminantes del cielo.
También le tenemos que añadir el contenido de la onda 13, que es la tierra. La tierra es un caminante del cielo, y cualquier persona con la actitud de voluntario es también un caminante del cielo, al menos en potencia, es decir en el transcurso, o sea, está sucediendo.

Pero lo que está sucediendo no es algo que uno se pueda meter en el bolsillo, sino una vivencia cuyo máximo enemigo es el miedo, de modo que hay que eliminar la tendencia a meterse en el bolsillo, o sea a apropiarse las cosas, y también hay que desalojar el miedo. Pero en todo caso, el asunto, cuando te sitúas como voluntario, ya comienza.

El sol 6 evolutivamente se presenta como tormenta 2 y tormenta 12, es decir, hay una renovación, porque la resurrección es una renovación.
Si dividimos el año en 13 porciones, cada una tendría 28 días y sobraría un día, que es el día fuera del tiempo.
Esta treceava porción, tortuga, que en sí como símbolo contiene una sabiduría que te lleva a la inmortalidad, que es lo propio de la tortuga, está compuesta por
– El vinal 19, con los cuatro días epagómenos anteriores al día sin tiempo, cuyo equivalente sería la tormenta en los sellos como resurrección y el águila en las ondas como visión.
– El vinal 18 completo, asociado en los sellos el espejo, o sea al “tú eres otro yo”, y en las ondas el viento, o sea el corazón del cielo.
– Los 4 últimos días del vinal 17, que por un lado es el voluntario, o sea la tierra como sello, y por otro lado la luna, es decir la emoción que te lleva al cielo o el agua que proviene de más allá del sol.
Entendemos que los cuatro últimos días de cada vinal, y sobre todo de este, corresponden a los cuatro últimos sellos en la secuencia de los 20, que son traducibles y traducidos en el mundo de las ondas al castillo verde, o sea a las cuatro últimas ondas en la secuencia de las 20 ondas.

Por ese motivo, la transcendencia se compone de lo mismo que el castillo verde bajo el envoltorio aparente de algo que estaría situado en el vinal 17, más el espejo (vinal 18), o sea el “tú eres otro yo”, la ley del amor, más el corazón del cielo (vinal 19), el viento-huracán, el viento-tormenta.
Lo siguiente, en el vinal 19, vuelve a ser un 4, pero ya no son sellos, sino que conforman completamente un vinal.

Algo que aparece como final de un vinal, también aparece como un vinal completo y también como el castillo verde. Y todo esto forma parte de la tortuga

Hace falta personas que reconozcan que su vibración favorece y crea la paz

Navigium Isidis, la nave de Isis, era una fiesta anual que se celebraba en honor de Isis la primera luna llena después del equinoccio de primavera, para entendernos la primera luna llena de primavera.
Y la pascua judía se celebra el 14 nisán, que es la primera luna llena del equinoccio de primavera, es decir la primera luna llena de primavera.

Eso nos sitúa en una resonancia y en una sincronía importante, para las personas a quienes esto les parece importante, y amplía también la expectativa por su resonancia con el Tzolkin, donde también existía y existe un calendario similar al egipcio (días epagómenos).
Este calendario egipcio era seguido por el pueblo de Israel, porque la pascua es la primera luna llena de primavera, y esa fiesta en Egipto estaba dedicada a Isis, de modo que las personas del pueblo de Israel que salen de Egipto son egipcios. Pero no estamos hablando de referencias étnicas.
La fiesta que ellos celebran consiste en pasar por el agua, mientras que sus enemigos no pasan, acabando el agua con ellos. Y ese día se celebra la fiesta llamada la “nave de Isis”.
El barco, es decir aquello con lo que puedes pasar por el agua, es lo que se ve activado asociado a este grupo de personas, vivenciando una experiencia, que representa cosas buenas para ellos, es decir maravillas, y el fin de aquello que les depreda.
La misma agua que los libera acaba con su depredador, pero no hablamos étnicamente ni religiosamente, sino vivencialmente.

No nos interesan los ritos religiosos ni la exaltación étnica. Nos interesa el “in lak’ech”, el “tú eres otro yo”, la ley del amor y el espejo, donde al mirar ves al otro como otro yo, y donde Dios también se está mirando a sí mismo, solo que quizá a través de tus ojos. Y sí, nos interesa la nave de Isis.

El calendario civil del ámbito del Tzolkin, que utiliza los mismos sellos del Tzolkin, es lo que se quiere llamar Haab, sin que eso quiera decir que siempre se haya llamado Haab, sino que hoy en día podemos entendernos cuando decimos que eso se llama Haab. No sabemos cómo se llamó la primera vez, ni en qué idioma, e incluso pensar en una primera vez es pura recurrencia, o sea como un afán estadístico, porque lo que sí es importante es LA VIVENCIA.
La estadística es muy bonita pero la vivencia te transforma, y la vivencia no sabe cuándo fue la primera vez, porque quizá más que una primera vez sea única; cuando es real, es única. La estadística es otra cosa. Por cierto, creo que pronto se van a acabar las estadísticas.

Pues en ese calendario, que podemos llamar Haab para entendernos, había 5 días fuera del tiempo dedicados a los dioses, similares a los 5 días epagómenos dedicados a los dioses que tenían nombres egipcios. Y de estos 5 días epagómenos, el ÚNICO DÍA FASTO era el dedicado a ISIS. De modo que este pueblo que denominamos Israel, como que ve a Dios, sabía muy bien lo que elegía, porque elegía lo fasto, o sea el camino del gozo.

Según la mitología, Isis tiene un hijo con su marido muerto, troceado, que ella logra reconstruir en su totalidad excepto el miembro viril, que no consigue recuperar. De modo que tiene un hijo sin la aportación natural, porque no hay aportación del masculino. Y aquí la sincronía es con la doncella de Israel, o sea con la Virgen, y también si se lee bien, con Sara.
Eso es importante, porque de lo que está hablando es de un nacimiento sobrenatural espiritual.
Pero la matriz, el útero, que también está presente en las columnas de Hércules, es el mismo que está presente en Sara y en María, como útero arquetipo del nuevo nacimiento. Y entonces encontramos que en este tiempo hace falta personas que desde su corazón en conexión con el corazón del cielo y con su conciencia expandida, reconozcan que su vibración favorece y crea la paz, porque es necesaria.
Aquellas personas que digan “yo soy hijo de Abraham” pero no pueden decir “soy hijo de Sara”, solo tienen un disfraz y por eso no respetan la energía femenina. Ahora es el tiempo de la energía femenina para florecer y es muy importante cuál sea tu vibración, es decir lo que dices.