En el borde de las dimensiones

EN EL BORDE DE LAS DIMENSIONES (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

Cuando una persona escucha, te permite existir y expandirte, abriéndote un horizonte donde poder reforzar tu ser.
Eso es un acto sagrado, porque colabora con el propósito de dimensiones superiores o de la realidad Dios, que quiere que tú seas.

Cuando una persona te escucha realiza un acto sagrado, y también cuando te ve, considera, respeta, acompaña y honra.
Tú también, cuando escuchas, ves, honras, respetas, acompañas y empatizas, realizas un acto sagrado.

Cuando te sitúas en ese horizonte, en ese momento y en el interior de ese acto sagrado, hay una energía extraordinaria que te saca de lo ordinario; te abre la puerta a otro escenario, a otra realidad.
A nivel energético hay un aumento de energía, y a nivel de conciencia, expande tu conciencia. Pertenece a los valores de la incondicionalidad, es decir, te sitúa en el borde de las realidades, justo en el territorio de la ascensión.

La tercera, la cuarta y la quinta dimensión

LA TERCERA, LA CUARTA Y LA QUINTA DIMENSIÓN (Libro “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

Entendemos que la tercera dimensión es la del ego, basada fundamentalmente en el miedo.
Es decir, las personas trabajan por miedo a no tener dónde y de qué vivir. Tratan de crear una familia, en parte por el temor que supone la soledad, y en su vida laboral tratan de ser eficaces para ganar dinero, más que escuchando su vocación.
En esa dimensión no es importante el amor, porque lo primero es asegurarte, un poco compulsivamente, que tienes derecho a vivir y de alguna manera te acomodas externamente a los usos y costumbres más que tratar de contactar con tu interior.
Es una dimensión más lógica que creativa. Hay un hemisferio lógico y otro creativo, supeditándose la parte creativa a la lógica, ya que se considera que la parte creativa son sueños, fantasía y pérdida de tiempo.
En la parte lógica es donde está activo el recuerdo, que tiene relación con el dolor, y entonces aparece el miedo, mientras que la parte creativa está relacionada con sentir. Es decir, se contrapone el pensar y el sentir.

El paso a la cuarta dimensión es cuando escuchas tu interior y empiezas a dar importancia a lo que sientes, dialogando con las emociones pero también con tu cuerpo.
Y al entrar en tu interior, empiezas a darte cuenta de que hay una realidad exterior y otra más allá de la forma aparente de las cosas, que tiene relación con la telepatía y la clarividencia.
La cuarta dimensión es un momento donde ha aparecido esa conciencia, que reconoce el sentir, la clarividencia y la telepatía, pero todavía compite con los valores del recuerdo y del miedo, que refuerzan el ego.
Podemos decir que el ego es lo que te pone a salvo, pero está dividiendo la realidad en tú y todo lo demás, que fácilmente puede ser adverso. Pero cuando estás en la vivencia de la cuarta dimensión sientes que lo que hay más allá de la forma no es nunca adverso, aunque a veces aparezca así porque es la única forma de provocar un cambio y un despertar.

El estado de la cuarta dimensión es un estado temporal y el tiempo de la oportunidad. El tiempo es favorable, dejando de ser eso que te lleva a la decrepitud y que no puedes controlar.

Como ejemplo de cuarta dimensión está el cuento de La Cenicienta. La Cenicienta, pese a que podría pensar que su madrastra y hermanastras son hostiles, no se entretiene en ese pensamiento, sino que simplemente se centra en hacer lo que tiene que hacer, comenzando una interacción con las fuerzas de la naturaleza, con seres espirituales de dimensiones superiores como las hadas y con los animales, que aparecen como ángeles que le ayudan favoreciendo la aparición de hechos maravillosos.
Si ella entrase en el juicio caería a la tercera dimensión, pero como vive sin juicio permite que lo maravilloso se aproxime, accediendo finalmente a la quinta dimensión.

El otro ejemplo podría ser el del patriarca Noé, quien recibe una inspiración, pero en lugar de rechazarla la asume y empieza a hacer algo que a ojos de su entorno parece absurdo, que es construir un barco en medio del desierto. Noé se centra en lo que tiene que hacer y no escucha las sugestiones exteriores sino interiores.
Entonces, efectivamente, aquello que parecía absurdo resulta que es lo que le permite salvar a toda la humanidad, es decir, dar un salto cuántico.

Finalmente, en la quinta dimensión todas las personas son seres luminosos, porque al expandir la conciencia la kundalini se ilumina y entonces vives en una dimensión donde todas las personas y todo lo que sucede es maravilloso.

Pero el asunto de las dimensiones no se desarrolla en las palabras, sino en las vivencias, siendo la llave de las vivencias experienciales que te transforman el escuchar tu interior y tus emociones, que te abren las puertas del cielo.

Hay dos visiones opuestas, pero la realidad es la de la vida eterna y gozo eterno


Con esto de las perspectivas pasa eso, no sabes si entras o sales, hasta que lo ves desde otro ángulo, o sea, desde otra consideración.
Con la imagen/símbolo de Jesucristo y la cruz sucede lo mismo. Desde una perspectiva, la de la realidad ordinaria del sufrimiento y la guerra, Jesucristo sufre y está entrando en la muerte/fracaso, pero desde otra perspectiva está abriendo la puerta del gozo, entrando en la vida eterna, es decir, en la dimensión del gozo y la plenitud, donde no existe muerte, sufrimiento ni fracaso, sino plenitud vital, o sea gozo, amor y armonía.
Las dos visiones son opuestas, pero la realidad es la de la vida eterna y gozo eterno. La muerte solo es vista desde la realidad ordinaria, donde la vida te la das tú con tu esfuerzo, luchando contra la muerte/fracaso, pero esa perspectiva solo es aparente.

Con Atlas sosteniendo la bóveda celeste pasa lo mismo. Parece que es un castigo, y entonces es como un trabajo forzado a perpetuidad, la máxima pena para un inmortal. ¡Sostener permanentemente la bóveda celeste¡, ¡menudo esfuerzo constante!
Sin embargo, eso solo es así desde la perspectiva del esfuerzo y el sufrimiento y, por tanto, desde la derrota y el castigo.
Desde otra perspectiva que existe, lo que hace Atlas es unir el cielo y la tierra, o sea, ser un camino por el cual pasas de la tierra, dimensión ordinaria del sufrimiento, esfuerzo y finalmente derrota, a otra dimensión superior/cielo/gozo/inmortalidad, como demuestra Atlas.

Para saber cómo hacerlo te tienes que situar como Hércules, reconociendo que desde tu dimensión de esfuerzo/lucha no generas vida sino muerte; reconociendo en qué momentos no actúas desde el amor, sino enloquecido o hechizado por el no amor.

¿Qué significado tiene nacer en una parte u otra de la pirámide de la matriz?

Compartimos la respuesta a una pregunta, por si es de interés:
Pregunta: ¿Me podríais decir q significado tiene nacer en una parte u otra de la pirámide de la matriz?
Respuesta:
La matriz 13-20, el Tzolkin, el telar maya o como quieras llamar a este conjunto de 260 casillas, es un símbolo complejo, con el que puedes dialogar a través de la resonancia interior que él mismo te suscita cuando lo consideras. ¿Podría ser visto como una pirámide? Sí, pero es un símbolo, por lo que no va a responder a una medición con un metro acerca de su altura.

La medición pertenece a una dimensión. Cuando estás hablando de 3d, puede ser que estés hablando de la dimensión de la forma, que es la dimensión inicial en que nos encontramos los seres humanos al nacer. Las cosas tienen una forma y un volumen, y nosotros podemos llegar al acuerdo que sea, porque en realidad casi todo lo que decimos son acuerdos.
Decimos que el día tiene 24 horas, aunque luego no sea exactamente así y lo arreglemos diciendo que es el día solar medio. Por supuesto la hora es un acuerdo también. Pero el Tzolkin o matriz 13-20 de lo que habla finalmente es del acceso a otras dimensiones: el paso de la tercera a la cuarta dimensión, y el paso de la cuarta a la quinta dimensión. Eso significa cambios espirituales constatables e incluso físicos, porque el aumento energético de la kundalini supone un cambio físico.

Dentro de esa matriz 13-20 hay unos cuadros que son de color negro y otros blancos.
Los cuadros negros están haciendo unos dibujos. Si tapas la parte central, se ven cuatro diagonales, y en la parte central se encuentra una especie de rombo.
Las líneas diagonales podrían ser los ángulos de una pirámide, y el rombo central, la plataforma superior de la pirámide. Entonces, habría como cinco peldaños.

El Tzolkin contiene 4 colores, rojo-blanco-azul-amarillo, en lo que podríamos denominar la realidad visible, que puede corresponder a la cuarta dimensión. Cuando entras en el Tzolkin estás en contacto con otras prioridades espirituales y otras leyes, de modo que te saca de la tercera dimensión para entrar en la cuarta.
Pero además hay un quinto color que no es inicialmente visible, asociado a la quinta dimensión. A la quinta dimensión, como los cinco peldaños, te llevan los 5 castillos.

Pero a su vez, si miras las figuras de los sellos ves que hay uno que es el espejo, que sí representa una pirámide con distintos escalones, y otro sello que representa a un rombo, que es la estrella.
Entonces, nos encontramos con que la matriz 13-20 también puede ser representada por el espejo y la estrella, que pertenecen a la familia del quinto color o familia del día verde.

Significa que en la cuarta dimensión tienes que regirte por la ley del amor expresada por el espejo, el in lakech y el “tú eres otro yo”, que te hace considerar a cualquier persona desde su realidad de “otro tú”. Esa es la ley de la cuarta dimensión, que corresponde a un espejo donde la otra persona eres tú, y entonces podríamos decir que es un espejo horizontal.
Luego hay otro espejo vertical, donde el in lak’ech se refiere a la realidad Dios y expresa la quinta dimensión. Eso sucede en la estrella, que es el rombo que aparece al ascender los 5 escalones, y que corresponde a la cuarta onda del quinto castillo.

El tiempo del “ser siendo”: Atlantida, la Flor de la Vida, Tzolkin (vídeo)

El tiempo del “ser siendo”: Atlantida, la Flor de la Vida, Tzolkin (vídeo)
En el símbolo de la Flor de la vida podemos hablar de flores, círculos, hexágonos o cubos. Todo está en el mismo escenario. Lo único que cambia es tu conciencia.

Está relacionado con el Tzolkin, porque los dos son frecuencia 20:13. El Tzolkin es algo que está despertando, o quizá son las personas las que están despertando su conciencia a realidades diferentes.
De alguna manera es como si pudiéramos mirar la realidad simultaneamente como círculos, flores, hexágonos o cubos, es decir que habría varias realidades simultaneamente.

Eso tiene relación con el tiempo. Si solo podemos vivir en un tiempo secuencial, donde el pasado ha desaparecido y el futuro tampoco aparece todavía en el presente, entonces es un tiempo fragmentado. Es un tiempo imposible, que pertenece a donde las cosas se acaban y mueren.
Podemos hablar de la Atlántida como algo que está en el pasado y ha desaparecido, pero también podemos decir que la Atlántida es un presente o un futuro.
Cuando solamente hablamos de que es un pasado es porque estamos en la dimensión donde el tiempo es fragmentado; es el tiempo imposible, es decir, el tiempo que se muere.
Sin embargo, en la cuarta dimensión el tiempo es del “ser siendo”.

El concepto de tiempo simultaneo depende de tu conciencia.
Creemos que la frecuencia 20:13 es circular y hace mención a esto.

El desplegamiento de la realidad compactada: vídeos de 14 y 5 minutos

El desplegamiento de la realidad compactada: vídeos de 14 y 5 minutos

Tzolkin es un idioma vibracional que favorece el enlazamiento.
Tzolkin es una vía de acceso, abierta a todas las personas y hablando todos los idiomas.

En el Tzolkin este acceso sucede a través del color azul: mano, tormenta, mono, noche y águila

Entendemos que la tercera dimensión es la del ego, basada fundamentalmente en el miedo

También compartimos la respuesta a una pregunta sobre el paso de dimensiones: tercera, cuarta y quinta:

Entendemos que la tercera dimensión es la del ego, basada fundamentalmente en el miedo.
Es decir, las personas trabajan por miedo a no tener dónde y de qué vivir. Tratan de crear una familia, en parte por el temor que supone la soledad, y en su vida laboral tratan de ser eficaces para ganar dinero, más que escuchando su vocación.
En esa dimensión no es importante el amor, porque lo primero es asegurarte, un poco compulsivamente, que tienes derecho a vivir, y de alguna manera te acomodas externamente a los usos y costumbres más que tratar de contactar con tu interior.

Es una dimensión más lógica que creativa. Hay un hemisferio lógico y otro creativo, supeditándose la parte creativa a la lógica, ya que se considera que la parte creativa son sueños, fantasía y pérdida de tiempo.
En la parte lógica es donde está activo el recuerdo, que tiene relación con el dolor, y entonces aparece el miedo, mientras que la parte creativa está relacionada con sentir. Es decir, se contrapone el pensar y el sentir.

El paso a la cuarta dimensión es cuando escuchas tu interior y empiezas a dar importancia a lo que sientes, dialogando con las emociones pero también con tu cuerpo.
Y al entrar en tu interior, empiezas a darte cuenta de que hay una realidad exterior y otra más allá de la forma aparente de las cosas, que tiene relación con la telepatía y la clarividencia.
La cuarta dimensión es un momento donde ha aparecido esa conciencia, que reconoce el sentir, la clarividencia y la telepatía, pero todavía compite con los valores del recuerdo y del miedo, que refuerzan el ego.
Podemos decir que el ego es lo que te pone a salvo, pero está dividiendo la realidad en tú y todo lo demás, que fácilmente puede ser adverso. Pero cuando estás en la vivencia de la cuarta dimensión sientes que lo que hay más allá de la forma no es nunca adverso, aunque a veces aparezca así porque es la única forma de provocar un cambio y un despertar.

El estado de la cuarta dimensión es un estado temporal y el tiempo de la oportunidad. El tiempo es favorable, dejando de ser eso que te lleva a la decrepitud y que no puedes controlar.

Como ejemplo de cuarta dimensión está el cuento de La Cenicienta.
La Cenicienta, pese a que podría pensar que su madrastra y hermanastras son hostiles, no se entretiene en ese pensamiento, sino que simplemente se centra en hacer lo que tiene que hacer, comenzando una interacción con las fuerzas de la naturaleza, con seres espirituales de dimensiones superiores como las hadas y con los animales, que aparecen como ángeles que le ayudan favoreciendo la aparición de hechos maravillosos.
Si ella entrase en el juicio caería a la tercera dimensión, pero como vive sin juicio permite que lo maravilloso se aproxime, y finalmente accede a la quinta dimensión.

El otro ejemplo podría ser el del patriarca Noé, quien recibe una inspiración, pero en lugar de rechazarla la asume y empieza a hacer algo que a ojos de su entorno parece absurdo, que es construir un barco en medio del desierto. Noé se centra en lo que tiene que hacer y no escucha las sugestiones exteriores sino interiores.
Entonces, efectivamente, aquello que parecía absurdo resulta que es lo que le permite salvar a toda la humanidad, es decir, dar un salto cuántico.

Finalmente, lo que se expresa como quinta dimensión, es donde todas las personas son seres luminosos, porque al expandir la conciencia la kundalini se ilumina y entonces vives en una dimensión donde todas las personas y todo lo que sucede es maravilloso.

Pero el asunto de las dimensiones no se desarrolla en las palabras, sino en las vivencias, siendo la llave de las vivencias experienciales que te transforman escuchar tu interior y tus emociones, que te abren las puertas del cielo.

Hay 4 dimensiones reconocibles, pero también otras dimensiones compactadas

El tetraedro es la puerta.
El tetraedro azul, como aquel unicornio azul, es la puerta, ya que el azul y las vivencias experienciales despliegan las dimensiones compactadas de la realidad.

Sí, claro, largo, ancho y alto son medibles, tocables e incluso comprables y vendibles, y forman la base de una realidad donde hasta los zombis y los sonámbulos pueden andar, incluso sin saber nada acerca del tiempo, que sería el extremo del tetraedro. Hasta que no miran arriba no lo ven, pero cuando lo hacen también parece medible y comprable, aunque se escape entre los dedos y sea inatrapable.

Hay 4 dimensiones reconocibles. Puedes estar mucho tiempo en 3 dimensiones, hasta que te percatas y reconoces otra dimensión, que es invisible excepto por la forma de quemar las cosas, pero reconocible finalmente.
Existen 4 dimensiones reconocibles, pero también otras dimensiones compactadas, un poco tipo cromosoma, con información compactada, pero más compactada aun.
Hoy con la informática reconocemos la información comprimida y encriptada, y por eso podemos incluir en nuestro mundo posible la existencia de dimensiones compactadas, esperando ser desplegadas.
Son como dimensiones en el averno esperando a ser liberadas, y ya sabemos, por el simple hecho de reconocerlo, que eso es posible.

Esa realidad compactada se despliega en los milagros y por tanto en el diálogo y en la oración con dimensiones superiores, abriendo puertas.
El ser humano es un portal; es el portal de las dimensiones compactadas.
El amor y el éxtasis también abren esas dimensiones, que por otra parte están deseando ser abiertas e incluso empiezan a estar impacientes; y la vivencia de lo sagrado y de tantas personas guardando esos portales, unas veces disfrazándose de buenos y otras de malos, pero guardando las puertas.
También el Tzolkin, Sa-Ra y la entraña misericordiosa que gesta al hijo de Dios, y en sí la energía femenina, son un portal. De hecho, el embarazo es un momento en que se descompacta la realidad -quizá haya demasiados sabotajes. Perdón, por favor, respeto-.
También el enamoramiento, el Reiki, las constelaciones familiares y por supuesto la meditación, escuchar tu corazón y entrar en las vivencias experienciales, son un portal.

Pero “notodosonpuertas”. Alguien tendrá que atravesarlas.

LA REALIDAD “NORMAL” (Extracto del libro Tzolkin 2012)

Todo lo que vivimos individualmente y como especie se desarrolla en dos escenarios, diferentes pero superpuestos.
Uno es la realidad normal donde están los asuntos del trabajo, paro, políticos, terroristas, mafia, vecinos, guapos, feos, dinero, coche, vacaciones, etc., es decir, lo normal.
El otro escenario es el de los mensajes, las sincronías, la intuición, los hechos anómalos que adquieren sentido.
La realidad normal es, en parte, la pura continuidad del esfuerzo para llegar hasta aquí. Es un esfuerzo hacia el futuro y te pide aprender a renunciar al disfrute en el momento a cambio de una seguridad y un disfrute en el futuro. Labrarse un porvenir, asegurarse la vejez, prever los acontecimientos para evitar problemas. Esto es la vida cotidiana, que es vivir como si las convenciones sociales, que son acuerdos, fuesen la realidad.
Tiene que ver con el dormir, con repetir sin darte cuenta de que estás repitiendo. Está asociado a PENSAR, vivir filtrado por el pensar.
Esto crea una doble realidad porque sólo se acepta expresar lo correcto. Se instala la censura (autocensura) y el pensar manda sobre sentir. Lo que no es correcto no se puede ni sentir, y a la larga se acaba no sintiendo para evitar ser sorprendido.

El otro escenario es la manera en que otras dimensiones de la vida se insinúan en tu vida y te dirigen poco a poco a realizar, libremente, trasformaciones que te permiten instalarte disfrutando en el presente. Es el crecimiento personal, el despertar, el desaprender. Está asociado a SENTIR. Sentir requiere “presente”; sólo se puede sentir en el momento.
Para ello muchas veces son necesarios acontecimientos traumáticos y vivencias difíciles hasta que aparece el enfoque catártico liberador, pero que es real, y te instala muy favorablemente en el presente o mejor dicho en un lugar donde el tiempo no es importante.
De hecho parece como si en la dimensión hacia donde nos dirigimos, el tiempo no fuese importante.