Muchas veces cuando aparece en las personas falta de movimiento es una involución, porque están volviendo al estado de las cosas, que no se mueven

Los seres humanos se pueden mover, mientras las piedras y las rocas son estáticas. El movimiento aparece en forma máxima en el ser humano, pero ha sido precedido por el movimiento de los peces, reptiles, mamíferos y pájaros, hasta que aparece el ser humano como exponente máximo del movimiento. Todos esos movimientos estaban preparando al ser humano.

Y, ¿qué es lo que pertenece al movimiento del ser humano? En el ser humano la materia aprende a moverse como una forma de expresar el amor y no la guerra. El movimiento es para favorecer la expresión del amor. Por eso, muchas veces cuando aparece en las personas falta de movimiento es una involución, porque están volviendo al estado de las cosas, que no se mueven. Esas personas han vivido situaciones de conflicto, de guerra y de odio, es decir, de todo lo contrario al amor, y su movimiento se dirigía de alguna manera a la agresión.

Muchos dolores aparecen en el cuerpo de una persona que ha estado enfadada con alguien y muchos movimientos limitantes aparecen en personas que tienen ese tipo de sentimientos, de conflicto, que juzgan a otras personas y les condenan. Puesto que no son más fuertes que ellos o la ley se lo impediría, no pueden agredirles, pero esa agresividad se queda dentro del cuerpo y produce bloqueos.
Por ejemplo, hay personas que están conduciendo y tienen conflictos con otros conductores y luego les aparece una ciática o una cervicalgia.

Por eso en el dolor hay que buscar una causa asociada a lo contrario del amor, a la guerra.
Se ve que es involutivo porque la falta de movimiento te va acercando a lo que viven las rocas, las piedras, que no se mueven.
Vemos que el movimiento en el ser humano es en favor del amor. En el abrazo hay más fuerza que en lo contrario al abrazo. Al empujar hacia fuera a una persona los músculos son menos fuertes que al atraer.

En muchos dolores crónicos hay un karma. En estos momentos de liberación del karma, previos al salto evolutivo, hay herramientas que te llevan al perdón como restitución, por ejemplo, el oponopono, las constelaciones familiares y otros tipos de herramientas similares que están apareciendo ahora.

El dolor agudo te mete en el presente

El dolor agudo te mete en el presente. El dolor agudo te introduce totalmente en el presente. Eso es algo que quizá sea importante, porque es justamente el presente el territorio de la vida. Muchas veces estamos fuera del presente. En realidad, deberíamos decir, más que muchas veces, habitualmente. O sea, habitualmente estamos fuera del presente.
Quizá el cuerpo esté en el presente, pero el ser real o el ser espiritual esté en ocasiones en el pasado, peleándose con el pasado, o en el futuro, peleándose con el futuro, o peleándose consigo mismo, o peleándose con cualquier cosa o cualquier persona, porque está atrapado en algo que pasó en su infancia, como embrión o en otras vidas, y ni siquiera se da cuenta.
Por eso muchas veces el dolor, que es algo indeseado, evidentemente, te sumerge totalmente en el presente; te hace olvidar todas las demás circunstancias. Así se convierte en un momento catártico, de resurrección, porque hay una resurrección que consiste en entrar en el presente.