El color rojo en el Tzolkin expresa la realidad

El color rojo en el Tzolkin expresa la realidad. Pero la realidad tiene muchos niveles, que dependen de tu despertar y visión. Inicialmente las personas estamos en una realidad de autómatas, es decir, en una realidad reactiva, basada en competir para que no te falte, no te quiten, para defenderte y que no te pongan mala nota o te regañen.
Pero eso es solamente la realidad inicial. De alguna manera estamos aquí para descubrir otra realidad más allá de la realidad aparente y entonces el Tzolkin es un magnífico camino de aprendizaje para la otra realidad.

El color rojo nos informa de la realidad. Representa la realidad material y tiene dos formas de desvelar su misterio, una siguiendo el color rojo en los sellos y otra siguiendo el color rojo en las ondas. Los 20 sellos colocan al rojo en una determinada manera, dragón-serpiente-luna-caminante del cielo-tierra, pero en las ondas aparece de otra forma, dragón-caminante del cielo-serpiente-tierra-luna.

Seguir los sellos representa el trabajo personal, el primer despertar. Es la primera forma de acceder al Tzolkin, mientras que seguir las ondas es el segundo despertar.
El primer despertar te lleva a la cuarta dimensión; es el trabajo personal, individual. El segundo despertar, siguiendo las ondas, te lleva a la quinta dimensión, que ya es un trabajo grupal.

Primero la realidad aparece como algo personal, donde las personas están resolviendo los problemas, y luego está el segundo despertar, donde siempre hay una solución, que se encuentra gracias a otras personas que ayudan.
En ese segundo despertar te das cuenta de que muchas personas están dedicadas a ti. Aparentemente hacen otras cosas, otros trabajos. Aparentemente están haciendo su vida normal, pero en realidad para ti son extraordinariamente benéficas, incluso te das cuenta de que, por lo menos desde tu realidad, lo que hacen es ayudarte.
Eso te lleva a encontrar que estás en el grupo, y así encuentras la quinta dimensión.
Cuando encuentras a personas que te ayudan, pareciendo que es su tarea, estás en la cuarta dimensión, solo que quizá tu aun no lo sabes, porque subjetivamente no lo consideras. Es el equivalente de las hadas, los ángeles o la calabaza que se convierte en una carroza.

Cuando miras el COLOR ROJO desde la cuarta dimensión, como tu trabajo personal, lo primero que aparece es la solidaridad (dragón rojo). La definición de la realidad es solidaridad. Por eso el final de ese trabajo es reconocer que hay personas que te ayudan sin esperar nada. La realidad finalmente es alineación (tierra roja), que te convierte en un voluntario. Descubres que hay un lugar y una realidad; es como hablar del sitio de poder, que es cuando estás alineado con el corazón del cielo y eres un voluntario.
Esta es la forma en que aparecen los sellos.

Si queremos saber en qué consiste cada uno de estos sellos rojos, encontramos la familia, donde cada rojo explica en qué consiste la realidad. Cada color rojo está compuesto de algo blanco, algo azul y algo amarillo, que son los que componen su familia.

De esta forma, en la primera familia, familia Cardinal, el DRAGÓN ROJO consiste en el enlazador blanco, el mono azul y el guerrero amarillo. El dragón es la luz que toma forma. La luz es creadora y toma forma; la realidad visible está creada por la luz.
El rojo en este nivel contiene 3 elementos. El primero (ENLAZADOR), por el que al ver las cosas las puedes enlazar. La luz te permite unirte. Cuando ves algo, te diriges hacia ello. Si no ves, no puedes dirigirte hacia ello porque no puedes reconocer su existencia ni cómo ir hasta allí. Por eso la primera característica de la realidad es enlazar. La realidad es enlazadora y todo lo que aparece ante ti de alguna manera te ofrece esa posibilidad.
La luz crea las cosas y uno de sus componentes en este nivel es que puedes unirlas y enlazarlas. Ahí empieza un poco la vida, porque el deseo te conecta con algo que te hace moverte.

Otro componente de la realidad que crea la luz está basado en la alegría (MONO). Cuando estás en la oscuridad lo primero que sucede es que no sabes dónde estás porque no ves nada; no sabes lo que te rodea. La emoción que existe en ese estado no es la alegría. Si de repente te encuentras en un sitio oscuro, sin ver nada y sin saber cómo has llegado allí, lo que menos tienes es alegría. Pero la luz hace aparecer una realidad enlazadora, basada en la alegría.
Otro elemento de la luz es la expansión de la conciencia (GUERRERO). La luz es enlazadora, produce alegría y te forma, expandiendo la conciencia.
Es especialmente importante lo que aparece en la relación entre la realidad, color rojo, y el color azul, que es lo que llamamos antípoda, porque contiene algo que te lleva a tu centro, a tu despertar. Es una experiencia transformadora, que te transforma.
Vemos que la realidad de la luz une y expande, pero en su centro tiene algo que está asociado a la alegría, la recuperación de la inocencia y la sabiduría inmediata, que es lo expresado por el mono.

La energía femenina (vídeo)

La energía femenina (vídeo):
Por un lado relacionamos a la mujer con la luz cumpliendo una misión, que es el dragón, con la forma y con las cosas.
Por otro lado relacionamos a la mujer con la estrella, con la armonía y con la belleza. No solo porque quiera ponerse guapa, sino porque quiere que todo el entorno sea armónico y bello.
Por eso, estamos en el tiempo en que la mujer está ocupando y debe ocupar la primera fila de la humanidad, la frontera de la humanidad. El despertar de la humanidad es el despertar de la mujer, y los hombres, en este momento, cuando son clarividentes apoyan a la mujer y la favorecen, porque interiormente saben que es el tiempo adecuado para que esto suceda.
La misión de la luz es llevar al ser humano a la plenitud, al disfrute, al gozo supremo

La función de la familia Cardinal (vídeo de 22 minutos)

La función de la familia Cardinal (vídeo de 22 minutos)

El dragón es la luz que toma forma.
Merece la pena meditar en cómo todo lo que tiene forma es luz.

El Tzolkin, además de un calendario, se puede comparar con una biblioteca, donde hay muchos contenidos que puedes ir extrayendo.

La familia cardinal está formada por el dragón, el enlazador, el mono y el guerrero.
Es sustentadora y mantiene la coherencia. Da soporte para poder crear el quinto nivel

Dragón: saber quién eres, qué haces, hacia dónde te mueves, con qué cuentas

Dragon
EL SELLO DEL DRAGÓN (Extracto del Libro de los Sellos)

Dragón comienza la secuencia de los 20 sellos, de los 4 colores, de la familia del Dragón, del primer castillo, y Dragón 1 comienza la secuencia de 260 sellos que es el Tzolkin.
Cuando Dragón 1 comienza el Tzolkin, también da comienzo a la secuencia de los tonos y la secuencia de las ondas. El Dragón siempre es el primero de los sellos y como es rojo siempre es el primero de los colores, pero sólo es el tono 1 en la primera de las ondas.
Todas estas posiciones guardan contenidos conceptuales que son expresables en cualquier idioma, porque son para todos. Están puestos de manera que cualquier persona pueda encontrarlos, aunque sólo hable su lengua materna, sea la que sea, porque es para todos. Tzolkin habla a todos en su idioma.
Es importante encontrar estos contenidos para saber quién eres, qué haces, hacia dónde te mueves, con qué cuentas, qué te conviene considerar, donde encuentras sanación, e incluso cómo puedes sanar tu karma personal o familiar, encontrar tu maestría, tu dharma, tu paz, tu felicidad, tu sentido, tu sociedad, tu otro tu o tu otro yo.

LA PARTÍCULA DE DIOS:
El Dragón, como la luz entrando en la forma, se parece bastante a lo que los físicos teóricos llaman la partícula de Dios, Bosón W o Bosón de Higgs.
Esta teoría explica cómo las partículas inicialmente no tienen masa, y la adquieren como resultado de moverse en un campo que produce masa.
Esto es bastante parecido a lo que sucede con el Dragón. Decimos que la luz entra en la manifestación, y eso es el Dragón; otras veces decimos “entrando en la forma”. Está claro que la manifestación, la forma y la masa, que es la forma de las cosas en la manifestación, es lo mismo, porque la manifestación es que las cosas tienen un cuerpo.

LA ENERGÍA FEMENINA
La energía femenina aparece como manifestación de la energía de dimensiones superiores y Dragón, que ahora llaman partícula de Dios, como algo que necesita ser reconocido, respetado y sobre todo integrado, porque esa energía de dimensiones superiores es energía ascensional pura y maravillosa.
Hay dos cosas asociadas a la mujer que son fundamentales en el Dragón: dar a luz, porque el Dragón es el oculto del Sol, pero también te lleva en un viaje del 1 al 20 hasta el Sol; y romper aguas, o sea nacer.
El Dragón presenta a lo que llamamos energía femenina como la luz, solo que sin darte cuenta.

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Es necesario hablar del dragón, porque estamos en el siglo XXI.

Es necesario hablar del dragón, porque estamos en el siglo XXI.
Es necesario hablar del dragón, es decir, hablar de la luz, y de forma especial de la luz que se transforma en materia y adopta una forma para dialogar contigo, conmigo, con cualquier persona, despertando el arquetipo humano en cada persona.

Que el momento es idóneo viene expresado por la sincronía que aparece en la transformación del 20 en el 21. Sea lo que sea cada una de las unidades, han transcurrido 20 y ahora comienza el 20+1.
Si el máximo es 20, quiere decir que hemos completado una totalidad y estamos en la segunda presentación del primer uno.

¿De qué estamos hablando? Esto puede ser un galimatías sin sentido excepto cuando nos situamos en el código del Tzolkin, donde la totalidad está expresada a través de 20 sellos, y cuando acaban comienzan de nuevo con el 1. La nueva presentación del 1 siempre es un 21.

Los siglos como grupos de 100 años no pertenecen al Tzolkin, pero son una medida. Podemos establecer una equivalencia entre las medidas del tiempo común y el Tzolkin, algo que es importante porque el Tzolkin también pertenece al acervo común, ofreciendo la posibilidad de expandir la conciencia desde lo común.
Incluso, si la expansión de la conciencia se realiza fuera de lo común con criterios localistas, en esa expansión llega a lo común, porque la expansión de la conciencia del ser humano siempre conduce al encuentro de lo común, de lo que une, de aquello donde “tú eres yo” y “yo soy tú”.
Esa es la expansión de la conciencia, de tal manera que el Tzolkin, aun partiendo de un concepto local, se dirige a lo común y expresa lo común.

De esta manera podemos decir que en esta unidad, que es el siglo, cuando la agrupamos con el criterio del código Tzolkin de 20 en 20, se produce lo mismo que con otros nombres, como mono, águila, etc., sea el que sea el nombre que le pongamos a la unidad.
Ahora mismo hemos vivido la finalización del primer grupo de 20, a partir de algo que se ha considerado 1 y que en realidad es el inicio de la conciencia de lo común, y estamos en el 21.
Han pasado los 20 primeros, y ahora estamos repitiendo por segunda vez el primero. Ese lugar se denomina dragón, cuya traducción es luz que entra en la forma, pasando de su estado inmaterial al material y tomando una forma para dialogar contigo.

Por eso es un momento adecuado para dirigirse hacia esa luz y tratar de comprenderla. Entonces, vemos que la comprensión de esa luz siguiendo el código Tzolkin tiene varias rutas o caminos, que siempre son de confluencia, y una de ellas es leer todos los sellos que aparecen con el mismo color que el dragón.

La luz a través de lo rojo aparece primero como una expresión de la dimensión de la luz, que decide tomar un cuerpo material y entrar en el mundo de la forma, creando forma para establecer un diálogo contigo. Está cumpliendo una misión; es luz que cumple una misión.

La segunda vez que aparece el color rojo es como serpiente, y entonces la serpiente es tu propia luz. Es kundalini como energía luminosa.
La luz tomando forma también eres tú. Cuando tu kundalini como luz se despierta y contacta con la luz primigenia e inmaterial se despierta esa luz, suponiendo una iluminación y una expansión de la conciencia.
Primero está la luz cumpliendo una misión, procedente de dimensiones superiores, y en segundo lugar te dice que esa luz está en ti; eres tú. Tú eres luz.

En tercer lugar, te dice que esa luz que está en ti es emoción. Es muy importante asociar la luz con la emoción.
La tercera vez que aparece el rojo es con el sello de la luna, que reconocemos como agua y como expresión de lo óptimo en el cielo, porque la onda de la luna es la que inicia el castillo verde.
Entonces, la luz toma forma para dialogar contigo, la luz está dentro de ti, pero también la luz como emoción te introduce en el cielo.
Es necesario reconocer la luz, a través del reconocimiento de la emoción, honrándola, respetándola, escuchándola, sin tratar de huir de ella ni manipularla, porque la emoción te lleva al cielo.

La cuarta forma de la luz aparece como el caminante del cielo, y entonces te expresa a ti.
Si has entrado en el cielo como serpiente verás luz; tu kundalini es luz. Cuando honras, escuchas y respetas la emoción, entras en el cielo y te conviertes en un caminante del cielo.
La presentación del caminante del cielo está hablando de la transformación del cuerpo. Se establece un cuerpo de gozo o cuerpo celeste.

La siguiente presentación es el voluntario, la tierra. Ese cuerpo de gozo que expresa el caminante del cielo en la siguiente presentación de la luz a través de lo rojo aparece como tierra, que es donde estás alineado con el corazón del cielo de forma voluntaria.
Eres un voluntario para traducir y sentir desde el corazón del cielo. El caminante del cielo es la fase intermedia en la que alineas tu corazón con el corazón del cielo, que es lo que traduce la tierra, y eso lo haces de forma voluntaria.

La luz es una alineación con el corazón del cielo. Toda la luz. De modo que lo que llamamos luz como efecto lumínico es similar a conectar con el corazón amoroso, en el interior profundo de la luz.

Todas las personas existen por un designio de amor, porque solamente el amor crea la realidad

juncos small
LA FAMILIA DEL DRAGÓN: Enlazador de Mundos, Mono, Guerrero

En este Tzolkin, que es descriptivo de las características del ser humano, el primer sello y concepto que aparece es el que José Arguelles llama dragón, que traducimos por solidaridad y energía femenina.
La solidaridad es la conciencia que te une al grupo, a las cosas y a la realidad; te une profundamente a lo que sustenta la vida. Esa conciencia de inclusión y unión es fundamental, y en parte es una iluminación.

En alguna secuencia de entrada al Tzolkin puede ser el primer peldaño o primera iluminación el sentirte unido a todo lo que existe, a todas las personas, a la vida y a cualquier cosa que sustenta la vida.
Eso da sentido a la solidaridad. Lo contrario expresaría una actitud no solidaria, traduciendo aislamiento, sin unión o vínculo a nada.

Otro de los contenidos del dragón es la energía femenina, que también traduce la solidaridad. La energía femenina, a través de la aportación del dos, completa al uno. Por eso es una expresión de la unión, que se traduce cuando aparece lo blanco en el mundo emocional.
Si la solidaridad no expresa también el sentimiento de unión, no es solidaridad.

La solidaridad también expresa la energía maternal, ya que donde has aprendido esa solidaridad y ese sentirte unido, es en la vivencia con la madre, en esa unión inicial. La primera parte de la encarnación sucede en unión a la madre, aprendiendo justamente la solidaridad, con un contenido de unión sólida. Estás sólidamente unido a tu madre, aprendiendo también la solidaridad.
Nadie está solo. Siempre el estar solo consiste en la presencia donde concurren varios. Esto puede parecer extraño y llevado a un extremo expresa enfermedad, la ruptura de la personalidad, la psicosis, la esquizofrenia y todo este tipo de roturas donde pueden aparecer varios personajes, pues eso enferma, pero simplemente dentro de cada persona hay muchos.

Una de las cosas que es importante a través del concepto de la energía femenina, que se aprende sobre todo a través del amor que recibes primero de tus padres y de tu entorno, es a escuchar tu interior, porque cuando expresas tu interior como un niño, no eres rechazado, menospreciado ni reprimido, sino escuchado y valorado. Te das cuenta de que dentro de ti hay algo que es importante. Te das cuenta incluso sin palabras, inconscientemente, de que eres valorado. Cuando propones algo y quieres algo, eres escuchado.
La solidaridad y la energía femenina expresan la primera iluminación consciente, pero también la primera vivencia del niño, que es ser acogido y formar parte de ese uno con la madre, siendo escuchado. Eso que vives como niño, bebé sin palabras, luego lo vives como iluminación, y esa es la solidaridad del dragón.

El color rojo en ese nivel está expresado por la vivencia de pertenencia a un grupo donde eres escuchado, que te lleva a encontrar que lo que sientes por dentro es importante, y te impulsa de forma expandida a crear la sociedad de la estrella. Eso es el rojo.
La vivencia del dragón tiene una expansión a través de lo que llamamos en este Tzolkin la familia. Eso se traduce a nivel emocional por el ENLAZADOR.
El dragón, cuando está traducido a la emoción es un enlazador de mundos, es decir enlaza dimensiones y personas. La solidaridad no rechaza a las personas, sino que las escucha, las siente y las vive. Toda vivencia del enlazador es una experiencia de la solidaridad, traduciendo la parte emocional del agua.
Esa forma de enlazar con lo desconocido, con dimensiones superiores maravillosas o con personas, está traducido también al nivel azul, MONO, al actuar de forma desinhibida en el presente. Cuando aparece algo desconocido te atreves a experimentarlo, a tocarlo, a sentirlo, a interactuar. El interactuar con las cosas es enlazar con las cosas.

Cuando estás enlazando desde la solidaridad, cualquier cosa nueva que aparece eres tu, forma parte de ti y está incluida. Esto tiene una traducción porque es una vivencia que contiene alegría e inocencia. Ese enlazamiento que se produce a través de la experimentación contiene y amplía la sabiduría y refuerza la solidaridad y la unión con todo. Cuando ignoras algo o alguien, no estás unido.
El deseo de conocer y de experimentar es algo que incluso sin saberlo refuerza la unidad, la unión. Todo lo que es conocido está unido e integrado. La experimentación es una fuerza solidaria porque integra; es una fuerza enlazadora, porque une. Eso es color amarillo y expansión; la expansión que está dentro de ti. Cuando no quieres conocer algo, huyes de ello, pero el GUERRERO no huye de nada. Se expande en todas las direcciones porque tiene esa iluminación inicial de estar unido a la realidad y saber que la realidad quiere que la conozcas y que te expandas al conocerla.

El dragón es de color rojo y el primer sello que aparece en el Tzolkin, dando fundamento a todo el Tzolkin desde la perspectiva de crear una realidad, que está interiorizada en todas las personas de forma consciente o inconsciente, en unas en un sentido positivo porque se sienten unidos, y en otras porque en algún nivel no se sienten unidos sino aislados y solos.
Cuando prevalece la sensación de aislamiento y de soledad, es necesario encontrar y reforzar esa iluminación que no se ha vivido inicialmente, por ejemplo al no haber sido deseado.
Hay que decir que eso solo sucede en niveles superficiales, porque en niveles profundos, incluso en caso de error o violación, no es así.
Todas las personas existen por un designio de amor, porque solamente el amor crea la realidad. El amor es la fuerza que crea la vida en todas sus dimensiones.
En las personas que se produce ese hueco, su tarea es ahondar hasta conectar con el nivel donde se encuentra el amor, de forma tal que crea realidad.

Muchas personas que nacen como no deseadas y actualizan su situación estando aisladas, en realidad puede ser que un día se den cuenta de que son ángeles o viajeros dimensionales que vienen a encontrar a una persona que está totalmente perdida, en esa desconexión con la fuerza del amor.
A través de sus vivencias, siendo similar a una persona totalmente perdida, pueden conectar con ella, porque para entrar en un lugar lleno de excrementos a buscar una persona que está ahí, tienes que llenarte de excrementos. La diferencia está en que tienes la conciencia por la que te conectas con las dimensiones del amor y sabes lo que estás haciendo, y la otra persona está en el mismo sitio pero no lo sabe.
Por eso muchas veces suceden cosas sobre todo extremas, manifestando una misión. Personas que se encuentran sumergidas, de repente despiertan su misión.
Todas las personas que se encuentran ahí están cumpliendo la misión de mostrar el amor en las condiciones más adversas. Ese es un trabajo extremo de la luz, adentrarse en las simas profundas.
Esas simas son hechizos o realidades falsas, aunque estén fuertemente constituidas.

Lo que llamamos familia en realidad es el mismo sello. El dragón es enlazador; es un mono que produce el nuevo nacimiento como el mono, enlazando con lo nuevo a través de las vivencias, siendo ese enlazamiento una expansión de la conciencia.
Los 4 sellos significan lo mismo. Conviene que las personas que nacen con estos sellos unifiquen su criterio, sabiendo que la forma de ser dragón es ser todos y la forma de ser guerrero es ser todos.

Toda esta familia está hablando de un nivel inicial, previo a lo óptimo. Está indicando el lugar donde la luz y la oscuridad están confrontándose. Por eso está el guerrero.
Todo este territorio está traducido, en el lenguaje del ADN, por el Uracilo, que es ARN pero no ADN. Es previo. Tiene su misión, es mensajero, atrae cosas e inicia cosas, pero no forma parte de la estructura que contiene la información personal.
Por eso, es una de las formas en que te puedes acercar al origen, a la fuente y a lo que sustenta la vida.

El surgimiento de la materia y de la forma se expresa con los símbolos del sol y el dragón unidos

juncos en río
El mecanismo de Higgs es el proceso que da masa a las partículas elementales. Esta es una frase aceptada por los que gustan de llamarse científicos y que está explicando el surgimiento de la masa a partir de algo que no tiene masa.
Si decimos que el mecanismo de Higgs es el proceso que aporta masa y que hace aparecer como masa a las partículas elementales, estamos diciendo que hay partículas elementales en un momento que aún no tienen masa.

El mecanismo de Higgs, que da masa a las partículas elementales, también puede ser denominado mecanismo de Brout–Englert–Higgs o mecanismo de Englert–Brout–Higgs–Guralnik–Hagen–Kibble.
Palabras, maravillosas palabras, bonitas, encantadoras y cautivadoras palabras. Pero, ¿qué estamos diciendo? Algo que denominamos mecanismo de Higgs, o mecanismo de Higgs…. y todas esas palabras, sirve para explicar que de repente aparezca masa donde antes no había.
Había algo, consideramos que hay partículas elementales, pero no había.

El surgimiento de la materia y de la forma, porque la masa está asociada a la forma, es lo que en el Tzolkin se expresa con los símbolos del sol y el dragón unidos: el sol, que es la luz-no forma y está en lo oculto, y el dragón, que es forma y materia, y adopta el color rojo.
El mecanismo de Higgs es cómo toma forma la no forma.

Pero todos estos procesos de símbolos que se expresan con palabras requieren conciencia. Podemos estar utilizando palabras como “Englert–Brout–Higgs–Guralnik–Hagen–Kibble”, sin estar diciendo nada, salvo que alguien diga “sí, a Guralnik le conozco yo, vive debajo de mi casa y le veo todas las mañanas jugar al tenis”. Pero si no, simplemente son palabras y quizá muchas veces algo parecido a lo que hacen los pavos reales.

El Tzolkin tipo comienza con el dragón rojo, es decir, la materia. Pero el Tzolkin no es un plano, sino algo circular, por lo que podemos ver lo que hay antes de empezar a ver, que es el sol.
El sol está donde todavía no estamos viendo, y lo primero que vemos es el dragón. Esto es similar al mecanismo de Higgs: la aparición de lo rojo y en lo oculto lo amarillo, la luz.

Podríamos decir que hablar del dragón es similar a hablar del Bosón de Higgs cuando ni siquiera Higgs podía sospechar que existiese Higgs, o hablar del bosón de Higgs antes de que se conocieran los bosones. Cuando no se tenían esos conceptos también se podía hablar de ellos, solo que de otra manera.

Tenemos el ejemplo de los sofismas, concretamente el expresado por Zenón, donde expresa que es imposible que una persona, aunque vaya más deprisa, atrape a algo que se mueva más despacio, simplemente porque es un sofisma o un espejismo.
Cuando el rápido llega donde se encuentra el lento, el lento se ha marchado y ya no se encuentra ahí. En una segunda operación, el rápido llega donde estaba el lento, pero el lento también ha andado un poquito y no se encuentra ahí. Entonces nunca coinciden.

Eso se puede construir con la utilización de las palabras, pero no está expresando algo real. Está adentrándose en otra realidad. De la misma manera, cuando estamos hablando de las partículas subatómicas, el exceso de profesionalidad te impide una forma de ver. Vas detrás de unos conceptos, que tienen que enlazar con otros, y entonces el rápido nunca alcanza al lento.

La mujer se expande al escuchar su sabiduría interior y cumplir su misión

Hay una sabiduría interna en la mujer, que la introduce cuando actúa desde su integridad en un “hacer” sagrado. El conflicto proviene de la negación de esa resonancia interior de la energía femenina, que impide precisamente ese hacer sagrado.

En estos tiempos, que nos gusta llamar del espíritu santo, se trata de poder hablar en todas las lenguas para poder entender a todas las personas, porque las lenguas y las culturas son fronteras. El espíritu santo no tiene fronteras y por eso traduce a la sociedad de la estrella.

En el taoísmo, la mujer es yin y el hombre es yang, la tierra es ying y el cielo es yang.
En el código Tzolkin la tierra y lo sólido es lo rojo. Por eso el dragón expresa la energía femenina. El dragón, que es la energía femenina, es también la luz entrando en la forma, pero para cumplir una misión, no para ser un objeto propiedad de nadie.

En los sólidos platónicos lo rojo es el cubo y corresponde al momento en que las partículas están muy unidas.
En el código Tzolkin lo rojo está unido a lo amarillo, ya que los sellos rojos y los amarillos son ocultos entre sí, y lo oculto expresa una realidad unida. Lo visible, que es lo rojo, tiene una realidad oculta que está expresada por lo amarillo.
También lo rojo es inicio y lo amarillo maduración.
Lo amarillo vuelve a conectar con el contenido expresado en lo rojo como luz que entra en la forma para cumplir una misión, porque como expansión expresa el momento del cumplimiento de la misión.

Lo rojo y lo amarillo expresan conjuntamente la energía femenina, solo que en dos etapas diferentes.
Si lo rojo-amarillo representa la tierra y la energía femenina, lo blanco y lo azul representaría lo masculino y lo yang.

Actualmente vemos que la mujer está constreñida, dominada, o sea no expandida, en la mayor parte de las sociedades. Y en las sociedades donde está más expandida, solo es así desde hace relativamente poco tiempo, porque realmente no es que se haya expandido totalmente, sino que se está expandiendo.

Así, el color blanco, que representa el agua y por tanto la emoción, y el azul, que representa el tiempo, la conciencia y el fuego, corresponderían al hombre.
Parece coincidente encontrar en lo azul, si lo consideramos como fuego, o por lo menos como calor, lo yang, y entonces considerarlo también como el hombre.
Pero el agua no parece coincidir como expresión de lo yang, y la expansión y el aire del amarillo tampoco parecen coincidir con el yin. Sin embargo estos conceptos son relativos; algo puede ser yang en un contexto y ying en otro.

Aquí estamos utilizando únicamente el concepto de tierra, y solo situamos a la energía femenina como rojo. Lo rojo es más yin que todo lo demás, y nos sirve para considerar a la luz tomando forma como expresión de la energía femenina y de lo sólido, conteniendo en su interior un conocimiento, o sea una sabiduría que es la misión para la que ha tomado forma y que busca expandirse, porque esa expansión es el cumplimiento de la misión, y por tanto indica un regreso, cumplida la misión, al origen.
Por eso, esa expansión contiene el fruto de esa sabiduría, que es una elevación dimensional de toda la humanidad.

La parte donde aparece el hombre ya no estaría en este cumplimiento, en esta luz que toma forma para cumplir una misión, sino que estaría asociada a la conciencia, es decir a lo azul, y también a lo blanco, es decir, a la emoción.
Mientras la mujer se está expandiendo al escuchar su sabiduría interior y cumplir su misión, que como tal misión es un hacer sagrado, la parte masculina se despierta en la conciencia, o sea en el tiempo de la oportunidad, que es un tiempo diferente del de ganar dinero, colocarse o conseguir trofeos, y viene asociado con el descubrimiento de la emoción, o sea del agua.

Pero el agua también expresa a la mujer. Podemos dividir los cuatro colores en la parte femenina del rojo y del blanco y la parte masculina del azul y el amarillo.
De la misma manera que la mujer necesita expandirse haciendo desde lo sagrado, porque el hacer supone algo en el mundo de la materia, el hombre necesita encontrar aquello que complementa su azul, que es la emoción.
Así como las mujeres están reprimidas en la realidad sólida y necesitan expandirse, los hombres suelen estar reprimidos en su parte emocional, que en general la desconocen, y lo que necesitan es reconectar con ella.
Ahí es donde las mujeres son maestras, y su hacer sagrado consiste en introducir al hombre en la emoción. Pero eso no lo puede hacer en estos momentos no ocupando su espacio, sino ocupando físicamente su espacio; no siendo invisibles, sino en lo rojo.

Muchos hombres, en las sociedades cuyas leyes ya no son restrictivas con la mujer, quisieran ser solidarios y favorecer la expansión de la mujer.
Es imprescindible eliminar las leyes restrictivas pero más aun las conductas no escritas de dominación. De modo que no solo es necesario que haya leyes “favorables”, ya que las leyes normalmente están hechas para ser incumplidas. Hay una parte vibracional, que si no sucede no hay ley que valga.
La forma en que los hombres, en estos lugares donde las leyes ya son “favorables” a la mujer, pueden colaborar con la expansión de la mujer, es escuchando sus emociones, viviendo sus emociones y escuchando a las mujeres concretas con las que dialogan en momentos concretos.
Cuando un hombre escucha conscientemente la sabiduría de una mujer, permite la expansión del arquetipo femenino, que no es más que la luz que ha adoptado una forma para cumplir una misión.
Da igual qué aspecto o qué jerarquía tenga esa mujer. Para muchos hombres escuchar a una mujer HOY puede ser como escuchar a su ángel y el comienzo de otro mundo posible para todos.

El mono rompe con la lealtad a la tristeza familiar. El mono es maravilloso.

El mono rompe con la lealtad a la tristeza familiar. El mono es maravilloso.
El mono rompe con la lealtad al sentimiento de carencia.
El mono 1, en el centro del Tzolkin restaura la conexión con el espejo interior donde se asoma Dios. Sí, el mono es maravilloso.
El mono 1, como perro transcendente, es maravilloso.

Sí, claro, el mono también es dragón, o sea solidaridad, o sea luz cumpliendo una misión en la forma. El mono es la tercera transmutación del dragón, o sea de la solidaridad.
La alegría, la inocencia y la sabiduría del osar son expresión de la solidaridad y parte de la misión de la luz entrando a formar la materia para cumplir una misión.

Proponemos romper con la fidelidad aprendida a conservar ofensas o con la necesidad aprendida de parecer importantes tras una apariencia.
Proponemos romper con la fidelidad a unirse acosando al chivo expiatorio.
Proponemos abandonar la fidelidad a creerse seguro tras la riqueza, a las caras serias, a los gestos graves, explorarando el perdón, el gracias y el te amo, y también “se que me perdonas”, “se que te alegras”, “se que me amas”.