Conectar con el agua es fundamental en este momento

Conectar con el agua es fundamental en este momento, que viene definido, desde la sabiduría de los mayas ancestrales, conocedores del tiempo y de los tiempos, y de cómo viajar y moverse en las líneas del tiempo, como agua cósmica. Es un momento favorable para conectar con el agua cósmica, que también es la forma en que el agua despierta tu trascendencia.

Es un momento favorable para conectar con tu agua, que está dentro de ti, aunque la desconoces. Quizá creemos que el agua sirve para beber, limpiarse, regar los cultivos, para bañarse, poner un negocio al lado de una playa o una piscina y hacerte rico. Pero no, el agua es cósmica y viene de más allá del sol, y también está dentro de ti.
Gran parte de ti es agua cósmica y no tiene nada que ver con los dólares, los bancos, los políticos, los pobres, los ricos, las enfermedades, las bombas atómicas o los coches, con nada de todo eso.

Este es un año, y por tanto un momento, favorable para conectar con el agua cósmica, es decir para conocerte, descubrirte y encontrarte. Los mayas sitúan este tiempo como luna y le dan un valor rojo. Están hablando de la luna, que es algo que está arriba, y cuando le dan el color rojo están diciendo que aparece una nueva realidad. El color rojo es como la materialización, que es algo más que la materia, porque en este caso está hablando de la materialización de lo elevado, de lo de arriba.
La luna es el inicio de lo óptimo; es la materialización de lo óptimo, del cielo, pero no del cielo de los aviones, sino del de las maravillas y los seres celestes. Por eso aparece como rojo.

En realidad, el agua viene descrita como aquello que contiene y sustenta empatía, como expresa el espejo. Y por aquello que contiene y expresa el conocimiento de la realidad más allá de la apariencia, como expresa el mago, que también es el que se adentra en el inframundo para llevar luz. Por eso una de las cualidades del agua es que hace aparecer la luz en medio del sufrimiento.
También el agua aparece como amor incondicional y también como aquello que te permite conectar con dimensiones superiores, como está expresado por el cimi, el enlazador de mundos.
Pero, y eso también es importante, el agua es la palabra. Por eso en este momento es importante encontrar y conectar con ese agua cósmica, que es el que va a permitir que tu palabra sea amorosa, maravillosa, exprese empatía e incondicionalidad y sea luz en la oscuridad.

Este es un momento favorable para limpiar el agua, que no representa solamente emociones de tercera o cuarta dimensión, sino que es el conocimiento de la misión, de quién eres y por qué estás aquí; el conocimiento de qué tienes que hacer en el inframundo, que es aquí, produciendo elevación.
Es importante limpiar el agua porque es importante limpiar tu agua, para que aparezca el agua hexagonal, el agua limpia del que nos habla Masaru Emoto. Gracias Masaru, gracias Emoto.

Cuando tu agua personal y de tu cuerpo cristaliza en forma hexagonal se produce un crecimiento, y una parte de ti se asienta en otra dimensión, en la dimensión donde el agua se eleva de forma invisible. Parte de ti entra en lo invisible. Tu cuerpo es visible pero parte de ti está en algo que tú conoces pero no se ve, y encuentras gran bendición para ti, que se transfiere a todo tu linaje y finalmente al arquetipo del ser humano.

Es un momento maravilloso para entrar bailando y cantando en aquello que hay más allá de la apariencia; es un momento para conectar con María Magdalena y contar lo que ves.
Gracias y bendición.

El agua vuela. El águila también vuela. Pero el agua no ha aprendido a volar del águila

El agua vuela. El águila también vuela. Pero el agua no ha aprendido a volar del águila, porque el agua en las nubes volaba ya antes de que hubiera águilas. Si alguien ha aprendido, sería el águila del agua.

Una de las cosas que caracterizan al águila es su vuelo en picado. Pero el agua también hace de forma extraordinaria y maravillosa un vuelo en picado cuando llueve. Sin embargo, el agua no ha aprendido del águila, ya que sabía volar en picado antes de que hubiera águilas.
El águila sabe elevar el vuelo y despegarse de la tierra, pero el agua también sabe elevarse, solo que no lo vemos. En eso se diferencia del águila; el agua sabe dejarse ver y sabe hacerse invisible.

El agua forma parte del ser humano. También forma parte de la tierra. Todas las rocas son óxidos. Es el resultado de la combinación del agua con un metal. El agua sabe elevarse, sabe volar, sabe descender y también sabe moverse en los ríos a través de la tierra.
Quizá la serpiente emplumada, ese personaje mítico que sabe elevarse, descender y moverse por la tierra, que también es la kundalini, sea el agua.
Quizá el agua, que también está en ti -por eso es importante conectar con tu agua-, sea una formulación de la serpiente emplumada. Este es un maravilloso momento para conectar con tu serpiente emplumada, con tu agua, con tu emoción, para que te lleve al cielo, porque el agua viene de más allá del sol.

Podemos relacionar al águila con un animal solar y decir que entonces se eleva más alto que el agua, pero en realidad el agua viene de más allá del sol.

Hay una serpiente emplumada que se mueve en la dimensión del ver, pero hay una serpiente emplumada que se adentra en la invisibilidad, porque sale totalmente de esta dimensión.

La tierra conoce más la luz que el propio sol (vídeo)

La tierra conoce más la luz que el propio sol (vídeo)
La tierra la vemos opaca. Parece no contener luz, no conocer la luz, sobre todo si la comparamos con el sol. El sol emite luz y la tierra aparece como opaca, sin luz.
Sin embargo la tierra es polvo de estrellas, polvo de supernova, que ha ido oxidándose por la acción del agua, que viene más allá del sol.
Todo esto pertenece a una visión diferente a la que nos podría sugerir lo que vemos.
Estamos diciendo que la tierra conoce más de la luz que el sol.
El plasma de las estrellas es la quinta presentación de la materia, el quinto elemento, después de la tierra, el agua, el fuego y el gas.
La tierra es polvo de supernova y conoce la dimensión de la supernova. La tierra es igual que el sol, pero antes.
Después llega el agua, desde más allá del sol. Es importante conectar con el agua, es decir con las emociones, a nivel evolutivo.
El agua está dentro de cada ser humano, y es necesario reconocerla y escucharla. El agua se mueve con otro ritmos distintos.
Estamos ahora ante momento de recogimiento e interiorización.

El agua no es creada, sino que está de manera primigenia

En la tradición que da origen a la era común y que precisamente por mostrar lo común que une a todas las personas, o sea a todos los grupos étnicos, culturas y sociedades, también da sustento al in lak’ech, o sea al reconocimiento de que “yo soy otro tú, tú eres otro yo”, el agua no es creada sino que está de manera primigenia. Sin embargo, sí es creada la luz.

La era común hace referencia al padre común, que bien puede ser padre-madre común, expresado con el mantra “padre nuestro”. Tiene su raíz, origen y expresión a través de la Torá, o sea la biblia, en su momento inicial. Ahí vemos que el agua no es creada; no es llamada a la existencia, porque era y estaba. Sin embargo, dijo Dios “hágase la luz” y la luz se hizo en el primer día.

Esto está hablando del color blanco del Tzolkin, que es el agua y también las emociones, y cómo sobre la emoción ya pre-existente, sobre ese agua que efectivamente también dice la Nasa que viene de más allá del sol, o sea de más allá de la luz, hay un momento donde se “hace” la luz.
La aparición de la luz establece un orden, situando un agua y unas emociones en un lugar fuera de la luz, arriba y más allá, y otro agua en la luz, acá, tan abajo como estés tú.

La pre-existencia del agua, ya que es anterior a la luz, y la in-creación del agua, o sea la no creación, le conceden la cualidad de unir realidades y dimensiones diferentes. Une lo que está en la luz con lo que no está en la luz, lo que está en lo atemporal con lo que está en lo temporal, y se presenta como una emanación de lo que “ES siendo”.
Lo importante es que está dentro de ti y que tú eres mayoritariamente agua. Por eso es interesante dialogar con el Tzolkin y considerar qué dice acerca del agua y de ti, es decir dónde se sitúa lo blanco en tu onda personal, en la onda de tu oculto, en tu psicrono, en tu onda resonante o en cualquier sitio que conozcas.

Los árboles y las rocas son los guardianes de los caminos

Los árboles son los guardianes de los caminos; los árboles y las rocas.
Las rocas concentran la luz y forman los relieves de las cosas. También la arena es roca triturada y desmenuzada. Es luz cumpliendo una misión, así como los árboles son agua, acompañando en la misión.
Aunque en realidad los árboles están expresando una forma de enamoramiento entre el agua y la luz; enamoramiento que va a producir múltiples hijos y expansiones amorosas.

El árbol, en su penetración amorosa en la tierra, también muestra esa fuerza que tiende a unir. La tierra, al unir, libera parte de su ser en la forma del árbol, de la misma manera que el encuentro amoroso libera una vibración.
El amor entre dos personas tiene una forma y también una vibración, que es una expansión armónica y armoniosa de un mundo donde todo es bello, porque en el mundo donde la existencia es el amor, todo es bello, y cualquier nivel de amor entre dos personas, ya sea amistoso, incondicional, paternal, filial o de pareja real, libera una vibración.
Nosotros no lo vemos, pero si pudiéramos verlo tendría una forma similar a los árboles y a la vegetación que adorna la tierra, que es fértil al mismo tiempo porque es nutritiva.

Por eso, en el tiempo en que estamos es importante mirar a los árboles desde el espíritu, a las montañas desde el espíritu, a los cursos de agua desde el espíritu, porque en todo hay muestras del amor, muestras sanadoras.

Es importante encontrar la similitud entre el humano y el árbol, porque el árbol es un maestro, en el moverse, en el tiempo, en la comunicación, incluso en relación al agua

Las plantas, o sea los árboles, esos monolitos, se nutren de luz solar. También las personas, o sea los seres humanos, se nutren de luz, y además es importante hacerlo.
Que las plantas se nutren de la luz del sol está claro. Que los seres humanos se nutren de la luz del sol quizá no está tan claro, porque se puede pensar que los seres humanos solamente se nutren de productos envasados, pero no. Es quizá importante, en un momento en que la vibración del día pulsa en la vibración de la semilla, reconocer la relación amorosa que sostiene la vida entre la semilla, el sol y el ser humano.

La onda del sol en sentido fluyente va a transformarse en forma transcendente en el humano, humano 13, y entonces la semilla aparece como dándole fuerza al propósito del sol.
Pero en sentido inverso, o sea cuando lo que está transcurriendo es la onda del oculto, algo que se inicia en la realidad transcendente del ser humano, vulgarmente humano 13, se está dirigiendo en lo oculto hacia la emergencia del sol, de la luz. Todas las transformaciones que se mueven en lo oculto, es decir más allá de la lógica, actúan poniendo en marcha fuerzas telepáticas, porque son totalmente transcendentes.

Por eso es importante encontrar la similitud entre el humano y el árbol, porque el árbol es un maestro, en el moverse, en el tiempo, en la comunicación, incluso en relación al agua.
En realidad el árbol es un maestro enlazador, o sea lo mismo que un humano transcendente.
Por eso es tan importante adentrarse en la onda del mago, porque el mago es el mago del agua.
Muchas veces desde lo masculino quisiéramos vivir en un mundo donde la mujer fuese reconocida. Quisiéramos hacerlo a veces desde las leyes, pero solamente la mujer dueña del agua puede recobrar en la conciencia su lugar cuando el hombre se transforma en un mago del agua, porque entonces la mujer ocupa su lugar celeste, ya que el agua es celeste cuando es luminosa.

Por eso la onda del mago, que transcurre en el primer castillo está asociada con la onda del águila en el quinto, o sea ver la maravilla.
Quizá no necesitamos leyes, o sea órdenes, que siempre te mandan a la sumisión y no a la libertad, que es lo propio del humano, y como máximo cuando están muy interiorizadas, a la máquina, sino encontrar ese momento donde el humano es transcendente, que para nosotros sabemos que está traduciendo la puerta al castillo verde como luna 1, donde el agua ya es celeste y expresa lo óptimo.
O sea, menos leyes y más corazón.