Encuentro online con el Tzolkin 8/5/2018 (vídeo). Documentación encuentro 15/5: Los sellos

Encuentro online con el Tzolkin 8/5/2018: Introducción al Tzolkin (vídeo)

Martes 15 mayo: Los sellos

INTRODUCCIÓN A LOS SELLOS
Los SELLOS son arquetipos, ideogramas, ideas, símbolos, anagramas o como los queramos denominar. Son 20, pero al mismo tiempo son uno. Es decir, se pueden considerar por separado, pero en realidad son veinte aspectos de una sola realidad.
En el símbolo hay una onda de forma, que despliega la realidad del sello, pero no es una energía “pensamiento”, sino una energía “emoción”.

En la presentación de los sellos del 1 al 20 se pueden tomar los sellos de uno en uno y encontrar que cada uno tiene un contenido individual y propio, que es el que le conviene a la persona encontrar asociado a su fecha natal, para reconocerse. Reconocerse es básicamente la primera tarea, y ya supone muchas veces modificaciones sobre ti.
Por un lado pueden representar la totalidad de la vida, de la creación, pero también pueden representar al ser humano en su totalidad. Y representar así veinte aspectos del ser humano pero con vocación de representar la totalidad.
En esta aproximación a la totalidad, no es la lógica la que nos lleva al encuentro, sino más bien la sorpresa, lo que te asalta, lo repentino, la asociación de ideas que te sugiere algo. Hay 20 resonancias que van a hacer que desde ti salga de forma creativa todo el conocimiento que ya está dentro.
Al mirar un sello te está diciendo algo, incluso aunque no te des cuenta, de forma similar a la publicidad, que utiliza anagramas y símbolos.
Una característica importante de los sellos es que permiten la apertura a las sincronías, que como dice la real academia de la lengua es la coincidencia de hechos o fenómenos en el tiempo, algo que podrá ser percibido por las personas que comiencen a profundizar en el Tzolkin, asociado a la apertura de conciencia. Estas sincronías están más relacionadas con los sellos que con las palabras.
La secuencia de veinte sellos es una secuencia numerológica, ya que se utiliza para contar años, meses, periodos de tiempo, con un valor similar al que nosotros le damos a los números del uno al veinte. Nosotros tenemos diez guarismos, y ellos tenían veinte.

EL ANÁLISIS DE LOS SELLOS:
El Tzolkin habla acerca de los sellos en varias direcciones y en distintos niveles. No es una sola cosa.
Hay información como sello, como número, como color, como familia, por su oculto, por su vinal, por su columna, por la estructura de su propia onda como propósito, por el castillo al que pertenece esta onda, etc.
Y hay información extraíble de otras asociaciones, que pueden mostrarse evidentes e imprescindibles y que por ello sea apropiado resaltar.
Pero todo esto debe ser personalizado, lo cual abre de nuevo un campo mucho más amplio aun de posibilidades. Es decir que si hablamos de, por ejemplo, un Guerrero autoexistente, no es lo mismo si nace en un año Mago magnético que si nace en un año Tormenta resonante. Es decir que la energía del año también aporta su color al verse personalizado. Pero no sólo el año, sino todos los elementos que singularicen a esta persona.
Suele ser muy recomendable describir un sello desde un ángulo inusual y muy parcial, porque así se resalta algo que está en el sello pero que suele quedar poco visible cuando se considera únicamente lo más característico del sello.

Y por último hay que tener en cuenta que cuando hablamos del sello de nacimiento de una persona, es a la vez parte de su karma y de su dharma, o sea es un don y un karma. Por un lado es una cualidad, pero por otro lado necesita trabajarlo activamente.

El Tzolkin te propone un auto reconocimiento a través de tu sello personal y su familia, y a través de tu tono personal.
La simple evocación interiorizada del mandala que forma tu familia, así como la familia del oculto de tu sello natal, puede transportarte a un auto reconocimiento que renueva la estructura celular.

CURSO ONLINE 14 de noviembre. Comenzamos un nuevo ciclo: El Tzolkin

CURSO ONLINE 14 de noviembre. Comenzamos un nuevo ciclo. Hablaremos del Tzolkin

INTRODUCCIÓN AL TZOLKIN:
El Tzolkin habla en varias direcciones y en distintos niveles. No es una sola cosa.
El desciframiento del Tzolkin sucede de manera simultánea a los descubrimientos científicos de última generación.
Para recibir la información contenida en el Tzolkin es imprescindible la visión de conjunto y menos la visión de los detalles. Sabemos que hay un hemisferio cerebral que se ocupa preferentemente de los detalles, de la lógica y de los recuerdos, y otro hemisferio creativo, que contiene una visión global. Pero esta división no es excluyente, porque ahora mismo se sabe que en cualquier actividad pueden actuar los dos hemisferios, aunque siempre hay una predominancia.
Para recibir el mensaje viajando en el tiempo y contenido del Tzolkin, es imprescindible utilizar preferentemente el hemisferio creativo, global, holístico.
Normalmente los estudios son cosas serias y para ello se utiliza el hemisferio lógico. Quizá por ese motivo, la riqueza contenida en el Tzolkin había pasado desapercibida, y aparecía más bien como un hecho folclórico, algo bonito, curioso, peculiar, pero de un contenido de sabiduría por debajo de nuestra ciencia.

El Tzolkin es algo para ti. Es como un libro esperando que lo leas, o como un espejo esperando que mires, o una carta o e-mail dirigido a ti. Algo que te espera para entregarte algo en el momento oportuno, que te ayude a ser tú con plenitud. Una comunicación. Es como el idioma, algo para ti, para que te comuniques.

Si sólo miras los sellos y los números un ratito, sí necesitaras alguien que te diga qué miras. Pero si vives, te enseña todo. Con pocos datos el Tzolkin se abre a la meditación y a la contemplación.

EL TZOLKIN:
El sello habla a la persona, la onda informa sobre lo grupal y el Tzolkin sobre la humanidad.
Está formado por 260 periodos temporales, que son la combinación de 20 sellos y 13 tonos.
Comienza en la onda del dragón, y va recorriendo el resto de ondas hasta acabar en la de la estrella.

COLUMNA RESONANTE:
A la columna central del telar se le denomina columna mística o columna resonante, accediéndose a ella mediante la onda del espejo. Precisamente la columna mística actúa como un espejo, separando los sellos ocultos de los exteriores, pero en sí no se refleja, sino que “es” el espejo.

Se caracteriza por no tener ninguna casilla portal, ya que directamente está conectada con otras dimensiones, y también porque los 20 kin que la componen tienen su oculto en la misma columna: dragón 4 y sol 10, viento 5 y tormenta 9, noche 6 y espejo 8, etc.
En la parte central superior de esta columna se encuentra el perro, y en la central inferior, el mono, que es el primer sello de la siguiente onda. En ocasiones se le denomina centro del telar y representa el lugar del nuevo nacimiento.
Es donde se une la columna 7, llamada mística o resonante, con el horizonte, situado en las filas 10 y 11.

LOS PORTALES EN EL TZOLKIN:
Dentro del Tzolkin como símbolo en sí, también hay una información mostrada por el propio dibujo negro sobre blanco, que conforma el Tzolkin. Las casillas negras son PORTALES dimensionales, y otorgan a las personas que nacen ahí unas tareas específicas como portales.
Y en el transcurso de los días, cada vez que estás en uno de esos días ocurren situaciones donde están más cerca los bordes de las dimensiones y las vivencias se tiñen de esa intensidad que favorece la evolución y la apertura de la conciencia.
La conciencia es el reconocimiento de que detrás del tiempo y las cosas, está lo sagrado. Todo es sagrado, nada es intrascendente. Todo es trascendente, la materia es luz cumpliendo una misión para ti, llena de amor, paciencia y entrega para ti. Y el tiempo es un espacio vacío esperando que lo llenes para que suceda el milagro; la expansión, la iluminación, el acceso.

Curso online gratuito en Youtube en directo en https://www.youtube.com/calendariomayatzolkin
Solo tienes que suscribirte.

Tendrá lugar los martes, de 20:30 a 22:00, GMT/UTC+1 en España, 16:30 en Argentina,

Opción de participación en la vídeoconferencia: 30 clases por 12 euros (transferencia o paypal)

Más información en:
nuevocalendariomaya@gmail.com (Ana)
Teléfono 034 697.666.252 (whatsapp)

Comienzo curso online 1 agosto: El Tzolkin como símbolo

El próximo martes 1 de agosto comenzamos otro ciclo del curso online, hablando del Tzolkin como símbolo:

El Tzolkin habla en varias direcciones y en distintos niveles. No es una sola cosa.
El desciframiento del Tzolkin sucede de manera simultánea a los descubrimientos científicos de última generación.
Para recibir la información contenida en el Tzolkin es imprescindible la visión de conjunto y menos la visión de los detalles. Sabemos que hay un hemisferio cerebral que se ocupa preferentemente de los detalles, de la lógica y de los recuerdos, y otro hemisferio creativo, que contiene una visión global. Pero esta división no es excluyente, porque ahora mismo se sabe que en cualquier actividad pueden actuar los dos hemisferios, aunque siempre hay una predominancia.
Para recibir el mensaje viajando en el tiempo y contenido del Tzolkin, es imprescindible utilizar preferentemente el hemisferio creativo, global, holístico.
Normalmente los estudios son cosas serias y para ello se utiliza el hemisferio lógico. Quizá por ese motivo, la riqueza contenida en el Tzolkin había pasado desapercibida, y aparecía más bien como un hecho folclórico, algo bonito, curioso, peculiar, pero de un contenido de sabiduría por debajo de nuestra ciencia.

El Tzolkin es algo para ti. Es como un libro esperando que lo leas, o como un espejo esperando que mires, o una carta o e-mail dirigido a ti. Algo que te espera para entregarte algo en el momento oportuno, que te ayude a ser tú con plenitud. Una comunicación. Es como el idioma, algo para ti, para que te comuniques.

Si sólo miras los sellos y los números un ratito, sí necesitaras alguien que te diga qué miras. Pero si vives, te enseña todo. Con pocos datos el Tzolkin se abre a la meditación y a la contemplación.

El sello habla a la persona, la onda informa sobre lo grupal y el Tzolkin sobre la humanidad.
Está formado por 260 periodos temporales, que son la combinación de 20 sellos y 13 tonos.
Comienza en la onda del dragón, y va recorriendo el resto de ondas hasta acabar en la de la estrella.

Curso online gratuito en Youtube en directo en https://www.youtube.com/calendariomayatzolkin
Solo tienes que suscribirte.

Tendrá lugar los martes, de 20:30 a 22:00, GMT/UTC+2 en España, 15:30 en Argentina,

INFORMACIÓN Y RESERVAS:
nuevocalendariomaya@gmail.com (Ana)
Teléfono 034 697.666.252 (whatsapp)

Curso online martes 7 de junio: El Tzolkin

Tzolkin tipo
Finalmente, será el próximo martes 7 de junio cuando hablaremos del Tzolkin en el curso online ya que a petición de los participantes, el pasado martes reforzamos la utilización de la brújula.

LAS FILAS EN EL TZOLKIN:
En el Tzolkin hay 20 sellos, que pueden corresponder a 20 fuerzas, a 20 vectores energéticos en una determinada mentalidad o a 20 dioses como traducción de esas 20 fuerzas en otra determinada mentalidad.
Esto en definitiva son códigos o formas de hablar, que traducen sistemas de creencias.

Usando un código u otro, incluso cualquier otro alternativo, en el Tzolkin estamos hablando de 20 sellos como 20 energías, lo que da origen a las 20 filas, cada una ocupada por un sello y que en realidad son 20 círculos donde cada uno de los sellos va apareciendo con el ritmo de +7.
Por ejemplo, el dragón es el primer sello y aparece con el tono 1, el siguiente dragón aparece con el tono 8 (1+7), el siguiente con tono 2 (8+7=15, 15-13=2), etc. Cuando llega al último, que en la fila 13 es el dragón 7, el círculo vuelve a hacer aparecer el primero, que es el dragón 1 (7+7=14, 14-1=1). Es una secuencia circular, aunque sobre un papel es una secuencia lineal.
Entonces, es una secuencia circular que aparece como lineal.

El segundo sello es el viento, que aparece la primera vez con el tono 2, el siguiente con el tono 9 (2+7), después viento 3 (9+7=16, 16-13=3), etc. El último sería viento 8, pero a continuación vuelve a aparecer el primero, viento 2 (8+7=15, 15-13=2). Y así sucede con todos los sellos.
Les llamemos fuerzas, dioses o vectores, es así como se mueven, ocupando las filas o líneas horizontales.

LAS COLUMNAS EN EL TZOLKIN:
Cada una de las 13 líneas verticales que forman el Tzolkin se denomina columna.
Las columnas son planos de conciencia que traducen el contenido de los TONOS, sólo que de una manera más extensa.
Hay 13 tonos y cada columna o línea vertical tiene 20 posibilidades.

El orden de los sellos es siempre el mismo (dragón, viento, noche, semilla, …, tormenta y sol), y también el orden de los tonos (1 magnético, 2 lunar, 3 eléctrico,…, 13 cósmico), con lo cual podemos hablar de un orden numérico de 20 en las columnas y de 13 en las filas.

Cada columna traduce características de cada uno de los tonos, de forma que la segunda columna expresa algo del segundo tono, la tercera del tercer tono, etc.
Por este motivo hay quien habla de dioses tonos, y sin duda lo hace con total concordancia con su sistema de creencias, lo cual no quita que también se puedan considerar como fuerzas, vectores o energías, y se pueda hablar de que el 3 expresa una energía de servicio, el 12 una energía de colaborar con todo lo existente, etc.

Sin embargo, el orden en que aparecen los 13 tonos no se corresponde con las 13 columnas, sino que los tonos se mueven en las columnas secuencialmente de 1 en 1 hasta llegar al 13, de modo que en la misma columna siempre hay 7 tonos repetidos y 6 que no están repetidos, en total 20.
Pero en las filas los tonos nunca están repetidos.

LOS ESPEJOS EN EL TZOLKIN
En el Tzolkin de 260 casillas hay un doble espejo, donde tanto lo de arriba y lo de abajo, como lo de la derecha y lo de la izquierda, se reflejan mutuamente.
De modo que por ejemplo la casilla 1, que está arriba a la izquierda, se ve reflejada abajo a la derecha en la casilla 260, que es la última. El doble espejo es también una cruz.
Esto hace que en los colores aparezca esa misma relación, de modo que los sellos rojos y los amarillos generan ocultos entre sí, y los sellos blancos y los azules, también.

INFORMACIÓN Y RESERVAS:
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El Tzolkin es una elipse, similar al movimiento de la tierra alrededor del sol

El Tzolkin es una elipse.
El Tzolkin puede ser representado gráficamente como una elipse, es decir, algo similar al movimiento de la tierra alrededor del sol. La tierra, en su desplazamiento anual entorno al sol tiene dos momentos que son los más alejados de la elipse, y otros dos donde la elipse se aplana y representan la máxima cercanía.

Su traducción en el ritmo de las estaciones está en relación con los equinoccios y los solsticios. Hay dos momentos, en los inicios del invierno y de su opuesto el verano, en los que el día o la noche son muy largos, estando en los extremos más alejados de la elipse.
Hay otros dos momentos en que los días son iguales y la luminosidad y la oscuridad se equilibran, que son los equinoccios de primavera y otoño. En esos momentos los días son prácticamente iguales a las noches, aunque depende del lugar de la tierra en el que estés, pero la tendencia es esa.

De la misma manera, vemos que el Tzolkin describe un movimiento en sentido fluyente del 1 al 260, que se inicia en un extremo con el DRAGÓN 1, con el sello 1 y el tono 1, y concluye en el punto más alejado que es el SOL 13, sello 20 y tono 13.
Hay otros dos momentos en que esos dos mismos sellos aparecen con el tono 7 (DRAGÓN 7 y SOL 7), encontrándose el tono 7 en el centro de los tonos. Encontramos en los dos extremos opuestos de la elipse al sol 7 y al dragón 7, que tienen en común con el inicio de la primavera y del otoño que la luz es igual; no es la más grande ni la más pequeña, sino que está en el centro.
Mientras, los tonos 1 y 13 indican los extremos máximos, donde la luz es máxima o mínima.

Los tonos 7, que son opuestos y hablan de lo mismo, están equilibrados y corresponden a la primavera y al otoño, mientras que los tonos 1 y 13 están extremados y corresponden al invierno y al verano.

De esta manera, encontramos que hay una representación del movimiento en elipse del transcurso del tiempo, que es una traducción del movimiento de la tierra en el espacio.
Claro, hemos utilizado 260 del Tzolkin donde la tierra utiliza 365. De esa manera nunca van a coincidir.
Sin embargo como son 260 rápidamente se alejan de esa ubicación, quedando deslocalizados, y no se corresponden en el tiempo.

Podríamos preguntarnos qué utilidad tiene una forma de medir el tiempo que no se corresponde con los movimientos de los astros, aunque diseñan lo mismo y son un símil.
Aquí las preguntas abren puertas. Cuando encuentras la respuesta adecuada, como sucede con las preguntas de la esfinge, hay algo que se abre, poniendo en evidencia el poder mágico de ampliar la realidad, la vivencia y la vida que contienen las palabras, y también su poder creador, que es el poder creador del pensamiento.
Seshat, que está representada por una estrella, es la divinidad egipcia de las palabras. Como “diosa” es la representación conceptual del poder del hombre despierto, que evolutivamente busca su conexión desde el interior con la profundidad de la vida. Ese poder pertenece al hombre desde el momento en que lo encuentra.

Ese es el motivo por el que es una gestación, una recreación del ser humano donde estas cuestiones se plantean por medio de los símbolos.
Los símbolos son cuestiones: qué ves cuando miras al símbolo. Cuando avanzas meditativamente y te asientas en el diálogo con dimensiones superiores, vas naciendo e incorporando esa realidad plena del ser siendo.

La cuestión que se plantea es porqué un símil del movimiento de la tierra, cuando diseña el año en algo que se deslocaliza del año, se hace independiente del tiempo, pero conteniendo al tiempo. Está hablando de la posibilidad de otro tiempo; del mismo mecanismo del tiempo desde otra actitud.
El tiempo de 260 del Tzolkin, que bien podemos considerar como tiempo sagrado, no precisa una localización del sol y la luna.

El Tzolkin se inicia con un sello de la familia portal, que es donde está el agua (luna), el programa de la creación (semilla) y también la resurrección (tormenta), que es la conexión con el Dios creador que produce la vida incluso en la muerte. Es fácil producir vida en la vida: coges semillas vivas y crece la vida; coges óvulos o espermatozoides vivos y crece la vida. Pero ¿y si los espermatozoides, los óvulos o las semillas están muertos? El ser siendo, incluso en esa situación también crea la vida y no necesita el vehículo formal. Es un nivel diferente.

El tiempo sagrado del Tzolkin, donde te conectas con el ser siendo despertando a esa realidad, está expresando una puerta con la característica de la familia portal; hay una actitud asociada a las características de la familia portal por donde entras a la vivencia del tiempo sagrado: la emoción, el agua y la luna (luna) te llevan al cielo, transcendiendo la parte forma o material de la tierra; el programa (semilla); la posibilidad o capacidad del dios creador para crear la vida incluso desde la muerte (tormenta); y un cuarto elemento (mago), que es una actitud donde están representadas plenamente las características humanas.

La luna es una luna y puede ser atribuida al ser humano, al igual que la semilla y la tormenta, pero el mago es el ser humano.
El mago, como aprendizaje, recuerdo, redescubrimiento, iniciación y discipulado tiene dos asociaciones, una con la sanación y el reconocimiento a las faltas al amor de la mano, que es su sello oculto, y otra con la onda del águila, es decir el acceso al ver de la estrella.
El Tzolkin de 260 que expresa el tiempo no tiene una puerta determinada por la situación en que se encuentra el sol o la tierra, sino una puerta en relación a la actitud del ser humano: el reencuentro con la emoción, el discipulado como seguir, iniciarse, escuchar y aprender de forma que se produce un recuerdo, pero también como búsqueda de aquellos momentos en que has sido enemigo del amor, y una disposición para ver de forma diferente.