La conexión con las emociones es la vuelta al cielo

La conexión con las emociones es la vuelta al cielo. Conectar con las emociones es el camino de regreso de Pulgarcito. Es el camino de regreso al cielo, a la maravilla, de donde todos los seres humanos venimos y procedemos.

Por eso es importante conectar con la inocencia. En la inocencia hay carencia, falta de todas esas informaciones catastróficas que ha aprendido el ser humano en la tierra, donde se ha olvidado de su origen. Conectar con la inocencia es una experiencia de nuevo nacimiento. Es reconectar con el alma.

El agua y el polvo cósmico

EL AGUA Y EL POLVO CÓSMICO (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)

Normalmente asociamos al agua con las plantas -regar las plantas hace que crezcan-, pero no asociamos el agua con la tierra -regar la tierra no hace que crezca-.
Sin embargo, la tierra ha crecido gracias al agua. No solo ha crecido, sino que ha nacido y se ha formado gracias al agua.

Se considera que la tierra comenzó a existir a partir de polvo cósmico procedente de la explosión de una supernova. Este polvo cósmico procedente de la explosión de una supernova está compuesto por metales que son el resultado del viaje del átomo más simple (un protón y un electrón) hasta su máxima expansión, lo cual sucede en este nivel en la supernova.

El átomo más simple, donde un solo electrón da vueltas al núcleo, tiene un camino, igual que las personas. Pasa de tener un protón a más. En ese viaje va pasando del hidrógeno al helio, carbono, nitrógeno, oxígeno, siendo las formas más complejas las que tienen más protones, como por ejemplo el oro y el platino, que son metales que no se oxidan y que solamente se forman con la temperatura de la supernova.
Hay un determinado momento en que la supernova explosiona, quizá porque ya ha llegado a un número suficiente o a una masa crítica de átomos muy evolucionados.

Se ve claramente que hay una relación entre la persona y el átomo, porque el átomo evoluciona hacia la luz y hacia una mayor complejidad, y la persona evoluciona hacia la luz y hacia un aumento energético que supone también el aumento de la telepatía y del poder creativo de su visualización.
Hay un momento en que la visualización se vuelve extraordinariamente creativa. Sin embargo, tu cara no ha cambiado, ni tus manos ni tus pies. Pero algo ha cambiado porque desde tu interior conectas con fuerzas energéticas que configuran la realidad.

A partir de ese polvo procedente de la supernova, que es extraordinariamente material puesto que está compuesto por átomos, y a su vez los átomos por partículas subatómicas, cada vez más denso y más pesado, se configura la tierra.
Pero no se configura desde ese polvo, como una fuerza propia de ese polvo, sino que necesita de la presencia de agua que oxida los metales. Pero esa agua no lo forma el polvo, sino que proviene de más allá del sistema solar; es agua cósmica.
El agua se va depositando sobre ese polvo metálico y va formando óxidos, haciendo aparecer la materia, cada vez más materia, que se va uniendo hasta formar la tierra.

Primero necesita formar algo que recoja la tierra, como un cuenco, y quizá por eso los antiguos pensaban, quizá telepáticamente, que la tierra era como un plato. Pero realmente es una esfera, aunque antes ha necesitado ser un recipiente en la forma que fuese, capaz de almacenar ese agua.

Es el agua el que crea la tierra, utilizando el polvo cósmico, pero es el agua. “Es el agua el que crea la tierra” significa que crea el soporte material de la realidad.
Por eso, es importante mirar en el interior, reconocer que tú también, como el átomo, estás evolucionando, y que en tu interior también hay agua, asociado a las emociones.
La naturaleza emocional va a crear las facultades superiores del ser humano. Pero hay que restituirle su valor de agua-emoción.
El primer valor está en la palabra, el viento, que es quien crea las imágenes. Las imágenes responden a las palabras. Cuando tú dices la palabra, aparece la imagen, aunque estés con los ojos cerrados, o diciendo cosas que no haces.
Tu puedes decir “Doy un salto y me siento en la luna. La luna es una bola y me he sentado encima, y al sentarme se ha hecho como un sofá y puedo mirar las estrellas”. Y aunque esto no esté sucediendo en el nivel donde está tu cuerpo, sí se crea una imagen.
La imagen acude corriendo cuando la llamas con una palabra. Es conveniente saberlo. Es conveniente crear con la palabra un mundo maravilloso y bendecir.

El agua crea la realidad. El agua, que es la emoción, crea la realidad. Tienes un gran don dentro de ti. Tienes un gran poder dentro de ti. Cuanto más, mejor. Cuanto más bendigas, más bendición atraes. Con la palabra creas tu mundo.

Por eso es importante ver que el agua hace crecer la planta.
La emoción te hace crecer a ti como semilla, haciendo desplegar tu programa. Pero también el agua crea la realidad donde vives, haciendo grande la tierra. Te hace más voluntario.

El problema del agua es que esté contaminada. Pero, ¿cuál es la contaminación del agua? La envidia, el miedo, el ego…
¿Qué lo descontamina? El agradecimiento, el perdón y la bendición.

Las emociones te introducen en el ser humano y te llevan hacia el cielo

Conviene pararte a considerar tus emociones, dándoles espacio y atención, sin ignorarlas, huir de ellas o utilizarlas para manipular las situaciones en favor tuyo.
Conviene primero escucharlas, conociendo esa energía que es un regalo que está en ti desde siempre, que te ha permitido evolucionar y empezar a ser humano, ya que el humano que no tiene emociones no es humano.
Las emociones te han introducido en lo que es el ser humano, donde está la semejanza de Dios. La realidad Dios como imagen en un espejo, expresa tu semejanza.
Lo que te introduce como ser humano no es el conocimiento, que puede estar como programa en una máquina, sino la emoción.
Entonces, este tiempo es el momento de reconocer la emoción, que, una vez te ha introducido en el ser humano, está dispuesta a llevarte hacia el cielo.

El agua es una bendición

EL AGUA ES UNA BENDICIÓN (El libro de las Sincronías)
Hay una similitud significativa entre un lago y un ser humano.
Aparentemente son dos cosas diferentes sin relación, pero un lago presenta como analogía un valor muy interesante con el ser humano, y muy instructivo. Nos muestra algo del ser humano que nos puede servir como espejo, ayudar a reconocernos y a actuar como realmente queremos, saliendo de errores por falta de auto referencias.
Los límites
La primera información que muestra la semejanza es la necesidad de límites. El lago como el hombre tiene unos límites, pero esos límites son necesarios.
Los límites del hombre son a nivel físico: la piel y todos los nervios asociados que marcan su límite y le informan, a través de mecanismos como el dolor, de que algo sucede que le pone en peligro. Si la piel se rompe, hay que poner remedio porque hay peligro.
El lago, que es un montón de agua, también necesita límites. Los límites de un lago son lo que le dan la posibilidad de ser lago y recibir un nombre que le reconoce como lago.
Si no tiene límites estables habituales, no es un lago sino una inundación. Y una inundación es como una locura, como un ataque psicótico donde pierdes los limites.
Parte de un todo
Otra similitud es la de poder contener sólo una parte limitada de algo ilimitado.
El lago contiene sólo una parte de todo el agua existente, de la misma manera que el ser humano contiene vida, energía, espíritu, pero es únicamente una parte de la vida, de la energía o del espíritu.
Esa parte de un todo que contiene, no es siempre la misma, sino que es fluctuante. El lago a veces tiene más agua y a veces menos. Igualmente el hombre a veces tiene más energía, más claridad y a veces menos.
El desbordamiento
Esta fluctuación en el lago no contiene peligro, excepto por imprudencia y a veces codicia del ser humano, que invade los límites reales del lago.
Si el lago recibe más agua de la habitual, primero la embalsa y si continua recibiendo más agua, finalmente llega un momento en que supera el límite natural del lago y el agua continúa su camino.
El agua encuentra su salida para continuar hasta su destino, normalmente sin catástrofe.

Es como si una persona tiene que hacer algo y para cumplir con ello recibe más energía.
Si la persona hace con prontitud lo que tiene que hacer, para lo cual recibe más energía, actúa felizmente, incluso si es sorprendente lo que hace.
Pero si no hace lo que tiene que hacer, que es para lo que tiene más energía disponible, entonces puede suceder algo catastrófico, subjetivamente hablando.

Sabemos que las crisis son oportunidades de cambio; son como un aumento del agua que finalmente encuentra su camino, pero si las vives subjetivamente con dolor, tal vez lo que estás haciendo es intentar que el agua no salga. Tal vez estás levantando diques para que el agua no salga. Pero no puedes ni podrás porque si tienes más energía es PARA QUE HAGAS ALGO, para que resuelvas.
Cuando el dique de los pantanos se rompe, es cuando se destruyen pueblos y casas. Pero los pantanos no son lagos.
Ahora hay cada vez más energía disponible, la cuestión es saber quién eres, porque si sabes quién eres, sabes qué tienes que hacer.

El agua es una bendición.

EL LIBRO DE LAS SINCRONÍAS

Poner palabras a las sensaciones

Poner palabras a las sensaciones:
Cuando eres un niño pequeño no tienes conceptos de las cosas, pero sí sientes miedo o angustia, ya que muchas veces educan al niño a través de forzar su voluntad, por miedo o por castigos. Cada vez que te acercas a algo que tiene una vibración similar a lo que ya has vivido en aquel momento, y no necesariamente en conceptos mentales, te sitúas en ese mismo momento en que sentiste esa vibración.
Pero si consigues ponerle palabras, lo sacas de la parte subconsciente, que contiene todo lo que has sentido pero no con palabras, y entonces puedes manejarlo, porque ya está fuera.
Al embrión le pasa lo mismo. El embrión que está en el vientre de la madre está sintiendo lo que la madre. Si la madre siente inseguridad o miedo, el embrión lo percibe, pero no sabe ponerle palabras, porque es solamente sensación.

Se trata es de poner palabras a las sensaciones. Eso es ponerlo fuera de ti. Sacarlo fuera y verlo a través de una imagen, ya que la palabra crea imágenes. Así, puedes empezar a ordenarlo y reconocerlo. Cuando empiezas a ordenarlo te permite ser rey en tu espacio vital. Ser real es ser tú y para eso necesitas no ser reactivo, sino el resultado de tu propio orden.
Todo eso es un trabajo interior que la persona tiene que hacer. Todo lo que ha vivido le ha ayudado a crear conceptos de las cosas, y entonces puede traducir esos sentimientos confusos del subconsciente, en el sentido de “sin palabras”. Es como si hubiese una carpeta de sensaciones que no tienen palabras. No sabes lo que es eso, pero sí lo has sentido. Se trata de ponerle palabras. Es un trabajo espiritual importante.

De alguna manera tienes que identificar esa intensidad que sentiste cuando eras un embrión. La identificación es ponerle una palabra, y entonces ya puedes manejar eso, porque estás viendo qué es lo que lo produce.
Puedes estar viviendo algo que te produce una sensación similar a la que estabas teniendo en ese momento anterior. Por ejemplo, una mujer que se ha quedado embarazada y no tiene una seguridad económica le puede producir un miedo intenso, porque en su infancia ha pasado privaciones.
En un momento determinado, algo de lo que estás viviendo, por ejemplo, perder el empleo o jubilarte, te devuelve las mismas imágenes y te produce miedo. Pero al identificarlo lo desenmascaras. Al ponerle nombre, ya no es una sensación sino que se convierte en un concepto que puedes manejar, porque tu vida te ha enseñado a resolver situaciones. Tú en la vida aprendes. Lo que haces en la vida es resolver. Por eso buscas un trabajo, buscas otro, mejoras, porque vas resolviendo.
Entonces, frente a todas esas emociones sin palabras, tienes que ir resolviendo, y aprendes a hacerlo cuando lo conviertes en palabras.

El mecanismo interior que da sentido a las palabras

Hay un mecanismo interior que da sentido a la palabra. Cuando estás ante un problema, algo que te deprime, te da miedo o te hace sentir mal emocional o espiritualmente, si lo expresas y empiezas a ponerlo en palabras, tomar otro sentido.
Para eso necesitas haber conectado anteriormente con tus emociones y haber aprendido a expresarlas. Aprender a compartir en palabras lo que sientes es un mecanismo que te ayuda a iluminar tu vida, a tener una imagen más clara de lo que está sucediendo y entonces salir de los estados depresivos.
Estos estados depresivos, aunque no les pongas palabras, sí las tienen, porque estás diciendo que todo va mal en el sentido que sea. Si puedes expresar lo que sientes, empieza todo a tomar otro sentido. Ya lo puedes manejar, porque la palabra permite verlo fuera. Y entonces, al dialogar puedes eliminar exageraciones y distorsiones.

¿La emoción es una respuesta química?

¿LA EMOCIÓN ES UNA RESPUESTA QUÍMICA?
(Extracto del nuevo libro en preparación “El poder del agua. El poder de la emoción”).
Quizá creemos que estamos hablando de emociones y de lo que estamos hablando en realidad es de vivencias.
Quizá pensamos que las emociones son el resultado de la química del cuerpo y que la serotonina o la dopamina te producen bienestar o felicidad, y que la adrenalina te dispara actitudes de ataque o huida, de modo que la química que produce el cuerpo favorece estados de ánimo.

Pero quizá de lo que estamos hablando es de la respuesta a las vivencias, es decir, a hechos que suceden en presente. Ese es el territorio de las vivencias experienciales, y según sea la actitud con la que entras en presente en esa vivencia experiencial, tu cuerpo va a producir esa reacción química.

¿Es la emoción la que se asocia a la respuesta química o es la actitud la que despierta esa cascada hormonal?
Porque si es la actitud, se trata de un trabajo espiritual, pero si la respuesta química es la que despierta un estado emocional, entonces pudiera ser que se arreglase con cuatro complementos alimenticios, que si un poco de litio, melatonina, complejo de la vitamina b o un poco zinc.

Si es la actitud, entonces el asunto es de conciencia. El intercambio, la oxidación-reducción que sucede en presente, puede traducir la conciencia. Si hay que producir melatonina, la produce, porque el viaje de las partículas subatómicas es hacia el oro y el platino, es decir hacia la supernova. Y, por cierto, se lo conoce bien.

El caballo salvaje en América es un símil del humano que transciende la tercera dimensión y se adentra en la cuarta

Hay un tema con el caballo, o sea con los caballos, y quizá algún día habría que hablar de ello, pero qué mejor día que en un día fuera del tiempo.

Algo faltaba en el mundo si los caballos no podían correr por América. El águila en el cielo es como el caballo salvaje. Hoy el prototipo de caballo salvaje como expresión de la libertad es el de América.

El águila muestra la capacidad del ser humano de, al ser libre, sanar la visión y ver la maravilla, pero la historia del caballo en América muestra la recuperación de la libertad asociada a la fuerza y la nobleza.
Los caballos salvajes en el viejo continente, Europa, Asia y África, no tenían la belleza del de América, que es el caballo domesticado que ha vuelto a encontrar la libertad.
Es un símil del humano que transciende la tercera dimensión y se adentra en la cuarta buscando llegar a la quinta dimensión.

Los caballos salvajes en Europa, Asia y África eran animales más bajos y toscos, pero los caballos en América del norte y América del sur han encontrado su hábitat perfecto tanto en la pampa como en las llanuras de américa del norte. Son más ligeros y grandes, y más armónicos y bellos. De hecho, el prototipo de caballo salvaje para cualquier persona es actualmente el caballo americano, con las manadas de caballos americanos que corren por las llanuras.

Quizá conviene asociar al contenido simbólico del caballo el que sea una de las representaciones de Poseidón, el dios del mar.
Los caballos significan también la emoción. Existe un lugar donde la emoción es libre, y entonces es bella y noble. Hay que reconocer que previamente ha tenido que ser domesticada, es decir, es necesario pasar por momentos adversos para refinar la fuerza, y eso es lo que expresa el color blanco.
Pero ¿qué es el refinamiento a través de situaciones adversas? Es una armonización y un despertar de la conciencia, porque al ego le sirve la fuerza, pero la fuerza es maravillosa cuando ha sido refinada y deja de trabajar para el ego para ver la maravilla.

Entonces, el color rojo refinado con el blanco es cuando entra en el azul, que es el presente, que también es la conciencia y el fuego. Los tres contenidos, conciencia, presente y fuego, son similares y aspectos de la misma cosa.
Entonces, cuando entras en el presente después de que tu fuerza ha sido previamente refinada, puedes empezar a expandirte, que es el color amarillo. Esa expansión libre pero también refinada es la que automáticamente, en el momento adecuado, te introduce en el nuevo color que surge de la unión del azul y el amarillo, que es el verde.

No hay libertad si las emociones no son libres.
No hay libertad si no eres capaz de amar.

La tristeza y otras emociones adversas, normalmente no deseadas, es necesario pasarlas porque te enriquecen

(4 marzo 2015)
La tristeza es necesario pasarla. La tristeza y otras emociones adversas, normalmente no deseadas, es necesario pasarlas porque te enriquecen. Forman parte del conjunto de experiencias posibles del ser humano y de alguna manera enriquecen su registro.
Es como la gripe, es decir, te vacuna y te hace fuerte frente a ese agente patógeno que podría venirte de cualquier persona en tu interacción. Por eso te enriquece.

La tristeza, por su característica emocional, forma parte del diálogo con el espíritu. Te introduce en realidades experienciales, no materiales sino espirituales. Es una especie de azul en código Tzolkin y por tanto forma parte del despertar.

Tiene un efecto ampliador. Por eso es un enriquecimiento. Por supuesto no se trata de quedarse en la tristeza, algo que es prácticamente imposible si no estás destinado a ello. Aunque haya personas que vivan en ella, ese no es tu caso.
La persona que establece un diálogo con el espíritu no es una persona triste. Aunque haya personas que viven eso, tal vez sea su cometido como ángeles, pero no es tu caso. Puede parecer incomprensible o injustificado que lo afirme tajantemente, pero lo afirmo: no es tu caso.
La persona a la que me estoy dirigiendo puede pasar por esa experiencia y debe pasar por ella, pero como parte de la expansión y de la vitalización.

Parte de la vitalización, de la construcción y del nacimiento del ser real puede ser expresado por adentrarte en el desierto y en la inexistencia, y regresar con una plenitud que facilita los milagros y la resurrección.
Entrar en el desierto y salir un hombre nuevo, con una conexión establecida con dimensiones superiores. De eso se trata.

Muchas personas huyen de las emociones o enseñan a sus hijos a no dejarse llevar por ellas

La emoción, color blanco, está asociada a la vivencia del tiempo presente, color azul.
El color azul no es que solamente sea el presente, porque el presente dormido, del ego o en 3D no es azul. El color azul es evolutivo, y en él ya aparece la conciencia.

La asociación del blanco y el azul explica cómo el blanco asociado con el azul te introduce en el presente evolutivo. Escuchar tus emociones te introduce en el tiempo real, cuarta dimensión, cuarto castillo, donde te preparas para la iluminación.
El azul es el paso previo a la iluminación y está asociado al blanco, que es la emoción.

El blanco está compuesto por el amor incondicional (PERRO), pero también por la vivencia unificadora de que tú eres otro yo, y yo soy tu (ESPEJO); sentimos lo mismo, nuestros intereses son comunes; si te daño me daño, si te robo me empobrezco.
También el blanco, que traduce el mundo emocional, está compuesto por el VIENTO, el ENLAZADOR y el MAGO. El blanco es la puerta de entrada a las vivencias experienciales que suceden en el tiempo previo a la iluminación.

Muchas personas huyen de las emociones o enseñan a sus hijos a huir y no dejarse llevar por ellas, ya que consideran que la emoción les arrastra, juega con ellos y entonces pierden su centro. Pero, al final en cualquier forma en que se considere la infelicidad, eso es lo que se produce.

Sin embargo, la emoción te lleva al cielo, porque pertenece a la dimensión, realidad y tiempo Dios. Dios no es un burócrata jugando con estadísticas ni un fabricante de muñequitos, que por otra parte no tendrían comprador.
La cualidad del ser siendo del que ES, es el amor, que no es una emoción que juegue contigo. Lo más que puede suceder es que tú juegues con el amor, y lo utilices, no te fíes de él plenamente, o el miedo quizá te impida sentirlo, al creer que aquello que te da miedo es más fuerte que el amor, y por eso lo relegues.

Podemos decir que la emoción te lleva al cielo, porque pertenece al cielo y a lo óptimo. Incluso cuando en el tiempo y la dimensión del ego la emoción parece jugar contigo, no es nefasta ni negativa, aunque te arruine, sino todo lo contrario.
Se enseña a que las emociones no desestabilicen, lo cual significa permanecer en la dimensión del ego pero adaptado. Pero el problema es precisamente permanecer en la dimensión del ego, y lo bueno es que la emoción, sabia emoción, te desestabilice y destruya tu ego, para poder resucitar (tormenta) en el tiempo real.

Las emociones en 3D juegan contigo para despertar. Las emociones en 4D te permiten divisar la maravilla, que es algo vibracional.
La emoción te hace vibrar, y la emoción en plenitud es gozo.