Enlazar y unir forman parte del proceso de la resurrección

Podríamos encontrar que enlazar y unir, o sea todos los procesos que desde la conciencia encuentran lo que te une a las demás personas y también a las demás culturas, forman parte del proceso de la resurrección. Es decir, forman parte de un proceso donde cada vez estás más vivo, como saliendo de un mundo oscuro donde todo está basado en el esfuerzo y la defensa.

El proceso de enlazar, resituar, redimensionar, redefinir las cosas, el proceso de iluminar la realidad de modo que ésta aparezca de una forma en que encuentras que siempre ha ido a tu favor, incluso cuando era necesario para despertarte que ocurriese algún hecho adverso, algún hecho que rompía totalmente tu esquema de vida, forma parte de la conciencia de la resurrección.
Cuando encuentras que todo lo que ha sucedido en tu vida está bien es porque era adecuado todo aquello que en algún momento pensabas que era inadecuado, y eso es un enlazamiento con dimensiones superiores.

Cuando te sitúas en esta iluminación entonces redefines tu relación con todas las demás personas que han pasado por tu vida, porque en muchas ocasiones reconoces que aquel conflicto o desgracia te estaba llevando u obligando a moverte justamente en la dirección donde luego ha sido posible el reconocimiento de la maravilla a través de aquella desgracia.
Muchas veces tienes que volver atrás, recalificar y bendecir a aquellas personas que creías eran tus enemigos y que quizá ciertamente en aquella dimensión de la muerte y la oscuridad parecían actuar de esa forma, pero porque tú en esa dimensión material también definías a las personas, o a la mayoría de las personas, como potenciales enemigos de los que tenías que defenderte.
De alguna forma esa era tu realidad, de la que creías que solamente podías salir a través del triunfo material, del desarrollo de tu poder personal y en caso de que no tuvieras ese poder, de tu capacidad de engaño y simulación, y en el peor de los casos de extremada sumisión.

Pero ni la extremada sumisión, ni el engaño, ni el abuso por la fuerza corresponden a la realidad de lo óptimo, es decir a la realidad Dios, a la cual en algún momento despiertas, porque formas parte de ella.

Recapitular y enlazar en este final de año

Recapitular y enlazar. Estamos acabando el año 2017 de la Era que nos invita a encontrar lo común, lo que nos une a todos, que ya de por sí es una manifestación enlazadora. El año que se quiere denominar de la Era Común actúa desde una visión que enlaza mundos, pidiéndote que encuentres lo que te une a los demás seres humanos.
En este momento nos quedan por delante los 20 sellos hasta que se acabe el año y es un momento apropiado para recapitular, porque hay muchas pistas en tu pasado encaminadas a abrir este presente. Encontrarlas es útil para saber quién eres, cuál es tu lugar de poder, el lugar donde eres real, y salir de lo que no eres, que parece tan real pero que te ata al sufrimiento y a la frustración, porque si tratas de ser lo que no eres, nunca conseguirás ser.

En estos momentos, desde esta página donde invitamos a enlazar tradiciones, conviene mirar y desencriptar los contenidos que se asocian al inicio del Tzolkin. Para la tradición de los abuelos, benditos sean, el inicio del Tzolkin sucede como mono 8, haciendo referencia a las 4 parejas ancestrales de abuelos, como se cita en el Popol Vuh, que también son los 4 Heh que se nombra en la tradición de los egipcios de las pirámides. Los 4 Heh también forman parejas y colaboran con Shu en separar o unir el cielo y la tierra, dejando siempre ese centro para que tú te sitúes, uniendo el cielo y la tierra, que también es separando, para que aparezca la oportunidad de vivir, o sea de acertar o errar, a las personas que están despertándose.
Esa es la labor de Metatrón, ángel que ha sido humano, o de Hércules, que también entra en el cielo desde su condición mortal.

Para los abuelos el Tzolkin comienza el mono 8, pero su origen está en la noche 13. El mono 8 expresa la alegría y la inocencia cuando vives con integridad tu programa personal, ya que pertenece a la onda de la semilla. La semilla es “se tú”, y cuando “eres tú” desde la integridad, que es desde la inocencia, entonces comienza algo. Cuando eres íntegro en ser tú, se abre una puerta a otra realidad, a la realidad expresada por el Tzolkin, donde vas a dialogar con dimensiones superiores. Es un inicio.
Ese inicio tiene su origen en la noche 13. Es decir, la noche 13 eres tú cuando las imágenes que creas en tu interior son transcendentes. De modo que para ser tú (estamos hablando de todas y cada una de las personas, no solo de los que nacen como mono 8 ) lo que necesitas primero, de forma previa, es ser transcendente en tu ensueño. Ese ensueño transcendente que expresa la noche 13 tiene a su vez una raíz, que está expresada como mono 1, nuevo nacimiento.

De modo que el mono 8 nos retrotrae al mono 1, nuevo nacimiento, donde has encontrado la transcendencia en el ensueño y has vivido los 20 sellos, porque desde el mono 1 al mono 8, están los 20 sellos, desarrollando la onda del mono, nuevo nacimiento, en su totalidad, más la onda de la semilla, que es tu programa, hasta su forma resonante, que es el perro, el amor incondicional resonante, tono 7. Para ser íntegro en tu programa, mono 8, has tenido que vivir esos 20 sellos, de modo que cuando estamos hablando del mono 8, estamos hablando también del mono 1.

Entonces nos damos cuenta de que el mono 1 es el antípoda del dragón 1, con el que empieza la otra tradición de los mayas yucatecos. Nos está pidiendo una recapitulación, primero hasta que encuentras tu transcendencia en el ensueño, pero después, una segunda recapitulación hasta que conectas con el nuevo nacimiento.
Este oráculo que inicia el Tzolkin de los abuelos también contiene otra información, y es que estás en un viaje al futuro donde tu destino aparece como tormenta 3 de la onda de la tierra. Es decir, es importante ser íntegro en tu programa, que te permite encontrar ese destino que vemos con el tono 3, que significa servicio. Encuentras que la tormenta, los hechos milagrosos y la resurrección son la forma de ser útil a tu grupo.
Tiene una raíz que es la tierra 1, que expresa esa alineación con el corazón amoroso del cielo y significa que has encontrado ese lugar, tu lugar de poder, donde eres el corazón del cielo en esta dimensión, porque tu corazón está alineado con ese gran corazón que genera la vida.
Entonces, eres voluntario para eso, porque ni en broma querrías no serlo. Ante la plenitud se acaba el engaño y el auto engaño.

Ahí está describiendo un viaje vertical, pero también hay una coordenada horizontal, que es la que presentan los dos ayudantes, la serpiente, que es la energía de la luz que está en tu interior, y la tierra, expresando cómo relacionarte en la horizontal, es decir, con las demás personas.
Ahí vemos esa energía kundalini que está en tu programa, justamente para relacionarte con el otro, y también la tierra, que ahora aparece como propósito. Están mostrando la energía de la onda de la serpiente, porque esos 13 sellos, sin tener en cuenta el tono, pertenecen a la onda de la serpiente.
De modo que permitir la elevación de tu kundalini está asociado al mono 8. De esta manera vemos que esta propuesta, donde el Tzolkin como territorio espiritual comienza, es totalmente complementaria de aquella que sitúa el comienzo del Tzolkin como territorio espiritual en la luz cumpliendo una misión (dragón), que nos presenta la energía oculta, que es el sol 13 como final del Tzolkin, haciendo aparecer como asistentes al mono 1 y al espejo 1: el conocimiento del “tú eres otro yo” y la experiencia del nuevo nacimiento, que son las dos ondas centrales del Tzolkin.

El humano enlazador

ENLAZAR (Escrito):
Los catalizadores son magos, porque hacen aparecer sustancias. Los catalizadores participan en una reacción, acelerándola, de modo que hacen aparecer otras sustancias nuevas, pero sin resultar modificados. Los catalizadores siguen igual, siendo lo mismo, la misma cantidad, la misma cosa, pero su participación hace que algo aparezca.
La vida es una reacción, un constante aparecer cosas con su ritmo, pero el mago hace aparecer algo de repente. Así, el catalizador es como un mago.

En este tiempo es interesante para las personas que dialogan con el Tzolkin encontrar la similitud con el enlazador, el enlazador de mundos y de situaciones. El catalizador enlaza. “Acelerar” significa que enlaza con el final del proceso. Hace aparecer algo que estaba en el proceso, solo que mucho más tarde o que quizá no llegara a suceder porque algo lo podría interrumpir. El catalizador lo hace aparecer de repente.
El enlazador es lo mismo, porque enlaza con una situación. No la inventa o crea, sino que la hace aparecer de forma rápida.

Entonces, ¿en qué quedamos, el catalizador es un mago o es un enlazador?
Sucede que el enlazador es un mago. El enlazador 13, el enlazador trascendente que hace aparecer las cosas transcendentes, es un mago (onda del mago), y el mago es un enlazador transcendente.
Este tiempo, este momento, este periodo de 4 años del bisiesto, esa maquinaria en el tiempo enlazadora, comienza con el humano enlazador, situando a todos los seres humanos en su faceta enlazadora.
Es importante encontrar dentro de ti al enlazador, aquel que se desapega y permite volar al águila, que es su oculto. El enlazador es enlazador porque tiene un águila libre, que expresa la dimensión de lo óptimo.

El humano de este periodo necesita encontrar el enlazador que duerme en su interior. Necesita sincronizarse, sintonizarse con su enlazador. El humano, cada ser humano, todos nosotros.
Gracias. Bendición.

Osiris es el dios troceado, mientras que Isis es la fuerza de la divinidad que une a través del amor y que tiene fruto

Osiris, troceado por su hermano Seth en 14 trozos que se distribuyen por todo el territorio conocido -por todo lo que se puede considerar “ecuménico”- es el dios de la civilización, de civilizarse y del civilizaje, es decir, de aprender y transmitir; las herramientas o útiles con los que haces casas, manejas el río o permites cosechas en la agricultura, todo eso es un aprendizaje y está relacionado con Osiris.

Osiris es un concepto que aparece troceado. Podemos entender que el conocimiento es un troceamiento, y al mismo tiempo es reconstruido por Isis.
Podemos determinar que hay un conocimiento que trocea y un conocimiento que reúne, que es fecundo por sí mismo; es el florecimiento desde sí mismo.
Osiris, el dios de la civilización, es el dios troceado, mientras que Isis es la fuerza de la divinidad que une a través del amor y que tiene fruto, no usando la fuerza natural sino la del amor, que es una fuerza transcendente, ya que lo que crea no está en la dimensión de los frutos naturales sino en la de los transcendentes.

Al mismo tiempo podemos determinar que aquella historia del asesinato por envidia, simplemente sucede en una dimensión donde existe la envidia y donde todos los seres humanos pertenecen a la dimensión del asesinato, aunque sean de la mafia y ni lo hayan visto, ni oído, ni quieran hablar sobre el tema. Están en la dimensión de la muerte y es a través de la reconstrucción de Isis donde encuentran una salida a la transcendencia dimensional.

Pero esa historia de asesinato en realidad solamente es así en la dimensión del asesinato. En otra dimensión, Seth no es envidioso, sino una fuerza creadora y creativa. Es la fuerza de la vida, pero sin conciencia. La conciencia está en el ser humano y esa fuerza creativa no precisa ser autorizada por la mente del ser humano. Por eso Seth no es asesino y mentiroso, sino vital, vitalista y creador de vida.
Pero las personas en una determinada dimensión pueden ver a la vida como enemiga, porque son amigos de la no vida. Por eso es necesario llegar a un punto donde se produce esa transmutación.

Eso está explicado a través de Anubis.
Donde Seth aparece como envidioso, Anubis es un chacal carroñero, pero en realidad es una fuerza amorosa que te busca y te lleva a la transmutación. Es una fuerza que se caracteriza como femenina, porque uno de los epítetos con que se conoce a Anubis es el señor de las vacas lecheras, entendiendo la leche como nutrición a través de la energía femenina. También es conocido Anubis como el señor que abre caminos. Lo hemos oído en la Pascua: algo abre camino a través de lo imposible.
Pero no hablamos de religiones, sino de idiomas, lenguajes y contenidos, que enlazadoramente, sumándose, contienen al estilo de Isis, un fruto.

No hay una dirección obligatoria para mirar y quizá el aprendizaje del ser humano sea aprender a mirar, porque quizá aquello que miras toma existencia

No hay dirección obligatoria para mirar, o sea para ver.
No hay dirección obligatoria significa que uno puede mirar hacia cualquier lado. De hecho, en el vehículo, o sea en el cuerpo del ser humano, quizá el segmento más móvil es el cuello, que en realidad es como el pie de la cabeza. Ahí se encuentran los ojos, desde donde se mira de forma más primaria.

Una de las cosas que está permitiendo el cuello es la movilidad de la mirada.
Aunque en realidad la movilidad de la mirada es el resultado no solo la movilidad del cuello, que es posiblemente uno de los elementos más móviles del cuerpo, sino de la movilidad del globo ocular, o sea del ojo, y de la capacidad de la retina de mirar cerca, lejos o de ampliar la mirada utilizando la visión periférica.

Evidentemente no hay una dirección obligatoria para mirar, sino en todo caso una multiplicación de posibilidades, y entonces quizá parte del aprendizaje del ser humano en esta encarnación sea el de aprender a mirar, sobre todo porque quizá lo que aprendes es que aquello que miras toma existencia.
Quizá permites entrar en la realidad personal y luego común a aquello hacia donde miras, sean maravillas o desastres, o quizá se trate de que la visión es en realidad enlazadora y te conecta, entre las múltiples realidades posibles, con aquella que miras.