Los sellos en la onda del dragón

LOS SELLOS EN LA ONDA DEL DRAGÓN:

PRIMER ESCALÓN: Dragón, Viento, Noche y Sol
El DRAGÓN significa la solidaridad y es justamente partiendo de ahí donde puede suceder todo esto. La característica mítica del dragón significa simplemente que esto es así incluso antes de que tú lo sepas, lo reconozcas, te lo creas o lo vivas, o incluso estés en contra.
La solidaridad actúa dentro de ti aun estando en contra de ella, esperando que la autorices.

El segundo sello de la onda es el VIENTO blanco, que significa de una forma sencilla la comunicación y la palabra. El tono 2 es fundamentalmente un regalo. Cuando has asumido el propósito se produce el tono 2 como regalo. Por eso, podemos decir que la primera onda es una comunicación, porque su tono 2 es el VIENTO.
Hay palabras que tienen que ser dichas y ellas mismas se encargan de todo a través del diálogo interior. Eso es lo que significa el viento en tono 2.

El tercer sello de la onda primera, la NOCHE, nos habla del poder de la visualización, y de soñar la abundancia para todos. A esto le da la característica de ser tono 3, que significa servicio. Llega un momento en que lo importante es soñar la abundancia, pero hay que comprobarlo, qué sucede en tu interior y en tu exterior, como algo más importante que un concepto.
La experiencia vale más que un concepto.
El color azul significa vivencia experiencial, es decir, es algo que haces. Te invita a comprobar cómo te transformas cuando sueñas la abundancia, porque activas en ti una fuerza creadora, que es la fuerza que crea la vida.

El tono 4 significa cómo lograr el propósito, y la SEMILLA responde “siendo tú mismo, siendo como eres”. El color amarillo habla de limpiar los hechizos, porque las creencias equivocadas te impiden ser tú.

Estos 4 primeros tonos forman una unidad, que se puede considerar unidad tipo, donde hay algo que representa la realidad (color rojo); algo asociado al diálogo, que hace presente al otro, al grupo y a la emoción (color blanco); algo que expresa el momento presente, a través del servicio (color azul); y algo que te hace ser más tú (color amarillo).

SEGUNDO ESCALÓN: Serpiente, Enlazador, Mano, Estrella
La quinta propuesta es la SERPIENTE, que es tu interior, la kundalini y tu energía vital. Refuerza el propósito de la onda, al expresar por segunda vez el propósito. Es una fuerza, que refuerza el propósito. Por eso es del mismo color.
La serpiente, como expresión de tu propia luz, vuelve a hacer presente la luz que está cumpliendo una misión (dragón).

El sexto elemento es el ENLAZADOR DE MUNDOS, que es la capacidad de enlazar, siendo una expresión de la luz cumpliendo una misión, al formar parte de la familia del dragón. La palabra “familia” aquí es un tecnicismo, que de alguna manera indica que aparte de su propio valor como sello independiente, el enlazador también es cómo se presenta la luz cumpliendo una misión en el terreno emocional expresado por el blanco. Y la forma en que se presenta la luz es uniendo, o sea amando. No uniendo como ata un cazador a su presa, sino amando.
El tono 6 es para nosotros como una puerta, y cuando actúas desde el enlazamiento amoroso abres puertas a una realidad escondida pero amorosa más allá de la forma, que muchas veces es una forma desde el miedo o la imposición o desde el “yo primero”, el ego.

Y cuando abres esta puerta te encuentras en el tono 7, que es una canalización, que aquí aparece como manik, MANO, siendo la sanación algo relacionado con reconocer dónde no has actuado desde el amor.
Esa canalización que tú activas desde el color azul, liberándote al reconocer cómo has actuado en contra del amor, también tiene una resonancia que libera a las demás personas.

El tono 8 aparece como la ESTRELLA y le damos el valor de integridad, como una forma más afirmada de “ser tú” al reconocer el programa. La primera vez que aparece el amarillo es “sé tú y reconoce el programa” (semilla), y la segunda vez es en el tono 8, reafirmando esos contenidos y haciéndote más íntegro, porque te hace más “ser tú” y te propone conceptualmente los valores de armonía, belleza, ética, y también la sociedad armónica de la estrella.

TERCER ESCALÓN: luna, perro, mono, humano
El tono 9 es la LUNA, que asociamos con la emoción, y que también da fuerza al propósito, porque es la tercera vez que aparece su color rojo. En este caso la emoción ayuda al propósito para llegar a la transcendencia, que es el cielo, el caminante del cielo. La emoción da fuerza a la luz para llegar al cielo.
Al pertenecer al tercer peldaño de 4 sellos, decimos que la emoción forma parte del servicio, porque es la tercera vez que aparece el color rojo.
El amor es una expresión del servicio. El amor refuerza al servicio, y el servicio refuerza al amor, conectando con el agua de la luna, la cual es un espejo del sol. La luna en la noche es una luz en la oscuridad.

El décimo sello, que indica una perfección, es el PERRO como amor incondicional, que es parte del servicio, de la propuesta de cómo llegar al cielo.
Este servicio incluye considerar la emoción y el amor incondicional como parte de aquello que te relaciona con las demás personas. Lo activas como azul, siendo una de sus características la conciencia. Tú haces presente ese servicio como forma de estar consciente, es decir, de estar despierto en el intento.

Entonces, aparece el tono 11 como una liberación. El MONO significa alegría, osar e inocencia. También es una expresión de la luz cumpliendo una misión (familia dragón). Ante la conciencia es una de las formas del color azul, produciendo una liberación de luz.
El mono azul da sentido al tercer peldaño de 4, que comienza con la emoción (luna), sigue con el amor incondicional (perro) y dice que esa emoción y ese amor incondicional van asociados con la alegría en el presente, que es una alegría que te transforma, porque te hace libre y te lleva lejos del miedo, la envidia y todas esas cosas.

La consecuencia de esa liberación que contiene un nuevo nacimiento es el HUMANO, la libertad, los pensamientos elevados y colaborar con todo lo existente, como una forma de expansión.
De esta manera el humano es el final del tercer agrupamiento en los bloques de 4 colores, que contenía la emoción, el amor incondicional, la alegría y la libertad.

CUARTO ESCALÓN: Caminante del Cielo
El caminante del cielo pertenece a la familia del día verde por su plenitud, expresando a través de su color rojo que crea esa realidad y de alguna manera en ti activa un cuerpo de gozo.
La posición del sello 13, caminante del cielo, en la onda tipo nos muestra la cuarta manifestación del color rojo, es decir, cómo la realidad se va transformando, llegando a algo que contiene, como 4, el símil del cuarto sello, como expresión del programa, y también del cuarto color como expresión de la expansión y la madurez.

Inicia así el cuarto grupo de 4, del que solamente va a estar visible el primero, porque los otros ya se sitúan en una elevación y se salen del mundo de la forma y ocurren en el mundo de las emociones (color blanco), que no es algo visible, o en el mundo de la conciencia (color azul), y que también suponen una limpieza de hechizos (color amarillo), es decir de limitaciones al programa diseñado en dimensiones superiores. Y eso también es una disposición y no una forma.

De esta manera la primera onda va del rojo por primera vez al rojo por cuarta vez. Termina enlazando con la dimensión más allá de la forma, que es la onda del mago.

Los 20 sellos aparecen primero en un grupo de 13, dejando 7 fuera de ese grupo de 13. Eso también tiene un lenguaje, donde los 13 primeros aparecen como una propuesta para la transcendencia, donde es importante que tú quieras, y los 7 segundos aparecen con la característica 7 de canalización, resonancia y sanación, desde la transmutación.

El auténtico voluntario necesita ser una persona libre y entusiasta

Escalones de sellos según colores
El voluntario es un entusiasta. Además, un auténtico voluntario necesita ser libre, es decir, es una persona libre entusiasmada, cuyo entusiasmo es similar emocionalmente al enamoramiento, con una adhesión total al proyecto.

En nuestra lectura del Tzolkin encontramos al voluntario asociado al sello de la tierra.
Los 20 sellos presentan una evolución, donde la tierra es la quinta presentación y mutación del rojo, de aquello que da realidad corpórea, que sustenta y es el vehículo con el cual el espíritu puede moverse.

La tierra es la quinta forma del rojo.
La primera forma del rojo, en el PRIMER ESCALÓN, es el dragón, que es luz cumpliendo una misión y para eso entra en la forma. La luz es un voluntario para entrar en la forma.
En este primer escalón, el espíritu del rojo (número 2) es el viento, asociado a la comunicación y también expresión máxima de Dios, Huracán, el dios creador. Cuando la luz decide entrar a tomar parte de un campo unificado donde va a aparecer la forma, está dando el vehículo a través de esa forma al espíritu, al dios creador, a la fuerza creadora de Dios, que es viento.
Pero también es noche, porque la fuerza creadora aparece en el ensueño. El descubrimiento de que el ensueño es una expresión de la fuerza creadora es un regalo para los seres humanos.
Así, el dragón, que es forma, traduce simultáneamente al viento como expresión dialogante que necesita al otro y también al ensueño.

El segundo rojo, en el SEGUNDO ESCALÓN, es la serpiente, que es la luz tomando forma en el ser humano. La luz, que primero toma forma en las cosas, luego toma forma en el ser humano, con la kundalini. Es un espíritu presente en el ser humano.
En este escalón aparece lo rojo como enlazador y mano. El enlazador pertenece a la familia del dragón, de la luz que ha tomado forma, y se muestra amorosamente, invitándote a prescindir del ego. Está asociada con la parte transformadora y fuego (azul).
Hemos hablado anteriormente de la ayahuasca, donde el fuego actúa en la cocción por la que la liana y la planta se transforman en ayahuasca. Para ello tienen que abandonar el yo, desapegarse del ego; no de la conciencia superior sino del “yo ego”, gracias justamente al fuego.
En este escalón, el fuego aparece en forma de la mano, que es sanación y realización pero también el reconocimiento de las faltas al amor, que forma parte de la cocción que permite emerger la kundalini.

En el TERCER ESCALÓN nos encontramos con la luna, que es propiamente la emoción. Primero aparece como cuerpo o vehículo la luz cumpliendo una misión, luego es la luz en el ser humano y después aparece la luna como emoción y agua en esa tercera presentación del rojo. Claro, esa asociación es la que permite entender qué es la emoción, que por un lado es amor incondicional (perro) y por otro lado una expresión del fuego-azul donde aparecen la alegría y el osar (mono). En este caso lo transformador es osar (azul), y ese osar produce alegría.
La luna es una emoción, que está asentada sobre la capacidad de resonar con su interior sin restricciones que le impidan actuar con total entrega. Por eso hay un osar que es como un romper rigideces, que viene propiciado por la incondicionalidad del amor y por reconocer las faltas al amor. Cuando reconoces y re-conectas con la fuente del amor, te produce alegría.
El reconocimiento de las faltas al amor es lo que te aporta alegría, por cuanto te reconecta. No es un “soy más bueno”, sino un elemento nutriente intrínseco imprescindible. Reconocer las faltas al amor es como volver a respirar, como haberte quitado la escayola y poder correr; devuelve tu ser y devuelve tu alma.
Eso forma parte de la luna como expresión del mundo de la emoción, porque la restitución está en el nivel emocional. Las faltas al amor es huir de poner límites, cotos y fronteras al amor.

Hay una progresión en este nivel. Cuando llegamos al 10, simultáneamente estamos en el 11, donde hay una progresión de la libertad, que es una progresión de la conciencia.
La línea del espejo, que expresa arriba y abajo, sucede entre las filas 10 y 11 del Tzolkin, ocupadas por los sellos del perro y el mono. El comienzo dentro del espejo está asociado al osar y a la libertad. El osar es el momento transformador que te va a permitir ser libre.
Osar, como azul, es una vivencia experiencial, que trae aparejada la alegría y te permite ser libre y ser humano, dando el siguiente paso que es el humano.

El osar del mono, como vivencia experiencial, abre el ser libre del humano, asociado a los pensamientos elevados. Es una fuerza elevante, expansiva y está enlazando con el siguiente paso que es el caminante del cielo, el rojo del CUARTO ESCALÓN, donde la exploración ya es más que un osar. O sea, el osar y el ser libre te llevan al caminante del cielo, asociado al explorar.
El vehículo corpóreo en la realidad visible al que hace referencia el caminante del cielo está representado por el mago y por el águila, que van a propiciar la aparición del voluntario.
El caminante del cielo, sello 13 asociado a la transcendencia, es un explorador que ha transcendido; es un paso más allá del osar; es un paso más allá de la libertad, donde ya no hay límites, produciendo un gozo porque te está permitiendo ser quién eres.
Esto está asociado con el mago, que es un caminante del cielo. El mago es uno de los sellos más controvertidos, porque hay quien lo aplica desde una expresión de poder, pero desde lo espiritual no expresa un poder, ya que estaría hablando de un enemigo, de tener un poder sobre alguien que te hace más fuerte que él.
El mago expresa una expansión emocional, porque es blanco, una expansión del agua, de la luna, que es emoción.
Por otra parte, vemos que las vivencias experienciales del mago están asociadas al ver (águila). La característica del mago es ver. De hecho, las ondas del mago y el águila son ondas asociadas, donde los ocultos de una están en la otra, y por ello están íntimamente asociadas.
De modo que el caminante del cielo es un mago que empieza a ver la maravilla.

La progresión dentro del espejo comienza con el osar del mono, que propicia la libertad del humano, y esto te transforma, te da un cuerpo donde se puede asentar el espíritu del mago que empieza a ver la maravilla, del mago como emoción amorosa que empieza a ver que las vivencias experienciales son ya de la maravilla, de la sociedad de la estrella.
Pero también es un inicio: el osar es un inicio, la libertad es un inicio y el caminante del cielo es un inicio del ver, que se transforma y faculta al voluntario.

Ahora eres voluntario para ese ver, como última expansión del rojo, en el QUINTO ESCALÓN. Esa quinta expansión del rojo es la del voluntario que ha hecho el camino desde la libertad, que cada vez es más entusiasmante porque aporta alegría, pensamientos elevados, gozo y la vivencia emocional amorosa y sanadora del mago (la mano es el oculto del mago), donde mientras reconoce sus fallos al amor se va nutriendo y expandiendo.

Cuando empiezas a ver se abre el cuerpo del voluntario, que está asociado al espejo, porque lo que ves es “tú eres otro yo”. Ves la unión, lo que supera el conflicto, pero también la resurrección (tormenta) y la luz (sol).