Vivir bellamente

VIVIR BELLAMENTE (23/10/2015)
El Tzolkin te invita a vivir bellamente, encontrando la estrella como experiencia y viviendo en la estrella como realidad.
El Tzolkin te invita a vivir bellamente, a encontrar lo óptimo y vivir desde lo óptimo, porque detrás de lo óptimo, la ética, la armonía, la belleza y la poesía no está la ruina sino la abundancia.

La abundancia está detrás de vivir con corazón, asumiendo tus emociones como te propone la luna. Porque hay muchos ángeles colaborando en esa realidad dimensional.
Detrás de la acción con corazón no hay ruina sino prosperidad y abundancia. Porque no necesitamos todo lo que nos ofrece la complicidad comercial.

La realidad del ser humano es luminosa cuando vive desde la emoción y el amor incondicional en forma transcendente. Su emoción es luz y su cuerpo emite e intercambia fotones. Eso es gozo.
Pero además, se abren oportunidades y puertas, y la realidad que aparece es una realidad consistente.

No tengas miedo a vivir bellamente.

Lo mejor es la bomba atómica, solo que en el pasado

Lo mejor es la bomba atómica, solo que en el pasado. Queremos decir que lo mejor es el reconocimiento del error, situándolo en el pasado, ya que tu conciencia se ha despertado y reconoce lo que no, y entonces elige lo que sí.
Eso inicia un nuevo tiempo, el tiempo de la conciencia que conoce lo que no quiere, lo que no es real, lo que no va en favor de la vida, permitiendo conocer lo que sí.

La ruptura del átomo, que es la bomba atómica, es lo que no. Pero la ruptura del átomo, donde se libera una extraordinaria energía, es también allá donde tú niegas a otra persona, donde no quieres relacionarte con ella, donde juzgas, descalificas y desprecias.
Eso también libera una gran cantidad de energía emocional, de tal manera que muchas personas se emborrachan con ese extra de energía, se colocan o al menos eso pudiera parecer.

Pero a ti no. A ti lo que te sucede es que recibes la invitación de reconocer al otro como otro tú, del in lak’ech, o sea del amor al otro aunque sea tu enemigo.
Entonces, no estamos hablando de energía atómica, energía de ruptura, o sea de fisión, sino de aquella energía atómica de fusión que es la que crea el plasma. La energía atómica de fusión es la que mantiene el quinto estado de la materia. Es la energía donde los átomos se unen y entonces liberan toda una gran cantidad de energía, que estaban utilizando simplemente para mantener unidos sus electrones y ahora ya no es necesaria.
Eso es lo que genera el nivel del plasma, la forma en que funciona el cuerpo de las estrellas.

Es la experiencia a la que estamos invitados hoy en día, a conocer la energía de la fusión, el respeto al otro, la colaboración y el amor, abandonando esa energía que mantiene alta la separación con el otro.
Liberas la energía del miedo y la desconfianza, y no necesitas gastar energía en tratar de ser o parecer mejor que nadie, ni más fuerte que nadie, ni gastar energía descalificando o amedrentando a otros. Toda esa energía la puedes canalizar hacia la creatividad, el gozo, la belleza y la armonía, es decir hacia la estrella, esa sociedad donde todas las personas son seres de luz, como las estrellas en el cielo.
El plasma existe como expresión de la realidad, solo que en el cielo. Pero a través de esa energía emocional de alta intensidad, que es similar a la energía de fusión, podemos vivirlo aquí en la tierra.

La energía femenina (vídeo)

La energía femenina (vídeo):
Por un lado relacionamos a la mujer con la luz cumpliendo una misión, que es el dragón, con la forma y con las cosas.
Por otro lado relacionamos a la mujer con la estrella, con la armonía y con la belleza. No solo porque quiera ponerse guapa, sino porque quiere que todo el entorno sea armónico y bello.
Por eso, estamos en el tiempo en que la mujer está ocupando y debe ocupar la primera fila de la humanidad, la frontera de la humanidad. El despertar de la humanidad es el despertar de la mujer, y los hombres, en este momento, cuando son clarividentes apoyan a la mujer y la favorecen, porque interiormente saben que es el tiempo adecuado para que esto suceda.
La misión de la luz es llevar al ser humano a la plenitud, al disfrute, al gozo supremo

Hay un camino a la transcendencia desde el tiempo sagrado

En el proceso expresado por los 4 colores que se convierten en 5 hay dos fases.
Una es la representada por el sello del espejo, que con las 4 esquinas de la X está delimitando las 4 direcciones norte, sur, este y oeste, es decir, toda la superficie terrestre y toda la realidad.
Mientras se va desplegando la realidad en las 4 direcciones, que sería el color rojo, va apareciendo el blanco, que es el amor a lo que sucede y a lo que existe.

Eso está configurando el territorio del in lak’ech. Las 4 direcciones (norte, sur, este y oeste) están configurando la realidad terrestre, donde lo que existe es la ley del amor o in lak’ech, pero en tu experiencia, es decir, en lo que tú vives.
Cuando lo vives, que es cuando lo valoras así incluso equivocándote, gracias a Dios, aparecen las 4 direcciones o rumbos y el color blanco.

Entonces aparece la segunda fase, que es el momento de la transformación y el azul.
Estamos hablando de los castillos. Primero viene el castillo rojo y luego el castillo blanco, cuya llave es empezar a considerar el amor como lo más importante.
De esta manera, al buscar como con un antivirus aquellas acciones tuyas que no expresan el amor, te introduces en el castillo azul o castillo resonante, con una resonancia que va deshaciendo y despegando las adherencias de la oscuridad.

El espejo se abre y en su interior aparece la estrella.
Y en el interior de la estrella están esas dos líneas que son las columnas de Hércules, marcando un nuevo rumbo dentro de las 4 direcciones (norte, sur, este y oeste): arriba y abajo.
Los 4 rumbos se transforman en 5 (norte, sur, este y oeste, y arriba y abajo). Esto está en el núcleo del interior guardado dentro del espejo.

Al aparecer un camino donde algo es arriba y algo es abajo, que es como las columnas algo sólido, real y accesible a los sentidos, entonces aparece un camino real, descrito como las columnas de Hércules.
Se habla de los 12 trabajos de Hércules. En ese sentido, Hércules está en el lugar 13, la transcendencia.
Hay un camino a la transcendencia desde el tiempo sagrado. Cuando aparece, te introduces en el color amarillo y en la cuarta dimensión, donde estás identificando todos aquellos valores desde los que actúas que son contrarios al amor, reconociendo el error en contacto con el venado azul.

Cuando te sitúas en el diálogo con el venado azul, te expandes y estás en el territorio amarillo, y esa fusión del azul y el amarillo va creando el verde.
Se va sanando el daltonismo espiritual.
El daltonismo es una incapacidad de ver, una confusión en los colores, donde los ojos no pueden percibir todos los colores. Es una dificultad de ver la realidad, que sirve como analogía para describir un proceso de sanación de la visión.

El Tzolkin te invita a vivir bellamente, encontrando la estrella como experiencia

vistas desde el torcal s
El Tzolkin te invita a vivir bellamente, encontrando la estrella como experiencia y viviendo en la estrella como realidad.
El Tzolkin te invita a vivir bellamente, a encontrar lo óptimo y vivir desde lo óptimo, porque detrás de lo óptimo, la ética, la armonía, la belleza y la poesía no está la ruina sino la abundancia.

La abundancia está detrás de vivir con corazón, asumiendo tus emociones como te propone la luna. Porque hay muchos ángeles colaborando en esa realidad dimensional.
Detrás de la acción con corazón no hay ruina sino prosperidad y abundancia. Porque no necesitamos todo lo que nos ofrece la complicidad comercial.

La realidad del ser humano es luminosa cuando vive desde la emoción y el amor incondicional en forma transcendente. Su emoción es luz y su cuerpo emite e intercambia fotones. Eso es gozo.
Pero además, se abren oportunidades y puertas, y la realidad que aparece es una realidad consistente.

No tengas miedo a vivir bellamente.

Cuando el sol deja de estar solo es cuando recupera su condición de estrella

Cuando el sol deja de estar solo es cuando recupera su condición de estrella; cuando descubre experimentalmente el “in lakech” o “tú eres otro yo”.

Cuando el sol deja de estar solo, encuentra que es una estrella en el cielo, o sea una realidad o dimensión donde todas las personas son estrellas. Eso es lo que traduce la sociedad de la estrella.
El sol deja de estar solo cuando entra en el cielo o sociedad de la estrella, donde todas las personas son estrellas.
Esto corresponde a la profecía del regreso de los seres estelares que denominamos “mayas cósmicos”. Decimos “regreso” como venida a tu realidad, porque el sol eres tú. Cuando hablamos del sol estamos hablando de ti, iluminado, una vez descubres tu luz libre de obstáculos y hechizos, irradiando hacia fuera, hacia la búsqueda de la luz de los otros.
Eso es la iluminación.

En ese proceso tu luz en expansión encuentra otras luces u otra luz. Es “otra luz”, en singular, pero compuesta de un plural, que es la luz de la sociedad de la estrella, donde todas las personas han expandido su luz, eliminando sus obstáculos a la luz y recuperando su alma en plenitud.
Eso es lo que se describe como el momento en que el sol deja de estar solo e ingresa en la sociedad de las estrellas, de la luz, que también puede ser reconocido como el regreso de los mayas cósmicos.

Cuando tú, que eres luz, vuelves a encontrar la luz -en singular, procedente del grupo-, entonces el grupo, los mayas cósmicos o seres iluminados vienen a ti.
Es la forma en que el tiempo va en una dirección y en su contraria. El tiempo fluyente y el tiempo retrógrado confluyen en ese presente que es la inmortalidad. La inmortalidad es el tiempo que da la plenitud.
En ese tiempo que va en un sentido y otro hacia el tiempo expandido, de lo que estamos hablando es de la emoción que te lleva al cielo, que forma parte del azul y la inmortalidad.

De modo que cuando el sol deja de estar solo, lo que contiene en su interior es el resultado de la luz que te lleva al cielo. Como vivencia experiencial se expande en un tiempo que te da plenitud, que es lo que sucede cuando liberas al alma de todos los hechizos que la mantienen atada en el aislamiento.
Ese es el tema del rencuentro, de la venida de los mayas cósmicos o del momento en que el sol deja de estar solo.

El Tzolkin es un espejo y cuando lo miras puedes ver la estrella en el centro

http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/el-libro-de-las-familias/estrella_y_espejo_en_el_tzolkin

Las dimensiones del Tzolkin (Extracto del Libro de las Familias)

El Tzolkin tiene dos símbolos en su interior, uno similar al sello del espejo, que es una X y representa el tiempo, y otro similar al sello de la estrella, que es un rombo y representa el lugar de la ascensión o puerta a otra dimensión. Los dos sellos, el espejo y la estrella, pertenecen a la familia Señal, recalcando el carácter especial de esta familia.
La X es la cuarta dimensión, porque ya hay conciencia, y la estrella es el lugar de la ascensión, que envuelve el centro del telar, donde están el perro 13 y el mono 1, que representan el lugar del nuevo nacimiento.

El Tzolkin es un espejo, y cuando miras el Tzolkin puedes ver la estrella en el centro. El Tzolkin como espejo te puede servir para transitar todas las ondas, todas las experiencias, pero también para acceder a la dimensión de la estrella, onda final del quinto castillo y del Tzolkin. Pero esto sucede cuando estás transitando los castillos, que es donde se expresan las dimensiones.
De modo que el espejo y su oculto la noche hablan de una dimensión, y la estrella y su oculto el caminante del cielo, hablan de la quinta dimensión.

Seshat, como estrella de ocho puntas, expresa sincronía con la estrella del Tzolkin

Seshat y estrella
El octavo sello en el Tzolkin es la Estrella, que tiene algo del ocho. Debe de ser algo misterioso e iniciático, ya que a simple vista no parece haber relación entre las estrellas o una estrella y los ochos o un ocho.

Sin embargo debe haber alguna relación, incluso mucha, ya que los sabios egipcios -los de antes, los de Ra, Sa-Ra y Shu separando-uniendo cielo y tierra; o sea, los del amor resucitando muertos, los del Oxirrinco, el pesaje y la libertad- entregan la onda de forma de un jeroglífico donde aparece la estrella de ocho puntas con el significado de diosa de la sabiduría, Seshat.

Seshat, como estrella de ocho puntas, expresa sincronía con la estrella del Tzolkin. En la tradición de las pirámides es la esposa de Tot, el dios de la sabiduría que aparece como mono azul, sincrónico con el sello 11-mono azul del código Tzolkin y con significados similares.

De modo que podemos preguntarnos ¿qué pasa con la estrella?, ¿qué pasa con el ocho que esta tan de moda?, ¿qué pasa con esa Seshat?, ¿tiene algo para nosotros? Podemos preguntarlo en un año 2014 cuyo inicio desde el no tiempo del día verde es precisamente estrella 8 (25 de julio de 2014).

Mono azul, y por tanto Tot, hacen presente a la familia que como onda no se encuentra en el castillo verde, formada por dragón, enlazador, mono y guerrero.
Mientras, Estrella, y por tanto Seshat, hacen referencia a la familia del día verde (caminante, espejo, noche y estrella), que representa la plenitud, como expansión y maduración del castillo quinto.
De esta forma, la familia que expresa a Tot-Mono azul solo está en los castillos 1, 2, 3 y 4, mientras que la familia que representa a Seshat-Estrella aparece en los castillos 2, 3, 4 y 5, pero no en el 1.
Estamos hablando de cómo lo material, o sea el cuerpo, se une y recupera el alma.

El día verde está convocando siempre un aquí y un ahora dimensional

QUINTO DÍA EPAGÓMENO – NEFTI
El quinto día epagómeno está dedicado a Nefti, quien traduce la familia del día verde, compuesta por el caminante del cielo, el espejo, la noche y la estrella, es decir la sociedad celeste, el ensueño como actividad en la cuarta dimensión, la ley del amor del espejo, y la transcendencia de la solidaridad y de la energía femenina.

Nefti expresa el día epagómeno relacionado con el día verde y por extensión con todo lo verde y con el castillo verde, de modo que todas las personas que nacen en las ondas del castillo verde de alguna manera se relacionan con Nefti.

NEFTI Y EL SURGIMIENTO DE LA CREACIÓN:
Para profundizar y situar a Nefti conviene adentrarse en el comienzo del Popol Vuh:
“llegó aquí entonces la palabra, vinieron juntos Tepeu y Gucumatz, en la oscuridad, en la noche, y hablaron entre sí. Hablaron pues,…
Ésta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio, todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo… No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros…sólo el cielo existía.
No había nada dotado de existencia, no había cosa que tuviese ser. Solamente había inmovilidad y silencio en la oscuridad, en la noche. Sólo el Creador, el Formador, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, madre y padre, estaban en el agua rodeados de claridad.
Vino pues su palabra y se manifestó con claridad, mientras meditaban que cuando amaneciera debía aparecer el hombre. Entonces dispusieron la creación y crecimiento de los árboles y los bejucos y el nacimiento de la vida y la creación del hombre. Se dispuso así en las tinieblas y en la noche por el Corazón del cielo, que se llama Huracán.”

Estas son las misteriosas palabras del primer capítulo del Popol Vuh, de las que entresacamos “llegó aquí entonces la palabra, vinieron juntos Tepeu y Gucumatz, en la oscuridad, en la noche, y hablaron entre sí”.
Ni siquiera dice que aparece Tepeu o que aparece Gucumatz, sino que quien llega es la palabra.
El sello número 2 es el viento, la comunicación y la palabra. De modo que comienza la forma y la luz adopta un escenario formal, pero quien viene es la palabra.

Nefti simboliza la oscuridad y la noche, y se traduce como señora de la casa, siendo justo el escenario donde nos encontramos en el relato del Popol Vuh. El jeroglífico que representa a Nefti es una cesta, y este dato tendrá su importancia más adelante, pero en su esencia es oscuridad y noche.

La mitología de tercera dimensión va aportar muchos datos, y alguno contradictorio. Podríamos hablar mucho de ello, pero ahora mismo nos interesa ser concretos siguiendo el rastro. Según aparece en wikipedia:
“Los textos de las pirámides muestran la creencia de que los mundos celestiales eran inmensas masas de agua en las que habría diversos lugares de purificación; más lejos estaría el reino celeste de Ra y más distante todavía, las inescrutables profundidades del Nun. Nun es el «océano primordial» en la mitología egipcia, elemento común en todas las cosmogonías del Antiguo Egipto. Nun era entendido como un “concepto”; es el principio común en todas las cosmogonías, la primera sustancia abstracta, el elemento caótico que contiene el potencial de la vida, simbolizado como caóticas aguas primordiales que ocupaban todo el universo.
En el principio, antes de la creación, sólo hay Nun (pero «no existe»), es un océano inerte, sin límites, rodeado de absoluta oscuridad, que no es la noche, pues aún no se había creado esta. Los sacerdotes egipcios, para describir este estado, enumeraban lo que no existía.
Del Nun surge espontáneamente la vida como demiurgo que sólo piensa. A continuación el demiurgo comienza a hablar, y se disocia del Nun que se convierte en el «océano primordial». Aún no existe y por ende no ve lo que ocurre. Entonces el Demiurgo comenta al Nun lo que sucede; el relato del Demiurgo provocando la respuesta y el despertar del Nun, es el origen de la palabra, y del diálogo.
En ese momento el Demiurgo se mueve y es el principio de la Creación. Pues el Demiurgo y el Nun no forman parte realmente de la Creación.
Se creía que, después de la creación, las aguas del Nun rodeaban la tierra, siendo Nun el responsable de la inundación anual del Nilo, y de las aguas subterráneas que marcaban los límites entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
Nun, como concepto deificado, posee un Ba (espíritu) que es el sol.”

Parece como si las palabras del Popol Vuh fueran una escenificación del contenido de la mitología egipcia acerca del surgimiento de la creación, y cómo esto sería consecuencia de un diálogo.
Habitualmente reconocemos en la dualidad viento-tormenta una resonancia de Huracán, y esa resonancia está también presente en cómo aparece el 2 en el segundo Tzolkin, en el segundo año, y en la indispensabilidad del otro para existir diálogo, pero también en que la tormenta sea el sello 19.
Encontramos en la noche la primera presentación de su familia, y también en algún momento hemos señalado cómo la semilla es un surgimiento a la luz desde la noche, ya que “dar a luz” es salir de la noche.

Nefti se asocia en el barullo del mundo de la confusión presente en el mundo de la forma, e incluso aparece en ocasiones con características negativas, porque el mundo de la confusión es también el mundo del juicio. Pero nos interesa encontrar el mundo del mago, donde nada es lo que parece.
El mago es la segunda onda, y junto con lo blanco, el refinar y la segunda onda, significa empezar a poner orden en el desorden; empezar a disponer ordenadamente el mensaje confuso, que en manos del depredador genera miedo, porque uno de los valores de la palabra y de la comunicación es dar entrada al amor, porque sin comunicación no hay amor.
Cierto, podrá haber muchas cosas, y podrá haber incluso frenesí, pero si no hay comunicación, no hay amor, y si no hay amor no hay salto dimensional.
Sí, claro, si no hay libertad no hay posibilidad de expresarse, de conocerse; no hay posibilidad de reconocerse.

Uno de los significados de “conocerse” es tener relaciones sexuales, y esto proviene de la Biblia, donde se utiliza conocerse como sinónimo de tener relaciones que tienen como consecuencia hijos (ver p.e. Génesis 4).
Es importante mantener este metalenguaje, donde el amor es conocerse, y donde el conocerse es hablar desde el corazón. No en vano uno de los llamados acuerdos toltecas es “no dar nada por sobreentendido”, y si hay una duda, hay que aclararlo.
También pone de relieve la importancia fundacional para la humanidad de la Biblia, del alfabeto fonético, que está basado en la boca y en los sonidos que puede hacer, y también, actualmente, de las redes sociales, como manifestación de la malla que une a todos los seres humanos.

EL NOMBRE DE NEFTI:
Pero aun tendríamos que hablar de la relación que existe entre Nefti y la palabra hebrea que significa “alma”, Nefesh, donde está presente la raíz Nef, que en hebreo contiene 3 letras.
La primera letra es Nun. Ya hemos hablado de la Nun egipcia, pero la Nun aramea significa “pez” y la Nun hebrea significa “reino” y “cesta”, que es lo que lleva Nefti en su cabeza.
Claro que “reino” es un lugar, incluso podríamos decir que es un lugar para ser real, el lugar donde tú puedes ser más real. Y también ese escenario puede ser una cesta, en el sentido de que es un continente.
También puede tener un sentido, ahondando en la sabiduría, que signifique creyente, humildad y también Moisés, que es un hombre que se hace más real a través de un diálogo con la divinidad, y pasa de ser uno más a ser uno.
Y también es una cesta donde duermen los bebés, que flota sobre el agua, y donde también Moisés está, como un recién nacido, flotando en el agua.

Además de contener la letra Nun, la palabra Nefesh contiene la PEI.
Lo que pronunciamos como “f” sirve también como una pronunciación en “p”, porque Pei significa boca, comunicación y también “conocer” en el sentido de amar. El número 80, Pei, significa matrimonio y bendecir, y hablar también significa poder entrar en el aquí y el ahora.

Por eso, la primera presentación de esta familia en el Tzolkin aparece como azul, noche azul, que está convocando un aquí y un ahora. Y el día verde está convocando siempre un aquí y un ahora dimensional.

Y la letra Shim es la luz.