La familia central, que está compuesta por la tierra, el viento, la mano y el humano, en el Tzolkin aparece iniciada por el viento

La familia central, que está compuesta por la tierra, el viento, la mano y el humano, en realidad en el Tzolkin aparece iniciada por el viento, que es el segundo sello.
Esa disposición de rojo, blanco, azul y amarillo es la de la familia tipo, pero luego cada familia aparece de una forma determinada, solamente iniciada por el color rojo en el caso de las familias cardinal, iniciada por el dragón, y polar, iniciada por la serpiente. En las demás familias el primer sello que aparece no es el rojo, estando iniciada la familia central por el color blanco.
Lo que diseña la familia central es una propuesta que podríamos expresar como viento-mano-humano-tierra y traducirla a lo siguiente:

Viento, como comunicación. Cuando tú ves a una persona lo primero que haces es saludarla con la palabra “hola”, queriendo decir somos amigos, no enemigos o “tú eres otro yo”. Pero también en un sentido más estricto podríamos decir que viento significa la impecabilidad de palabra, la comunicación.
Entonces, al considerar esta familia, estos sellos, vemos que lo que aparentemente comienza con la tierra, en realidad comienza con el viento.
La palabra es el saludo y también la impecabilidad de la palabra como base de la comunicación. De esta manera, esta familia tendría una vocación a expresar lo blanco, en cuanto a emociones, pero también y sobre todo, porque cada vez adquiere más relevancia, algo que sirve para unir.
En un momento en el que el gran riesgo para la humanidad es la guerra, el conflicto y la fractura, aparece como fundamental el valor de la palabra asociado a la paz, la resolución de los conflictos y lo que une. Es muy importante poner la relevancia en ese concepto, porque ya desde los albores de la humanidad, desde el inicio de la humanidad, en esta sabiduría expresada por los abuelos, aparece como fundamental la palabra como algo que une.

Entonces, si desplegamos la realidad que aparece en esta familia diríamos que lo primero es el saludo, el hola. Lo segundo es el abrazo, porque el siguiente sello es la mano. La mano es con lo que tú abrazas a una persona. La mano, el brazo, es más fuerte al atraer que al separar. La mano, y como consecuencia el brazo, es más fuerte al abrazar que al golpear. Hay más fuerza. Esa es su función.
El viento es el saludo y la impecabilidad en la palabra, y la mano es el abrazo y la impecabilidad en la acción. Podemos traducir que el abrazo es impecable. Podemos traducir y afirmar que el abrazo es una expresión en la impecabilidad, en algo atemporal y no solo en algo temporal que corresponde al aquí y ahora, sino en el siempre.

Vemos que ciertamente el saludo es lo primero, y el abrazo y el acogimiento es lo siguiente. En tercer lugar en esta familia aparece el humano, la libertad, que es el valor propio del ser humano y en sí un enigma a descifrar en esta encarnación. Cada persona de alguna manera tiene que dar valor al hecho de ser humano.
La palabra es impecable cuando saluda, la acción es impecable cuando abraza y el hombre es impecable cuando es libre, porque quiere decir que ha recuperado su alma, es decir, ha reconectado con la realidad Dios presente en su interior, y la consecuencia es la plenitud del ser humano, la libertad. Ahí tenemos esos tres contenidos enlazados, dispuestos a todos los seres humanos para encontrar sentido en su encarnación.

En cuarto lugar aparece aquél que inicialmente debería aparecer como primero. Los tres primeros elementos crean una realidad, que es expresada como tierra. Esos tres elementos, sellos o conceptos te sitúan ante la emergencia de una realidad, que la hace similar a la madre tierra, que te permite encontrar tu lugar de poder, que te alinea con el corazón amoroso de la vida, que te despierta a tu realidad de voluntario en esta encarnación.

Los cuatro tipos de músculos y el Tzolkin


LOS CUATRO TIPOS DE MÚSCULOS (Parte II)
El Tzolkin escenifica exactamente esos 4 tipos de movimientos que decimos que existen en el cuerpo del ser humano.

Si nos situamos en la familia del humano, que es justamente quien hace los movimientos, encontramos a la tierra, la mano, el humano y el viento.

La TIERRA puede ser asociada con el movimiento LENTO y los músculos de la estática. En el código Tzolkin la tierra se asocia con fluir, como fluye la tierra en sus movimientos cósmicos. Evidentemente fluir no es ir rápido, sino acompasado con lo que sucede; es ir pasivamente, transportado por el movimiento en cuestión. El agua tiene un movimiento descendente, de manera que siempre va bajando, pero se convierte en ascendente cuando se transforma en vapor de agua. No es que quiera ir a un sitio concreto, sino que a veces quiere ir abajo y a veces, arriba. De modo que fluir es instalarse en la situación y dejarse llevar, sin oponerse, o sea, sin pelearse.

Además, la tierra tiene como oculto a la semilla, que es exactamente la demostración de la estática y la verticalidad, con un crecimiento constante, pero lento.
También asociamos a la tierra con la alineación, que es lo que hace la semilla y todos los seres humanos, porque se extienden en la verticalidad. Eso es lo que hacen los músculos de la estática.

A la tierra le damos el valor de músculos lentos y a la MANO el de músculos rápidos EXTRA RÁPIDOS, porque es en los brazos donde se encuentran la mayor parte de músculos extra rápidos. Los brazos no están haciendo fuerza para mantener su posición; no necesitan que haya músculos de contracción lenta, de la estática, funcionando. Además permiten la expresión de los actos muy rápidos desde la voluntad. Por eso el mago va a aparecer como su oculto. Los dedos expresan completamente la voluntad a través de movimientos muy rápidos y precisos.

Por otro lado, tenemos al HUMANO, que está entre la tierra y la mano. El humano está en medio. Toca la tierra con sus pies, y la mano toca al humano, pero no a la tierra.
El humano aparece como la parte intermedia entre la tierra y la mano, y por tanto expresa los músculos INTERMEDIOS.
Así como la tierra expresa los músculos de contracción lenta, que simplemente te permiten estar, y en eso son iguales a las rocas, el humano es similar a los animales con sus movimientos que pueden ser mantenidos durante mucho tiempo.

De esta forma, en esta familia tenemos a la tierra, que es la base de todo, asociada a los músculos de contracción lenta, que son los primeros que es necesario aprender. Los músculos de la estática son la base de todo.
Luego tenemos al humano, que con sus pies está tocando la tierra; está encima de la tierra. Expresa los músculos rápidos o intermedios, los músculos que no se cansan y permiten movimientos continuados.
Luego en esta familia está la mano, que no está en contacto con la tierra, sino con el aire y con el humano, el cual sí está en contacto con la tierra.

Como decimos, el humano expresa los músculos intermedios, que en parte son similares a los músculos lentos y se van a nutrir de grasa, y en parte son similares a los músculos extra rápidos, para lo cual se nutren de azúcares. Pero, al contrario de los músculos extra rápidos, le permiten mantenerse en movimiento durante mucho tiempo sin agotarse. Son músculos para hacer. Y resulta que el humano tiene algo que hacer, ya que, junto con la luna, el perro y el mono, pertenece a los 4 sellos que expresan el centro del telar. El humano en la tierra tiene algo que hacer, llegar al centro del telar, al nuevo nacimiento.
En eso son similares a los animales, que poseen músculos muy fuertes, como los músculos lentos, y que además pueden hacer un esfuerzo continuado durante mucho tiempo; pueden cumplir su misión.

Pero ningún animal posee una mano capaz de hacer movimientos tan precisos como el ser humano. Esos movimientos precisos y extra rápidos, que convierten a la mano en mágica (la mano es el oculto del mago), ocupan un gran lugar en el cerebro. Y lo más mágico que se expresa con el sello de la mano es reconocer cuándo no has actuado en favor del amor. Eso es una intuición, una visión extra rápida que sucede como experiencia y el resultado es absolutamente mágico, porque te recoloca y reconecta con la vida.
Una gran parte del cerebro está representando la mano, por lo cual, los movimientos de la mano van a expresar de manera muy especial a la persona; muchas de sus cualidades y dones se expresan a través de la mano. Por eso los músculos extra rápidos se relacionan con el ser de la persona, de la misma manera que los músculos lentos le permiten estar.

Finalmente, si asociamos a la tierra con los músculos lentos, al humano con los músculos intermedios y a la mano con los músculos extra rápidos, encontramos un cuarto elemento que es el VIENTO, asociado a la tormenta, que es su oculto. En el viento encontramos esta energía de la que hablábamos, ESPIRITUAL, donde se ha comprobado que, a través de tus imágenes, la recuperación de las lesiones es más rápida y los resultados deportivos son mejores. Una gran parte de este entrenamiento consiste en realizar decretos, manifestando “estoy superando esta marca”, “estoy alcanzando esta meta”, etc.
Ese es el cuarto tipo de músculo, el que responde a las imágenes y a la palabra. Y está asociado al viento y a la tormenta, ya que a través del decreto del viento, con la palabra, permites que aparezca esa fuerza extraordinaria de hechos milagrosos que asociamos con la tormenta.

La familia Central se corresponde con una energía de canalización

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FAMILIA CENTRAL (Extracto del Libro de las Familias)
La familia central está formada por el viento, la mano, el humano y la tierra.
Se corresponde con una energía de canalización.

El viento es el espíritu, manitú.
La mano es la canalización como conexión con otras dimensiones.
El humano expresa cómo la libertad es una expresión de Dios, sólo que de un aspecto material de Dios, y por eso se incluye la necesidad de sanación y de espiritualización.
La tierra es tan generosa que se ofrece como voluntario.

La familia Central tiene como eje fundamental la canalización, de tal manera que expresa la necesidad de que el ser humano se abra voluntariamente a la energía de dimensiones superiores. Pero son los cuatro conceptos de la familia los que definen al ser humano, no sólo uno.

Esta familia expresa la unión de lo material y lo espiritual, por eso habla de sanar, porque lo material es algo que para nosotros hoy requiere ser sanado, siendo la auténtica realidad de lo material su condición espiritual.
Encontrar el espíritu de la tierra es respetar a la tierra, a la vida.
Encontrar la mano como canalización es encontrar el aspecto espiritual, siendo toda sanación un hecho espiritual.

LOS SELLOS EN LA FAMILIA:
Podemos denominar a la familia Central como la familia del humano, ya que no solo está incluido el humano como sello, sino que también están los dos sellos en el Tzolkin donde se manifiesta alguna parte física del ser humano: el viento, cuyo símbolo está representado por una boca con una lengua y la mano. Además, el último sello de la familia es la tierra, donde vive el humano.

El viento es la comunicación y el espíritu como sello, y el regalo como tono. Es algo mucho más amplio que la humanidad o que un ser humano, porque es el espíritu, que es la realidad total. Se representa con una lengua humana. Es muy importante lo que digas, porque te acerca al regalo o lo aleja.
La naturaleza de la palabra es ser vehículo del espíritu y dar vida, consciencia y amor a las personas. La lengua sirve para expresar al espíritu.

La mano como sello significa realizar y como tono canalizar. Es el sello azul que hace referencia al humano, siendo el azul el presente y el fuego.

Pero el humano es amarillo. De alguna manera el presente es un comienzo para el humano, porque el amarillo proviene del azul, pero el lugar del humano está en la expansión, en la luz. El presente solo es la entrada, pero el lugar del humano es la expansión.
El humano es el sello 12, que como tono significa “cómo puedo colaborar con todo lo que existe”. A lo máximo que puede llegar en la tierra el ser humano es a colaborar siempre y constantemente con todo lo que existe.
Como Dios, que no se contrata por horas.
Como el sol, que es benéfico para todo lo que existe y tampoco se contrata por horas.
Como la tierra, que es acogedora y benéfica con todo lo que existe.

El tono 12 habla de generosidad constante, sin ego, de “cómo puedo colaborar con todo lo que existe”, como Dios, como el sol, como la tierra, como el agua. Y este tono 12 está asociado al 2, que es el regalo pero también el espíritu.
El ser humano sin espíritu todavía no es humano. Como sello está asociado a la luna, que significa las emociones.
Así, el humano tiene dos compañeros, el espíritu y las emociones. El humano está compuesto por un elemento espiritual bajo la forma del mundo de las emociones.

Hay una unión entre la tierra y el hombre. Forman una unidad y lo que le haces a la tierra te lo haces a ti.
La ecología, algo actual, es coincidente con este conocimiento expresado por el Tzolkin, sólo que la visión maya informa, con carácter de urgencia, de que a la tierra le da igual lo que le hagas, pero tú te estás destruyendo. Los seres humanos le debemos un reconocimiento a la tierra, que le negamos, porque la tierra no sólo produce alimentos, sino también sanación.

http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/el-libro-de-las-familias/

Familia del viento: La mano está hablando de sanación pero también de enfermedad

FAMILIA DEL VIENTO (II): viento, mano, humano, tierra
La segunda iluminación o segundo momento fundamental para el despertar del ser humano, está asociado a la característica existente en la comunicación. Parte de esa iluminación es el reconocimiento de toda una realidad que no es física sino emocional.

Primero hay un despertar a lo físico, pero en algún momento necesitas encontrar como iluminación que más allá de las cosas está la maravilla que hace que algo esté allí; la maravilla por la que la realidad diferente no material está allí. Esa iluminación es algo no físico y no visible.
Después aparece la emoción, que es el acercamiento a la vibración, a lo que no es físico o visible. La emoción está asociada al viento, que según aparece en el Popol Vuh es la manifestación del Dios creador a través de Huracán. Dios creador se denomina Huracán y es la unión de Viento y Tormenta.
En el Tzolkin aparecen el viento y la tormenta como energías que trabajan juntas, una visible y otra no. La referencia al viento como espíritu también aparece en otras tradiciones, donde Dios es como un viento, espíritu, Ruah, Manitú o gran espíritu.

Si hablamos de la vivencia negativa de la comunicación, es decir, de qué puede suceder cuando no te atreves a expresar tus sentimientos, vemos que el segundo sello de la familia, que es la MANO, está hablando de sanación pero también de lo contrario, de enfermedad. El no expresar los sentimientos te sitúa en el mundo de la enfermedad.
Cuando las emociones se vuelven negativas, puedes comunicarte desde el enfado y el odio, que es una forma viva donde dañas a los otros. Conseguir transmutar el odio en amor, es sanar.
Pero también el odio puede venir en contra tuya, ya que pueden producirse enfermedades agresivas. La no expresión de las emociones te daña a ti.

Cuando estás haciendo barbaridades visibles, estás expresando el odio, pero cuando ni siguiera expresas el odio, entonces viene en contra tuya. Todavía la enfermedad se mete más adentro de la persona, o incluso de la realidad, porque empiezas a dar una valoración a actitudes que son contrarias a la vida, dándole validez. Empiezas a explicar por qué es bueno matar a gente, la supremacía de una raza, o historias raras que no están expresando un mundo emocional sano, sino que contiene sufrimiento para otros o para ti, en fin, todo este entramado donde el mundo emocional está pervertido.

Ir contra la mujer y querer dominarla también es auto agresivo. Parece que solo es contra la mujer, pero no, es agresivo contra el arquetipo humano porque está bloqueando la parte femenina en todas las manifestaciones. Está dominando cosas en tu interior, tanto si eres hombre o mujer, porque la mujer prioriza el aspecto masculino y el hombre elimina su aspecto femenino, creándose sociedades donde aunque las personas tengan compasión, la sociedad no la tiene.
Cuando te comunicas transmitiendo terror a las demás personas, es una forma tremendamente perversa, que es contraria a Dios, porque Dios es amor.
Ahora mismo se está produciendo una polarización para que sea más fácil elegir qué es lo que quieres, donde responde tu corazón.

Es muy importante sanar el viento hoy. Sanar el viento también es devolver la libertad a la persona (HUMANO).
La parte negativa está inhibida, no se atreve a hacer nada, no tiene libertad y tampoco pensamientos elevados, siendo sus pensamientos de amenaza y carencia.

La máxima libertad se encuentra en ser voluntario (TIERRA) para vivir cualquier cosa, porque sabes que estás conectado con la realidad amorosa. Entonces eso crea una realidad.
La persona que está en negativo frente al voluntario es una persona que se queja de todo, a quien todo le cuesta y le ofende, que no se cree nada y al no tener pensamientos elevados siempre desconfía.
A la persona que no es voluntaria todo le va mal y todo se podría mejorar. Si estás pensando que algo podría ser mejorado, no eres un voluntario. Lo mejor es lo que sucede.

Pero si hablamos de la parte positiva del viento en esta familia, vemos que aquello que aprende el ser humano al principio, siendo un bebé, de cómo al nombrar las cosas, las cosas vienen a él porque su mamá se lo da, es una iluminación y contiene el poder de la palabra (VIENTO).
También ese nivel de iluminación sucede en la persona o conciencia despierta. Es una auténtica iluminación descubrir cuál es el poder inherente en la palabra o poder del mantra. Es una expresión y produce una reacción en la realidad. Al decir palabras amorosas desatas de sus hechizos a una persona.
Hay una iluminación cuando descubres que la palabra cargada de la emoción que crea la vida tiene un poder que crea la vida.

Cuando estás expresando el sello de la MANO estás actuando, relacionándote y restaurando la malla, porque la palabra no es solo lo que supone la comunicación. Cuando te estás comunicando, restauras los daños al amor que has creado con tu acción, creándose una magia donde todo se transforma.

Ver esa transformación es una iluminación que te expande y te permite ser libre (HUMANO). Al abrirte a escuchar esa voz que habla de dimensiones superiores y evoca posibilidades maravillosas y pensamientos elevados, se produce una resonancia interior y una expansión.

La iluminación de comprobar lo que sucede cuando actúas de forma expandida, siendo la expansión de la emoción, te sitúa en la realidad del voluntario (TIERRA), donde estás dispuesto a cualquier cosa, no rechazas nada, no te quejas de nada y no estás en ningún tipo de vivencia de víctima, porque sabes que estás cumpliendo una misión y eres voluntario para eso.
Eso te produce plenitud, porque eres una persona que está cumpliendo una misión. Da igual el tiempo que tardes en terminar la misión, porque tienes plenitud total.

La familia del viento se expresa a través de lo blanco, que es el agua y la emoción

FAMILIA DEL VIENTO
El segundo sello, que también es el inicio de la segunda familia, es el VIENTO BLANCO. La característica de ser blanco asociado al viento, al segundo sello, alcanza a toda la familia.
De alguna manera toda la familia es emocional. Todos los colores en esta familia están impregnados en el blanco.

La segunda experiencia o segunda iluminación proviene de la comunicación, que refuerza la unión. Este sello está representado como una lengua, es decir el hablar. Hay una iluminación en cuanto a que con palabras puedes expresarte.
Es posible que a nosotros, que lo hacemos constantemente, no nos parezca una gran maravilla, pero decir “hola” a una persona ya despierta emociones, y al decir “dame esto”, consigues algo.

Toda la magia que hay en la comunicación, incluyendo la no verbal, gestual, mental, telepática y en todos los niveles, está expresada por el sello el viento, y corresponde a la expresión de lo blanco, que es la emoción.
El agua y la emoción están asociados al blanco y son algo que une. La comunicación siempre con alguien, por lo que es una expresión de unión.
Esta familia empieza a expresarse a través de lo blanco, y toda la familia va a estar teñida de este color.

La MANO es AZUL, pero también es una forma de comunicación. Se suele asociar con la sanación y, un poco desde lo que impulsa esta página, con el reconocimiento de las faltas al amor, referidas al otro. Por eso es una forma de comunicación. Una forma de sanar la relación con las demás personas es reconocer dónde no has actuado desde al amor.
En el color azul se abren experiencias vivenciales, donde si primas la comunicación y el reconocimiento de dónde no actúas desde el amor, se abre una cascada extraordinaria de experiencias vivenciales que te modifican y transforman, sacándote del aislamiento y reforzando tu parte uno con todos.

El HUMANO AMARILLO, es decir el ser humano, también forma parte de esta familia, donde prima la emoción. La faceta más importante del ser humano es la emocional. Al humano se le da el valor de libertad y pensamientos elevados, pero también el pensamiento de emoción. La emoción cuando se expande también construye al ser humano.
La emoción -estamos en una familia que es eminentemente blanca- cuando aparece de forma expandida, que es lo que significa al sello amarillo, crea al ser humano y expande su realidad. Entonces es cuando aparece libre, lleno de pensamientos elevados que le relacionan con la parte elevada de la realidad y la parte espiritual de todas las cosas.

El siguiente sello de la familia es la TIERRA ROJA, a quien llamamos voluntario. Su característica principal es un color rojo.
Cuando has interiorizado y vivenciado que estás aquí para ser voluntario, porque estás alineado con el corazón del cielo y el corazón de la tierra, y te sabes uno con el propósito de la vida, se muestra como rojo y crea la realidad.

La familia Central tiene como eje fundamental la canalización, expresando la necesidad de que el ser humano se abra voluntariamente a la energía de dimensiones superiores

LA FAMILIA CENTRAL (Extracto del Libro de las Familias)
La familia central está formada por el viento, la mano, el humano y la tierra.
Se corresponde con una energía de canalización.

El viento es el espíritu, manitú.
La mano es la canalización como conexión con otras dimensiones.
El humano expresa cómo la libertad es una expresión de Dios, sólo que de un aspecto material de Dios, y por eso se incluye la necesidad de sanación y de espiritualización.
La tierra es tan generosa que se ofrece como voluntario.

La familia Central tiene como eje fundamental la canalización, de tal manera que expresa la necesidad de que el ser humano se abra voluntariamente a la energía de dimensiones superiores. Pero son los cuatro conceptos de la familia los que definen al ser humano, no sólo uno.

Esta familia expresa la unión de lo material y lo espiritual, por eso habla de sanar, porque lo material es algo que para nosotros hoy requiere ser sanado, siendo la auténtica realidad de lo material su condición espiritual.
Encontrar el espíritu de la tierra es respetar a la tierra, a la vida.
Encontrar la mano como canalización es encontrar el aspecto espiritual, siendo toda sanación un hecho espiritual.

LOS SELLOS EN LA FAMILIA:
Podemos denominar a la familia Central como la familia del humano, ya que no solo está incluido el humano como sello, sino que también están los dos sellos en el Tzolkin donde se manifiesta alguna parte física del ser humano: el viento, cuyo símbolo está representado por una boca con una lengua y la mano. Además, el último sello de la familia es la tierra, donde vive el humano.

El viento es la comunicación y el espíritu como sello, y el regalo como tono. Es algo mucho más amplio que la humanidad o que un ser humano, porque es el espíritu, que es la realidad total. Se representa con una lengua humana. Es muy importante lo que digas, porque te acerca al regalo o lo aleja.
La naturaleza de la palabra es ser vehículo del espíritu y dar vida, consciencia y amor a las personas. La lengua sirve para expresar al espíritu.

La mano como sello significa realizar y como tono canalizar. Es el sello azul que hace referencia al humano, siendo el azul el presente y el fuego.

Pero el humano es amarillo. De alguna manera el presente es un comienzo para el humano, porque el amarillo proviene del azul, pero el lugar del humano está en la expansión, en la luz. El presente solo es la entrada, pero el lugar del humano es la expansión.
El humano es el sello 12, que como tono significa “cómo puedo colaborar con todo lo que existe”. A lo máximo que puede llegar en la tierra el ser humano es a colaborar siempre y constantemente con todo lo que existe.
Como Dios, que no se contrata por horas.
Como el sol, que es benéfico para todo lo que existe y tampoco se contrata por horas.
Como la tierra, que es acogedora y benéfica con todo lo que existe.

El tono 12 habla de generosidad constante, sin ego, de “cómo puedo colaborar con todo lo que existe”, como Dios, como el sol, como la tierra, como el agua. Y este tono 12 está asociado al 2, que es el regalo pero también el espíritu.
El ser humano sin espíritu todavía no es humano. Como sello está asociado a la luna, que significa las emociones.
Así, el humano tiene dos compañeros, el espíritu y las emociones. El humano está compuesto por un elemento espiritual bajo la forma del mundo de las emociones.

Hay una unión entre la tierra y el hombre. Forman una unidad y lo que le haces a la tierra te lo haces a ti.
La ecología, algo actual, es coincidente con este conocimiento expresado por el Tzolkin, sólo que la visión maya informa, con carácter de urgencia, de que a la tierra le da igual lo que le hagas, pero tú te estás destruyendo. Los seres humanos le debemos un reconocimiento a la tierra, que le negamos, porque la tierra no sólo produce alimentos, sino también sanación.

(más información sobre el e-book en http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/el-libro-de-las-familias/)

Isis es Madre Tierra. Reconocer su tarea es importante, ya que encontrarla, aceptarla y cumplirla es el contenido de la cuarta dimensión

FAMILIA CENTRAL E ISIS (Extracto del Libro de las Familias)

El cuarto día epagómeno está dedicado a Isis, que es la hermana y esposa de Osiris, y se corresponde con la familia de la tierra, el viento, la mano y el humano.

LAS DOS PAREJAS DE DIOSES EPAGÓMENOS:
En los dioses epagómenos podemos encontrar dos parejas, que se corresponden con las dos parejas de familias cuyos sellos son ocultos entre sí.

Por una parte, Isis y Osiris forman una pareja donde se unen las polaridades masculinas y femeninas. Las familias asociadas, Central y Portal, también forman una pareja, al ser sus sellos ocultos entre sí.
Esta pareja de dioses epagómenos tiene una característica de unificación de polaridades, ya que se expresan en la mitología egipcia como masculino-femenino, surgiendo un hijo, Horus, como una actualización.
En el Tzolkin esta pareja está expresada por los 4 rumbos o la X, que como ya hemos dicho corresponden al espejo y a su oculto la noche. Representan lo horizontal, la cuarta dimensión y “el aquí”. El espejo para vivir el aquí propone la ley del amor, y su oculto la noche, el ensueño. Esa es la propuesta, considerar a cualquier persona bajo el “tú eres otro yo, yo soy otro tú”, y soñar la abundancia.

Hay otra pareja, que es la formada por Horus-Familia Polar y Seth-Familia Cardinal.
El paso de la luz a la materia y de la materia a la luz, es decir, la entrada de la luz creando una realidad material y la aparición del ser humano como materia capaz de transformarse en luz, supone una transmutación total de la persona y de su cuerpo, no como hecho social sino como experiencia personal.
En esta pareja ya no hay una referencia al masculino-femenino y a la complementariedad, sino a un trabajo personal.
Este salto evolutivo está expresado en el rombo que aparece en el Tzolkin, que corresponde a la estrella, lugar del nuevo nacimiento.

EL ARQUETIPO DE ISIS-MADRE:
Isis es presentada como madre con su hijo en brazos, siendo comparable esta imagen con la de la Virgen María.
En la familia Central la tierra llega a su máxima expansión con el humano. La tierra es el origen y por eso es madre.
Detrás de la materia aparente de la tierra, se encuentra la luz cumpliendo una misión, apareciendo la tierra como un ser espiritual y al mismo tiempo como madre del ser humano y de todo lo que existe en la tierra.

Isis tiene la característica de estar asociada al único día que es fasto, ya que el resto de días epagómenos son nefastos o neutros. De esa manera enlazamos la realidad de Isis con encontrar el corazón de la tierra, es decir, el amor en tu realidad material.

La Virgen María tiene un niño, como Horus, y se la representa con la luna bajo sus pies. Isis es la personificación de la luna y la madre de Horus, pero sin referencia al pene, porque esa es la única parte que no se encuentra de Osiris.
Eso le hace similar a la Virgen María, cuyo hijo tampoco nace como referencia al pene. Y más allá vemos a Sara, como madre arquetipo que también da origen a una descendencia sin referencia al pene, porque sus palabras son “ahora que estoy pasada, ¿sentiré el placer y además con mi marido viejo?”, indicando por “pasada” que sus ovarios ya no fabrican óvulos, y cómo ese hijo que se le anuncia no es fruto del orden natural sino sobrenatural.

ISIS, SANADORA ESPIRITUAL:
Isis además de madre también es considerada en la mitología egipcia como la gran maga. Tiene una tarea que cumplir y eso es fasto para todos los seres humanos, que son una expansión de Isis.
Isis es Madre TIERRA y se la presenta con las dos manos abiertas en una cruz, expresando la mano y su capacidad de sanación.
Reconocer su tarea es importante, ya que encontrarla, aceptarla y cumplirla es el contenido de la cuarta dimensión; es la salida de la dimensión del depredador a un “aquí” más allá, donde se prepara, cumpliendo su misión, al ascenso dimensional evolutivo.

Isis busca el cuerpo troceado de su esposo Osiris, y lo encuentra. Esa es su tarea: encontrar el cuerpo troceado de su esposo, es decir, de su yo herido, y sanarlo. Isis sana su cuerpo herido y muerto, y lo reconstruye. Esa es la acción de la MANO y el resultado de su sabiduría como maga.
Pero esa sabiduría es expresión del espíritu, porque su reconstrucción no está en la forma, sino que también le da todo el contenido espiritual, de modo que Osiris encuentra su lugar como Dios del más allá.
Así, la vocación de Isis es abrir la vida en el más allá, siendo esto una expresión del VIENTO-espíritu.

Por otra parte, Isis es IS-IS, donde “IS” es HUMANO.
En Isis encontramos dos veces IS, es decir, al humano y al sello 2, que es el viento.

Los sellos de la familia central: viento, mano, humano y tierra

LOS SELLOS DE LA FAMILIA CENTRAL (Extracto del Libro de las Familias, de próxima publicación)
Hay dos sellos donde se manifiesta alguna parte física del ser humano, el viento –la boca- y la mano, y los dos forman parte de esta familia.
El viento contiene al espíritu, la comunicación y las cuerdas vocales, y tiene como antípoda al humano.
La mano está unida como antípoda a la tierra.

El viento es la comunicación y el espíritu como sello, y el regalo como tono. Es algo mucho más amplio que la humanidad o que un ser humano, porque es el espíritu, que es la realidad total. Se representa con una lengua humana. Es muy importante lo que digas, porque te acerca al regalo o lo aleja.
La naturaleza de la palabra es ser vehículo del espíritu y dar vida, consciencia y amor a las personas. La lengua sirve para expresar el espíritu.

La mano como sello significa realizar y como tono canalizar. Es el sello azul que hace referencia al humano, siendo el azul el presente y el fuego.

Pero el humano es amarillo. De alguna manera el presente es un comienzo para el humano, porque el amarillo proviene del azul, pero el lugar del humano está en la expansión, en la luz. El presente solo es la entrada, pero el lugar del humano es la expansión.
El humano es el sello 12, que como tono significa “cómo puedo colaborar con todo lo que existe”. A lo máximo que puede llegar en la tierra el ser humano es a colaborar siempre y constantemente con todo lo que existe.
Como Dios, que no se contrata por horas.
Como el sol, que es benéfico para todo lo que existe y tampoco se contrata por horas.
Como la tierra, que es acogedora, benéfica con todo lo que existe.

Hay una unión entre la tierra y el hombre, es decir, forman una unidad. Lo que le haces a la tierra te lo haces a ti.
La ecología, algo actual, es coincidente con este conocimiento expresado por el Tzolkin, sólo que la visión maya informa, con carácter de urgencia, de que a la tierra le da igual lo que le hagas, pero tú te estás destruyendo.
Los seres humanos le debemos un reconocimiento a la tierra, que le negamos, porque la tierra no sólo produce alimentos, sino también sanación.

El tono 12 habla de generosidad constante, sin ego, de “cómo puedo colaborar con todo lo que existe”, como Dios, como el sol, como la tierra, como el agua.
Y este tono 12 está asociado al 2, que es el regalo pero también el espíritu.
El ser humano sin espíritu todavía no es humano, y el 12 como sello está asociado a la luna, que significa las emociones. Es decir que el humano tiene dos compañeros, el espíritu y las emociones.
El humano está compuesto por un elemento espiritual bajo la forma del mundo de las emociones.

La familia central (viento, mano, humano y tierra) se corresponde con una energía de canalización

LA FAMILIA CENTRAL (Extracto del Libro de las familias, de próxima publicación)
La familia central está formada por el viento, la mano, el humano y la tierra.
Se corresponde con una energía de canalización.

El viento es el espíritu, manitú.
La mano es la canalización como conexión con otras dimensiones.
El humano expresa cómo la libertad es una expresión de Dios, sólo que de un aspecto material de Dios, y por eso se incluye la necesidad de sanación, es decir de espiritualización.
La tierra, tan generosa que se ofrece como voluntario.

La familia Central tiene como eje fundamental la canalización, que a su vez tiene como eje fundamental la sanación, de tal manera que expresa la necesidad de que el ser humano se abra voluntariamente a la energía de dimensiones superiores. Pero son los cuatro conceptos de la familia los que definen al ser humano, no sólo uno.

Esta familia expresa la unión de lo material y lo espiritual, por eso habla en su tono 7 resonante de sanar, porque lo material es algo que para nosotros hoy requiere ser sanado, siendo la auténtica realidad de lo material su condición espiritual.
Encontrar el espíritu de la tierra es respetar a la tierra, a la vida.
Encontrar la mano como canalización es encontrar el aspecto espiritual, siendo toda sanación un hecho espiritual.

Detrás de la materia aparente de la tierra, lo que se encuentra es la luz cumpliendo una misión

CUARTO DÍA EPAGÓMENO – ISIS
El cuarto día epagómeno está dedicado a Isis, que es la hermana y esposa de Osiris, y se corresponde con la familia de la tierra, el viento, la mano y el humano.

Isis y Osiris forman una pareja, donde se unen las polaridades masculino-femenino.
También la familia Central representada por Isis es complementaria a la familia Portal que representa Osiris. Tienen una característica de unificación de polaridades, ya que se expresan en la mitología egipcia como una pareja masculino-femenino, donde también surge un hijo como una actualización.

Esto en el Tzolkin está expresado por la X, es decir por los 4 rumbos, que corresponden al espejo y a su oculto la noche, y representan lo horizontal y “el aquí”. El espejo para vivir el aquí propone la ley del amor, y su oculto la noche, el ensueño. Esa es la propuesta, considerar a cualquier persona bajo el “tú eres otro yo, yo soy otro tú”, y soñar la abundancia.

Hay otra pareja, que es la formada por Horus-Familia Polar y Seth-Familia Cardinal.
El paso de la luz a la materia y de la materia a la luz, es decir la entrada de la luz creando una realidad material y la aparición del ser humano como materia capaz de transformarse en luz, supone una transmutación total de la persona y de su cuerpo, no como hecho social, sino como experiencia personal.
En esta pareja ya no hay una referencia al masculino-femenino y a la complementariedad, sino a un trabajo personal.

Este salto evolutivo está expresado en el rombo que aparece en el Tzolkin, que corresponde a la estrella, lugar del nuevo nacimiento.

ISIS Y LOS SELLOS DE LA FAMILIA CENTRAL:
Isis es presentada como madre con su hijo en brazos, siendo comparable esta imagen con la de la Virgen María.
En la familia Central la tierra llega a su máxima expansión con el humano.
El humano es la expansión de la tierra, y la tierra es el origen y por eso es madre.
Detrás de la materia aparente de la tierra, lo que se encuentra es la luz cumpliendo una misión, apareciendo la tierra como un ser espiritual y al mismo tiempo como madre del ser humano y de todo lo que existe en la tierra.

Isis tiene la característica de estar asociada al único día que es fasto, ya que el resto de días epagómenos son nefastos o neutros. De esa manera enlazamos la realidad de Isis con encontrar el corazón de la Tierra, es decir encontrar el amor en tu realidad material.

Pero Isis, además de madre, también es considerada en la mitología egipcia como la gran maga. Isis tiene una tarea que cumplir y eso es fasto para todos los seres humanos, que son una expansión de Isis.
Reconocer su tarea es importante, ya que encontrarla, aceptarla y cumplirla es el contenido de la cuarta dimensión. Es decir, es la salida de la dimensión del depredador a un aquí más allá del depredador, donde se prepara, cumpliendo su misión, al ascenso dimensional evolutivo.

Isis busca el cuerpo troceado de su esposo Osiris, y lo encuentra. Esa es su tarea: busca y encuentra el cuerpo troceado de su esposo, es decir de su yo herido, y lo sana. Isis sana su cuerpo herido y muerto, y lo reconstruye, y esa es la acción de la MANO y el resultado de su sabiduría como maga.

Pero esa sabiduría es expresión del espíritu, porque su reconstrucción no está en la forma, sino que también le da todo el contenido espiritual de Osiris, de modo que Osiris encuentra su lugar como Dios del más allá.
Así, la vocación de Isis es abrir la vida en el más allá, siendo esto una expresión del VIENTO-espíritu.

Por otra parte, Isis es IS-IS.
“IS” es HUMANO y en IS-IS encontramos dos veces IS, es decir el humano y al sello 2, que es el viento.
Isis es Madre TIERRA y se presenta con las dos manos abiertas en una cruz, expresando la mano y su capacidad de sanación.

La Virgen María tiene un niño, como Horus, y se la representa con la luna bajo sus pies.
Isis la personificación de la luna y la madre de Horus, pero sin referencia al pene, porque esa es la única parte que no se encuentra de Osiris.
Eso le hace similar a la Virgen maría, cuyo hijo tampoco nace como referencia al pene. Y más allá vemos a Sara, como madre arquetipo que también da origen a una descendencia sin referencia al pene, porque sus palabras son “ahora que estoy pasada, ¿sentiré el placer y además con mi marido viejo?”, indicando por “pasada” que sus ovarios ya no fabrican óvulos, y cómo ese hijo que se le anuncia no es fruto del orden natural sino sobrenatural.

De esta manera Isis y Horus refuerzan y expresan el nuevo nacimiento como acceso a una realidad espiritual; expresan al viento, el espíritu.

Ante este nuevo nacimiento, Nefti ayuda al hombre, es decir a Isis.
Nefti ayuda a Isis a encontrar el cuerpo de Osiris; de alguna manera ayuda al ser humano a encontrarse, a alinearse con el corazón del cielo y el corazón de la tierra y a acceder a la estrella, que es el rombo del Tzolkin y el lugar del nuevo nacimiento.