Stephen Hawking: serpiente, perro, águila y sol

Contestación a una pregunta sobre Hawking y su relación con la serpiente, serpiente emplumada y el águila:

Hawking nace en un día perro y fallece en un día águila, ambos de la misma familia. La persona que nace en un día perro, al año siguiente es águila, al siguiente sol, luego serpiente y otra vez perro, y así sucesivamente durante toda su vida. Es decir, cada 4 años también es serpiente. De modo que una persona que es perro también es serpiente; asume los contenidos del perro pero también de la serpiente.
Además, Hawking por su enfermedad no podía ponerse de pie y solamente estaba como se le veía normalmente, tumbado. Tenía el cuerpo como la serpiente, que está horizontal a la tierra y no vertical, de modo que Hawking era una brutal escenificación de la serpiente.
Eso es algo que también todas las personas viven, porque sus primeros meses están en la posición de la serpiente, es decir, horizontal a la tierra, ya que los bebés no tienen tono muscular. Podemos decir que el ser humano aparece como la serpiente y su evolución es ir elevándose como el perro, cuando contacta con sus emociones, luego como el águila, cuando conecta con su alma, y finalmente como el sol, como luz.
De esta manera vemos cómo Hawking era un maestro enseñando esta evolución.

El proceso del enamoramiento aparece descrito en el Tzolkin en el quinto castillo

El proceso del enamoramiento aparece descrito en el Tzolkin en el quinto castillo, donde encontramos a la luna, el viento, el águila y la estrella.

La LUNA describe procesos emocionales, y el amor es un proceso donde se despiertan las emociones.
La luna está asociada a la limpieza de emociones, y el enamoramiento es una purificación emocional que te lleva a lo óptimo.

También el enamoramiento es un asunto relacional y la forma de comunicación con el otr@.
Eso es lo que expresa el VIENTO, esa interacción, relación y comunicación de palabras de luz, con esa capacidad resucitadora que se asocia al viento-tormenta.

El enamoramiento también es un asunto de visión, ya que despierta la visión. Aparece asociado al ÁGUILA.
El águila que ve la maravilla aparece en el enamoramiento.

Finalmente aparece la ESTRELLA, que te lleva al cielo, despertando en ti la sociedad celeste. Está asociado a la ética, la estética y la integridad.

Otro lugar en el Tzolkin donde se expresa el enamoramiento como experiencia personal es en el desarrollo de la familia de la luz, donde aparece la serpiente, el perro, el águila y el sol, junto con su familia asociada según las ondas, que es la familia del tiempo, con la semilla, la luna, el mago y la tormenta.

El enamoramiento libera sustancias en el cerebro, que son momentos de iluminación, asociados a la dopamina y a otras sustancias que producen estados alterados de conciencia y que están presentes en el cerebro antiguo.
El cerebro antiguo está expresado por la SERPIENTE, pero también es consecuencia del diseño del programa en dimensiones superiores, representado por la SEMILLA.

Esto libera evolutivamente el acceso a la incondicionalidad (PERRO), que es un momento de expansión de la kundalini. El amor incondicional es una expresión inicial del despertar de la kundalini. Está asociado a reinventarse y a resucitar (TORMENTA), y a acceder a algo que está presente en tu programa, que eres tu pero que no está activado y se expresa a través del amor incondicional.
De modo que el amor incondicional es una purificación del ego, y si fracasa, se frustra el proyecto ascensional que desarrolla el enamoramiento.
Si la persona no accede al amor incondicional y su amor es egoísta, se frustra el enamoramiento y su iluminación.

El siguiente paso es el desarrollado por el ÁGUILA, con la visión que accede a la maravilla, desde la intuición y la visión interior, asociado al MAGO.
Es un momento mágico y evolutivo, y cuando superas las barreras que impiden el amor incondicional, ese desarrollo de la visión de la maravilla te lleva al cuarto proceso, que es el SOL como iluminación, asociado a la LUNA, porque es una emoción iluminadora; la limpieza emocional produce la iluminación porque permite el amor, y el amor pertenece a una dimensión de lo óptimo y de la vida en plenitud.

La familia Polar está asociada a la energía de la luz

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FAMILIA POLAR (Extracto del Libro de las Familias)
La familia polar está compuesta por la serpiente, el perro, el águila y el sol.
Está asociada a la energía de la luz.

Contiene a los animales, como representación de la fuerza vital, y al sol, como representación de la luz, expresando evolución ascendente.
La serpiente está pegada a la tierra y confundida con la tierra; expresa lo más a tierra como lo menos iluminado, lo menos consciente de esta familia, si lo vemos como una escalera ascendente subiendo hasta el sol.
La serpiente representa una energía instintiva y poco consciente de supervivencia, personal y de la especie, y contiene también la energía sexual más instintiva. Pero también es símbolo en todas las culturas de una energía sanadora. Puede llegar a ser una serpiente emplumada, como símbolo de la kundalini ascendente, pero siempre es una energía de supervivencia, sanadora para la especie y a nivel personal.

El perro tiene sus patas en la tierra, pero no su tripa, como un escalón ligeramente separado de la tierra, asociado al amor, solo que incondicional, nada que ver con el típico “quiero, quiero” o “yo, yo y yo, porque yo quiero”. Eso no está en la ascensión. El perro expresa el inicio de la ascensión o de la iluminación, sobre todo asociado a su oculto el mono, que vive en los árboles, en el amar.
La energía del perro se sitúa en el horizonte (fila 10 del Tzolkin), donde se unen los dos mundos, el celeste y el terrestre, presentando una energía corporalmente similar a la del cuerpo humano, como algo entre el cielo y la tierra.

La serpiente, como sello 5, representa energía, y el perro, como sello 10, la tarea del ser humano. Pero cuando la tarea del ser humano del amor incondicional se bloquea y no se dirige hacia el cielo, sino que regresa a formas menos conscientes de donde procede, se vuelve fácilmente brutal y pornográfico, siendo más destructivo que constructivo.
Sin embargo a través de la apertura al amor incondicional, la serpiente puede convertirse en un águila o serpiente emplumada; el 5 de la serpiente y el 10 del perro se convierten en un 15, para ascender hacia el sol.

El águila está arriba en el cielo cuando vuela y el resto del tiempo con sus patas sobre las rocas y la tierra.
Tanto en la cultura olmeca, como en la tolteca, maya y azteca aparece la serpiente emplumada como expresión de un concepto de ser supremo, de Dios. Parece que para los toltecas, aztecas y otros mexicas (hay infinidad de variantes) el nombre con que era usualmente conocido era Quetzalcóatl, mientras que para los mayas sería más bien Kukulkán. Pero el nombre no es lo más importante sino el significado, ya que contiene un sentido trascendente trasformador.
El águila, la serpiente emplumada y Quetzalcóatl eres tú mismo, con la kundalini expandida. La kundalini (sello 5) más el amor (sello 10) es el águila (sello 15), y el vuelo del águila te lleva a la iluminación.

Finalmente se encuentra el sol, que está siempre arriba en el cielo, en lo más alto.
Pero el viaje del dragón al sol no es la siesta al sol después de haberse comido el depredador a su presa. No es un dormir, sino un despertar.

LA FAMILIA DE LA LUZ:
La característica fundamental de esta familia de la luz está en relación con la fuerza y la generosidad. La generosidad es un símil de la solidaridad, pero también explica que se trata de una fuerza innata, por lo que llega un momento que significa simplemente vivir. Así la necesidad en esta familia es encontrar el significado del amor, de modo que la luz pueda traducir al amor.

Los cuatro sellos de la familia están asociados a la luz, siendo conceptos que se complementan, por lo que la luz es energía, amor y creatividad.
La serpiente, como energía relacional, viene del sol, de la luz y del amor en el centro de Dios, de lo que los antiguos mayas llamaban en su tradición quiché el corazón del cielo. El centro de Dios es el amor, como no puede ser de otra manera, y es descendente hacia ti y hacia tus hijos a través tuyo. Esa kundalini desciende a través tuyo hacia otro tú, pero asciende a través de la conciencia, queriendo remontar de nuevo hacia el sol.
Todo es luz, de modo que al hablar de serpiente hablamos del sol, sólo que en forma de energía, disponible para ti.
Pero al hablar de serpiente emplumada hablamos de una trasformación que sólo se puede hacer con la ayuda del perro, el amor, por lo que también contiene una referencia como energía amorosa.
El sol es presentado en una relación polar con la energía del amor incondicional, con lo cual toda esta familia podría tener una relación con Venus, a donde se va Quetzalcóatl.
Así, la luz aparece como algo amoroso.

http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/el-libro-de-las-familias/

Todas las personas existen por un designio de amor, porque solamente el amor crea la realidad

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LA FAMILIA DEL DRAGÓN: Enlazador de Mundos, Mono, Guerrero

En este Tzolkin, que es descriptivo de las características del ser humano, el primer sello y concepto que aparece es el que José Arguelles llama dragón, que traducimos por solidaridad y energía femenina.
La solidaridad es la conciencia que te une al grupo, a las cosas y a la realidad; te une profundamente a lo que sustenta la vida. Esa conciencia de inclusión y unión es fundamental, y en parte es una iluminación.

En alguna secuencia de entrada al Tzolkin puede ser el primer peldaño o primera iluminación el sentirte unido a todo lo que existe, a todas las personas, a la vida y a cualquier cosa que sustenta la vida.
Eso da sentido a la solidaridad. Lo contrario expresaría una actitud no solidaria, traduciendo aislamiento, sin unión o vínculo a nada.

Otro de los contenidos del dragón es la energía femenina, que también traduce la solidaridad. La energía femenina, a través de la aportación del dos, completa al uno. Por eso es una expresión de la unión, que se traduce cuando aparece lo blanco en el mundo emocional.
Si la solidaridad no expresa también el sentimiento de unión, no es solidaridad.

La solidaridad también expresa la energía maternal, ya que donde has aprendido esa solidaridad y ese sentirte unido, es en la vivencia con la madre, en esa unión inicial. La primera parte de la encarnación sucede en unión a la madre, aprendiendo justamente la solidaridad, con un contenido de unión sólida. Estás sólidamente unido a tu madre, aprendiendo también la solidaridad.
Nadie está solo. Siempre el estar solo consiste en la presencia donde concurren varios. Esto puede parecer extraño y llevado a un extremo expresa enfermedad, la ruptura de la personalidad, la psicosis, la esquizofrenia y todo este tipo de roturas donde pueden aparecer varios personajes, pues eso enferma, pero simplemente dentro de cada persona hay muchos.

Una de las cosas que es importante a través del concepto de la energía femenina, que se aprende sobre todo a través del amor que recibes primero de tus padres y de tu entorno, es a escuchar tu interior, porque cuando expresas tu interior como un niño, no eres rechazado, menospreciado ni reprimido, sino escuchado y valorado. Te das cuenta de que dentro de ti hay algo que es importante. Te das cuenta incluso sin palabras, inconscientemente, de que eres valorado. Cuando propones algo y quieres algo, eres escuchado.
La solidaridad y la energía femenina expresan la primera iluminación consciente, pero también la primera vivencia del niño, que es ser acogido y formar parte de ese uno con la madre, siendo escuchado. Eso que vives como niño, bebé sin palabras, luego lo vives como iluminación, y esa es la solidaridad del dragón.

El color rojo en ese nivel está expresado por la vivencia de pertenencia a un grupo donde eres escuchado, que te lleva a encontrar que lo que sientes por dentro es importante, y te impulsa de forma expandida a crear la sociedad de la estrella. Eso es el rojo.
La vivencia del dragón tiene una expansión a través de lo que llamamos en este Tzolkin la familia. Eso se traduce a nivel emocional por el ENLAZADOR.
El dragón, cuando está traducido a la emoción es un enlazador de mundos, es decir enlaza dimensiones y personas. La solidaridad no rechaza a las personas, sino que las escucha, las siente y las vive. Toda vivencia del enlazador es una experiencia de la solidaridad, traduciendo la parte emocional del agua.
Esa forma de enlazar con lo desconocido, con dimensiones superiores maravillosas o con personas, está traducido también al nivel azul, MONO, al actuar de forma desinhibida en el presente. Cuando aparece algo desconocido te atreves a experimentarlo, a tocarlo, a sentirlo, a interactuar. El interactuar con las cosas es enlazar con las cosas.

Cuando estás enlazando desde la solidaridad, cualquier cosa nueva que aparece eres tu, forma parte de ti y está incluida. Esto tiene una traducción porque es una vivencia que contiene alegría e inocencia. Ese enlazamiento que se produce a través de la experimentación contiene y amplía la sabiduría y refuerza la solidaridad y la unión con todo. Cuando ignoras algo o alguien, no estás unido.
El deseo de conocer y de experimentar es algo que incluso sin saberlo refuerza la unidad, la unión. Todo lo que es conocido está unido e integrado. La experimentación es una fuerza solidaria porque integra; es una fuerza enlazadora, porque une. Eso es color amarillo y expansión; la expansión que está dentro de ti. Cuando no quieres conocer algo, huyes de ello, pero el GUERRERO no huye de nada. Se expande en todas las direcciones porque tiene esa iluminación inicial de estar unido a la realidad y saber que la realidad quiere que la conozcas y que te expandas al conocerla.

El dragón es de color rojo y el primer sello que aparece en el Tzolkin, dando fundamento a todo el Tzolkin desde la perspectiva de crear una realidad, que está interiorizada en todas las personas de forma consciente o inconsciente, en unas en un sentido positivo porque se sienten unidos, y en otras porque en algún nivel no se sienten unidos sino aislados y solos.
Cuando prevalece la sensación de aislamiento y de soledad, es necesario encontrar y reforzar esa iluminación que no se ha vivido inicialmente, por ejemplo al no haber sido deseado.
Hay que decir que eso solo sucede en niveles superficiales, porque en niveles profundos, incluso en caso de error o violación, no es así.
Todas las personas existen por un designio de amor, porque solamente el amor crea la realidad. El amor es la fuerza que crea la vida en todas sus dimensiones.
En las personas que se produce ese hueco, su tarea es ahondar hasta conectar con el nivel donde se encuentra el amor, de forma tal que crea realidad.

Muchas personas que nacen como no deseadas y actualizan su situación estando aisladas, en realidad puede ser que un día se den cuenta de que son ángeles o viajeros dimensionales que vienen a encontrar a una persona que está totalmente perdida, en esa desconexión con la fuerza del amor.
A través de sus vivencias, siendo similar a una persona totalmente perdida, pueden conectar con ella, porque para entrar en un lugar lleno de excrementos a buscar una persona que está ahí, tienes que llenarte de excrementos. La diferencia está en que tienes la conciencia por la que te conectas con las dimensiones del amor y sabes lo que estás haciendo, y la otra persona está en el mismo sitio pero no lo sabe.
Por eso muchas veces suceden cosas sobre todo extremas, manifestando una misión. Personas que se encuentran sumergidas, de repente despiertan su misión.
Todas las personas que se encuentran ahí están cumpliendo la misión de mostrar el amor en las condiciones más adversas. Ese es un trabajo extremo de la luz, adentrarse en las simas profundas.
Esas simas son hechizos o realidades falsas, aunque estén fuertemente constituidas.

Lo que llamamos familia en realidad es el mismo sello. El dragón es enlazador; es un mono que produce el nuevo nacimiento como el mono, enlazando con lo nuevo a través de las vivencias, siendo ese enlazamiento una expansión de la conciencia.
Los 4 sellos significan lo mismo. Conviene que las personas que nacen con estos sellos unifiquen su criterio, sabiendo que la forma de ser dragón es ser todos y la forma de ser guerrero es ser todos.

Toda esta familia está hablando de un nivel inicial, previo a lo óptimo. Está indicando el lugar donde la luz y la oscuridad están confrontándose. Por eso está el guerrero.
Todo este territorio está traducido, en el lenguaje del ADN, por el Uracilo, que es ARN pero no ADN. Es previo. Tiene su misión, es mensajero, atrae cosas e inicia cosas, pero no forma parte de la estructura que contiene la información personal.
Por eso, es una de las formas en que te puedes acercar al origen, a la fuente y a lo que sustenta la vida.

FAMILIA POLAR (serpiente, perro, águila y sol) – LIBERAR HECHIZOS

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FAMILIA POLAR (serpiente, perro, águila y sol) – LIBERAR HECHIZOS
Esta familia representa la iluminación que rompe los hechizos.
Sus 4 sellos son una representación del cerebro, que a su vez es una representación de la ascensión de la vida en la tierra hacia la conciencia.
El cerebro reptil es una expresión del programa original –semilla- de la kundalini (SERPIENTE). Parte de lo que precisa es el descubrimiento anterior de la actitud del voluntario.

El segundo elemento de la familia, que es su la parte blanca y emocional, es el PERRO, con el cerebro mamífero. Es el cerebro que se desarrolla en los animales mamíferos y hace amar a sus semejantes, trasladando el amor al entorno. Es un amor asociado a la incondicionalidad, por lo que no es necesario realizar ningún esfuerzo, ya que no consideras que nada vaya en contra tuya; es un cerebro que favorece la comunicación y el crecimiento.
También está expresado el cerebro ideativo, creativo e intuitivo del ÁGUILA -la visión del águila-, al igual que el cerebro genio y luminoso (SOL), que no necesita ni siquiera archivos. De hecho, todas las personas son como archivos y cuando estás actuando con claridad, liberas tu contenido referente a lo rojo, lo blanco y lo azul de forma telepática a tu entorno.
Por eso el sol expresa ese cerebro luminoso, que sostiene permanentemente la vida y disuelve todos los hechizos. Lo que está helado lo ablanda y le devuelve el alma, que es esa adaptabilidad y transparencia.

La familia Polar contiene a los animales, como representación de la fuerza vital, y al sol, como representación de la luz

LA FAMILIA POLAR (Extracto del Libro de las Familias)
La familia polar está compuesta por la serpiente, el perro, el águila y el sol.
Está asociada a la energía de la luz.
Contiene a los animales, como representación de la fuerza vital, y al sol, como representación de la luz, expresando evolución ascendente.
La serpiente está pegada a la tierra y confundida con la tierra; expresa lo más a tierra como lo menos iluminado, lo menos consciente de esta familia, si lo vemos como una escalera ascendente subiendo hasta el sol.
La serpiente representa una energía instintiva y poco consciente de supervivencia, personal y de la especie, y contiene también la energía sexual más instintiva. Pero también es símbolo en todas las culturas de una energía sanadora. Puede llegar a ser una serpiente emplumada, como símbolo de la kundalini ascendente, pero siempre es una energía de supervivencia, sanadora para la especie y a nivel personal.
El perro tiene sus patas en la tierra, pero no su tripa, como un escalón ligeramente separado de la tierra, asociado al amor, solo que incondicional, nada que ver con el típico “quiero, quiero” o “yo, yo y yo, porque yo quiero”. Eso no está en la ascensión. El perro expresa el inicio de la ascensión o de la iluminación, sobre todo asociado a su oculto el mono, que vive en los árboles, en el amar.
La energía del perro se sitúa en el horizonte (fila 10 del Tzolkin), donde se unen los dos mundos, el celeste y el terrestre, presentando una energía corporalmente similar a la del cuerpo humano, como algo entre el cielo y la tierra.
La serpiente, como sello 5, representa energía, y el perro, como sello 10, la tarea del ser humano. Pero cuando la tarea del ser humano del amor incondicional se bloquea y no se dirige hacia el cielo, sino que regresa a formas menos conscientes de donde procede, se vuelve fácilmente brutal y pornográfico, siendo más destructivo que constructivo.
Sin embargo a través de la apertura al amor incondicional, la serpiente puede convertirse en un águila o serpiente emplumada; el 5 de la serpiente y el 10 del perro se convierten en un 15, para ascender hacia el sol.
El águila está arriba en el cielo cuando vuela y el resto del tiempo con sus patas sobre las rocas y la tierra.
Tanto en la cultura olmeca, como en la tolteca, maya y azteca aparece la serpiente emplumada como expresión de un concepto de ser supremo, de Dios. Parece que para los toltecas, aztecas y otros mexicas (hay infinidad de variantes) el nombre con que era usualmente conocido era Quetzalcóatl, mientras que para los mayas sería más bien Kukulkán. Pero el nombre no es lo más importante sino el significado, ya que contiene un sentido trascendente trasformador.
El águila, la serpiente emplumada y Quetzalcóatl eres tú mismo, con la kundalini expandida. La kundalini (sello 5) más el amor (sello 10) es el águila (sello 15), y el vuelo del águila te lleva a la iluminación.
Finalmente se encuentra el sol, que está siempre arriba en el cielo, en lo más alto.
Pero el viaje del dragón al sol no es la siesta al sol después de haberse comido el depredador a su presa. No es un dormir, sino un despertar.

LA FAMILIA DE LA LUZ
La característica fundamental de esta familia de la luz está en relación con la fuerza y la generosidad. La generosidad es un símil de la solidaridad, pero también explica que se trata de una fuerza innata, por lo que llega un momento que significa simplemente vivir. Así la necesidad en esta familia es encontrar el significado del amor, de modo que la luz pueda traducir al amor.
Los cuatro sellos de la familia están asociados a la luz, siendo conceptos que se complementan, por lo que la luz es energía, amor y creatividad.
La serpiente, como energía relacional, viene del sol, de la luz y del amor en el centro de Dios, de lo que los antiguos mayas llamaban en su tradición quiché el corazón del cielo. El centro de Dios es el amor, como no puede ser de otra manera, y es descendente hacia ti y hacia tus hijos a través tuyo. Esa kundalini desciende a través tuyo hacia otro tú, pero asciende a través de la conciencia, queriendo remontar de nuevo hacia el sol.
Todo es luz, de modo que al hablar de serpiente hablamos del sol, sólo que en forma de energía, disponible para ti.
Pero al hablar de serpiente emplumada hablamos de una trasformación que sólo se puede hacer con la ayuda del perro, el amor, por lo que también contiene una referencia como energía amorosa.
El sol es presentado en una relación polar con la energía del amor incondicional, con lo cual toda esta familia podría tener una relación con Venus, a donde se va Quetzalcóatl.
Así, la luz aparece como algo amoroso.

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Sólo estarás vivo y empezarás a entrar en la luz cuando encuentres tu centro, porque ahí sí está la luz

Familia Polar y Horus
LA FAMILIA POLAR Y HORUS (Extracto del Libro de las Familias)

El segundo día epagómeno está dedicado a Horus.

EL NOMBRE HORUS:
Horus es el nombre helenizado de Hor, que es su auténtico nombre en el idioma de los egipcios constructores de las pirámides.
Da la impresión de ser un nombre de un idioma antiguo, ya que todos esos idiomas y civilizaciones han sido sepultados, cubiertos y soterrados bajo otro idioma que es el actual. Sin embargo hay un idioma mundial, por lo menos actualmente mundial, donde encontramos que la H es Alef y no se pronuncia, la O es Vav con pronunciación “O” o “U”, y la R es Reish con pronunciación “R”. Así, la pronunciación de esta palabra en esta lengua mundial es OR, cuyo significado es LUZ, lo que confirma su relación con la familia Polar o familia de la luz.

Esta luz u OR es real en todos los sentidos posibles de la palabra, solo que quizá no es totalmente evidente. Todas esas luces Or casi imperceptibles son como las estrellas en la oscuridad-noche. A veces son poco visibles, pero están, aunque quizá solo las veas en el momento de máxima oscuridad, que incluso puede ser la máxima oscuridad de tu vida.
Están, pero quizá tú no, porque estás en los criterios de otro y no eres tú. Sólo estás en ti obligatoriamente en el momento de máxima oscuridad, porque la oscuridad te lleva a tu centro; en la oscuridad no puedes estar fuera, solo en tu centro. Sólo estarás vivo y empezarás a entrar en la luz cuando encuentres tu centro, porque ahí sí está la luz, y entonces podrás referenciarte con otras luces, cercanas y lejanas, hasta encontrar la estrella y el cielo luminoso.
Or-luz-estrellas. Ese pueblo de las estrellas y del gracias, no es otro pueblo sino que eres tú cuando estás en el gracias, en el agua, en la emoción, en el cuerpo del amor, y entonces la emoción te lleva al cielo. No podrás comprar la entrada; no necesitas dinero; no tienes que robar.

HORUS Y LOS SELLOS DE LA FAMILIA POLAR:
Horus tiene distintas representaciones. Se le representa como un halcón, que es un ave rapaz, por lo que también nos vale el ÁGUILA.
También se le representa como una cobra, por lo que puede valer la SERPIENTE.
Otra representación de Horus es como disco solar, por lo que puede valer el SOL.
Y también se le representa como un león. Podemos entender el león y el fuego como el corazón, y en la medicina taoísta, el fuego es el corazón. Por eso nos puede valer el PERRO como expresión del amor incondicional, encontrando que hablar del corazón es hablar del amor.

De esta manera, Horus y la familia Polar establecen múltiples sincronías.

La característica fundamental de la familia Polar (serpiente, perro, águila y sol) está en relación con la fuerza y la generosidad

LA FAMILIA POLAR O FAMILIA DE LA LUZ (Extracto del Libro de las Familias, de próxima publicación)
La característica fundamental de esta familia de la luz (serpiente, perro, águila y sol) está en relación con la fuerza y la generosidad. La generosidad es un símil de la solidaridad, pero también explica que se trata de una fuerza innata, por lo que llega un momento que significa simplemente vivir. Así la necesidad en esta familia es encontrar el significado del amor, de modo que la luz pueda traducir al amor.

Los cuatro sellos de la familia están asociados a la luz, siendo conceptos que se complementan, por lo que la luz es energía, amor y creatividad.
La serpiente, como energía relacional, viene del sol, de la luz y del amor en el centro de Dios, de lo que los antiguos mayas llamaban en su tradición quiché el corazón del cielo. El centro de Dios es el amor, como no puede ser de otra manera, y es descendente hacia ti y hacia tus hijos a través tuyo. Esa kundalini desciende a través tuyo hacia otro tú, pero asciende a través de la conciencia, queriendo remontar de nuevo hacia el sol.
Todo es luz, de modo que al hablar de serpiente hablamos del sol, sólo que en forma de energía, disponible para ti.
Pero al hablar de serpiente emplumada hablamos de una trasformación que sólo se puede hacer con la ayuda del perro, el amor, por lo que también contiene una referencia como energía amorosa.
El sol es presentado en una relación polar con la energía del amor incondicional, con lo cual toda esta familia podría tener una relación con Venus, a donde se va Quetzalcóatl.
Así, la luz aparece como algo amoroso.

La familia polar (serpiente, perro, águila y sol) está asociada a la energía de la luz

LA FAMILIA POLAR (Extracto del Libro de las Familias de próxima publicación)
La familia polar está compuesta por la serpiente, el perro, el águila y el sol.
Está asociada a la energía de la luz.

Contiene a los animales, como representación de la fuerza vital, y al sol, como representación de la luz, expresando evolución ascendente.

La serpiente está pegada a la tierra y confundida con la tierra; expresa lo más a tierra como lo menos iluminado, lo menos consciente de esta familia, si lo vemos como una escalera ascendente subiendo hasta el sol.
La serpiente representa una energía instintiva y poco consciente de supervivencia, personal y de la especie, y contiene también la energía sexual más instintiva. Pero también es símbolo en todas las culturas de una energía sanadora. Puede llegar a ser una serpiente emplumada, como símbolo de la kundalini ascendente, pero siempre es una energía de supervivencia, sanadora para la especie y a nivel personal.

El perro tiene sus patas en la tierra, pero no su tripa, como un escalón ligeramente separado de la tierra, asociado al amor, solo que incondicional, nada que ver con el típico “quiero, quiero” o “yo, yo, y yo, porque yo quiero”. Eso no está en la ascensión. El perro expresa el inicio de la ascensión o de la iluminación, sobre todo asociado a su oculto el mono, que vive en los árboles, en el amar.
La energía del perro se sitúa en el horizonte (fila 10 del Tzolkin), donde se unen los dos mundos, el celeste y el terrestre, presentando una energía corporalmente similar a la del cuerpo humano, como algo entre el cielo y la tierra.

La serpiente, como sello 5, representa energía, y el perro, como sello 10, la tarea del ser humano. Pero cuando la tarea del ser humano del amor incondicional se bloquea y no se dirige hacia el cielo, sino que regresa a formas menos conscientes de donde procede, se vuelve fácilmente brutal y pornográfico, siendo más destructivo que constructivo.
Sin embargo a través de la apertura al amor incondicional, la serpiente puede convertirse en un águila. El 5 de la serpiente y el 10 del perro, llegan a convertirse en un 15, para ascender hacia el sol.

El águila está arriba en el cielo cuando vuela y el resto del tiempo con sus patas sobre las rocas y la tierra.
Tanto en la cultura olmeca, como en la tolteca, maya y azteca aparece la serpiente emplumada como expresión de un concepto de ser supremo, de Dios. Parece que para los toltecas, aztecas y otros mexicas (hay infinidad de variantes) el nombre con que era usualmente conocido era Quetzalcóatl, mientras que para los mayas sería más bien Kukulkán. Pero el nombre no es lo más importante sino el significado, ya que contiene un sentido trascendente trasformador.
El águila, la serpiente emplumada y Quetzalcóatl eres tú mismo, con la kundalini expandida. La kundalini (sello 5) más el amor (sello 10) es el águila (sello 15), y el vuelo del águila te lleva a la iluminación.

Y finalmente se encuentra el sol, que está siempre arriba en el cielo, en lo más alto.

Pero el viaje del dragón al sol no es la siesta al sol después de haberse comido el depredador a su presa. No es un dormir, sino un despertar.

Sólo estarás vivo y empezarás a entrar en la luz cuando encuentres tu centro, porque ahí sí está la luz

El segundo día epagómeno está dedicado a Horus.
Horus tiene distintas representaciones. Se le representa como un ave rapaz, como un halcón, por lo que también nos vale el ÁGUILA.
También se le representa como una cobra, por lo que puede valer la SERPIENTE.
A Horus se le representa como el disco solar, por lo que puede valer el SOL.
Y también se le representa como un león. Podemos entender el león y el fuego como el corazón, y en la medicina taoísta, el fuego es el corazón. Por eso nos puede valer el PERRO como expresión del amor incondicional, encontrando que hablar del corazón es hablar del amor.

De esta manera, Horus y la familia Polar establecen múltiples sincronías.

Horus es el nombre helenizado de Hor, que es su auténtico nombre en el idioma de los egipcios constructores de las pirámides.
Da la impresión de ser un nombre de un idioma antiguo, porque todos esos idiomas y civilizaciones han sido sepultados, cubiertos, soterrados bajo otro idioma que es el actual.
Sin embargo hay un idioma mundial, por lo menos actualmente mundial, donde encontramos que la H es el Alef y no se pronuncia, la O es la Vav con pronunciación “O” o “U”, y la R es la Reish con pronunciación “R”. Así, la pronunciación de esta palabra en esta lengua mundial, es OR, y su significado es LUZ.

Esta luz, es decir este OR, es real en todos los sentidos posibles de la palabra, solo que quizá no es totalmente evidente.
Todas esas luces Or casi imperceptibles son como las estrellas en la oscuridad-noche. A veces son poco visibles, pero hay una cosa cierta: están, y quizá solo las veas en el momento de máxima oscuridad, que incluso puede ser la máxima oscuridad de tu vida.
Están, pero quizá tú no, porque estás en los criterios de otro y no eres tú. Sólo estás en ti obligatoriamente en el momento de máxima oscuridad, porque la oscuridad te lleva a tu centro; en la oscuridad no puedes estar fuera, solo en tu centro.
Sólo estarás vivo y empezarás a entrar en la luz cuando encuentres tu centro, porque ahí sí está la luz, y entonces podrás referenciarte con otras luces, cercanas y lejanas, hasta encontrar la estrella y el cielo luminoso.

Or-luz-estrellas. Ese pueblo de las estrellas, del gracias, no es otro pueblo sino que eres tú cuando estás en el gracias, en el agua, en la emoción, en el cuerpo del amor, y entonces la emoción te lleva al cielo. No podrás comprar la entrada; no necesitas dinero; no tienes que robar.