El cuerpo como maestro

Invitamos a considerar al cuerpo como un maestro, no como un tonto o un malvado. Invitamos a considerar que el cuerpo contiene sabiduría y amor, previsión, perfección, plenitud y gozo, y no que el cuerpo expresa contrariedad, dolor, pasividad o inercia.

El cuerpo es activo y sabio; resuelve todo. Tiene montones de recursos para adaptarse a cualquier situación, mejor que tú, mejor que cualquier persona. El cuerpo se adapta con facilidad a la adversidad, los cambios y las situaciones extremas.

Por eso invitamos a considerar que el cuerpo es sabio, abriendo ese dialogo. Cuando te encuentras con una enfermedad puedes entender que no es que te esté pasando algo malo, sino en todo caso que has estado haciendo algo mal y ahora justamente es el momento adecuado para resolver ese problema, para modificar esa actitud.

Si la enfermedad es genética quiere decir que eso viene de generaciones anteriores, pero que tú puedes resolverlo.

En los momentos de beatitud

EN LOS MOMENTOS DE BEATITUD (Extracto del nuevo libro en preparación)

En los momentos de beatitud es maravilloso permitir asomarse a tu momento gozoso a las personas que amas y con las que te sientes vinculado.
Esos momentos maravillosos se ven enriquecidos por la presencia desde el ensueño de tus seres queridos. La presencia de las personas que amas siempre te enriquece y da sentido a tu vida.

El camino del gozo se abre cuando asumes que en ti está presente todo tu linaje y seres queridos. Eres el encargado de entrar en ese momento maravilloso para todos, porque tú eres todos y todos son tú.
Todas las vivencias del ser humano desde la profundidad de lo óptimo, pertenecen también al arquetipo.

Es parte de la misión de los humanos de hoy, que son los humanos del in lak’ech. Desapegarse del ego y gozar para el arquetipo.

Cuanta más conciencia, más gozo

CUANTA MÁS CONCIENCIA, MÁS GOZO (Extracto del nuevo libro en preparación)

Cuanta más conciencia, más gozo. Normalmente le pedimos el gozo a las cosas, pero el gozo es una vibración y no el resultado de las cosas sino de la conciencia.
El gozo es la vibración normal de la quinta dimensión y la forma de acceder a ella es a través de la conciencia.

Por eso cuando le pedimos gozo a las cosas, no tardamos en darnos cuenta de que no es así. Cuando tienes conciencia no tardas en darte cuenta de que el gozo que vives es una realidad vibracional, cuya puerta es la conciencia.

De lo que se trata es de lo que se define con el color azul: vivencias experienciales que transforman tu conciencia. Hacen aparecer la conciencia y luego la van transformando poco a poco, permitiéndola crecer.
La conciencia te amplía el gozo.

Cuanta más conciencia, mas gozo

CUANTA MÁS CONCIENCIA, MÁS GOZO (Extracto del nuevo libro en preparación “Tiempo de Ser”)

Cuanta más conciencia, más gozo. Normalmente le pedimos el gozo a las cosas, pero el gozo es una vibración y no el resultado de las cosas sino de la conciencia.
El gozo es la vibración normal de la quinta dimensión y la forma de acceder a ella es a través de la conciencia.

Por eso cuando le pedimos gozo a las cosas, no tardamos en darnos cuenta de que no es así.
Cuando tienes conciencia no tardas en darte cuenta de que el gozo que vives es una realidad vibracional, cuya puerta es la conciencia.

De lo que se trata es de lo que se define con el color azul: vivencias experienciales que transforman tu conciencia. Hacen aparecer la conciencia y luego la van transformando poco a poco, permitiéndola crecer.
La conciencia te amplía el gozo.

El ego quiere ACERTAR porque es competitivo, pero al SER de alguna manera le da igual

(27 de junio de 2014)
El ego quiere ACERTAR porque es competitivo, pero al SER de alguna manera le da igual, porque sabe que todo es acierto, todo es gozo.

El acierto es que si vas en un transporte colectivo, llegas a la parada más cercana a tu casa y estableces el camino más directo para llegar a tu portal.
Pero al ser lo que le interesa es la plenitud, el gozo. Puede perfectamente darse un paseo entre donde le ha dejado el transporte colectivo o su vehículo personal y donde vaya, dejándose guiar por su ser.

Por supuesto, el voluntario está acertando siempre, en todos los sitios, siempre que esté en la actitud del voluntario: voluntario para acertar y voluntario para encontrar la maravilla en el desacierto.

Estamos hablando de una actitud donde tú estás unido con todo. Has hecho seriamente tu trabajo de constelaciones familiares y has encontrado que todo lo existente es familia tuya. Son familia los árboles, las moscas, las personas, las nubes. Eres incluyente y todo está bien y todo sirve.
Sabes que tu trabajo, tarea y aportación son permitir que a través de tus ojos se asome Dios, es decir se asome la vida, que nutre y sostiene todo lo existente en todas sus formas.

Cuanta más conciencia, más gozo

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Cuanta más conciencia, más gozo. Normalmente le pedimos el gozo a las cosas, pero el gozo es una vibración y no el resultado de las cosas sino de la conciencia.
El gozo es la vibración normal de la quinta dimensión y la forma de acceder a ella es a través de la conciencia.

Por eso cuando le pedimos gozo a las cosas, no tardamos en darnos cuenta de que no es así.
Cuando tienes conciencia no tardas en darte cuenta de que el gozo que vives es una realidad vibracional, cuya puerta es la conciencia.

De lo que se trata es de lo que se define con el color azul: vivencias experienciales que transforman tu conciencia. Hacen aparecer la conciencia y luego la van transformando poco a poco, permitiéndola crecer.
La conciencia te amplía el gozo.

La capacidad de sentir te saca de la inmovilidad, es decir, del averno.

La capacidad de sentir te saca de la inmovilidad, es decir, del averno.
La capacidad de sentir te saca del averno, pero al romper la inmovilidad te introduce también en el tiempo y en el sufrimiento.
En ese sentido, el sufrimiento actúa como una referencia o expresión del cambio.

Encontramos que el sufrimiento y el tiempo van juntos, adquiriendo su capacidad de referencia de los cambios a través del sentir.
De esa manera el sentir te arranca de la inmovilidad y del aislamiento, pero te introduce ante la posibilidad de que el sentir contenga dolor.

El siguiente nivel de propuesta pasa por ampliar la capacidad de sentir, mediante la conexión con la parte espiritual, es decir con el territorio del amor.
El amor entonces aumenta la capacidad del sentir, llevándolo al gozo, y con la ayuda de la incondicionalidad, que prescinde del ego, elimina el dolor, quedando éste solamente como una referencia para medir el gozo.

Una gota, además de agua es un arco iris. Eso es como la felicidad para los seres humanos

Privilegio, técnicamente según el copyright técnico de la RAE, que gobierna estos asuntos de lo que significan las palabras al menos en el nivel de los despachos, significa “exención de una obligación o ventaja especial que goza alguien”.
La pregunta es, si usted está exento de una obligación, repentinamente ¿qué se le produce a usted?, ¿agradecimiento o piensa usted qué injusto es el mundo?
En la segunda posibilidad sería “ventaja especial “. Si usted se encuentra de repente agraciado por una ventaja especial, ¿qué se le ocurre?, ¿surgirá agradecimiento o pensará qué injusto es el mundo?
Si usted va caminando y de repente se encuentra con un paisaje maravilloso, usted dice “qué bello” o “qué injusto es el mundo, con tantas personas que no pueden ver esto”.
Si alguien tiene con usted un detalle y le regala un libro o una sonrisa, cree que su corazón está agradecido y contento o estará diciendo “qué injusto es el mundo”.

El asunto es proponer el agradecimiento, la alegría o como quiera que se llame el asunto, es decir vivir la realidad sin juicio, como forma de elevar la vibración del planeta, permitiendo a la luz pasar a través tuyo para que llegue a todos, sin secuestrarla.
Hay un cookie o galleta de información donde se han incluido elementos que pueden llevar a la confusión, porque llevan al enfrentamiento, y por tanto llevan a la infelicidad estéril.

El abuelo Chaplin era un maestro de este tema, porque con sus zapatos rotos y su ropa ridícula era feliz, independientemente de las circunstancias externas.
Descubrir el mundo y la dimensión de las emociones, que son cosas que no se pueden romper si se caen, es descubrir el gozo y también el alma. El tiempo en que estamos es el tiempo de recuperar el alma.

El engaño que se produce en la cookie o galleta de información es el de querer hacerte creer que la tercera dimensión, donde se afirma el ego y lo demuestra poseyendo cosas, excluyendo a los demás y abusando de la fuerza directa o por intermedio de otros, es la realidad óptima. El engaño es pensar que los privilegios son excluyentes, que hay personas que tienen privilegio y otras tienen sufrimiento.
Personas empáticas y amorosas muerden un anzuelo dentro de la galleta o cookie y parecen quedar atrapados en esa dimensión de las cosas, viviendo una vida infeliz, no por ellos sino porque es injusto.

Muchas de estas personas no saben que ellos mismos quizá son ángeles, o que de alguna manera están tratando de encajar las realidades de las demás personas, o tendiendo puentes a la sociedad de la estrella.
Por ello durante cierto tiempo son parcialmente infelices, porque nadie puede ser “totalmente” infeliz. Lo importante es ampliar la felicidad y una de las formas de hacerlo es mirándola. Viendo la parte de felicidad de tu vida, siempre crece, y la parte de infelicidad busca trabajo en otro sitio.

Esto es lo que nos cuenta el abuelo Charles Chaplin en tantas de sus imágenes simbólicas. Quizá en otro tiempo hubiese utilizado la piedra, pero como ya estaba inventado el celuloide –gracias celuloide-, nos informó ampliamente de esa vía a la estrella.

Algunas personas, que posiblemente sean todas en cuanto escarben un poco en sus recuerdos, se dan cuenta que la felicidad es un destello que aparece súbitamente, sin mucha referencia al esfuerzo que han puesto en conseguir algo, ni siquiera con referencia a haberlo logrado.

Los seres humanos somos un poco como el agua, o parodiando un poco la forma de hablar de esta página diríamos que somos bastante como el agua.
El agua es agua, hay mucho agua por todos los lados, y de repente, una gota, además de agua es un arco iris. Eso es como la felicidad para los seres humanos. Vas de aquí para allá y de repente aparece un arco iris, o sea eres feliz.

Claro, pero si no lo ve nadie, ni siquiera el arco iris es un arco iris.
Un arco iris no es agua y luz, si no hay un ojo que lo ve. Traducido al human@, el asunto es que el human@ es un arco iris que es felicidad ante los ojos de ÉL.
El ser humano es feliz cuando Dios le ve, que es el ojo que te ve siempre. Entonces, debería ser siempre feliz el humano, pero no, solamente lo es cuando él mira a Dios y entonces se da cuenta de que Dios le está mirando.
Ese es el arco iris. Ese es el privilegio y ese es el trabajo.

Es privilegio porque es gozo, y es el trabajo, porque a través tuyo Dios puede ver también. Pero si no le miras, paras esa luz y encima no te sientes bien; quizá necesites buscar dinero porque sabes que te falta algo, o emborracharte, porque sabes que te falta algo, o robar… Bueno, ya paro, simplemente te falta algo; te falta tu privilegio, te falta tu trabajo: ver.

Como humano transcendente, tú no haces nada, porque no puedes mejorar el programa

Como humano transcendente, tú no haces nada, porque no puedes mejorar el programa. Como humano transcendente, es decir como semilla 13 de la onda del humano, tú abandonas el estrés del hacer y simplemente permites el florecimiento de la semilla, es decir del programa. Pero eso no es una actitud pasiva, al contrario, es una actitud totalmente activa, porque liberas todas las restricciones.

El programa es perfecto, luego es inmejorable, pero el ser humano en niveles anteriores a la transcendencia, se resiste a la vida; trata de huir de aquello que le da miedo, intentando emular lo que desean otros, y se mueve en direcciones equivocadas. Pero situado en la transcendencia simplemente goza del momento, es decir entra en el gozo, y eso no es una actitud pasiva sino activa.

No existiría esa actitud si no eres voluntario; impedirías el gozo sin una actitud activa de voluntario, que no necesita hacer nada, solo plenitud. Y cuando permites activamente, sin hacer nada por supuesto, el florecimiento, es la luz la que aparece; la luz sale de lo oscuro durmiente.
Hay una huida hacia delante y hay una inhibición, pero el gozo no es ni una huida hacia adelante, que sería como huir agrediendo, ni una inhibición, que sería huir mostrando sumisión. En el gozo no hay huida, hay ecuanimidad.
En el gozo no hay huida porque no ha enemigo, pero sí hay una fuerza positiva que es la fuerza del amor.

Todos los procesos vitales pueden vivirse desde la patología, es decir desde el sufrimiento y la merma, o desde la salud, es decir desde el gozo y la plenitud.

Es como si existieran dos realidades paralelas y la persona pudiese elegir, desde la conciencia, dónde situarse, claro que para eso previamente tiene que encontrar y reconocer la capacidad ejecutiva, es decir ordenante, de su conciencia.

 

De modo que cualquier proceso que suponga tristeza tiene un equivalente que contiene alegría, y una gran intensidad de dolor, sufrimiento o frustración, tiene simultáneamente una posibilidad de intensidad pero gozosa y plena, que se derrama sobre las demás personas.

Sin embargo, el poder se experimenta más fácilmente desde el sufrimiento. La persona se siente más fácilmente poderosa cuando está sufriendo, porque activa una espiral de compasión que mueve en los niveles espirituales a las demás personas a enviarle energía, mientras que cuando la persona se encuentra con plenitud en los primeros momentos de la vida, cuando todavía la conciencia no se ha desarrollado fuertemente, se siente más vulnerable porque es requerida.

 

La persona se siente más fuerte cuando requiere y más vulnerable cuando es requerida. Por eso muchas personas gozan sufriendo, porque se sienten fuertes en niveles espirituales, pero del tipo depredador, ya que el depredador también describe una realidad espiritual solo que no es gozosa; es exitosa pero no gozosa y lo que quieres no es lo que anhelas.

Por ese motivo, conviene incorporar en los niveles conscientes estos procesos para elegir adecuadamente, porque en realidad ese disfrute de la fuerza es un disfrute carente, porque no hay plenitud cuando las demás personas no la tienen.

Y esa actitud contiene un flujo que parasita las energías de las demás personas y no está traduciendo la sociedad de la estrella, lo que denominamos verde.

 

Los valores que contrarrestan esa tendencia inicial a sentirse fuerte atrayendo hacia sí la fuerza de los demás, están expresados por la familia del dragón.

El dragón, que también es reconocido como solidaridad y energía femenina, contiene elementos especialmente útiles en la cuarta dimensión, donde la persona tiene que hacer lo que tiene que hacer, sin quejarse – sin recurrir a la víctima-, sin juzgar – sin recurrir al juicio-, y por supuesto sin aprovecharse de las demás personas –sin abusar, sin dominar-, es decir todo lo asociado con la ira, la envidia, el miedo, la violencia, etc.

 

Encontramos inicialmente en el dragón la energía femenina, la solidaridad, nutrir, proteger, enseñar, y eso puede parecer una idea utópica.

El segundo elemento de la familia, el enlazador, habla de enlazar con dimensiones superiores, para lo cual es importante el desapego, y ya supone una ayuda para salir de la vivencia patológica hacia la vivencia sana.

El tercer elemento de la familia está hablando de la inocencia, del osar, de la alegría. El desapego está indicando que no se trata de conseguir o acumular cosas o poder, ni de que el centro esté en uno mismo, sino que enlazar con dimensiones superiores señala que hay otra realidad exterior hacia la que enviamos la energía. Y lo que expresa el mono de inocencia, asociado a osar y también caracterizado por la alegría, significa que no se hacen planes, ni se intentan conseguir cosas desde tu criterio, es decir que no parasitas la energía de los demás para conseguir lo que quieres apareciendo bajo una formulación que atraiga su energía.

La inocencia supone que no hay un plan B, y la energía del osar supone que hay un movimiento hacia fuera y que no activas una espiral hacia dentro involutiva, sino una espiral hacia fuera.

 

Por último, la expansión de la conciencia del guerrero está asociada en el código Tzolkin, por el color amarillo, al aire, expresando que no hay rigidez.

El mismo elemento puede aparecer de forma sólida, donde las partículas están muy juntas y todo aparece como rígido, y en forma expandida, es decir como gas, donde las mismas partículas se separan, se desapegan, osan y abandonan lo rígido, entre otras cosas porque no están defendiendo nada ni oponiéndose a nada.

Es la diferencia que hay entre un grupo de personas disfrutando de un día en la playa y un ejército formado, es decir entre las personas unidas por su cercanía y su empatía, pero que son libres y están gozando, y un grupo de personas que no son libres ni se muestran empáticos, sino solo obedientes.

 

La rigidez de la forma expresa positivamente a la luz cumpliendo una misión, es decir siguiendo un plan, que en ese caso es el plan de la luz o de dimensiones superiores. Aquí se trata para expandirse de prescindir de tu plan personal, que supone “todo para mí”, para entrar simplemente en el “ser siendo”.

Se trata de abandonar la rigidez, quitándote la armadura porque está pasada de moda.

La vida real gozosa es más interesante que el carnaval, y más divertida.