Haz el amor y no la guerra

HAZ EL AMOR Y NO LA GUERRA (Extracto del nuevo libro en preparación)

Haz el amor y no la guerra es similar a “construye la realidad, no la destruyas”. Crea la realidad desde la energía creadora, que es la energía amorosa de Dios. No la destruyas, ya que esa es la energía depredadora del envidioso.

Haz el amor y no la guerra. Crea la realidad. Crea la vida. No la destruyas.

El tiempo del despertar, que es justamente ahora, es el tiempo de elegir

Compartimos la contestación a una persona, por si es de interés:
El tiempo del despertar, que es justamente ahora, es el tiempo de elegir, de modo que el tiempo de elegir es justamente ahora, en este tiempo. No es una cosa de este segundo, de este minuto, de este día, sino de este tiempo.
Hay un quantum de tiempo que busca que elijas la paz, porque da paso al amor y a la plenitud. Por eso en este tiempo todo está organizado, gracias a Dios y bendito sea, para que elijas la paz desde la conciencia. Se trata de elegir entre la guerra y la paz, porque son dos realidades diferentes que coexisten en el mismo espacio-tiempo.

Un acontecimiento lo puedes vivir desde la guerra, como una agresión, una merma o una desgracia, como que alguien te quiere hacer daño o sintiendo que tú no sabes, no puedes o no tienes poder para evitarlo, eres inferior, etc. Son todo ese montón de diálogos interiores donde explicas la realidad. Como es guerra, lo que quieres es ser fuerte y poderoso, algo que nunca vas a conseguir, porque no vas a poder parar la vejez y mucho menos la infelicidad. No por mucho jactarte de tu fuerza vas a ser feliz, ni por mucho abusar de tu privilegio vas a ser feliz. Siempre van a aparecer acontecimientos y aunque en algún momento ganes, muchas veces pierdes.
Todo eso es la realidad de la guerra, que es una actitud según la cual explicas la realidad y corresponde a una dimensión y aun nivel evolutivo.

También puede ser que estés en la paz, porque se trata de elegir entre la guerra y la paz. Desde la paz cualquier acontecimiento se ve desde otra manera, no porque ganes más dinero, tengas más éxito o más brillo, sino porque incluso algo que desde la guerra diríamos que es una desgracia, encuentras que es una bendición.
Los acontecimientos en este quantum de tiempo están destinados y dedicados a favorecer la conexión con tu ser espiritual. Eso sucede a través de hechos que en ocasiones van a favor de tus deseos y en ocasiones van en contra. Las crisis rompen el ego y cuando viene algo que inicialmente lo puedes vivir como una desgracia, en un momento determinado de iluminación puedes encontrar que es una bendición, precisamente porque te ha liberado de algo que considerabas que era la realidad, y encuentras que no es así; encuentras que no es necesario que seas fuerte, sino que tu conexión sea con el amor. Hay muchas cosas que te producían miedo y tratando de evitarlas estabas creando barreras al amor, lo cual te lleva al aislamiento o a solo poder relacionarte desde la superioridad y entonces eres un supremacista, ya que solo pueden acercarte a ti personas débiles que no te dan miedo.

Este quantum de tiempo es el de la catarsis, de no huir de lo que temes, de adentrarte en el inframundo. Es el tiempo de la generosidad, del amor; es el tiempo que rompe la armadura en la que has encerrado tu corazón.
Entonces, todo es posible y no necesita ser como tu deseas, ya que el deseo se produce desde la guerra y el miedo, y ese no es un criterio válido, en vez de desde el amen, desde la rendición, desde el así sea, desde el voluntario.
Es un momento para adentrarse en lo que no quieres, con los ojos muy abiertos, con todos los escáneres situados a la búsqueda del milagro. Busca el milagro, contémplalo, incluso en el máximo desastre. Es tiempo de milagros, es tiempo de bendición.
No es tiempo de guerra; es tiempo de paz.

La paz necesita más diálogo que decretos

LA PAZ NECESITA MÁS DIÁLOGO QUE DECRETOS (Extracto del Libro en preparación “Tiempo de ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)
La paz necesita más diálogo que decretos, que son órdenes y exigen cumplimiento. Precisamente en el núcleo central de la guerra, es decir en la ausencia de paz, el choque de órdenes que traducen voluntades pero sin diálogo tiene como consecuencia la guerra, el intento de imponer esa voluntad.
Entonces, podemos decir que la paz necesita más actitud dialogante que decretos.
El diálogo te abre posibilidades y por tanto te modifica y transforma. Encontramos al ensueño más adecuado para la paz que el decreto. El decreto es como un grito de angustia, pero la actitud desde la ecuanimidad es el ensueño, que te modifica interiormente.
Cuando deseas que aparezca la abundancia, tienes que ahondar en tu interior para encontrar qué significado tiene esa abundancia para todos, con lo cual ya empiezas a eliminar conceptos y creencias en tu interior, que querrían excluir a alguien o algo, y que por tanto contienen voluntad y choque.

El ensueño es abrir el diálogo con dimensiones superiores, el doble espiritual o tu ser interior, para ensoñar la abundancia y la maravilla para todos, permitiendo finalmente la aparición de la paz.
En algún tiempo y en algún lugar una persona sensible horrorizada por el clima de confrontación de guerra, decretó la paz solemnemente. Entonces acudieron los ángeles a cumplir su deseo y le dijeron “vamos a reforzar tu decreto de la paz. Puesto que eres una persona de paz, te ayudaremos a extender tu paz a todo lo creado en tu dimensión”.
Se lo agradeció, pero al cabo del tiempo al ver que no había cambios y todo era igual volvió a convocar a sus ángeles y les dijo “¿cómo es posible?, ¿qué sucede? Parece que no habéis atendido mi decreto porque todo está igual”. Los ángeles le dijeron “Nos hemos esforzado mucho porque la realidad exterior fuese igual que tu realidad interior, que tú denominas paz”. Aquel humano bienintencionado comprendió. Se trataba de modificar en el interior para luego transformarse el exterior, porque la realidad es tu espejo. La realidad es un espejo que te traduce.

Cada vez que una persona modifica su interior se producen modificaciones en el exterior; cada vez que hace la paz consigo mismo, con otras personas o actitudes, con la enfermedad, el hambre o el abandono, recupera un poder y cocrea la paz.
Cada vez que hace la paz con personas, cosas o situaciones, con su vida anterior y con su presente, con sus padres, amigos o enemigos, recupera un poder y crea la paz.

Haz el amor y no la guerra

HAZ EL AMOR Y NO LA GUERRA (“Tiempo de Ser”)

Haz el amor y no la guerra es similar a “construye la realidad, no la destruyas”.
Crea la realidad desde la energía creadora, que es la energía amorosa de Dios.
No la destruyas, ya que esa es la energía depredadora del envidioso.

Haz el amor y no la guerra. Crea la realidad. Crea la vida. No la destruyas.

Desperar te introduce en la vida

DESPERTAR TE INTRODUCE EN LA VIDA (Tiempo de Gracias. Tiempo de Perdón)

Podemos estar hablando de una guerra ideológica o de despertar.
Podríamos estar hablando simplemente de una guerra ideológica o incluso de una amenaza extraña, dar elaboradísimos argumentos y demostraciones brillantes y tal vez cultísimas explicaciones, y exponer brillantes blablablás o teorías.

Pero solo se trata de despertar, de ser tú, inicialmente SER. Eso ya es despertar. No se trata de ser parte de un cuadro y luego convertirte en “caspa” y desaparecer por viejo, sino de SER PLENAMENTE, expandirte, llenar toda tu realidad, ser tú, pero por supuesto no una “copia” sino TU ORIGINAL, tú mismo, o sea ser desde lo original, desde la vida y desde la realidad originaria y originadora.

SÍ, claro, despertar es una palabra con letras o sonidos, pero eso es en su forma exterior. También puede estar habitada de luz, provocando una cascada de respuestas químicas, de liberación de hormonas, neurotransmisores y otros enlaces que determinan nuevas formas de entender, de pensar y de ver.
La resonancia no necesariamente sonora de las palabras libera, haciendo surgir imágenes visuales invisibles, que son vistas desde el ser espiritual interno. Incluso puede que seas el único que las veas, porque hay un momento donde el ser humano es único, y no puedes sentir miedo por eso, puesto que para ser real tienes que ser único y no formar parte del coro.
La unicidad, el ser único y diferente es la afirmación de todo lo existente, porque todo lo existente tiene un sello único, a diferencia de lo que fabrica el ser humano, que trata de repetir para abaratar costes. Incluso parece ser, aunque yo no me lo creo, que está intentando clonarse, pero debe ser otra cosa.

Cuando son vistas estas imágenes visuales invisibles, ponen en marcha e inician otra cosa, despertando otra forma de ver la realidad, totalmente real, dialogante y con mucha paciencia. Parte de esa nueva forma de ver la realidad es momentánea, pero puede ser nuevamente activada, aunque hay trasformaciones que se mantienen permanentemente desde ese momento, solo que también pueden crecer y desarrollarse plenamente si quieres.
El “si quieres” es clave, porque es un asunto de conciencia y de consciencia. Se trata de expandir la conciencia, no de anularla. Se trata de ser plenamente consciente, por eso “despertar” sirve para expresarlo.
Despertar, como despiertas cada día, no te mata sino que te introduce en la vida. Por ello este despertar nuevo ya lo conoces porque levemente ya lo haces cada día y además quieres hacerlo. Por eso necesitas ver la otra realidad accesible desde la resonancia y confirmar que “sí, quieres despertar”.

Es un conflicto interior. Lo que te imposibilita el encuentro de tu realidad interior, que es donde te conectas con la realidad global, total o real es un conflicto interior. Por eso está la referencia que hacemos al comienzo de esta exposición a la guerra. Mientras estás secuestrado por el terror y dominado por el miedo no podrás moverte, y entonces tampoco podrás abrir los ojos a la percepción de las imágenes visuales invisibles, o sea a la luz.

El asunto está en el corazón. El corazón no se dedica únicamente a bombear sangre, sino que es en realidad donde comienza la cascada hormonal.
El corazón envía más información al cerebro que la que el cerebro le envía. Eso significa que el corazón fisiológicamente manda sobre el cerebro, y la función del corazón es enlazar a través del amor.
La función del cerebro es preservar la vida en favor del ego. Por eso la fuerza del corazón es el amor y la fuerza del cerebro en parte es el miedo, ya que el cerebro es un solucionador de problemas para evitar el daño. Evitar el daño es el miedo.
Si el cerebro secuestra al corazón es porque en realidad el miedo domina al amor. El miedo crea sus propias imágenes de miedo e inhibe las imágenes de amor. Ese es el nivel en que se desarrolla un conflicto.
La vida es el amor. Si estás bajo el miedo, estás apartado de la vida.

Sí, existe una maravillosa cascada hormonal que te hace en determinados momentos sentirte rodeado de personas maravillosas. Sí, existe una maravillosa activación de neurotransmisores que te permite ver en un momento que todo es bello. Sí, hay momentos maravillosos, donde puedes transformarte en un catalizador de maravillas. Merece la pena. ¡Y es tan fácil!

TIEMPO DE GRACIAS. TIEMPO DE PERDÓN

El Tzolkin habla a los que aman la paz: escrito

EL TZOLKIN HABLA A LOS QUE AMAN LA PAZ:
Hablamos para personas que dialogan con el Tzolkin, para seres humanos del siglo XXI con acceso a una información global, pero sobre todo para personas que aman la paz y que en su diálogo con el Tzolkin responden a la información del in lak’ech o “tú eres otro yo”, al conocimiento de que cualquier persona eres tú. Tú estás en conexión con todas las personas y todas las personas están en conexión contigo, con un mismo origen, destino y presente.
Es una información total, con un contenido movilizador total, que abre todas las posibilidades y te saca del aislamiento. La persona que escucha eso empieza a ver las cosas de una forma diferente y a entrar en un comportamiento diferente.

Ha habido un tiempo que se pensaba que la realidad se traducía por materia y energía, pero ha entrado un nuevo concepto que es el de la información. La energía es toti-potencial y puede ir en todas las direcciones, pero elige una dirección por una decisión.
Junto a la información aparece la conciencia. Hablamos para esa persona que accede, sabe y quiere despertar su conciencia. Es la persona que está dialogando y quiere recibir esa información, pero no en el sentido exclusivista del “yo soy el que sabe”, sino del “estoy abierto a la información”.

En esa ecuación que relacionaba la materia y la energía, ahora está la información como destacada, porque la energía se mueve en una dirección como resultado de esa información.
El Tzolkin forma parte de esa ventana que se abre a la realidad de este paradigma, visión o forma de considerar y contemplar la vida. Puedes estar haciendo algo, con un convencimiento de que eso es bueno y positivo, pero de repente recibes una información que te dice “no, no, eso ya no es bueno”. Por ejemplo, puedes estar considerando que hay enemigos, defendiendo tu posición, como esos soldados que estaban ahí perdidos después de la segunda guerra mundial, y seguían en guerra aunque ya se había acabado, pero no lo sabían porque les faltaba información.
Puedes ser también como esa persona que está defendiendo algo y de repente le dicen “no, no, ya no hay que mirar hacia fuera buscando un enemigo, sino hacia dentro, buscando el diálogo con las demás personas”.
La información transforma toda tu energía y la canaliza en otra dirección. Eso es lo que aparece en el Tzolkin, a través del diálogo con él y con las demás personas.

A las personas que les interesa esto, que han entrado en conexión con el Tzolkin, les interesa en estos momentos ampliar los conceptos, mirando desde tantos ángulos como sea posible y sin encerrarse en los conceptos, porque si creen que poseen el concepto entonces ya están eliminando a los que no lo consideran igual. Proponemos ampliar los conceptos, dando validez a una cosa y a su contraria, encontrando donde se unen. Eso es parte del diálogo con el Tzolkin.
En el ámbito maya existen los gemelos como héroes que han vencido a los señores de Xibalba, a la muerte podríamos decir. Uno de los hermanos va a situarse como el sol y el otro como la luna. Ahí hablamos de algo que une al sol y la luna, algo que une los opuestos. Eso es lo que nos interesa, vencer a los señores de Xibalba uniendo a los opuestos.

La sociedad de la estrella le adjunta a la transcendencia el contenido de la pluralidad, donde uno y todos los unos gozan, viven y se nutren de la presencia de los otros, o sea de los demás

ONDA EVOLUTIVA DE LA ESTRELLA (del 5 al 17 de julio)
La onda de la Estrella, que como sello se asocia con la belleza, la ética, la estética y la armonía, encuentra su lugar en el Tzolkin en la columna 13 y más concretamente en los 13 últimos sellos.
De este modo, expresa por su ubicación que cualquier contenido que queramos darle a la estrella como onda debe incluir la expresión de la transcendencia, que es lo que se atribuye al tono 13. Es decir, la onda de la estrella es una vivencia de la transcendencia.

La onda de la estrella, con su contenido de expresión de la sociedad de la estrella, donde tu encuentras a tus pares, le adjunta al contenido propio de la transcendencia -como algo espiritual más allá de la materia y de la forma- el contenido de la pluralidad, donde uno y todos los unos gozan, viven y se nutren de la presencia de los otros, o sea de los demás.
También nos recuerda, posiblemente con algún nivel interrogativo, cómo en los libros sagrados de la tradición sagrada -que ha aportado a la humanidad el alfabeto fonético, que hoy en el siglo XXI permite la fusión comunicativa que sostiene la red- el primer nombre con que se expresa la realidad Dios es con un plural, ya que Elohim es una forma plural, de modo que el uno aparece como plural, quizá para incluirte en el uno sin dejar de ser tú.

Sin embargo, vemos que alguna tradición, que en realidad no es tradición sino doctrina personal, se reclama del uno, pero es del uno multi-excluyente, casi toti-excluyente, ya que es tremendamente contraria a la vida, porque en cuanto toses te matan.
Hay dos formas de que lo plural sea singular, o sea exprese al uno. Una es a través del amor que une y otra es a través de la eliminación del otro. O sea, o amas al otro y el plural se convierte en singular, o lo eliminas, y así también el plural se convierte en singular. Por eso Elohim, que es un plural que expresa al uno, es incluyente. Y por eso sabemos que en la parte no visible, lo que actúa es el amor.

El uno incluyente de Elohim mantiene abierta siempre la puerta al despertar, donde tú te reconoces en él, invitándote precisamente a entrar en la realidad, ya que uno de los contenidos que expresa el espejo es “ser la realidad”, pero la realidad del amor.
Al mirarte en la realidad del amor permites que el amor te transforme y ahuyente el miedo, dejando fuera todo lo relativo al depredador, que es aquel que busca la vida fuera del amor, o sea en la dominación.
Esta tradición habla del uno en forma plural.

También la estrella, cuyo contenido es que encuentras a tus pares, está hablando de la realidad uno, que se realiza de forma plural. Y este es un contenido que está asociado a la transcendencia.
La onda 20 de la estrella, evolutivamente, es decir cuando ordenas el Tzolkin siguiendo las ondas, se va a situar sobre las casillas que ocupan el sello 20, el sol. De modo que uno de los contenidos de la onda de la estrella es el sol.
Pero también, evolutivamente, todos los tonos 13 de las 13 últimas ondas, van a aportar un contenido a la onda de la Estrella, ya que está situada en la columna 13.
De modo que la onda de la estrella evolutivamente es presentada con los mismos contenidos que podemos atribuir al 13, que como tono expresa la transcendencia, como sello el gozo del caminante del cielo y como onda el propósito de la tierra, o sea la actitud del voluntario -que quizá podamos encontrar que se trata del voluntario para el amor- y la transmutación que sucede al pasar de la tierra a la luna, es decir expandirse emocionalmente, ya que la luna 13 es el 13 de la tierra 1, y lo que hace el voluntario es encontrar la emoción como transcendente.

Por otro lado, los valores del 20 son propiamente los que aporta el sello del sol como luz, pero también como la parte no visible de la luz, ya que el 20 como vinal sería el día sin tiempo, que puede ser traducido a Neftis, que es la parte no visible de la realidad visible, es decir las sincronías, las repeticiones, los sucesos fortuitos, el que nazcas en un sitio, el que encuentres a una persona, etc. Todo eso entra dentro de los sucesos transcendentes cuando lo miras adecuadamente, reconociendo la actuación de lo uno múltiple sin forma.

En estos momentos, es decir en este final de año maya, coincide con la onda 20, que es la onda con la que finaliza el Tzolkin, como una sincronía que nos permite armonizarnos con lo transcendente, o sea con el 13 y con el 20, o quizá con el 20 y con el 13, ya que en realidad este periodo anual que ahora termina es el que corresponde al 20-13 maya.

Recordando al señor Holtom, que puesto que nació en 1914 es ahora el año de su centenario, se trata de olvidarse de la guerra, ya que la guerra afortunadamente nunca es santa, y afianzarse en la paz, que nutre la pluralidad, siendo la pluralidad una expresión de Elohim, o sea de la transcendencia.