La tormenta, asociada a los hechos milagrosos, te transforma si la vives con conciencia

Siguiendo el código Tzolkin podemos decir que los hechos milagrosos, que es lo que expresa la onda de la tormenta, tienen dos referencias.
Por una parte, la tormenta es la forma azul del segundo castillo, es decir del grupo de ondas, que comienza iniciando realidad (color rojo) desde el caminante del cielo, que te pide explorar las posibilidades de la realidad y no mantenerte en la repetición. La repetición es sabia, porque te evita conflictos, pero el caminante te pide que amplíes la realidad, explorándola.
El color azul muestra que el momento presente es adecuado para la transformación desde la experiencia que muestra el kin azul. Lo que aparece en azul te transforma si lo vives con conciencia.

La otra referencia para comprender qué es la tormenta y la aparición de hechos milagrosos, es la que le sitúa como onda asociada a la del amor incondicional, que es la onda del perro. Los hechos milagrosos contienen en su interior amor incondicional.

Esa es la prueba, explorar la realidad, permitiendo que tu interior se llene de amor incondicional, sin saber cuál va a ser la consecuencia de actuar desde ahí, porque la sabiduría está en la repetición, pero comprobando, es decir, con entrega.