El pasado es algo cambiante

EL PASADO ES ALGO CAMBIANTE (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

El pasado y la historia no son algo fijo e inmóvil sino cambiante. La historia se reinventa constantemente, desde la conciencia.
Cada vez que “sanas” algo en tu vida personal estás “sanando” algo en la historia de tu linaje. Muchas veces “sanar” es cambiar de actitud. Por eso es tan importante la gratitud, el perdón, la aceptación, la bendición, la honra y tantas cosas así.
Son importantes porque desde la trascendencia modifican la historia y le dan sentido. También el ensueño modifica la historia desde lo óptimo.

La realidad del tiempo es que tiene un sentido fluyente desde la dimensión de la tierra, pero desde la dimensión de lo óptimo, que traduce la kundalini del cielo, el sentido es retrogrado, y puede ir al pasado y sanar el pasado.

Lo óptimo es el amor y el amor todo lo puede.

Liberarse de la intoxicación histórica

LIBERARSE DE LA INTOXICACIÓN HISTÓRICA (El poder del agua, el poder de la emoción).
Estamos ante una intoxicación histórica, porque la historia se puede contar de muy diversas maneras.
La historia, como espejo de la realidad, se puede contar de muy diversas maneras, según los ojos que miran el espejo, o sea según la actitud y la subjetividad, porque en el espejo de la realidad va a aparecer, no la realidad exterior formal, que es luz adoptando formas, sino la que ven los ojos que están traduciendo una realidad interior.

Esas formas aparecen y conforman imágenes según una manera de mirar. Por eso, en este momento en que se produce un cambio dimensional, la historia es tóxica, porque el acceso a la cuarta dimensión, dimensión del voluntario, requiere liberarse de la historia, que es de la dimensión del sufrimiento, no del gozo.
Es la dimensión de la víctima, que contiene los ensueños de la víctima.
Es la dimensión de la enfermedad, que contiene los ensueños de la enfermedad.
Es la dimensión del maltratador, que contiene los ensueños del maltratador.
Es la dimensión del maquillaje, de la apariencia y del miedo, porque eso es lo que se ve en esa dimensión.

Pero en la dimensión del voluntario, la materia y el cuerpo contienen otras leyes, porque paras tu mente que impone la ley del sufrimiento, el abuso, el miedo, el parecer fuerte y la necesidad de tener poder. Al parar la mente, que está dictando esa ley porque ese es su diálogo, permites como voluntario que aparezca la ley del campo unificado de dimensiones superiores.

Al entrar en ese campo unificado nuevo, no llevamos ninguna ley, sino que entramos vacíos de ley, como voluntarios que desean alinearse. Esa alineación es entrar en otro campo unificado. Eso por sí solo cambia todo en tu cuerpo. Eso por sí solo cambia todo en tu alma.

La cuarta dimensión es un periodo similar al que vive un difunto o persona que ha terminado su tiempo en un estado intermedio en que su alma es pesada. En la cuarta dimensión puedes hacer eso conscientemente. Creo que es un privilegio.

EL PODER DEL AGUA. EL PODER DE LA EMOCIÓN

La historia se reinventa constantemente, desde la conciencia

Brote s
El pasado y la historia no son algo fijo e inmóvil sino cambiante. La historia se reinventa constantemente, desde la conciencia.

Cada vez que “sanas” algo en tu vida personal estás “sanando” algo en la historia de tu linaje. Muchas veces “sanar” es cambiar de actitud. Por eso es tan importante la gratitud, el perdón, la aceptación, la bendición, la honra y tantas cosas así.

Son importantes porque desde la trascendencia modifican la historia y le dan sentido. También el ensueño modifica la historia desde lo óptimo.

La realidad del tiempo es que tiene un sentido fluyente desde la dimensión de la tierra, pero desde la dimensión de lo óptimo que traduce la kundalini del cielo el sentido es retrogrado, y puede ir al pasado y sanar el pasado.

Lo óptimo es el amor y EL AMOR TODO LO PUEDE.

Estamos ante una intoxicación histórica, porque la historia se puede contar de muy diversas maneras

(20/12/2014)
Estamos ante una intoxicación histórica, porque la historia se puede contar de muy diversas maneras.
La historia, como espejo de la realidad, se puede contar de muy diversas maneras, según los ojos que miran el espejo, o sea según la actitud, según la subjetividad, porque en el espejo de la realidad va a aparecer, no la realidad exterior formal, que es luz adoptando formas y le da igual cualquier forma porque no tiene preferencias, sino la que ven los ojos que están traduciendo una realidad interior.
Esas formas aparecen y conforman imágenes según una manera de mirar. Por eso, en este momento en que se produce un cambio dimensional, la historia es tóxica, porque el acceso a la cuarta dimensión, dimensión del voluntario, requiere liberarse de la historia, que es de la dimensión del sufrimiento, no del gozo.
Es la dimensión de la víctima, que contiene los ensueños de la víctima.
Es la dimensión de la enfermedad, que contiene los ensueños de la enfermedad.
Es la dimensión del maltratador, que contiene los ensueños del maltratador.
Es la dimensión del maquillaje, de la apariencia, del miedo, porque eso es lo que se ve en esa dimensión.
Pero en la dimensión del voluntario, la materia y el cuerpo contienen otras leyes, porque paras tu mente que impone la ley del sufrimiento, del abuso y del miedo, que también es la dimensión de parecer fuerte, o la necesidad de tener poder. Y al parar la mente, que está dictando esa ley porque ese es su diálogo, permites como voluntario que aparezca la ley del campo unificado de dimensiones superiores, ya que en este escenario la ley traduce un campo unificado, o sea lo que explica la realidad.
Abandonamos la ley del más fuerte, de la venganza, etc., que configura este campo unificado en el nivel emocional, para entrar en un campo unificado con otra ley.
Y nosotros, al entrar en ese campo unificado nuevo, no llevamos ninguna ley, sino que entramos vacíos de ley, o sea como voluntarios que desean alinearse.
Esa alineación es entrar en otro campo unificado. Eso por sí solo cambia todo en tu cuerpo. Eso por sí solo cambia todo en tu alma.
La cuarta dimensión es un periodo similar al que vive un difunto o persona que ha terminado su tiempo en un estado intermedio en que su alma es pesada. En la cuarta dimensión puedes hacer eso conscientemente. Creo que es un privilegio.
Sí, el OTRO te ayuda siempre, el DOS. El dos es el otro y podemos ver a HE, que es dos, sujetando los brazos de Shu. El hombre está en el suelo y Shu toca el cielo. Vamos a llamar Shu-alma, pero olvidándonos de poner la “H”, es decir, su alma toca el cielo.
Eso es la cuarta dimensión. El momento en que el alma toca el cielo, con todas sus ayudas, es la cuarta dimensión, y el cielo es la quinta. Por eso hay que mirar al otr@, porque te ayuda.
HE son los cargadores del tiempo en una traducción al código maya, y da la casualidad de que el Papa es un cargador del tiempo, pero ahora es dos. Es el momento de la liviandad.
Gracias y perdón.
El cielo está abierto. Dejad que el corazón se exprese por la boca, o sea viento; de tu boca al cielo; pide bonito.
Gracias y perdón.