La serpiente, con su cabeza levantada, es un ejemplo de iluminación

Reescribir la historia es pasar de la serpiente al águila. Es pasar de esa serpiente, ese gusano, al águila.
El águila ya no huye, pero verás que una serpiente siempre huye cuando la miras.
Si miras al águila, se acerca, dando vueltas cada vez más cerca.
Es el paso de abajo a arriba; es una elevación.

Cuando decimos que el águila ya no huye quiere decir que cuando evolutivamente te sitúas como águila estás en un momento en que no huyes. Has dado el salto evolutivo y has abandonado el territorio donde la relación con la vida te situaba a la defensiva y entonces fácilmente huías, que es lo que está representado en la serpiente como inicio.

La serpiente que huye está en el nivel más bajo, pegado a la tierra, pero hay un momento en que la serpiente se eleva y ese movimiento es el inicio del águila. La serpiente o la cobra, con su cabeza levantada, es un ejemplo de iluminación, y podemos considerarlo como el primer paso del vuelo.

La iluminación se da, sucede y se produce en la crisis


Hay que decirlo: La iluminación se da, sucede y se produce en la crisis.
Hay que decirlo con claridad: si en el momento más adverso te mantienes lucido, pasas, tu frecuencia vibracional se eleva y tus enemigos, es decir aquello que te acosa, sea lo que sea, desaparece.

No necesitas triunfar, pero cuando tu nivel vibracional sube desaparecen los enemigos, los obstáculos y la enfermedad.
No necesitas triunfar, solo ser voluntario para lo que sucede, aunque se esté destruyendo aquello por lo que luchabas, aunque aquello que deseabas desaparezca, aunque suceda justo lo que intentabas evitar.

Cuando despliegas la realidad plegada en que vivimos como realidad ordinaria se produce un resituamiento de todos los contenidos y entonces encuentras que en la realidad real no había enemigos. Todo y todos eran amigos. Eso sucede cuando incluso en la adversidad haces la paz, o sea amas lo que sucede, porque tú eres un VOLUNTARIO en esa realidad desplegada que es la realidad real.

Cuando te descubres como voluntario estás en tu lugar de poder, o sea, alineado con el corazón amoroso de la vida. Ahí todo tiene sentido, y el sentido no viene de que triunfes porque no necesitas triunfar. Y no necesitas triunfar porque no estás en guerra sino en paz. Sabes que estas sosteniendo la vida. Sabes que no vienes a ser más que tus enemigos ni a que te aclamen tus amigos. Vienes a ser, solo vienes a ser, a ser siendo. Y ser siendo es amar todo lo que es, y para amar tienes que estar en paz con todo.

Tienes que estar en paz contigo y en paz con todos, pero también con todo, porque tú también eres lo que te rodea. Compartes espíritu con todas las personas, pero también con todas las cosas, porque todas las cosas son luz, y cuando haces la paz con las cosas, éstas te aman y se entregan.

La puerta de la iluminación, la puerta de la paz y la puerta del amor es la crisis, la tormenta.
Después de la tormenta viene la luz.

El cosmos contiene materia sólida y el ser humano también, en su cuerpo

El cosmos contiene materia sólida y el ser humano también, en su cuerpo
En la realidad existe el fuego y los procesos de oxidación/reducción, y en el ser humano también, en los procesos de anabolismo y catabolismo.
En el cosmos existe materia gaseosa, y en el ser humano también, como el oxígeno en la respiración.

Las distintas formas en que se presenta la materia también existen en el ser humano. Pero hay una quinta representación de la materia, el plasma, que es como están las estrellas. La pregunta es dónde está el plasma en el ser humano.
En el plasma, los átomos y las moléculas responden a leyes diferentes del estado sólido, líquido, gaseoso e incluso diferentes de la oxidación/reducción del fuego. Y todo eso está presente en el ser humano.

Identificar el plasma en el ser humano es importante. Identificar dónde aparece la quinta manifestación de la materia en el ser humano, es decir, dónde aparece la vida en la forma en que están las estrellas. ¿O acaso que no aparece en el ser humano, porque no tiene nada que ver?
Pero en la tierra también hay plasma, ya que aparece por ejemplo en los rayos de una tormenta.

Ahí va una respuesta. El plasma del ser humano aparece en la realidad espiritual iluminada. El ser humano camina hacia la iluminación. Ese es el presente. La iluminación del ser humano.

La iluminación no es un experimento personal sino la conexión con todos

La iluminación colectiva: vídeo

Es importante el trabajo personal y el diálogo con uno mismo, pero también lo es el trabajo grupal, que en realidad es la forma de actuar en relación a las demás personas.
El calendario maya pone de relieve la importancia de lo grupal, porque el viaje de los castillos es hacia la sociedad de la estrella (última onda).

En otros momentos de la historia ha habido un trabajo hacia la iluminación personal. Sin embargo en este tiempo el código maya nos aporta la opción de recuperar el sentido grupal.
Ahora se abre la conciencia que vamos no hacia el aislamiento sino hacia un encuentro.

La iluminación no es un experimento personal sino la conexión con todos y la apertura de los escaneres espirituales.

Emitir y recibir es lo propio de una sabiduría: la kábala
No haciendo el trabajo personal impides o frenas la evolución de los demás, porque si tú no recibes, no emites.

Cuando te alejas del amor, te alejas de la vida

La vida es el amor y el amor es la vida. Por eso cuando te alejas del amor, te alejas de la vida.

Cuando te alejas de vivir desde el amor, dejas de vivir desde la vida, viviendo la no vida, o sea la muerte; cuando lo que haces no está fundamentado ni nutrido en el amor, entonces te adentras en la no vida, que es la muerte.

Por eso es importante reconocer en qué momento estás alejado de la vida, para volver a reintegrarte en ella.
Por eso es importante reconocer cuándo has actuado desde el miedo, dándole de comer, porque es lo contrario del amor.
Cuando reconoces que estás dando de comer al miedo y que te has alejado de la vida y del amor, puedes reintegrarte otra vez en la vida y en el amor.

Es como si viviéramos muchas vidas a la vez y estuviéramos presentes en muchas realidades, siendo la iluminación descartar aquellas realidades que no pertenecen a la vida, por no estar fundamentadas en el amor, entrando con plenitud en aquella realidad que reconoces fundamentada en el amor.
Cada vez que te das cuenta de que tu actitud no está basada en el amor, se produce una iluminación que deshace el hechizo. Por eso, la iluminación es integración; te hace más íntegro porque te hace cada vez más real, porque tú eres amor.

Cuando eres vida, eres amor, porque el amor es la vida y la vida es el amor.
Por eso no se trata de un juicio sino de una iluminación. Se trata de ser libre, libre para amar.

Gracias, bendición, perdón.

El cambio climático es un problema de iluminación

Compartimos la respuesta a una pregunta, por si es de interés:

La tierra y el humano expresan una misma realidad, junto con el viento y la mano.
Una persona que nace con el sello del HUMANO al año siguiente encuentra como kin anual a la TIERRA, necesitando experimentar los contenidos de la tierra, al año siguiente se encontraría experimentando los contenidos del VIENTO, al siguiente los de la MANO y al quinto año volvería a ser humano, y así sucesivamente, tierra-viento-mano-humano durante 52 años.

Esto expresa que hay una unidad entre estos 4 sellos. Uno aparece como rojo, indicando la parte material y corpórea; otro aparece como blanco, expresando la parte emocional del agua; otro aparece como azul expresando la conciencia y las vivencias experienciales que nutren esa conciencia y producen transformaciones; y otro aparece como amarillo expresando la expansión y la maduración. Pero los 4 contienen el mismo contenido; están expresando algo que necesitan las 4 orientaciones para ser entendido.

Por eso si situamos en el viento la consideración del gran espíritu y del dios creador, que también se manifiesta a través de la palabra de los seres humanos, encontramos que aunque la tierra tiene un contenido material y físico, es solo en una determinada consideración, porque en realidad la tierra también es una expresión de la energía padre-madre creadora del gran espíritu.
La madre tierra es absolutamente sabia desde su núcleo interno y no necesita ningún aprendizaje ni tampoco ninguna defensa. Sí ciertamente hay que escucharla, pero sin conceptos previos, desaprendiendo de alguna manera conceptos del aprendizaje 3d, donde se la consideran únicamente como tierra.

Por ese motivo se puede considerar que los fenómenos que le suceden a la tierra, los está haciendo la tierra desde su sabiduría y entrega como madre tierra pero también como dios creador.
Por eso decimos que los problemas que parecen ser tan catastróficos y que amenazan al ser humano dentro del cambio climático, se están situando en la dimensión materia que quiere buscar soluciones a través de la materia.
Sin embargo, nosotros proponemos la conexión con el gran espíritu, pero no en la sociedad sino en el individuo. Así expresamos que el cambio climático es un problema de iluminación.

Encontramos que cuando estamos hablando de la mano, que es una de las formas que presenta la tierra como forma de conciencia y de transformación, la asociación también es con manik, el venado.
Cuando mano azul aparece como venado azul, presenta como forma de conciencia y de transformación la búsqueda, en tu interior y en tu vida, de dónde has estado actuando y sigues actuando en contra del amor.

De esta manera, el cambio climático sería como una invitación en el interior de la persona, meditativamente y no a nivel de la sociedad, a buscar dónde estás actuando desde el miedo, la envidia, el odio y la exigencia, y no desde el amor, la paciencia y la paz.
Se trata de un problema de iluminación y de luz, más que un problema físico.

La iluminación es ocupar todo tu espacio y ser transparente, dejar pasar la luz del Sol

LA ILUMINACIÓN ES OCUPAR TODO TU ESPACIO (Extracto del Libro de las Sincronías)

La iluminación es ocupar todo tu espacio y ser transparente, dejar pasar la luz del Sol.
Es un estado que se expresa más por lo gaseoso, el AIRE, que por el FUEGO.
La iluminación puede expresarse como “hay luz y tú eres luz con la luz”; no te la quedas, la das, la dejas pasar.
La iluminación es una maduración, es decir algo que llega a ser real porque esa es su realidad. La iluminación no se la inventa uno, sino que la encuentra. Ella le está esperando. La iluminación te está esperando.

Es como una piscina llena de agua. No es el agua la que crea la piscina, solo la llena porque la piscina la está esperando. La piscina ha sido hecha para ese agua; es el constructor el que hace real la piscina. Es un programa.
El ser humano está hecho para la iluminación, sea esto lo que sea. Cualquier estado intermedio, o no completado, es como una piscina vacía.
Si eres una piscina vacía es casi seguro que no te sentirás muy bien. En realidad una piscina vacía es casi algo peligroso.

Madurar es expandirte hasta ocupar toda tu realidad; es el estado gaseoso de la materia, que es lo que se representa como aire en el código de los sólidos platónicos; es la forma más expandida de la materia.
Esa expansión también significa iluminación, porque para el ser humano es el final de un proceso que se inicia con su consentimiento, con plena conciencia, y por eso sería una maduración.
Pero también es expansión porque es un desapego, una descontracturación, una desagregación.

La materia se expande porque se descompacta, se abre, se separa, pero sigue siendo ella misma.
Es una cuestión de temperatura. Lo sólido es lo más frio y lo gaseoso lo más caliente, pero la materia no cambia.
El ejemplo del agua es muy claro, pero pasa lo mismo con cualquier sustancia, como la gasolina, el vidrio, o incluso minerales. Solo que para licuar los minerales hace falta temperaturas muy altas y para que aparezcan en forma gaseosa, más.
El agua al enfriarse se solidifica como hielo y al calentarse se convierte en vapor, vapor de agua, pero agua. Y lo mismo le pasa a las demás sustancias, que siguen siendo ellas mismas.

El miedo, la envidia, el sentimiento de carencia, de desvalorización y otros similares no son expansivos y por lo tanto son obstáculos contrarios a la iluminación. Actúan como obstáculos a la luz.
El ego te hace sólido, es decir, falto de calor y opaco ante la luz.
Te hace un falso sólido, porque lo sólido es una misión a favor de la luz, por puro calor de generosidad.
El ego es una compactación que te hace impenetrable a la luz. En el ego hay falta de conciencia y de amor, y por ello frio, congelación.

Pero la persona expandida y madura, siendo ella misma, con conciencia, deja pasar la luz. No es obstáculo, al contrario, abre camino a la luz.
De eso parece hablar Isaías: “Abrid camino a la luz”.

¿Es imprescindible la muerte física para experimentar la transcendencia y la iluminación?

El Tzolkin en sí mismo es un símbolo. Lo que llamamos Tzolkin es un tablero de 260 posibilidades, organizadas en 13 columnas verticales y 20 filas horizontales; 20 suelos o niveles de la horizontalidad y 13 ahondamientos en la verticalidad.

El Tzolkin es un símbolo en sí mismo, y en su interior podemos ver los componentes de otros símbolos, como la X del espejo, el rombo de la estrella, pero también la estrella de David, aunque sea en una formulación horizontal más que vertical, la cruz chacana y la cruz griega. Todos estos símbolos se pueden ver con mucha facilidad.
También hay otros símbolos que se podrían ver, como las dos columnas de hércules, que nos están indicando un lugar para nacer, con su resonancia como paso a la inmortalidad, o figuras en espejo, de arriba-abajo y de derecha-izquierda.

Según la terminología que estamos utilizando a lo largo de estas páginas, en la columna 13 con sus 20 sellos podemos encontrar aquello maravilloso que estamos buscando, lo óptimo o como quiera que denominemos el resultado final: la inmortalidad, el salto cuántico, etc.
A nivel de las ondas, que son enlazamientos de 13 en 13 de los 20 sellos, vemos que la vigésima posibilidad en que los 20 sellos aparecen unidos de 13 en 13 es la onda 20, es decir, la onda de la estrella, que tiene un significado de expansión dentro del castillo verde, de sociedad de la estrella y de iluminación, porque termina con el sol en tono 13.
Estos contenidos de iluminación van a corresponder a la última fila horizontal, que tiene 13 posibilidades y es donde se sitúa el sol, por lo que la columna 13 la podemos asociar con la transcendencia y la iluminación.

Pero eso comienza antes, en la fila 19, que como sello es la tormenta y la resurrección.
Los contenidos asociados a la tormenta y a la resurrección corresponden a los días epagómenos, como decimonovena formulación del tiempo. Hay 18 formulaciones del tiempo, que son vinales, luego está la número 19, asociada a los 4 días epagómenos, y la número 20, que es el quinto día epagómeno y propiamente el día sin tiempo. Es un día especial en la terminología del Tzolkin que utilizamos; es el día verde por excelencia.
Su situación estaría ocupando la posición 20, es decir que el día sin tiempo ocupa una representación similar al sol en los 20 sellos y también similar a los 13 sellos de la onda de la estrella, la onda 20, que formarían parte de la columna 13, pero no en su totalidad.
Quiere decir que hay una parte en la transcendencia, en la iluminación y en la expansión del castillo verde que contiene un elemento que puede ser reconocido como resurrección. Hay algo de resurrección; no podemos entrar sin resucitar.

La cuestión es si es necesaria una muerte física para que suceda una resurrección; si para que las células reciban un extra iluminativo de energía es necesaria la muerte física; si es imprescindible la muerte física para experimentar la transcendencia y la iluminación.

Esta sería la cuestión. La columna 13, que contiene la onda 20, está compuesta no solamente de iluminación sino de algo que representa al 19, es decir, los 4 días epagómenos hasta llegar a Isis. El cuarto día epagómeno es Isis, por lo que quiere decir que de alguna forma tenemos que pasar por la puerta de Isis. Pero, ¿es imprescindible para atravesar esa puerta de Isis, la muerte física?

Hay una traducción de la resurrección asociada a la actividad expresada por el águila. Hay algo relacionado con la visión y con la escucha de la intuición; la intuición es algo que está dentro y la visión es la forma en que miramos hacia fuera. Parte de la resurrección contiene una escucha hacia dentro que transforma la visión hacia fuera y la conciencia.
Al situar esto en el color azul, no está diciendo que sea imprescindible el fallecimiento físico, sino que es imprescindible una expansión de la conciencia, algo de lo que está expresado por el azul, conciencia y presente.

La onda del águila forma parte de la columna 13, con ese sentido de transcendencia que contiene el tono 13, pero también contiene los significados asociados al 20 como iluminación y sociedad de la estrella, ya que toda la onda 20 que expresa la sociedad de la estrella en el castillo verde, como expansión, se superpone sobre los contenidos del sol como sello 20, en las 20 líneas horizontales. Es decir, transcendencia, iluminación y castillo verde comparten contenido. Quizá depende desde dónde lo estás considerando.

La onda del águila, superpuesta a los contenidos del sello 19 de la tormenta, muestra cómo todo lo expresado como iluminación y transcendencia contiene algo que significa resurrección, es decir, una nueva visión.
La onda del águila aporta a la comprensión de la iluminación y la transcendencia los contenidos del azul. El azul significa transformación, conciencia, tiempo y oportunidad.

El tiempo es una oportunidad, y concretamente una oportunidad para la conciencia; una oportunidad para que la conciencia se transforme.
Pero esa transformación no es un cambio de decorado, sino que es una transformación donde lo que sucede como tiempo es un ser siendo, y también algo que expresa la conciencia; es un ser siendo en la conciencia. La conciencia es un despertar del ser siendo.

La iluminación y la transcendencia están expresadas por la analogía entre el 20 y el 13, y aparecen como una expansión al estar representadas por el color amarillo. Pero es una expansión del azul, del ser siendo, del tiempo como oportunidad.

Conviene añadir los contenidos provenientes del propio 13, que por una parte es el caminante del cielo, de modo que toda iluminación te está transformando en un caminante del cielo, que no en vano es la forma corpórea de la familia del día verde. Pero también por otra parte conviene añadir el contenido propio proviniendo de la onda, que en este caso es la tierra, y expresa cómo todo este proceso de la oportunidad de la expansión de la conciencia del ser siendo, precisa la actitud libre, porque todo voluntario solo puede ser voluntario si es libre y se entrega, sin escatimar nada, plenamente al proceso, es decir en una alineación intencional completa.

Finalmente debemos considerar que este tiempo en que nos aproximamos al nuevo año en el código Tzolkin, que sucederá el 26 de julio, pertenece al año en que estaban unidos el 20 y el 13, al menos en la terminología más extendida, que corresponde a lo común.
Desde el 20-13 ya finalizando, podemos considerar que quizá se trata de adaptarse a los contenidos del 14, o sea al amor incondicional y al mago.

Hay algo en ti que posee la fuerza de un propósito y que diseña un desarrollo hasta su cumplimiento, para que te puedas armonizar desde tu conciencia

Cuando estableces tu Tzolkin personal, por cierto algo muy recomendable, por supuesto desde la ignorancia pero con aspiración a la realización, encuentras qué significa para ti la iluminación.

Es decir, cuando estableces tu Tzolkin personal, lo que estás haciendo es situar tu kin natal como el primero de una relación de 260, agrupados en 13 columnas cada una de 20 sellos, siempre en un orden contiguo, que es como está establecido en el Tzolkin tipo.
Pero tu Tzolkin personal no siempre se inicia con el sello 1, que es el dragón, ni con el tono 1, sino con tu sello y tu tono, que de esta manera reciben la característica de propósito.

Hay algo en ti que posee la fuerza de un propósito y que diseña un desarrollo hasta el cumplimiento de ese propósito para que te puedas armonizar desde tu conciencia con la fuerza del propósito, que es la fuerza de lo que te convocó a ser.
La fuerza que te convoca a ser muchas veces es desconocida. No es reconocida, ya que intenta establecer diálogo con una conciencia errática que la desconoce y que no sabe que la aman. Pero la relación entre la fuerza que te convoca a ser y tu mismo es una relación amorosa, gozosa, nutriente y maravillosa.
Reconocer la fuerza que te convoca a ser es maravilloso y gozoso. Por difícil que parezca siempre encuentra la solución, porque cuando asumes el propósito te das cuenta que te sitúas como voluntario para la solución, de todo y de cualquier cosa, porque sabes que eres luz que ha adoptado una forma para cumplir una misión, y que siempre tienes una conexión con la luz.

La luz cumpliendo una misión es el dragón. Cuando sabes quién eres, que eres un propósito y que tienes una conexión con la luz para encontrar soluciones, sabes que siempre eres un dragón. Entonces, quizá quieras saber cómo, o sea cómo cumplir el propósito.
Ahí el Tzolkin personal empieza a adquirir un sentido. Cuando te sitúas con tu sello y tu tono como dragón 1 estás en la primera casilla que te va a llevar al sol 13. Y justamente desde tu sello la última casilla es la anterior, de modo que abres un movimiento retrógrado y con ello la posibilidad de moverte en el tiempo en todas las direcciones, porque ahora solo puedes moverte en una.
Es un poco como el agua, que cae porque tiene más peso que el aire. Sin embargo en determinadas condiciones donde es posible la capilaridad, el agua asciende y se mueve en dirección contraria a la gravedad. También en el tiempo hay una capilaridad donde quedas libre de la simple inercia.
El sello anterior al tuyo, desde la perspectiva del Tzolkin personal, es el similar al sol 13, es decir supone una iluminación transcendente, pero también convierte a toda la secuencia de 13 sellos anteriores en un contenido similar al de la estrella.

Estamos hablando de hacer el Tzolkin personal desde el kin, y entonces sitúas los 260 kin como una secuencia a partir de ese kin inicial que te va a llevar a encontrar al sol 13 en el sello anterior al de tu nacimiento.
Pero también podrías establecer un Tzolkin personal en las ondas, situando tu onda natal como primera onda. En ese caso habría contenidos diferentes, pero los dos son interesantes.

la iluminación es un hecho instantáneo que acaba con el karma, cuando es auténtica

La leyenda del conejo en la luna, que es el lugar donde es situado el conejo al ofrecerse a Quetzalcóatl como alimento al encontrarle desfallecido después de su largo caminar, nos permite encontrar resonancias que pueden ser significativas y nutritivas, ya que la luna en determinados códigos es Isis.
Isis lleva a su hijo Horus en brazos, como la luna lleva al conejo. El conejo está como sujeto amorosamente por la luna, y es la misma imagen que representa Horus el niño en brazos de Isis, o Jesús en brazos de la virgen.

Además, sabemos que la luna en leyendas de Mesoamérica es la madre del sol, que llega a ser sol como consecuencia de su interacción con los seres humanos, aunque no precisamente en su mejor aspecto. Es decir que el hijo de la luna, en su interacción con los seres humanos cuando no eran aun personas expandidas dimensionalmente, sino sufrientes y por tanto también productores de sufrimiento, es cuando aparece como sol.

Así, encontramos a Isis con su hijo Horus, el sol, y a la virgen con su hijo Jesús, que también sufre en su interacción con el humano sufriente y creador de sufrimiento, y que adopta forma de humano, accediendo de esa manera al lugar de hijo de Isis, reencontrándose con la divinidad y con lo óptimo.

Por otra parte, vemos a la luna como inicio del castillo verde, expandiéndose en la estrella, que es el sello 8 en la onda 20 y terminando como transcendencia en el sol 13, que es el 20-13 y aparece como inicio de algo nuevo.
Nosotros estamos viviendo en estos momentos en el año maya 2013 según el código Tzolkin, alboreando lo nuevo sin referencia al sufriente y creador de sufrimiento; es una liberación.

Aunque haya personas que hablan de un karma como consecuencia de unas acciones, la iluminación es un hecho instantáneo que acaba con el karma, cuando es auténtica.