El in lakech no es compatible con una disminución de conciencia

El in lakech, el conocimiento de que “tú eres otro yo” y “yo soy otro tú”, no es compatible con una disminución de la conciencia que te lleve a no saber quién eres tu ni saber quién es el otro, sino al contrario, es un refuerzo y una expansión de la conciencia, donde tu individualidad se ve reforzada y ampliada por el reconocimiento del otro y de todo lo que os une y complementa.

La convergencia armónica y el in lak’ech

El in lak’ech es una convergencia.
El in lak’ech y la convergencia marcan un territorio favorable y deseable, justamente el territorio favorable para este momento.

Decimos que el in lak’ech es una convergencia y queremos decir que la convergencia y el in lak’ech están íntimamente relacionados.
Hasta el momento de la convergencia armónica en 1987, el in lak’ech era casi un desconocido, conocido casi solamente por pequeñas minorías étnicas, donde podría suceder que estuviesen bajo una tesitura entre elegir y buscar en lo nuevo o aferrarse a lo antiguo.
Por otro lado, también era conocido por una pequeña minoría de eruditos que investigaban, atraídos por esa sabiduría maravillosa, pero un poco distantes, como quien se sabe situado en un territorio confortable y estudia algo que le atrae.

Pero la cosa cambia en el momento de la convergencia armónica, que marca un hito que puede ser reconocido como histórico precisamente desde su carácter de convergencia y de confluencia de los distintos y de los diferentes.
Hay una llamada a todos y no solamente a los eruditos, a los guardianes de la tradición o a los sabios que guardan la esencia de una nación.
En la convergencia se produce una confluencia. Es importante resaltar la confluencia, que habilita a todos porque llama a todos a confluir.
El in lak’ech llama a todos, conteniendo la confluencia y el in lak’ech los mismos significados.

Esta confluencia se decía que preparaba el momento del año 2012. El año maya 2012 es tormenta 7 y es similar al momento en que se produce otra confluencia, la de los atlantes de Atlán con los atlantes de Atlas, de la Atlántida.
Tenemos que traducir los atlantes de Atlas como los que vienen de las columnas de Hércules o de Galáctica, que son los tartesos de galáctica o atlantes de las hespérides.
Estos dos grupos confluyen entorno a la tormenta 7, de forma similar a 520 años después, en 2012.

También hay una confluencia y un contacto estelar en otro año tormenta 7, ya que el 12 de abril de 1961 Yuri Gagarín realiza el primer viaje espacial, que también es una confluencia.
Esto nos sitúa en el reconocimiento y la investigación de Atlas, de los atlantes y de las columnas de Hércules como parte de la confluencia.
La confluencia de los atlantes de Atlan y de los atlantes de Atlas se produce en el territorio maya. Son convocados a ese territorio y a esa confluencia.

In lak’ech, hala ken

IN LAK’ECH, HALA KEN (Extracto del Libro “Tiempo de Gracias. Tiempo de Perdón”)

In lak’ech, hala ken.
Sí, gracias. Estamos agradecidos por haber recibido estas palabras, porque contienen una información, una expresión, un regalo, una revelación y una visión. Contienen un regalo porque es algo que para ser real necesita que venga de fuera a dentro.
Estas palabras contienen algo misterioso y persistente. Por un lado son pocas palabras pero por otro son repetidas en muchos sitios.

Parece como si dentro de la palabra hubiese algo vivo que quiere ser conocido, y eso es parte de lo que le otorga esa característica mágica, porque son simples palabras.
Hablar y decir palabras puede parecer algo intranscendente, ya que lo transcendente sería aquello que requiere un gran esfuerzo y concentración, una excelencia proviniendo del esfuerzo. Sin embargo también puede ser considerado de manera casi opuesta, siendo lo más transcendente lo más sin esfuerzo.

Son palabras y como todas las palabras están dichas en un idioma. Una de las características asociadas a las palabras es que traducen o aportan otro concepto que es el idioma, y en este caso estas palabras están dichas en un idioma muy minoritario respecto al total de la humanidad.
Estas palabras pertenecen a un idioma dentro del grupo de las lenguas mayas o mayenses, que estarían habladas por unos 6 millones de personas, mientras que la población total de la tierra sería de más de 7.000 millones de personas. De esta forma, las lenguas mayas o mayenses serían algo menos que la milésima parte de la humanidad, lo cual estaría hablando de un grupo muy reducido respecto al total, en la proporción de menos de 1 frente a más de 999, indicando una minoría muy reducida.

También sucede, y es algo que le da un carácter misterioso, que el propio grupo de lenguas mayas o mayenses contiene a su vez muchas lenguas, y estas palabras estarían en una de esas lenguas.
Citando de memoria, hay entre 30 o 40 idiomas reconocidos como lenguas mayas, además de numerosos dialectos. Es diferente un dialecto que una lengua, porque para considerar algo como una lengua tiene que mostrar unas diferencias suficientemente considerables.
Un idioma muestra una separación. Puede mostrar una unión, porque enlaza muchas personas, pero cuando se compara con otro parecido donde se refuerza la diferencia, lo que muestra es una separación.

En todo caso esas palabras expresan una parte de esa milésima parte. Si hay 30 o 40 idiomas mayas, podríamos decir que todo lo más que expresarían estas palabras sería la mitad de la milésima parte, si la lengua más hablada de ese tronco maya supusiera la mitad.
Esas palabras, que están desde su propia fuerza interior repitiéndose en todos los continentes todos los días por miles de personas, en realidad pertenecen lingüísticamente a un grupo minoritario y además muy escindido. Esto en sí expresa algo misterioso.

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Si nadie te echa de tu casa, ¿cómo vas a poder vivir la experiencia de recuperar tu casa?

Si nadie te echa de tu casa, ¿cómo vas a poder vivir la experiencia de recuperar tu casa?

Quizá parezca que no es una experiencia importante recuperar tu lugar, o sitio donde tú eres tú plenamente, y quizá no lo sea. Pero, ¿cómo puedes vivir la experiencia del in lak’ech, “tú eres otro yo”, si nadie te ha echado de tu casa y por lo tanto nunca has estado fuera de tu sitio, vagando por lugares donde has podido estar, o sea de los que no te han echado de nuevo?

¿Cómo puedes vivir la experiencia del in lak’ech si nunca has estado fuera de tu sitio, sometido a esa inestabilidad?
Y si nunca has estado sometido a esta inestabilidad y de repente viene alguien a tu casa a pedirte algo, ¿cómo puedes sentir que “tú eres otro yo”, si tú no estás en tu casa?

Si nunca has estado fuera de tu sitio, ¿cómo puedes sentirte igual que una persona que está fuera de su sitio?

No nos olvidemos del sufrimiento de tantas personas, en tiempo real, o sea ahora mismo, en tantas guerras absurdas, contrarias al “tu eres otro yo”

Isis y el símbolo de la paz
Cuando Isis se presenta visualmente como un árbol, elige la V como elemento cuántico repetido que configura su realidad.

Claro, anticipa la www del enlazamiento de nuestro hoy. El árbol de Isis está lleno de v y w enlazadas. Anticipa la malla que permite comunicar en tiempo real a personas de Europa, África, América y Oceanía, incluso simultáneamente. Es una anticipación.

También anticipa el símbolo de la paz creado por nuestro amado Holtom –gracias Holtom-, solo que lo presenta invertido.
La paz crea la malla y la guerra la rompe.
Está acabando el año 20-14, centenario del nacimiento de Holtom, que utiliza al árbol como estandarte, ya que el símbolo de la paz se corresponde con el ideograma chino de la madera, el cual a su vez se superpone sobre un ideograma más antiguo que representaba un árbol.

Queremos recordar a Holtom con agradecimiento y también hablar acerca de la necesidad de reconstruir la malla.
Por favor, no usen a las mujeres como arma de guerra. Por favor, no nos olvidemos del sufrimiento de tantas personas, sobre todo de mujeres y niños, en tiempo real, o sea ahora mismo, en tantas guerras absurdas, contrarias al “tu eres otro yo”, al espejo y al in-lak’ech.

“Verdaderamente, hay muchas lágrimas en esta Navidad” –gracias Francisco-. No nos olvidemos de Isis sufriente, sobre todo por motivos económicos. No nos interesa la economía de la guerra. Salvemos la malla.

El “tú eres otro yo” no necesita situarse en lo “correcto”, sino que es una vivencia y una actitud que contienen un “sentir” grato

Muchas personas viven extrañadas de su cuerpo, o sea viven como si su cuerpo fuese un extraño, y en ocasiones algo peor. Eso no es bueno para la paz y hace imposible la sociedad de la estrella.
Si vives extrañad@ de tu cuerpo y no puedes decirle “tú eres otro yo” y amarle, cómo vas a tener esa vivencia con cualquier otra persona.
Pudiera ser que considerases el “tú eres otro yo” del espejo, o sea la ley del amor que facilita y hace real la sociedad de la estrella, como un ideal y situarlo en lo “correcto”.
Si lo consideras así, pudiera ser que lo hagas desde contenidos puramente intelectuales, y quizá sea adecuado que repitas ese eslogan muchas veces, porque de alguna forma le das fuerza a ese contenido.

Sin embargo, el “tú eres otro yo” es una vivencia y ni siquiera necesita ese enunciado, sino una actitud, descubriendo dentro de esa actitud un “sentir” grato.
Es decir, la interacción con las personas no consiste en decir “lo estoy haciendo bien”, ni se ve mejorada por eso. Esa actitud podría ser condescendiente si encuentras que las personas te “obligan” a mantenerte en esa actitud, porque en realidad no te agrada tratar con ellos y no empatizas, pero tú lo quieres hacer bien y solo te gratifica si sientes que lo haces bien.
Lo importante no es hacerlo bien, sino disfrutar con ello, lo cual es un sentir. Y si no estás ahí, tienes que seguir buscando y produciendo cambios en ti.
De modo que encuentras que a través de las personas se expresan los guías y que el asunto no consiste en ponerse medallas.

De alguna manera sucede lo mismo en tu relación con la sociedad de la estrella presente en el cuerpo, porque el cuerpo también es una sociedad de la estrella, donde todas las células, siendo individuales trabajan para el bien común, de formas extraordinarias y maravillosas, sobre todo en circunstancias especiales.
Pero puede ser que haya cosas en tu cuerpo que no te gustan, como puede ser que tampoco te gusten cosas en personas o en situaciones de tu vida.
En muchos sentidos estos contenidos son evolutivos, permitiéndote ver la maravilla cuando estés en el enfoque adecuado, o encontrarte con la transmutación cuando tu vibración sea la indicada.

Los contenidos mentales, desencarnados, no sentidos, solo pensados y además convertidos en leyes, fácilmente acaban inventando la guillotina, el gulag, los integrismos -que hoy se santifican matando personas en los supermercados y cuando pueden en las torres gemelas-, las enfermedades autoagresivas, las depresiones, o incluso a Drácula.

El “tú eres otro yo” también comienza con el cuerpo, en el cual hay una sabiduría amorosa que merece ser escuchada.

El tiempo no quiere que le sigas, sino que le digas in-lak’ech vivencialmente

El tiempo no quiere que le sigas, ni mucho menos que le domines, algo que por otra parte no puedes hacer, sino que entres en una vivencia donde el tiempo y tu sois lo mismo, o sea in-lak’ech, lo cual supone una transmutación total de la persona y un olvido o renuncia a sus proyectos y planes egoicos, ya que son incompletos y no están basados en la vivencia sino en la evitación de la carencia; no están basados en la plenitud que cuida, atiende y es uno con todo.
El tiempo no quiere que le sigas ni que le domines, ni que le utilices como un gráfico donde consigues tus objetivos, sino que encuentres su parte espiritual desde tu parte espiritual, y entonces se produce una fusión, un salto evolutivo dimensional.

EL ESPEJO DEL TZOLKIN (Extracto del Libro de los Sellos)

El Espejo es una de las manifestaciones de la realidad dual de Dios, aunque la realidad sólo es dual en nuestra dimensión, es decir conviene mirar más allá de las apariencias.
El Tzolkin tiene dos espejos.
En uno, la parte de arriba se refleja en la parte de abajo, en la línea del Perro y Mono y ese reflejo muestra los sellos como ocultos: el Perro y el Mono, la Luna y el Humano, la Estrella y el Caminante, etc.
El otro espejo está en la séptima columna y refleja lo de un lado en el otro, como derecha e izquierda, y es el espejo de los tonos, y hace aparecer los tonos ocultos entre sí, que son el mismo sólo que oculto. Es interior y exterior realmente.
Así, combinando los dos espejos aparecen los ocultos Dragón 1 y Sol 13, Perro 13 y Mono 1, etc.
En esa realidad dual, un espejo te presenta a los demás seres humanos como otro tu, es la ley del amor. Y el otro es la puerta de ascenso, porque es el espejo que te conecta con Dios. Significa que cuando tu te miras en el espejo, encuentras a Dios, sabiendo que de alguna manera esto sucede cuando “tu eres yo y yo soy tu”, y no cuando te miras al espejo “siendo tu y no siendo yo”.
El Espejo muestra la semejanza entre los seres humanos, semejanza en la Tierra, pero el hombre es semejante a Dios.

Esa es la semejanza de la Ascensión. Es la semejanza que está en la Estrella y que te lleva al nuevo nacimiento. La Estrella está en el centro del Tzolkin, y el lugar donde se cruzan los dos espejos es el nuevo nacimiento: Mono 1 – onda 11, con su oculto Perro 13 – onda 10.
El espejo es la comunicación dentro de nuestra dimensión y cuando decimos espejo nos referimos al sello Espejo y al valor que le hemos atribuido de comunicación con todas las otras personas, o sea tus semejantes, es decir todo lo que podemos englobar en “In lak’ech” o “tu eres otro yo”.
La comunicación en el espejo del Espejo, sucede con tus semejantes, y en su centro está el amor. Pero también existe el espejo contenido en la Estrella, dibujada en el centro del Tzolkin, que te sitúa en una semejanza con Dios o dimensiones superiores”. De modo que hay un “In lak’ech” en horizontal y un “In lak’ech”, tu eres otro yo, dirigido de forma ascendente, de dimensiones superiores, y también su centro es el amor.
“Tu eres otro yo”, se pronuncie como se pronuncie y se diga en el idioma que se diga, significa respeto, y significa que reconoces en él a Dios. Si en el Espejo dimensional estás mirando y ves a Dios, cuando ves a una persona en el otro Espejo, y le dices “tu eres otro yo”, le estás diciendo “eres Dios”.
La vibración evolutiva del Tzolkin aumenta al ser traducida a otras propuestas. Encontrar a tu semejante aumenta tu vibración vital; encontrar tu semejante es encontrar dónde es real que tu eres otro yo.

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EL SELLO DEL ESPEJO (Extracto del Libro de los Sellos)

El Tzolkin presenta el Espejo como arquetipo de la realidad.
Es el momento de la fusión y del Espejo. El famoso “In lak’ech” es el saludo del Espejo, porque cuando te miras al Espejo y ves una persona, que eres tu, dices “yo soy tu” y además “tu eres yo”.
Por eso la ley del Espejo es tal vez la mejor de las leyes. Y de cualquier manera, más allá de ser una ley, es un instrumento de conocimiento maravilloso.
El Espejo es la verdad, y la verdad y la realidad sólo pueden ser lo mismo.
El Espejo propone observar, contemplar, aceptar lo que es. Pero contemplar no es evadirte. Contemplar no es pensar en otra cosa mientras “pasa” el asunto, sino sumergirte en él, sólo que sin nada. Sumergirte en el asunto con la conciencia desde el vacío. Simplemente mirando, como cuando llegas a un lugar nuevo y simplemente miras para situarte, para entender.
Estás totalmente presente. Eso es lo importante: estar presente y vacío.
Si simplemente miramos, vemos que el Espejo es blanco y contiene como dibujo una especie de escalera ascendente y descendente, o doble, o en Espejo. También podría sugerir una pirámide escalonada.
Podría haber varios horizontes, según se considere, pero ciertamente y sin duda posible, la figura es escalonada. Lo que se quiera representar al niño, a lo inocente dentro de ti, se hace a través de una escalera. Como hablando de niveles, o de subir y bajar.
El Espejo en algunas tradiciones se llama cuchillo y cosas así, o sea de cortar, incluso se sugiere que se ve un cuchillo ceremonial en el glifo; otros ven una pirámide. Algunos presentan este cuchillo como lo que corta el error, espada de la verdad, o como un bisturí que quita el tejido dañado. Todo sirve. La verdad de las cosas corta el error. La verdad de lo que es hace desaparecer lo erróneo.
Personalmente en el Espejo veo una X. La X es utilizada en matemáticas como la respuesta que se busca, es decir la X es la incógnita. Pero es la incógnita para un estudiante, para un estudiante que debe conocer la formula que le da la respuesta adecuada.

EL SELLO 18:
La presencia de la realidad, expresada a través del Espejo en el Tzolkin, expresa cómo la realidad no es algo evidente, algo inmediata.
Sólo aparece al final de un largo proceso, y además lo hace en la segunda onda, la del Mago, que es la onda del aprendizaje.
La realidad tiene que ser aprendida, descifrada, y al mismo tiempo es lo que le da fuerza al Mago, porque en la onda aparece en quinto lugar.
La persona “normal”, es decir “sufriente”, encaminada a ser crónica vive en una realidad por inercia.
El Mago aprende, busca la realidad y recibe amorosamente energía de la realidad.
El sello Espejo aparece en el lugar 18 de 20. Sólo faltan dos para terminar la serie, y uno es el Sol, que es primero y último, el final, donde vamos. Por eso no cuenta; está ahí pero no pertenece al trascurso, no es del camino.
Y la Tormenta es el sello19 y por varias razones podemos considerarlo como una puerta. La puerta sí está en el camino, pero es la mínima expresión del camino.
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El in lak’ech es una herramienta para la paz

El in lak’ech es una herramienta para la paz y hoy la paz es importante para el ser humano, es imprescindible.

El in lak’ech es una herramienta para la paz y el Tzolkin es un vehículo, que transporta y transmite el conocimiento del in lak’ech.

El conocimiento del in lak’ech es el conocimiento del espejo, que actúa en niveles profundos de la persona, transmitiendo y activando resortes que enlazan al ser humano individual con lo profundo del misterio de la vida y, de forma atemporal, con todos los demás seres humanos; activando y poniendo en movimiento resortes de la dimensión de la realidad que están más allá de la forma y de la apariencia, y poniendo en marcha realidades no visibles porque no tiene un soporte material.

Hoy en día el ser humano, por el nivel tecnológico y armamentístico al que ha llegado, necesita la paz. La sociedad necesita como arquetipo la paz, pero también para la persona individual es el momento adecuado para ponerse en paz con su entorno y consigo misma.

Incluso es el momento adecuado para que una persona individual, actuando desde la realidad genética, amplíe la frontera de la paz en el tiempo, entrando en el tiempo pasado y en el tiempo futuro. Cualquier persona tiene ahora mismo, desde la conciencia, posibilidad de modificar el pasado -incluso casi habría que decir obligación de modificar el pasado-, eliminando las culpas, y de modificar el futuro, accediendo a la vibración y a la realidad de la paz, pero de la paz amorosa, no del silencio de los sometidos.

Esa es la función del Tzolkin, que va más allá de cualquier hecho cultural, porque lo que busca es al ser humano.

La realidad del ser humano es colaborar con todo lo existente, que es una tarea de ampliación de la conciencia donde es muy importante el agradecimiento y el perdón.

La realidad de colaborar con todo lo existente, que forma parte intrínseca del ser humano, es una expresión de la realidad Dios que actúa desde dentro del ser humano.

Es importante el acceso a ese conocimiento, que en sí contiene el núcleo expansivo de la conciencia, porque parte conceptual de lo que significa expandir la conciencia es permitir y reconocer que Dios actúa desde dentro de ti.

Y una expresión de la actuación de Dios es la paz, pero la paz amorosa, la paz cuidadosa de todo lo existente.