Hay un momento en que te das cuenta de que recuperar la inocencia es el resultado de expandir la conciencia

Hay un momento en que te das cuenta de que recuperar la inocencia es el resultado de expandir la conciencia, porque de alguna manera siempre has sido inocente, incluso cuando actuabas equivocadamente.
Decimos que siempre has sido inocente y eso en algún momento aparece como resultado de tu trabajo espiritual y personal, porque al expandir la conciencia te das cuenta de que siempre ha estado dentro de ti la realidad Dios.
Dios siempre ha estado dentro de ti. La expansión de la conciencia recupera esa conexión. Siempre has sido inocente incluso cuando has sido culpable. Siempre has sido inocente incluso cuando has ido en contra de Dios, es decir, cuando has ido en contra tuyo, en contra de tu esencia.

La expansión de la conciencia te devuelve la inocencia, porque te resitúa en la realidad Dios, que es la única realidad.
La única realidad existente, la única realidad que es, es la realidad Dios. Si no hay otra realidad, si no hay otra existencia, si no hay otra realidad como sinónimo de otra existencia, de otra forma de vida, entonces, la única realidad que existe es la realidad Dios, que es la del ser siendo.

Desde nuestra pequeña óptica, contingente y voluntaria, podemos establecer un juicio, pero la expansión de la conciencia es algo que va más allá del juicio, y al transcender el juicio entras en otra dimensión, la dimensión de la esencia, que no es contingente.
Ahí todos son bienvenidos, todos han cumplido una misión, aunque sea incomprensible. Hay personas que tienen que hacer de malos para que tú no quieras transitar el camino de los malos.
Todas las personas siempre se dirigen a lo mejor que conocen, aunque parezca que están totalmente equivocadas de dirección. Cada persona tiene su misión. O a lo mejor simplemente se trata de que siempre tenemos una oportunidad de acertar.

Quizá podemos utilizar el esquema de los ancestros, el esquema de las múltiples vidas de la misma persona. A lo largo de tus múltiples vidas, o a lo largo de las múltiples vidas expresadas por los ancestros, has cometido barbaridades, de la misma manera que has sido maravilloso, generoso y amoroso.
Entonces, la expansión de la conciencia te lleva a la consideración de la maravilla y no a la consideración del juicio. La consideración del juicio te lleva al error, y solo te servía para identificar el error como forma de no transitar en esa dirección, porque la vida es la vida en dirección al gozo. Y esa es la suma de todas las vidas: cómo desde la conciencia individual llegar al gozo.

El error siempre ha sido parte del aprendizaje. Consecuentemente, lo que sobra es el juicio, que te sitúa en esa misma dimensión. Te resta y no te permite evolucionar.
Hay algo maravilloso en la bendición, pero también hay algo maravilloso en el perdón. Hay algo maravilloso en el reconocimiento del error y hay algo maravilloso en la paciencia. Hay algo maravilloso en el Cristo en la cruz y algo maravilloso en Atlas sosteniendo la bola del mundo, o en Shu, separando el cielo y la tierra. Hay algo maravilloso en Quetzalcóatl mirándose en Tezcatlipoca en el espejo.
Encontrar que todo está bien es el resultado de haber encontrado el amor en el camino. El camino contiene esfuerzo. Caminar supone esfuerzo.

Encontrar que todo está bien es encontrar que todo es maravilloso, incluso el esfuerzo y la contrariedad.

Al ser humano le hace daño todo lo que le saca de la inocencia

Al ser humano le hace daño todo lo que le saca de la inocencia, le hace daño la sospecha. Sospechar de las segundas intenciones de otras personas le saca de la inocencia, le hace daño. Al ser humano cuando le sacas de la inocencia, le sacas del reino, de la casa y le sitúas en un territorio donde tiene que defenderse, porque no es su territorio, no es nadie.

La sospecha tiene su nutrición en el miedo, que es lo que saca al ser humano de la inocencia, donde desde luego no hay miedo y sí hay amor y paz, porque claro si no hay amor y hay guerra, inmediatamente te puedes situar en la sospecha, puedes pensar que detrás de cualquier cosa hay cualquier enemigo.
Entonces, encontramos efectivamente que la sospecha te saca de la inocencia, pero también el miedo y los celos, el pensar que el otro tiene más, recibe más o es más. Eso también te saca de la inocencia, porque la inocencia no va midiendo.

El asunto es cuál es la cascada hormonal que aparece con la sospecha, con el miedo, con la envidia, con la agresividad…. Todo eso está despertando el cortisol y la adrenalina. La inhibición del parasimpático y la activación del simpático despiertan una cascada hormonal que te quema, que te destruye.
Por eso decimos que todos esos sentimientos son negativos. Todo lo que te saca de tu casa, de tu centro, de tu equilibrio, hormonalmente te predispone a las enfermedades. Todo lo que te aleja de la plenitud de la vida te entrega a la no vida.

Entonces, es cuando es el momento de honrar al conocimiento y a la conciencia; de honrar y abrir la puerta a la libertad y elegir. Podemos elegir qué puerta abrir. La elección en sí ya es un paso a la plenitud, porque elegir es activar la libertad, y la libertad, como el amor, pertenecen a las dimensiones de la vida. Siempre eres libre. Aun cuando parezca que las situaciones son adversas, siempre eres libre.

Se podría pensar que envejecer es algo fisiológico, y eso puede ser cierto, al menos en parte

Se podría pensar que envejecer es algo fisiológico, y eso puede ser cierto, al menos en parte.
Sin embargo, también es cierto, al menos en parte, que envejecer es educacional.
Volverse decrépito y lograr que los órganos no respondan a sus actividades fisiológicas también es el resultado de una elección.
Hay una diferencia entre cómo envejecen unas personas y otras. Hay personas que con 30, 40 o 50 años ya son ancianas y otras que con 60, 70 u 80 años aparecen relativamente como jóvenes, de modo que únicamente la edad es insuficiente explicar estos resultados.

Envejecer, sobre todo en sus posiblemente peores manifestaciones, es algo educacional. Parte de la educación consiste en convencer a las personas de que es mejor hacerse viejos que ser niños, gracias en muchas ocasiones a elementos correctores como castigos y también al juego de premios, que potencia actitudes de viejo, entendiendo que se empieza a ser viejo cuando se empieza a ser adulto, abandonando las actitudes de niño.

El niño es aquel que no coarta su fuerza vital; que no se reprime y juega si quiere jugar, salta si quiere saltar, duerme si quiere dormir, o canta si quiere cantar.
La persona que en algún momento de su vida ha realizado esa experiencia de romper estereotipos, empezando a hacer cosas extrañas que incluyen saltar cuando le apetece, correr, dar volteretas y hacer cualquier cosa que se le ocurra en cada momento, empiezan a rejuvenecer.

Quizá usted esté convencido de que el envejecimiento es algo fisiológico y que lo que estamos diciendo no está demostrado. Sin embargo, tiene la posibilidad de comprobarlo. Haga usted caso a su interior, y cuando quiera hacer algo, hágalo, aunque no sea correcto, sobre todo a nivel físico o corporal. Si quiere dar un salto par la calle, hágalo, aunque sea una persona que pretende ser respetable, entendiendo que respetable es como viejo.
Revise usted esos contenidos y luego me dirá si es demostrable o no esa conexión con el rejuvenecimiento, o sea con el estar vivo.

Todo esto tiene una expresión en el Tzolkin en el sello 11, el mono, donde se trata de osar, en relación a la inocencia y a la alegría. No se trata de osar contra nadie. Hay un osar que está unido a la alegría, a la inocencia y a la pureza, siendo una fuerza rejuvenecedora.
Entendemos que el tono 11 contiene la referencia a un agente secreto, a alguien que está cumpliendo una misión, consistente en parte en conectar a las personas con la resurrección, con la vida y con el gozar.
De modo que podemos decir que hay un traspasar el velo asociado al osar, dando un paso más allá hacia el gozo y alejándote de un estándar de bienestar que te conduce a la inmovilidad, al silencio y a la decrepitud; hay un traspasar el velo que es reconectar con la inocencia y con la alegría, pero también con el amor incondicional, porque la figura, realidad o concepto oculto debajo del mono como sello 11, es el amor incondicional (sello perro).
También, a nivel colectivo de lo expresado en las ondas, lo que está oculto debajo del 11 es el espejo, el “tú eres otro yo”. Hay un traspasar el velo adentrándote en el 11.

Gracias maestro del 11, gracias José el de los 100 ojos, gracias José Arguelles. Tú eres otro yo. In lak’ech.

La alegría es una expresión de lo sagrado, o sea de lo óptimo

La alegría es una expresión de lo sagrado, o sea de lo óptimo.
Sí, gracias, gente pura, o sea bandid@s pur@s, porque ser solo puro es un poco aburrido, y le debe faltar algo de lo óptimo o de lo sagrado, por lo menos en la dimensión del ser humano. Evidentemente en la dimensión de las hormigas, las abejas y las tortugas ya no es preciso ser además de puro, bandido, porque solo con ser puros ya se divierten, ya que no necesitan despertar.

Bueno, en un día mono 3 todo es posible, mejor dicho todo es posible cuando te sitúas vibracionalmente en el castillo verde, y para eso todos somos voluntarios, aunque a veces parezca lo contrario.

El tercer día del castillo verde en el primer año después del 2012, aparece como mono 3, es decir cuando aparece el tiempo real del castillo verde; cuando el castillo verde abre su puerta y se hace presente, porque el tiempo, lo azul y lo que aparece en tercer lugar en el código Tzolkin está asociado en el castillo verde como puerta inicial, momento temporal inicial y primer sello azul, con el mono, con el osar y con la inocencia.

Pero si situamos el mono como expresión de la inocencia y del osar es porque la irreverencia del mono es inocencia y muestra cómo muchos contenidos mentales de dimensiones inferiores, por ejemplo la dimensión del “mío y no tuyo”, del “para mí y no para ti” y del “todo para mí” está constituida con patrones mentales rígidos, estériles e infructuosos, y por infructuosos, contrarios a la vida. Es decir hay patrones mentales que pertenecen al depredador, y el mono, desde su inocencia y pureza, se lo salta.

El mono se bandidea porque no queda atrapado en la trampa del depredador, y la prueba está en la alegría, que es un florecimiento de lo óptimo y una expresión de lo sagrado.
Por supuesto la alegría es la expresión del corazón sano. Por eso sabemos que expresa lo sagrado, porque lo sagrado y lo óptimo encuentran su alineación y expresión desde el corazón, alineado con el corazón amoroso de la vida.
En la columna resonante esto se traduce en una alineación con el corazón amoroso de la tierra y con el corazón amoroso del cielo.

La alegría te redime de la víctima.
Si tu vibración es víctima, quizá porque tu linaje sea víctima o victimario, la alegría desde el corazón, o sea inocente, te redime de ello.
Si juzgas, si tu hígado está enfermo, también la alegría te sana.
Si tu vibración es de añoranza, o sea si tu pulmón está triste, también la alegría que procede del corazón, sana.
No puede coexistir el miedo con la alegría. La vibración de la alegría destruye el miedo, lo hace imposible.
Por supuesto, no hay que confundir la alegría con la euforia química, que en realidad extorsiona al corazón; ni tampoco es alegría la burla, el escarnio o situaciones que provengan de la humillación, la venganza o la superioridad, que solo muestran tu lado emocional enfermo, y que ni son alegres ni inocentes.

Bendito 3, porque el 3 es el tiempo y la transformación para el ser humano es solamente una cosa. Solo una, pero que puede ser dicha de infinitas maneras. La transformación es el paso de la infelicidad a la felicidad, o sea la resurrección, bueno quizá la iluminación o la enamoración o algo de eso.
Sí, gracias.