Internet es parte de la magia

Internet es parte de la magia. Internet, las redes sociales, la informática, la televisión, el whatsapp son parte de la magia, porque forman parte de la realidad desplegada que manifiesta leyes diferentes para hacer aparecer la realidad. Están en la parte de la realidad que aparece al desplegarse la realidad plegada.

Algunas personas tienen miedo a la informática, a internet, la televisión, los whatsapp y a la realidad que permiten aparecer. Pero el miedo está dentro de la persona, y la informática, internet, los whatsapp y todo esto están fuera.

La capacidad de enviar imágenes y sonido a distancia, como aparece en los dispositivos informáticos, está fuera. El miedo está dentro, expresa algo de ti, dice quién eres en este momento, o sea, quién crees que eres y dónde crees que estás.

La informática y los programas informativos de la televisión son información. La información puede ser verdadera o falsa, tanto si es visual, audiovisual o solamente hablada.
El asunto es acertar. Se puede acertar o se puede fallar, equivocándose, pero así es como se aprende.

Una de las razones que podemos encontrar para el surgimiento de la escritura fonética es que en el siglo XXI la gente se pudiese comunicar a través de internet

El alfabeto fonético es la base de internet y las redes sociales.
Puede haber una base tecnológica, que es el desarrollo de toda la informática y las telecomunicaciones, pero la base que permite que tantas personas en lugares no solo tan alejados físicamente sino culturalmente se puedan entender, es la escritura fonética.

La escritura fonética y la posibilidad de reducir y unificar todos los idiomas y todas las expresiones por diferentes que sean en un patrón común, al menos en el aspecto puramente formal de las palabras, es lo que permite que exista internet.
La escritura fonética es un patrón ordenante y unificador, de tal manera que sea cual sea su origen y la intención de sus creadores, lo cierto es que desde el futuro estaban tirando, atrayendo hacia el presente que es hoy, donde todas las personas, aun hablando lenguas diferentes, pueden escribirlo en un soporte que es visible en todo el mundo, y entendible, porque al haber 20 o 30 caracteres diferentes, no 30.000 ni 30 millones, puede haber una máquina que los traduzca.

Lenguas en el mundo hay posiblemente millones y formas de escribirlas posiblemente millones, pero ya el hecho de escribirlo, no recurriendo a símbolos como poner la cabeza de un pájaro para escribir pájaro, sino sonidos transcritos en signos fonéticos, permite unificar todas las lenguas; no su significado sino su estructura.

No sabemos a qué persona o grupo de personas se le ha ocurrido, o cómo ha sido el surgimiento de esa solución, pero desde la perspectiva del siglo XXI, donde estamos unidos por internet todo el mundo, todos los idiomas y todas las personas, usándolo constantemente, sabemos que la intención que había por debajo al surgir la escritura fonética, era justamente la existencia de internet.
Una de las razones que podemos encontrar para el surgimiento de la escritura fonética es que en el siglo XXI la gente se pudiese comunicar a través de internet, algo impensable hace mil años, y mucho menos hace 10.000 o 15.000 años.

Por eso es imposible poner un copyright sobre el alfabeto fonético.
Hay cosas que existen, surgen y aparecen con una intención, pero por debajo hay otra.
De igual forma, sea cual sea el origen o causa aparente de los signos que componen el Tzolkin, de esa forma de manifestarse, la causa real es unificar a personas en todo el mundo y proveerles de un mecanismo de comunicación con dimensiones superiores.
Se puede respetar la utilización parcial que se haga en un lugar o en otro, la utilización sagrada o sabia que se haga en un lugar o en otro, pero hay un espacio abierto para todo el mundo, porque hay vías que se abren de dimensiones superiores que no tienen dueño, igual que la vida.
La vida es gratis y tampoco tiene dueño.