Si mañana nace Jesús su kin natal sería sol 8

Curiosamente si mañana nace Jesús su kin natal sería sol 8. Sin embargo, de cualquier manera, si hubiese nacido un 24 de diciembre de cualquier año, su kin anual sería sol 8. Es decir, cuando se considera que Jesús nace el 24 de diciembre, se está diciendo que se mueve en la familia del sol, águila, perro y serpiente.

Parece singular esa coincidencia donde la sincronía nos presenta a Jesús asociado al sol y a la luz, también al amor incondicional, a la visión de la maravilla y al vuelo de la serpiente emplumada que conecta dimensiones.

Hay una especial sincronía en esto, porque es difícilmente buscada, pero en este momento además nos encontramos con que, según la otra tradición, la de los abuelos, lo que aparece es el mago.
El día 24 de diciembre de 2018 es simultáneamente sol y mago. Es luz y además también es una invitación a expandir la realidad compactada y ver más allá de la apariencia, ver más allá del juicio.

Lo que se pretende en una celebración como esta es encontrar que tu esencia divina nace en ti, nace en tu conciencia. Significa que encuentras aquello que siempre ha estado pero que desconocías. Entonces, podemos considerar que conectar con lo divino en tu interior es entrar en la multidimensionalidad. Conectar con tu ser interior es despertar a la multidimensionalidad, estar vivo y despierto en distintas dimensiones.

Independientemente de conceptos religiosos, vivimos y sentimos que la humanidad se dirige a la multidimensionalidad, a la conexión con su ser espiritual. En este momento eso aparece descrito como integridad en la luz, que es cuando como un caminante del cielo expandes la realidad al explorar lo real, y también cuando se despierta en tu interior el mago.
El mago ve la realidad más allá de la apariencia, y su mano, que es su energía oculta y su acción, es trascendente.

Si se despierta tu mago, tu acción es transcendente y tu luz es íntegra (sol 8), es también porque tu solidaridad es activa y abre puertas a la resonancia.
Entonces, por un lado nos encontramos con el mago 1-mano 13 y por otro con el sol 8-dragón 6.
La luz necesita la solidaridad y la magia necesita la impecabilidad de la acción.
Y mañana es su día.

La activación del hijo de Dios es un despertar. El reconocimiento de Isis es un despertar.

En la imagen se puede ver al Faraón, o sea a cualquier persona que ha descubierto que es hijo de Dios, Sa-Ra –gracias SARA-, siendo amamantado por Isis –gracias Isis-, que aparece en forma de árbol –gracias árbol-.
Isis aparece en todos los árboles y la contemplación del árbol en la cuarta dimensión activa al hijo de Dios durmiente, porque es nutrido por ella permanentemente.
La activación del hijo de Dios es un despertar. El reconocimiento de Isis es un despertar.

El tema de Isis es muy importante, porque es una llave que actúa en muchas facetas dimensionales. María con el niño también es Isis con el hijo, que es hijo de Dios, cuya pronunciación en las lenguas semitas mayoritarias es Isa y también “el que pende de un árbol”.
Consideramos que el árbol es sagrado y que el Tzolkin también es el camino del ver; el camino del ver la maravilla.

La posición de Jesús, o sea Isa, en la cruz es una ELEVACIÓN, un salto cuántico.

la iluminación es un hecho instantáneo que acaba con el karma, cuando es auténtica

La leyenda del conejo en la luna, que es el lugar donde es situado el conejo al ofrecerse a Quetzalcóatl como alimento al encontrarle desfallecido después de su largo caminar, nos permite encontrar resonancias que pueden ser significativas y nutritivas, ya que la luna en determinados códigos es Isis.
Isis lleva a su hijo Horus en brazos, como la luna lleva al conejo. El conejo está como sujeto amorosamente por la luna, y es la misma imagen que representa Horus el niño en brazos de Isis, o Jesús en brazos de la virgen.

Además, sabemos que la luna en leyendas de Mesoamérica es la madre del sol, que llega a ser sol como consecuencia de su interacción con los seres humanos, aunque no precisamente en su mejor aspecto. Es decir que el hijo de la luna, en su interacción con los seres humanos cuando no eran aun personas expandidas dimensionalmente, sino sufrientes y por tanto también productores de sufrimiento, es cuando aparece como sol.

Así, encontramos a Isis con su hijo Horus, el sol, y a la virgen con su hijo Jesús, que también sufre en su interacción con el humano sufriente y creador de sufrimiento, y que adopta forma de humano, accediendo de esa manera al lugar de hijo de Isis, reencontrándose con la divinidad y con lo óptimo.

Por otra parte, vemos a la luna como inicio del castillo verde, expandiéndose en la estrella, que es el sello 8 en la onda 20 y terminando como transcendencia en el sol 13, que es el 20-13 y aparece como inicio de algo nuevo.
Nosotros estamos viviendo en estos momentos en el año maya 2013 según el código Tzolkin, alboreando lo nuevo sin referencia al sufriente y creador de sufrimiento; es una liberación.

Aunque haya personas que hablan de un karma como consecuencia de unas acciones, la iluminación es un hecho instantáneo que acaba con el karma, cuando es auténtica.