La resurrección es instantánea, igual que el paso a la otra realidad es instantáneo, y también los milagros y las iluminaciones

árbol entrelazado small
La realidad que vemos, aunque sea muy interesante su estudio y muy apasionante su presentación, contiene un nivel de realidad diferente de la sentida-vibracional, que es la realidad vivida a través de la emoción.
El camino de la emoción y el tránsito en el interior del sentimiento emoción anulan las distancias y por tanto es celeste, algo que no es lejano sino cercano.

La vibración emocional te acerca, porque sintoniza con los acontecimientos y con las personas. Por eso viaja y se desplaza a través del tiempo, no en medidas de abajo o sea de la tierra, sino en medidas de arriba, de lo celeste, que son las del “ya” instantáneo.
La resurrección es instantánea, igual que el paso a la otra realidad es instantáneo, y también los milagros y las iluminaciones. Puedes estudiar durante mucho tiempo algo y alguien puede saberlo “ya”. La canalización es instantánea. Todo esto traduce una realidad sin esfuerzo y plena de gozo.
El espíritu, el gran espíritu, la toti-pluralidad, Elohim, Ra y los creadores se expanden en cada espíritu y cada alma.

La corporeidad del ser humano es como la expansión espiritual del gran espíritu.
Por eso es importante no romper la malla sino restaurarla.
Por eso es importante recuperar el respeto a la mujer, la gran tejedora de la malla, y arrancarla del nivel “cosa” o almacén, o sea del harén, y situarla en el templo, que es su lugar.

La mujer asociada a la bendición, no a la sumisión.
La mujer asociada al gozo, no a la invisibilidad.
La mujer asociada a la alegría, a la sabiduría, no a la propiedad.
La mujer asociada al cielo, al alma, a la paz, al amor, a la vida, al árbol.

Gracias árbol. Bendición.