EL MAGO (Libro de los Sellos)

EL MAGO (Libro de los Sellos)

El Mago representa la sabiduría, la atemporalidad e incluso la magia. También tiene un significado de aprender, o de aprendizaje e iniciación.
Representa un ajuste hacia la atemporalidad, el nacimiento a una realidad más allá del tiempo, un aprendizaje hacia la sabiduría. No es necesario hacer, sino observar y escuchar. Y todo esto lleva, quizá a veces incomprensiblemente para nosotros, hacia la realización y la sanación.
El Mago, cuyo oculto es la Mano, habla en términos iniciales de atemporalidad, de encantar, etc., pero si rescatamos el significado asociado al oculto, podemos decir que la característica del Mago es el aprendizaje. El Mago podemos relacionarlo con el aprendiz de Mago. Y ese aprendizaje en su forma oculta es la Mano, algo realizador y sanador.
Evidentemente la característica de atemporalidad es fundamental, porque el tiempo como condicionante te limita las posibilidades y te engaña. La atemporalidad es un descubrimiento. Cuando entras en el Mago es porque de alguna manera reconoces la atemporalidad como la realidad. No eres un suceso fortuito con una duración limitada, sino que en tu interior está la inmortalidad, la atemporalidad. Por eso nosotros relacionamos el Mago con el aprendizaje, asociándolo con la salud, con la vida, porque te va deshaciendo de lo temporal, que es la muerte.

EL SELLO OCULTO:
El Mago y la Mano son ocultos entre sí; detrás de la sabiduría y atemporalidad del Mago, está la sanación, y viceversa.
La herramienta del Mago es la Mano, sólo que la Mano contiene varios significados posibles. Como séptimo sello, es canalizar, y canalizar es recibir y emitir, es decir que el Mago está recibiendo información de otra dimensión. Y desde ahí actúa, realiza o sana, que son los otros significados. Veámoslo con más detalle.
Para hacer algo hay que aprender, pero también se deduce del Tzolkin que para aprender hay que hacer, hay que realizar, estando el aprendizaje unido a la práctica.
Por otra parte el aprendizaje es una oportunidad de sanación y quizá sanarse es empezar a gustar de lo atemporal. Hay un nivel de existencia donde aprender es sanarse. Salir del error es sanarse; una información verdadera te trasforma y te sana, o “la verdad os hará libres”.

EL NÚMERO 2:
El Mago es la segunda onda, que es la acción del espíritu, refinando. Por eso el diálogo con el espíritu es fundamental.
La segunda onda del Tzolkin solo aparece aceptando y realizando la primera, la del Dragón, que es imprescindible para que la segunda onda ocupe su lugar.
El Dragón, o sea la luz cumpliendo una misión, tomando una forma, también viene a enseñar algo, de la misma forma que tu madre te enseña a hablar, a comer y a comportarte. Y eso viene expresado por el Mago. Y la madre también te enseña a rezar, o sea la madre también te introduce en lo atemporal.
Al ser la segunda onda del Tzolkin, el Mago está relacionado con los desafíos y con las oportunidades. El Mago con su sabiduría nos regala la oportunidad de ver las cosas bajo un enfoque diferente. Todo conlleva una oportunidad, pero el trabajo es percibirla.

LAS COLUMNAS:
La primera columna contiene la onda tipo, primera onda que sirve para comparar cualquier onda y extraer información Pero toda la primera columna es una columna tipo, columna programa, que no se acaba con la primera onda, sino que a partir del sello 14 comienza la segunda onda, la onda del Mago. Aquí nos hace presente que en el programa existe la segunda oportunidad como algo fundamental, porque la segunda onda en la primera columna no necesita llegar al final; cumple su objetivo en el propio transcurso de la onda, terminando la primera columna en el Sol resonante. No necesita más. La iluminación es un objetivo completo.
Primero aparece la propuesta de cómo llegar al cielo (Caminante del cielo) partiendo desde la solidaridad, y esa propuesta abstracta empieza a concretizarse al entrar en el tiempo con la segunda onda, onda del Mago.
Una de las formas de actuar la solidaridad es a través del Mago desde lo atemporal, y desde lo temporal, desde la conciencia, una de las formas de activar la solidaridad es activar el Mago.
El Tzolkin está en lo atemporal, como una posibilidad permanente, donde la segunda onda, o sea segundo paso, es el Mago como programa. Llevado esto a lo temporal es el intento de realizar el Mago, desde la conciencia. El intento del Mago es el inicio de la realización en lo temporal, de algo siempre posible que está en lo atemporal.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

El dragón: solidaridad, energía maternal, cuidar, enseñar…

EL DRAGÓN (libro de los Sellos)

El primer sello es el Dragón y representa la solidaridad, energía maternal, energía femenina, cuidar, enseñar, proteger, nutrir.
También se le relaciona con la madre cósmica, con gestar, iniciar, y con el servicio. Se le considera enérgico y protector, y que trae la memoria cósmica.
En el ser humano es innato y no es cultural la solidaridad. Eso está representado por las neuronas espejo y es absolutamente básico en la enseñanza maya, ya que viene expresado por “tú eres yo, yo soy tu” o “In Lak’ech”. El Dragón significa la solidaridad y es justamente partiendo de ahí donde puede suceder todo. La característica mítica del Dragón significa simplemente que esto es así incluso antes de que tú lo sepas, lo reconozcas, te lo creas o lo vivas, o incluso estés en contra. La solidaridad actúa dentro de ti aun estando en contra de ella, esperando que la autorices.
El Dragón está representado por un glifo que es un recipiente de agua. Luego se le asignarán contenidos, pero visualmente es un recipiente de agua, un vaso de agua. Merece la pena para las personas interesadas en el Tzolkin adentrarse en los puros símbolos, que también son vehículos de significados.
El inicio de Dragón es un inicio mítico, fantástico, maravilloso, ahistorico, incontable, inimaginable e incognoscible. Sólo se puede fantasear y hablar metafóricamente de ello, porque es el inicio antes del ser humano y de su razonabilidad. Pero es un inicio real.
Eso se corresponde con que cuando naces ya existe todo. Cuando naces, naces en lo ya existente. Cuando naces, es el Mono que nace en lo ya existente, el Dragón. De hecho es como una ley. Todo lo que nace en la forma, todo lo que surge, todo lo que se inicia, ha comenzado antes en “lo sin forma”, lo inmaterial.
El Tzolkin es algo que se repite incesantemente, pero que es posible vivirlo desde situaciones diferentes. Es evolutivo y te aporta nuevas posibilidades en cada momento evolutivo. Te acompaña.

EL DRAGÓN ES EL TZOLKIN:
El Dragón es un propósito, algo así como un objetivo. Y tratando de realizar esa solidaridad llega a la iluminación, manifestada por el Sol 13. Si tratas de alcanzar la iluminación sin vivir la solidaridad y la energía femenina, no lo consigues.
El camino hacia la iluminación y la trascendencia comienza por el Dragón: lo que nutre, lo que da vida, lo que enseña, lo que te cuida, lo que te escucha, lo que te acompaña. El Tzolkin une algo que está antes del comienzo, en el Dragón 1, y termina en algo que está más allá del Sol 13.
De hecho todo el Tzolkin es el Dragón, pero en trocitos para poder ser comprendido, porque el asunto es la conciencia. En el Tzolkin, que es información viajando en el tiempo, el asunto es la conciencia.
El Dragón representa el momento de pasar de la nada a algo; el surgir, el aparecer. De alguna manera, todos los sellos van a ser el Dragón. Y esto es así porque el orden en que aparecen los sellos es también un vehículo de información. La numeración completa el sentido del sello.

EL DRAGÓN COMO COMIENZO:
Dragón comienza la secuencia de los 20 sellos, de los 4 colores, de la familia del Dragón, del primer castillo, y Dragón 1 comienza la secuencia de 260 sellos que es el Tzolkin.
Cuando Dragón 1 comienza el Tzolkin, también da comienzo a la secuencia de los tonos y la secuencia de las ondas. El Dragón siempre es el primero de los sellos y como es rojo siempre es el primero de los colores, pero sólo es el tono 1 en la primera de las ondas.
Todas estas posiciones guardan contenidos conceptuales que son expresables en cualquier idioma, porque son para todos. Están puestos de manera que cualquier persona pueda encontrarlos, aunque sólo hable su lengua materna, sea la que sea, porque es para todos. Tzolkin habla a todos en su idioma.
Es importante encontrar estos contenidos para saber quién eres, qué haces, hacia dónde te mueves, con qué cuentas, qué te conviene considerar, donde encuentras sanación, e incluso cómo puedes sanar tu karma personal o familiar, encontrar tu maestría, tu dharma, tu paz, tu felicidad, tu sentido, tu sociedad, tu otro tu o tu otro yo.

EL DRAGÓN Y LA PARTÍCULA DE DIOS:
El Dragón, como la luz entrando en la forma, se parece bastante a lo que los físicos teóricos llaman la partícula de Dios, Bosón W o Bosón de Higgs.
Esta teoría explica cómo las partículas inicialmente no tienen masa, y la adquieren como resultado de moverse en un campo que produce masa.
Esto es bastante parecido a lo que sucede con el Dragón. Decimos que la luz entra en la manifestación, y eso es el Dragón; otras veces decimos “entrando en la forma”. Está claro que la manifestación, la forma y la masa, que es la forma de las cosas en la manifestación, es lo mismo, porque la manifestación es que las cosas tienen un cuerpo.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

LA ESTRELLA: Armonía, ética, estética, sociabilidad

LA ESTRELLA (Libro de los Sellos)

La Estrella está asociada a la armonía, a la ética y a la estética. También tiene relación con la elegancia, la diplomacia y con la justa y perfecta medida. Representa la belleza, pero también la prosperidad.

Es un ser celeste y social, y representa a todas las estrellas, o sea al cielo como sociedad; a la comunidad celeste, tus pares, donde todos son importantes y necesarios, y tienen su función.
La Estrella es el cosmos. Podemos mirar al cielo y verlo como algo lejano, accesible a nuestra vista, pero desde el sello de la Estrella, el cielo está en nuestros pies, porque ese es nuestro suelo.
La Estrella significa encontrar a tus pares, encontrar a otros tú, encontrar que toda la gente es maravillosa. No es que tú seas el Sol y en los demás encuentras errores, quizás disculpables, no. La Estrella es encontrar solo gente maravillosa, y que además todo está bien. Por eso es imprescindible reconocer el error, pero en ti, y sanarte, o sea aprender.
Estás en la Estrella cuando has sanado tus ojos y te has desecho del ego; cuando lo que ves con los ojos externos es tu realidad interior. Si algo te parece raro, mejor pensar que son muy buenos actores más que bandidos, porque tú seguro que eres un buen actor.
La Estrella puede expresar el elemento aire, porque las estrellas son como las moléculas. No tienen una cohesión que las pegue unas con otras, porque eso sería el final de las estrellas, pegarse. Las estrellas actúan como las moléculas, libres, ocupando todo el espacio celeste. Por eso son un ejemplo de las moléculas o seres humanos, pero en otra dimensión. La característica de las moléculas de los gases es que son libres y tienen un movimiento ultradinámico.
Aunque nosotros veamos las estrellas en el cielo como puntos aparentemente fijos, en realidad tienen un movimiento ultradinámico. Quizá por eso nos parecen fijas, porque no tenemos valores para comprender ese movimiento.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

El Águila (Libro de los Sellos)

EL ÁGUILA (Libro de los Sellos)

El Águila está asociada a la visión, intuición y creatividad.
La creatividad está relacionada con seguir tu impulso en el momento en que se produce. Puede ser ahuyentada por el miedo, pero entonces nunca sabrás lo que hay detrás.
Cuando escuchas la intuición te conviertes en una persona creativa; la intuición es como habla tu ser sabio contigo.
Cuando nos perdemos en los detalles, el Águila nos ayuda a recuperar una visión más general, haciéndonos conscientes del punto del camino en que nos encontramos, y permitiendo observarlo con cierta distancia, sin apegos, con la sabiduría que nos ha aportado el Mago, que es el sello anterior y su onda oculta, innovando y disfrutando con ello.
El Águila, la creatividad, quiere decir que eres creador, que hay algo activamente creador en ti siempre. Es ancestral porque está siempre, no depende de ti. Pero como eres libre, puedes crear y de hecho creas negatividades basadas en miedo, odio, envidia, egoísmo, donde lo que predomina es la falta de conciencia.

EL SELLO OCULTO:
Como sello el Águila está asociada al Enlazador de mundos. Y la Noche tiene como onda asociada la del Enlazador.
Pero el Enlazador es el sello 6, que corresponde a la sexta columna, donde están los portales. Por lo tanto la Noche-Águila abre los portales de las dimensiones, es decir la Noche-Águila es enlazadora con otras dimensiones.
Cuanta más creatividad, más te favorece para entrar en conexión o enlazar con otras dimensiones.
La característica del Enlazador es unir, enlazar con otras dimensiones, encontrar, y para eso hace falta desapegarse mucho del ego. Con lo cual, la creatividad está asociada al resultado de encontrar formas de vida más allá de los límites restringidos, que son, entre otras cosas, los del ego.

EL COLOR AZUL:
Lo azul, expresado por la Noche, la Mano, el Mono, el Águila y la Tormenta, aparece por primera vez como sello en la Noche, como expresión de inocencia y puro corazón, y culmina con dos sellos de elevación como son el Águila y la Tormenta, los cuales están en el cielo.
En las ondas aparece en primer lugar en la Mano, que es canalizar, como realización y al mismo tiempo como sanación y autosanación.
El fuego no puede ser reprimido. El fuego, cuya misión es generar luz, “dar a luz”, no puede ser reprimido. Y por eso el Dragón se muta en un nuevo inicio, un nuevo nacimiento, que es el Mono, pero es energía femenina de dar a luz.
Azul es transformar y Noche trasforma desde el ensueño, Mano trasforma sanando, Mono trasforma jugando, Águila trasforma creando y Tormenta trasforma re-creándose.
Pero Azul también es el presente.

LA FAMILIA:
El Águila pertenece a la familia de la luz, junto con la Serpiente, el Perro y el Sol.

Tanto en la cultura olmeca, como en la tolteca, maya y azteca existe la serpiente emplumada como expresión de un concepto de ser supremo, o sea Dios.
Parece que para los toltecas y aztecas y otros mexicas, porque hay infinidad de variantes, el nombre con que era usualmente conocido era Quetzalcóatl, mientras que para los mayas el nombre sería más bien Kukulkán.
Pero el nombre no es lo más importante sino el significado, ya que todo el asunto contiene un sentido trascendente trasformador.
El Águila, la Serpiente emplumada, Quetzalcóatl, pertenece a la familia de la Serpiente, Perro, Águila y Sol.
El Águila eres tú mismo, con la kundalini expandida. La kundalini- sello 5, más el amor – sello 10, es el Águila – sello 15, y el vuelo del Águila te lleva a la iluminación.
Estos sellos conforman la familia de la luz y son conceptos que se complementan, de modo que la luz es energía, amor y creatividad; todos son luz. De modo que al hablar de Serpiente hablamos del Sol, porque los cuatro son Sol, pero al hablar de Serpiente emplumada hablamos de una trasformación que sólo se puede hacer con la ayuda del Perro, el amor.
El Perro corresponde al amor, la Serpiente emplumada también contiene una referencia como energía amorosa, y el Sol es presentado en una relación polar con la energía del amor incondicional. Con lo cual toda esta familia podría tener una relación con Venus, a donde se va Quetzalcóatl. Y así aparece la luz como algo amoroso.

EL CASTILLO VERDE:
El Águila como onda forma parte del castillo verde, junto con las ondas de la Luna, el Viento y la Estrella.
Hay un camino que se abre a tu intento para llegar al campo del ser siendo. Empieza con la LUNA, es decir con el agua como forma, como cuerpo. La Luna es un espejo; es espejo de la luz del Sol. Y la emoción te construye desde los ojos de Dios, que son las neuronas espejo, como ser humano.
En segundo lugar está el VIENTO, la comunicación desde las neuronas espejos, desde la empatía; el viajero del vehículo Dragón, el espíritu.
En tercer lugar está el ÁGUILA, que es la otra formulación de la energía divina, porque el Águila es la Serpiente emplumada, Quetzalcóatl, y como azul está hablando de un presente. Es activar, vivir esa energía, ese presente del vuelo, que precisa del desapego. Precisa soltar lo que te pega a la materia y reconocer en la materia la luz realizando un servicio.
La expansión de Quetzalcóatl crea la sociedad celeste, porque la Estrella es una sociedad de Quetzalcóatl, siendo una característica imprescindible de Quetzalcóatl la integridad. Y así encontramos que la ESTRELLA es el objetivo.

La Serpiente emplumada, es decir el Águila, onda 19, te lleva a encontrar esa sociedad celeste representada por la Estrella, onda 20, o sea la iluminación.
Las Águilas vuelan juntas. Es el momento del vuelo de las Águilas. Cuando las Águilas vuelan, se acercan al cielo. El siguiente paso es la sociedad de las estrellas.
El Águila, en el castillo verde, se reconoce como un ave que puede quedarse quieto en el cielo, estático. Estático significa inmóvil, pero también significa “en éxtasis”. El Águila es una experiencia extraordinaria que comienza con el desapego. El Enlazador, que es su ser oculto, tiene que ver a la vez con atar y desatar, enlazar y desapegar. Y el estático del Águila es un poco lo mismo, la máxima quietud y el máximo movimiento.
Y es muy importante para las personas, cuando transitan esta onda, experimentarla, y para las personas que nacen con este sello, experimentarlo.
El Mago, como onda está unido al Águila, de modo que cuando vemos el Águila en el quinto castillo, es aquel Mago que inició su tarea en el primer castillo; es tu ser espiritual, celeste, siempre vivo en ti, el que te espera, el que te atrae a la transcendencia, al cielo, y finalmente, al encuentro y al reconocimiento de tus pares en la Estrella, o sea a la luz transcendente, Sol 13.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

El Viento: La palabra y la comunicación

EL VIENTO (Libro de los Sellos)

El Viento está asociado a la palabra y a la comunicación en general, transmitida desde el espíritu. Y la comunicación tiene que ver con esa capacidad de transmitir la luz a través del sonido de la palabra.
Las palabras son ondas portadoras de luz, vehículos del espíritu.
El primer acuerdo tolteca se refiere a la “impecabilidad de palabra”, y nos recuerda la importancia de lo que decimos y cómo lo decimos, y de su conexión con el espíritu. El Viento es el espíritu. En la tradición taoísta el Viento es el Chi y en la tradición de los nativos americanos es Manitú, que es el espíritu, y el gran espíritu es Gitchi Manitú, que es el equivalente de Dios Padre. También Manitú es simplemente Dios. MAN-I-TU, man/hombre y tú.
El dueño de las palabras es el espíritu; el dueño de los sentidos, de los significados, es el espíritu, el Viento, el regalo –por ser el número dos-, el maestro, Manitú. Todo es correcto.
En la naturaleza el Viento es una fuerza enlazadora que une territorios incluso lejanos entre sí. El Viento transporta las nubes y lleva agua a otros lugares, ayuda a las aves en sus migraciones, impulsa las velas de los barcos para que enlacen ciudades y países, transporta semillas que a veces tienen formas para poder volar o ser arrastradas con la ayuda del Viento. De esta manera aparece el Viento en la naturaleza como algo benéfico, al servicio de la vida y enlazador.
De la misma forma, las personas Viento unen personas, difunden conocimientos y su vocación está en la expresión y la comunicación, sin olvidar la característica de desafío rompedor que existe en el Viento.
Estamos en el momento del Espíritu. Y el espíritu no reconoce fronteras, ni siquiera fronteras del conocimiento. Todos los conocimientos ocultos hoy salen a la luz. Y personas aun no siendo mayas debemos conocer ese conocimiento oculto en esta sabiduría. Porque en esa interacción, para nosotros liberadora, es también en espejo liberadora para los humanos étnicamente mayas.
Y de repente, cosas que siempre han estado delante de nuestras narices, empezamos a verlas, porque un velo las ocultaba. El velo de la repetición, el velo de lo correcto y lo incorrecto, el velo de que la sabiduría le pertenece en exclusiva a un pequeño grupo de personas que son los que saben.
Pero el Viento, o sea el espíritu, está dentro de cada persona que quiera escucharlo, más allá de los formalismos, porque hace las cosas como quiere.
Sólo la comunicación desde el espíritu es auténtica. Y sólo lo auténtico existe. “Existe” es un término muy grande y dentro contiene un término pequeño como “subsiste”. Solo lo que existe, subsiste en la adversidad, o sea en la prueba. Y es por lo tanto el camino a la vida, o sea al ser.
La verdad es un camino al ser, pero la verdad es comunicación, es Viento, porque la verdad no es algo que te guardes para ti.

EL VIENTO Y EL ALFABETO FONÉTICO:
El Viento, la comunicación es mestizaje, es fusión, sin fronteras. Como el agua.
Entendemos que la aparición del alfabeto fonético supone una revolución para la humanidad, y es un camino para hoy, o sea para llegar al siglo XXI, porque solamente con un lenguaje fonético sería posible internet y las redes sociales, que son una revolución aun hoy para el ser humano porque le permite ser humano, o sea expresarse, hablar, comunicarse, y permite entrar al Viento en la historia, en el tiempo, o sea al espíritu, y eso supone un salto cuántico, un salto dimensional. La conciencia es un salto dimensional.
El Sello Oculto
Como sello, el Viento es el oculto de la Tormenta, que actúa favoreciendo el renacimiento, como el ave Fénix, que resurge a partir de sus cenizas. Y la fuerza del espíritu es la que está detrás de todos los cambios.
Hoy en día el encuentro con cualquier manifestación del espíritu hace resucitar al afortunado. Y esa es la tarea propuesta para cualquier persona que nace Viento, que es el espíritu y la comunicación, porque desde dimensiones superiores toda comunicación es manifestación del espíritu, o sea de la verdad, del amor.
La crisis viene en nuestra ayuda, gracias a Dios. La crisis se empeña en que seamos felices, gracias a Dios. Y ese conocimiento del ser espiritual de la tierra, del sol, de los árboles, del águila, del perro, del viento, tal vez sea parte del mensaje maya para avanzar en la evolución.
Tanto la Tormenta como el Viento son un portal en la segunda columna, que corresponde propiamente al Viento, de tal manera que la Tormenta se encuentra muy a gusto en la segunda columna, porque la Tormenta es un Viento, sólo que es un Viento que no deja nada en su sitio; lo mueve todo. Pero después de la tormenta sale el sol.

EL NÚMERO DOS:
El Viento contiene al otro, el dos, el segundo en aparecer. Pero contiene también la comunicación, porque inevitablemente al aparecer el otro comienza la comunicación entre los dos, aun sin palabras. El otro es necesario.
En el Tzolkin el dos se presenta en una primera aproximación como un desafío, como algo tal vez molesto, incómodo, pero que va a sacar de ti lo mejor, por eso es un maestro. Realmente es un regalo.
Como Viernes para Robinson, el “tu” es un regalo para el “yo”. El otro siempre es un regalo. Siendo un desafío, pero es un regalo. Cuanto más estás en el ego, más incomodidad, la incomodidad del desafío, aparece en el otro. Quizá no siga tus planes, pero solamente tus planes pueden no ser seguidos por el otro, cuando tus planes son los planes de tu ego, donde el otro no es “otro yo” ni “yo, otro tu”, sino que el otro es cualquier cosa para mí.
Para el náufrago arrancado de sus planes y arrojado al desconocimiento, es un regalo, como Viernes para Robinsón, algo que le hará cambiar y salir del aislamiento, del miedo.
El tono dos es propiamente el desafío, que en realidad es un regalo porque te ayuda a ser tú en plenitud, a evolucionar. El sello dos Viento, representa el espíritu, de modo que de alguna manera hablar de Quetzalcóatl y Tezcatlipoca es hablar de cómo encontrar el espíritu, reconocer el espíritu y fusionarte con él, o sea entrar en la dimensión espiritual.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

Onda evolutiva de la luna

Onda evolutiva de la luna:

Cuando colocamos el Tzolkin en la secuencia de sus ondas, encontramos que la luna, como onda 17, se va a superponer sobre los sellos que en la fila 17 ocupa la tierra. De modo que todos y cada uno de los 13 sellos de la luna van a sumar su contenido a cada uno de las 13 presentaciones del sello de la tierra, en el orden en que aparecen estos sellos numerados por las columnas.

Sabemos que la tierra significa esa alineación voluntaria con el corazón del cielo y el corazón de la tierra, por lo que todo lo relacionado con la entrada en el castillo verde es un acto donde está presente el VOLUNTARIO.
Es decir, al castillo verde no se entra por casualidad, ni a ver qué pillo, ni siquiera por simple curiosidad o porque voy a hacer lo que hacen todos, sino que se trata de la respuesta a un acto donde está presente la conciencia del voluntario, es decir, el voluntario consciente.
Ese voluntario consciente normalmente ha sido probado en la cuarta dimensión, donde la persona no se deja arrastrar por emociones tóxicas, sino que se deshace de ellas, las identifica y las dice “no me interesáis”, “esa persona que actúa por odio, envidia, juicio, etc. no soy yo”, “borro de mi programa todas esas exigencias, revanchas y victimismos”, etc.

COLUMNAS 11 Y 12:
Casi toda la onda de la luna, excepto su tono 13 o transcendencia, se encuentra en la columna 11, asociada al tono 11 de liberación. Quiere decir que la limpieza emocional supone una gran emisión de luz (sol, onda asociada) y una gran liberación. Y cuando se transcienden las emociones (columna 12) se entra en un proceso diferente, de colaboración con el entorno.

La Luna: limpieza de emociones, purificación, agua, ancestralidad, karma del pasado…

LA LUNA (Libro de los Sellos):

La Luna en el Tzolkin representa la limpieza de emociones, la purificación, y también el agua. Está relacionada con la ancestralidad, con el karma del pasado y con la acumulación de experiencias, recogidas en el subconsciente y en los genes.
Las emociones son la puerta para acceder al más allá. Expresar nuestras emociones, sentir, comunicar y liberar, nos ayuda a superar situaciones pasadas, ancestrales o sociales que estén bloqueadas.

EL TONO 9:
La primera vez que se presenta la Luna en el Tzolkin, o tal vez es presentada, es como Luna solar, o sea Luna 9.
Junto con el tono 5 es un tono de poder, de fuerza. Esta fuerza proviene de dimensiones superiores, o sea no es de nuestra dimensión, que es temporal, sino de una dimensión más allá del tiempo y más allá de nuestros criterios, que son más bien de supervivencia y de carencia.
Esa fuerza amorosa de actividad constante es presentada en el Tzolkin Tipo en la primera onda, como Serpiente, sello 5 y onda 9 de fuerza, y como Luna, sello 9 de fuerza y castillo 5, también de fuerza porque es esa fuerza la que lo realiza; no es una fuerza humana, es pura fuerza Big Bang, y esa es la garantía del éxito.
De modo que en el programa, o sea en la presentación, esa fuerza amorosa Big Bang se asocia a Serpiente o energía vital, kundalini y a Luna, agua, emoción.
Energía vital, kundalini, está claro que es fuerza, pero lo que muchas veces las personas negamos, no reconocemos, incluso huimos, es de la emoción, y es precisamente el mundo emocional el que te hace humano y te abre el cielo.
La Serpiente es el sello 5 y la Luna el 9, pero la Serpiente se va a convertir en Luna, o sea en nueve, en su presentación como onda, y entonces su potencia es de llevarte al nuevo nacimiento. Pero la Luna, sello 9, donde te puede llevar como onda es al salto cuántico, o sea a dimensiones superiores de la vida manifestadas por el castillo verde.
La Luna, en esta primera presentación, ya se presenta como situada en un lugar misterioso y no inmediato, que precisa ser revelado, y todas las personas que nacen con un tono 9 tienen un acceso muy directo a una sabiduría desconocida, a la cual es posible que le tengan temor, y en nuestro deseo, todo lo contrario, fervor.
El 9 es un impulso a la máxima realización.

El guía de la Luna 9 es la Serpiente 9, de la onda de la Tierra, siendo la Serpiente en la onda de la Tierra el impulso, la fuerza para que la Tierra muestre su transcendencia, que es la Luna, es decir, que la Luna en tono 9, que es como se presenta en la primera onda, tiene como guía la energía vital, pero no como algo para llegar a ser ella misma, como podría parecer, sino como algo que transmuta la Tierra y la transforma en Luna, en perfección de la luz.

EL SELLO OCULTO:
La Luna propone como propósito limpiar las emociones para potenciar lo que está indicado en su oculto el Humano, que es la libertad y los pensamientos elevados.
De tal manera que limpiar las emociones te hace más libre. Si un ser humano no realiza un trabajo de limpieza de sus condicionantes emocionales en cuanto a su toxicidad; si una persona no se preocupa de limpiar su toxicidad emocional, esa persona está restringida, cohibida, limitada en su libertad, no se puede expresar, porque esa toxicidad emocional le está mermando en la expresión, en la libertad.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

La Noche se corresponde con visualizar, soñar, ensoñar, y tiene que ver con la abundancia

LA NOCHE (Libro de los sellos)

La Noche se corresponde con visualizar, soñar, ensoñar, y tiene que ver con la abundancia. Mediante la meditación o ensoñación podemos visualizar la abundancia, y al permitir disfrutar de la imaginación, propiciar que se convierta en realidad.
La Noche representa el poder de la visualización y el sistema de creencias. Está asociado a ensoñar la abundancia, es decir crear la abundancia para todos, pero también a modificar el sistema de creencias, que presenta la realidad como algo encogido lleno de imposibles.
Noche es ver sólo cosas buenas para los demás, sin pactar con lo que quiere que veas lo malo en los demás; es bendecir a todas las personas, decir bien de todas las personas
La Noche es el tercer sello y nunca puede ser comienzo del año y tampoco es el comienzo del Tzolkin. Es uno de los tres sellos antes de la primera línea temporal representada por la Semilla, primer sello que puede abrir el año, o sea el tiempo real. Aparece una línea que marca el tiempo, y todo lo anterior se sitúa en lo atemporal. Es y existe sin referencia al tiempo. Por ello Noche estaría en lo atemporal.
El Viento es como el fuego del Dragón, las llamas que salen de la boca del Dragón, y la Noche es como las raíces de la Semilla. La Noche está antes de la manifestación, pero muy cerca. Es la puerta del amanecer.
El Dragón, la solidaridad, el Viento y la Noche sirven para mostrar cualidades de lo sagrado. Lo sagrado, lo anterior al tiempo, se presenta como algo que te cuida y te nutre (el Dragón), pero también se presenta como algo que quiere dialogar contigo (Viento).
Lo atemporal sirve como carta de presentación de aquello que nos busca desde dimensiones superiores: aquello que nos espera, nos cuida y nos guía.

EL SELLO OCULTO:
Como sello, la Noche es el oculto-gemelo del Espejo. El ensueño no es sólo un sueño, sino que conecta con la realidad, proyectando nuestras intenciones y deseos. Ensoñar la abundancia es visualizar para ir construyendo la realidad, co-creando. Siendo conscientes de lo que somos y hacia dónde vamos, podemos manifestar la luz en nuestros sueños para que se haga realidad.
Parece contradictorio, pero nada es más real que el ensueño.
La Noche no es el presente de soñar la destrucción y la maldición, sino la abundancia y la bendición. Es co-crear un presente de exuberancia. Estamos hablando de la Noche y su oculto el Espejo; descubrir la realidad Dios en cada persona.
El Espejo es pura y simplemente la realidad, solo que a la realidad no se accede mirando lleno de conceptos falsos sino soñando la abundancia. La propuesta maya no es aquello de “piensa mal y acertaras“, sino piensa lo mejor y acertarás.

EL TONO 3:
El primer tono 3 que aparece en el Tzolkin está asociado a la Noche. En Noche siempre hay servicio. Hay una gran generosidad, creatividad, disfrute y realismo a través del ensueño.
Y recordemos que el servicio como tono tres siempre está asociado con la liberación como tono once.
Ver lo mejor, soñar, permitir la abundancia, configurar la realidad como abundancia es el tono tres, la misión de todos y de cualquiera. Así se presenta desde lo atemporal, eso que te busca desde realidades superiores.

EL COLOR AZUL:
Lo azul aparece por primera vez en la Noche, asociado al fuego, al presente y a la transformación.
Todas las experiencias del azul te transforman, que es lo propio del azul: la experiencia del ensueño de la NOCHE, la canalización de la MANO, el osar desde la inocencia del MONO y la creatividad del ÁGUILA.

LA FAMILIA:
La Noche pertenece a la misma familia que la Estrella, el Caminante del cielo y el Espejo.
Estos sellos son los únicos que pueden estar en el día fuera del tiempo, día de Santiago. Además tienen la característica diferenciadora de que sus sellos ocultos pertenecen a su misma familia, por ejemplo el oculto de la Noche es el Espejo.
Por estas razones a esta familia se le puede denominar familia fuera del tiempo, familia verde o incluso familia angélica.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

El Perro se relaciona con el amor incondicional. Representa el amor profundo, verdadero, respetuoso, no invasivo

EL PERRO (Libro de los Sellos):

El Perro se relaciona con el amor incondicional. Representa el amor profundo, verdadero, respetuoso, no invasivo.
Es perfecto en sí mismo, al corresponder al tono 10 de perfección.
Es el amor que surge desde nuestro corazón, de forma espontánea, sin obligaciones ni deudas; con alegría, desde nuestro niño interior.
No está asociado al sufrimiento ni al dolor, sino a la alegría del Mono, que es su oculto.
El amor es el fin del mundo, por lo menos del plano, y se puede vivir en un mundo plano descubriendo que eres más feliz y tienes mejor salud y hasta prosperidad cuanto más pacífico, tolerante, respetuoso, solidario y cosas así seas y enseñes a tus hijos. Pero si el intento es hacia el amor y además incondicional, a lo que te aproximas es al final de un mundo plano y el comienzo de la elevación, o sea a las puertas de otra dimensión.
Hay por lo tanto otro valor asociado al Perro–amor, y es su valor vibracional, como puerta de acceso a dimensiones superiores.
El amor, o sea el Perro, es como un espejo, pero un espejo como el de Alicia en el País de las Maravillas, o sea el acceso a otra realidad.
El Perro ocupa justamente la horizontal 10 y es un final, porque la horizontal 11, o sea la que sigue a la 10, ya no continúa sino que refleja, apareciendo los ocultos en una relación especular, siempre sumando 21. El Perro, horizontal 10, y el Mono, horizontal 11, son lo mismo como ocultos que son, y ocupan la línea del horizonte. El horizonte es la frontera del cielo, y ese es el lugar del Perro.
El Perro, onda 14 del Tzolkin, ocupa el segundo lugar en el castillo 4, el lugar del desafío o del regalo. Como onda segunda su verdadera naturaleza es similar al Mago, que es la segunda onda del Tzolkin, o sea supone aprendizaje, desafío y regalo, y como es blanco supone refinar, pero la madurez, o sea el trabajo realizado, es la expansión de la conciencia para poder acceder a la quinta dimensión, éter o cielo.

EL NÚMERO 10:
La primera vez que aparece el Perro en el Tzolkin es como tono diez, que significa lo perfecto, perfección, de modo que su presencia en el programa inicial representado por la primera onda ya nos informa de que el amor incondicional es lo perfecto, la perfección, por lo menos en esta dimensión.
Otra cosa es dotar de contenido esa información, o sea saber qué es amor incondicional. Pero incluso desde la tercera dimensión más egótica e insolidaria, el amor solo lo podemos asociar a paz, tolerancia, respeto, colaboración y cosas así con las demás personas. De modo que la propuesta desde el Tzolkin es que lo perfecto no es que todo sea tuyo, ni que tú seas el más poderoso, sino que la perfección está en la relación que mantienes con los demás.
El Perro como sello 10 habla de perfección, y perfección habla de proceso.
Es decir que el amor es la perfección en esta dimensión, pero no es algo hecho, sino algo que se va haciendo, o sea una consecuencia de un proceso perfeccionante de descubrimiento.
El amor es un descubrimiento y un trabajo. Es un descubrimiento y un trabajo porque eres libre. Libre para quererlo o rechazarlo. Es un descubrimiento como posibilidad y es una tarea, un trabajo realizarlo.
El número diez, al que normalmente asociamos la perfección y el amor incondicional, también necesitamos asociar su valor de Espejo (onda número 10). En el 10 aparece la línea del horizonte, lugar donde el Perro (10) se transforma en Mono (11); lugar donde el amor se trasforma en alegría; lugar donde cumplido con el amor se inicia el ascenso a la iluminación.
El Perro 10, animal terrestre, inicia el ascenso elevándose como Mono, animal que habita elevado sobre el horizonte en los árboles. Pero los árboles son la fotosíntesis, la iluminación. El Espejo ayuda a ese cumplimiento.
El Espejo es también un diez, es la perfección que te lleva a la onda central, donde te sanas y te iluminas.

EL SELLO OCULTO:
Pero hablar del Perro en el Tzolkin únicamente como amor incondicional o perfección es demasiado esquemático, aun siendo válido. El Perro está asociado al Mono, que es su oculto, y siendo el Mono lo que expresa la alegría, está claro que también hay que hablar de alegría, porque no es posible hablar de amor sin alegría.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

La tierra: Es un ejemplo del voluntario

LA TIERRA (Libro de los sellos)

La Tierra favorece la alineación del humano con el propósito de la vida y con el centro de la galaxia, propiciando la unión de las energías terrenales y espirituales en el corazón del ser humano.
Esta alineación es la que provoca las sincronías, otra de las características del sello Tierra.
La Tierra, con su magnetismo, nos atrae y provoca el alineamiento, no sólo con un objetivo de supervivencia, sino también de protección, cuidado, fuerza. Es un trabajo de estar centrado en uno mismo, pero también de conectar con la Tierra y con dimensiones superiores.
La Tierra tiene características similares a nuestro cuerpo y recuerda a una madre. El acercamiento a la madre Tierra, nos da fuerzas para seguir el camino al cielo. La madre Tierra nos sustenta y no sólo en el plano físico o material. Nos protege y nutre, y nos sirve de vehículo, como el cuerpo, para realizar nuestra misión. Como una madre, siempre está presente y nos acompaña en nuestros procesos.
Todos formamos parte de una malla energética, que va evolucionando de forma colectiva: la tierra, el ser humano y también la luna.
La Tierra nos sustenta, pero es la que vuela, pues orbita. Es el paso intermedio en una escalera al cielo; un peldaño para la conciencia, para ascender al cielo.
La Tierra, desde el punto de vista de lo que cae, sirve para enterrarte, pero desde el punto de vista evolutivo es un peldaño al cielo. Está esperando la maduración; ayuda a que todo madure.
Para las personas materiales es un lugar material y contiene dolor; un lugar donde te puedes hacer daño fácilmente. Pero para las personas en estado evolutivo, es un lugar donde encontrar el espíritu, en el cuarto castillo, y entonces es un peldaño de ascensión al cielo. De hecho la Tierra es maestra en el volar, porque la Tierra vuela.
La Tierra no pide nada a cambio y por mucho que la abandonemos, agredamos o ignoremos, siempre está ahí, proporcionándonos cobijo y alimento. Pero no espera recompensa, sino sólo compartir nuestros procesos, y que nuestra evolución sea también la suya.
La Tierra, que no es de nadie sino que se entrega a todos los seres humanos, sin excepción y sin juicio, es decir sin valorar aptitud, moralidad, sabiduría o belleza. La Tierra, que nos protege y nutre en nuestro camino interior de evolución, es un ejemplo del voluntario.

EL LIBRO DE LOS SELLOS