La Semilla es el sello cuatro, portal del tiempo, comienzo del tiempo

LA SEMILLA (Libro de los Sellos)

La Semilla es el sello cuatro, portal del tiempo, comienzo del tiempo. Conciencia y tiempo van juntos y quizás sean lo mismo.
La Semilla tiene dentro de sí toda la potencia y capacidad, de forma muy concentrada. No tiene que esforzarse para ser lo que es. Su esencia está concentrada en su interior esperando solamente un poco de agua, luz y tierra para desarrollarse y manifestar todo su esplendor; sin enfrentarse, dejando que las cosas sucedan en su momento.
El programa en el código Tzolkin viene expresado por Semilla. Semilla en el código Tzolkin significa florecer, o sea “se tu”; también podríamos decir “ser tu es bello”.
La Semilla invita a florecer, para descubrir la autoexistencia, que es lo que significa el tono cuatro, el mismo número que la Semilla ocupa como sello. Como color también es el cuarto, el amarillo, y lo comparte con el Sol, que es la onda cuatro.
La Semilla muestra cómo después de aceptar el propósito, aprender y entrenarte para realizarlo y aceptar tu cometido, o sea reconocerte y amarte como eres, pasas a la realización, al programa, porque el programa es perfecto.

EL TONO 4:
Para conocer los sellos es muy importante verlos en la primera columna, es decir, la primera vez que aparecen. Entonces el tono amplía el significado del sello.
La Semilla siempre tiene que ver con la auto-existencia. La vida está dentro de ti; hay un programa perfecto dentro de ti, que sólo quiere realizarse. “Sé como eres” es una tarea, porque descubrir cómo eres supone quizá dejar de correr detrás de algo que no es real, y darte cuenta de que en tu propia inseguridad estás frenando y obstaculizando la perfección del programa.
La Semilla es descubrir, pero descubrir es encontrar lo que está, lo que ya existe. Es nuevo para ti, pero es viejo porque no es nuevo, ya existe. Significa que “todo está bien”; no necesitas ni puedes mejorar nada, porque todo está bien, todo es perfecto. Sólo necesitas permitir que todo sea, y precisamente desaprender te ayuda a reconectar con el programa primigenio.

La autoexistencia es el programa de vivir plenamente y sin fin. La autoexistencia es como el programa de florecer y lo primero que necesitas es estar en paz. Estar en paz contigo es imprescindible para estar en paz con la vida, y estar en paz con la vida es imprescindible para estar en paz con los demás. Y esa paz significa no juzgar, porque juzgar solo es condenar, y condenar es querer eliminar, y querer eliminar es lo contrario de florecer, que es querer vivir siempre, porque el programa de florecer es vivir siempre. Florecer es viajar en el tiempo, o sea perdurar.
La autoexistencia significa que no necesitas nada que no tengas, luego no necesitas quitárselo a otro. Pero la autoexistencia significa que nadie te puede privar de lo que necesitas, porque lo generas. De modo que en realidad puedes compartir permanentemente aquello inagotable que generas, porque lo vuelves a generar a su tiempo. Y eso es florecer. Pero además descubres que lo que produce el programa es perfecto, puedes descansar, desestresarte, porque todo tiene sentido, y tu colaboración está en ser espectador de la belleza, y eso es florecer.
El Tzolkin inicia el tiempo del año, es decir el tiempo humano, en la onda tipo con la Semilla en tono 4, que significa auto existencia. Si no eres protagonista de tu vida, tendrás que conformarte con la calderilla para vivir.
El Tzolkin te propone como básico el encuentro de la autoexistencia. Si la vida es Dios o si Dios es la vida, eso es algo que está dentro de ti, y a la hora de referenciarte tal vez te sea de utilidad, y actualizar que hay un Espejo donde puedes mirarte siempre y te devolverá tu verdadera imagen en abstracto hasta que sea en concreto.

El Tzolkin te propone un auto reconocimiento a través de tu sello personal y su familia, y a través de tu tono personal.

EL SELLO OCULTO:
El sello oculto de la Semilla es la Tierra, que también se presenta en la primera columna con el tono 4 de autoexistencia, reforzando esta característica en la Semilla, como algo visible pero también interior.
La Semilla es el fruto de la Tierra. Tú eres el fruto de la tierra, cuando lo vives con toda dignidad, porque la Semilla eres tú sin esfuerzo.
Otra característica que asocia a la Tierra y la Semilla es que ambas son portales en la columna 10, asociada a la perfección y al amor incondicional.
Los dos sellos aparecen como regalo en su onda, en la columna 10. La Semilla, la autoexistencia, es el regalo para la ensoñación, y la Tierra es el regalo para la expansión de la conciencia.
El desafío de la Semilla y de la Tierra, es en realidad un regalo para alcanzar la perfección y el amor incondicional.
Pero aún hay una relación más entre la Tierra y la Semilla, a través de las columnas.
En la columna ocho encontramos la totalidad de la onda de la Semilla. Esto quiere decir simplemente: se como eres. El programa es perfecto; se como eres; elimina lo que no pertenece al programa. “Ser como eres” es la mejor forma de estar en el cielo.
Pero la columna ocho también contiene el inicio de la onda de la Tierra, y la Tierra nos habla de unión, de fusión, de acogimiento. A la Tierra no le sobra nadie, ama a todos, y lo muestra a través de su fuerza de atracción. Como para la fusión nuclear, donde la clave está en superar la fuerza de repulsión potenciando la fuerza de atracción.
Quizás estemos hablando del amor. La tarea es rescatar el programa original, manifestado por la Semilla, que ocupa exactamente la octava columna. Rescatando el programa original es posible la integridad, y sólo a más integridad, sucede más libertad.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

El Mono: alegría, osar, jugar, inocencia

EL MONO (Libro de los Sellos)

El Mono está asociado a la alegría, osar, jugar, vivir lo que crees; a la inocencia; a experimentar e investigar lo nuevo.
El Mono siente la alegría, disfruta con lo que hace, comprueba, ríe, porque todo parte del amor e inocencia que existe en su interior.
Es propio del Mono reír, jugar, cantar, atreverse a hacer cosas distintas a las esperadas, experimentar, sacar al niño interior, improvisar, disfrutar.
El Mono se asocia también con la inocencia, que es la que permite la alegría, porque la inocencia quiere decir que no hay doblez en tu corazón. Y no hay doblez en tu corazón porque no hay sospecha, pero tampoco hay engaño. Y esto sucede porque tampoco hay miedo.
Si no hay miedo, puedes experimentar, porque el ser humano está hecho para conocer, y cada vez que pasa ante un enigma se activa algo que es constitutivo del ser humano y que le lleva a resolver ese enigma.
Solemos relacionar el Mono con alegría y realmente la alegría es lo que sucede cuando la fuerza desborda. La alegría es la fuerza vital que desborda. Se le relaciona también al Mono con osar, es decir averiguar posibilidades, ensayar cosas nuevas, aprender conociendo.
Todo esto también indica que hay una fuerza empujándote hacia fuera. La depresión te deja sin fuerzas, pero la fuerza te expande, te desborda como alegría y te lleva fuera de ti a conocer lo que te rodea; a conocerlo sin miedo, y eso es osar.
Pero no hay que olvidar que el Mono no es una condición, sino el final de un proceso. El nacimiento del embrión es el final de un proceso, donde el embrión ya maduro inicia otro nivel de la vida.
La situación de la onda del Mono unida a su onda asociada, que es la onda del Espejo, cohesionan toda la estructura de las ondas. Hay una secuencia que va del Dragón al Espejo, y donde acaba el Espejo comienza el Mono, inaugurando una nueva secuencia que va del Mono, onda 11, a la onda 20, en forma especular, es decir de espejo. De tal manera que el Mono es el centro, surgiendo. Esa es la fuerza. Es un lugar donde se ha integrado toda la energía de la luz en su descenso a la forma, a la materia, y te ha encontrado a ti. O mirándote en el espejo, me ha encontrado a mí; a cada ser humano, como lugar donde la fuerza toma asiento. Esa fuerza luminosa que viene de dimensiones superiores a buscarte, y de nuevo asciende.
El Mono es el centro exacto del telar maya, o sea del Tzolkin, pero es también un comienzo.
El metalenguaje quiere, y así lo presenta, que se considere comienzo al Dragón y por ello hay toda una tradición maya que hace comenzar el Tzolkin con el sello Dragón. Pero también, y el metalenguaje así lo quiere, hay una tradición que considera como inicio al Mono.
Dragón como inicio es como un surgimiento de la nada, como el inicio inicial, pero Mono es como el surgimiento en algo, como una nueva explicación de la realidad, pero la realidad ya está.
El Mono es el centro, está en medio de todo y como oculto, el Perro también.

EL NÚMERO 11:
El tono once responde a la pregunta ¿cómo puedo liberarme y dejarme ir?
Realmente lo que expresa este tono once es quedarte “a gusto”, o sea darte el gustazo de hacer tal o cual cosa. Antes te sentías inhibido para hacer tal o cual cosa, te sentías inapropiado, y de repente te das cuenta de que se trata de algo estupendo. No sólo puedes, sino que es lo mejor para todos.
Es algo casi visceral, no mental, por eso es liberador, porque aparece lo inocente natural, lo sabio salvaje. Y te quedas tan a gusto siendo, sabiendo quién eres.
El tono once es vivir sin doblez y sin miedo, y está unido al tono tres, que es el servicio.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

El espejo del Tzolkin

EL ESPEJO DEL TZOLKIN:

El Espejo es una de las manifestaciones de la realidad dual de Dios, aunque la realidad sólo es dual en nuestra dimensión, es decir conviene mirar más allá de las apariencias.
El Tzolkin tiene dos espejos.
En uno, la parte de arriba se refleja en la parte de abajo, en la línea del Perro y Mono y ese reflejo muestra los sellos como ocultos: el Perro y el Mono, la Luna y el Humano, la Estrella y el Caminante, etc.
El otro espejo está en la séptima columna y refleja lo de un lado en el otro, como derecha e izquierda, y es el espejo de los tonos, y hace aparecer los tonos ocultos entre sí, que son el mismo sólo que oculto. Es interior y exterior realmente.
Así, combinando los dos espejos aparecen los ocultos Dragón 1 y Sol 13, Perro 13 y Mono 1, etc.
En esa realidad dual, un espejo te presenta a los demás seres humanos como otro tú, es la ley del amor. Y el otro es la puerta de ascenso, porque es el espejo que te conecta con Dios. Significa que cuando tú te miras en el espejo, encuentras a Dios, sabiendo que de alguna manera esto sucede cuando “tú eres yo y yo soy tú”, y no cuando te miras al espejo “siendo tú y no siendo yo”.
El Espejo muestra la semejanza entre los seres humanos, semejanza en la Tierra, pero el hombre es semejante a Dios.

Esa es la semejanza de la Ascensión. Es la semejanza que está en la Estrella y que te lleva al nuevo nacimiento. La Estrella está en el centro del Tzolkin, y el lugar donde se cruzan los dos espejos es el nuevo nacimiento: Mono 1 – onda 11, con su oculto Perro 13 – onda 10.
El espejo es la comunicación dentro de nuestra dimensión y cuando decimos espejo nos referimos al sello Espejo y al valor que le hemos atribuido de comunicación con todas las otras personas, o sea tus semejantes, es decir todo lo que podemos englobar en “In lak’ech” o “tú eres otro yo”.
La comunicación en el espejo del Espejo, sucede con tus semejantes, y en su centro está el amor. Pero también existe el espejo contenido en la Estrella, dibujada en el centro del Tzolkin, que te sitúa en una semejanza con Dios o dimensiones superiores”. De modo que hay un “In lak’ech” en horizontal y un “In lak’ech”, tú eres otro yo, dirigido de forma ascendente, de dimensiones superiores, y también su centro es el amor.
“Tú eres otro yo”, se pronuncie como se pronuncie y se diga en el idioma que se diga, significa respeto, y significa que reconoces en él a Dios. Si en el Espejo dimensional estás mirando y ves a Dios, cuando ves a una persona en el otro Espejo, y le dices “tú eres otro yo”, le estás diciendo “eres Dios”.
La vibración evolutiva del Tzolkin aumenta al ser traducida a otras propuestas. Encontrar a tu semejante aumenta tu vibración vital; encontrar tu semejante es encontrar dónde es real que tú eres otro yo.

El espejo: yo soy otro tú, tú eres otro yo

EL ESPEJO (Libro de los Sellos)

El Tzolkin presenta el Espejo como arquetipo de la realidad.
Es el momento de la fusión y del Espejo. El famoso “In lak’ech” es el saludo del Espejo, porque cuando te miras al Espejo y ves una persona, que eres tú, dices “yo soy tu” y además “tú eres yo”.
Por eso la ley del Espejo es tal vez la mejor de las leyes. Y de cualquier manera, más allá de ser una ley, es un instrumento de conocimiento maravilloso.
El Espejo es la verdad, y la verdad y la realidad sólo pueden ser lo mismo.
El Espejo propone observar, contemplar, aceptar lo que es. Pero contemplar no es evadirte. Contemplar no es pensar en otra cosa mientras “pasa” el asunto, sino sumergirte en él, sólo que sin nada. Sumergirte en el asunto con la conciencia desde el vacío. Simplemente mirando, como cuando llegas a un lugar nuevo y simplemente miras para situarte, para entender.
Estás totalmente presente. Eso es lo importante: estar presente y vacío.
Si simplemente miramos, vemos que el Espejo es blanco y contiene como dibujo una especie de escalera ascendente y descendente, o doble, o en Espejo. También podría sugerir una pirámide escalonada.
Podría haber varios horizontes, según se considere, pero ciertamente y sin duda posible, la figura es escalonada. Lo que se quiera representar al niño, a lo inocente dentro de ti, se hace a través de una escalera. Como hablando de niveles, o de subir y bajar.
El Espejo en algunas tradiciones se llama cuchillo y cosas así, o sea de cortar, incluso se sugiere que se ve un cuchillo ceremonial en el glifo; otros ven una pirámide. Algunos presentan este cuchillo como lo que corta el error, espada de la verdad, o como un bisturí que quita el tejido dañado. Todo sirve. La verdad de las cosas corta el error. La verdad de lo que es hace desaparecer lo erróneo.
Personalmente en el Espejo veo una X. La X es utilizada en matemáticas como la respuesta que se busca, es decir la X es la incógnita. Pero es la incógnita para un estudiante, para un estudiante que debe conocer la fórmula que le da la respuesta adecuada.

EL SELLO 18:
La presencia de la realidad, expresada a través del Espejo en el Tzolkin, expresa cómo la realidad no es algo evidente, algo inmediata.
Sólo aparece al final de un largo proceso, y además lo hace en la segunda onda, la del Mago, que es la onda del aprendizaje.
La realidad tiene que ser aprendida, descifrada, y al mismo tiempo es lo que le da fuerza al Mago, porque en la onda aparece en quinto lugar.
La persona “normal”, es decir “sufriente”, encaminada a ser crónica vive en una realidad por inercia.
El Mago aprende, busca la realidad y recibe amorosamente energía de la realidad.
El sello Espejo aparece en el lugar 18 de 20. Sólo faltan dos para terminar la serie, y uno es el Sol, que es primero y último, el final, donde vamos. Por eso no cuenta; está ahí pero no pertenece al trascurso, no es del camino.
Y la Tormenta es el sello19 y por varias razones podemos considerarlo como una puerta. La puerta sí está en el camino, pero es la mínima expresión del camino.

EL SELLO OCULTO:
El Tzolkin es un espejo. Y conocer lo oculto, o sea conocer qué hay más allá de la realidad aparente, es fundamental; conocer la realidad más allá de lo aparente, y sobre todo más allá de los contenidos de la realidad del sufrimiento, que es la realidad de lo aparente. Y eso es lo que te muestra el Espejo, la realidad real.
El Espejo siempre es la Noche; la realidad siempre es el ensueño y el ensueño siempre es la realidad.
Una de las claves de encuentro de la realidad es adentrarse en el ensueño.
Los sabios mayas creadores del Tzolkin sitúan la Noche, que es el ensueño, como oculto del Espejo.
La realidad aparece, no haciendo cosas frenéticamente en la doble realidad del miedo, sino experimentando el ensueño.
Tú creas la realidad con lo que crees. Cocreas la realidad con tu intento. El intento y la conciencia muestran la realidad al ser humano ciego. Por eso son tan importante los trabajos con la Noche, o sea con el Espejo, o sea buscar la sociedad de las estrellas, o sea caminar por el cielo.
El Espejo es la realidad y el Espejo es el ensueño, ya que son ocultos y van juntos.

EL COLOR BLANCO:
Cualquier cosa que pueda representar el Espejo está relacionada con los otros sellos blancos: Viento, Enlazador, Perro, Mago.
Por lo blanco, el Espejo comparte naturaleza con el VIENTO, o sea la realidad es espiritual; con el MAGO, o sea la realidad puede ser aprendida, está abierta al estudio, porque también tiene niveles, como expresa la escalera de su símbolo. También la realidad es expresada por el ENLAZADOR, es decir que hay algo en la realidad que sirve para unir; algo de la faceta escalera del Espejo sirve para encontrar, para unir, para unificar y para enlazar con otras dimensiones. Y finalmente la realidad se presenta como amor a través del sello PERRO.
El Espejo o la realidad, comparten contenido sustancial con Viento por el simple hecho de ser de color blanco, pero como Viento es espíritu, manifiesta cómo la realidad es más real cuando se la considera desde su realidad espiritual.
Pero además, el Espejo ve reforzado sus características de color blanco por su relación con sellos blancos:
El Viento en las ondas es un 18, como el Espejo en los sellos.
El Perro es un 10 en los sellos, como el Espejo en las ondas.
Eso refuerza la relación de la realidad como algo espiritual, pero también amoroso puesto que numéricamente se unen Espejo y Viento, como 18, y Espejo y Perro, como 10.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

La Serpiente: energía ascendente

LA SERPIENTE (Libro de los Sellos)

La Serpiente representa la energía ascendente. Y ya sabemos que energía y espíritu o chi, aliento, Ruaj es lo mismo.
Esta energía ascendente aparece asociada a energías transcendentes, es decir, a cómo la tierra se va trasformando en algo capaz de subir al cielo. Y eso es la kundalini.
Dentro de cada uno hay una energía ascensional y amorosa, sólo que quizás haya otros programas que dirigen no a amar sino a competir. Es muy importante discernir y meditar; abrir un espacio interior para la escucha; abrir un espacio para la telepatía, para la conexión.
Tenemos la Serpiente y la reconocemos como expresión de la energía vital y la kundalini. Sólo que kundalini tiene mucha literatura detrás y hay algo que puede confundir.
La Serpiente traduce la energía celeste como algo que está dentro de ti en todas tus células, y una de las cosas que te pide es que no olvides que es una energía amorosa porque proviene del Dragón, y una energía celeste, o sea espiritual.

EL TONO 5:
El número cinco en el Calendario Maya, como el 1, el 9 y el 13, es un lugar donde se establece una conexión con dimensiones superiores, de tal manera que el 5 siempre supone que existe una ayuda, una fuerza.
De hecho el sello 5 es la Serpiente, o sea la energía vital. Pero como onda es la 9, y también la onda 5 está ocupada por el sello 13. Es decir que se manifiesta esa unión con dimensiones superiores, tanto por el número del sello como de la onda.
Si tienes energía vital, puedes vivir cualquier cosa, incluso imposible, porque los milagros existen y los límites de la persona son muchas veces puras convenciones, puras convicciones y pura autosugestión.
La energía vital es mágica, y simplemente canalizando energía suceden cosas extraordinarias. Todos somos canales, pero también somos receptivos a la energía.

El Tzolkin tipo, en la primera onda presenta la fuerza amorosa de actividad constante en la Serpiente, sello 5 de fuerza y onda 9 también de fuerza, y la Luna, sello 9 de fuerza y castillo 5 que es el castillo verde, también de fuerza, porque es esa fuerza la que lo realiza; no es una fuerza humana, es pura fuerza Big Bang, Y esa es la garantía del éxito.
De modo que en el programa, o sea en la presentación, esa fuerza amorosa Big Bang se asocia a Serpiente o energía vital, kundalini, y a Luna, agua, emoción.
Energía vital, kundalini, está claro que es fuerza, pero lo que muchas veces las personas negamos, no reconocemos, incluso huimos, es de la emoción, y es precisamente el mundo emocional el que te hace humano y te abre el cielo.
La Serpiente es el sello 5 y la Luna el 9, pero la Serpiente se va a convertir en Luna, o sea en nueve, en su presentación como onda, y entonces su potencia es de llevarte al nuevo nacimiento. Pero la Luna, sello 9, donde te puede llevar como onda es al salto cuántico, o sea a dimensiones superiores de la vida manifestadas por el castillo verde.
El cinco como sello es la Serpiente, la energía vital y como tono es también energía porque es fuerza, poder para realizar el propósito, lo que supone que su función es de ayuda. El cinco como tono está en la dimensión del propósito, es decir es una energía de dimensiones superiores que ayuda a la realización del propósito. Como onda está representado como Caminante del cielo, algo que viene del cielo, haciendo alguna referencia a los guías.
Pero el Caminante del cielo en su onda propia termina en la Serpiente, la energía, la kundalini, una energía de elevación asociada al gozo.

EL SELLO OCULTO:
Hay un metalenguaje en la Serpiente, que es su orientación horizontal, capaz de verticalizarse. Hay una Serpiente dormida en la persona, que le pega a lo más pesado de la Tierra. Serpiente durmiente, que puede despertarse y ascender, asociada al Guerrero, que es su oculto.
Pero el Guerrero aparece en la Serpiente levantada, porque el Guerrero no puede estar tumbado, ya que en metalenguaje sería un Guerrero caído. El Guerrero está de pie, como la cabeza de la Serpiente, ascendiendo.
Y ahí hay un nacimiento. En el despertar de la Serpiente hay un nacimiento.
El Guerrero es la Serpiente porque es su realidad oculta; esto es mostrado como sello, es decir como arquetipo. Pero cuando vemos moverse a la Serpiente, es decir como onda, vemos que la Serpiente es la Semilla, que es su onda oculta.
Es decir que la Serpiente es expansión de la conciencia, Serpiente-Guerrero, pero se mueve, evoluciona como la Semilla por un programa interno.
Hay un programa interno para la expansión de la conciencia, pero como eres un ser totalmente libre sólo se puede activar plenamente si tú quieres y lo solicitas.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

El humano: Libre albedrío, ejercido con sabiduría en su conexión espiritual

EL HUMANO (Libro de los Sellos)

El sello Humano y el ser humano están asociados con el libre albedrío, ejercido con sabiduría en su conexión espiritual.
El ser humano es libre en su semejanza con Dios. Y ese es el significado del sello Humano, la libertad pero también los pensamientos elevados.
Pero si hablamos de pensamientos elevados sólo podemos hablar de verdades. Realmente los pensamientos elevados son verdades, no fantasías. Si fueran fantasías no merecerían ser considerados como elevados. Los pensamientos elevados son accesos a realidades muy reales, aunque no siempre evidentes.

EL SELLO OCULTO:
El sello oculto del Humano es la Luna, asociada al agua y a las emociones. En el Tzolkin el agua propiamente está representada por la Luna.
Luna forma familia con Semilla, Mago y Tormenta, y los cuatro son la familia del agua, que es la familia que inicia la cuenta calendárica, o sea la conciencia del tiempo. Para esta sabiduría maya se inicia desde algo que se considera agua. Pero el Humano es el oculto de la Luna, es decir que la Luna, o sea el agua, y el humano, son lo mismo. El humano y el agua son lo mismo.
El agua es importante, de hecho es simplemente imprescindible para vivir. Para ser humano es imprescindible ser humano, o sea vivir.
Una cualidad del agua es que no tiene fronteras. Cuando una gota de agua toca otra gota de agua, se forma o aparece otra gota de agua más grande, porque no hay nada que divida, no hay obstáculo para el otro. Para el ser humano es importante la transparencia frente a la luz, o sea frente a la realidad de dimensiones superiores, pero también es imprescindible que no haya una frontera con el otro. Cuando una gota de agua encuentra a otra gota de agua, dice “tú eres otro yo” o “in lak’ech”. Este es el lenguaje del agua.
La emoción, atribuida también a la Luna, es poderosa. La emoción te hace libre, porque te hace humano. Tal vez de lo que se trata es que los humanos conozcan y reconozcan que lo importante no es solo la luz sino también el agua, o sea las emociones; incluso quizás el agua luminosa, pero ciertamente el agua. Reconocer el AGUA es imprescindible para el human@.
La persona que cree en la fuerza no es libre, y además tiene miedo. Por eso la Luna está asociada al humano y a la libertad. Y antes de entrar en la quinta dimensión y el amor, el agua, que es la emoción, te ayuda como tarea a ser libre. Quitar al humano la libertad es impedir al humano conectar con su interior, la Luna, que como onda es justamente el inicio del quinto castillo, asociado al éter y al cielo.

EL 12:
El Humano es el sello 12, la libertad. La resonancia de Humano como tono es el 12, o sea “cómo puedo colaborar con todo lo que existe”.
De modo que el ser humano es intrínsecamente libre y necesita ser libre para ser feliz, pero también es intrínsecamente colaborador, o sea amoroso, generoso, compartidor para ser feliz. Y si desea otra cosa solo encontrará frustración, enfado, depresión, miedo, cuando se cumplan sus sueños.
Así, parte de los pensamientos elevados asociados al Humano, son pensamientos de colaboración, de respeto, de aprecio, de entrega con todo lo que existe.
En esa nueva realidad que está apareciendo, lo más importante ya no es ser el númer@ un@, sino colaborar con todo lo que existe.
El 12 une en el objetivo de “colaborar con todo lo que existe” al ser humano, como sello 12, y a la Semilla, que es la onda 12. Cualquier cosa que contenga la Semilla tiene relación con colaborar con todo lo que existe. Y cualquier cosa que contenga el Humano tiene relación con colaborar con todo lo que existe.
Una de las formas en que se expresa la paz es a través de la colaboración. Si no hay colaboración, no hay paz.
El ser humano impregnado de la solidaridad luminosa del Dragón, es el gran colaborador de todo lo existente. Da igual lo que hagan las demás personas, porque quizá no lo sepan. Sí es importante qué haces tú ante ese programa que te dice quién eres.

LA ONDA:
Si analizamos la onda del Humano, según el Tzolkin es un desarrollo, una acumulación de experiencias que te llevan a encontrar que “todo está bien” como final de trayecto.
La Semilla, además de la resonancia con el Humano al ser la onda 12, es la transcendencia de la onda del Humano. El Humano es por lo tanto el camino para llevarte hasta ese conocimiento transcendente que es la Semilla. Y si algo sabemos de las semillas, es que no necesitan dinero para vivir, y que la vida que se abre delante de un grano de Semilla, es decir de una sola Semilla, es similar a las células madre, porque es inacabable.
Se tiene que acabar la vida para que las semillas dejen de proliferar, porque justamente transforman lo inorgánico en orgánico, y transforman la luz en orgánico.
La Semilla es florecer, y qué cosa puede querer decirse con florecer sino que “todo está bien”. Es como encontrar que hay una fuerza en ti que te lleva al éxito, o sea a la abundancia. Florecer manifiesta belleza, pero también prosperidad y además es una expresión de sociedad.
Abundancia, armonía, compañía de tus iguales, florecer, es como encontrar que todos tus sueños se cumplen, y tus deseos se satisfacen.
Y todo esto es el final del trayecto de Humano. La onda del Humano es contemplar cómo se realizan tus sueños.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

La tormenta: Está asociada a cambios repentinos, transformaciones y renovaciones

LA TORMENTA (Libro de los Sellos)

La Tormenta está asociada a cambios repentinos, transformaciones y renovaciones; cataliza la autogeneración y acelera los procesos. Actúa favoreciendo el renacimiento, como en el ave Fénix, que resurge a partir de sus cenizas.
La Tormenta significa, en la forma más simple, cambios. Podrían ser cambios de humor, confusión, pero en realidad cuando se trabaja con conciencia aporta facilidad para descubrir tesoros, incluso resucitar.
Hablar simplemente de cambios puede ser caos, pero los cambios de la Tormenta significan precisamente salir de la confusión a la luz, porque la Tormenta es el sello anterior al Sol. Y en un trabajo evolutivo que comenzase en el Dragón y terminase en el Sol, justamente el paso previo al Sol, pero posterior a todos los demás sellos, es la Tormenta.
Normalmente se asocia Tormenta con crisis y crisis con dificultades que quisieras evitar. Y así es o suele ser en una cultura asociada al dolor y al sufrimiento, donde el hipotálamo está tan cargado de recuerdo del dolor que cualquier cosa te duele, y donde dolor y “lo conocido” pasan a ser lo mismo, de modo que necesitas el dolor, que es “lo conocido”, para que no aumente la angustia de lo desconocido.
Pero la conciencia de la realidad más allá del velo supone una sanación del dolor acumulado sin conciencia.
La Tormenta no es repetir. Por ese motivo, las crisis son estupendas, y cualquier persona que ahora se encuentre en el mayor sinsentido de su vida, está cerca de la puerta que le permitirá encontrar el mayor sentido de su vida.
La Tormenta es la resurrección, las grandes transformaciones, vitalidad desbordante. Pero si no sabes qué hacer, te da miedo; si no hay conciencia, piensas que la Tormenta son catástrofes.
Si no estamos en esta dimensión de las ondas, Tormenta significa simplemente crisis, cambios bruscos, no necesariamente exitosos, sino más bien lo contrario, por ejemplo accidentes y peleas. Es decir, algo propicia que cambies urgentemente. Si estás sordo terminarás por enterarte; la solución siempre está muy cerca, en la Tormenta.
La energía de la Tormenta no está hecha para aburrirse, sino que está asociada a grandes trasformaciones, y lo insólito está siempre cerca, de modo que conviene interiorizarse para entenderlo.
La tormenta augura cambios, resurrecciones, transformaciones totales hacia la vida. Es el momento de remover lo que te impide vivir, entendiendo que vivir es sinónimo de ser feliz, de dar gracias, de bendecir, de mirar y sólo ver amigos, sólo ver cosas maravillosas que te rodean.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

El enlazador de mundos: desapego, clarividencia, liberar para enlazar con otro presente

EL ENLAZADOR DE MUNDOS (Libro de los Sellos)

El Enlazador representa el desapego y la clarividencia; dejar ir, liberar para enlazar con otro presente.
Enlaza con la dimensión celeste y con la dimensión maternal de la Tierra. Ayuda a integrar mundos, ideas, creencias, personas, amigos que no se conocen; tendencias diferentes; mundos distantes; lo personal y lo laboral; masculino y femenino; singular y plural; creatividad y lógica; sentido y sensibilidad.
Pero para enlazar y unir hay que respetar. Unir sin respetar sería más bien anexionarse, apropiarse, forzar, o cosas así. La propuesta a través del Enlazador sería más bien unir con desapego, es decir sin ego, con una actitud de soltar, desaprender, deshacerte de viejos patrones.
El desapego requiere confianza y entrega. Es un nivel de madurez.
Al Enlazador se le suele atribuir una relación con la muerte, pero para nosotros está relacionado con el desapego, que es la muerte y el abandono de los apegos, de alguna manera ir hacia lo nuevo, sin miedo.
Y sobre todo el Enlazador está asociado con la capacidad de enlazar con otras dimensiones, de encontrar cosas nuevas, como el viaje de Colón, que pertenece a la onda del Enlazador.

LA SEXTA COLUMNA:
El número seis del Enlazador se corresponde con la sexta columna, que es una columna de portales dimensionales. Así, el Enlazador es una puerta. Todas las puertas enlazan lugares diferentes. Sólo hay que abrirlas para pasar.
El Enlazador es una cualidad existente en todas las personas, de poder enlazar a esa puerta. El Enlazador está dentro de cada uno, y es el sello y la garantía de éxito, incluso a través del error.

EL SELLO OCULTO:
El Enlazador de mundos es el sello oculto del Águila, que está asociado a la creatividad, intuición y visión. Desapegarnos de la realidad diaria nos permite tener una visión más global pero a la vez más profunda de las cosas, y, desde ahí, la intuición y la creatividad están a nuestra disposición.
Y viceversa, cuanta más creatividad, más te favorece para entrar en conexión o enlazar con otras dimensiones.
Con lo cual, la creatividad está asociada de alguna manera al resultado de encontrar formas de vida más allá de los límites restringidos. Los límites restringidos son, entre otras cosas, los límites del ego.
El desapego expresado por el Enlazador está hablando de una forma de viajar sin ningún peso que te pegue a la tierra, de acceder a otras dimensiones convirtiendo desapego en despegue, despegado del cuerpo, porque el Águila se despega de la tierra y enlaza con su vista dimensiones más allá.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

El caminante del cielo: exploración, expansión y gozo

EL CAMINANTE DEL CIELO (Libro de los Sellos)

Al Caminante del cielo se le atribuye expansión y exploración del espacio.
No tiene límites ni ataduras; no está constreñido por su mente; no está encerrado en conceptos. Se le asocia al gozo, a la sensación de plenitud, que va más allá de los límites naturales, entrando en lo sobrenatural.
La Onda Tipo
El Caminante del cielo aparece en la secuencia inicial de trece sellos que llamamos onda tipo, justamente en treceavo lugar, y es por tanto el final de un proceso, de tal manera que es algo que uno se encuentra al final de una tensión, y ese hallazgo es el final de la tensión, cuando menos.
Es el final de la onda del Dragón. Significa que el presente se inicia cuando has hecho el trabajo de vivir la solidaridad asociada al Dragón, y vivirla con tal entrega, con tal intento, que descubres la transcendencia. Lo que te convierte en un Caminante del cielo es vivir desde la solidaridad del Dragón y descubrir la energía femenina en ti, que no es la energía de la dominación, sino la de la entrega y el servicio a favor de todos. Por eso puede crear la sociedad celeste.
Supone expansión y se le atribuye expansión, exploración del espacio,… Pero si pasamos de la teoría a las vivencias personales, podemos entender que tal vez has hecho una marcha de varias horas para llegar a un paraje bello, y lo que sucede es que mientras vas caminando con tu mochila, ciertamente te vas divirtiendo y vas disfrutando. Pero cuando llegas al paraje que justifica ese esfuerzo, que puede ser la cima de una montaña, una cascada, unas ruinas antiguas, algo que es a donde quieres ir, entonces te quitas la mochila y simplemente disfrutas dejando expandirse tu espíritu en ese lugar bello a donde ibas.
Por eso el Caminante del cielo contiene ese sentido de expansión, que es justamente lo contrario a la tensión, pero sobre todo contiene gozo y contiene libertad, porque eso que haces con esfuerzo, lo haces porque quieres. Has elegido hacer eso y eres totalmente libre en ese momento. Es decir que el Caminante del cielo une libertad, gozo y expansión.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

La Mano: sanación, canalización, interacción y realización

LA MANO (Libro de los Sellos)

La sanación, la canalización, la interacción y la realización son propios de la Mano.
La Mano es herramienta de sanación, y asociada al cerebro es herramienta de la conciencia, que une el corazón y el cerebro, lugar de las neuronas espejo.
La canalización es un momento maravilloso, de conexión con otras dimensiones, y tiene gran relación con el éxtasis amoroso, con el clímax, con el momento de máxima intensidad y de máximo encuentro con la vida.
En el ser humano, le aporta una característica a su creatividad, que es canalizar, como algo propio del ser humano.
El contenido de las manos es para interactuar. La imposición de manos, echar una mano a alguien o simplemente el acariciar, es una forma de conectar con nuestra parte espiritual.
Por otra parte, el sello de la Mano se suele traducir como sanar, pero lo que significa es realizar, solo que real y sano es lo mismo. La falta de salud es falta de realidad, es irrealidad. Hay algo carente de verdad, hay un engaño en la enfermedad, o una falta de luz o sea algo ha interrumpido; está interrumpiendo la plena realización, expansión, del ser.
Una de las características más importantes de la mano es que, en la horizontal, es el camino al corazón. Transforma la tierra en el cielo.

EL TONO 7:
El primer tono 7 del Tzolkin es la Mano, sello 7.
El tono 7, en la transmisión del conocimiento de los creadores del Tzolkin, está especialmente resaltado como instrumento de canalización, de dimensiones superiores. Canalizar es emitir y recibir, y el tono siete presenta la sanación, la Mano, como centro y lugar del suceso canalizado.
Esto nos sitúa en que la Mano la podemos utilizar sin conciencia, como algo en la tercera dimensión, para simplemente hacer cosas; también la podemos utilizar desde la cuarta dimensión, es decir con conciencia, para todas las acciones que contienen conciencia como es expresar cariño, hacer mudras, etc. La persona que utiliza mudras conoce su poder; la persona que acaricia como expresión amorosa, conoce su poder. Todos esos elementos y otros del mismo estilo, hablan de la conciencia.
El estudio de los tonos siete de todas las ondas es muy instructivo para las personas interesadas en adentrarse en la sabiduría de la malla, de la red que une a todas las personas y que queda patente y manifiesta para los más dubitativos por las neuronas espejo y la creciente realidad de telepatía y metalenguaje que nos acompaña diariamente, a poco que estés atento a la sincronía de los sucesos.
En esta consideración encontramos que el primer tono 7 sería la Mano, y la Mano está asociada a canalizar y a sanar. Pero el segundo tono 7 es el Sol en la primera columna, que corresponde al número 20, mostrando como en una primera instancia es necesaria la sanación, pero la auténtica sanación es la iluminación, el segundo tono resonante.
Pero además de reunir significados de canalizar, es decir aquello que viene facilitado desde dimensiones superiores, el tono 7 también muestra, por su relación con la columna siete, algo que te encamina al nacimiento de tu ser auténtico más allá de lo convencional y lo lógico.

EL SELLO OCULTO:
La Mano es el oculto del Mago; la realidad oculta tras la apariencia contemplativa del Mago es la acción expresada por la Mano, que parece quizá poco activa pero simplemente es. Porque se trata de canalizar, y canalizar es abrir paso a otra realidad, donde tal vez actúas únicamente como un catalizador, quedando inalterable pero produciendo una gran transformación.
Y eso es máxima actividad, mientras que la agitación, que es aparente actividad, es en realidad estéril en el mejor de los casos.
No es momento de destruirse, de agredirse, sino de sanarse y canalizar. Quizá sanarse es empezar a gustar de lo atemporal.

EL NÚMERO 3:
El tono tres identifica el servicio y te trasforma, como fuego. Esa transformación es sanadora, como se manifiesta a través de la onda tres del Tzolkin, ocupada por la Mano.
Mano es sanación y canalización, y su característica es, como el fuego, de rapidez. Esto se puede extrapolar a la tercera onda del Tzolkin personal de cada persona, que libera sanación para la persona. Si meditas tu tercera onda, activas procesos de sanación y transformación internos. Solo necesitas ensoñar tu tercera onda, sea cual sea.

EL LIBRO DE LOS SELLOS