La maravilla se llama Ana

La maravilla se llama Ana. Quizá usted pueda ponerle otro nombre, pero la maravilla existe y tiene nombre de persona. Quizá en algún momento ha pensado que no existía, que lo que existía era la supervivencia, el conflicto, el acoso, pero no, la maravilla existe.
Usted puede asegurar, en algún momento de su vida, que la maravilla existe y quizá pueda asegurar que está asociada a otra persona.

Quizá pueda darse cuenta de que en algún momento es necesario un cierto nivel de trabajo personal, de despertar de la conciencia. El trabajo personal en sí es gratificante. También es posible que sin ningún trabajo personal suceda que usted encuentre la maravilla, porque la maravilla existe y se accede a ella desde múltiples opciones.

El trabajo personal es importante, pero el reconocimiento, el conocimiento o la conexión con el trabajo ancestral también es importante, ya que los ancestros son una fuerza activa permanente. La vida no es únicamente el tiempo que transcurre desde que naces y transciendes, sino que el tiempo en que naces y transciendes es una sumación a otros tiempos, y en muchos casos sirve para rectificar y en otros para reforzar.
En otros sirve simplemente para descansar, viendo cómo todo está bien. Y en otros momentos esa encarnación sirve para ayudar, para colaborar, para corresponder. Incluso en algunos casos sirve simplemente para tranquilizarte. Todo está bien.

La maravilla existe. Y eso supone la presencia de otra persona. Hay un acompañamiento. “Dios te ama”, ese es el núcleo central. Hay un momento en que “Dios te ama”, y aparece a través de una persona.

Hay que dejar que las cosas se tambaleen

Hay que dejar que las cosas se tambaleen. Cuando la cosa va de tambalearse, hay que dejar que se tambalee, porque por mal que parezca que están las cosas, siempre están bien, ya que hay un orden debajo de todo.
Hay un orden personal, que es imperfecto y muchas veces se pone desde el miedo o la carencia. Y hay un orden perfecto, que no coincide la mayor parte de las veces con el personal, hasta que te entregas a él.

Entonces, por mal que estén las cosas, siempre están bien. En cuanto abandonas los criterios de éxito y corrección, y te sitúas en la consideración de la maravilla que sucede por sí sola, porque todo lo que sucede es maravilloso, entonces todo se coloca y todo está bien.

La conexión con las emociones es la vuelta al cielo

La conexión con las emociones es la vuelta al cielo. Conectar con las emociones es el camino de regreso de Pulgarcito. Es el camino de regreso al cielo, a la maravilla, de donde todos los seres humanos venimos y procedemos.

Por eso es importante conectar con la inocencia. En la inocencia hay carencia, falta de todas esas informaciones catastróficas que ha aprendido el ser humano en la tierra, donde se ha olvidado de su origen. Conectar con la inocencia es una experiencia de nuevo nacimiento. Es reconectar con el alma.

La vibración de las moléculas es maravillosa. Siempre dan soporte a la vida

La vibración de las moléculas, de los átomos y de las partículas subatómicas es maravillosa. Siempre están dando soporte a la vida. No piden nada a cambio. No exigen y siempre dan.

Las moléculas, los átomos y las partículas subatómicas son maravillosas porque dan soporte a la vida sin pedir nada a cambio. Afortunadamente no responden a los pensamientos de los seres humanos.
Cuando tus moléculas, tus átomos, tus partículas subatómicas vibran en la maravilla, entonces estás en la maravilla y sucede bendición, porque es posible que haya ese encuentro entre la vibración de las partículas y tu conciencia, entendiendo que la conciencia a la que nos referimos es la conciencia chamánica, la conciencia de la expansión que deja volar al águila y entonces no permite al pensamiento que sume ganancia, que esté diciendo “esto es mío, esto es mío, mi tesoro”, porque esas fronteras en la maravilla no existen.

Cuando tus moléculas, átomos y partículas subatómicas vibran en la maravilla, estás en la maravilla y sucede bendición. Cuando alguien entra en la maravilla, todos entramos en ella. Por eso, parte del despertar de la conciencia supone reconocer la conexión con el arquetipo humano, donde todos somos uno; reconocer que cuando alguien hace algo “mal” ante tus ojos es para que veas que hay algo dentro de ti similar y entonces lo modifiques; y reconocer que cuando aparece algo “bueno” ante tus ojos, encuentres que hay algo similar dentro de ti y entonces permitas que se expanda.
Así sales del conflicto entre buenos y malos para favorecer la vibración de la maravilla desde tu interior.
Sabemos que las puertas están abiertas porque ya hay uno y muchos que han entrado.

Hay un momento en que parece lo más importante ser rubio y tú no lo eres

Hay un momento en que parece lo más importante ser rubio y tú no lo eres.
Hay un momento en que parece que lo más importante es ser algo que tú no eres, ser rubio, alto, de otro país, otra cultura, de otra forma, y eso es justamente lo que no eres.
Pero luego tú te das cuenta de que lo más importante es estar vivo. Hay un momento en que te das cuenta de que lo más importante es que tienes 24 horas o más por delante cada vez que te despiertas. Te das cuenta de que es precisamente lo que tienes: 24 horas y estar despierto. Entonces, te das cuenta de que eso es lo más importante: qué hacer con lo que tienes, dar valor a lo que tienes.

Te das cuenta de que estás en un lugar, en un momento, en una realidad mágica, que aumenta o disminuye según tu aumentas o disminuyes, según lo que dices se convierte en una cosa u otra, y descubres la diferencia que hay entre bendecir y lamentar, entre amar y odiar, entre odiar y amar.
Te das cuenta de qué sucede cuando agradeces, cuando honras. Te das cuenta de que estás en una realidad que dialoga contigo, y sobre todo lo más importante sucede cuando te das cuenta de que estás en una realidad que te ama, que está totalmente pendiente de ti, incluso cuando tú esa realidad la ignoras.

De repente te das cuenta mágicamente de que merece la pena ser tú, de que merece la pena ser plenamente tú. Merece la pena ser tú y merece la pena serlo plenamente, ocupando todo el espacio de tu realidad.
Te das cuenta de que maravillosamente, mágicamente merece la pena ser plenamente tú.

La perfección compite con la maravilla

2/9/2016
La perfección compite con la maravilla. De hecho, la perfección ocupa el terreno de la maravilla, expulsándola de la vida, que entones no llega a ser maravillosa y solo llega a parecer perfecta.
La perfección en este caso pertenece al lenguaje de la máquina, mientras que la maravilla pertenece al territorio del humano, porque no hay perfección en el error, pero la maravilla sí puede comenzar con un error.

La maravilla aparece en todas las posibilidades, en el acierto y en el desacierto. Incluso la desgracia puede ser la puerta de la maravilla, pero no de la perfección. Por eso la perfección habla el lenguaje máquina y la maravilla habla el lenguaje de las emociones y de la visión profunda del águila.
La maravilla no necesita la perfección, sino que, al contrario, la perfección es un territorio donde se excluye la maravilla, porque la máquina no necesita ser maravillosa, ya que solamente tiene como máxima aspiración ser perfecta, y entonces solo puede ser eso, una máquina perfecta.

El territorio del ser humano es el territorio de la maravilla, que es el territorio de las emociones, donde todo es posible, aunque en este momento o en algún momento determinado no haya plenitud.
Se puede ganar perdiendo o perder ganando, pero cuando el ser humano despierta, su ser espiritual se da cuenta de que está siempre dando vueltas entorno a la maravilla y que cuando lo escucha su corazón entonces se encuentra dentro.

El mundo de las emociones y de los sentimientos es maravilloso y por eso no necesita ser perfecto.
Ese es el territorio a explorar en estos momentos.
La vida real es superior al Photoshop.

En los momentos de beatitud

EN LOS MOMENTOS DE BEATITUD (Extracto del nuevo libro en preparación)

En los momentos de beatitud es maravilloso permitir asomarse a tu momento gozoso a las personas que amas y con las que te sientes vinculado.
Esos momentos maravillosos se ven enriquecidos por la presencia desde el ensueño de tus seres queridos. La presencia de las personas que amas siempre te enriquece y da sentido a tu vida.

El camino del gozo se abre cuando asumes que en ti está presente todo tu linaje y seres queridos. Eres el encargado de entrar en ese momento maravilloso para todos, porque tú eres todos y todos son tú.
Todas las vivencias del ser humano desde la profundidad de lo óptimo, pertenecen también al arquetipo.

Es parte de la misión de los humanos de hoy, que son los humanos del in lak’ech. Desapegarse del ego y gozar para el arquetipo.

Honrar la vida

HONRAR LA VIDA (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)

Es tiempo de honrar. Es tiempo de honrar a la vida. No se puede decir nada malo de la vida, porque es maravillosa.
Solo que no es maravillosa del tipo del niño malcriado “quiero esto y lo quiero ya”, sino maravillosa mientras profundiza en la realidad y la hace amplia.

A veces, lo que parece que necesitas en realidad te está haciendo amplio el corazón.
A veces lo que parece que te hace sufrir, te está haciendo amplio el corazón.
A veces la tardanza te está haciendo amplio el corazón.
A veces el aparente abandono y la aparente soledad te están haciendo amplio el corazón.

Es importante hacer amplio y expandir el corazón, entrando en la realidad expandida, donde habla el viento y el corazón no pesa, ampliando el corazón para que el ego se salga por las rendijas.

Conseguir lo que quieres. ¿Correcto?

Consigues lo que quieres. Correcto. Si focalizas tu energía en conseguir lo que quieres, seguro que más pronto o más tarde consigues lo que quieres. Correcto.
Solo que cuando consigues lo que quieres quizá te das cuenta de que no quieres lo que consigues, porque en el nivel profundo lo que consigues no es lo que quieres.

Hay toda una serie de pensamientos de catástrofes, de previsión, de evitación; evitación de cosas indeseables, como hambre, descenso social, violencia o robos, que quizá ponen en marcha una actitud de defensa que lleva a canalizar tu energía a conseguir ese objetivo.
Y quizá consigues, más pronto, más tarde o gradualmente, evitar los problemas, y también consigues que cuando llegan los problemas tengas resortes para protegerte.

Entonces te das cuenta de que estás en un territorio de “cierta seguridad”, apareciendo el tiempo que pasa y la conciencia, y con la conciencia, las preguntas.
¿Era esto todo, evitar lo malo? Toda mi vida me he preparado para evitar lo malo, pero, ¿existe lo malo?, ¿existe lo bueno?, ¿lo bueno es evitar lo malo o es otra cosa? He evitado lo malo, pero ¿he conseguido lo bueno?
Alguien me habla de lo óptimo, ¿qué puede ser lo óptimo?, ¿existe lo óptimo?
Al conseguir evitar lo malo, ¿he evitado también lo óptimo?

La perfección compite con la maravilla. La vida real es superior al Photoshop.

La perfección compite con la maravilla. De hecho, la perfección ocupa el terreno de la maravilla, expulsándola de la vida, que entones no llega a ser maravillosa y solo llega a parecer perfecta.
La perfección en este caso pertenece al lenguaje de la máquina, mientras que la maravilla pertenece al territorio del humano, porque no hay perfección en el error, pero la maravilla sí puede comenzar con un error.

La maravilla aparece en todas las posibilidades, en el acierto y en el desacierto. Incluso la desgracia puede ser la puerta de la maravilla, pero no de la perfección. Por eso la perfección habla el lenguaje máquina y la maravilla habla el lenguaje de las emociones y de la visión profunda del águila.
La maravilla no necesita la perfección, sino que, al contrario, la perfección es un territorio donde se excluye la maravilla, porque la máquina no necesita ser maravillosa, ya que solamente tiene como máxima aspiración ser perfecta, y entonces solo puede ser eso, una máquina perfecta.

El territorio del ser humano es el territorio de la maravilla, que es el territorio de las emociones, donde todo es posible, aunque en este momento o en algún momento determinado no haya plenitud.
Se puede ganar perdiendo o perder ganando, pero cuando el ser humano despierta, su ser espiritual se da cuenta de que está siempre dando vueltas entorno a la maravilla y que cuando lo escucha su corazón entonces se encuentra dentro.

El mundo de las emociones y de los sentimientos es maravilloso y por eso no necesita ser perfecto.
Ese es el territorio a explorar en estos momentos.
La vida real es superior al Photoshop.