Todo ocupa un lugar, que no hace falta que sea espacial

Todo ocupa un lugar, que no hace falta que sea espacial, ya que también podríamos estar hablando de palabras, de emociones o de energías y que no ocupan un lugar en el espacio.
Cuando nos referimos a “todo” está incluyendo tanto palabras y cosas inmateriales, como cosas materiales que pueden ser materia inorgánica, como piedras, montañas o nubes, o materia orgánica, como insectos, plantas, animales o personas.
Podemos decir que la vida, o sea la realidad viva en la que estamos, está compuesta por cosas que ocupan un lugar en el espacio. Pero para ello, para definir una de estas presencias que sustentan la realidad viva, cada una de ellas tiene que tener una frontera que delimita un dentro y un fuera. Esa frontera la hace distinta de cualquier otra, la hace “otra”.

Eso lo podemos relacionar con la terminología de la sabiduría maya, que presenta la realidad como formada por cuatro aspectos. A uno le atribuye el color rojo, asociado precisamente a lo que decíamos al principio, “todo ocupa un lugar”, es decir, la realidad está compuesta por “presencias” que ocupan un lugar.
No tienes más que mirarte a ti mismo y ver que tienes un cuerpo que ocupa un lugar. Toda la realidad está compuesta por algo que es similar a ti, porque toda la realidad es como tu espejo. El ocupar un espacio te permite ser, estar y formar parte de la realidad viva, igual que todas las múltiples formas que componen la realidad. Pero el hecho de tener una frontera te permite reconocer un dentro y un fuera.

Entonces, lo que está dentro, tomándote a ti como ejemplo, siente, piensa y tiene emociones. La sabiduría maya propone que todo lo que compone la realidad, que ocupa un espacio (rojo), también está lleno de un sentir. Todo tiene una realidad inmaterial que podemos asociar con espíritu y a eso le llaman blanco.
La parte material con esa frontera marca separación, porque dice “dentro y fuera, hasta aquí llego yo, y fuera es fuera”. Y eso lo dice porque lo blanco también manifiesta una fuerza que une. Según lo rojo todo está fragmentado, pero según lo blanco todo se une, porque efectivamente todas las cosas que ocupan un espacio están a su vez formadas por otras múltiples millones de cosas unidas, y están unidas por su propia voluntad.

Cuando entras en la materia, ves que toda la materia está compuesta por átomos, y a su vez los átomos están compuestos por partículas subatómicas. Pero todos esos átomos se unen dentro de la frontera. Por eso la frontera separa y tiene una fuerza que une dentro y separa fuera esas partículas subatómicas y átomos, que objetivamente podrían ser iguales, aunque cada átomo sabe a qué proyecto pertenece. Lo que une a esos átomos es que quieren estar unidos en ese proyecto, en el proyecto de que tú seas tú y vivas unas experiencias.
Todos los átomos de tu cuerpo están unidos porque quieren que tú estés vivo, es decir que experimentes, disfrutes, goces y expandas tu conciencia.

Entonces, podemos decir que todo lo que existe ocupa un espacio, pero también tiene emociones, sentimientos y expresa algún nivel de amor como una fuerza que une. Pero también sucede que todo lo que ocupa un lugar en el espacio tiene movimiento permanentemente. Cuando deja de tener movimiento, esos átomos que estaban dentro de esa frontera abandonan ese proyecto, es decir deshacen la frontera.
Todo lo que ocupa un espacio y tiene emociones, también está permanentemente en movimiento, aunque a veces no se vea. El ser humano es un ejemplo, porque siempre está permanentemente en movimiento. Todos sus huesos y estructuras tienen un movimiento intrínseco. Además, todas las personas están respirando y con su metabolismo activo.
Entonces, podemos decir que todo en la realidad viva también tiene esa cualidad del movimiento, algo que en esta sabiduría maya se expresa con el color azul, que también expresa la conciencia, el despertar, cuando respondes a la pregunta de qué hago aquí.

Pero esta sabiduría maya también dice que hay un cuarto elemento, que expresa como amarillo. Este elemento contiene la idea de que todo lo que ocupa un espacio, tiene emoción, sentimiento y espíritu, y está permanentemente en movimiento, también está unido a una dimensión de la vida diferente de su propio proyecto personal.
Todo lo que ocupa un espacio, tiene espíritu y movimiento, está en un nivel de la realidad, que en el caso del ser humano corresponde a sus proyectos, sus esfuerzos, sus decisiones y su posicionamiento en el tiempo, en el aquí y el ahora. Pero de forma no siempre consciente también está unido inevitablemente a otro orden de cosas, a otro nivel más profundo de la realidad viva que le está llevando al florecimiento, a la expansión, a la maduración, y que llena y da sentido a todo lo que hace, porque todo está encaminado a ese florecimiento que te permite entrar en otra dimensión. Incluso los errores o las acciones contrarias a todos los valores, tienen sentido en otro nivel de la realidad, formando parte de algo que lleva al salto dimensional.
El color amarillo significa que todo madura, que todo da fruto, que todo florece. Y de esa manera entra en otra dimensión de la vida.
Cada vez que actúas desde la libertad, estás entrando en otra dimensión, diferente de cuando actúas de forma reactiva. Cada vez que expandes la conciencia estás entrando en otra dimensión. El color amarillo forma parte de la descripción de la realidad, de manera consustancial y obligatoria. Todo está encaminado al florecimiento. Aquello que tú eres está encaminado al florecimiento, está encaminado a ser luz.

En la realidad de la forma aparece la intencionalidad


Decimos que estamos en un mundo de formas, en el que la luz toma forma y crea la realidad, tal y como parece demostrar la existencia del Bosón de Higgs, donde el fotón, que es únicamente luz y no tiene materia, se convierte en materia según las demostraciones del experimento Atlas con el acelerador de partículas.
Entonces, si la luz toma materia, y la materia necesita forma en esta dimensión, podemos determinar que estamos en una realidad y en una dimensión de formas, donde la luz crea formas materiales.

En esa realidad material de la forma, aparece un elemento que es manifiesto en la intencionalidad.
Por ejemplo, la forma de una llave expresa en su coincidencia con la cerradura que hay una intencionalidad; expresa que la llave ha sido fabricada con esa forma, precisamente con la intencionalidad de abrir y cerrar determinada cerradura.
En el mundo de la forma encontramos presente la intencionalidad, por ejemplo, cada vez que aparece esa pareja, emparejamiento o enlazamiento entre algo que puede ser igual a una cerradura y una llave.

También hay otros ejemplos, porque esa misma intencionalidad de la forma se ve claramente en el cuerpo del ser humano, donde hay una parte en la anatomía del cuerpo femenino que corresponde y manifiesta intencionalidad con una parte del cuerpo masculino. Sucede justamente en el lugar en que hay una diferencia manifiesta, ya que el resto de los órganos prácticamente son similares. Pero justamente donde aparece esa intencionalidad manifiesta es donde va a suceder el milagro de la continuidad de la vida. Por eso se ve doblemente reforzada la intencionalidad con la transcendencia.

Si nos situamos en el territorio de la luz, en el cuestionamiento de la luz o en el cuestionamiento de los conceptos y formulaciones y creencias acerca de la luz, donde también incluimos las valoraciones de lo que se llama ciencia, que no deja de ser un concepto más creado por los seres humanos, entonces también encontramos asociado a la luz una intencionalidad.

Cuando preguntamos ¿existiría la luz si no hubiese seres humanos que hablan de la luz y que generan conceptos asociados a la luz?, parece que es una pregunta inútil y absurda, porque es evidente que la luz en nuestra galaxia proviene básicamente del sol y que el sol existía antes que los seres humanos, como no puede ser de otra manera. Pero la pregunta no es si la luz existía antes sino si existiría la luz si nadie la ve, entendiendo que “luz” y “ver la luz” son conceptos creados por el ser humano, es decir, formas de explicar la realidad creados por los seres humanos.

Entonces, si añadimos la intencionalidad a este concepto, puede ser que alguna persona considere que no es absurda esa pregunta, sino que es pertinente como revisión de esas creencias absolutas que explican la realidad y que desde su absolutismo dificultan e impiden al ser humano modificar sus creencias, algo que es básico para poder evolucionar, ya que tus creencias te anclan en la realidad que crean; mediante la creencia se crea una realidad y cuando la creencia es absoluta te ancla a esa realidad.

Nosotros decimos que el que haya cuerpos que generan luz y que haya conciencias que pueden ver la luz es un emparejamiento similar a la llave y la cerradura, o al cuerpo masculino y el cuerpo femenino, que está justamente en el nivel en que se va a producir una nueva expansión de la vida.

Hay un emparejamiento que es la luz y la visión de la luz. Por lo menos es posible pararse a considerar acerca de ello.

La luz toma forma para dialogar contigo

LA LUZ TOMA FORMA (Extracto del nuevo libro “Tiempo de Ser”)
Estamos en una dimensión donde la luz toma forma.
Quizá no sepamos muy bien qué cosa sea la luz, al ser algo subjetivo, ya que nosotros también formamos parte de la luz.
De cualquier manera, sea lo que sea esa expresión subjetiva, en el criterio en que se mueve el ser humano es algo inmaterial, y a través de lo que se conoce como Bosón de Higgs, encontramos que se convierte en algo material. La luz, que también podemos considerar como una vibración o frecuencia, en un campo unificado con unas determinadas leyes, se transforma en materia, en algo que tiene un cuerpo.

Estamos en una dimensión creada por la luz al transformarse en materia. Pero a su vez encontramos que la materia tiene como característica la forma. Quizá haya dimensiones donde la materia solo sea gaseosa, es decir, sin forma, pero en la dimensión en que nos encontramos, la vida se organiza a través de la forma. Primero la luz adquiere un contenido material medible, pero luego adquiere una forma.
Podría existir una realidad material o dimensión sin forma, con gases, colores o expresiones musicales, y podría haber seres que viviesen en esa realidad material o dimensión. Pero nosotros, no. Vivimos en un mundo donde la luz ha tomado materia, que luego se ha organizado a través de una forma.
La característica de la forma es que es reconocible. La forma es algo fijo, inmutable, que no cambia, y a través de mantenerse siempre en la misma forma, puede ser reconocida.
Que la luz quiera ser reconocida está expresando que su intención es dialogar, tomando forma para ser reconocida dentro de un diálogo. El receptor del diálogo es la conciencia del ser humano, es decir, yo, tu o cualquier persona.
La luz toma forma para entablar un diálogo contigo.

No estamos en la tierra, estamos en el tiempo

(12/7/2015)
No estamos en la tierra, estamos en el tiempo. Quizá podamos afirmar que estamos en el tiempo, que es algo que no sabemos qué pueda ser, pero es una oportunidad, y la tierra es lo que está dentro de nosotros.
No estamos en la tierra, sino que estamos en el tiempo y la tierra está dentro de nosotros, como ese fotón, esa expresión que es energía pura en el campo de la energía, que al atravesar un campo de materia despliega la materia de la energía como un espejo. Ese desplegar es similar a la imagen en un espejo.

De modo que la energía, que es esa luz, lleva dentro la materia, y solo aparece como materia en un campo unificado donde sucede esto, que es el campo de Higgs.
El fotón, al atravesar el campo de Higgs despliega la materia y hace aparecer al bosón de Higgs, para dar cumplimiento a la ley de la relatividad donde la energía es proporcional a la masa (E=m.c2). La fórmula es un espejo que hace ver la masa de la energía.

En determinados lugares la energía pueda aparecer solo como energía, pero en un campo material presenta como espejo, de forma especular, su forma.
Es importante considerar la referencia al espejo, que permite ver, porque ver es adentrarse en el territorio de la forma. Ese es nuestro territorio en estos momentos. Al despertar la conciencia accedes a ese territorio del espejo, pero es solo el inicio, y la forma es lo que despliega la energía.

Eso es lo que se describe, con el tecnicismo de iniciados, como Bosón Higgs. A nosotros nos ayuda a estar despiertos desde la conciencia, para no funcionar dentro de un sistema de creencias, que es como una red que te atrapa y aísla.
Buscando en el interior encuentras la conexión energética que no necesita forma. Es el punto donde Dios se asoma a través tuyo a esa dimensión. Consecuentemente no hay ninguna cosa que pueda afectarte, porque todos son formas y tú eres SER.

La energía en reposo de un cuerpo es el producto de su masa por un factor de conversión (velocidad de la luz al cuadrado).
Esta fórmula es un espejo. Si el espejo está de cara a la pared, no aparece nada. Pero si enfocas el espejo hacia un lugar o hacia otro, aparece una chaqueta colgada, una silla, una persona, etc.
Es decir, aparece su forma. La chaqueta, la silla o la persona están en otro lugar, pero sobre la superficie pulida del espejo aparece la forma, haciendo descender la forma dentro de la apariencia.
Esta fórmula E=m.c2 es un espejo, porque es una ley -quién haya otorgado la ley es otro tema- que dice que a tal cantidad de energía corresponde tal cantidad de masa, de modo que la relación entre la energía y la masa es una constante o algo parecido.

Pero esto sucede solamente en los lugares donde la materia se puede manifestar. Por eso el espejo, y esta fórmula es un espejo, lo muestra. Puede haber y hay realidades que son solo energía en el nivel energético en que se encuentran, pero las relaciones que establecen desde la masa son solo relativas porque afectan únicamente a ese nivel dimensional. Por eso no se pueden construir como absolutas, porque entonces atrapan la parte espiritual y le impiden ser.
Ese es el tema actualmente. Desbloquear la materia de alguna forma libera los hechizos y recupera el alma.

Si la materia es luz, entonces el cambio climático no se resolvería desde la materia sino desde la luz

Si la materia es luz, y no una luz cualquiera sino luz que toma forma para cumplir una misión, entonces el llamado cambio climático, las emisiones de gases tóxicos y todo ese montón de asuntos que se plantean como problemas, no se resolvería desde la materia sino desde la luz.

Si la materia es luz cumpliendo una misión, y para eso toma una forma como explica el Bosón de Higgs, todos los problemas que plantea el cambio climático como resultado de la actividad industrial del hombre tendrían solución con la consideración de la luz.
Serían un problema de luz y de iluminación, y entonces simplemente una llamada de atención o convocatoria.

Traduciéndolo a través de la analogía con la historia, sería similar al problema que presentaba el agua del río Nilo al transformarse en sangre. En aquel tiempo sería ciertamente un problema que al ir a coger agua lo que se encontrase fuera otra cosa. Pero no era un problema de depurar el Nilo sino una convocatoria o llamada.
Si sucediesen cosas extrañas, inapropiadas para tus proyectos, por ejemplo que se llenase todo de ranas, saltamontes o contaminación de manera que casi no se pudiera respirar, sería entonces una convocatoria o llamada, algo que también es un despertar y un descubrimiento.

Cuando de repente te das cuenta de algo, se enciende una luz. En el año 2012, que estaba anunciado como finalización e inicio, suceden dos cosas casi insignificantes según un determinado criterio, pero quizá muy relevantes según otro criterio.
Una es un descubrimiento, que también puede significar toma de tierra, porque el descubrimiento se hace real cuando alguien dice “tierra”. Podríamos estar diciendo esta palabra cada vez más fuerte, tierra-tierra-tierraaa, de modo que el contenido llegase a capas cada vez más profundas y al mismo tiempo convocase a una masa crítica, es decir, a una masa cada vez más amplia hasta convertirse en determinante.
Eso sería lo mismo que estaría diciendo la luz del Bosón Higgs, que al tomar masa, materia y forma está fabricando tierra y diciendo que la tierra es luz; la luz hace tierra cuando hace materia y toma forma.

Pero también estaría dando explicación y sentido al segundo de los acontecimientos, que bien podría ser considerado insignificante, y es la toma de tierra, la llegada a la tierra o la aparición en la tierra de Félix Baumgartner con su salto desde la estratosfera, mostrando así físicamente, en otra dimensión pero análoga al Bosón de Higgs, que la entrada en la tierra es posible desde el límite de la atmósfera.
Félix Baumgartner demuestra que los extraterrestres pueden venir a la tierra con un simple paracaídas, sin necesidad de usar naves que llamamos platillos volantes.
Félix Baumgartner demuestra que se puede entrar en la tierra con un simple paracaídas. “Félix” significa feliz y “Baumgartner” significa jardinero de los árboles, ya que “Baum” puede ser traducido como árbol y “gartner” como jardinero.

Encontramos que la traducción es desvelar el análogo y en el feliz-jardinero-de-los-árboles encontramos que tiene un sentido de diálogo donde quiere transmitir algo; es un descubrimiento.
Es un descubrimiento que por un lado expresa cómo los llamados extraterrestres pueden venir a la tierra tantas veces como quieran y tantos como quieran, y al mismo tiempo está asociado al descubrimiento del Bosón Higgs, de cómo la luz entra en la materia.

La luz al entrar en la materia es el Bosón Higgs, que es similar a que los extraterrestres o seres de dimensiones superiores desciendan a la tierra.
Encontramos que hay una sincronía entre estos descubrimientos y el que empieza cuando alguien dice “tierra”.
También los viajes en el tiempo, donde lo que hace falta es poder desmaterializarse y volver a materializarse, tienen que ver con este misterioso asunto del sonido, de la palabra “tierra”, de la palabra “feliz” y de la palabra “Colón”, que significa “miembro de un grupo” o “alguien que forma parte de un grupo”.
Desde la curiosidad, que es una virtud o don de los seres humanos surge la pregunta ¿de qué grupo?

Desbloquear la materia de alguna forma libera los hechizos y recupera el alma

nenúfares espejo small
La energía en reposo de un cuerpo es el producto de su masa por su factor de conversión (velocidad de la luz al cuadrado).
Esta fórmula es un espejo. Si el espejo está de cara a la pared, no aparece nada. Pero si enfocas el espejo hacia un lugar o hacia otro, aparece una chaqueta colgada, una silla, una persona, etc.
Es decir, aparece su forma. La chaqueta, la silla o la persona están en otro lugar, pero sobre la superficie pulida del espejo aparece la forma, haciendo descender la forma dentro de la apariencia.
Esta fórmula E=m.c2 es un espejo, porque es una ley -quién haya otorgado la ley es otro tema- que dice que a tal cantidad de energía corresponde tal cantidad de masa, de modo que la relación entre la energía y la masa es una constante o algo parecido.

Pero esto sucede solamente en los lugares donde la materia se puede manifestar. Por eso el espejo, y esta fórmula es un espejo, lo muestra. Puede haber y hay realidades que son solo energía en el nivel energético en que se encuentran, pero las relaciones que establecen desde la masa son solo relativas porque afectan únicamente a ese nivel dimensional. Por eso no se pueden construir como absolutas, porque entonces atrapan la parte espiritual y le impiden ser.
Ese es el tema actualmente: desbloquear la materia de alguna forma libera los hechizos y recupera el alma.

El surgimiento de la materia y de la forma se expresa con los símbolos del sol y el dragón unidos

juncos en río
El mecanismo de Higgs es el proceso que da masa a las partículas elementales. Esta es una frase aceptada por los que gustan de llamarse científicos y que está explicando el surgimiento de la masa a partir de algo que no tiene masa.
Si decimos que el mecanismo de Higgs es el proceso que aporta masa y que hace aparecer como masa a las partículas elementales, estamos diciendo que hay partículas elementales en un momento que aún no tienen masa.

El mecanismo de Higgs, que da masa a las partículas elementales, también puede ser denominado mecanismo de Brout–Englert–Higgs o mecanismo de Englert–Brout–Higgs–Guralnik–Hagen–Kibble.
Palabras, maravillosas palabras, bonitas, encantadoras y cautivadoras palabras. Pero, ¿qué estamos diciendo? Algo que denominamos mecanismo de Higgs, o mecanismo de Higgs…. y todas esas palabras, sirve para explicar que de repente aparezca masa donde antes no había.
Había algo, consideramos que hay partículas elementales, pero no había.

El surgimiento de la materia y de la forma, porque la masa está asociada a la forma, es lo que en el Tzolkin se expresa con los símbolos del sol y el dragón unidos: el sol, que es la luz-no forma y está en lo oculto, y el dragón, que es forma y materia, y adopta el color rojo.
El mecanismo de Higgs es cómo toma forma la no forma.

Pero todos estos procesos de símbolos que se expresan con palabras requieren conciencia. Podemos estar utilizando palabras como “Englert–Brout–Higgs–Guralnik–Hagen–Kibble”, sin estar diciendo nada, salvo que alguien diga “sí, a Guralnik le conozco yo, vive debajo de mi casa y le veo todas las mañanas jugar al tenis”. Pero si no, simplemente son palabras y quizá muchas veces algo parecido a lo que hacen los pavos reales.

El Tzolkin tipo comienza con el dragón rojo, es decir, la materia. Pero el Tzolkin no es un plano, sino algo circular, por lo que podemos ver lo que hay antes de empezar a ver, que es el sol.
El sol está donde todavía no estamos viendo, y lo primero que vemos es el dragón. Esto es similar al mecanismo de Higgs: la aparición de lo rojo y en lo oculto lo amarillo, la luz.

Podríamos decir que hablar del dragón es similar a hablar del Bosón de Higgs cuando ni siquiera Higgs podía sospechar que existiese Higgs, o hablar del bosón de Higgs antes de que se conocieran los bosones. Cuando no se tenían esos conceptos también se podía hablar de ellos, solo que de otra manera.

Tenemos el ejemplo de los sofismas, concretamente el expresado por Zenón, donde expresa que es imposible que una persona, aunque vaya más deprisa, atrape a algo que se mueva más despacio, simplemente porque es un sofisma o un espejismo.
Cuando el rápido llega donde se encuentra el lento, el lento se ha marchado y ya no se encuentra ahí. En una segunda operación, el rápido llega donde estaba el lento, pero el lento también ha andado un poquito y no se encuentra ahí. Entonces nunca coinciden.

Eso se puede construir con la utilización de las palabras, pero no está expresando algo real. Está adentrándose en otra realidad. De la misma manera, cuando estamos hablando de las partículas subatómicas, el exceso de profesionalidad te impide una forma de ver. Vas detrás de unos conceptos, que tienen que enlazar con otros, y entonces el rápido nunca alcanza al lento.

La realidad compactada no es ninguna tontería. Es sencillamente la realidad espiritual

La realidad compactada no es ninguna tontería. Es sencillamente la realidad espiritual. La alta ciencia especulativa inevitablemente es espiritual, porque la materia y todo es espiritual. Únicamente sucede que la parte espiritual está como plegada, replegada sobre la forma, pero cuando tu conciencia entra en una determinada frecuencia, una frecuencia espiritual, resuena con la realidad compactada y la realidad espiritual aparece.
Es muy sencillo y en sí es una experiencia que muchas personas tienen y han tenido.
Cuando miras hacia Dios siempre encuentras que es Dios quien te está mirando.
La realidad es in lak’ech.

El agua es transparente, es decir no necesita ser vista

Una de las particularidades del agua es que es transparente, es decir que no necesita ser vista, mientras que en lo sólido, excepto en casos muy contados, sucede justamente todo lo contrario.

La vocación de lo sólido es ser visto y ser reconocido por su forma, mientras que precisamente por su forma impide o tapa la visión de otras cosas, ya que una cosa delante de otra impide, si es suficientemente grande, que se vea la segunda.
Sin embargo, el agua no. Si pones agua delante, sigues viendo lo que hay detrás.

También la forma rígida hace que las cosas no entren unas dentro de otras, a no ser que tengan una concavidad para ello.
Sin embargo, el agua, como no tiene forma, rodea las cosas. Cuando llueve, caen gotas de agua, y a no ser que estén en forma de hielo, no te dañan. Pero si lo que cae sobre ti son sustancias sólidas no necesitan mucha altura para herirte.

De la misma manera, puesto que el agua no tiene forma y se adapta a ti, te permite moverte dentro de ese elemento, mientras que cualquier sustancia sólida en que te encuentres sumergido te inmoviliza.

Por otra parte, si dejas caer por ejemplo arena o cualquier elemento sólido troceado, la forma que adopta normalmente es la de un montículo o una montaña, es decir más ancho en la base, pero va subiendo según la cantidad de sustancia que dispongas. Es decir, los objetos sólidos se amontonan, creando una superficie sólida sobre la cual puedes ascender.
Pero el agua no forma montaña, sino horizonte. Si se llena una oquedad de agua, la superficie que resulta es horizontal y no puedes crear altura.

Eso está traduciendo dos posibilidades, la del horizonte asociado al agua, y la de la altura asociada a lo sólido. Para ser muy gráficos, si de repente el monte Everest se convirtiese en agua, se transformaría en una superficie lisa, que estaría traduciendo el horizonte esférico de la tierra, es decir lo que hacen los océanos.
Sin embargo, si el agua de los océanos se transformase en rocas y tuvieses la maquinaria suficiente para mover esas rocas y colocarlas una encima de otra, si pudieses subir por esa escalera, creo que verías muy de cerca a la luna.
Esto tiene algún interés, si es que por casualidad lo tuviera, simplemente para determinar la importancia del HORIZONTE.

El agua es EXTRATERRESTRE. Sabemos, sobre todo si creemos en que la NASA y sus científicos son fiables, que el agua es extraterrestre, o sea de fuera de la tierra y no de la tierra.
Es decir, si creemos que la NASA y otras entidades del mismo estilo buscan y contratan -aunque no sepamos por qué ni para qué o no coincidamos con la idea que representa en nuestra mente la NASA- a los mejores científicos, precisamente porque son los mejores, entonces podemos aun sin haber hecho la experiencia probatoria, confiar y creer que el agua tiene su origen más allá del sistema solar, y ha venido a buscar y a contactar con la materia, pero en la forma más elevada, que en realidad es luz cumpliendo una misión.

La luz se transforma en materia; el fotón adquiere masa y es reconocido como Bosón. En el año 2012 y 2013 se hicieron suficientes experimentos para comprobar este paso y cómo el interior de la materia es luz.
Los átomos ya no son como se pensaba en las teorías griegas requeteantiguas; no son las partículas más pequeñas sino que están compuestos por partículas subatómicas, entre las que se encuentran como más básicas los bosones y sus equivalentes.

Y entonces parece suceder que, además de que la luz adquiere masa, cuando ha sido troceada en bosones busca de nuevo la superación de las barreras que le diferencian de los otros componentes del mismo espacio, porque esa masa busca permanentemente la unión con sus semejantes.
Es decir, el fotón en el mundo de los fotones es luz sin barreras, sin limitaciones, pero en el mundo de los bosones, está dentro de su masa, porque la forma es una barrera.

Eso también es una expresión de lo que le sucede a Osiris.
Osiris también es luz, pero troceada. Y aquí volvemos a encontrarnos con aquella historia, donde algo que está vivo de forma permanente quiere dialogar contigo, porque también forma parte de ti.
La luz entra en la forma y se encuentra con que su deseo es la unión. La forma le separa y dentro hay algo que quiere unirse.

El átomo en su forma elemental contendría solamente un electrón, dando vueltas sobre su núcleo, que contendría un protón.
Pero eso es un inicio, porque en la supernova, que es como el doctorado de la materia, hay una progresión ascendente donde cada vez hay más electrones dando vueltas a un núcleo cada vez con más protones, y esa agregación de electrones está sucediendo simultáneamente en muchos lugares.

Las estrellas son lugares donde se está produciendo una elevación del número de electrones. Y esto se produce en muchos lugares a la vez, que es lo que configura ese escenario que es una estrella y finalmente una supernova.
Es decir, que la fuerza que hace que se unan esos electrones es lo que se va a transformar en luz, de modo que la materia es luz cumpliendo una misión.
Pero la luz es materia amándose, porque la luz de las supernovas también está compuesta de electrones, muy “estudiosos” eso sí, que han ido subiendo hasta formar platino y otros cuerpos que son los más materiales, pero que solo suceden en los lugares más luminosos.

Entonces resulta que el agua, y ya nos situamos en nuestro escenario, ha venido a buscar desde más allá del sol a toda esa elevación de la materia que se ha transformado en luz, que finalmente ha explosionado en una supernova y ha aparecido como polvo metálico, que se está aglutinando de nuevo.
Y el agua es lo que permite unirse a ese polvo metálico.