Puedes elegir no expresar peligros

29/3/2017
Las cosas tienen cuerpo. El ser humano tiene cuerpo y en ese sentido es igual que las cosas. Pero el ser humano puede elegir, y las cosas, en nuestra dimensión al menos, no. Las cosas no pueden tomar decisiones ni elegir.
A una piedra su inercia le hace obedecer las leyes físicas (gravedad, etc.), sin embargo, el ser humano puede elegir. Si está dormido sigue la inercia, pero cuando está despierto elige.

Se trata de ocupar ese espacio, donde estás despierto y eliges. Puedes tener una tendencia a sentirte rodeado de peligros, quizá porque en tu infancia te trataran descuidadamente o te hubieran sobreprotegido. Las dos cosas te llevan a lo mismo. Muchos castigos y amenazas, o mucha sobreprotección te pueden hacer sentir inseguro.

Puedes estar en esa inercia toda tu vida, defendiéndote de peligros inexistentes, solo porque no has crecido espiritualmente y sigues siendo un niñ@ asustad@.
Saber que puedes elegir es fundamental.
PUEDES ELEGIR. Comprueba la realidad.

Al comprobar la realidad muchos encantamientos desaparecen, porque no son reales.
A partir de ahora puedes elegir cómo hablar; elegir no expresar peligros. Ten en cuenta que muchas veces hay un engaño cuando hablas de peligros y luego te valoras si los resuelves. Eso es un engaño.
Cuando miras lo que ha pasado quizá te des cuenta de que todos los peligros han representado la posibilidad de una mejoría o un aprendizaje. En ocasiones era algo para atraerte a la realidad, para despertar y demostrarte que podías vivir cosas y pasar a través de grandes dificultades.
Puedes estar depresivo cuando no estás eligiendo, pero cuando eliges, nunca lo estás. Aunque te equivoques, no importa. Siempre te sentirás bien.

Nos pasamos toda la vida corriendo detrás de planes y proyectos

Nos pasamos toda la vida corriendo detrás de planes y proyectos, que están basados en asegurarte las cosas, la vida, en como conquistar, ganar y asegurar tu vida a través de la astucia y la necesidad de ser fuerte.
El asunto es que cuando haces esto, estás actuando desde el miedo y eso te debilita, porque el miedo es lo que debilita al riñón. Lo que tenemos que hacer es darle fuerza al riñón, y eso requiere salir del miedo, porque el miedo es lo que debilita al riñón y además te introduce en lo no real, en lo falso, en la mentira, porque tú no estás en medio de fuerzas hostiles, sino en medio de fuerzas amorosas. Lo que te ha llamado a vivir es lo que crea la vida. Por eso pensar que estás en medio de fuerzas hostiles en lugar de en medio de fuerzas amorosas, es situarte en lo no real, y esa irrealidad es la que te hace débil, la que te enferma.
El riñón expresa también la energía ancestral. La energía de los ancestros te está diciendo que no estás solo, que no estás tú peleándote con todo para conseguir lo que necesitas. Y sales de ahí, de la irrealidad y del miedo, reafirmándote y reconectándote a través de tus pensamientos, de tus acciones y de lo que dices.

Aquello que ves no necesariamente es lo que existe, lo que ES (Extracto del Libro de las Sincronías)

Aquello que ves no necesariamente es lo que existe, lo que ES.
Muchas veces ves lo que temes y ocupas tu tiempo, es decir tu vida, en huir de ello, en escapar. Te pasas la vida intentando evitar la amenaza que no existe, y quizás lo que demoras es que te encuentre la felicidad, que sí existe, y te busca.
Muchas veces ves lo que temes y otras veces ves lo que te han enseñado como realidad personas, sin duda bien intencionadas, pero que hablaban de sus miedos. Querían ponerte a salvo de sus miedos, y lo que ves son sus miedos, que ya son también tuyos.
Podemos considerar a los sabios mayas como sabios y MIRAR.
Mirar tratando de ver más allá de lo habitual, más allá de lo aparente.