Menos piedras y más paz

MENOS PIEDRAS Y MÁS PAZ (Extracto del libro en preparación “tiempo de ser”)

Menos piedras y más paz. Respetar a las piedras es también respetar a la madre tierra, de la cual todos somos hijos. Respetar a la tierra es también respetar a lo femenino y a la mujer, de la cual todos somos hijos.
Antes de ser una persona individual, un cuerpo individual y una mente individual, todos hemos formado parte, como una célula más, del cuerpo de una mujer, de nuestra madre.

Todos somos parte de la tierra y somos parte de la mujer.
En ese sentido suprimir la creatividad de la mujer -que es una expresión de amor- y convertirla en una cosa, es convertir a toda la humanidad en cosa.

Si ya no es posible el amor, lo que aparece es la guerra; la guerra para poseer las cosas.
Por eso honrar a la piedra es también honrar a la madre tierra y a la mujer.
Es imprescindible honrar a la mujer para honrar al ser humano, al arquetipo y a la energía Dios. Es imprescindible honrar a la mujer y a la madre tierra para honrar a Dios.

Por eso, dejemos a las piedras en su sitio y no las usemos como un arma, sino reconozcamos su capacidad de vehículo de transformación y su capacidad transcendente, sustentando el aquí y ahora para lo sagrado y la iluminación.

El agua es una bendición

EL AGUA ES UNA BENDICIÓN (El libro de las Sincronías)
Hay una similitud significativa entre un lago y un ser humano.
Aparentemente son dos cosas diferentes sin relación, pero un lago presenta como analogía un valor muy interesante con el ser humano, y muy instructivo. Nos muestra algo del ser humano que nos puede servir como espejo, ayudar a reconocernos y a actuar como realmente queremos, saliendo de errores por falta de auto referencias.
Los límites
La primera información que muestra la semejanza es la necesidad de límites. El lago como el hombre tiene unos límites, pero esos límites son necesarios.
Los límites del hombre son a nivel físico: la piel y todos los nervios asociados que marcan su límite y le informan, a través de mecanismos como el dolor, de que algo sucede que le pone en peligro. Si la piel se rompe, hay que poner remedio porque hay peligro.
El lago, que es un montón de agua, también necesita límites. Los límites de un lago son lo que le dan la posibilidad de ser lago y recibir un nombre que le reconoce como lago.
Si no tiene límites estables habituales, no es un lago sino una inundación. Y una inundación es como una locura, como un ataque psicótico donde pierdes los limites.
Parte de un todo
Otra similitud es la de poder contener sólo una parte limitada de algo ilimitado.
El lago contiene sólo una parte de todo el agua existente, de la misma manera que el ser humano contiene vida, energía, espíritu, pero es únicamente una parte de la vida, de la energía o del espíritu.
Esa parte de un todo que contiene, no es siempre la misma, sino que es fluctuante. El lago a veces tiene más agua y a veces menos. Igualmente el hombre a veces tiene más energía, más claridad y a veces menos.
El desbordamiento
Esta fluctuación en el lago no contiene peligro, excepto por imprudencia y a veces codicia del ser humano, que invade los límites reales del lago.
Si el lago recibe más agua de la habitual, primero la embalsa y si continua recibiendo más agua, finalmente llega un momento en que supera el límite natural del lago y el agua continúa su camino.
El agua encuentra su salida para continuar hasta su destino, normalmente sin catástrofe.

Es como si una persona tiene que hacer algo y para cumplir con ello recibe más energía.
Si la persona hace con prontitud lo que tiene que hacer, para lo cual recibe más energía, actúa felizmente, incluso si es sorprendente lo que hace.
Pero si no hace lo que tiene que hacer, que es para lo que tiene más energía disponible, entonces puede suceder algo catastrófico, subjetivamente hablando.

Sabemos que las crisis son oportunidades de cambio; son como un aumento del agua que finalmente encuentra su camino, pero si las vives subjetivamente con dolor, tal vez lo que estás haciendo es intentar que el agua no salga. Tal vez estás levantando diques para que el agua no salga. Pero no puedes ni podrás porque si tienes más energía es PARA QUE HAGAS ALGO, para que resuelvas.
Cuando el dique de los pantanos se rompe, es cuando se destruyen pueblos y casas. Pero los pantanos no son lagos.
Ahora hay cada vez más energía disponible, la cuestión es saber quién eres, porque si sabes quién eres, sabes qué tienes que hacer.

El agua es una bendición.

EL LIBRO DE LAS SINCRONÍAS

El agua en las tradiciones

EL AGUA EN LAS TRADICIONES (El libro de las Sincronías)
El agua es lo sagrado. Sí, lo sagrado más allá de la luz; el lugar de procedencia del humano.

El Tzolkin habla de 52 tipos de años que se vuelven a repetirse incesantemente, casualmente expresados por la familia portal, que es la familia del agua, formada por luna, mago, tormenta y semilla. Son 52 tipos de experiencias para toda la humanidad (4 sellos X 13 tonos), pero también cada persona vive 52 experiencias expresadas por los 52 sellos de su familia. Y también cada castillo está compuesto por 52 sellos.
El 52 es un número que expresa lo que tienes que aprender; algo que tienes que experimentar.
Pero 52 también habla de agua, hablando de lo sagrado. Habla de agua hablando de lo sagrado, del humano, de la Tierra, del espíritu, de la luz, de canalizar. Es el camino a lo sagrado, olvidado, del human@; el camino de reencontrar al humano sagrado.

En el Tarot, el 2 es lo sagrado femenino, la sacerdotisa, y el 5 es lo sagrado masculino, el sumo sacerdote. Quizás se trata de integrar lo sagrado escindido, separado, enajenado, donde si eres hombre no tienes nada que ver con lo femenino o si eres mujer no tienes nada que ver con lo masculino; solo que en el espejo, que va más allá de lo aparente. Y es el camino de ascenso en las dimensiones.

A nivel personal, es la fusión interior masculino-femenino, pero a nivel exterior, es el reconocimiento de la energía femenina y escucha de la mujer, porque hay algo de voluntario en la experiencia de la mujer, y no se puede ser cómplice de la brutalidad, de la esclavitud, del silencio forzado.
Hoy es importante un trabajo en la conciencia personal reconociendo la energía femenina, la energía de la entrega, de la solidaridad, pero devolviendo a su sitio real a todas las mujeres y colaborando activamente en ello, como construcción y reconstrucción de lo sagrado.

Juan, el águila, representa a Escorpio, y Escorpio es el agua en astrología.
Todo esto son idiomas, formas de hablar: la astrología, el Tarot, los sólidos platónicos…; es como una escuela de idiomas.
Hablar los lenguajes de las tradiciones es como la traducción que realiza un intérprete en los congresos.

En astrología hay 4 elementos, conteniendo cada uno 3 signos, y nos interesa saber qué dice este idioma sobre cada uno de los tres signos del elemento agua.
Cada uno de los tres signos que componen el agua es agua, pero además es otro elemento.
Así, CÁNCER es AGUA-TIERRA. El cangrejo camina por la Tierra en el borde del agua, es decir en ese lugar donde la Tierra y el agua se encuentran.
PISCIS es AGUA-AIRE, porque los peces en el agua se mueven como los pájaros en el aire. Y además Piscis está al lado de Acuario, siendo acuario el “aguador celeste”, alguien que está vertiendo agua desde el cielo, y corresponde al tiempo de hoy.
ESCORPIO es AGUA-FUEGO, porque es el agua que asciende, manifestado por el escorpión, cuya cola quemante se levanta hacia el cielo.

En Piscis el agua desciende buscando al ser humano, y en Escorpio el agua asciende y habla del nuevo nacimiento, de la necesidad de volver a nacer; es esa agua ascendente, por eso está hablando de la vida.

No con mi dinero ni con mi silencio. Sí con mi amor, con mi reconocimiento. Perdón, gracias, te amo. Aquí estoy.

EL LIBRO DE LAS SINCRONÍAS

La importancia del agua

LA IMPORTANCIA DEL AGUA (El Libro de las Sincronías)
Muchas veces, si no llegaras a tener suficiente sed, no apreciarías el agua, y sin embargo tú eres agua. Pero si no aprecias el agua y no reconoces el agua, es casi como no ser nada, o ser algo desconocido.
No hay mejor bebida que el agua. Gracias, agua, no nos faltes nunca.
Tal vez, el cielo para muchas personas pueda ser agua cuando quiera: agua disponible para mí, para beber, para lavarme, para remojarme, para mis flores.
Tal vez alguien se pueda preguntar, y de hecho se pregunta en este instante, si el agua es algo que siempre está mezclado con el barro, o tal vez alguna persona, de hecho muchísimas, consideran que el agua es algo que está muy lejos.

Tal vez se trata de que los masculinos humanos conozcan y reconozcan que lo importante no es solo la LUZ sino también el AGUA, es decir las emociones.
Incluso quizás el agua luminosa, pero ciertamente el agua.
Reconocer el agua es imprescindible para el human@.

Precisamente por eso, en este nivel la mujer es una maestra, porque siempre valora y vive en un mundo emocional sin esfuerzo.

EL LIBRO DE LAS SINCRONÍAS

Por favor, un poco de conciencia

POR FAVOR, UN POCO DE CONCIENCIA (Libro de las Sincronías)
Hay algo en la mujer, en cualquier mujer, que es parecido a encender la luz en una habitación a oscuras. De repente todo se coloca en su sitio. Todo recupera su aspecto, su identidad, su color, su ser. Es como si la luz trasmitiese una sabiduría a las cosas, como si les diese una razón de ser o les recordase qué son. Con la mujer pasa lo mismo; aparece la mujer y todo se coloca en su lugar, todo se dimensiona.
Por eso es tan imprescindible en estos tiempos de crisis, de cambios, que aparezca la mujer en toda su dimensión, es decir en su dimensión divina.

No podemos permitir a nuestros gobernantes que transijan con los asesinos, que cohabiten o les den subvenciones porque hay algo bonito en no sé qué cosa, algo exótico, o como muestra de tolerancia. Por favor un poco de claridad.
La mujer no necesita un día, sino justicia, que se le reconozca que todos los días son suyos, es decir reconocer su dimensión divina y su sabiduría.

Un poco de claridad por favor. La ablación genital femenina es similar a los sacrificios rituales. Por favor un poco de conciencia; basta de negocios.
Las enseñanzas sobre cómo golpear a la mujer sin dejar marcas; los secuestros como forma de casamiento,…

La realidad una de Dios aparece en esta dimensión en forma dual, de género, macho y hembra. La mujer no puede ser agredida más. Esto es como el holocausto, “yo no sabía nada”.
Este el lugar del nuevo nacimiento. Tú en ese lugar, pero lo que te rodea es Dios. Y Dios elige para representarse una imagen de mujer, la madre, porque tú has entrado en esta dimensión por tu madre.
Luego todo lo que rodea ese lugar privilegiado para ti, que expresa tu nuevo nacimiento, es el aspecto maternal de la divinidad.

Pero previamente al nacimiento hay un acto de amor, y esa decisión previa muestra a todas las mujeres como almas voluntarias para encarnar la paz y el amor. Y por eso, siendo sabias son pacíficas, reinas de paz y se someten sin rechistar. Pero ya está bien.

Por favor un poco de conciencia. La propuesta inicial para todos los seres humanos es la solidaridad.

http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/el-libro-de-las-sincronias/

La mujer y la vida

LA MUJER Y LA VIDA (Libro de las Sincronías)

El ser humano sólo puede amar cuando es libre. Y en estas lides, la mujer representa una maestría innata, porque siempre ha creído en el amor y ha sabido construir la vida.
Hoy es imperativo no pactar con los que merman a la mujer; es imprescindible para la vida.

http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/el-libro-de-las-sincronias/

Nobel de química 2016

Estamos en un momento singular, definido por los 4 símbolos que componen el cuarto nivel en el Tzolkin, que es justamente donde te lleva la onda encantada de 13 símbolos enlazados -gracias y bendición a todos los enlazadores-.
En la totalidad de los 20 sellos, estructurados en 5 niveles cada uno con la coherencia de los cuatro colores, rojo-blanco-azul-amarillo, el 13 es el inicio del cuarto peldaño.

De esta manera vemos que la onda encantada, que es ese enlazamiento de 13 sellos, está encargada de llevarte a la cuarta dimensión, cuarto escalón o cuarta manifestación. Ese es el trabajo de Valum Votan, que ha entregado a todos la onda encantada. Valum Votan, el enlazador.
Cierto que antes ha habido otros enlazadores y también el sacramento del enlazamiento a la llamada del colibrí, con ese enlazador de nombre desconocido, amado y odiado como todos los enlazadores – gracias y bendición-. Amado y odiado, o sea entre la vida y la muerte, pero cumpliendo la misión de la luz.

Ahora estamos en un momento singular, porque el águila ya está libre, mirando profundo y lejos.
El cuarto nivel lo compone los sellos del caminante del cielo, el mago, el águila y el guerrero.
El caminante del cielo, y todas las personas que entran en ese nivel, exploran con gozo lo desconocido; incluso abren la puerta de lo desconocido dentro de lo conocido.
El siguiente sello es el mago, porque quien entra en ese nivel, entra amorosamente y con respeto en la realidad más allá de la apariencia.
El tercer sello de ese nivel es el águila, que representa una manera de mirar donde encuentras la maravilla, que es la propia del caminante del cielo que explora lo desconocido, incluso dentro de lo conocido, y es la propia del mago, que se asoma con respeto y hace aparecer esa realidad más allá de la apariencia.
Y el cuarto sello de ese nivel es el guerrero, de tal manera que el caminante del cielo es un guerrero porque es un mago, y es un mago porque ve la maravilla, la encuentra y la hace aparecer (águila).

Ese es el tiempo en que estamos, el tiempo del despertar de los caminantes del cielo, o sea el tiempo del despertar de los magos, o sea el tiempo del despertar de los águilas y el tiempo de despertar de los guerreros de la paz que expanden su conciencia.

Ahí tenemos las máquinas moleculares.
Ahí tenemos las máquinas moleculares que pertenecen a la visión del águila que ve lo profundo y microscópico, que pertenecen al mago que hace aparecer la realidad más allá de la apariencia. Y ahí tenemos el caminante del cielo que explora y como consecuencia se produce la expansión de la conciencia.
Ahí tenemos las máquinas moleculares y lo primero que han encontrado esos investigadores ha sido el círculo o anillo, y luego han encontrado el eje, la línea recta, y la sincronía.
Eso es lo que entregamos hoy. La configuración del anillo es la configuración de la mujer. Eso es lo primero que han creado estos premios nobel, un anillo, o sea unas moléculas que se mueven únicamente dibujando un anillo o círculo.

En alguno de los post o artículos anteriores señalábamos cómo la mujer es redonda porque abraza en el momento sagrado. Estamos hablando de dos energías que no necesitamos relacionar con la guerra entre los géneros, pero que está encarnada en personas concretas y en actitudes concretas, y lo primero que han encontrado estos investigadores de lo microscópico es el círculo, y después, en segundo lugar, han aprendido y conseguido hacer un eje; han conseguido hacer que las moléculas se muevan en una línea recta y formen un eje. Ese es el hombre. Primero la mujer y luego el varón.
El movimiento en esa línea recta puede ser en ascensor, es decir, haciendo algo que sube y baja, o también en una línea horizontal donde algo se estira y encoge.

Y lo tercero que han hecho ha sido que unas moléculas se estén movimiento en círculo mientras se desplazan rodeando el eje. Rodeando el eje se desplazan, se alejan y se acercan.
Las moléculas se mueven en círculo y en un segundo movimiento se desplazan sobre un eje, mientras que otras moléculas se mueven en una línea creando el eje y al mismo tiempo ese movimiento atraviesa el círculo.

Esa es la sincronía. Esto es algo antiguo y habitual que aparece como nuevo. Eso está sustentando la vida y la invitación es a situarte como quien sustenta la vida. Cuando estás en esa situación estás como individualidad, pero también como arquetipo.
Cuando expandes tu conciencia y encuentras dentro de ti el arquetipo, te sitúas en otra dimensión. En algún momento accedes a la quinta dimensión. Es un camino seguro, pero necesita mucho respeto, conciencia, humildad y amor.

Estamos hablando de cosas muy profundas. Estamos hablando de un entrar y salir, un desplazarse en un eje, que contiene el momento de nacer, pero también el momento de morir y el momento de la intimidad amorosa. Estamos hablando de lo sagrado, que necesita del despertar del arquetipo.
Gracias premios nobel de química 2016.

El hombre, que es la tierra, no puede poseer ni ser dueño del cielo

¿Cómo puede el hombre, que es la tierra, al menos en esa imagen de la civilización 13:20 o 360 de Egipto, acercarse al cielo?
El hombre, que es la tierra, no puede poseer ni ser el dueño del cielo.

Cuando el hombre, según la idea de los conquistadores griegos, cree que es el dueño y el cielo, entonces trata de poseer. Pero el hombre no puede ser el dueño del cielo. El hombre no es el dueño de la energía de resurrección.
El hombre no es el dueño de la energía creadora, pero sí puede recibir esa energía.

El hombre tiene que entregarse sin reserva a esa energía, sin dominarla ni poseerla.
El cielo no se conquista, sino que te abre la puerta. Si quieres entrar en el cielo no es dando patadas a la puerta o tirándole bombas. Esa no es la actitud.

Claro, el hombre es la tierra porque la mujer es la luna, o sea arriba.
Cuando el arquetipo de Osiris es la tierra y el arquetipo de Isis es la luna, entonces es cuando puede suceder la resurrección de Osiris, apareciendo su hijo Horus, que es el humano, hombre o mujer, iluminado.

El mecanismo que pone en marcha el abrazo no es la ley ni la fuerza, sino el amor

El mecanismo que pone en marcha el abrazo no es la ley, o sea, la obligación, ni la fuerza, o sea el dominio, sino el amor. Quien se sitúa en esa circunstancia bajo su poder o bajo una exigencia legal, está fuera de juego y no está en el tema.
Parecerá algo, pero no es nada. No pertenece a lo óptimo. No existe. Sólo sub-existe.
Y si hay pasividad en lugar de abrazo, tampoco hay nada.
Y si el hechizo en la mujer le lleva a no abrazar, tampoco hay nada.

La mujer es redonda como el sol en su intimidad

La mujer es redonda como el sol en su intimidad, porque la mujer es abrazadora.
La mujer es abrazadora porque está encargada de expandir la luz, de crear esa fotosfera que permite que todas las cosas aparezcan. La mujer hace aparecer todas las cosas y las coloca armoniosamente.
En el momento evolutivo en el que estamos es fundamental resituar y reordenar todos los contenidos, y reconocer el valor de la luz, la armonía, la estética y la ética, así como todos los valores que en el código maya se atribuyen a la estrella, como la integridad y el ocuparse de todos, porque claro, la estrella como onda está asociada al dragón.
La energía femenina que reconocemos en el dragón, que es la luz que toma forma, también podemos reconocerla en la estrella y en la energía del día verde.

Por eso es importante que cada persona resitúe esto interiormente, favoreciendo el que haya nuevas leyes, acuerdos y normas en los estados, para que la energía femenina y la energía de la mujer se vean reconocidas, y, como en una carrera de relevos, pasarle el relevo.

Hay un tiempo y hay otro tiempo. Si decimos que hay otro tiempo, pero hacemos lo mismo, estamos en el mismo tiempo.
Ahora es el tiempo de la armonía, la paz y el amor.