La onda de la tierra comienza aquí abajo y termina en el cielo

Si nos paramos a considerar la onda de la tierra vemos que se inicia en el sello de la tierra. El propósito de la onda es la tierra y su desarrollo termina en la luna, que es el tono 13.
Entonces, podemos considerar que estamos ante una escalera que se inicia en la tierra, que también significa aquí abajo. Significa aquí, que es donde estamos, como humanidad y como persona concreta, y al relacionarlo con la luna adquiere el valor de abajo.
Así, la onda de la tierra comienza aquí abajo y termina allá, en el cielo, porque la luna se sitúa en el cielo, como un escenario diferente y opuesto al de la tierra. Podemos encontrar que la onda de la tierra comienza aquí, abajo, y nos invita y nos permite subir allá arriba; es el camino para subir arriba.

Si a esto le sumamos otros valores añadidos vemos que esta posibilidad se refuerza al ser la tierra el inicio del cuarto castillo, que también es un equivalente de la cuarta dimensión. El ascenso, la elevación desde aquí abajo en la tierra a arriba en el cielo, es lo que sucede cuando vives la cuarta dimensión.
La tierra inicia el cuarto castillo, con su equivalencia de cuarta dimensión, y termina como onda en la luna 13, y a su vez la luna como onda es el inicio de la quinta dimensión.
Vemos que hay un camino de elevación que une la tierra con el cielo, que es similar a adentrarse consciente y voluntariamente en la cuarta dimensión.

También podemos añadir para completar la expresión del diálogo, que la tierra es la onda 13, siendo el 13 el valor de la trascendencia, que se superpone sobre los sellos del caminante del cielo.
De esta forma, transitar la onda de la tierra, como onda 13, es lo mismo que desplegar los sellos del caminante del cielo como sello 13. De alguna manera, aquel que voluntaria y conscientemente se adentra en la cuarta dimensión en su camino hacia el cielo, es un caminante del cielo.

Onda evolutiva de la tierra: La tierra es un caminante del cielo

Onda evolutiva de la tierra:

La onda de la tierra es la número 13 y por tanto, al colocar el Tzolkin por ondas se instala sobre los kin del caminante del cielo en el Tzolkin tipo.
La onda 13 es la tierra y el sello 13 es el caminante del cielo. Por ese motivo, sobre cada lugar que ocupa un kin del caminante del cielo se va a instalar un kin que pertenece a la onda de la tierra.

De alguna manera, los contenidos asociados al caminante del cielo se suman a los de la tierra. Podemos decir claramente que la tierra es un caminante del cielo.
Pero también se suman los contenidos asociados al 13 como transcendencia, como final de un proceso, donde la conciencia se ha visto implicada porque ha querido hacer ese proceso y es el momento en que ese proceso llega a su culminación.
El caminante del cielo es una expresión de la transcendencia, como lo es también la onda de la tierra.

Por lo tanto, en la onda de la tierra están presentes los contenidos del caminante del cielo y del tono 13 de la transcendencia.

COLUMNAS 8 Y 9:
Además, en el posicionamiento por ondas, también están presentes los contenidos asociados a las columnas 8 y 9. La onda de la tierra está presente en el final de la octava columna, en los cuatro últimos lugares, y en la novena columna, en los nueve primeros lugares.

Esto le confiere a la tierra por una parte los significados asociados al 8. El 8 como tono es una manifestación de la integridad. El 8 como sello (la estrella) es la ética, la estética y la sociedad de la estrella, y el 8 como onda es el humano.
La integridad es una forma de belleza y de comportamiento con las demás personas. Es algo humano, propio de la sociedad de la estrella. Todo eso está asociado al 8, y la onda de la tierra ocupa los lugares finales de la columna 8.
La columna 8 está ocupada por la onda completa de la semilla, que significa el programa. La integridad forma parte del programa. El ser humano intrínsecamente es íntegro, bello y ético, con un comportamiento que agrada y gusta. Te gustan las personas que se comportan de una determinada manera y te sientes bien interactuando con las demás personas, y eso es propio de la sociedad de la estrella, que es el tono 8, y forma parte del programa.
Cuando el programa llega a su máxima maduración, a su final, es cuando a esos contenidos del programa se añade el que la persona lo vive como un voluntario, que es lo propio de la tierra. La tierra le aporta a esa columna 8 la voluntariedad.

El ser humano puede tener un comportamiento íntegro, pero la integridad también supone que tú lo estás eligiendo. Una bola redonda cae por su propio peso por una pendiente, pero eso no es integridad. Eso forma parte del programa, pero no es la integridad humana.
En la integridad humana hay una consciencia que quiere hacerlo así, y cuando aparece esa consciencia para actuar en unión con el impulso interior del programa, aparece para la persona una plenitud.
Eso forma parte del caminante del cielo, que actúa voluntariamente. Por eso se asocia con la tierra, que es esa plenitud que proviene de la integridad, y que te va a conceder lo que significa el tono 9, que es un poder que te impulsa a la transcendencia. La realidad te empodera.

Ese contenido está expresado en la onda de la tierra, porque el voluntario de repente se empodera. Por eso es Quetzalcóatl, con su contenido de rey y voluntario, y eso es lo que está expresado en la tierra, el empoderamiento.
La semilla, en la columna 8, significa el programa, pero cuando el asunto es voluntario hay un empoderamiento. Cuando te sitúas en tu centro alineado, sientes el poder, porque eres íntegro.
El íntegro no es víctima sino un humano con poder. Ese poder quizá le hace estar presente en una situación adversa, pero donde él no es víctima sino voluntario; es necesario pasar por ahí para otras personas, para el arquetipo.
Esos son partes de los contenidos de la tierra, ese empoderamiento.

La onda 13 de la tierra está uniendo la onda 12 del programa (semilla) con la onda 14 del amor incondicional (perro). El empoderamiento permite vivir la incondicionalidad; es el eslabón que te permite entrar en la vivencia del amor incondicional; es el empoderamiento del amor. Eso forma parte de la tierra, como onda desde el Tzolkin.

SELLO 17 Y ONDA 17:
La tierra (sello 17) tiene como transcendencia a la luna, por lo que también podemos asociar la tierra con el inicio del castillo verde, cuando está en forma transcendente como luna (onda 17, comienzo del castillo verde). Cuando la persona que está situada en la tierra, sea o no su sello, porque el Tzolkin está abierto a todas las personas, está viviendo como voluntario, alineado y en forma transcendente, es cuando vivencia el castillo verde.

Los cuatro primeros pasos de la tierra como onda suceden con una vibración similar a la que contiene el castillo verde, porque la integridad y ese empoderamiento son una pertenencia al castillo verde; son un empoderamiento que te faculta para posteriormente vivir la incondicionalidad; es un paso.

Onda evolutiva de la tierra: expresión de transcendencia

Onda evolutiva tierra
ONDA EVOLUTIVA DE LA TIERRA:

La onda de la tierra es la número 13 y por tanto, al colocar el Tzolkin por ondas se instala sobre los kin del caminante del cielo en el Tzolkin tipo.
La onda 13 es la tierra y el sello 13 es el caminante del cielo. Por ese motivo, sobre cada lugar que ocupa un kin del caminante del cielo se va a instalar un kin que pertenece a la onda de la tierra.

De alguna manera, los contenidos asociados al caminante del cielo se suman a los de la tierra. Podemos decir claramente que la tierra es un caminante del cielo.
Pero también se suman los contenidos asociados al 13 como transcendencia, como final de un proceso, donde la conciencia se ha visto implicada porque ha querido hacer ese proceso y es el momento en que ese proceso llega a su culminación.
El caminante del cielo es una expresión de la transcendencia, como lo es también la onda de la tierra.

Por lo tanto, en la onda de la tierra están presentes los contenidos del caminante del cielo y del tono 13 de la transcendencia.

COLUMNAS 8 Y 9:
Además, en el posicionamiento por ondas, también están presentes los contenidos asociados a las columnas 8 y 9. La onda de la tierra está presente en el final de la octava columna, en los cuatro últimos lugares, y en la novena columna, en los nueve primeros lugares.

Esto le confiere a la tierra por una parte los significados asociados al 8. El 8 como tono es una manifestación de la integridad. El 8 como sello (la estrella) es la ética, la estética y la sociedad de la estrella, y el 8 como onda es el humano.
La integridad es una forma de belleza y de comportamiento con las demás personas. Es algo humano, propio de la sociedad de la estrella. Todo eso está asociado al 8, y la onda de la tierra ocupa los lugares finales de la columna 8.
La columna 8 está ocupada por la onda completa de la semilla, que significa el programa. La integridad forma parte del programa. El ser humano intrínsecamente es íntegro, bello y ético, con un comportamiento que agrada y gusta. Te gustan las personas que se comportan de una determinada manera y te sientes bien interactuando con las demás personas, y eso es propio de la sociedad de la estrella, que es el tono 8, y forma parte del programa.
Cuando el programa llega a su máxima maduración, a su final, es cuando a esos contenidos del programa se añade el que la persona lo vive como un voluntario, que es lo propio de la tierra. La tierra le aporta a esa columna 8 la voluntariedad.

El ser humano puede tener un comportamiento íntegro, pero la integridad también supone que tú lo estás eligiendo. Una bola redonda cae por su propio peso por una pendiente, pero eso no es integridad. Eso forma parte del programa, pero no es la integridad humana.
En la integridad humana hay una consciencia que quiere hacerlo así, y cuando aparece esa consciencia para actuar en unión con el impulso interior del programa, aparece para la persona una plenitud.
Eso forma parte del caminante del cielo, que actúa voluntariamente. Por eso se asocia con la tierra, que es esa plenitud que proviene de la integridad, y que te va a conceder lo que significa el tono 9, que es un poder que te impulsa a la transcendencia. La realidad te empodera.

Ese contenido está expresado en la onda de la tierra, porque el voluntario de repente se empodera. Por eso es Quetzalcóatl, con su contenido de rey y voluntario, y eso es lo que está expresado en la tierra, el empoderamiento.
La semilla, en la columna 8, significa el programa, pero cuando el asunto es voluntario hay un empoderamiento. Cuando te sitúas en tu centro alineado, sientes el poder, porque eres íntegro.
El íntegro no es víctima sino un humano con poder. Ese poder quizá le hace estar presente en una situación adversa, pero donde él no es víctima sino voluntario; es necesario pasar por ahí para otras personas, para el arquetipo.
Esos son partes de los contenidos de la tierra, ese empoderamiento.

La onda 13 de la tierra está uniendo la onda 12 del programa (semilla) con la onda 14 del amor incondicional (perro). El empoderamiento permite vivir la incondicionalidad; es el eslabón que te permite entrar en la vivencia del amor incondicional; es el empoderamiento del amor. Eso forma parte de la tierra, como onda desde el Tzolkin.

Onda de la Tierra: el voluntario no pone la conciencia en la rigidez sino en la evolución

onda tierra
ONDA DE LA TIERRA: Del 25 de mayo al 6 de junio

Una de las características de la tierra es la alineación, y el sol, en el tono 4, nos indica cómo conseguirlo, mediante la elevación de conciencia y la luz.

El final de la onda es la luna, asociada a la purificación de las emociones.
El vehículo terrestre está formado por la tierra y la luna como planeta doble. El Tzolkin muestra la onda 13 comenzando en la tierra y terminando en la luna. Es un 13, un caminante del cielo (sello 13) y un lugar de transcendencia.
La tierra y la luna están unidas como un principio y un final.
A partir de ese momento comienza la onda 14, pasando más allá del velo a través del amor incondicional.

En el centro de la onda aparece como exposición de lo que viene canalizado la capacidad de crear a través de la visualización y el ensueño.
Si logras situarte a través de tu intento en la tierra-luna como vehículo celeste, te abres totalmente al ensueño y a la canalización (noche, tono 7).

El tono 2 es el espejo, la realidad como regalo.
Como servicio, tono 3, están los grandes cambios de la tormenta, la resurrección, la transformación y el reinventarse. Si te adentras en esta meditación es para producir cambios en tu entorno, en las personas que quieres, y sobre todo en las que no quieres, porque estamos en territorio del hombre y del tejido de luz.

La forma en que estás trabajando en esta onda a favor de todo lo que existe, tono 12, es a través de la estrella, la belleza, la armonía y la sociedad celeste.
Para ti es totalmente sanador, porque el tono 11 o “cómo puedo liberarme” presenta a la mano y la sanación. Esta actividad en beneficio de cualquier persona, de potenciar la red humana de cariño y amor, te sana.

Esta onda es la del enlazador perfecto, es decir el enlazador en tono 10.
Interpretación
La tierra, según el sentido que le damos, es fundamentalmente el voluntario.

Inicialmente lo primero que sucede es que quieres interactuar con el Tzolkin. No es que hayas oído hablar del Tzolkin y hasta ahí llegue la cosa, sino que algo ha resonado en ti que ha despertado tu interés, y ese interés ha ido creciendo hasta que de alguna forma ha establecido un diálogo con esos contenidos, que son como el whatsapp, donde puedes volver a ellos y continúan, ya que no se van.
Es fácil que, haciendo tu vida normal en los momentos de tranquilidad, de sosiego y de calma, interactúes con esas informaciones y observes cómo, por su simple presencia, te modifican formas de ver la vida, de considerar las cosas y hasta de alguna forma de ser. Te hacen más real y te abren más posibilidades y enfoques para considerar las cosas, con lo cual también influye sobre las demás personas de tu entorno.
De manera que el interés puede haber ido creciendo y entonces te encuentras ante situaciones que se resuelven modificando tu actitud inicial, donde te niegas o te peleas, presentándote una solución o salida cuando actúas con una actitud de voluntario.

La tierra se asocia con la conexión y alineación con el centro. Podemos darle un nombre, ya que da la impresión de que para determinadas personas el nombre es lo más importante del asunto. Sin embargo lo mejor es experimentalmente poner la conciencia, aunque no lo puedas expresar con palabras y menos aún poseas el mantra o el nombre, que pueden ser muchos nombres, porque hay muchas lenguas e idiomas.
Aun sin el nombre puedes conectarte con ello, porque es vibracional. El nombre puede ser vibracional, pero desde luego lo que es vibracional es el alma.

Entonces, cuando el alma percibe y entra en ese terreno vibracional, con nombre o sin nombre el asunto sucede. Cuando te alineas con el corazón amoroso del cielo, por decirlo de alguna manera, y con el centro de la realidad, que siempre es amorosa, estás expresando la tierra.
Pero esa alineación supone una actitud de voluntario. Te colocas voluntariamente en ese lugar, enfocando tu voluntad de encajar en ese punto vibracional.
Eso es lo que determina la propuesta del sello de la tierra.

Por otra parte, la onda 13 de la tierra se puede traducir como caminante del cielo, sello 13.
Caminante del cielo también contiene como otro nombre posible a Quetzalcóatl, claro que nosotros podemos usar el nombre o podemos serlo, porque serlo, aún sin nombre, es más importante, pero el nombre ya tiene esa vibración.
Quetzalcóatl está hablando de despertar algo que existe en el humano como posible y que sucede cuando llega a la transcendencia y se coloca en esa alineación.
Eso en una terminología puede ser Quetzalcóatl, un nombre celeste, un vuelo más allá de las formas, es decir que no vives pegado a la materialidad, sino que puedes desplazarte más allá, donde las cosas no te afectan y no son lo más importante en tu vida.
Puedes volar cuando entras en una dimensión donde lo más importante no son las cosas sino los asuntos espirituales; donde hay realidad pero no rigidez.

Una de las características de las partículas subatómicas, de los átomos y de la materia en general es la rigidez. La forma necesita una cierta dureza e inmovilidad, porque si no, no serían formas sino algo cambiante.
En niveles transcendentes uno puede ser voluntario para ser muy rígido, pero en el nivel evolutivo que está la humanidad en estos momentos la alineación con el corazón del cielo no pone a la conciencia del ser humano en la rigidez, sino en la evolución.

Onda de la tierra evolutiva

Onda evolutiva tierra
La onda de la tierra es la número 13 y por tanto, al colocar el Tzolkin por ondas se instala sobre los kin del caminante del cielo en el Tzolkin tipo.
La onda 13 es la tierra y el sello 13 es el caminante del cielo. Por ese motivo, sobre cada lugar que ocupa un kin del caminante del cielo se va a instalar un kin que pertenece a la onda de la tierra.

De alguna manera, los contenidos asociados al caminante del cielo se suman a los de la tierra. Podemos decir claramente que la tierra es un caminante del cielo.
Pero también se suman los contenidos asociados al 13 como transcendencia, como final de un proceso, donde la conciencia se ha visto implicada porque ha querido hacer ese proceso y es el momento en que ese proceso llega a su culminación.
El caminante del cielo es una expresión de la transcendencia, como lo es también la onda de la tierra.

COLUMNAS 8 Y 9:
En la onda de la tierra están presentes los contenidos del caminante del cielo, del tono 13 de la transcendencia, y también, en el posicionamiento por ondas, los asociados a las columnas 8 y 9. La onda de la tierra está presente en el final de la octava columna, en los cuatro últimos lugares, y en la novena columna, en los nueve primeros lugares.

Esto le confiere a la tierra los significados asociados al 8. El 8 como tono es una manifestación de la integridad. El 8 como sello (la estrella) es la ética, la estética y la sociedad de la estrella, y el 8 como onda es el humano.
La integridad es una forma de belleza y de comportamiento con las demás personas. Es algo humano, propio de la sociedad de la estrella. Todo eso está asociado al 8, y la onda de la tierra ocupa los lugares finales de la columna 8.
La columna 8 está ocupada por la onda completa de la semilla, que significa el programa. La integridad forma parte del programa. El ser humano intrínsecamente es íntegro, bello y ético, con un comportamiento que agrada y gusta. Te gustan las personas que se comportan de una determinada manera y te sientes bien interactuando con las demás personas, y eso es propio de la sociedad de la estrella, que es el tono 8, y forma parte del programa.
Cuando el programa llega a su máxima maduración, a su final, es cuando a esos contenidos del programa se añade el que la persona lo vive como un voluntario, que es lo propio de la tierra. La tierra le aporta a esa columna 8 la voluntariedad.

El ser humano puede tener un comportamiento íntegro, pero la integridad también supone que tú lo estás eligiendo. Una bola redonda cae por su propio peso por una pendiente, pero eso no es integridad. Eso forma parte del programa, pero no es la integridad humana.
En la integridad humana hay una consciencia que quiere hacerlo así, y cuando aparece esa consciencia para actuar en unión con el impulso interior del programa, aparece para la persona una plenitud.
Eso forma parte del caminante del cielo, que actúa voluntariamente. Por eso se asocia con la tierra, que es esa plenitud que proviene de la integridad, y que te va a conceder lo que significa el tono 9, que es un poder que te impulsa a la transcendencia. La realidad te empodera.

Ese contenido está expresado en la onda de la tierra, porque el voluntario de repente se empodera. Por eso es Quetzalcóatl, con su contenido de rey y voluntario, y eso es lo que está expresado en la tierra, el empoderamiento.
La semilla, en la columna 8, significa el programa, pero cuando el asunto es voluntario hay un empoderamiento. Cuando te sitúas en tu centro alineado, sientes el poder, porque eres íntegro.
El íntegro no es víctima sino un humano con poder. Ese poder quizá le hace estar presente en una situación adversa, pero donde él no es víctima sino voluntario; es necesario pasar por ahí para otras personas, para el arquetipo.
Esos son partes de los contenidos de la tierra, ese empoderamiento.

La onda 13 de la tierra está uniendo la onda 12 del programa (semilla) con la onda 14 del amor incondicional (perro). El empoderamiento permite vivir la incondicionalidad; es el eslabón que te permite entrar en la vivencia del amor incondicional; es el empoderamiento del amor. Eso forma parte de la tierra, como onda desde el Tzolkin.

SELLO 17 Y ONDA 17:
La tierra (sello 17) tiene como transcendencia a la luna, por lo que también podemos asociar la tierra con el inicio del castillo verde, cuando está en forma transcendente como luna (onda 17, comienzo del castillo verde). Cuando la persona que está situada en la tierra, sea o no su sello, porque el Tzolkin está abierto a todas las personas, está viviendo como voluntario, alineado y en forma transcendente, es cuando vivencia el castillo verde.

Los cuatro primeros pasos de la tierra como onda suceden con una vibración similar a la que contiene el castillo verde, porque la integridad y ese empoderamiento son una pertenencia al castillo verde; son un empoderamiento que te faculta para posteriormente vivir la incondicionalidad; es un paso.

Onda de la tierra: del 7 al 19 de septiembre

onda tierra
El oculto de la tierra 1 es la semilla 13, que es el final de la onda del humano.

TONOS EN LA ONDA:
Una de las características de la tierra es la alineación y el sol, en el tono 4 nos indica cómo conseguirlo, mediante la elevación de conciencia y la luz.

El final de la onda es la luna, asociada a la purificación de las emociones.
El vehículo terrestre está formado por la tierra y la luna como planeta doble. El Tzolkin muestra la onda 13 como onda que comienza en la tierra y termina en la luna. Es un 13, un caminante del cielo y un lugar de transcendencia.
La tierra y la luna están unidas como un principio y un final.
A partir de ese momento comienza la onda 14, pasando más allá del velo a través del amor incondicional.

En el centro de la onda aparece como exposición de lo que viene canalizado la capacidad de crear a través de la visualización y el ensueño.
Si logras situarte a través de tu intento en la tierra-luna como vehículo celeste, te abres totalmente al ensueño y a la canalización (noche, tono 7).

El tono 2 es el espejo, la realidad como regalo.
Como servicio, tono 3, están los grandes cambios de la tormenta, la resurrección, la transformación y el reinventarse. Si te adentras en esta meditación es para producir cambios en tu entorno, en las personas que quieres, y sobre todo en las que no quieres, porque estamos en territorio del hombre y del tejido de luz.

La forma en que estás trabajando en esta onda a favor de todo lo que existe, tono 12, es a través de la estrella, la belleza, la armonía y la sociedad celeste.
Para ti es totalmente sanador, porque el tono 11 o “cómo puedo liberarme” presenta a la mano y la sanación. Esta actividad en beneficio de cualquier persona, de potenciar la red humana de cariño y amor, te sana.

Esta onda es la del enlazador perfecto, es decir el enlazador en tono 10.

INTERPRETACIÓN:
La tierra, según el sentido que le damos, es fundamentalmente el voluntario.

Inicialmente lo primero que sucede es que quieres interactuar con el Tzolkin. No es que hayas oído hablar del Tzolkin y hasta ahí llegue la cosa, sino que algo ha resonado en ti que ha despertado tu interés, y ese interés ha ido creciendo hasta que de alguna forma ha establecido un diálogo con esos contenidos, que son como el whatsapp, donde puedes volver a ellos y continúan, ya que no se van.
Es fácil que haciendo tu vida normal, en los momentos de tranquilidad, de sosiego y de calma interactúes con esas informaciones y observes cómo, por su simple presencia, te modifican formas de ver la vida, de considerar las cosas y hasta de alguna forma de ser. Te hacen más real y te abren más posibilidades y enfoques para considerar las cosas, con lo cual también influye sobre las demás personas de tu entorno.
De manera que el interés puede haber ido creciendo y entonces te encuentras ante situaciones que se resuelven modificando tu actitud inicial, donde te niegas o te peleas, presentándote una solución o salida cuando actúas con una actitud de voluntario.

La tierra se asocia con la conexión y alineación con el centro. Podemos darle un nombre, ya que da la impresión de que para determinadas personas el nombre es lo más importante del asunto. Sin embargo lo mejor es experimentalmente poner la conciencia, aunque no lo puedas expresar con palabras y menos aún poseas el mantra o el nombre, que pueden ser muchos nombres, porque hay muchas lenguas e idiomas.
Aun sin el nombre puedes conectarte con ello, porque es vibracional. El nombre puede ser vibracional, pero desde luego lo que es vibracional es el alma.

Entonces, cuando el alma percibe y entra en ese terreno vibracional, con nombre o sin nombre el asunto sucede. Cuando te alineas con el corazón amoroso del cielo, por decirlo de alguna manera, y con el centro de la realidad, que siempre es amorosa, estás expresando la tierra.
Pero esa alineación supone una actitud de voluntario. Te colocas voluntariamente en ese lugar, enfocando tu voluntad de encajar en ese punto vibracional.
Eso es lo que determina la propuesta del sello de la tierra.

La onda 13 de la tierra se va a traducir como caminante del cielo, sello 13.
Caminante del cielo también contiene como otro nombre posible a Quetzalcóatl, claro que nosotros podemos usar el nombre o podemos serlo, porque serlo, aún sin nombre, es más importante, pero el nombre ya tiene esa vibración.
Quetzalcóatl está hablando de despertar algo que existe en el humano como posible y que sucede cuando llega a la transcendencia y se coloca en esa alineación.
Eso en una terminología puede ser Quetzalcóatl, un nombre celeste, un vuelo más allá de las formas, es decir que no vives pegado a la materialidad, sino que puedes desplazarte más allá, donde las cosas no te afectan y no son lo más importante en tu vida.

Puedes volar cuando entras en una dimensión donde lo más importante no son las cosas sino los asuntos espirituales; donde hay realidad pero no rigidez.
Una de las características de las partículas subatómicas, de los átomos y de la materia en general es la rigidez. La forma necesita una cierta dureza e inmovilidad, porque si no, no serían formas sino algo cambiante.
En niveles transcendentes uno puede ser voluntario para ser muy rígido, pero en el nivel evolutivo que está la humanidad en estos momentos la alineación con el corazón del cielo no pone a la conciencia del ser humano en la rigidez, sino en la evolución.

Onda evolutiva de la tierra (II)

En la onda de la tierra están presentes los contenidos del caminante del cielo, del tono 13 de la transcendencia, y también, en el posicionamiento por ondas, los asociados a las columnas 8 y 9. La onda de la tierra está presente en el final de la octava columna, en los cuatro últimos lugares, y en la novena columna, en los nueve primeros lugares.

Esto le confiere a la tierra los significados asociados al 8. El 8 como tono es una manifestación de la integridad, el 8 como sello (la estrella) es la ética, la estética y la sociedad de la estrella, y el 8 como onda es el humano.
La integridad es una forma de belleza y de comportamiento con las demás personas. Es algo humano, propio de la sociedad de la estrella. Todo eso está asociado al 8, y la onda de la tierra ocupa los lugares finales de la columna 8.
La columna 8 está ocupada por la onda de la semilla, que significa el programa, en su totalidad. La integridad forma parte del programa. El ser humano intrínsecamente es íntegro, es bello, es ético, con un comportamiento que agrada y gusta. Te gustan las personas que se comportan de una determinada manera y te sientes bien interactuando con las demás personas, y eso es propio de la sociedad de la estrella, que es el tono 8, y forma parte del programa.
Cuando el programa llega a su máxima maduración, a su final, es cuando a esos contenidos del programa se añade el que la persona lo vive como un voluntario, que es lo propio de la tierra. La tierra le aporta a esa columna 8 la voluntariedad.

El ser humano puede tener un comportamiento íntegro, pero la integridad también supone que tú lo estás eligiendo. Una bola redonda cae por su propio peso por una pendiente, pero eso no es integridad; eso forma parte del programa, pero eso no es la integridad humana. En la integridad humana también hay una conciencia que quiere hacerlo así, y cuando aparece esa consciencia para actuar en unión con el impulso interior del programa, aparece para la persona una plenitud.
Eso forma parte del caminante del cielo, que actúa voluntariamente. Por eso se asocia con la tierra, que es esa plenitud que proviene de la integridad, y que te va a conceder lo que significa el tono 9, que es un poder que te impulsa a la transcendencia. La realidad te empodera.

Ese contenido está expresado en la onda a de la tierra, porque el voluntario de repente se empodera. Por eso es Quetzalcóatl, con su contenido de rey y voluntario, y eso es lo que está expresado en la tierra, el empoderamiento.
La semilla, en la columna 8, significa el programa, pero cuando el asunto es voluntario hay un empoderamiento. Cuando te sitúas en tu centro alineado, sientes el poder, porque eres íntegro.
El íntegro no es víctima sino un humano con poder. Ese poder quizá le hace estar presente en una situación adversa, pero donde él no es víctima sino voluntario; es necesario pasar por ahí para otras personas, para el arquetipo.
Esos son partes de los contenidos de la tierra, ese empoderamiento.

La onda 13 de la tierra está uniendo la onda 12 del programa (semilla) con la onda 14 del amor incondicional (perro). El empoderamiento permite vivir la incondicionalidad; es el eslabón que te permite entrar en la vivencia del amor incondicional; es el empoderamiento del amor. Eso forma parte de la tierra, como onda desde el Tzolkin.

La tierra (sello 17) tiene como transcendencia a la luna, por lo que también podemos asociar la tierra con el inicio del castillo verde, cuando está en forma transcendente como luna (onda 17). Cuando la persona que está situada en la tierra -sea su sello o no, porque el Tzolkin está abierto a todas las personas; todas las personas tienen que pasar por todas las experiencias que están reflejadas en el Tzolkin- y viviendo como voluntario, como alineado, en forma transcendente, es cuando vivencia el castillo verde.

Los cuatro primeros pasos de la tierra como onda suceden con una vibración similar a la que contiene el castillo verde, porque la integridad y ese empoderamiento son una pertenencia al castillo verde; son un empoderamiento que te faculta para posteriormente vivir la incondicionalidad; es un paso.

Onda evolutiva de la tierra (I): la tierra es un caminante del cielo

ONDA EVOLUTIVA DE LA TIERRA (Primera parte)
La onda de la tierra es la número 13 y por tanto, al colocar el Tzolkin por ondas, se instala sobre los kin del caminante del cielo en el Tzolkin tipo. La onda 13 es la tierra y el sello 13 es el caminante del cielo. Por ese motivo, sobre cada lugar que ocupa un kin del caminante del cielo se va a instalar un kin que pertenece a la onda de la tierra.

De alguna manera, los contenidos asociados al caminante del cielo se suman a los de la tierra. Podemos decir claramente que la tierra es un caminante del cielo.
Pero también se suman los contenidos asociados al 13 como transcendencia, como final de un proceso, donde la conciencia se ha visto implicada porque ha querido hacer ese proceso y es el momento en que ese proceso llega a su culminación.
El caminante del cielo es una expresión de la transcendencia, como lo es también la onda de la tierra.

La tierra, según el sentido que le damos desde esta página, es fundamentalmente el voluntario.
Inicialmente lo primero que sucede es que quieres interactuar con el Tzolkin. No es que hayas oído hablar del Tzolkin y hasta ahí llegue la cosa, sino que algo ha resonado en ti que ha despertado tu interés, y ese interés ha ido creciendo hasta que de alguna forma ha establecido un diálogo con esos contenidos, que son como el whatsapp, donde puedes volver a ellos y continúan, ya que no se van.
Es fácil que haciendo tu vida normal, en los momentos de tranquilidad, de sosiego y de calma interactúes con esas informaciones y observes cómo, por su simple presencia, te modifican formas de ver la vida, de considerar las cosas y hasta de alguna forma de ser. Te hacen más real y te abren más posibilidades y enfoques para considerar las cosas, con lo cual también influye sobre las demás personas de tu entorno.
De manera que el interés puede haber ido creciendo y entonces te encuentras ante situaciones que se resuelven modificando tu actitud inicial, donde te niegas o te peleas, presentándote una solución o salida cuando actúas con una actitud de voluntario.

La tierra se asocia con la conexión y alineación con el centro. Podemos darle un nombre –da la impresión de que para determinadas personas el nombre es lo más importante del asunto-, sin embargo lo mejor es experimentalmente poner la conciencia, aunque no lo puedas expresar con palabras y menos aun poseas el mantra o el nombre, que por otra parte pueden ser muchos nombres, porque hay muchas lenguas e idiomas.
Aun sin el nombre puedes conectarte con ello, porque es vibracional. El nombre puede ser vibracional, pero desde luego lo que es vibracional es el alma.

Entonces, cuando el alma percibe y entra en ese terreno vibracional, con nombre o sin nombre el asunto sucede. Cuando te alineas con el corazón amoroso del cielo, por decirlo de alguna manera, con el centro de la realidad, que siempre es amorosa, estás expresando la tierra.
Pero esa alineación supone una actitud de voluntario. Te colocas voluntariamente en ese lugar, enfocando tu voluntad de encajar en ese punto vibracional.

Eso es lo que determina la propuesta -cada sello es una propuesta- de la tierra. Y esa propuesta, ese voluntario se va a traducir como caminante del cielo.
Caminante del cielo también contiene como otro nombre posible a Quetzalcóatl, claro que nosotros podemos usar un nombre o podemos serlo; serlo, aun sin nombre, es más importante, pero el nombre ya tiene esa vibración, no decimos lo contario.
Quetzalcóatl está hablando de despertar algo que existe en el humano como posible y que sucede cuando llega a la transcendencia y se coloca en esa alineación.
Eso en una terminología puede ser Quetzalcóatl, un nombre celeste, un vuelo más allá de las formas, es decir que no vives pegado a la materialidad, sino que puedes desplazarte más allá, las cosas no te afectan y no son lo más importante en tu vida.

Tú puedes volar cuando entras en una dimensión donde lo más importante no son las cosas sino los asuntos espirituales, donde hay realidad pero no rigidez.
Una de las características de las partículas subatómicas, de los átomos y de la materia en general es la rigidez. La forma necesita una cierta dureza e inmovilidad, porque si no, no serían formas sino algo cambiante.
En niveles transcendentes uno puede ser voluntario para ser muy rígido, pero en el nivel evolutivo que está la humanidad en estos momentos la alineación con el corazón del cielo no pone a la conciencia del ser humano en la rigidez, sino en la evolución.

ONDA DE LA TIERRA: Del 21 de diciembre al 2 de enero. El voluntario

onda tierra
ONDA DE LA TIERRA: Del 21 de diciembre al 2 de enero
La energía del ser humano va asociada, de una forma clara en este caso a la energía de la tierra. Se acompañan mutuamente, y una onda es la oculta de la otra.

El oculto del humano 1 es la luna 13, que es el final de la onda de la tierra.
Una de las características de la tierra es la alineación, y el sol (tono 4) nos indica cómo conseguirlo, mediante la elevación de conciencia y la luz.
En esta onda, lo que se canaliza o realiza de forma fácil es la ensoñación, es decir, soñar la abundancia.
El final de la onda es la luna, asociada a la purificación de las emociones.
El vehículo terrestre está formado por la tierra y la luna como planeta doble, según dicen nuestros científicos serios. Pero el Tzolkin muestra la onda 13 como onda que comienza en la tierra y termina en la luna. Y es un 13, un caminante del cielo, y un lugar de transcendencia, porque el 13 también es transcendencia.
Están unidas la tierra y la luna como un principio y un final. En su interior, en su centro, está como exposición de lo que viene canalizado, la capacidad de crear a través de la visualización, como es el ensueño. Si logras situarte a través de tu intento en la tierra-luna como vehículo celeste, te abres totalmente al ensueño y a la canalización.
Porque la noche es el tono 7 de esta onda. Pero el tono 2 es el espejo, es la realidad como regalo, y como servicio están los grandes cambios de la tormenta, la resurrección, la transformación, el reinventarse.
Si te adentras en esta meditación es para producir cambios en tu entorno, en las personas que quieres, y sobre todo en las que no quieres, porque estamos en territorio del hombre, del tejido de luz.
La forma en que estás trabajando en esta onda a favor de todo lo que existe, es a través de la estrella, la belleza, la armonía, y también la sociedad celeste. Pero para ti es totalmente sanador, porque el tono 11 presenta la mano, la sanación, “cómo puedo liberarme”. Esta actividad en beneficio de cualquier persona, de potenciar la red humana de cariño y amorosa, te sana.
Esta onda es la del enlazador perfecto, es decir el enlazador en tono 10.
Todo eso podemos traducirlo al sello 13, y a partir de ese momento comienza la onda 14, pasas más allá del velo a través del amor incondicional.