ONDA DE LA TORMENTA: Del 27 de abril al 9 de mayo. Transformaciones repentinas y sanadoras

ONDA DE LA TORMENTA: Del 27 de abril al 9 de mayo

La energía de los cambios sanadores (onda tormenta) va siempre asociada, en una forma que no se ve (onda oculta) a la energía del amor incondicional (perro).
Según avanzamos desarrollando ese amor incondicional, se van produciendo sanaciones, a menudo repentinas, en nosotros y en otras personas, hasta llegar a alcanzar la sabiduría del espíritu, en su vertiente comunicadora (viento, tono 13), y la alegría (mono, tono 13 en la onda oculta).
Las transformaciones y los cambios, por lo tanto, no tienen que implicar un camino de sufrimiento y dolor, sino que van dirigidos a alcanzar la alegría, el juego y la inocencia.

La onda de la tormenta es la onda de las transformaciones repentinas y sanadoras.
Partiendo de una dinámica de cambios bruscos, regeneraciones y auto-sanación, estamos caminando hacia la alegría y el juego. La sanación nos ayudará a encontrar la alegría (tono 9 da fuerza al 13).
Aquí nos desafía precisamente lo que nos libera en la onda oculta: la elevación de conciencia, fusión e iluminación. Para crecer, tendremos que “rendirnos”, en su concepción más positiva, ante la luz.
El servicio a los demás es nutrir y proteger (dragón, tono 3).
Para realizar esos cambios sanadores, esta onda nos recomienda utilizar la comunicación y la palabra, siempre desde el espíritu (viento, tono 4).
La fuerza la podemos obtener visualizando la abundancia, en este caso concreto creando y creyendo en las sanaciones repentinas, en los milagros (noche, tono 5).
Para liberarnos y descargar tensiones, es importante la limpieza de las emociones (luna, tono 11).

La tormenta es la onda séptima, expresando los contenidos del tono 7 resonante.

La tormenta se asocia a grandes transformaciones, a reinventarse y a resucitar. Eso no quiere decir que todas las grandes transformaciones sean evolutivas. Las múltiples transformaciones pueden ser simplemente la forma en que actúa un estafador, que cambia de nombre y de aspecto para no ser reconocido y conseguir sus logros depredadores. Además, en ocasiones las grandes transformaciones son ocurrencias desastrosas.
Una gran transformación puede ser encontrar un entorno maravilloso y urbanizarlo para venderlo y así hacerte rico, despreciando la flora, la fauna y la belleza majestuosa de la madre tierra en aquel entorno.
Sin embargo, encontrar el valor evolutivo, es decir, aquello que te permite acceder al encuentro de tu alma, es importante.

ONDA DE LA TORMENTA: Del 8 al 20 de marzo. Cambios repentinos y sanadores

Onda Tormenta
ONDA DE LA TORMENTA: Del 8 al 20 de marzo

Ondas asociadas Tormenta y Perro:
La energía del amor incondicional va siempre asociada, en una forma que no se ve (onda oculta) a la energía de los cambios sanadores.
Según avanzamos desarrollando ese amor incondicional, se van produciendo sanaciones, a menudo repentinas, en nosotros y en otras personas, hasta llegar a alcanzar la sabiduría del espíritu, en su vertiente comunicadora (viento, tono 13), y la alegría (mono, tono 13 en la onda oculta).
Las transformaciones y los cambios, por lo tanto, no tienen que implicar un camino de sufrimiento y dolor, sino que van dirigidos a alcanzar la alegría, el juego y la inocencia

La onda de la tormenta está asociada a las transformaciones repentinas y sanadoras.
Partiendo de una dinámica de cambios bruscos, regeneraciones y auto-sanación, estamos caminando hacia la alegría y el juego. La sanación nos ayudará a encontrar la alegría (tono 9 da fuerza al 13).
Aquí nos desafía precisamente lo que nos libera en la onda oculta: la elevación de conciencia, fusión e iluminación. Para crecer, tendremos que “rendirnos”, en su concepción más positiva, ante la luz.
El servicio a los demás es nutrir y proteger (dragón, tono 3).
Para realizar esos cambios sanadores, esta onda nos recomienda utilizar la comunicación y la palabra, siempre desde el espíritu (viento, tono 4).
La fuerza la podemos obtener visualizando la abundancia, en este caso concreto creando y creyendo en las sanaciones repentinas, en los milagros (noche, tono 5).
Para liberarnos y descargar tensiones, es importante la limpieza de las emociones (luna, tono 11).

La tormenta es la onda séptima, expresando los contenidos del tono 7 resonante.
La tormenta se asocia a grandes transformaciones, a reinventarse y a resucitar. Eso no quiere decir que todas las grandes transformaciones sean evolutivas. Las múltiples transformaciones pueden ser simplemente la forma en que actúa un estafador, que cambia de nombre y de aspecto para no ser reconocido y conseguir sus logros depredadores. Además, en ocasiones las grandes transformaciones son ocurrencias desastrosas.
Una gran transformación puede ser encontrar un entorno maravilloso y urbanizarlo para venderlo y así hacerte rico, despreciando la flora, la fauna y la belleza majestuosa de la madre tierra en aquel entorno.
Sin embargo, encontrar el valor evolutivo, es decir, aquello que te permite acceder al encuentro de tu alma, es importante.

Onda evolutiva de la tormenta: encontrar el valor evolutivo te permite acceder al encuentro de tu alma

onda evolutiva de la tormenta
ONDA EVOLUTIVA DE LA TORMENTA:
Encontramos que la onda evolutiva de la tormenta, al ser la onda 7, expresa los contenidos del tono 7 como resonante.
Sin embargo, como vamos a ver a continuación, el valor resonante de la onda 7 también se debe a que expresa el lugar del nuevo nacimiento y centro del telar maya o Tzolkin.

En la frecuencia de los 20 sellos, el lugar resonante está entre las filas 10 y 11. La fila 10 está ocupada por el perro en la secuencia de los sellos y el espejo según las ondas, y la fila 11 por el mono, tanto en la secuencia de los sellos como en la de las ondas.
Entre las filas 10 y 11 se encuentra el lugar del nuevo nacimiento y centro del telar. También se sitúa ahí un espejo, ya que la imagen de arriba y abajo es especular. Así, la separación entre el 10 y el 11 también es resonante.

La tormenta se asocia a grandes transformaciones, a reinventarse, a resucitar, pero eso no quiere decir que todas las grandes transformaciones sean evolutivas. Las múltiples transformaciones pueden ser simplemente la forma en que actúa un estafador, que cambia de nombre y de aspecto para no ser reconocido y conseguir sus logros depredadores. Además, en ocasiones las grandes transformaciones son ocurrencias desastrosas.
De modo que encontrar el valor evolutivo, es decir, aquello que te permite acceder al encuentro de tu alma, es lo que realmente es importante.
Una gran transformación puede ser encontrar un entorno maravilloso y urbanizarlo para venderlo y así hacerte rico, despreciando la flora, la fauna y la belleza majestuosa de la madre tierra en aquel entorno.
Sí, realmente es importante encontrar la transformación evolutiva. A eso es a lo que ayudan las dos posiciones que complementan a cada kin desde el Tzolkin de las ondas.

EVOLUTIVOS DE TORMENTA 1
Por ejemplo, cuando comparamos el propósito de esta onda, tormenta 1, que está en la cuadrícula 79 en el Tzolkin tipo, con el kin que aparece en esa misma posición (cuadrícula 79) en el Tzolkin de las ondas, encontramos en ese lugar el ESPEJO 4 de la onda del águila.
Esto significa que la transformación es evolutiva cuando se hace desde la ley del amor o in lak’ech. Cuando miras la realidad, cualquier cosa que te suceda desde los ojos del amor, produce un momento evolutivo.
El propósito de la tormenta 1 es evolutivo asociado a la ley del amor del espejo actuando desde la visión del águila. Claro, la visión amorosa del águila es incompatible con una mirada desde el miedo, desde el juicio o desde el beneficio propio como forma de huir del miedo. De modo que hay una forma de mirar en el propósito de la tormenta que es evolutiva.

A su vez, el kin tormenta 1 se va a posicionar sobre el kin 7 para dar inicio en el Tzolkin de las ondas a la horizontal 7, que contiene a la tormenta como onda. Esto nos va a dar el otro valor evolutivo de las grandes transformaciones que expresa la tormenta, y es lo que representa la MANO 7, que es la forma en que es canalizado, tono 7, el propósito de la onda que es el dragón, o sea la solidaridad.
Lo que hace evolutiva la capacidad de producir grandes transformaciones es ser mirada con los ojos de la ley del amor, o sea del “tu eres otro yo”, y canalizar la solidaridad expresada por el dragón, que es ni más ni menos “luz cumpliendo una misión”.
Cuando actúas solidariamente para que la luz pueda cumplir su misión, produces instantáneamente transformaciones evolutivas, por lo que estás en la tormenta.

La mano 7 nos permite encontrar aún un acceso evolutivo. Sabemos que la mano es el venado azul, que también colabora activamente con la ley del amor a través del reconocimiento de las faltas contra el amor, ya que solo pueden caminar por la sierra madre –gracias caminantes de la sierra madre, gracias humildes maestros del venado azul. Gracias, perdón y bendiciones- aquellos que han reconocido su abuso sobre el otro, o sea su falta de amor en hechos concretos, no como un bla bla bla más. Ese reconocimiento es iluminativo. Gracias pacíficos maestros de lo sagrado.
En la onda de la tormenta encontramos esas dos grandes ayudas para reconocer qué es evolutivo.

EVOLUTIVOS DEL MONO 13:
En el nivel transcendente, la onda nos va a llevar hasta el mono, el nuevo nacimiento, ya que la tormenta termina en el mono 13, que es justo una de esas filas que hemos encontrado como resonantes, es decir, capaces de producir un nuevo nacimiento.
La resonancia es una repetición del sonido, que se hace como sinónimo de la vida; es una renovación de la vida y de eso es de lo que habla el nuevo nacimiento.

Los evolutivos del mono 13 son la MANO 13, donde vemos que la actitud presente en la mano y su traducción en los contenidos del venado azul van a ser transcendentes, y el ÁGUILA 5, justamente la visión que antes aparecía asociada al espejo.
El águila 5 da fuerza al mono 1 en la columna resonante.

De esta manera encontramos que tanto el propósito como la transcendencia de esta onda están asociadas al nuevo nacimiento, cuando se les deja participar a los contenidos del venado azul, o sea de la mano, y a la visión amorosa del águila y del espejo.

EL TONO 5:
La onda de la tormenta, al ser la séptima onda, evolutivamente se va a situar en la séptima fila, donde está la MANO.
Pero también van a aparecer contenidos evolutivos asociados al tono 5, ya que la onda de la tormenta ocupa los dos últimos lugares de la columna 4 y los 11 primeros de la columna 5. De modo que parte de los contenidos evolutivos de esta onda están asociados al tono 5.
El tono 5, junto con el 1, 9 y 13, presenta la característica de que es del mismo color en todas las ondas que el propósito. En todas las ondas los colores van a aparecer 3 veces, excepto en los tonos 1, 5, 9 y 13, donde aparecen 4 veces. Las ondas de los guías van a ser también de ese mismo color.
Por eso, sabemos que el tono 5 está asociado a la acción de los guías, y eso le da fuerza al propósito, ya que el propósito y la consecución de ese propósito hasta llegar a su transcendencia es el trabajo de los guías. De alguna manera los guías son fuerzas que impulsan la evolución desde dimensiones superiores; son fuerzas angélicas. Desde el tono 5 y su tono oculto asociado, que es el 9, los guías actúan de forma más práctica para impulsar la evolución. El tono 1 contiene un propósito, pero los tonos 5 y 9 son fuerzas.
De esa manera vemos que la tormenta se asocia con una fuerza evolutiva, siendo fácil colaborar con ella. A veces, lo mejor es no hacer nada y decir “amen”, “soy voluntario”, “sí, quiero”.

La onda contiene dos sellos situados en la cuarta columna y los otros 11 en la quinta columna. Esto permite la repetición intencionada y por tanto comunicadora de los dos sellos evolutivos que aparecen en la cuarta columna, que son el espejo 4 y el mono 4.
Así como aparecen de forma evolutiva el espejo 4 y el mono 4, van a aparecer el espejo 5 de la onda del mago y el mono 5 de la onda de la mano, mientras que todos los demás sellos solo aparecen una vez.
Esto nos sitúa sobre la línea del nuevo nacimiento, dándole especial importancia de nuevo al espejo y al mono, que ya han aparecido asociados en los anteriores comentarios.

También permite encontrar el lugar donde se cruzan los dos componentes evolutivos de la onda de la tormenta, que son la fila 7 y la columna 5, dando un lugar de especial relevancia en esta onda al kin 87, representado por la mano 9, es decir la mano impulsando hacia la transcendencia.
Cuando colocamos la onda de la tormenta en el Tzolkin de las ondas, en la cuadrícula 87 encontramos a la NOCHE 5. De esta manera vemos que el ensueño, es decir el soñar la abundancia para todos también colabora en la fuerza evolutiva de la tormenta.
La mano 9 está situada en el Tzolkin de ondas en la posición 167, que en el Tzolkin tipo está ocupada por la mano 11 de la onda de la tierra.
Así, cuando ensueñas la abundancia como actividad evolutiva, de forma voluntaria e intencionada, y le dedicas un tiempo a esa actividad, estás actuando como el tono 11 de la onda de la tierra, que expresa liberación por haber cumplido tu misión.

Hay una misión evolutiva por ensoñar la abundancia, como hay una actitud evolutiva al mirar desde el espejo, desde la ley del amor y al reconocer tu desamor.