Onda del dragón: del 26 de octubre al 7 de noviembre

ONDA DEL DRAGÓN: Del 26 de octubre al 7 de noviembre

Estrella es la última onda del Tzolkin y Dragón es la primera onda, pero van juntas actuando como ondas ocultas o asociadas, ya que cada una contiene los ocultos de la otra. Es decir son simultáneas, pero no de forma evidente sino en una manera no evidente o sea oculta, que no se ve.

Esta es la primera onda, y por lo tanto se convierte en la onda tipo.
En la onda del dragón, por ser la primera, los sellos van apareciendo por primera vez, lo cual otorga a cada sello una impronta, un carácter asociado a ese posicionamiento numérico.
La primera onda también es una propuesta. Te propone cómo llegar al cielo (caminante del cielo 13) desde la solidaridad (dragón 1), y para eso articula esos 13 posicionamientos numéricos que son los tonos, asociados a esos 13 valores presentados por los sellos, que supone un desarrollo gradual.

La primera onda presenta los 13 primeros sellos mientras propone llegar al cielo partiendo de la solidaridad. Lo primero que te cuestiona es acerca de la solidaridad, sobre si es algo referido a tu familia, a ti o qué cosa es.
La onda del dragón también hace aparecer los colores, en el orden apropiado, eligiendo para sí el color rojo. El dragón 1 es el primer kin y es de color rojo, y la onda del dragón es la primera onda, también de color rojo, expresando así que lo primero es rojo.

Cada cosa que vemos por primera vez, lo primero que percibimos es su forma. Cada cosa que tocamos por primera vez, la podemos tocar porque tiene forma. Si fuese un pensamiento, no podríamos tocarlo.
Cada vez que a través de los sentidos nos acercamos a algo por primera vez, percibimos su densidad material, que aparece bajo una forma. De esta manera podemos encontrar que aquello que representa lo rojo también representa la forma de las cosas o las cosas con forma.

Por tanto, al situar lo primero lo rojo también nos sitúa a nosotros en la dimensión de la forma. A partir de ahí, algo espiritual comienza un diálogo y va haciendo aparecer distintos valores conceptuales y estos a su vez los va a relacionar de distintas maneras, para transmitir una comunicación.
Este sería el Tzolkin del cual forma parte la primera onda como primera comunicación.

La propuesta es que desde la solidaridad hay un camino para entrar en otra realidad donde aparece el cielo. El caminante del cielo también es un sello rojo, que representa una conformación de la realidad.

Si decimos que el dragón es solidaridad es debido a que el dragón 1 está unido al sol 13, El dragón 1 está a este lado de la frontera donde lo que aparecen son las cosas con forma, y por eso es el sello 1. Lo que no vemos es que el primer kin, dragón 1, es también el sol 13, sol transcendente, que desde el dragón 1 se encuentra en otra dimensión; no lo vemos, porque no está presente en esta dimensión sino solo a través del dragón 1.

De esta manera el dragón 1 representa a la luz que toma forma, y le añadimos “para cumplir una misión”, porque excluimos que la luz haya tomado forma accidentalmente, sino que aparece para realizar algo, porque eso es lo que comprobamos precisamente a través del diálogo.

Los sellos en la onda del dragón

LOS SELLOS EN LA ONDA DEL DRAGÓN:

PRIMER ESCALÓN: Dragón, Viento, Noche y Sol
El DRAGÓN significa la solidaridad y es justamente partiendo de ahí donde puede suceder todo esto. La característica mítica del dragón significa simplemente que esto es así incluso antes de que tú lo sepas, lo reconozcas, te lo creas o lo vivas, o incluso estés en contra.
La solidaridad actúa dentro de ti aun estando en contra de ella, esperando que la autorices.

El segundo sello de la onda es el VIENTO blanco, que significa de una forma sencilla la comunicación y la palabra. El tono 2 es fundamentalmente un regalo. Cuando has asumido el propósito se produce el tono 2 como regalo. Por eso, podemos decir que la primera onda es una comunicación, porque su tono 2 es el VIENTO.
Hay palabras que tienen que ser dichas y ellas mismas se encargan de todo a través del diálogo interior. Eso es lo que significa el viento en tono 2.

El tercer sello de la onda primera, la NOCHE, nos habla del poder de la visualización, y de soñar la abundancia para todos. A esto le da la característica de ser tono 3, que significa servicio. Llega un momento en que lo importante es soñar la abundancia, pero hay que comprobarlo, qué sucede en tu interior y en tu exterior, como algo más importante que un concepto.
La experiencia vale más que un concepto.
El color azul significa vivencia experiencial, es decir, es algo que haces. Te invita a comprobar cómo te transformas cuando sueñas la abundancia, porque activas en ti una fuerza creadora, que es la fuerza que crea la vida.

El tono 4 significa cómo lograr el propósito, y la SEMILLA responde “siendo tú mismo, siendo como eres”. El color amarillo habla de limpiar los hechizos, porque las creencias equivocadas te impiden ser tú.

Estos 4 primeros tonos forman una unidad, que se puede considerar unidad tipo, donde hay algo que representa la realidad (color rojo); algo asociado al diálogo, que hace presente al otro, al grupo y a la emoción (color blanco); algo que expresa el momento presente, a través del servicio (color azul); y algo que te hace ser más tú (color amarillo).

SEGUNDO ESCALÓN: Serpiente, Enlazador, Mano, Estrella
La quinta propuesta es la SERPIENTE, que es tu interior, la kundalini y tu energía vital. Refuerza el propósito de la onda, al expresar por segunda vez el propósito. Es una fuerza, que refuerza el propósito. Por eso es del mismo color.
La serpiente, como expresión de tu propia luz, vuelve a hacer presente la luz que está cumpliendo una misión (dragón).

El sexto elemento es el ENLAZADOR DE MUNDOS, que es la capacidad de enlazar, siendo una expresión de la luz cumpliendo una misión, al formar parte de la familia del dragón. La palabra “familia” aquí es un tecnicismo, que de alguna manera indica que aparte de su propio valor como sello independiente, el enlazador también es cómo se presenta la luz cumpliendo una misión en el terreno emocional expresado por el blanco. Y la forma en que se presenta la luz es uniendo, o sea amando. No uniendo como ata un cazador a su presa, sino amando.
El tono 6 es para nosotros como una puerta, y cuando actúas desde el enlazamiento amoroso abres puertas a una realidad escondida pero amorosa más allá de la forma, que muchas veces es una forma desde el miedo o la imposición o desde el “yo primero”, el ego.

Y cuando abres esta puerta te encuentras en el tono 7, que es una canalización, que aquí aparece como manik, MANO, siendo la sanación algo relacionado con reconocer dónde no has actuado desde el amor.
Esa canalización que tú activas desde el color azul, liberándote al reconocer cómo has actuado en contra del amor, también tiene una resonancia que libera a las demás personas.

El tono 8 aparece como la ESTRELLA y le damos el valor de integridad, como una forma más afirmada de “ser tú” al reconocer el programa. La primera vez que aparece el amarillo es “sé tú y reconoce el programa” (semilla), y la segunda vez es en el tono 8, reafirmando esos contenidos y haciéndote más íntegro, porque te hace más “ser tú” y te propone conceptualmente los valores de armonía, belleza, ética, y también la sociedad armónica de la estrella.

TERCER ESCALÓN: luna, perro, mono, humano
El tono 9 es la LUNA, que asociamos con la emoción, y que también da fuerza al propósito, porque es la tercera vez que aparece su color rojo. En este caso la emoción ayuda al propósito para llegar a la transcendencia, que es el cielo, el caminante del cielo. La emoción da fuerza a la luz para llegar al cielo.
Al pertenecer al tercer peldaño de 4 sellos, decimos que la emoción forma parte del servicio, porque es la tercera vez que aparece el color rojo.
El amor es una expresión del servicio. El amor refuerza al servicio, y el servicio refuerza al amor, conectando con el agua de la luna, la cual es un espejo del sol. La luna en la noche es una luz en la oscuridad.

El décimo sello, que indica una perfección, es el PERRO como amor incondicional, que es parte del servicio, de la propuesta de cómo llegar al cielo.
Este servicio incluye considerar la emoción y el amor incondicional como parte de aquello que te relaciona con las demás personas. Lo activas como azul, siendo una de sus características la conciencia. Tú haces presente ese servicio como forma de estar consciente, es decir, de estar despierto en el intento.

Entonces, aparece el tono 11 como una liberación. El MONO significa alegría, osar e inocencia. También es una expresión de la luz cumpliendo una misión (familia dragón). Ante la conciencia es una de las formas del color azul, produciendo una liberación de luz.
El mono azul da sentido al tercer peldaño de 4, que comienza con la emoción (luna), sigue con el amor incondicional (perro) y dice que esa emoción y ese amor incondicional van asociados con la alegría en el presente, que es una alegría que te transforma, porque te hace libre y te lleva lejos del miedo, la envidia y todas esas cosas.

La consecuencia de esa liberación que contiene un nuevo nacimiento es el HUMANO, la libertad, los pensamientos elevados y colaborar con todo lo existente, como una forma de expansión.
De esta manera el humano es el final del tercer agrupamiento en los bloques de 4 colores, que contenía la emoción, el amor incondicional, la alegría y la libertad.

CUARTO ESCALÓN: Caminante del Cielo
El caminante del cielo pertenece a la familia del día verde por su plenitud, expresando a través de su color rojo que crea esa realidad y de alguna manera en ti activa un cuerpo de gozo.
La posición del sello 13, caminante del cielo, en la onda tipo nos muestra la cuarta manifestación del color rojo, es decir, cómo la realidad se va transformando, llegando a algo que contiene, como 4, el símil del cuarto sello, como expresión del programa, y también del cuarto color como expresión de la expansión y la madurez.

Inicia así el cuarto grupo de 4, del que solamente va a estar visible el primero, porque los otros ya se sitúan en una elevación y se salen del mundo de la forma y ocurren en el mundo de las emociones (color blanco), que no es algo visible, o en el mundo de la conciencia (color azul), y que también suponen una limpieza de hechizos (color amarillo), es decir de limitaciones al programa diseñado en dimensiones superiores. Y eso también es una disposición y no una forma.

De esta manera la primera onda va del rojo por primera vez al rojo por cuarta vez. Termina enlazando con la dimensión más allá de la forma, que es la onda del mago.

Los 20 sellos aparecen primero en un grupo de 13, dejando 7 fuera de ese grupo de 13. Eso también tiene un lenguaje, donde los 13 primeros aparecen como una propuesta para la transcendencia, donde es importante que tú quieras, y los 7 segundos aparecen con la característica 7 de canalización, resonancia y sanación, desde la transmutación.

ONDA DEL DRAGÓN: Del 8 al 20 de febrero

ONDA DEL DRAGÓN: Del 8 al 20 de febrero

Esta es la primera onda, y por lo tanto se convierte en la onda tipo.
En la onda del dragón, por ser la primera, los sellos van apareciendo por primera vez, lo cual otorga a cada sello una impronta, un carácter asociado a ese posicionamiento numérico.
La primera onda también es una propuesta. Te propone cómo llegar al cielo (caminante del cielo 13) desde la solidaridad (dragón 1), y para eso articula esos 13 posicionamientos numéricos que son los tonos, asociados a esos 13 valores presentados por los sellos, que supone un desarrollo gradual.

La primera onda presenta los 13 primeros sellos mientras propone llegar al cielo partiendo de la solidaridad. Lo primero que te cuestiona es acerca de la solidaridad, sobre si es algo referido a tu familia, a ti o qué cosa es.
La onda del dragón también hace aparecer los colores, en el orden apropiado, eligiendo para sí el color rojo. El dragón 1 es el primer kin y es de color rojo, y la onda del dragón es la primera onda, también de color rojo, expresando así que lo primero es rojo.

Cada cosa que vemos por primera vez, lo primero que percibimos es su forma. Cada cosa que tocamos por primera vez, la podemos tocar porque tiene forma. Si fuese un pensamiento, no podríamos tocarlo.
Cada vez que a través de los sentidos nos acercamos a algo por primera vez, percibimos su densidad material, que aparece bajo una forma. De esta manera podemos encontrar que aquello que representa lo rojo también representa la forma de las cosas o las cosas con forma.

Por tanto, al situar lo primero lo rojo también nos sitúa a nosotros en la dimensión de la forma. A partir de ahí, algo espiritual comienza un diálogo y va haciendo aparecer distintos valores conceptuales y estos a su vez los va a relacionar de distintas maneras, para transmitir una comunicación.
Este sería el Tzolkin del cual forma parte la primera onda como primera comunicación.

La propuesta es que desde la solidaridad hay un camino para entrar en otra realidad donde aparece el cielo. El caminante del cielo también es un sello rojo, que representa una conformación de la realidad.

Si decimos que el dragón es solidaridad es debido a que el dragón 1 está unido al sol 13, El dragón 1 está a este lado de la frontera donde lo que aparecen son las cosas con forma, y por eso es el sello 1. Lo que no vemos es que el primer kin, dragón 1, es también el sol 13, sol transcendente, que desde el dragón 1 se encuentra en otra dimensión; no lo vemos, porque no está presente en esta dimensión sino solo a través del dragón 1.

De esta manera el dragón 1 representa a la luz que toma forma, y le añadimos “para cumplir una misión”, porque excluimos que la luz haya tomado forma accidentalmente, sino que aparece para realizar algo, porque eso es lo que comprobamos precisamente a través del diálogo.

Onda del dragón: del 24 de mayo al 5 de junio


ONDA DEL DRAGÓN: Del 24 de mayo al 5 de junio

Esta es la primera onda, y por lo tanto se convierte en la onda tipo.
En la onda del dragón, por ser la primera, los sellos van apareciendo por primera vez, lo cual otorga a cada sello una impronta, un carácter asociado a ese posicionamiento numérico.
La primera onda también es una propuesta. Te propone cómo llegar al cielo (caminante del cielo 13) desde la solidaridad (dragón 1), y para eso articula esos 13 posicionamientos numéricos que son los tonos, asociados a esos 13 valores presentados por los sellos, que supone un desarrollo gradual.

La primera onda presenta los 13 primeros sellos mientras propone llegar al cielo partiendo de la solidaridad. Lo primero que te cuestiona es acerca de la solidaridad, sobre si es algo referido a tu familia, a ti o qué cosa es.
La onda del dragón también hace aparecer los colores, en el orden apropiado, eligiendo para sí el color rojo. El dragón 1 es el primer kin y es de color rojo, y la onda del dragón es la primera onda, también de color rojo, expresando así que lo primero es rojo.

Cada cosa que vemos por primera vez, lo primero que percibimos es su forma. Cada cosa que tocamos por primera vez, la podemos tocar porque tiene forma. Si fuese un pensamiento, no podríamos tocarlo.
Cada vez que a través de los sentidos nos acercamos a algo por primera vez, percibimos su densidad material, que aparece bajo una forma. De esta manera podemos encontrar que aquello que representa lo rojo también representa la forma de las cosas o las cosas con forma.

Por tanto, al situar lo primero lo rojo también nos sitúa a nosotros en la dimensión de la forma. A partir de ahí, algo espiritual comienza un diálogo y va haciendo aparecer distintos valores conceptuales y estos a su vez los va a relacionar de distintas maneras, para transmitir una comunicación.
Este sería el Tzolkin del cual forma parte la primera onda como primera comunicación.

La propuesta es que desde la solidaridad hay un camino para entrar en otra realidad donde aparece el cielo. El caminante del cielo también es un sello rojo, que representa una conformación de la realidad.

Si decimos que el dragón es solidaridad es debido a que el dragón 1 está unido al sol 13, El dragón 1 está a este lado de la frontera donde lo que aparecen son las cosas con forma, y por eso es el sello 1. Lo que no vemos es que el primer kin, dragón 1, es también el sol 13, sol transcendente, que desde el dragón 1 se encuentra en otra dimensión; no lo vemos, porque no está presente en esta dimensión sino solo a través del dragón 1.

De esta manera el dragón 1 representa a la luz que toma forma, y le añadimos “para cumplir una misión”, porque excluimos que la luz haya tomado forma accidentalmente, sino que aparece para realizar algo, porque eso es lo que comprobamos precisamente a través del diálogo.

El dragón significa la solidaridad y es justamente partiendo de ahí donde puede suceder todo esto. La característica mítica del dragón significa simplemente que esto es así incluso ANTES de que tú lo sepas, lo reconozcas, te lo creas o lo vivas, o incluso estés en contra.
La solidaridad actúa dentro de ti aun estando en contra de ella, esperando que la autorices.

El segundo sello de la onda es el viento blanco, que significa de una forma sencilla la comunicación y la palabra. El tono 2 es fundamentalmente un regalo. Cuando has asumido el propósito se produce el tono 2 como regalo. Por eso, podemos decir que la primera onda es una comunicación, porque su tono 2 es el viento.
Hay palabras que tienen que ser dichas y ellas mismas se encargan de todo a través del diálogo interior. Eso es lo que significa el viento en tono 2.

El tercer sello de la onda primera nos habla del poder de la visualización, y de soñar la abundancia para todos. A esto le da la característica de ser tono 3, que significa servicio. Llega un momento en que lo importante es soñar la abundancia, pero hay que comprobarlo, qué sucede en tu interior y en tu exterior, como algo más importante que un concepto.
La experiencia vale más que un concepto.
El color azul significa vivencia experiencial, es decir, es algo que haces. Te invita a comprobar cómo te transformas cuando sueñas la abundancia, porque activas en ti una fuerza creadora, que es la fuerza que crea la vida.

El tono 4 significa cómo lograr el propósito, y la semilla responde “siendo tu mismo, siendo como eres”. El color amarillo habla de limpiar los hechizos, porque las creencias equivocadas te impiden ser tú.

Estos 4 primeros tonos forman una unidad, que se puede considerar unidad tipo.
En toda unidad tipo hay algo que representa la realidad (color rojo); algo asociado al diálogo, que hace presente al otro, al grupo y a la emoción (color blanco); algo que expresa el momento presente, a través del servicio (color azul); y algo que te hace ser más tú (color amarillo).

Onda del dragón: del 6 al 18 de septiembre. Llegar al cielo desde la solidaridad

Onda dragón
ONDA DEL DRAGÓN: del 6 al 18 de septiembre

Esta es la primera onda, y por lo tanto se convierte en la onda tipo.
En la onda del dragón, por ser la primera, los sellos van apareciendo por primera vez, lo cual otorga a cada sello una impronta, un carácter asociado a ese posicionamiento numérico.
La primera onda también es una propuesta. Te propone cómo llegar al cielo (caminante del cielo 13) desde la solidaridad (dragón 1), y para eso articula esos 13 posicionamientos numéricos que son los tonos, asociados a esos 13 valores presentados por los sellos, que supone un desarrollo gradual.

La primera onda presenta los 13 primeros sellos mientras propone llegar al cielo partiendo de la solidaridad. Lo primero que te cuestiona es acerca de la solidaridad, sobre si es algo referido a tu familia, a ti o qué cosa es.
La onda del dragón también hace aparecer los colores, en el orden apropiado, eligiendo para sí el color rojo. El dragón 1 es el primer kin y es de color rojo, y la onda del dragón es la primera onda, también de color rojo, expresando así que lo primero es rojo.

Cada cosa que vemos por primera vez, lo primero que percibimos es su forma. Cada cosa que tocamos por primera vez, la podemos tocar porque tiene forma. Si fuese un pensamiento, no podríamos tocarlo.
Cada vez que a través de los sentidos nos acercamos a algo por primera vez, percibimos su densidad material, que aparece bajo una forma. De esta manera podemos encontrar que aquello que representa lo rojo también representa la forma de las cosas o las cosas con forma.

Por tanto, al situar lo primero lo rojo también nos sitúa a nosotros en la dimensión de la forma. A partir de ahí, algo espiritual comienza un diálogo y va haciendo aparecer distintos valores conceptuales y estos a su vez los va a relacionar de distintas maneras, para transmitir una comunicación.
Este sería el Tzolkin del cual forma parte la primera onda como primera comunicación.

La propuesta es que desde la solidaridad hay un camino para entrar en otra realidad donde aparece el cielo. El caminante del cielo también es un sello rojo, que representa una conformación de la realidad.

Si decimos que el dragón es solidaridad es debido a que el dragón 1 está unido al sol 13, El dragón 1 está a este lado de la frontera donde lo que aparecen son las cosas con forma, y por eso es el sello 1. Lo que no vemos es que el primer kin, dragón 1, es también el sol 13, sol transcendente, que desde el dragón 1 se encuentra en otra dimensión; no lo vemos, porque no está presente en esta dimensión sino solo a través del dragón 1.

De esta manera el dragón 1 representa a la luz que toma forma, y le añadimos “para cumplir una misión”, porque excluimos que la luz haya tomado forma accidentalmente, sino que aparece para realizar algo, porque eso es lo que comprobamos precisamente a través del diálogo.

Onda del dragón en el Tzolkin evolutivo

Onda evolutiva del dragón

El Tzolkin no se puede poner de cualquier forma, porque la secuencia de los 20 sellos y de los 13 tonos siempre es la misma y como consecuencia, la secuencia de las ondas siempre es la misma.
La primera onda, onda del dragón, ocupa la primera columna, que es programática porque expresa en sí el programa.

Al situar los sellos y las ondas en sentido horizontal en lugar de en sentido vertical, aparece lo que llamamos Tzolkin evolutivo, que es una disposición donde no se ve alterada las secuencias de los sellos, tonos y ondas. Lo único que cambia es que en lugar de ir de arriba abajo va de izquierda a derecha. Así, esta disposición es posible mantener los mismos contenidos.
De la comparación de los dos Tzolkin se pueden extraer consecuencias, una de las cuales es que se transforma la secuencia +1 en una secuencia + 7.

En el Tzolkin de sellos, va apareciendo cada sello siempre con el ritmo de +1: primero el sello 1, a continuación el sello 2 (1+1), después el 3 (2+1) y así hasta el sello 20, donde vuelve a comenzar (20+1=21, que sería el 1).
Sin embargo, la secuencia que aparece en las columnas vemos que sigue un ritmo de +7, porque la primera columna aparece con el dragón 1, la segunda con el dragón 8 (1+7), la tercera con el dragón 2 (8+7=15, 15-13=2), la cuarta con el dragón 9 (2+7), y así las 13 columnas irían siempre con el ritmo +7.

Vemos que la onda del dragón ocupa en vertical los 13 primeros lugares, asociándose de esa manera los sellos a los tonos: el viento, sello 2, adquiere el tono 2; la noche adquiere el valor equivalente del 3; la semilla, el valor 4; la serpiente, el valor 5, es decir aquello que da fuerza al propósito.
Este valor está actuando en el sello, impregnando toda su actividad por la analogía del tono. Por ejemplo, el enlazador va a tener una característica de portal, al corresponder el 6 a la columna donde están los portales; el perro siempre va a tener una característica que incluya la perfección; y el caminante del cielo, como sello 13, va a tener una característica que incluya la vivencia transcendente.

Cuando estos mismos sellos los situamos asociados al +7 se añade un nuevo contenido, de modo que el viento, que se asocia al 2, es decir al 1+1, cuando está como onda se sitúa en el 8, 1+7.
Así la actividad del VIENTO aparece asociada a lo resonante cuando la vivencia de la comunicación contiene integridad (dragón 8).

La NOCHE, que es el ensueño, aparece con el contenido de servicio, lo cual significa que ensoñar siempre es un servicio al resto de los seres humanos y también al resto de la realidad. Pero a su vez, aparece en forma resonante cuando da contenido al tono 2, que es el resultado del 8+7.
El dos, que es el otro, te da la oportunidad de experimentar la resonancia cuando te sitúas en la actitud de soñar la abundancia para el otro, no para ti. Tú eres el uno pero te sitúas como 2 en la “otreidad”; cuando de forma anónima e invisible deseas cosas buenas para “otro”, es decir, cuando dejas que el otro expanda su uno, su “ser el sujeto de la acción”.
Cuando desde la actitud meditativa del ensueño das fuerza al otr@ como héroe o heroína de la acción mientras tú te quedas en lo invisible, estás actuando en forma resonante, es decir activando programas que no pertenecen a la lógica sino a la maravilla.
La lógica no es la maravilla, porque la maravilla es supra-lógica, y cuando a través del ensueño entras a ocupar el papel del otro, del que no es el sujeto de la acción, permites que se active la resonancia de la maravilla en ti, lo cual en sí es una experiencia solamente apta para la conciencia del voluntario.

La SEMILLA, que aparece como 3+1 en la exposición de la onda del dragón, transforma al 4 en un 9. Cuando actúas como tú programa, es decir, sin interferencias, entras en un nivel de poder que te lleva a la transcendencia, a ti pero también a todo. El tono 9 es soporte del descenso de la fuerza para lograr la plenitud de la transcendencia.
Encontrar el programa, que proviene de dimensiones superiores, es conectar con la fuerza que te impulsa a la transcendencia, y contigo a todo tu mundo.

Onda del dragón: Del 20 de diciembre al 1 de enero. Es una propuesta para llegar al cielo desde la solidaridad

Onda dragón
Onda del dragón: Del 20 de diciembre al 1 de enero
Esta es la primera onda, y por lo tanto se convierte en la onda tipo.
En la onda del dragón, por ser la primera, los sellos van apareciendo por primera vez, lo cual otorga a cada sello una impronta, un carácter asociado a ese posicionamiento numérico.
La primera onda también es una propuesta. Te propone cómo llegar al cielo (caminante del cielo 13) desde la solidaridad (dragón 1), y para eso articula esos 13 posicionamientos numéricos que son los tonos, asociados a esos 13 valores presentados por los sellos, que supone un desarrollo gradual.
La primera onda presenta los 13 primeros sellos mientras propone llegar al cielo partiendo de la solidaridad. Lo primero que te cuestiona es acerca de la solidaridad, sobre si es algo referido a tu familia, a ti o qué cosa es.
La onda del dragón también hace aparecer los colores, en el orden apropiado, eligiendo para sí el color rojo. El dragón 1 es el primer kin y es de color rojo, y la onda del dragón es la primera onda, también de color rojo, expresando así que lo primero es rojo.
Cada cosa que vemos por primera vez, lo primero que percibimos es su forma. Cada cosa que tocamos por primera vez, la podemos tocar porque tiene forma. Si fuese un pensamiento, no podríamos tocarlo.
Cada vez que a través de los sentidos nos acercamos a algo por primera vez, percibimos su densidad material, que aparece bajo una forma. De esta manera podemos encontrar que aquello que representa lo rojo también representa la forma de las cosas o las cosas con forma.
Por tanto, al situar lo primero lo rojo también nos sitúa a nosotros en la dimensión de la forma. A partir de ahí, algo espiritual comienza un diálogo y va haciendo aparecer distintos valores conceptuales y estos a su vez los va a relacionar de distintas maneras, para transmitir una comunicación.
Este sería el Tzolkin del cual forma parte la primera onda como primera comunicación.
La propuesta es que desde la solidaridad hay un camino para entrar en otra realidad donde aparece el cielo. El caminante del cielo también es un sello rojo, que representa una conformación de la realidad.
Si decimos que el dragón es solidaridad es debido a que el dragón 1 está unido al sol 13, El dragón 1 está a este lado de la frontera donde lo que aparecen son las cosas con forma, y por eso es el sello 1. Lo que no vemos es que el primer kin, dragón 1, es también el sol 13, sol transcendente, que desde el dragón 1 se encuentra en otra dimensión; no lo vemos, porque no está presente en esta dimensión sino solo a través del dragón 1.
De esta manera el dragón 1 representa a la luz que toma forma, y le añadimos “para cumplir una misión”, porque excluimos que la luz haya tomado forma accidentalmente, sino que aparece para realizar algo, porque eso es lo que comprobamos precisamente a través del diálogo

Onda evolutiva del dragón

Onda evolutiva del dragón
ONDA EVOLUTIVA DEL DRAGÓN:
Si comparas el Tzolkin de los sellos con el de las ondas, encuentras que todo el Tzolkin está transportando la fuerza que aparece en la resonancia. Es decir, desde un determinado enfoque, el Tzolkin es resonante.
El Tzolkin no se puede poner de cualquier forma, porque la secuencia de los 20 sellos y de los 13 tonos siempre es la misma y como consecuencia, la secuencia de las ondas siempre es la misma.
La primera onda, onda del dragón, ocupa la primera columna, que es programática porque expresa en sí el programa.
Al situar los sellos y las ondas en sentido horizontal en lugar de en sentido vertical, aparece lo que llamamos Tzolkin evolutivo, que es una disposición donde no se ve alterada las secuencias de los sellos, tonos y ondas. Lo único que cambia es que en lugar de ir de arriba abajo va de izquierda a derecha. Así, esta disposición es posible mantener los mismos contenidos.
De la comparación de los dos Tzolkin se pueden extraer consecuencias, una de las cuales es que se transforma la secuencia +1 en una secuencia + 7.
En el Tzolkin de sellos, va apareciendo cada sello siempre con el ritmo de +1: primero el sello 1, a continuación el sello 2 (1+1), después el 3 (2+1) y así hasta el sello 20, donde vuelve a comenzar (20+1=21, que sería el 1).
Sin embargo, la secuencia que aparece en las columnas vemos que sigue un ritmo de +7, porque la primera columna aparece con el dragón 1, la segunda con el dragón 8 (1+7), la tercera con el dragón 2 (8+7=15, 15-13=2), la cuarta con el dragón 9 (2+7), y así las 13 columnas irían siempre con el ritmo +7.
Vemos que la onda del dragón ocupa en vertical los 13 primeros lugares, asociándose de esa manera los sellos a los tonos: el viento, sello 2, adquiere el tono 2; la noche adquiere el valor equivalente del 3; la semilla, el valor 4; la serpiente, el valor 5, es decir aquello que da fuerza al propósito.
Este valor está actuando en el sello, impregnando toda su actividad por la analogía del tono. Por ejemplo, el enlazador va a tener una característica de portal, al corresponder el 6 a la columna donde están los portales; el perro siempre va a tener una característica que incluya la perfección; y el caminante del cielo, como sello 13, va a tener una característica que incluya la vivencia transcendente.
Cuando estos mismos sellos los situamos asociados al +7 se añade un nuevo contenido, de modo que el viento, que se asocia al 2, es decir al 1+1, cuando está como onda se sitúa en el 8, 1+7.
Así la actividad del VIENTO aparece asociada a lo resonante cuando la vivencia de la comunicación contiene integridad (dragón 8).
La NOCHE, que es el ensueño, aparece con el contenido de servicio, lo cual significa que ensoñar siempre es un servicio al resto de los seres humanos y también al resto de la realidad. Pero a su vez, aparece en forma resonante cuando da contenido al tono 2, que es el resultado del 8+7.
El dos, que es el otro, te da la oportunidad de experimentar la resonancia cuando te sitúas en la actitud de soñar la abundancia para el otro, no para ti. Tú eres el uno pero te sitúas como 2 en la “otreidad”; cuando de forma anónima e invisible deseas cosas buenas para “otro”; es decir cuando dejas que el otro expanda su uno, su “ser el sujeto de la acción”.
Cuando desde la actitud meditativa del ensueño das fuerza al otr@ como héroe o heroína de la acción mientras tú te quedas en lo invisible, estás actuando en forma resonante, es decir activando programas que no pertenecen a la lógica sino a la maravilla.
La lógica no es la maravilla, porque la maravilla es supra-lógica, y cuando a través del ensueño entras a ocupar el papel del otro, del que no es el sujeto de la acción, permites que se active la resonancia de la maravilla en ti, lo cual en sí es una experiencia solamente apta para la conciencia del voluntario.
La SEMILLA, que aparece como 3+1 en la exposición de la onda del dragón, transforma al 4 en un 9. Cuando actúas como tú programa, es decir, sin interferencias, entras en un nivel de poder que te lleva a la transcendencia, a ti pero también a todo. El tono 9 es soporte del descenso de la fuerza para lograr la plenitud de la transcendencia.
Encontrar el programa, que proviene de dimensiones superiores, es conectar con la fuerza que te impulsa a la transcendencia, y contigo a todo tu mundo.
La SERPIENTE, que es un 4+1, se convierte en un 9+7 en la resonancia, o sea la expansión de la kundalini forma parte de un servicio resonante.
El ENLAZADOR, que ya hemos dicho que es una puerta, se convierte, al transformarse en 3+7, en una expresión del amor incondicional. Claro, el enlazador es la expresión emocional blanca de la luz cumpliendo una misión al adoptar una forma, o sea del dragón.
La MANO, que es ese 6+1, aparece como el 4 en la columna resonante, que está asociada a la resonancia y es donde sucede el nuevo nacimiento. La mano está asociada con el contenido del venado azul, expresando la comunicación con dimensiones superiores y también la necesidad de reconocer, para favorecer esa conexión, los momentos en que una persona ha actuado sin amor.
De modo que en el inicio de la columna resonante, o sea en el inicio de la vivencia que lleva al nuevo nacimiento, encontramos esos contenidos.
La ESTRELLA 8 va a situarse como dragón 11 (4+7), de modo que la integridad, la ética y la estética son una forma de aproximarse de modo resonante a esa liberación que contiene el tono 11 como expresión de cumplimiento de un servicio, donde no buscas el reconocimiento exterior y la gratificación, sino la gratificación interior propia de la conexión con el corazón del cielo.
La LUNA 9, como 8+1, va a aparecer en el lugar donde está el dragón 5 (11+7), de modo que la emoción de la luna, que te impulsa como vivencia personal a encontrar en ti la experiencia del caminante del cielo transcendente, como una forma de la solidaridad (dragón 1), aparece también con la formulación donde la solidaridad del dragón 5 da fuerza y refuerza los contenidos del voluntario, es decir de la tierra.
Cuando has experimentado y te sitúas como voluntario ante todos los acontecimientos, estás viviendo una experiencia distinta de cuando vives los acontecimientos como víctima o como verdugo, o sea desde el depredador, y ese reconocimiento del voluntario ya te instala en unas vivencias que son resonantes.
Ese dragón 5, esa fuerza de la solidaridad consciente, por un lado te refuerza como voluntario pero por otro te impulsa hacia la transcendencia del caminante del cielo.
El PERRO 10, el amor incondicional, aparece como 12. Recordamos que el 10 y el 12 son dos de los sellos presentes en la chacana que dibuja la estrella en el centro del telar. Contienen elementos que te introducen vivencialmente en el nuevo nacimiento.
Colaborar con todo lo existente y el amor incondicional se traducen, y los matices nutren la conciencia.
El 10+1 hace aparecer al MONO y el 12+7 hace aparecer el 6, asociando a las características del osar, la inocencia y la alegría propios del mono, las características de puerta. Es decir, cuando actúas con inocencia más que con malicia, con alegría más que con juicio o con osar más que con miedo, estás abriendo una puerta a vivencias resonantes.
El 11+1 hace aparecer al HUMANO como 12, pero el 6+7 asocia al humano, cuando está actuando en favor de todo lo existente, con los contenidos del 13 de transcendencia.
De esta manera, los contenidos del 13 y de la transcendencia aparecen asociados a la solidaridad en el dragón 13.
Por último, el 12+1, que da lugar al CAMINANTE DEL CIELO 13, aparece como dragón 7, es decir que la transcendencia también es una canalización. Esa fuerza de la resonancia que está en el 7, en la canalización, siempre nos lleva en este tiempo al reconocimiento del diálogo que establece el venado azul, que hace imprescindible la expansión de la conciencia hasta que reconoce en su indagación dónde puede estar escondido el depredador, o sea cuándo has actuado desde el depredador. Si eso no lo desactivas, puede estar durmiendo hasta que quiera despertar. Por eso, la resonancia, la canalización y la sanación, en este nivel precisan el recuerdo del venado azul y de esos caminantes huicholes en su peregrinaje sagrado, es decir transcendente.
Gracias huicholes, gracias madre tierra y gracias oportunidad. El 7, en su asociación con la mano también es azul, es decir la resonancia es tiempo de oportunidad, tiempo de conciencia, de abandono del miedo, o sea tiempo de amor.

ONDA DEL DRAGÓN: Del 4 al 16 de abril

ONDA DEL DRAGÓN: Del 4 al 16 de abril

La energía del dragón (maternal, protección, nutrición) va siempre asociada, en una forma que no se ve (onda oculta), a la energía de la estrella, que es de belleza, armonía, ética, elegancia y prosperidad.
Las enseñanzas iniciáticas de muchas culturas lo confirman cuando dicen “quien siembra…recoge”: al cuidar, proteger, nutrir, enseñar (energía del dragón), se recibe un beneficio, en forma de prosperidad y armonía (energía de la estrella).
Puede que no tengas lujo u ostentación, pero sí prosperidad (como cuando entras en un bosque que prospera, es armónico, frente a otro que está roto o seco)
Cuando permites a la energía femenina que funcione, estás abriendo tu vida para que sea nutrida. Cuando nutres, habilitas al ser a que te nutra, y entonces vas a tener armonía, incluso a nivel material.
Conviene resaltar algo que no siempre es evidente, sobre todo cuando las cosas te pesan o te parecen hostiles, y es que se considera que dragón es la energía femenina, la solidaridad, la energía maternal, de modo que se identifica la luz con la energía maternal.
La luz es la energía maternal. La MADRE es la LUZ.
Y hay algo amoroso y solidario en el hecho de poder ver las cosas. Si ves el problema, algo amoroso y solidario está actuando, pero por ser espiritual no tiene forma, y en toda solución por traumática que parezca hay algo maternal actuando, llevándote hacia lo nuevo real, más real.
Entonces quizás encontremos un nuevo matiz en dragón al considerar que dragón también es una estrella, si consideramos que estrella significa armonía, ética, belleza.
Dragón, como energía madre que hace surgir las cosas, que hace aparecer la realidad, debe ser reconocido como algo amoroso y solidario, pero además al final, porque la onda estrella es la última.
También es algo que trata de llevarte al cielo, o sea a lo mejor, y merece tenerlo en cuenta para dejarte llevar.

También hay algo más, y es que la estrella es el tono ocho de la onda dragón, que significa integridad.
El auténtico dragón, o sea el dragón íntegro, aparece como estrella.
La estrella es un auténtico dragón, es el dragón íntegro.

La onda del dragón es la primera onda, y por lo tanto se convierte en la onda tipo.
El dragón significa la solidaridad y es justamente partiendo de ahí donde puede suceder todo esto. La característica mítica del dragón significa simplemente que esto es así incluso ANTES de que tu lo sepas, lo reconozcas, te lo creas o lo vivas, o incluso estés en contra.
La solidaridad actúa dentro de ti aun estando en contra de ella, esperando que la autorices.
Pero nosotros ni siquiera queremos tener razón ni creemos tenerla. Solamente nos interesa la comunicación, porque sí creemos en la comunicación, como algo fundamental en estos momentos.
Hay palabras que tienen que ser dichas y ellas mismas se encargan de todo a través del diálogo interior. Eso es lo que significa el viento en tono 2.
El tercer sello de la onda primera nos habla del poder de la visualización; nos habla de soñar la abundancia para todos. A esto le da la característica de ser tono 3, que significa servicio. Llega un momento en que lo importante es soñar la abundancia y comprobarlo; comprobar qué sucede en tu interior y en tu exterior, como algo más importante que un concepto.
La experiencia vale más que un concepto. Y así todo lo demás.
La onda del dragón acaba en el tono 13, que es el caminante del cielo. Esto quiere decir que cuando actúas como un dragón (energía maternal, nutriendo, etc.), vives en el cielo.
Al ser el tono 11 mono, las personas de esta onda se liberan cuando juegan y son espontáneas. La perfección se alcanza con el tono 10 (perro) que es el amor incondicional, y el desafío (tono 2, viento), es decir lo que produce el avance, con la expresión desde el espíritu.
Al propósito del dragón le da fuerza (tono 5, serpiente) cuidar el cuerpo: hacer ejercicio, alimentarse de forma sana, etc. A su vez, limpiar emociones (tono 9, luna), le da fuerza al caminante del cielo (tono 13).Onda dragón