ONDA DE LA TIERRA: Del 14 al 26 de julio

ONDA DE LA TIERRA: Del 14 al 26 de julio

Una de las características de la tierra es la alineación, y el sol, en el tono 4, nos indica cómo conseguirlo, mediante la elevación de conciencia y la luz.

El final de la onda es la luna, asociada a la purificación de las emociones.
El vehículo terrestre está formado por la tierra y la luna como planeta doble. El Tzolkin muestra la onda 13 comenzando en la tierra y terminando en la luna. Es un 13, un caminante del cielo (sello 13) y un lugar de transcendencia.
La tierra y la luna están unidas como un principio y un final.
A partir de ese momento comienza la onda 14, pasando más allá del velo a través del amor incondicional.

En el centro de la onda aparece como exposición de lo que viene canalizado la capacidad de crear a través de la visualización y el ensueño.
Si logras situarte a través de tu intento en la tierra-luna como vehículo celeste, te abres totalmente al ensueño y a la canalización (noche, tono 7).

El tono 2 es el espejo, la realidad como regalo.
Como servicio, tono 3, están los grandes cambios de la tormenta, la resurrección, la transformación y el reinventarse. Si te adentras en esta meditación es para producir cambios en tu entorno, en las personas que quieres, y sobre todo en las que no quieres, porque estamos en territorio del hombre y del tejido de luz.

La forma en que estás trabajando en esta onda a favor de todo lo que existe, tono 12, es a través de la estrella, la belleza, la armonía y la sociedad celeste.
Para ti es totalmente sanador, porque el tono 11 o “cómo puedo liberarme” presenta a la mano y la sanación. Esta actividad en beneficio de cualquier persona, de potenciar la red humana de cariño y amor, te sana.

Esta onda es la del enlazador perfecto, es decir el enlazador en tono 10.

La tierra, según el sentido que le damos, es fundamentalmente el voluntario.

Inicialmente lo primero que sucede es que quieres interactuar con el Tzolkin. No es que hayas oído hablar del Tzolkin y hasta ahí llegue la cosa, sino que algo ha resonado en ti que ha despertado tu interés, y ese interés ha ido creciendo hasta que de alguna forma ha establecido un diálogo con esos contenidos, que son como el whatsapp, donde puedes volver a ellos y continúan, ya que no se van.
Es fácil que, haciendo tu vida normal en los momentos de tranquilidad, de sosiego y de calma, interactúes con esas informaciones y observes cómo, por su simple presencia, te modifican formas de ver la vida, de considerar las cosas y hasta de alguna forma de ser. Te hacen más real y te abren más posibilidades y enfoques para considerar las cosas, con lo cual también influye sobre las demás personas de tu entorno.
De manera que el interés puede haber ido creciendo y entonces te encuentras ante situaciones que se resuelven modificando tu actitud inicial, donde te niegas o te peleas, presentándote una solución o salida cuando actúas con una actitud de voluntario.

La tierra se asocia con la conexión y alineación con el centro. Podemos darle un nombre, ya que da la impresión de que para determinadas personas el nombre es lo más importante del asunto. Sin embargo lo mejor es experimentalmente poner la conciencia, aunque no lo puedas expresar con palabras y menos aún poseas el mantra o el nombre, que pueden ser muchos nombres, porque hay muchas lenguas e idiomas.
Aun sin el nombre puedes conectarte con ello, porque es vibracional. El nombre puede ser vibracional, pero desde luego lo que es vibracional es el alma.

Entonces, cuando el alma percibe y entra en ese terreno vibracional, con nombre o sin nombre el asunto sucede. Cuando te alineas con el corazón amoroso del cielo, por decirlo de alguna manera, y con el centro de la realidad, que siempre es amorosa, estás expresando la tierra.
Pero esa alineación supone una actitud de voluntario. Te colocas voluntariamente en ese lugar, enfocando tu voluntad de encajar en ese punto vibracional.
Eso es lo que determina la propuesta del sello de la tierra.

Por otra parte, la onda 13 de la tierra se puede traducir como caminante del cielo, sello 13.
Caminante del cielo también contiene como otro nombre posible a Quetzalcóatl, claro que nosotros podemos usar el nombre o podemos serlo, porque serlo, aún sin nombre, es más importante, pero el nombre ya tiene esa vibración.
Quetzalcóatl está hablando de despertar algo que existe en el humano como posible y que sucede cuando llega a la transcendencia y se coloca en esa alineación.
Eso en una terminología puede ser Quetzalcóatl, un nombre celeste, un vuelo más allá de las formas, es decir que no vives pegado a la materialidad, sino que puedes desplazarte más allá, donde las cosas no te afectan y no son lo más importante en tu vida.
Puedes volar cuando entras en una dimensión donde lo más importante no son las cosas sino los asuntos espirituales; donde hay realidad pero no rigidez.

Una de las características de las partículas subatómicas, de los átomos y de la materia en general es la rigidez. La forma necesita una cierta dureza e inmovilidad, porque si no, no serían formas sino algo cambiante.
En niveles transcendentes uno puede ser voluntario para ser muy rígido, pero en el nivel evolutivo que está la humanidad en estos momentos la alineación con el corazón del cielo no pone a la conciencia del ser humano en la rigidez, sino en la evolución.

Respuesta a una persona semilla 8, onda de la tierra

Compartimos, por si es de interés, la respuesta a una persona semilla 8:

Perteneces a la onda de la tierra. Es importante que conozcas toda tu onda y que recibas toda esa información, porque toda ella habla de ti.
En el tono 7 te dice cómo eres resonante, y es a través del ensueño. Tu ensueño te hace resonante y te permite encontrar que eres íntegro (tono 8, integridad) cuando eres tú mismo. Cuando simplemente permites que florezca tu programa, eres íntegro, porque permitir que florezca tu programa significa que dejas que afloren tus dones al exterior.
Pero el florecimiento de tus dones, que te produce plenitud, también colabora con todas las demás personas desde la maya que une a todos, porque el florecimiento de tus dones es lo que necesitan las demás personas que se relacionan contigo. Por eso es importante reconocer que eres resonante cuando ensueñas, así como todos los demás significados de todos los demás tonos que te describen.
Si la tierra es donde están nuestros pies, y nuestros pies decimos que están abajo, y la luna está por encima de nuestra cabeza, y decimos que nuestra cabeza está arriba, entonces la onda de la tierra, que une la tierra con la luna como tono 13 de transcendencia, está expresando elevación. La onda de la tierra expresa cómo pasar de abajo a arriba, entendiendo que la luna, como arriba, es también el inicio del quinto castillo, castillo de lo óptimo.
Meditar con la onda, repetir los kines y recitar los kines, con valor mantra, te da fuerza y claridad, y te hace real.

Onda evolutiva de la tierra: La tierra es un caminante del cielo y esta asociada a la transcendencia


ONDA EVOLUTIVA DE LA TIERRA
La onda de la tierra es la número 13 y por tanto, al colocar el Tzolkin por ondas se instala sobre los kin del caminante del cielo en el Tzolkin tipo.
La onda 13 es la tierra y el sello 13 es el caminante del cielo. Por ese motivo, sobre cada lugar que ocupa un kin del caminante del cielo se va a instalar un kin que pertenece a la onda de la tierra.

De alguna manera, los contenidos asociados al caminante del cielo se suman a los de la tierra. Podemos decir claramente que la tierra es un caminante del cielo.
Pero también se suman los contenidos asociados al 13 como transcendencia, como final de un proceso, donde la conciencia se ha visto implicada porque ha querido hacer ese proceso y es el momento en que ese proceso llega a su culminación.
El caminante del cielo es una expresión de la transcendencia, como lo es también la onda de la tierra.

Por lo tanto, en la onda de la tierra están presentes los contenidos del caminante del cielo y del tono 13 de la transcendencia.

COLUMNAS 8 Y 9:
Además, en el posicionamiento por ondas, también están presentes los contenidos asociados a las columnas 8 y 9. La onda de la tierra está presente en el final de la octava columna, en los cuatro últimos lugares, y en la novena columna, en los nueve primeros lugares.

Esto le confiere a la tierra por una parte los significados asociados al 8. El 8 como tono es una manifestación de la integridad. El 8 como sello (la estrella) es la ética, la estética y la sociedad de la estrella, y el 8 como onda es el humano.
La integridad es una forma de belleza y de comportamiento con las demás personas. Es algo humano, propio de la sociedad de la estrella. Todo eso está asociado al 8, y la onda de la tierra ocupa los lugares finales de la columna 8.
La columna 8 está ocupada por la onda completa de la semilla, que significa el programa. La integridad forma parte del programa. El ser humano intrínsecamente es íntegro, bello y ético, con un comportamiento que agrada y gusta. Te gustan las personas que se comportan de una determinada manera y te sientes bien interactuando con las demás personas, y eso es propio de la sociedad de la estrella, que es el tono 8, y forma parte del programa.
Cuando el programa llega a su máxima maduración, a su final, es cuando a esos contenidos del programa se añade el que la persona lo vive como un voluntario, que es lo propio de la tierra. La tierra le aporta a esa columna 8 la voluntariedad.

El ser humano puede tener un comportamiento íntegro, pero la integridad también supone que tú lo estás eligiendo. Una bola redonda cae por su propio peso por una pendiente, pero eso no es integridad. Eso forma parte del programa, pero no es la integridad humana.
En la integridad humana hay una consciencia que quiere hacerlo así, y cuando aparece esa consciencia para actuar en unión con el impulso interior del programa, aparece para la persona una plenitud.
Eso forma parte del caminante del cielo, que actúa voluntariamente. Por eso se asocia con la tierra, que es esa plenitud que proviene de la integridad, y que te va a conceder lo que significa el tono 9, que es un poder que te impulsa a la transcendencia. La realidad te empodera.

Ese contenido está expresado en la onda de la tierra, porque el voluntario de repente se empodera. Por eso es Quetzalcóatl, con su contenido de rey y voluntario, y eso es lo que está expresado en la tierra, el empoderamiento.
La semilla, en la columna 8, significa el programa, pero cuando el asunto es voluntario hay un empoderamiento. Cuando te sitúas en tu centro alineado, sientes el poder, porque eres íntegro.
El íntegro no es víctima sino un humano con poder. Ese poder quizá le hace estar presente en una situación adversa, pero donde él no es víctima sino voluntario; es necesario pasar por ahí para otras personas, para el arquetipo.
Esos son partes de los contenidos de la tierra, ese empoderamiento.

La onda 13 de la tierra está uniendo la onda 12 del programa (semilla) con la onda 14 del amor incondicional (perro). El empoderamiento permite vivir la incondicionalidad; es el eslabón que te permite entrar en la vivencia del amor incondicional; es el empoderamiento del amor. Eso forma parte de la tierra, como onda desde el Tzolkin.

ONDA DE LA TIERRA: Del 9 al 21 de febrero. La tierra y la luna están unidas como un principio y un final.


ONDA DE LA TIERRA: Del 9 al 21 de febrero

Una de las características de la tierra es la alineación, y el sol, en el tono 4, nos indica cómo conseguirlo, mediante la elevación de conciencia y la luz.

El final de la onda es la luna, asociada a la purificación de las emociones.
El vehículo terrestre está formado por la tierra y la luna como planeta doble. El Tzolkin muestra la onda 13 comenzando en la tierra y terminando en la luna. Es un 13, un caminante del cielo (sello 13) y un lugar de transcendencia.
La tierra y la luna están unidas como un principio y un final.
A partir de ese momento comienza la onda 14, pasando más allá del velo a través del amor incondicional.

En el centro de la onda aparece como exposición de lo que viene canalizado la capacidad de crear a través de la visualización y el ensueño.
Si logras situarte a través de tu intento en la tierra-luna como vehículo celeste, te abres totalmente al ensueño y a la canalización (noche, tono 7).

El tono 2 es el espejo, la realidad como regalo.
Como servicio, tono 3, están los grandes cambios de la tormenta, la resurrección, la transformación y el reinventarse. Si te adentras en esta meditación es para producir cambios en tu entorno, en las personas que quieres, y sobre todo en las que no quieres, porque estamos en territorio del hombre y del tejido de luz.

La forma en que estás trabajando en esta onda a favor de todo lo que existe, tono 12, es a través de la estrella, la belleza, la armonía y la sociedad celeste.
Para ti es totalmente sanador, porque el tono 11 o “cómo puedo liberarme” presenta a la mano y la sanación. Esta actividad en beneficio de cualquier persona, de potenciar la red humana de cariño y amor, te sana.

Esta onda es la del enlazador perfecto, es decir el enlazador en tono 10.

INTERPRETACIÓN:
La tierra, según el sentido que le damos, es fundamentalmente el voluntario.

Inicialmente lo primero que sucede es que quieres interactuar con el Tzolkin. No es que hayas oído hablar del Tzolkin y hasta ahí llegue la cosa, sino que algo ha resonado en ti que ha despertado tu interés, y ese interés ha ido creciendo hasta que de alguna forma ha establecido un diálogo con esos contenidos, que son como el whatsapp, donde puedes volver a ellos y continúan, ya que no se van.
Es fácil que, haciendo tu vida normal en los momentos de tranquilidad, de sosiego y de calma, interactúes con esas informaciones y observes cómo, por su simple presencia, te modifican formas de ver la vida, de considerar las cosas y hasta de alguna forma de ser. Te hacen más real y te abren más posibilidades y enfoques para considerar las cosas, con lo cual también influye sobre las demás personas de tu entorno.
De manera que el interés puede haber ido creciendo y entonces te encuentras ante situaciones que se resuelven modificando tu actitud inicial, donde te niegas o te peleas, presentándote una solución o salida cuando actúas con una actitud de voluntario.

La tierra se asocia con la conexión y alineación con el centro. Podemos darle un nombre, ya que da la impresión de que para determinadas personas el nombre es lo más importante del asunto. Sin embargo lo mejor es experimentalmente poner la conciencia, aunque no lo puedas expresar con palabras y menos aún poseas el mantra o el nombre, que pueden ser muchos nombres, porque hay muchas lenguas e idiomas.
Aun sin el nombre puedes conectarte con ello, porque es vibracional. El nombre puede ser vibracional, pero desde luego lo que es vibracional es el alma.

Entonces, cuando el alma percibe y entra en ese terreno vibracional, con nombre o sin nombre el asunto sucede. Cuando te alineas con el corazón amoroso del cielo, por decirlo de alguna manera, y con el centro de la realidad, que siempre es amorosa, estás expresando la tierra.
Pero esa alineación supone una actitud de voluntario. Te colocas voluntariamente en ese lugar, enfocando tu voluntad de encajar en ese punto vibracional.
Eso es lo que determina la propuesta del sello de la tierra.

Por otra parte, la onda 13 de la tierra se puede traducir como caminante del cielo, sello 13.
Caminante del cielo también contiene como otro nombre posible a Quetzalcóatl, claro que nosotros podemos usar el nombre o podemos serlo, porque serlo, aún sin nombre, es más importante, pero el nombre ya tiene esa vibración.
Quetzalcóatl está hablando de despertar algo que existe en el humano como posible y que sucede cuando llega a la transcendencia y se coloca en esa alineación.
Eso en una terminología puede ser Quetzalcóatl, un nombre celeste, un vuelo más allá de las formas, es decir que no vives pegado a la materialidad, sino que puedes desplazarte más allá, donde las cosas no te afectan y no son lo más importante en tu vida.
Puedes volar cuando entras en una dimensión donde lo más importante no son las cosas sino los asuntos espirituales; donde hay realidad pero no rigidez.

Una de las características de las partículas subatómicas, de los átomos y de la materia en general es la rigidez. La forma necesita una cierta dureza e inmovilidad, porque si no, no serían formas sino algo cambiante.
En niveles transcendentes uno puede ser voluntario para ser muy rígido, pero en el nivel evolutivo que está la humanidad en estos momentos la alineación con el corazón del cielo no pone a la conciencia del ser humano en la rigidez, sino en la evolución.

Ya estás en el sitio, pero hay una alineación que va a permitir tu florecimiento

En este día tan especial, con eclipse de luna y en la onda de la tierra, recuperamos un escrito reciente:

Honrar también es alinearte.
En el tiempo en que transcurre la onda de la tierra, propone alinearte con el corazón amoroso de la vida, que sustenta la vida. Incluso podríamos y deberíamos decir que sustenta la vida permanentemente desde su “ser siendo”, que ya en sí mismo es una iluminación.
La onda de la tierra te pide que también te alinees con el corazón amoroso de la tierra, indicándote que ya estás en el sitio, pero que hay una alineación que va a permitir el florecimiento.
Es imprescindible encontrar, y de esa manera alinearte con ello, ese corazón amoroso que sustenta la vida, alineándote como voluntario para permitir el florecimiento.

Eso aparentemente puede ser interpretado como no pelearte con la vida, no luchar contra la vida, ni siquiera para mejorarla. Podría parecer que es dejar inactivas tus fuerzas, pero se trata, a través de una visión donde ver es igual a crear, según aquello de que “creas lo que crees” y “ves lo que crees”, de dirigir tu energía a ver la maravilla que ya sucede.
Entonces honras lo que no ves, aquello que está más allá de la forma aparente, pero también honras lo que ves, ya sin juicio y sin reclamo, porque lo reconoces en su forma como manifestación de lo que está más allá de la forma.

En septiembre de 2015, que es el tiempo donde estamos, el mes se llena de los contenidos de la onda de la tierra, que pide alineación con el centro del universo, traduciéndose en fluir y en navegar. A la vez, transcendentemente se sitúa en la misma vibración con la que se abre el castillo verde, expresada por la luna.
La luna 13 es la forma transcendente de la tierra, que traduce esa alineación y ese fluir, viéndose reflejada cuando es consciente desde la actitud del voluntario.
La luna como propósito te sitúa en el inicio del castillo verde, cuya forma expandida es la sociedad de la estrella (última onda del castillo verde, la estrella).

Desde otras tradiciones sincrónicamente se asocia este tiempo con el de los frutos, representado por Ceres. Podemos encontrar que hay un fruto que es el acceso al castillo verde y a la sociedad de la estrella, aunque también se pueden vivir dimensiones inferiores de los frutos, pero la información es esa y une el castillo verde y el fruto.

También hay otra tradición que asocia este tiempo con la vivencia del sanador sanado, con la vivencia de Quirón, cuyo fruto es esa sanación que le introduce en el olimpo, pero después de navegar, vivir o fluir a través de la necesidad de sanación. Por eso es un sanador sanado y no porque esté sano desde el principio.
De modo que aquí lo que se presenta es que sea como sea tu vida hoy puedes encontrar sentido, precisamente a aquello que no te gustaba o te hacía sufrir. Hoy.
Hoy es tiempo digno y tiempo de honrar. Sanar tu vida es honrar

Sanar es honrar. Honrar es fluir. Fluir es amar. Esa es la tarea del voluntario.
Por eso en el cuarto castillo y cuarta dimensión el voluntario fluyente de la tierra, alineado, contiene como emoción al amor incondicional (perro blanco), en el tiempo azul (noche), expandiendo la conciencia (guerrero) desde su ensoñar.

En este tiempo de honrar encontramos el eclipse de sol y el eclipse de luna, como expresión visible de la alineación, que va a favorecer el fluir a través del honrar.
Justo, exacto y preciso ante los ojos del que mira aparece el eclipse de sol, dentro de un biorritmo ancestral, como último día del año, siendo el día siguiente el primer día del año en esa tradición.
La onda de la tierra empieza el día 7 resonante como tierra 1 y llegado a su momento resonante aparece el día 13 de septiembre la noche 7.

El 13 de septiembre es final de año para la tradición del pueblo de la Pascua y también principio de año, porque esta tradición inicia el tiempo al atardecer, cuando se pone el sol, siendo todavía de día.
Por ese motivo el día 13, que es el eclipse, permite ver el final y el principio. La noche 7 está manifestando desde su tono 7 que hay una fuerza que desciende. Es un momento de canalización.

El ensueño y el soñar la abundancia de la noche, que es ver la abundancia para todos, tiene en su interior como fuerza oculta al espejo 7, el “tú eres otro yo”.
Eso aparece como lo que desciende a dar contenido al voluntario, a lo que propone la tierra 7, que en parte es similar a Quirón sufriente, que colabora con los semidioses para adquirir la plenitud de su divinidad como maestro de Hércules y otros ejemplos de acción exitosa, y donde también se encuentra ese ir creciendo el fruto hasta su madurez.
En este principio de año de esta tradición –bendita sea, te devuelvo la honra- lo que se configura es un principio para quien quiera encararlo. Es como una puerta que se abre. La puerta es el inicio.

El siguiente eclipse es un eclipse de luna, que también encuentra una traducción en este año 20-15, donde quizá el 20 habla del sol y el 15 de la visión (sello 15, el águila) o de la visión a través del ensueño (onda 15, la noche).
Este eclipse también muestra un contenido simbólico transcendente en esta tradición –bendita sea-, ya que ese momento hace referencia al tiempo de Jerusalén, que aparece también como cabañas, que te producen sombra frente al sol pero por la noche te permiten ver las estrellas, traduciendo de alguna manera en una forma interior resonante la sociedad de la estrella en el interior de la noche, pero especialmente visible hoy, en el tiempo de la honra y de la sanación.
La puerta que te lleva al templo es la obra del sanador sanado y también del fruto.
Honra y bendición.

Onda de la tierra: Honrar también es alinearte

embalse Navas small
Honrar también es alinearte.
En el tiempo en que transcurre la onda de la tierra, propone alinearte con el corazón amoroso de la vida, que sustenta la vida. Incluso podríamos y deberíamos decir que sustenta la vida permanentemente desde su “ser siendo”, que ya en sí mismo es una iluminación.
La onda de la tierra te pide que también te alinees con el corazón amoroso de la tierra, indicándote que ya estás en el sitio, pero que hay una alineación que va a permitir el florecimiento.
Es imprescindible encontrar, y de esa manera alinearte con ello, ese corazón amoroso que sustenta la vida, alineándote como voluntario para permitir el florecimiento.

Eso aparentemente puede ser interpretado como no pelearte con la vida, no luchar contra la vida, ni siquiera para mejorarla. Podría parecer que es dejar inactivas tus fuerzas, pero se trata, a través de una visión donde ver es igual a crear, según aquello de que “creas lo que crees” y “ves lo que crees”, de dirigir tu energía a ver la maravilla que ya sucede.
Entonces honras lo que no ves, aquello que está más allá de la forma aparente, pero también honras lo que ves, ya sin juicio y sin reclamo, porque lo reconoces en su forma como manifestación de lo que está más allá de la forma.

En septiembre de 2015, que es el tiempo donde estamos, el mes se llena de los contenidos de la onda de la tierra, que pide alineación con el centro del universo, traduciéndose en fluir y en navegar. A la vez, transcendentemente se sitúa en la misma vibración con la que se abre el castillo verde, expresada por la luna.
La luna 13 es la forma transcendente de la tierra, que traduce esa alineación y ese fluir, viéndose reflejada cuando es consciente desde la actitud del voluntario.
La luna como propósito te sitúa en el inicio del castillo verde, cuya forma expandida es la sociedad de la estrella (última onda del castillo verde, la estrella).

Desde otras tradiciones sincrónicamente se asocia este tiempo con el de los frutos, representado por Ceres. Podemos encontrar que hay un fruto que es el acceso al castillo verde y a la sociedad de la estrella, aunque también se pueden vivir dimensiones inferiores de los frutos, pero la información es esa y une el castillo verde y el fruto.

También hay otra tradición que asocia este tiempo con la vivencia del sanador sanado, con la vivencia de Quirón, cuyo fruto es esa sanación que le introduce en el olimpo, pero después de navegar, vivir o fluir a través de la necesidad de sanación. Por eso es un sanador sanado y no porque esté sano desde el principio.
De modo que aquí lo que se presenta es que sea como sea tu vida hoy puedes encontrar sentido, precisamente a aquello que no te gustaba o te hacía sufrir. Hoy.
Hoy es tiempo digno y tiempo de honrar. Sanar tu vida es honrar

Sanar es honrar. Honrar es fluir. Fluir es amar. Esa es la tarea del voluntario.
Por eso en el cuarto castillo y cuarta dimensión el voluntario fluyente de la tierra, alineado, contiene como emoción al amor incondicional (perro blanco), en el tiempo azul (noche), expandiendo la conciencia (guerrero) desde su ensoñar.

En este tiempo de honrar encontramos el eclipse de sol y el eclipse de luna, como expresión visible de la alineación, que va a favorecer el fluir a través del honrar.
Justo, exacto y preciso ante los ojos del que mira aparece el eclipse de sol, dentro de un biorritmo ancestral, como último día del año, siendo el día siguiente el primer día del año en esa tradición.
La onda de la tierra empieza el día 7 resonante como tierra 1 y llegado a su momento resonante aparece el día 13 de septiembre la noche 7.

El 13 de septiembre es final de año para la tradición del pueblo de la Pascua y también principio de año, porque esta tradición inicia el tiempo al atardecer, cuando se pone el sol, siendo todavía de día.
Por ese motivo el día 13, que es el eclipse, permite ver el final y el principio. La noche 7 está manifestando desde su tono 7 que hay una fuerza que desciende. Es un momento de canalización.

El ensueño y el soñar la abundancia de la noche, que es ver la abundancia para todos, tiene en su interior como fuerza oculta al espejo 7, el “tú eres otro yo”.
Eso aparece como lo que desciende a dar contenido al voluntario, a lo que propone la tierra 7, que en parte es similar a Quirón sufriente, que colabora con los semidioses para adquirir la plenitud de su divinidad como maestro de Hércules y otros ejemplos de acción exitosa, y donde también se encuentra ese ir creciendo el fruto hasta su madurez.
En este principio de año de esta tradición –bendita sea, te devuelvo la honra- lo que se configura es un principio para quien quiera encararlo. Es como una puerta que se abre. La puerta es el inicio.

El siguiente eclipse es un eclipse de luna, que también encuentra una traducción en este año 20-15, donde quizá el 20 habla del sol y el 15 de la visión (sello 15, el águila) o de la visión a través del ensueño (onda 15, la noche).
Este eclipse también muestra un contenido simbólico transcendente en esta tradición –bendita sea-, ya que ese momento hace referencia al tiempo de Jerusalén, que aparece también como cabañas, que te producen sombra frente al sol pero por la noche te permiten ver las estrellas, traduciendo de alguna manera en una forma interior resonante la sociedad de la estrella en el interior de la noche, pero especialmente visible hoy, en el tiempo de la honra y de la sanación.
La puerta que te lleva al templo es la obra del sanador sanado y también del fruto.
Honra y bendición.

En la cuarta dimensión no entra la víctima, ni siquiera el victimario, sino el voluntario

Entrar en la onda de la tierra es entrar en la cuarta dimensión.

Entrar en la onda de la tierra es entrar en la cuarta dimensión, ya que es iniciar el cuarto castillo.
Si el cuarto castillo significa algo y es algo, significa la cuarta dimensión y es la cuarta dimensión. Pero el cuerpo o la forma roja en que se entra en la cuarta dimensión es del voluntario. En la cuarta dimensión no entra la víctima, ni siquiera el victimario, sino el voluntario.

Hay un cuerpo real, o sea un vehículo en la cuarta dimensión, que está alineado, no mentalmente sino voluntariamente, o sea desde el corazón, desde el querer.
El hecho de que haya un cuerpo para la cuarta dimensión, que es el cuerpo del voluntario, quiere decir que es voluntario para que sucedan cosas diferentes de las que piensa, conoce, crea, de las que están en los estándares de lo bueno y de lo malo y de los métodos que controlan las revistas científicas y sus subvenciones estatales o privadas.
El voluntario se adentra en lo desconocido. Es voluntario para entrar más allá de lo que conoce, porque hay un enamoramiento, es decir, vibra.

Cuerpo, o sea rojo, quiere decir que hay leyes científicas diferentes. Las leyes físicas en la cuarta dimensión son diferentes; no es un tema de conceptos, sino algo muy físico, muy bosónico higgs, o sea puramente un tema de la luz, pero de la luz adoptando formas extrañas porque está cumpliendo una misión.
No te va a preguntar a ti lo que debe hacer o no, ni a lo que está escrito en tu mente, a veces a tortas y a veces con regalos, como los perros de Pavlov, que hacen pis cuando se enciende una luz, o tienen hambre cuando se enciende una luz o suena un silbido.

La cuarta dimensión tiene leyes propias y como todas las leyes, se cumplen. El asunto es cuarta dimensión, sin paliativos. No traigan su carnet de hincha de un equipo, no traigan su certificado de buena conducta, no traigan su carnet de conducir, no traigan nada. Todos son bienvenidos.

La madre primero crea un cuerpo fusionando su información genética con la información del espermatozoide y luego lo sigue nutriendo y dándole una información espiritual, que es lo que aparece en el desarrollo del Tzolkin como color azul

Invitamos a considerar la onda de la tierra, cabán.
La onda de la tierra es la número 13 y por tanto va a expresar, en forma evolutiva y grupal, algunos de los contenidos que aparecen asociados al sello 13 caminante del cielo, ya que el lugar que ocupan los 13 kin en el Tzolkin tipo, están ocupados en el Tzolkin por ondas por los 13 tonos de la onda de la tierra, de modo que hay una consideración donde ambos contenidos se superponen.

Entonces, podemos considerar que la madre tierra en sí es un caminante del cielo, y también existe esa vibración de la madre tierra en todos sus hijos.
En parte es así gracias a la acción de esa agua primordial, que primero aglutina oxidando el polvo metálico de la supernova, pero luego continua nutriendo ese cuerpo celeste, de la misma manera que la madre primero crea un cuerpo fusionando su información genética con la información del espermatozoide y luego lo sigue nutriendo y dándole una información espiritual, que es lo que aparece en el desarrollo del Tzolkin como color azul.

El rojo expresa el polvo de la supernova y el blanco está expresando la energía femenina creadora y emocional, que primero compacta el cuerpo y luego lo acompaña hasta el desarrollo de la conciencia, que es el color azul, y le sigue acompañando hasta que se produce una expansión suficiente, que es el color amarillo.
La expansión suficiente de la madre sucede en parte dentro de ella, pero continúa fuera durante los primeros años.
También la madre tierra actúa de forma similar, favoreciendo el despertar de la conciencia en todos los seres humanos.

La onda de la tierra, que contiene una expresión como onda 13 del sello 13-caminante del cielo, se inicia en la tierra y finaliza en la luna.
En el tono 7, que es el centro de la onda, se encuentra la noche, que es el periodo de interiorización de la persona, un momento de recepción del espíritu, o sea de expansión de la conciencia.

Cuando miramos la onda de la tierra, vemos que el desarrollo de la onda enlaza la tierra con la luna, que aparece como lugar y momento transcendente, y en el tono 7 resonante encontramos la noche.
Hay un trayecto en el que lo que aparece como tierra se transforma en luna, y en su centro hay un momento, que es lo representado en tono 7. En este caso es de color azul, indicando que la forma en que sucede está ocupando el tiempo, es decir que no es un pensamiento sino un transcurso, algo que ocupa el tiempo, y está expresando el ensueño, la noche.

La persona está despierta durante un tiempo pero también está dormida durante un tiempo. Y es justamente en la noche, en la onda de la tierra, donde se abre una conexión directa o canalización con dimensiones superiores.
La noche en tono 7 está indicando que es un tiempo real y no especulativo donde sucede una canalización.
La noche física en la tierra es un momento espiritual.
Cuando la persona se dirige voluntariamente a nivel meditativo, movilizando su cuerpo e interiorizándose, es un momento en que se conecta con la parte espiritual más allá de la forma física, más allá de la materia.

Esto es similar a lo que sucede en la tierra, donde se compacta el polvo de la supernova, que sería el rojo. Hay una actuación de la emoción como una energía femenina creadora que genera un cuerpo y luego sigue dando soporte y respaldo hasta que aparece la parte espiritual, la conciencia y termina por expandirse, ocupando todo su potencial, todo su ser real.
Está indicando el paso de algo que sucede en la cuarta dimensión, donde la persona es voluntaria, ya que libremente quiere alinearse con el corazón del cielo y el corazón de la realidad; busca esa alineación porque está desalineado y en un lugar donde todo está desalineado, y su alineación ayuda a que todo encuentre su centro. Pero al mismo tiempo es un puente que va a conectar con lo que expresa la luna como entrada en el castillo verde. La expansión de la tierra, te transporta y te introduce en el castillo verde.

La tierra traduce una actitud donde tú no juzgas nada, porque eres voluntario para lo que sucede. Y esa actitud, reforzada con el ensueño, con la actitud meditativa interiorizada, te lleva sin esfuerzo a otra actitud donde la emoción, o sea el agua, te introduce en la vivencia sin esfuerzo de lo transcendente.
Es decir, abandonar el juicio y soñar la abundancia te llevan a la emoción transcendente, no como quien se evade de la realidad ilusoriamente, sino entrando en una realidad posible, donde lo que encuentras es lo óptimo real; la realidad acompaña tu evolución presentándote lo óptimo.

ONDA DE LA TIERRA (4 al 17 de abril)

La energía del ser humano va asociada, de una forma clara en este caso a la energía de la tierra. Se acompañan mutuamente, y una onda es la oculta de la otra.
El oculto del humano 1 es la luna 13, que es el final de la onda de la tierra.
Una de las características de la tierra es la alineación, y el sol (tono 4) nos indica cómo conseguirlo, mediante la elevación de conciencia y la luz.
En esta onda, lo que se canaliza o realiza de forma fácil es la ensoñación, es decir, soñar la abundancia.
El final de la onda es la luna, asociada a la purificación de las emociones.
El vehículo terrestre está formado por la tierra y la luna como planeta doble, según dicen nuestros científicos serios. Pero el Tzolkin muestra la onda 13 como onda que comienza en la tierra y termina en la luna. Y es un 13, un caminante del cielo, y un lugar de transcendencia, porque el 13 también es transcendencia.
Están unidas la tierra y la luna como un principio y un final. En su interior, en su centro, está como exposición de lo que viene canalizado, la capacidad de crear a través de la visualización, como es el ensueño. Si logras situarte a través de tu intento en la tierra-luna como vehículo celeste, te abres totalmente al ensueño y a la canalización.
Porque la noche es el tono 7 de esta onda. Pero el tono 2 es el espejo, es la realidad como regalo, y como servicio están los grandes cambios de la tormenta, la resurrección, la transformación, el reinventarse.
Si te adentras en esta meditación es para producir cambios en tu entorno, en las personas que quieres, y sobre todo en las que no quieres, porque estamos en territorio del hombre, del tejido de luz.
La forma en que estás trabajando en esta onda a favor de todo lo que existe, es a través de la estrella, la belleza, la armonía, y también la sociedad celeste. Pero para ti es totalmente sanador, porque el tono 11 presenta la mano, la sanación, “cómo puedo liberarme”. Esta actividad en beneficio de cualquier persona, de potenciar la red humana de cariño y amorosa, te sana.
Esta onda es la del enlazador perfecto, es decir el enlazador en tono 10.
Todo eso podemos traducirlo al sello 13, y a partir de ese momento comienza la onda 14, pasas más allá del velo a través del amor incondicional.

EL HUMANO: La onda oculta (Extracto del Libro de los Sellos)

La onda asociada a la del Humano es la onda de la Tierra. Al mismo tiempo que trascurre la onda del Humano, trascurre la onda de la Tierra. Tierra y Humano son ondas ocultas, asociadas y simultaneas.
La tierra nutre al ser humano y le da el cuerpo. La tierra es Madre del humano. Están unidos, pero la tierra es sabia y generosa y siempre …favorece al humano, y el humano sin conciencia abusa de la tierra, violenta a la tierra, no reconoce su santidad.
La onda de la Tierra termina como trascendencia en la Luna, que a su vez es el sello oculto del Humano. Cuando el Humano reconoce su trascendencia, como Luna 13 de la onda de la Tierra, es cuando empieza a ser humano consciente. Humano uno, o un humano. La Luna puede ser, como agua, expresión de la emoción, pero la Luna también es la puerta de una dimensión superior de la vida.

El tono siete de la onda de la Tierra es la Noche. La Noche da volumen; es el momento y lugar de pasar de una dimensión plana a una dimensión en volumen. Solo que nosotros no somos dibujos. Nuestra dimensión no es plana, y encontrar la Noche es encontrar la puerta de ti mismo, la puerta del cumplimiento de tus sueños; la puerta de tu entrega, de tu colaboración con todo lo que existe, es decir con la vida, la realidad, con el Espejo.
Noche 7 solo es posible con Espejo 7, o sea es encontrar lo sagrado real.
Vivir es florecer.

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