La perfección compite con la maravilla

2/9/2016
La perfección compite con la maravilla. De hecho, la perfección ocupa el terreno de la maravilla, expulsándola de la vida, que entones no llega a ser maravillosa y solo llega a parecer perfecta.
La perfección en este caso pertenece al lenguaje de la máquina, mientras que la maravilla pertenece al territorio del humano, porque no hay perfección en el error, pero la maravilla sí puede comenzar con un error.

La maravilla aparece en todas las posibilidades, en el acierto y en el desacierto. Incluso la desgracia puede ser la puerta de la maravilla, pero no de la perfección. Por eso la perfección habla el lenguaje máquina y la maravilla habla el lenguaje de las emociones y de la visión profunda del águila.
La maravilla no necesita la perfección, sino que, al contrario, la perfección es un territorio donde se excluye la maravilla, porque la máquina no necesita ser maravillosa, ya que solamente tiene como máxima aspiración ser perfecta, y entonces solo puede ser eso, una máquina perfecta.

El territorio del ser humano es el territorio de la maravilla, que es el territorio de las emociones, donde todo es posible, aunque en este momento o en algún momento determinado no haya plenitud.
Se puede ganar perdiendo o perder ganando, pero cuando el ser humano despierta, su ser espiritual se da cuenta de que está siempre dando vueltas entorno a la maravilla y que cuando lo escucha su corazón entonces se encuentra dentro.

El mundo de las emociones y de los sentimientos es maravilloso y por eso no necesita ser perfecto.
Ese es el territorio a explorar en estos momentos.
La vida real es superior al Photoshop.

La perfección sin esfuerzo

LA PERFECCIÓN SIN ESFUERZO (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la Impecabilidad sin esfuerzo”)

Defendemos la perfección sin esfuerzo, aunque en realidad no necesita ser defendida de nadie.
Reconocemos y deseamos situarnos dentro de la perfección sin esfuerzo, esa perfección que sucede por sí sola casi involuntariamente, sin necesidad de estar en una posición donde te peleas con la idea de no ser y pretendes llenar el ser de ser proviniendo de ganar.

Defendemos la existencia de un estado donde la perfección sucede sin esfuerzo, como algo deseable, posible y real que forma parte del trayecto evolutivo, donde no te pones medallas por conseguirlo sino que simplemente sucede, siendo fruto por una parte de la existencia de un programa que lo hace posible y real, y por otro lado de una actitud de integridad, que supone el reconocimiento de tu programa y de las dimensiones superiores del espíritu donde ese programa es gestado y ha sido creado.

Sí, defendemos, claro que sin defender, la existencia de la perfección sin esfuerzo.

La perfección compite con la maravilla. La vida real es superior al Photoshop.

La perfección compite con la maravilla. De hecho, la perfección ocupa el terreno de la maravilla, expulsándola de la vida, que entones no llega a ser maravillosa y solo llega a parecer perfecta.
La perfección en este caso pertenece al lenguaje de la máquina, mientras que la maravilla pertenece al territorio del humano, porque no hay perfección en el error, pero la maravilla sí puede comenzar con un error.

La maravilla aparece en todas las posibilidades, en el acierto y en el desacierto. Incluso la desgracia puede ser la puerta de la maravilla, pero no de la perfección. Por eso la perfección habla el lenguaje máquina y la maravilla habla el lenguaje de las emociones y de la visión profunda del águila.
La maravilla no necesita la perfección, sino que, al contrario, la perfección es un territorio donde se excluye la maravilla, porque la máquina no necesita ser maravillosa, ya que solamente tiene como máxima aspiración ser perfecta, y entonces solo puede ser eso, una máquina perfecta.

El territorio del ser humano es el territorio de la maravilla, que es el territorio de las emociones, donde todo es posible, aunque en este momento o en algún momento determinado no haya plenitud.
Se puede ganar perdiendo o perder ganando, pero cuando el ser humano despierta, su ser espiritual se da cuenta de que está siempre dando vueltas entorno a la maravilla y que cuando lo escucha su corazón entonces se encuentra dentro.

El mundo de las emociones y de los sentimientos es maravilloso y por eso no necesita ser perfecto.
Ese es el territorio a explorar en estos momentos.
La vida real es superior al Photoshop.

Defendemos la perfección sin esfuerzo

ave volando s
Defendemos la perfección sin esfuerzo, aunque en realidad no necesita ser defendida de nadie.
Reconocemos y deseamos situarnos dentro de la perfección sin esfuerzo, esa perfección que sucede por sí sola casi involuntariamente, sin necesidad de estar en una posición donde te peleas con la idea de no ser y pretendes llenar el ser de ser proviniendo de ganar.

Defendemos la existencia de un estado donde la perfección sucede sin esfuerzo, como algo deseable, posible y real que forma parte del trayecto evolutivo, donde no te pones medallas por conseguirlo sino que simplemente sucede, siendo fruto por una parte de la existencia de un programa que lo hace posible y real, y por otro lado de una actitud de integridad, que supone el reconocimiento de tu programa y de las dimensiones superiores del espíritu donde ese programa es gestado y ha sido creado.

Sí, defendemos, claro que sin defender, la existencia de la perfección sin esfuerzo.

El venado azul te propone la perfección en la quinta dimensión

Asociamos el venado azul con la columna resonante y proponemos encontrar la columna resonante personalizada, que se encuentra, contando a partir de la onda natal, al final de la onda décima y al principio de la undécima.
Ese espacio es el que consideramos expresado bajo el concepto de venado azul, porque propone un nuevo nacimiento, y parte de la ceremonia que realizan permanente, religiosa y ministerialmente los huicholes está expresando conceptos y contenidos del nuevo nacimiento dimensional.

Hay un obstáculo que es el propio miedo, la propia dependencia de la depredación.
Si no hay una liberación de esos contenidos tóxicos no podemos avanzar hacia el nuevo nacimiento dimensional, pero hay un antídoto que es el perdón: pedir perdón, revisar la calidad amorosa de los actos y perdonar.

Esos contenidos tóxicos están basados en una concentración sobre el aislamiento defensivo y el ego, sustentados en un programa claramente en favor de la supervivencia y de la vida, cumpliendo una función en un momento concreto, pero que hay que soltar y desapegarse para poder enlazar con el territorio de lo óptimo y de la sociedad de la estrella, donde no hay contenidos en contra de la supervivencia sino en favor de la expansión.
Por eso la persona necesita abrir los ojos a una nueva realidad. Quizá cuando estás buceando no respiras y esto sea útil, pero fuera de ahí si no respiras, no prosperas, es decir no puedes vivir. Por eso parte de abrir los ojos y respirar está en pedir perdón.
El proceso de desembarazarse de la depredación se realiza de forma inmediata, porque igual que hay un programa para la supervivencia, hay uno para la expansión, que se activa a través del voluntario.
El voluntario, en la terminología Tzolkin es la tierra y el programa es la semilla. La semilla en la tierra florece, que es algo implícito en la imagen que custodia el sepulcro de Pacal Votan, que identificamos como tierra 4, cuyo espejo en la primera columna es semilla 4.
La primera manifestación de semilla es semilla 4 y la primera de la tierra es tierra 4, ambas en la primera columna, de modo que se produce en espejo y siempre están asociadas, aunque no sea de forma manifiesta.
Tierra 4 es el guía que da inicio a la columna resonante. El guía significa que necesitas tenerlo en cuenta y escucharlo porque automáticamente pone en marcha un programa en la dirección adecuada.

La columna resonante en el Tzolkin tipo comienza con el tono 4, siendo el sello siempre el mismo que en la primera onda.
En el caso de la primera onda u onda tipo es el dragón, que también abre la columna resonante en un tono 4, y si lo que abre la onda natal de una persona es el mago, entonces la columna resonante comenzaría con el mago 4, que sería el número 4 de la décima onda a partir de la del mago. Eso es constante y tiene un significado del cómo, pero en este caso de cómo ser resonante.

En el otro extremo, viniendo en sentido retrógrado, aparece un 10. El 10 es el 4 retrógrado a partir del final de la onda 11; es el 10 en sentido fluyente de la onda 11, pero en sentido retrógrado también es un 4, un cómo, cómo ser resonante.

El dragón tiene la perfección dentro de su onda en el amor incondicional (el perro es el sello décimo de la onda del dragón), pero el dragón 4 está asociado dentro de la columna resonante con el sol 10, que es su oculto. En las demás ondas personalizadas no va a ser su oculto, pero tiene un contenido de cómo va a ser resonante.

El dragón expresa la perfección de la solidaridad a través del amor incondicional, pero expresa la perfección de la resonancia con el contenido del sol 10, es decir cuando ilumina de forma perfecta.
O sea hay una perfección de la solidaridad, que sería el perro 10 y hay una perfección de la solidaridad resonante, que sería el sol 10.
Claro, en la sociedad de la estrella es importante la luz, y aquello que hace aparecer la luz perfecta en las personas está asociado con el dragón.
El amor incondicional es una expresión en cuarta dimensión, pero ser activo en la iluminación de las personas es una resonancia en quinta dimensión.

Eso se va a ir repitiendo en cada onda, de tal manera que en la onda del mago, el cómo ser resonante aparece con el mago 4 asociado al caminante del cielo 10, de tal manera que la perfección de la resonancia del mago va a venir expresada cuando su comportamiento es el de un caminante del cielo perfecto.