Stephen Hawking: serpiente, perro, águila y sol

Contestación a una pregunta sobre Hawking y su relación con la serpiente, serpiente emplumada y el águila:

Hawking nace en un día perro y fallece en un día águila, ambos de la misma familia. La persona que nace en un día perro, al año siguiente es águila, al siguiente sol, luego serpiente y otra vez perro, y así sucesivamente durante toda su vida. Es decir, cada 4 años también es serpiente. De modo que una persona que es perro también es serpiente; asume los contenidos del perro pero también de la serpiente.
Además, Hawking por su enfermedad no podía ponerse de pie y solamente estaba como se le veía normalmente, tumbado. Tenía el cuerpo como la serpiente, que está horizontal a la tierra y no vertical, de modo que Hawking era una brutal escenificación de la serpiente.
Eso es algo que también todas las personas viven, porque sus primeros meses están en la posición de la serpiente, es decir, horizontal a la tierra, ya que los bebés no tienen tono muscular. Podemos decir que el ser humano aparece como la serpiente y su evolución es ir elevándose como el perro, cuando contacta con sus emociones, luego como el águila, cuando conecta con su alma, y finalmente como el sol, como luz.
De esta manera vemos cómo Hawking era un maestro enseñando esta evolución.

Onda evolutiva del perro: El amor incondicional es una fuerza ascendente que te arrastra

Onda evolutiva del perro
ONDA EVOLUTIVA DEL PERRO:
Al superponer el Tzolkin de ondas, donde cada onda ocupa una fila, sobre el Tzolkin tipo, encontramos que la onda del perro aparece sobre los sellos del mago.
La onda del perro está asociado a los contenidos del mago, que suponen que hay un cierto aprendizaje, afinación o adiestramiento al situarte en esa vibración, pero partiendo de una respuesta personal a una propuesta.
La primera onda, que va del dragón al caminante del cielo en la columna 1, es una propuesta dirigida a cualquier persona de cómo partiendo de la solidaridad y la energía femenina se puede acceder a la transcendencia de la vivencia del cielo.
La segunda onda empieza con el mago y es la respuesta a esa pregunta. Si te interesa dices “sí, quiero” y ahí comienza la intervención del dos, que en este caso somos los seres humanos en esta dimensión, respondiendo a la propuesta.

COLUMNAS 9 Y 10:
Al mismo tiempo, la onda del perro en el Tzolkin tipo, que ocurre en los 11 últimos lugares de la columna 9 y los dos primeros de la columna 10, se sitúa en el Tzolkin de ondas en los tonos 9 de las 11 últimas ondas, completándose con los dos tonos 10 de las dos primeras ondas, en la columna 10.
Es decir, la onda del perro está relacionada con el sello del mago y al mismo tiempo con los tonos 9 y 10, pero fundamentalmente con el tono 9.

El tono 9 significa una fuerza que proviene de dimensiones superiores y que ayuda al pleno desarrollo del propósito, impulsándolo hacia la transcendencia. El tono 9 es una ayuda para lograr la transcendencia.
De esta manera encontramos que hay algo en el perro y en su característica de amor incondicional que en sí es una fuerza dinámica, programada para lograr la evolución de cada individuo y de la humanidad en su expansión hacia la transcendencia.
El amor incondicional es una fuerza ascendente que te arrastra. En un coche sería como cambiar la marcha para lograr más potencia con menos esfuerzo. Meter la cuarta o quinta marcha permite ir más ligero con menos gasto energético. Simplemente metes la marcha y el vehículo ya funciona en ese rango.

El perro: Representa el amor profundo, verdadero, respetuoso, no invasivo

Perro
EL PERRO (Extracto del Libro de los Sellos)
El Perro se relaciona con el amor incondicional. Representa el amor profundo, verdadero, respetuoso, no invasivo.
Es perfecto en sí mismo, al corresponder al tono 10 de perfección.
Es el amor que surge desde nuestro corazón, de forma espontánea, sin obligaciones ni deudas; con alegría, desde nuestro niño interior.
No está asociado al sufrimiento ni al dolor, sino a la alegría del Mono, que es su oculto.
El amor es el fin del mundo, por lo menos del plano, y se puede vivir en un mundo plano descubriendo que eres más feliz y tienes mejor salud y hasta prosperidad cuanto más pacífico, tolerante, respetuoso, solidario y cosas así seas y enseñes a tus hijos. Pero si el intento es hacia el amor y además incondicional, a lo que te aproximas es al final de un mundo plano y el comienzo de la elevación, o sea a las puertas de otra dimensión.
Hay por lo tanto otro valor asociado al Perro–amor, y es su valor vibracional, como puerta de acceso a dimensiones superiores.
El amor, o sea el Perro, es como un espejo, pero un espejo como el de Alicia en el País de las Maravillas, o sea el acceso a otra realidad.
El Perro ocupa justamente la horizontal 10 y es un final, porque la horizontal 11, o sea la que sigue a la 10, ya no continúa sino que refleja, apareciendo los ocultos en una relación especular, siempre sumando 21. El Perro, horizontal 10, y el Mono, horizontal 11, son lo mismo como ocultos que son, y ocupan la línea del horizonte. El horizonte es la frontera del cielo, y ese es el lugar del Perro.
El Perro, onda 14 del Tzolkin, ocupa el segundo lugar en el castillo 4, el lugar del desafío o del regalo. Como onda segunda su verdadera naturaleza es similar al Mago, que es la segunda onda del Tzolkin, o sea supone aprendizaje, desafío y regalo, y como es blanco supone refinar, pero la madurez, o sea el trabajo realizado, es la expansión de la conciencia para poder acceder a la quinta dimensión, éter o cielo.

EL LIBRO DE LOS SELLOS

Si solo te mueves en lo correcto y en la obediencia, no descubres el amor incondicional

follaje
El amor incondicional está relacionado con la libertad.
Si solamente te mueves en unos valores donde lo importante es lo correcto y la obediencia, no descubres el amor incondicional y no accedes a esa posibilidad.
Lo correcto elimina la incondicionalidad.

En un territorio donde lo correcto, la obediencia y el respeto son la base y el fundamento, no es necesario el amor incondicional y por tanto no aparece, sino que el grado máximo del respeto, lo correcto y la obediencia ya te adentran directamente en la santidad.
Pero la vía del amor incondicional no sucede en el territorio de lo correcto sino de lo incorrecto; no de lo voluntariamente incorrecto, que sería la perversidad, sino de lo incorrecto como error, que aparece cuando eliges, es decir cuando eres libre.

Por eso el amor incondicional se relaciona y pertenece al territorio de la libertad, donde tú vas eligiendo y por tanto puedes errar, y no del territorio donde vas obedeciendo.
Eso es importante tenerlo en cuenta porque nuestro tiempo es un tiempo de libertad, donde uno debe asumir su riesgo, porque la repetición no te permite ser tú.
Este es un tiempo para ser tú, para florecer y dar fruto como consecuencia del florecimiento.

Es necesario arriesgarse. Arriesgarse es como caminar sobre las aguas.
Caminar sobre las aguas significa que te hundes. Entre que te hundes y no te hundes, es cuando aprendes; aprendes vibracionalmente.
Desde el ego te hundes y desde el amor incondicional no te hundes sino que caminas sobre las aguas.

Por eso este es el tiempo de la libertad, porque es el tiempo de los milagros y el tiempo de caminar sobre las aguas.
Es el tiempo de encontrar que el amor existe, que el amor es la vida y que cuando estás en el amor, estás en la vida y no te hundes.
El tiempo de arriesgar es el tiempo de estar despierto.
Sí, gracias, bendición.

El Perro se relaciona con el amor incondicional. Representa el amor profundo, verdadero, respetuoso, no invasivo

Perro
El Perro se relaciona con el amor incondicional. Representa el amor profundo, verdadero, respetuoso, no invasivo.
Es perfecto en sí mismo, al corresponder al tono 10 de perfección.
Es el amor que surge desde nuestro corazón, de forma espontánea, sin obligaciones ni deudas; con alegría, desde nuestro niño interior.
No está asociado al sufrimiento ni al dolor, sino a la alegría del Mono, que es su oculto.
El amor es el fin del mundo, por lo menos del plano, y se puede vivir en un mundo plano descubriendo que eres más feliz y tienes mejor salud y hasta prosperidad cuanto más pacífico, tolerante, respetuoso, solidario y cosas así seas y enseñes a tus hijos. Pero si el intento es hacia el amor y además incondicional, a lo que te aproximas es al final de un mundo plano y el comienzo de la elevación, o sea a las puertas de otra dimensión.
Hay por lo tanto otro valor asociado al Perro–amor, y es su valor vibracional, como puerta de acceso a dimensiones superiores.
El amor, o sea el Perro, es como un espejo, pero un espejo como el de Alicia en el País de las Maravillas, o sea el acceso a otra realidad.
El Perro ocupa justamente la horizontal 10 y es un final, porque la horizontal 11, o sea la que sigue a la 10, ya no continúa sino que refleja, apareciendo los ocultos en una relación especular, siempre sumando 21. El Perro, horizontal 10, y el Mono, horizontal 11, son lo mismo como ocultos que son, y ocupan la línea del horizonte. El horizonte es la frontera del cielo, y ese es el lugar del Perro.
El Perro, onda 14 del Tzolkin, ocupa el segundo lugar en el castillo 4, el lugar del desafío o del regalo. Como onda segunda su verdadera naturaleza es similar al Mago, que es la segunda onda del Tzolkin, o sea supone aprendizaje, desafío y regalo, y como es blanco supone refinar, pero la madurez, o sea el trabajo realizado, es la expansión de la conciencia para poder acceder a la quinta dimensión, éter o cielo.

EL NÚMERO 10:
La primera vez que aparece el Perro en el Tzolkin es como tono diez, que significa lo perfecto, perfección, de modo que su presencia en el programa inicial representado por la primera onda ya nos informa de que el amor incondicional es lo perfecto, la perfección, por lo menos en esta dimensión.
Otra cosa es dotar de contenido esa información, o sea saber qué es amor incondicional. Pero incluso desde la tercera dimensión más egótica e insolidaria, el amor solo lo podemos asociar a paz, tolerancia, respeto, colaboración y cosas así con las demás personas. De modo que la propuesta desde el Tzolkin es que lo perfecto no es que todo sea tuyo, ni que tú seas el más poderoso, sino que la perfección está en la relación que mantienes con los demás.
El Perro como sello 10 habla de perfección, y perfección habla de proceso.
Es decir que el amor es la perfección en esta dimensión, pero no es algo hecho, sino algo que se va haciendo, o sea una consecuencia de un proceso perfeccionante de descubrimiento.
El amor es un descubrimiento y un trabajo. Es un descubrimiento y un trabajo porque eres libre. Libre para quererlo o rechazarlo. Es un descubrimiento como posibilidad y es una tarea, un trabajo realizarlo.
El número diez, al que normalmente asociamos la perfección y el amor incondicional, también necesitamos asociar su valor de Espejo (onda número 10). En el 10 aparece la línea del horizonte, lugar donde el Perro (10) se transforma en Mono (11); lugar donde el amor se trasforma en alegría; lugar donde cumplido con el amor se inicia el ascenso a la iluminación.
El Perro 10, animal terrestre, inicia el ascenso elevándose como Mono, animal que habita elevado sobre el horizonte en los árboles. Pero los árboles son la fotosíntesis, la iluminación. El Espejo ayuda a ese cumplimiento.
El Espejo es también un diez, es la perfección que te lleva a la onda central, donde te sanas y te iluminas.

http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/el-libro-de-los-sellos/

El Perro se relaciona con el amor incondicional. Representa el amor profundo, verdadero, respetuoso, no invasivo.

Perro
EL PERRO (Extracto del Libro de los Sellos)
El Perro se relaciona con el amor incondicional. Representa el amor profundo, verdadero, respetuoso, no invasivo.
Es perfecto en sí mismo, al corresponder al tono 10 de perfección.
Es el amor que surge desde nuestro corazón, de forma espontánea, sin obligaciones ni deudas; con alegría, desde nuestro niño interior.
No está asociado al sufrimiento ni al dolor, sino a la alegría del Mono, que es su oculto.
El amor es el fin del mundo, por lo menos del plano, y se puede vivir en un mundo plano descubriendo que eres más feliz y tienes mejor salud y hasta prosperidad cuanto más pacifico, tolerante, respetuoso, solidario y cosas así seas y enseñes a tus hijos. Pero si el intento es hacia el amor y además incondicional, a lo que te aproximas es al final de un mundo plano y el comienzo de la elevación, o sea a las puertas de otra dimensión.
Hay por lo tanto otro valor asociado al Perro–amor, y es su valor vibracional, como puerta de acceso a dimensiones superiores.
El amor, o sea el Perro, es como un espejo, pero un espejo como el de Alicia en el País de las Maravillas, o sea el acceso a otra realidad.
El Perro ocupa justamente la horizontal 10 y es un final, porque la horizontal 11, o sea la que sigue a la 10, ya no continúa sino que refleja, apareciendo los ocultos en una relación especular, siempre sumando 21. El Perro, horizontal 10, y el Mono, horizontal 11, son lo mismo como ocultos que son, y ocupan la línea del horizonte. El horizonte es la frontera del cielo, y ese es el lugar del Perro.
El Perro, onda 14 del Tzolkin, ocupa el segundo lugar en el castillo 4, el lugar del desafío o del regalo. Como onda segunda su verdadera naturaleza es similar al Mago, que es la segunda onda del Tzolkin, o sea supone aprendizaje, desafío y regalo, y como es blanco supone refinar, pero la madurez, o sea el trabajo realizado, es la expansión de la conciencia para poder acceder a la quinta dimensión, éter o cielo.

EL NÚMERO 10:
La primera vez que aparece el Perro en el Tzolkin es como tono diez, que significa lo perfecto, perfección, de modo que su presencia en el programa inicial representado por la primera onda ya nos informa de que el amor incondicional es lo perfecto, la perfección, por lo menos en esta dimensión.
Otra cosa es dotar de contenido esa información, o sea saber qué es amor incondicional. Pero incluso desde la tercera dimensión más egótica e insolidaria, el amor solo lo podemos asociar a paz, tolerancia, respeto, colaboración y cosas así con las demás personas. De modo que la propuesta desde el Tzolkin es que lo perfecto no es que todo sea tuyo, ni que tu seas el más poderoso, sino que la perfección está en la relación que mantienes con los demás.
El Perro como sello 10 habla de perfección, y perfección habla de proceso.
Es decir que el amor es la perfección en esta dimensión, pero no es algo hecho, sino algo que se va haciendo, o sea una consecuencia de un proceso perfeccionante de descubrimiento.
El amor es un descubrimiento y un trabajo. Es un descubrimiento y un trabajo porque eres libre. Libre para quererlo o rechazarlo. Es un descubrimiento como posibilidad y es una tarea, un trabajo realizarlo.
El número diez, al que normalmente asociamos la perfección y el amor incondicional, también necesitamos asociar su valor de Espejo (onda número 10). En el 10 aparece la línea del horizonte, lugar donde el Perro (10) se transforma en Mono (11); lugar donde el amor se trasforma en alegría; lugar donde cumplido con el amor se inicia el ascenso a la iluminación.
El Perro 10, animal terrestre, inicia el ascenso elevándose como Mono, animal que habita elevado sobre el horizonte en los árboles. Pero los árboles son la fotosíntesis, la iluminación. El Espejo ayuda a ese cumplimiento.
El Espejo es también un diez, es la perfección que te lleva a la onda central, donde te sanas y te iluminas.

El perro, asociado al amor incondicional, no necesita ser débil. Al contrario, cuanta más fuerza, mejor

Tendríamos que determinar de qué estamos hablando.
Estamos tratando de hablar de perros y de lobos, o sea de fronteras.
Estamos tratando de hablar de Uros y “hombres “, o sea de fronteras.
Estamos tratando de hablar del amor incondicional, o sea de la frontera del miedo y de cómo traspasarla.

Entendemos que el lobo es un animal maravilloso, pero solo es amor incondicional cuando ES perro. En nuestro código Tzolkin, como guía para el salto cuántico y acceso a la sociedad celeste, todas las figuras animales (serpiente, perro y águila) y el sol expresan la LUZ (familia Polar).
Entendemos que iluminación y santidad son lo mismo. Las personas iluminadas o luminosas son las que configuran la sociedad celeste.
Los animales son luz y eso significa que son santos. Es decir, actúan sin malicia, desde el programa de la creación, que es la estrategia del cielo para que encuentres el camino de vuelta o regreso.

Esa estrategia contiene un diálogo VIENTO que, como al perro, te adecua.
El perro responde e interactúa con la palabra, o sea con el Viento y con el corazón del cielo (Huracán, Viento –Tormenta), pero el lobo no.
El lobo, qué es LUZ como ser que cumple el programa diseñado en dimensiones superiores, no interactúa con la palabra y por tanto puede ser ejemplo de muchas cosas pero no de cómo llegar a la frontera del cielo, al 10, al amor incondicional y al auténtico espejo. Pero el perro, sí.

Los perros viven “dentro de” y los lobos “fuera de”. Los lobos son santos, pero no un ejemplo de activación de amor incondicional, aunque quizá sí de otras cosas.
El significado del lobo también es “antes de” y el del perro “después de”, de modo que contiene una frontera temporal acerca de la interacción con el viento.
El perro es temporalmente cuando interactúa vivencialmente, o sea en azul. Esto lo hace el perro blanco desde la vivencia azul del mono “naciendo”, o sea ingresando en una nueva dimensión, saltando dimensionalmente cuando llega a la trascendencia resonante como perro 13 de la onda 10 del Espejo.
Lobo significa “antes de”, o sea que todavía no sigues la vía del amor incondicional y aún estás fuera del asunto. Porque no se trata de FUERZA sino de AMOR.

“Al que tenga, se le dará más, y al que no tenga, aun lo que tenga se le quitara”.
Muchas veces podemos creer que se habla en estas palabras –gracias, Jesús- de fuerza, talento o poder, pero se habla de AMOR. Exactamente sería “al que tenga AMOR se le dará más fuerza vital, o sea vida e inmortalidad, y al que no tenga AMOR, aún se le quitara la fuerza vital que tenga”.

La elección del perro-lobo para este asunto expresa que el amor no necesita debilidad.
El perro es un ejemplo de alquimia. No necesita ser débil. Al contrario, cuanto más fuerza tenga mejor, porque el perro pone su fuerza al servicio de su misión con total entrega, como las células madre.
Si está adiestrado para guiar, guía. Si para pastorear, pastorea. Si para buscar, busca. Si jugar, juega. Si está adiestrado para encontrar tumores, los encuentra.

Gracias perro.
Gracias Uros. Invitamos a mirar a los hermanos Uros, maestros de la paz.

Si decimos que la virgen María es un 14, como el Mago, no estamos hablando de teología, dogmas o creencias, sino de LENGUAJE

Si decimos que la virgen María es un 14, como el Mago, no estamos hablando de teología, dogmas o creencias, sino de LENGUAJE, quizá propio de la época de los lenguajes, o sea de la comunicación.
En la época de la comunicación un solo lenguaje no es suficiente, estando claro que es necesario conocer más.

Como descifradores del lenguaje podemos decir que la Virgen es el mago, porque es el 14 como el mago, o por lo menos es el 14 como el amor incondicional del perro, que aparece como onda 14.
Que la virgen es el 14 es facilísimo. No hay más que sumar a Jesucristo, que es uno, a los doce apósteles, o sea + 12, y añadir a la Virgen, para encontrar 14.
Jesucristo y los 12 representan una unión donde quizá Jesucristo aparece como transcendencia, pero en todo caso el 1 + 12 aparece como 13, es decir como una onda encantada donde los 13 tonos están unidos en un campo unificado.

La onda encantada es un 13, ya que está compuesta por 13 tonos. El 13, además del caminante del cielo como sello y la tierra como onda, también expresa la totalidad de la onda encantada y, como tono 13, la transcendencia.
Pero el 14, además del mago como sello 14 y el perro como onda 14, también tiene un valor propio como indicativo del oculto.

Encontramos que la Virgen, en el grupo de los 12 discípulos y Jesucristo, aparece como elemento 14, ya que está desde el principio y también en el final; es una constante.
Mientras que la unión entre Jesucristo y los 12 discípulos es el motivo principal de los evangelios, la presencia de la Virgen en ese grupo, en la cual es una constante, está más en la sombra.
En realidad la Virgen también es un símil de la iglesia, y la iglesia un símil de la Virgen.
La iglesia es un símil precisamente por su capacidad de gestar al mundo espiritual. Como los kines perro 13 y mono 1, contiene el nuevo nacimiento, por lo menos programáticamente. El bautismo es un nuevo nacimiento.
En ese sentido es igual que el Tzolkin, al menos programáticamente, o sea como lenguaje. Los dos proponen un nuevo nacimiento.

Pero al igual que Anubis, que en su relación con la Nun-letra 14 es un 14, la Virgen y la línea 10 del Tzolkin, que puede ser el perro como sello y el espejo como onda, son una expresión de aquel lugar en que se une lo visible y lo invisible, es decir el paso de la realidad visible, que es Isis, a la realidad no visible, que es Neftis. Isis y Neftis, aunque parecen dos realidades diferentes, en realidad expresan una misma dimensión, una siendo la parte exterior, que siempre contiene la parte interior no visible, y es en la parte exterior, en lo visible, en la consciencia, donde es necesario encontrar el barco que te traslada al interior.

Por eso es un paso de lo no visible a lo visible como nacimiento, y en sentido retrógrado un paso de lo visible al interior de lo no visible, del día verde y de lo óptimo, es decir de la inmortalidad, ya que la inmortalidad en el mundo de los muertos es invisible, no aparece, no se encuentra hasta que aquello que es puerta te encuentra a ti y tu lo reconoces.
Anubis encuentra, llega hasta ti, encuentra tu corazón y te devuelve tu alma. Ese es el nuevo nacimiento espiritual a la inmortalidad.

La Virgen es la expresión de la continuación. Está al principio, como generación del inicio, Jesucristo, pero también al final, ya que en la cruz Jesucristo le dice a María “mujer, he ahí a tu hijo”, es decir anuncia un nuevo nacimiento que es una continuación, porque quien va a ser gestado a través de esa puerta también está ahí, y es aquel discípulo que ha seguido desde el principio y que es el único de los discípulos que está ahí, como mostrando la existencia de un camino, puesto que alguien lo ha caminado, hasta la cruz, hasta la Maat, donde al ser pesado su corazón se encuentra que es lo suficientemente ligero como para entrar en la nueva dimensión.

Anubis está encargado de esto en la mitología egipcia, y el lenguaje cristiano dice que ese cometido es similar a lo que sucede en el útero maternal de la iglesia, a través del bautismo, y la capacidad regeneradora sacramental de reconocimiento del pecado, como agua que limpia y te impulsa hacia la vida eterna.

Por eso es curioso y sincrónico considerar que este 14 contiene dos posibilidades, una de ellas la del mago, que es el 2 como onda, donde está reproducido el diálogo (“mujer, he ahí a tu hijo”) que es un tema de dos para dar origen a la continuación, al 3, porque el hijo es resultado de dos, del padre y de la madre.
En el 14 también está el 10, ya que el sello 10 también aparece como onda 14. En ese caso el 10 es el horizonte, allí donde se une lo visible o lo que se ve, con lo invisible o lo que no se ve. Eso también es una expresión de amor, que como referencia se situaría en la Nun, letra 14, es decir lo que hay más allá de la muerte, letra 13. El 14, Nun, es la nueva generación más allá de la muerte.

Todos estos contenidos están especialmente vivos en este año 2014. El segundo vinal del año civil Haab comienza el 15 de agosto, como siempre, pero este año viene conectado a la vivencia del venado azul, ya que la luna 3 es el tono 3 de la onda de la mano.
Hay una gran experiencia a través del perdón, donde conectas con tu alma a través del perdón.
Hay una sanación al reconocer cómo recibes alegría, fuerza vital, así cómo recuperas tu alma al conceder el perdón.
No eres una víctima, sino un voluntario, ya que el tono 3 significa servicio, pero servicio voluntario.

Para poder valorar, apreciar y ser voluntario para vivir o reconocer el amor incondicional, hace falta evolucionar, avanzar en el proceso de la conciencia

El Perro en los colores (extacto del Libro de los Sellos)
Los sellos de color blanco son Viento, Enlazador de mundos, Perro, Mago y Espejo. El color blanco significa refinar, o sea aprender algo, o sea modificar algo para optimizarlo.
El orden en que aparecen los sellos blancos en los castillos, es decir como ondas es Mago, Enlazador, Espejo, Perro y Viento. Es decir, para poder valorar, apreciar y ser voluntario para vivir o reconocer el amor incondicional, hace falta evolucionar, avanzar en el proceso de la conciencia.

El primer sello blanco en los castillos es el MAGO, onda 2, que puede significar aprender.
El segundo sello blanco en los castillos es el ENLAZADOR. Primero tienes que aprender algo para poder enlazar con otras dimensiones. Pero Enlazador también es desapego, de forma que el ser humano, no así los animales, primero tiene que aprender, pero luego tiene que desapegarse de las cosas para realizar lo que sea el amor incondicional. El apego no va en dirección al amor incondicional.
Luego aparece el ESPEJO. El apego oscurece y deforma la realidad del Espejo.
Y ya sí es posible encontrar, y voluntariamente realizar, el amor incondicional en lo representado por el cuarto castillo.
Pero el cuarto castillo habla de la cuarta dimensión y el quinto castillo de la quinta dimensión, que es una dimensión espiritual.
La perfección, el 10, llega hasta la cuarta dimensión. Luego es otra cosa.