Nos pasamos toda la vida corriendo detrás de planes y proyectos

Nos pasamos toda la vida corriendo detrás de planes y proyectos, que están basados en asegurarte las cosas, la vida, en como conquistar, ganar y asegurar tu vida a través de la astucia y la necesidad de ser fuerte.
El asunto es que cuando haces esto, estás actuando desde el miedo y eso te debilita, porque el miedo es lo que debilita al riñón. Lo que tenemos que hacer es darle fuerza al riñón, y eso requiere salir del miedo, porque el miedo es lo que debilita al riñón y además te introduce en lo no real, en lo falso, en la mentira, porque tú no estás en medio de fuerzas hostiles, sino en medio de fuerzas amorosas. Lo que te ha llamado a vivir es lo que crea la vida. Por eso pensar que estás en medio de fuerzas hostiles en lugar de en medio de fuerzas amorosas, es situarte en lo no real, y esa irrealidad es la que te hace débil, la que te enferma.
El riñón expresa también la energía ancestral. La energía de los ancestros te está diciendo que no estás solo, que no estás tú peleándote con todo para conseguir lo que necesitas. Y sales de ahí, de la irrealidad y del miedo, reafirmándote y reconectándote a través de tus pensamientos, de tus acciones y de lo que dices.

Lo mejor que le puede suceder a un mal plan es que fracase

Lo mejor que le puede suceder a un mal plan es que fracase, no que tenga éxito.
Lo mejor que le puede suceder a un mal plan, que posiblemente parezca un buen plan y por eso te arrastre a ese engaño, es que fracase, no que tenga éxito.

Claro, hay planes aparentemente buenos, que lo son para el ego y para el ser irreal, que no puede ser feliz porque no es real, y que por tanto no son buenos planes, siendo lo mejor que puede suceder que no lleguen a éxito y fracasen.
Ese fracaso puede ir unido a disgusto, frustración, sensaciones negativas, pero en realidad te están arrancando y liberando de las manos del depredador.