Si la persona no se presta a ello hay cosas que no suceden

Si la persona no se presta a ello hay cosas que no suceden. “Si la persona no se presta a ello” quiere decir que si la persona no favorece, no quiere que suceda algo, entonces decimos que no sucede. Lo volvemos a repetir, porque es el mensaje básico: si la persona no se presta a ello hay cosas que no suceden.

Estamos hablando de cosas tan importantes como la felicidad, la salud o la alegría. Si la persona no se presta a ello, no suceden. Si la persona no favorece, no cree que es posible, no quiere que suceda, no sucede.
Hay cosas que no suceden porque no favorecemos que sucedan desde algo infantil. Hay cosas que no suceden porque no lo favorecemos desde algo que aparece como infantil, asociado a no sabio y a lo mejor incluso tonto, porque estamos en una posición de sabiduría que es simplemente la posición de lógica.

Entonces, mejor es ser tonto, creer que la maravilla es posible y permitir que lo maravilloso aparezca, que ser tontamente sabio, que simplemente traduce un posicionamiento, donde eres sabio tontamente porque solamente eres lógico, y has determinado que solamente eres sabio cuando ves la parte negativa de las cosas y que eres tonto cuando ves la parte positiva.
Hoy se puede cambiar ese programa. Hoy ser sabio es no ser tonto, gracias a Dios, porque eso que tontamente ensueñas, maravillosamente sucede. Entonces, ser sabio es elegir lo bueno y no huir de lo malo.

Lo que ensueñas, sucede. Si lo que ensueñas, lo que imaginas es que estás en un mundo hostil, puede que creas que eres sabio evitando que esa hostilidad te domine. Pero si es simplemente un ensueño, una construcción mental, entonces cuando crees que eres listo porque te escapas de lo que tu mente te está anunciando, en realidad no lo eres, porque si miras más allá de lo puramente aparente, puedes encontrar que cuando decías que estaba pasando una cosa mala, en realidad te estabas situando ante un crecimiento personal, un momento de nuevo nacimiento que te abría una realidad expandida.
Decías que era una cosa negativa, porque iba en contra de tu pequeño proyecto, pero puedes ver, mirando tu historia, cómo la dificultad te ha enseñado y ha expandido la conciencia.
Incluso puedes encontrar que las situaciones límite te han conectado con otra dimensión, con la dimensión del gozo.
El gozo no es la evitación. Es la plenitud.

Ensueña lo bello, ensueña la poesía, ensueña la maravilla, y aparece. Se científico para comprobarlo. Experiméntalo. Así de claro.