¿Cómo puedo protegerme?

Hay una pregunta generalizada. Todas las personas pueden desear en algún momento de su vida sentirse protegidas. La pregunta es ¿cómo puedo protegerme?

En la realidad ordinaria la protección viene de aislarte cada vez más, a través de barreras, de blindajes o del cordón que forma alrededor de tu vida personas entrenadas, pero que te están alejando del resto de personas.
La protección en la realidad ordinaria es alejarte, pero en la realidad espiritual, que es una realidad vibracional, la forma de protegerte es elevar tu energía.

Elevar tu energía significa “ser tú”. Elevar la energía que tú eres consiste en ser tú, ser más real. Y ¿cómo puedes ser más real?, ¿cómo puedes “ser más tú”? La forma de ser más tú y ser más real requiere no poner obstáculos, sino al contrario, quitar todos los obstáculos a la vida, abrir tu posibilidad a la vida.

Es como, por ejemplo, un cristal transparente, que debe dejar pasar la luz. Sin embargo, todo lo que se va depositando sobre ese cristal lo va haciendo opaco, impidiendo el paso de la luz. Si la realidad del ser humano es ser luz, necesita eliminar todas las adherencias a la luz que dificultan la conexión con la luz.

Hablar de la luz es hablar del amor, utilizando palabras diferentes. Entonces, limpiar y hacer permeable a la luz es conectar con los momentos en que tú mismo has ido en contra de la luz o en contra del amor. Ese reconocimiento ya empieza a permitir que entre más luz, más conexión con el corazón amoroso de la vida. Puedes ir viendo cómo has sido reactivo, cómo el miedo, el deseo o el juicio te han ido desconectando del corazón amoroso de la vida.
Limpiar las emociones dañadas también te restituye a la conexión con el corazón amoroso de la vida, o sea con la luz amorosa. Cuando sientes esa conexión, sientes plenitud.

Entonces, nos encontramos con que dentro de ti hay generadores de energía, hay resonadores, hay mecanismos en tu interior que, al conectarse de nuevo, al recibir de nuevo la vibración del amor, se energetizan.

En las últimas décadas los científicos han encontrado la existencia de las células madre, que recargan y reconstruyen el cuerpo, pero que también reconectan el alma.
También han encontrado la existencia de conexiones inalámbricas como son las neuronas espejo. Restaurar la información lumínica que viene a través de las neuronas espejo, te expande.
Las células madre te llenan de una energía vital en el centro de tu ser, pero las neuronas espejo te expanden; expanden tu aura. Tu aura y tu realidad vibracional no solamente se expanden en el plano físico sino también en el plano temporal, y de esa manera pueden entrar en cualquier tiempo, conectando con otros momentos de tus cromosomas. Y entonces, ese trabajo que a nivel personal estabas haciendo sobre tu daño emocional personal, lo haces también sobre el daño emocional presente en tus cromosomas, que se adentra en los siglos y los milenios y que también se proyecta hacia el futuro.

De alguna manera, tienes que reconocer que la realidad que ves es un espejo donde lo que ves eres tú. Cuando reconoces en ese espejo que la realidad que te rodea, que todo lo que ves está dentro de ti, es cuando puedes sanarlo. Cuando ves lo que alguien está haciendo mal y sabes que no es alguien sino que eres tú, es cuando puedes sanarlo en lugar de juzgarlo, y en muchos casos es cuando estás entrando en la ancestralidad. Ves en el presente el pasado y es cuando puedes amar, perdonar y restituir.

Cualquier agresión que tienes en el presente está expresando situaciones del pasado que aun no han sido sanadas, pero además aparecen para que tú las sanes, porque tú ya estás preparado.