Saber quién eres te da fuerza para serlo

SABER QUIÉN ERES TE DA FUERZA PARA SERLO (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

A veces saber quién eres te da fuerza para serlo.
Pero saber quién eres no es ver tu vida como una película, ya que entonces serías personaje de una película, sino el resultado de oír, porque saber quién eres es algo vibracional.

A veces, saber quién eres se despierta como resultado de oír algo; oyes unas palabras, como resonancias que entran en lo profundo, y despiertan en ti al ser.

A veces, oyes unas palabras y desde entonces se despierta el conocimiento de quién eres, poniendo todo en su sitio.
Aparece un convencimiento que te asegura que todo está bien, que la vida tiene sentido, que te estás dirigiendo en una dirección, y que eso que estás haciendo lo estás haciendo bien.
Eres fuerte, puedes y eres capaz.

Saber quién eres

SABER QUIÉN ERES (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)
A veces saber quién eres te da fuerza para serlo.
Pero saber quién eres no es ver tu vida como una película, ya que entonces serías personaje de una película, sino el resultado de oír, porque saber quién eres es algo vibracional.

A veces, saber quién eres se despierta como resultado de oír algo; oyes unas palabras, como resonancias que entran en lo profundo, y despiertan en ti al ser.

A veces, oyes unas palabras y desde entonces se despierta el conocimiento de quién eres, poniendo todo en su sitio.
Aparece un convencimiento que te asegura que todo está bien, que la vida tiene sentido, que te estás dirigiendo en una dirección, y que eso que estás haciendo lo estás haciendo bien.
Eres fuerte, puedes y eres capaz.

A veces saber quién eres te da fuerza para serlo

A veces saber quién eres te da fuerza para serlo.
Pero saber quién eres no es ver tu vida como una película, ya que entonces serías personaje de una película, sino el resultado de oír, porque saber quién eres es algo vibracional.

A veces, saber quién eres se despierta como resultado de oír algo; oyes unas palabras, como resonancias que entran en lo profundo, y despiertan en ti al ser.

A veces, oyes unas palabras y desde entonces se despierta el conocimiento de quién eres, poniendo todo en su sitio.
Aparece un convencimiento que te asegura que todo está bien, que la vida tiene sentido, que te estás dirigiendo en una dirección, y que eso que estás haciendo lo estás haciendo bien.
Eres fuerte, puedes y eres capaz.

Si interiormente no sabes quién eres, cualquier cosa te va a hundir más

OCUPAR LA VIDA (Extracto del Libro de las Sincronías)

Sucede, pero ¿qué sucede?, ¿cuál es el suceso?
El mismo suceso tiene distintas interpretaciones según el enfoque, el punto de vista que utilizas, y también según el tiempo. Parece una cosa, pero al final del proceso era otra.
Si interiormente no sabes quién eres, cualquier cosa te va a hundir más, porque ya estás empequeñecido, porque solamente puedes no saber quién eres porque no llenas todo el espacio de lo que eres.

Si aceptas un criterio que no has comprobado, tal vez te encuentres con que en esa obra, en esa escenificación, en esa película, como no es tuya tú no eres el protagonista, y quizá el papel que tengas sea de figurante, y, tratando de ahorrar, siempre te pagarán poco.
No puedes estar muy contento. Pero en tu centro, tú eres tú; incluso ante una adversidad, tú eres tú. Si no eres protagonista de tu vida, tendrás que conformarte con la calderilla para vivir.
Si la vida es Dios o Dios es la vida, eso es algo que está dentro de ti, y a la hora de referenciarte tal vez te sea de utilidad y te des cuenta de que hay un espejo donde puedes mirarte siempre, devolviéndote tu verdadera imagen en abstracto, hasta que sea en concreto.

Pero, ¿cuál es el suceso?, ¿qué es lo que sucede?
Nos interesa mirar, escuchar, abrir los sentidos y dialogar con nuestro ser espiritual o con nuestros ángeles, porque en estos momentos están abriéndose muchas puertas de conocimiento.
Y sobre todo nos interesa escuchar y no desechar las respuestas, porque las respuestas en un diálogo interior, suceden dentro de ti, y casi cualquier cosa que se te ocurra y digas “es imposible”, merece la pena considerarla y dedicarle un tiempo.

Hay un lugar para el nuevo nacimiento, como posibilidad, abierto al intento.
Podemos elegir, de entre las múltiples realidades que componen el suceso, la que queremos, como posibilidad, como intento.
Cuantos más nos atrevemos a desear lo mejor, a soñar lo mejor, más aparece. De modo que incluso los que no eligen, entran a vivir el mismo suceso, como posibilidad, como intento.