Respuesta sobre el castillo verde, que expresa lo óptimo y la quinta dimensión

Compartimos la respuesta a una pregunta por si es de interés:

Pregunta: Hola!!! Te hago una consulta,en relación a tu publicacion. Una vez me comentaron que yo nací en un dia verde, que significa? muchas gracias x tu atencion y por tus pubicaciones!!!!

Respuesta: Claro, tú naces como mono 4 en la onda de la estrella, que a su vez es la cuarta onda del castillo verde. Entonces, es efectivamente un día verde, porque está dentro del castillo verde.
El castillo verde expresa lo óptimo, la quinta dimensión y tú tienes esa energía.

El castillo verde está compuesto por la energía de la luna, que es la emoción, y la emoción cuando está limpia de daños emocionales es como un agua que nutre la vida y la hace florecer. Tú como perteneciente al castillo verde tienes también esa cualidad, aunque no sea exactamente tu onda. Tú también tienes cuando limpias tu agua la capacidad de nutrir a las personas con las que te relacionas.

El castillo verde también está compuesto por la onda del viento, que hace referencia a la palabra, a la interacción, y cuando esa palabra y esa interacción con las demás personas sucede desde la emoción limpia de daño emocional que es como el agua, entonces la palabra es luz y despierta la luz en las demás personas; despierta lo óptimo. La palabra de luz toca el ser espiritual dormido de las personas y lo despierta. Y tú como perteneciente al castillo verde también tienes esa cualidad, esperando a que con tu trabajo personal la actives.

El castillo verde también se compone de la onda del águila, y el águila significa que te elevas y cuando te elevas ves la maravilla, porque solo te puedes elevar viendo la maravilla. Si tu visión es la del juicio o miras la realidad desde el miedo o la sospecha, no te puedes elevar.
Para limpiar el agua de tus emociones y para que tu palabra contenga luz necesitas que hayas sanado la forma en que miras la vida. Cuando sanas tu visión, te elevas y entonces contemplas la maravilla. Esa también es una cualidad tuya porque estás situada en el castillo verde.

Y finalmente el castillo verde se cierra como maduración con la onda de la estrella, que está expresando la sociedad celeste, donde las personas forman una sociedad similar a las personas del cielo. Eso es lo que está viendo el águila. Está viendo la luz de cada persona. Ya ha eliminado todos los juicios en relación con las demás personas y solamente ve la realidad Dios presente en cada persona. Esa también es una cualidad tuya, ya que tú perteneces a este castillo y a esta onda, cuando has limpiado tus emociones, has sanado tu visión y como consecuencia de ello tu palabra transmite luz y puedes ver que todas las personas que te rodean son maravillosas.

Tú tienes esa llamada a situarte en la inocencia y en la alegría y sabiduría del mono, y para conectar con tu interior, tu energía oculta expresada por el perro 10, que es la energía del amor incondicional en forma perfecta.

Es importante pasar del trabajo con los sellos al trabajo con las ondas

Es importante pasar del trabajo con los sellos al trabajo con las ondas. Es importante y hay que afirmarlo con rotundidad. El trabajo con los sellos es imprescindible, porque es tu trabajo personal, pero en el trabajo con los sellos lo verde no existe; no existe la referencia, la vivencia de lo verde. Mientras, en el trabajo con las ondas, que es el trabajo grupal, sí entramos en lo verde, porque entramos en el quinto castillo, el castillo verde. Hay varias ondas que representan al castillo verde, la energía verde.

En el trabajo con los sellos solo hay una referencia a lo verde en los sellos que corresponden a la familia del día sin tiempo, asociada a la quinta dimensión. Pero es algo momentáneo, porque un sello es un momento, mientras que una onda es un periodo, una expansión del tiempo.
El trabajo con los sellos es fundamental, pero el trabajo con las ondas es el que te introduce en lo verde, de manera plena en la energía de quinta dimensión.

El trabajo con los sellos es el que te permite en un momento determinado hacer esa expansión. Es fundamental el trabajo con los sellos, aunque eso corresponde a la cuarta dimensión.
Y cuando realizas el trabajo de armonización con tu propio sello es cuando puedes expandirte, desplegar la realidad y encontrar a todas las otras personas que han hecho ese trabajo, que están conformando la sociedad de la estrella. Eso es la quinta dimensión y el lugar al que te diriges a través de tu trabajo personal.
Gracias y bendición.

El acceso a la quinta dimensión es un asunto grupal

El acceso a la quinta dimensión es un asunto grupal; no es individual.
Una persona sola no puede situarse en la quinta dimensión, porque la quinta dimensión es grupal. Están todos.

Un ser humano necesita la referencia de los demás seres humanos. La verdad en la quinta dimensión no es algo que puedas decir “yo”, “yo solo”, “solo yo”, sino que necesita el plural, por ejemplo “padre nuestro”, donde “nuestro” es plural. Es “nosotros”.
O “sociedad de las estrellas”, “las estrellas del cielo”, que son como un espejo que traduce a tu presente a los seres humanos como seres celestes. Y eso también es un plural.

Hay un camino para la individualidad, hay un camino para expandir la conciencia, pero cuando la expandes encuentras a los otros. En la fase en que encuentras a los otros estás en la quinta dimensión. En la fase en que encuentras “yo expando mi conciencia” estás en la cuarta.

El paso de la cuarta a la quinta dimensión

EL PASO DE LA CUARTA A LA QUINTA DIMENSIÓN (El libro de las Sincronías)

La mujer tiene cuatro centros orgásmicos en el cerebro, en el área septal del sistema límbico, y el hombre uno, motivo por el cual al hombre le conviene fusionarse con la mujer para entrar en el auténtico cuatro, y no dominarla, para así activar el auténtico cinco. La humanidad lo agradecerá.

Si el uno del hombre se activa antes de que se hayan activado los cuatro centros de la mujer, nunca estaremos en el cinco, sino que quizá simplemente nos quedamos en el uno, estando totalmente debajo de la escala.
Si hablamos de una relación, el 5 supone que la relación, más allá de lo físico, encuentra su sentido espiritual.

Si hablamos de dimensiones, en la cuarta se trata de encontrar la Tierra y el cuerpo como un elemento espiritual, siendo en sí una grandísima transformación.
Pero sabemos que hay un paso más, que es el éxtasis, el arrobamiento, el embeleso. Sabemos que la cuarta dimensión es algo estupendo porque es una evolución, un encuentro del mundo espiritual, pero hay algo más.
Y lo sabemos físicamente porque hasta hace muy poco tiempo se creía que las neuronas no se reproducían y que nacíamos con un número determinado de neuronas y éstas simplemente iban muriéndose. Sin embargo se ha demostrado que las neuronas también se reproducen, sólo que eso sucede en momentos de embeleso, de éxtasis.

Estamos hablando de las neuronas del cerebro, de cómo hay cuatro centros en el cerebro de la mujer que es preciso activar, y de cómo es preciso reconocer en ella un ser espiritual y una relación espiritual, que es lo propio de la cuarta dimensión, para que se active el auténtico quinto centro, que es el momento en que se produce el milagro de la vida, expresado físicamente por la reproducción de las neuronas.

Desgraciadamente, casi todo lo que se llama orgasmo en el masculino, es simplemente la O de la palabra orgasmo, sólo que la O y el 0-cero son lo mismo.
Aquello de lo que estamos hablando sólo sucede cuando el hombre se entrega y siente a través de la mujer, es decir construye el “tú eres otro yo”. Y eso requiere bastante entrega, bastante desapego, quizá tiempo y desde luego mucho reconocimiento.
Es decir, que el hombre se sane.

http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/el-libro-de-las-sincronias/

La existencia de los 4 colores es lo que nos permite contemplar la aparición del quinto color

La existencia de los 4 colores es lo que nos permite contemplar la aparición del quinto color. Reconocer los 4 colores es un acto de conciencia, que te sitúa en la realidad de la forma. Y situarte ahí con conciencia, que es la realidad normal, te permite encontrar, más allá de la forma aparente de las cosas, lo que se expresa con el quinto color, el color verde.

El color verde es lo óptimo, más allá de la sucesión de los acontecimientos que parecen llevar un desorden y que por tanto necesitan que te sitúes desde tu voluntad a la defensiva y en defensa de tus propios intereses.
En determinadas situaciones de lucidez, es decir de iluminación, encuentras que ese desorden, que es lesivo para ti si no te defiendes, en realidad contiene un orden maravilloso que va siempre en favor tuyo, y eso es lo que llamamos el quinto color, el color verde que expresa la quinta dimensión y lo óptimo.
En ocasiones puedes reconocerlo y, entonces, ya sabes que existe. Eso determina que estás en lo que podemos denominar cuarta dimensión, que es una expansión de la realidad puramente de la forma.

La forma, que es lo rojo, hace que las cosas sean reconocibles, pero lo amarillo dice que eso rojo puede expandirse. Cuando te estás peleando con las cosas, éstas son reconocibles, pero no están expandidas, ya que la expansión de las cosas es armoniosa, floreciente, liberadora, sabia, luminosa.
Todos esos conceptos son atribuibles al color amarillo y también al cuarto castillo, cuarto concepto de la realidad.
Cuando encuentras que la realidad es amorosa, encuentras que se expande y te es favorable; encuentras que todo viene a ti con facilidad cuando lo necesitas y estás preparado.

Pero en ese periodo que denominamos cuarta dimensión, todavía estás entre la consideración amorosa de la realidad y la consideración de lucha por la supervivencia. Cada vez que la realidad, desde su realidad espiritual y en su diálogo contigo, reconoce que está suficientemente despierta, se manifiesta como maravillosa y se producen cambios en tus células; tus células también se despiertan a la vibración de la maravilla.

Para ello no puedes tener enemigos. Ni la realidad puede ser tu enemiga ni las personas.
Tienes que haberte abierto a las emociones y a la belleza, porque la maravilla es bella. No una belleza de cánones, sino la belleza de la emoción.
Gracias. Bendición.

La cuarta dimensión es un periodo intermedio.

La cuarta dimensión es un periodo intermedio. Tú estás todavía con valores de la dimensión del esfuerzo y el conflicto, pero has entrado en contacto con hechos maravillosos.

El trabajo personal es modificar los valores que son programas, que es lo que llamamos hechizos, que te hacen actuar de una u otra forma y que en ese momento todavía es reactivo. Esto es un trabajo que haces tú, en tu interior, contigo mismo. Es un diálogo interior, donde parte del diálogo lo expresa tu ser espiritual, que dialoga con tu ser reactivo.

Al cambiar tus valores y conectar con tu ser espiritual cambia la realidad que te rodea. La realidad objetiva se modifica y las personas también se transforman.
Empiezas a percibir sincronías, hay un diálogo más profundo y las demás personas no responden a tus juicios anteriores.
Cuando conectas con tu ser espiritual también encuentras y conectas con el ser espiritual de otras personas, permitiéndote conectar con ese grupo y con la misión de la luz que aparece a través de ese grupo.
Entonces ya no se trata tanto de un trabajo personal como de empezar a abrirte a un trabajo grupal.

Cuando conectas con tu ser espiritual ves la vida desde tu ser espiritual y entonces todo es diferente. Situarte ahí es el trabajo de la cuarta dimensión, donde te vas descargando, deshaciendo de los valores de la realidad reactiva de la supervivencia, que son incompatibles con la realidad de lo óptimo.

Eso corresponde a lo que en la mitología egipcia se describe como Juicio de Osiris, y expresa una elevación. Cuando tu vida no pesa entras en la quinta dimensión.
Por eso, en ese estado intermedio de la cuarta dimensión todavía hay programas y reacciones dentro de ti que pertenecen a la dimensión reactiva. Pero tú ya estás en contacto con valores y vivencias de la quinta dimensión.
Donde el miedo te agarra, te sujeta a la tercera.
Donde el amor entra, te eleva hacia la quinta.

Todo está bien. Incluso el estado intermedio está bien. ¿Quién quiere ir más deprisa?

La tierra, el sol y la luna: vídeo

La tierra, el sol y la luna: vídeo

La tierra da vueltas alrededor del sol, dando lugar al año.
Pero a su vez, la luna da vueltas alrededor de la tierra.
Nosotros damos vueltas alrededor de algo, pero hay algo que da vueltas alrededor nuestro.

En el simil del Tzolkin:
– El sol termina el primer castillo como onda, traduciendo la realidad material. Es similar a una actitud donde todo gira entorno a ti.
– La luna inicia el quinto castillo, quinta dimensión, como onda. Cuando te sitúas como la luna, atendiendo a las personas y girando alrededor de ellas sin querer ocupar el centro, estás en la quinta dimensión.
– La tierra expresa la cuarta dimensión, cuarto castillo. Es donde se va a abrir la cuarta dimensión, como evolución.
– Y el ser humano está colaborando con la tierra desde la emoción (onda humano en castillo blanco, asociada a onda tierra).
Así, para el ser humano la tierra es la cuarta dimensión cuando conecta con tu mundo emocional.

El cambio dimensional no se desarrolla con las palabras, sino con las vivencias

Recuperamos un escrito de noviembre de 2015 en estos momentos en que estamos entrando en el cuarto castillo, asociado a la cuarta dimensión:

Entendemos que la tercera dimensión es la del ego, basada fundamentalmente en el miedo.
Es decir, las personas trabajan por miedo a no tener dónde y de qué vivir. Tratan de crear una familia, en parte por el temor que supone la soledad, y en su vida laboral tratan de ser eficaces para ganar dinero, más que escuchando su vocación.
En esa dimensión no es importante el amor, porque lo primero es asegurarte, un poco compulsivamente, que tienes derecho a vivir, y de alguna manera te acomodas externamente a los usos y costumbres más que tratar de contactar con tu interior.

Es una dimensión más lógica que creativa. Hay un hemisferio lógico y otro creativo, supeditándose la parte creativa a la lógica, ya que se considera que la parte creativa son sueños, fantasía y pérdida de tiempo.
En la parte lógica es donde está activo el recuerdo, que tiene relación con el dolor, y entonces aparece el miedo, mientras que la parte creativa está relacionada con sentir. Es decir, se contrapone el pensar y el sentir.

El paso a la cuarta dimensión es cuando escuchas tu interior y empiezas a dar importancia a lo que sientes, dialogando con las emociones pero también con tu cuerpo.
Y al entrar en tu interior, empiezas a darte cuenta de que hay una realidad exterior y otra más allá de la forma aparente de las cosas, que tiene relación con la telepatía y la clarividencia.
La cuarta dimensión es un momento donde ha aparecido esa conciencia, que reconoce el sentir, la clarividencia y la telepatía, pero todavía compite con los valores del recuerdo y del miedo, que refuerzan el ego.
Podemos decir que el ego es lo que te pone a salvo, pero está dividiendo la realidad en tú y todo lo demás, que fácilmente puede ser adverso. Pero cuando estás en la vivencia de la cuarta dimensión sientes que lo que hay más allá de la forma no es nunca adverso, aunque a veces aparezca así porque es la única forma de provocar un cambio y un despertar.

El estado de la cuarta dimensión es un estado temporal y el tiempo de la oportunidad. El tiempo es favorable, dejando de ser eso que te lleva a la decrepitud y que no puedes controlar.

Como ejemplo de cuarta dimensión está el cuento de La Cenicienta.
La Cenicienta, pese a que podría pensar que su madrastra y hermanastras son hostiles, no se entretiene en ese pensamiento, sino que simplemente se centra en hacer lo que tiene que hacer, comenzando una interacción con las fuerzas de la naturaleza, con seres espirituales de dimensiones superiores como las hadas y con los animales, que aparecen como ángeles que le ayudan favoreciendo la aparición de hechos maravillosos.
Si ella entrase en el juicio caería a la tercera dimensión, pero como vive sin juicio permite que lo maravilloso se aproxime, y finalmente accede a la quinta dimensión.

El otro ejemplo podría ser el del patriarca Noé, quien recibe una inspiración, pero en lugar de rechazarla la asume y empieza a hacer algo que a ojos de su entorno parece absurdo, que es construir un barco en medio del desierto. Noé se centra en lo que tiene que hacer y no escucha las sugestiones exteriores sino interiores.
Entonces, efectivamente, aquello que parecía absurdo resulta que es lo que le permite salvar a toda la humanidad, es decir, dar un salto cuántico.

Finalmente, lo que se expresa como quinta dimensión, es donde todas las personas son seres luminosos, porque al expandir la conciencia la kundalini se ilumina y entonces vives en una dimensión donde todas las personas y todo lo que sucede es maravilloso.

Pero el asunto de las dimensiones no se desarrolla en las palabras, sino en las vivencias, siendo la llave de las vivencias experienciales que te transforman escuchar tu interior y tus emociones, que te abren las puertas del cielo.